Redes Sociales

Reflexiones

Algo para dar

Por el Licenciado Guillermo Ledesma, quien viene desarrollando hace varios años un liderazgo juvenil. Nos brinda tips para aprender en este tiempo.

                                                                                Algo para dar

Empobrecemos el alma, cuando nos olvidamos que estamos para enriquecer la vida. Por eso creo que debemos dejar de una vez por todas esa mentalidad mediocre de andar por la vida demandando, pidiendo y mendigando constantemente, cuando nosotros realmente estamos para ofrecer, estamos para dar, y comienza sacándote esa idea de que solo dan las personas a las que le sobra, porque la gente mas generosa no es la que mas tiene, por lo general es la que conoce la necesidad y no quiere que nadie mas pase por ella.
No estoy me estoy refiriendo solo de necesidades económicas, sino también de necesidades de afecto, de aprobación, de reconocimiento, necesidad de pertenecer, de ser alguien, necesidad de sentir, de amar.

Por eso entendamos que no vinimos a la vida para enriquecernos, sino para enriquecer a la vida, para llenarla de nosotros, para llenarla de fuerzas, vida, fe y esperanza.  Y se comienza llenándonos de pasión y convirtiendo esa chispa interna en un imponente incendio forestal, logrando vivir apasionadamente, disfrutando lo que hacemos, a quienes tenemos, los detalles de la vida, viviendo al máximo, dando al máximo, siendo nosotros mismos en su máxima expresión.

Porque no le tenemos miedo a la tormenta, cuando sabemos que nosotros somos el huracán, somos esa luz que desestabiliza a la oscuridad, somos la historia que alguien quiere contar, tal vez seamos el milagro que alguien necesita encontrar, tal vez portemos las palabras que alguien necesita escuchar, somos la fuerza, portamos la sonrisa que a alguien va a iluminar y el abrazo que tal vez a alguien lo pueda rescatar, porque nunca debemos olvidar que vos y yo tenemos algo para dar. Dar mucho, dar desinteresadamente, dar generosamente, porque es la mejor forma de recibir. Porque es mejor dar que recibir, y todo el que siembra cosecha. Pero de igual forma, nosotros no damos para recibir, nosotros damos porque de eso se trata, porque eso somos.

Reflexiones

¿Vivir juntos construye un matrimonio más fuerte?

Por Sixto Porras, Escritor y Director para Iberoamérica de Enfoque a la Familia.

La convivencia — vivir juntos fuera del matrimonio — se ha vuelto más popular en las últimas seis décadas. Desde 1960, el número de parejas que conviven ha incrementado casi veinte veces en los Estados Unidos. Las últimas dos décadas han experimentado un crecimiento explosivo; el porcentaje de parejas que conviven ha aumentado alrededor del 50% desde mediados de la década de los 90, y más del doble en números reales durante estos años. Hoy en día, más del 60% de los matrimonios están formados por personas que han convivido, con su cónyuge o con otra persona, en algún momento de sus vidas.

Muchas personas creen erróneamente que vivir juntos es un método efectivo de poner a prueba un posible matrimonio para determinar si la pareja es compatible. Pero ¿la convivencia es realmente una decisión inteligente para esas parejas interesadas en un matrimonio saludable y duradero? ¿Sirve como un buen campo de prueba? ¿Ayuda a construir relaciones más fuertes y saludables?

La buena noticia es que no tenemos que preguntarnos acerca de las respuestas a estas importantes preguntas. Una gran cantidad de investigación sólida en ciencias sociales de las principales universidades del mundo ha estado respondiendo estas preguntas durante muchas décadas, y los hallazgos son concluyentes. Esta investigación nos permite aprender de la experiencia de millones de personas que han vivido juntas fuera del matrimonio. Abordemos algunas de las preguntas más importantes que las personas se hacen sobre la convivencia.

¿No son el matrimonio y la convivencia esencialmente lo mismo, un hombre y una mujer simplemente haciendo una vida juntos?

Los investigadores nos dicen que la convivencia no se parece en nada al matrimonio, son dos tipos de relaciones muy diferentes. De hecho, los investigadores descubrieron que el comportamiento de los que viven juntos tiende a parecerse al de las personas solteras en la forma en la que viven y la manera en la que se desenvuelven en sus relaciones. El eminente sociólogo James Q. Wilson explica: “Los académicos consideran cada vez más la convivencia como un sustituto de la soltería, no como alternativa al matrimonio.” En pocas palabras, las parejas que viven juntas no actúan como personas casadas.

Lo que la mayoría de las personas no se da cuenta, es que existe una diferencia en el compromiso entre estos dos tipos de relaciones que genera diferencias importantes y medibles. Incluso cuando las parejas son similares en cuanto a indicadores socioeconómicos, los que viven juntos — comparados con sus pares casados — tienden a tener:

  • Relaciones menos saludables y más volátiles.
  • Tasas de ruptura cinco veces más altas.
  • Niveles de violencia física grave y abuso emocional de dos a cinco veces más altos.
  • Una menor sensación de felicidad y justicia continuas en sus relaciones.
  • Niveles de infidelidad sexual de dos a ocho veces más altos.
  • Distribución menos equitativa de las finanzas.
  • Tasas mucho más altas de conductas de riesgo, como conducción peligrosa, así como abuso de drogas y alcohol.

Adicionalmente, es menos probable que los hombres en relaciones de convivencia ayuden en las tareas del hogar.

¿Vivir juntos no es una prueba inteligente antes del matrimonio?

No comprarías un automóvil sin conducirlo primero, ¿verdad? Entonces ¿por qué te casarías con alguien sin ver primero si podrían vivir bien juntos? Eso parece razonable a primera vista, pero la respuesta ciertamente no es la que las personas esperan.

Rara vez los científicos sociales han llegado a una conclusión más definitiva y consistente que esta; la convivencia está íntimamente ligada a una mayor probabilidad de divorcio. Aquellos que se casan con experiencia de convivencia en su pasado, pueden tener entre un 50 y un 80% más de probabilidades de divorciarse, que las parejas casadas que nunca vivieron juntas.

De hecho, la consecuencia más consistente que se muestra en los estudios es el vínculo entre la convivencia premarital y el dramático incremento de riesgo de divorcio. Esto es tan cierto para las parejas que convivieron en los años 80, 90 y 2000, como para las parejas que convivieron en los años 60 y 70. (Algunas personas han sugerido que las parejas que conviven tienen mayores dificultades en sus relaciones debido al estigma cultural. Este no es un factor porque prácticamente no existe un estigma asociado a vivir juntos hoy en día.)

Un estudio publicado en la Revista del Matrimonio y la Familia (Journal of Marriage and Family), analizó una gran cantidad de estudios sobre convivencia y éxito matrimonial posterior y concluyó: “A pesar de la creencia popular, la convivencia se asocia generalmente con resultados negativos, tanto en términos de calidad como de estabilidad matrimonial.”

¿Es inteligente la “prueba de manejo” para un potencial matrimonio? Dos destacados estudiosos de la convivencia en la Universidad de Denver, resumieron el asunto de forma concisa: “La creencia de que la convivencia antes del matrimonio reduce las posibilidades de divorcio, no tiene evidencia a favor, sin embargo es una creencia muy arraigada”.

¿La convivencia no da más igualdad, y brinda a las mujeres mayor influencia y libertad que el matrimonio?

Mientras el matrimonio beneficia tanto a hombres como a mujeres en términos generalmente equitativos, mi libro The Ring Makes All the Difference (El anillo hace toda la diferencia, solo disponible en inglés) fue una de las primeras fuentes en demostrar cómo y por qué la convivencia tiende a dañar a las mujeres más profundamente que a los hombres. Una mujer casada es un jugador mucho más fuerte e influyente en su relación que una novia con la que se vive. Veamos solo algunas de las razones.

Falsas Esperanzas: Sin importar el estatus racial, étnico o socioeconómico, las mujeres son consistentemente más propensas que los hombres a creer que su relación de convivencia se está dirigiendo hacia el matrimonio. Es más probable que los hombres sólo se diviertan, y estén contentos de que siga siendo así. Esto significa que las mujeres son las que están esperando algo que probablemente no suceda.

Compromiso desigual: La investigación encuentra que los hombres que conviven tienden a estar menos comprometidos en la relación que las mujeres, tanto antes como después de la boda. Esto es menos cierto para los hombres que nunca conviven.

Los académicos de la Universidad de Denver que acabamos de escuchar advierten: “Las mujeres pueden estar en desventaja en términos de poder relacional porque  son las que están más comprometidas.” También explican: “Los hombres que convivieron premaritalmente con sus esposas, fueron en promedio, mucho menos dedicados a sus esposas ¡inclusive cuando se casaron!” (énfasis en el original).

Señoras, si están buscando un esposo menos comprometido, vivir con él antes del matrimonio es una de sus mejores apuestas para lograr ese objetivo.

Más poder para él: Pero, a pesar de que el hombre tiene menos compromiso con la relación y menos interés en el matrimonio, él es el que tiene “más poder para determinar si la relación va a terminar en matrimonio” explican investigadores de la Universidad de Bowling Green, en Bowling Green, Ohio. A la mujer solo le queda esperar que un anillo de compromiso llegue algún día.

Por lo tanto, vivir con alguien antes del matrimonio es una manera extremadamente eficiente para aumentar significativamente la probabilidad de encontrar un cónyuge que:

  • Está menos comprometido con su matrimonio.
  • Muestra aptitudes menos saludables para resolver los problemas.
  • Es más probable que sea infiel.
  • Es menos probable que apoye práctica y emocionalmente.
  • En general es más negativo relacionalmente.
  • Tiene un comportamiento violento hacia usted.
  • Es menos justo al compartir los quehaceres del hogar.

Pero si quiere evitar éstos y tener un matrimonio más feliz y estable, ciertamente quiere rechazar la convivencia.

Nota de investigación: De vez en cuando, se publican estudios que son ampliamente informados en la prensa indicando que hallazgos como los presentados en este artículo ya no son ciertos. Hay algo importante que considerar al leer tales historias. La conclusión principal en un campo de estudio en particular, como si comer huevos o beber vino es bueno para usted, no está determinada por lo que encuentra el último estudio al respecto. Está determinada por los hallazgos generales que aparecen consistentemente en la literatura de investigación durante décadas, así como también por lo que los principales académicos en el campo están encontrando. Este artículo reporta los hallazgos de los últimos estudios sobre la convivencia.

Sigue leyendo

Reflexiones

¡Si tenés miedo, intentalo con miedo, intentalo de todas formas!

El Licenciado Guillermo Ledesma, quien viene desarrollando hace varios años un liderazgo juvenil con la visión de fortalecer a la iglesia en los diferentes espacios y sectores de la sociedad, nos brinda tips en para enfrentar este tiempo.

 ¡Si tenés miedo, intentalo con miedo, intentalo de todas formas!

En la vida se pierde más por miedo que por intentar, porque el miedo visita a todos, algunos lo enfrentan y otros se acomodan a el. Algunos lo usan como propulsor, y otros encuentran un lugar comodo donde quedarse. Porque si no lo haces por miedo a fracasar, ya estas fracasando por quedarte donde estas.

Solo quiero dejar en claro que vas a poder colorear y adornar la celda en la que vives pero eso no te hace libre. Porque el miedo que te permitas, sera la prision en la que vivas, pero lo bueno de todo esto, es que uno mismo tiene el poder y la capacidad de ponerle punto final al estancamiento y encarcelamiento emocional. Podes perder, podes fallar, pero te garantizo que tambien vas a ganar, y eso es lo que defirencia de los demas. Y ganar esa corona vale la pena, valdra la vida!

No tengas miedo, hay un Dios que nos prometio estar con nosotros hasta el fin del mundo. Nos prometio que cuando pasemos por turbulencias personales, incertidumbre emocional, o cualquier otra cosa, El iba a estar ahí con nosotros. Y como dice en Isaías 43:2 (NTV) “Cuando pases por aguas profundas, yo estaré contigo. Cuando pases por ríos de dificultad, no te ahogarás. Cuando pases por el fuego de la opresión, no te quemarás; las llamas no te consumirán”.

   No tengas miedo, toma el riesgo, es hoy, es tu momento, es tu hora!.

 

Sigue leyendo
Advertisement

Nuestro Clima

Facebook