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Reflexiones

Soy cristiano ¿Puedo vacunarme?

 

El Apóstol Jorge Ledesma es fundador del movimiento mundial “Invasión del amor de Dios” y autor de varios libros, nos comparte este devocional para hacernos reflexionar a cada uno.

 

Nos hace la pregunta que estamos viendo hoy es “soy cristiano ¿puedo vacunarme?”, analizando dice, la pregunta sería ¿por qué no vacunarme? Muchos dicen “no Pastor, la marca de la bestia, el 666, es parte del apocalipsis”.

 

“Es cierto que estamos llegando a los tiempos finales y que muchas de las cosas que están sucediendo marcan que estamos llegando al tiempo final” indica.

 

No obstante, nos deja en claro algo; “No necesariamente las vacunas coinciden “la marca” y todo ese tipo de cosas, así, personalmente creo que no es un punto para preocuparse, si habría que analizar otra cosa que se comenta sobre las vacunas, y creo que tiene mucho sentido, es que no hubo tiempo suficiente para probar la total eficacia, no hubo tiempo suficiente para asegurarse de que a lo largo de los años no exista algún tipo de contraindicaciones o algo por el estilo, y es real, la pandemia es nueva, las vacunas son muy nuevas y no hubo tiempo” nos explica Ledesma.

 

“Entonces, en realidad, vacunarse implica cierto riesgo por el hecho de que están aprobadas las vacunas de emergencia digamos, o no se hicieron todos los análisis que requieren más de una década; entonces, sí es cierto, implica cierto riesgo (es mi posición personal”).

 

“Pero también creo que es mucho más riesgoso quedarse al descubierto viendo que, con millones de dosis aplicadas en el mundo, el efecto está siendo positivo y hay muy poquitas cuestiones que mostraron que haya algún problema, en una palabra, me da la sensación de que es más riesgoso quedarse sin vacunar que vacunarse; es mi posición. Entonces, ¿qué podemos definir de todo esto?

 

Número uno: la vacunación para mí, aunque seas cristiano o no, es una decisión personal.

 

Número dos: no veo nada relacionado con el anticristo en las vacunas, solo que es obvio que estamos en los últimos tiempos.

 

Tercero: que implica algún riesgo vacunarse, pero me da la sensación de que es más riesgoso no vacunarse, a pesar de que cuando tengas la vacuna igual hay un pequeño porcentaje de que puede volver a contagiarte; hay que seguirse cuidando.

 

En cuarto lugar: les animo a no juzgar al que se vacuna o al que no se vacuna; si eres del que piensas que hay que vacunarse, no juzgues al que no lo hace porque tal vez la fe de él es diferente, pero, tampoco juzgues al que sí se vacuna porque entendió que es lo correcto.

 

Personalmente, cuando me dieron el turno para vacunación por el rango de edad, acepté y yo ya estoy vacunado y mi esposa también. No se olviden de que la verdadera protección está en Jesucristo, con vacuna o sin vacuna, tu protección es el Señor Jesús; con vacuna o sin vacuna, tu confianza en Dios es lo que te va a sostener y el favor de Dios es lo que va hacer que todo te salga bien.

 

¡Que Dios te bendiga!

Reflexiones

En guerra contra la enfermedad

El Apóstol Jorge Ledesma es fundador del movimiento mundial “Invasión del amor de Dios” y autor de varios libros, nos comparte este devocional para hacernos reflexionar a cada uno.

 

Por el Pastor Jorge Ledesma – “En guerra contra la enfermedad”

Si te contagiaste de COVID 19 o de alguna otra enfermedad contagiosa, o tenes seres queridos que están contagiados tengo una palabra para darte que va a aumentar tu fe y sé que será fundamental en este tiempo.

Número 1: trenes que entender lo que pasa, esta enfermedad es particular, todas las enfermedades tienen características pero, el que se contagió de covid 19 descubre varias cosas, y si estás enfermo de otra cosa te va a servir.

Hay guerra en tu cuerpo, hay guerra en tus pensamientos y hay guerra en tus sentimientos. Hay guerra en tu cuerpo porque todo tu sistema inmune está peleando para defenderse de esa agresión que lo está afectando y necesita fortaleza física. Tus pensamientos están recibiendo un ataque porque vienen dardos de fuego del infierno, así los llama el Señor en Efesios 10, que hacen que trates de pensar cosas de destrucción, entonces te es más fácil pensar en que se te va a complicar y te vas a morir que pensar que Dios va a hacer un milagro y que vas a salir prácticamente sin sentir nada de todo este proceso.

También se afectan los sentimientos. Unos es afectado por sentimientos de soledad (yo lo he vivido cuando estuve contagiado), sentimientos de temores, te vienen sensaciones de pesimismos, hay una serie de cosas que, como decía cuando hablé de mi experiencia con el covid, que te aparece principalmente por las noches.

Entonces, quiero decirte lo siguiente, número uno: guarda tus pensamientos, entregale esos temores a Dios declarando “Señor, me siento solo; Señor, siento miedo de estas cosas, no quiero pensar en tal cosa, cámbiame”, y dice: “la paz de Dios va a guardar tus pensamientos y tus sentimientos”, entonces una clave en este tiempo de estar así es tu relación con Dios y poner toda tu carga sobre Él; ahora, si lo intentaste y no pudiste hacerlo tendrías que ver si realmente te encontraste con Jesucristo en forma personal y ya tuviste una experiencia del nuevo nacimiento, ¿qué significa? Que aunque estés ahí, en esa situación de enfermedad, deberías urgente asegurarte de que tu nombre esté escrito en el libro de Dios y que eres parte de los Hijos de Dios.

Muchos dicen -¡soy hijo de Dios!- pero no saben que la biblia dice que no todos son Hijos, dice: “A los que los recibieron y creen en su nombre, a ellos les dios el poder y la autoridad de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1: 12) No es lo mismo vivir una enfermedad como una persona que trata de confiar en Dios y vivir la enfermedad como alguien que es un hijo de Dios y que le avisa a su papá del cielo que necesita ese milagro.

Te invito a que hoy aceptes a Jesús y le pidas perdón por tus pecados, es más, me voy a tomar un minuto ya para hacer esta oración, por favor decile conmigo “Señor Jesucristo, yo sé que eres el Hijo de Dios, te pido que perdones todos mis pecados y que escribas mi nombre en tu libro. Señor Jesús, te entrego mi vida, creo en ti, recibo tu perdón y recibo tu paternidad; desde hoy soy tu hijo. Amén.”

Muy bien, te aseguraste, ahora protege tus pensamientos en la oración, empeza a decirle a Dios las cosas que cargan y entregáselas, y dale gracias por el milagro, cada día dale gracias por el milagro. Y te animo a que tus oraciones sean oraciones verdaderas de fe, la palabra habla de las oraciones de fe, “la oración de fe levantará al enfermos” dice la palabra, quiere decir que hay oraciones que no son de fe, entonces, tu oración tiene que ser de gratitud; te sentís sin ganas de caminar, pero “Señor gracias por la vida que me diste, que Dios te bendiga, que Dios bendiga tu casa, tu familia y acorte estos días con estas sensaciones, con estos problemas u declaro en el nombre de Jesús poder de Dios, sanidad de Dios”.

Voy a orar por un milagro: Padre, yo bendigo a cada persona que en fe está leyendo, cada persona que cree a tu palabra que dice que por tu llaga fuimos nosotros curados, en el nombre de Jesús de Nazaret yo declaro sanidad ahora, ahora yo te declaro sano en el nombre de Jesús de Nazaret; yo declaro la palabra de Dios que dice que por la llaga de Cristo fuimos nosotros curados, yo declaro la palabra que Él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores por eso ahora desato poder sobrenatural sobre tu vida, desato poder sobrenatural sobre tu cuerpo para que traiga autoridad espiritual sobre tu sistema inmune y comiences a vencer y a derrotar definitivamente al virus y a cualquier otro virus que haya entrado. Reprendo al virus del covid19, reprendo al virus de la neumonía, reprendo cualquier otra bacteria o virus que quiere entrar a dañar tu cuerpo y no lo hago en mi nombre sino que lo hago en el Nombre de Jesucristo de Nazaret como que Dios mismo estuviera hablando contra los que quieren agredir tu cuerpo.

Declaro ahora paz y reprendo voz del infierno que está hablando palabras de calamidad, de destrucción. En el nombre de Jesús declaro activada en ese corazón la voz del Espíritu Santo que te dice no temas porque yo estoy contigo, no te dejaré ni te desampararé así que no tengas miedo dice la palabra de Dios, declaro un espíritu de fe, declaro un espíritu de esperanza, declaro en el nombre de Jesús una actitud de gozo profundo sabiendo que vas a ver un milagro y vas a tener muchas cosas lindas para contarle a la gente de lo que Dios hizo contigo durante este tiempo de enfermedad. Declaro que tu fiebre se va, tu malestar se va y que en el próximo chequeo se va a notar que Dios ya hizo el milagro.

Te bendigo en el nombre de Jesús!

 

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Reflexiones

Anestesiado por el dolor en el alma

El Apóstol Jorge Ledesma es fundador del movimiento mundial “Invasión del amor de Dios” y autor de varios libros, nos comparte este devocional para hacernos reflexionar a cada uno.

 

 

Anestesiado por el dolor en el alma 

Es importante ver cómo está nuestro corazón. Sabes qué cuando hay sufrimiento de largo tiempo nuestra alma sufre y empieza a anestesiarse, a veces ocurre que la decepciones, las traiciones, la tristeza de muchos años o de mucho tiempo empieza a anestesiar nuestro corazón; el vivir con miedo también anestesia nuestro corazón y nos volvemos insensibles, perdemos la sensibilidad que teníamos y eso afecta nuestra relación con las demás personas, afecta nuestra relación matrimonial, se enfría, se plastifica; a veces nuestro corazón se vuelve insensible a la necesidad de otras personas y ya no nos importa la gente.

Esta insensibilidad empaña las relaciones, a veces, para alguien que tiene un corazón sensible es muy importante visitar al que ama, al que lo hace sentir bien, pero también va y visita a personas que tal vez tienen conversaciones diferentes, como esos abuelitos que están solos, o esa persona que está enferma, que lleva mucho tiempo en la cama, a veces no son visitas divertidas, pero sin embargo unos tiene la sensibilidad que lo inquieta a pasar periódicamente tiempo con esas personas.

El tema es que, estas situaciones que te decía, es como que empañan y enfrían nuestro corazón, estas situaciones que yo te estaba diciendo a veces apagan esa sensibilidad con Dios, con la gente, con quien sea, pero principalmente, cuando nuestro corazón está viviendo estas cosas, y ahora en pandemia pasó mucho, es que nuestro corazón se insensibiliza a Dios, cristianos que oían la voz de Dios, que Dios les enseñaba, los guiaba de la mano, parecería que Dios no les habla más, ¡es más!

Ellos dice -¡Dios no me habla!- Pero en realidad, ellos no escuchan; otro dicen -¡yo sentía como Dios me guiaba! Hace este negocio, no hagas esto, anda para allá, vení para acá…te voy a ayudar-, y ahora no sienten ninguna guía.

Esas personas que en otro momento caminaban como cristianos muy encendidos, ahora abren la biblia y la biblia se les volvió rutinaria, porque no hay nada nuevo que venga vivo de la biblia hacia ellos; la palabra de Dios no se activa en ellos, no reciben cosas nuevas, cosas frescas, y por no recibir esa revelación de Dios tampoco se activa la fe, porque la fe viene por el oír las revelaciones de Dios, la palabra Rhema de Dios; entonces el corazón se va insensibilizando no solo con la gente, no solo con el necesitado, sino que se va insensibilizando en la relación con Dios y eso afecta nuestra fe y eso te debilita, así que quiero animarte a que hables con Dios, que entregues todas esas cosas que generaron que esto se vaya enfriando y que le permitas a Dios darte un corazón nuevo.

La biblia dice “quítense de una vez por todas las maldades que cometieron contra mí y háganse de un corazón y un espíritu nuevo” (Ezequiel 18: 31), Dios nos anima a tomar la decisión de tener un corazón renovado y un espíritu renovado, y una promesa del cielo que te quiero regalar, Dios dice en Ezequiel “les voy a entregar un corazón nuevo y voy a poner un espíritu nuevo adentro de ustedes”, así que invito a que abras tu corazón y recibas lo que Dios tiene para entregarte ahora. ¿Qué es? un corazón nuevo y un espíritu nuevo.

Quiero guiarte a hacer una oración que te predisponga a recibir la bendición, decile así al Señor: “Señor Jesucristo, hoy renuncio a la tristeza, la amargura, el miedo las frustraciones, el dolor o cualquier cosa que me haya insensibilizado con los demás en la relación contigo, Dios mío, hoy te pido que me llenes de un espíritu nuevo, un espíritu de hambre de las cosas lindas del cielo y me des un corazón sensible, receptivo a tus cosas, te lo pido en el nombre de Jesús”, ahora yo te bendigo por esa oración que hiciste y declaro en el nombre de Jesús que vas a recibir un espíritu nuevo, enamora, encendido, activado, interesado también por las  personas, vas a recibir un corazón nuevo, sensible.

Vas a empezar a descubrir de nuevo la voz de Dios, vas a sentir la guía de Dios, vas a sentir el abrazo protector del cielo, vas a sentir y vas a ver luz en los momentos difíciles porque Dios va a estar contigo de una manera nueva, en el nombre de Jesús te bendigo ahora, bendigo tu vida y declaro que tu corazón comienza un bendito proceso de transformación, de sensibilización; cada vez vas a ser un poco más feliz, lo declaro en el nombre de Jesús, amén

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Reflexiones

¡Cuidado con los soñadores! Porque son peligrosos

El Apóstol Jorge Ledesma es fundador del movimiento mundial “Invasión del amor de Dios” y autor de varios libros, nos comparte este devocional para hacernos reflexionar a cada uno.

La frase Cuidado Con Los Soñadores Porque Son Peligrosos;  La escuché hace un tiempo y me causó mucha gracia, pero después me llevó a reflexionar si era cierto o no era cierto que son peligrosos; la verdad es que hay soñadores y soñadores.

Están los soñadores que hacen castillos en el aire, se fabrican su propia película, son unos típicos Steven Spielberg de sus propios sueños y … a veces, viven la película, creen la película y a veces generan conflictos en los que los rodean porque los involucran en algunas cosas imposibles que después los arrastran o los salpican con sus fracasos.

Pero también hay otra clase de soñadores, los soñadores de la fe, los soñadores que le creen a Dios y que caminan soñando las cosas de Dios pero en lo sobrenatural; entonces, esos soñadores también son peligrosos porque lo que dicen lo hacen, lo que hablan parecen que están edificando castillos en el aire, pero meses o algunos años después ves que pudo completar lo que dijo, y aunque parecía absolutamente imposible, Dios los ayudó.

La palabra de Dios, la biblia, tiene palabras para esos soñadores de fe, me encanta como Dios dice en el Salmo 60: 12 “en Dios haremos proezas y Él vencerá a nuestros enemigos”, así que Dios dice que aquellos soñadores que lo hacen acompañados por Dios, son soñadores de fe que se atreven a creer las cosas grandes de Dios; esos reciben desde el cielo la capacidad de ser visionarios para ver cosas que están más allá, reciben una gracia especial para poder planear lo que van hacer y reciben favor y poder sobrenatural para alcanzar cosas imposibles.

Realmente caminar con Dios te permite alcanzar cosas extraordinarias, en Dios haremos proezas dice el Señor y si te atreves a ser un soñador en fe, no un soñador loco que por su propia cuenta quiere alcanzar las cosas, está bien confiar en uno, pero estoy diciendo que es mejor confiar en uno abrazado de Dios o agarrado de la mano de Dios porque entonces vamos hacer verdaderas proezas, insisto, te animo a que seas un soñador de Dios, un soñador de fe, que te abraces a Dios, que conozcas a Dios, que le creas a Dios y que camines de acuerdo a su palabra, y te aseguro que en Dios vas a hacer proezas.

¡Que Dios te bendiga cada día más!

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