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Subrogación de vientre en la Argentina: el vacío legal de una práctica que genera un negocio de una necesidad

El debate resurgió después de la polémica alrededor del caso de Ana Obregón, la española que alquiló un vientre para cumplir la voluntad de su hijo fallecido. ¿Es ético pagarle a una mujer para gestar a un bebé?

En la Argentina, la subrogación de vientre creció a lo largo de los años y le brindó a un centenar de personas y parejas que soñaban con formar una familia la posibilidad de tener un bebé. Sin embargo, el debate para sancionar una ley que regule la práctica se diluyó y el vacío legal comenzó a habilitar algunas situaciones de abuso. Entre el aumento de la demanda y la cuestión económica, ¿es una necesidad de quienes no pueden concebir o, por la falta de legislación, termina siendo un negocio? ¿Es ético pagarle a una persona para gestar a un bebé?

La polémica respecto al alquiler de vientre revivió luego de la polémica de Ana Obregón, que quedó en el centro de todas las miradas después de anunciar que se convirtió en “madre” de una bebé nacida a través de gestación subrogada. La actriz española de 68 años decidió cumplir la última voluntad de su hijo fallecido en 2020 y utilizó su esperma para el tratamiento que se llevó a cabo en Estados Unidos.

“Ha sido muy difícil. El embarazo no se produjo al primer intento, ni mucho menos; han sido varias veces y cada vez que no salía me llevaba un disgusto horrible y a empezar de nuevo. Ha sido una batalla, pero es lo que me ha mantenido con vida. Es que si no fuera por esto, yo ya no estaría aquí”, declaró en una entrevista con la revista ¡Hola!.

Esta práctica -de manera comercial- es legal solo en algunos países del mundo como Estados Unidos, Ucrania (antes de la guerra), Canadá y Rusia. Hay lugares en los que solo está permitida si se hace de forma altruista; pero en otros directamente está prohibida, como España.

Se trata de un método de reproducción asistida en el que una mujer lleva adelante un embarazo para otra persona o pareja. En la Argentina, la técnica no está prohibida: “Es licito hacerlo acá pero solo altruistamente. Para ello, existen las guías clínicas en las que hemos ido desarrollando protocolos entre gestantes y padres procreacionales, y donantes si fuera el caso”, señaló a TN Stella Lancuba, doctora (MN 62939) y directora de CIMER Centro de Fertilidad.

No hay un registro oficial que informe exactamente cuántos bebés nacieron a través de la subrogación. Sin embargo, los especialistas aseguran que desde se inició en el país se han realizado más de 2000 tratamientos.

En los últimos tres años creció la demanda de personas que buscan subrogar vientres en la Argentina. (Foto: Adobe Stock)

En los últimos tres años creció la demanda de personas que buscan subrogar vientres en la Argentina. (Foto: Adobe Stock)

En ese sentido, Lancuba marcó un aumento marcado en la demanda para comenzar los tratamientos en los últimos tres años por diferentes factores, entre ellos, la creación de clínicas especializadas en esta técnica de reproducción asistida.

“Mucha gente emigró al exterior para hacer estos tratamientos, pero al haber clínicas aquí, da más tranquilidad y seguridad de hacerlo en tu propio país. No es fácil trasladarse a 10 mil kilómetros de casa y estar un año o lo que dure el proceso, ya que eso lleva su tiempo. Podemos decir que está aumentando la demanda porque los centros nacionales estamos en condiciones de ofrecer un buen tratamiento”, destacó.

Un dato no menor es que la gestación comercial en el extranjero es costosa, lo que también puede atraer a turistas que vengan específicamente a subrogar al país por su valor. Por ejemplo, en Estados Unidos puede variar entre los US$150 a US$200 mil; en Ucrania (antes de la Guerra) el tratamiento salía cerca de US$50 mil.

En cambio, aquí los costos de la subrogación solidaria en una guía clínica que te asesora y lleva adelante la práctica pueden rondar en los US$15 a US$20 mil.

De todas formas, la directora del CIMER agregó: “Más allá de lo económico, también es importante remarcar que se dio una facilitación en los mecanismos legales. Esto permitió que la gente se anime a buscar gestantes y, a diferencia de antes que era inalcanzable, hoy termina teniendo más alcance”.

Subrogación de vientre: cuál es el marco legal en la Argentina

Aunque hace años se realiza la gestación subrogada en la Argentina, todavía no existe una ley que reglamente la práctica. Este vacío legal hace que, en ciertos casos, algunas personas se aprovechen de la desesperación de quienes no pueden llevar adelante un embarazo y pidan una abultada suma de dinero para hacerlo.

“Ahora solo están contempladas aquellas personas que tienen real interés en ayudar a que parejas puedan tener un bebé que, de otra manera, no podrían. El marco ideal es una persona en el circulo íntimo, pero es lícito que una mujer se autodetermine gestante y lo haga con alguien que conoció en redes sociales, en la calle o en cualquier lado”, señaló Florencia Daud, abogada especialista en reproducción asistida.

Sin embargo, admite que hay un limbo jurídico cuando se habla de compensación económica para la gestante porque las líneas se comiencen a desdibujar y puede haber malos entendidos o exigencias monetarias imposibles de manejar.

En la Argentina no hay una ley que regule la subrogación de vientre. (Foto: Adobe Stock)

En la Argentina no hay una ley que regule la subrogación de vientre. (Foto: Adobe Stock)Por: Andriy Medvediuk | Andriy Medvediuk - stock.adobe.c

En ese sentido, Daud sostiene: “Es indispensable una ley que detalle si la gestación comercial está habilitada o no. Puede haber una compensación lógica, entendible por la exposición de quien gesta, pero dejar sin reglamentación puede llevarse a situaciones incomodas en las que se barajen ciertos valores. Expone a que los extorsionen y se convierte en una desprolijidad total”.

Según detallan las especialistas, la posible gestante decide con los comitentes -o padres intencionales- las condiciones previamente y se define cómo se llevará adelante el tratamiento. En esos arreglos, se tiene en cuenta la calidad de vida de la mujer, aunque puede pasar que le pidan a la subrogante cosas que ella no esté dispuesta a aceptar, como mudarse a otra ciudad o dejar de trabajar.

“Una ley de gestación subrogada vendría a aclarar, delimitar y poner un marco normativo a una práctica que actualmente en el país viene sucediendo. Tranquilamente la normativa podría reglamentar la subrogación altruista, imponiendo penalidades a quienes intenten comercializar o lucrar con ello”, señala Sandra Lencina, abogada con formación en Género y Niñez y miembro de AboFem Argentina.

Pero primero se debe dar el debate en la sociedad y establecer qué tipo de subrogación se busca tener: si la gestación solidaria, comercial o ambas. A partir de ahí, la discusión planteará una regulación para evitar que se dé lugar a una especie de “mercado de personas”.

De la elección de la gestante al nacimiento del bebé: cómo es el proceso

Puede pasar mucho tiempo desde el momento en el que una persona o pareja decide emprender el tratamiento hasta encontrar una gestante apta que pueda comenzar el proceso.

En muchas ocasiones, se comienza con una consulta en las clínicas especializadas para conocer la práctica. Allí reciben asesoramiento por parte de un grupo de profesionales que evalúan la posibilidad de avanzar. En otras, los padres intencionales ya van con una posible gestante y la cuestión puede, quizás, resolverse un poco más rápido. La evaluación psicológica en ambas partes será fundamental para no confundir roles.

¿Hay criterios para elegir quién va a llevar nueve meses al bebé en su vientre? Sí. Principalmente, tiene que ser una mujer menor de 40 años (o hasta, dependerá del caso), que tenga buen estado de salud física y emocionalmente (es decir, que no tenga patologías previas) y que no haya tenido más de dos cesáreas. Idealmente, en algunos centros, prefieren que la elegida tenga hijos propios.

En esa línea, la descripción de las expertas marca un fuerte protocolo de selección para tener la máxima efectividad clínica y el menor riesgo posible para la gestante.

También hay que tener en cuenta otras cuestiones: si las dos gametas (óvulos y espermatozoides) la aportan los padres intencionales o si una o ambas gametas provendrán de bancos donantes.

Tras retirar el líquido de los folículos ováricos, se separan los óvulos y se procede a vitrificarlos. (Fotos: Gentileza Laboratorio de WeFIV)

Tras retirar el líquido de los folículos ováricos, se separan los óvulos y se procede a vitrificarlos. (Fotos: Gentileza Laboratorio de WeFIV)

“Ahora podemos usar las dos gametas donadas. Antes del 2017, necesitábamos al menos una de la pareja cuyo ADN permitiera probar que era suyo, pero hoy no importa eso porque hubo un cambio en el Código Civil en relación con la voluntad procreasional. Además, a diferencia de otros países, acá no es necesario ni obligatorio estar en pareja o necesariamente casados”, señala Florencia Inciarte, coordinadora del área de fertilidad en Halitus.

La instancia siguiente consta de los estudios para comprobar la viabilidad del tratamiento. Una vez que los resultados son óptimos, se firman los consentimientos previos y ya puede iniciar el tratamiento.

Cómo anotar a un bebé nacido a través de gestación subrogada

Pese a que el artículo 562 del Código Civil y Comercial de la Nación dice que es madre del recién nacido es quien lo gestó, en la Argentina se puede firmar el consentimiento previo, libre e informado entre la mujer gestante y los comitentes para poder dar constancia de quiénes son realmente los padres.

Quienes subroguen un vientre, deberán acudir a la justicia y solicitar una autorización antes del nacimiento para poder inscribir al bebé a nombre de los padres intencionales. Esta situación es así en todo el país menos en la Ciudad de Buenos Aires, en donde se permite anotar al menor sin autorización legal, pero necesariamente con el consentimiento previo protocolizado.

En el caso de alquilar un vientre en el exterior, dependerá de las normas de cada país. Según el Código Civil nacional, prima el interés superior del menor que tiene el derecho a un nombre y una nacionalidad. Es por eso que si el bebé nace bajo esta técnica en Ucrania, viaja con la partida de nacimiento ucraniana y se reconoce el contrato que se formó en ese país. En estas situaciones, el recién nacido sale con los papeles provisorios que le otorga el consulado argentino y al arribar al país, se convalida esa partida con apostillamiento de La Haya. En Estados Unidos es diferente: el bebé adquiere la ciudadanía norteamericana y luego se hace el trámite para tener la doble ciudadanía o para que sea residente permanente argentino.

Subrogar vientres: experiencias en primera persona

Hace un poco menos de un año, Yanina -que vive en la Ciudad de Buenos Aires- se ofreció como gestante en páginas de Facebook. Rápidamente la contactó una pareja de Bahía Blanca: “Sentí que los tenía que ayudar. La mamá me contó su historia, muy triste, y me salió hacerlo de corazón”.

“Nunca pensé vivir algo así, sufrimos un poco porque costó que el embrión se agarre a mi, pero en la tercera transferencia dio positivo y fue una emoción muy grande. Lo sentí como si fuera mío, aunque tenía claro que yo no era la mamá del bebé que llevaba en mi vientre”, relata la mujer.

Ante la pregunta respecto al acuerdo llegado con los padres, detalló: “Sinceramente lo hice de corazón, pero ellos me ayudaron mucho. Cuando quedé embarazada, ellos me enviaban plata para vivir. Fue mutua la ayuda”.

En ese sentido, destacó todo el proceso: “Hoy soy feliz con lo que hice y no me importan las críticas. Amé ayudar a dar vida”. El vínculo con los padres del bebé fue tan fuerte que hasta la fecha se siguen hablando y Yanina fue invitada a festejar el primer año del nene.

Daniela también publicó en las redes que se postulaba como gestante, pero admitió que el motivo real de la oferta tiene que ver con la cuestión económica: “Obviamente están las ganas de ayudar a alguien a cumplir el deseo de ser madre/padre, pero si te digo que es solamente por eso te estaría mintiendo”.

Este tratamiento de reproducción asistida creció en los últimos años en el país por la creación de clínicas especializadas. (Foto: Adobe Stock)

Este tratamiento de reproducción asistida creció en los últimos años en el país por la creación de clínicas especializadas. (Foto: Adobe Stock)Por: Dodor_Inna - stock.adobe.com

“Acá te pagan una compensación por subrogar cerca de US$15.000 a US$30.000. En algunos casos, suman mantención mensual, obra social, ropa de maternidad y guardería entre otras cosas”, precisó la joven y contó: “En mi caso me contacto un hombre de España que tiene familia en Argentina y quiere tener a su bebé acá. Tuvimos varias entrevistas con él y va a venir en julio a verme”.

Pedro busca hace un largo tiempo una mujer que geste a su bebé y asegura que los costos para llevar adelante el tratamiento son muy elevados: “Todas piden una fortuna y a la clase laburante le cuesta horrores llegara a esos montos. Elegí la subrogación porque lamentablemente le ponen muchas trabas a las personas gays y solas para adoptar, entonces uno recurre a estos métodos para trata de alcanzar sus deseos”.

Ayuda, necesidad o negocio: el rol de la gestante

Un punto primordial a la hora de acordar con una mujer gestante tiene que ver justamente con eso: son solo gestantes, no madres del bebé que llevan en el vientre. Por eso, las expertas remarcan la necesidad del acompañamiento psicológico para atravesar el embarazo y “despegarse” de la idea de que es un hijo.

“Mucha gente piensa que es una barbaridad, que la gestante se usan como envoltorio, desechable. Vienen al consultorio y se frustran ante esta situación, son mujeres sensatas que saben lo que quieran y nadie las obliga a hacerlo. Es mi cuerpo y decido pero si lo hacen porque necesita algo económico, y te aprovechas de eso, no está bien”, sostiene Inciarte.

Sin embargo, siempre sobrevuela el debate sobre la compensación económica hacia la mujer que alquila su vientre: “Es una mujer que se tiene que hacer estudios, que deja de trabajar y seguro tenga que hacer reposo. ¿Está mal que tenga una recompensa? Yo no creo que esté mal, pero tiene que estar regulada. Los padres necesitan algo y las chicas también, no necesariamente tiene que ser un negocio espantoso”, agrega.

Se debe firmar un consentimiento previo para poder anotar al bebé en un registro civil. (Foto: Adobe Stock)

Se debe firmar un consentimiento previo para poder anotar al bebé en un registro civil. (Foto: Adobe Stock)Por: Romolo Tavani | Romolo Tavani - stock.adobe.com

Ante esta situación, hay quienes consideran que una mujer no es libre de decidir cuando está atada a hacer algo no por deseo, sino por necesidad. “Hablamos de muchos casos en los que quienes gestan son mujeres pobres, en situación de extrema vulnerabilidad y necesidad, entiendo que en estos casos no es libre de decidir. Es mi cuerpo mi decisión, pero para que exista tal decisión mi voluntad no debe estar viciada, en este caso por una situación de extrema necesidad”, opinó Lencina.

En ese sentido, enfatizó: “Estoy segura es que con un procedimiento de adopción más ágil, con menos trabas, con un acompañamiento real del Estado en dicho proceso y con una ley que regule la subrogación altruista dando certezas y marco legal, seguramente se pondría un fin a lo económico”Y apuntó: “Antes de juzgar a quien subroga, deberíamos conocer las diferentes causas por las cuales esa persona está tomando esa decisión y pensar si efectivamente se brindaron otras alternativas”.

Esto último que señala la letrada es interesante porque en muchos casos, como los de Pedro, sienten que no tienen opciones para cumplir su deseo y ven en la subrogación la única posibilidad factible de formar una familia.

Por otro lado, Sonia Vaccaro, psicóloga clínica, hizo hincapié en las consecuencias psicológicas que sufren las personas involucradas durante el proceso: “Existe un psiquismo fetal y un vínculo de apego muy fuerte entre madre e hijo en las últimas semanas de gestación. Este vínculo además, actúa como ‘brújula’ y guía de la cría humana al nacer, permitiendo la orientación a través del reconocimiento de los latidos del corazón de su madre, el sonido de su voz y olores que la caracterizan. Perderlos al nacer genera secuelas traumáticas que deberán ser abordadas en alguna etapa de la vida, sin conocer su resultado ni las consecuencias futuras que podría acarrear”.

“Este malestar y sensación de pérdida y desorientación, estaría compartida por la gestante, pero esta, como adulta, psicológicamente posee más mecanismos de defensa que un ser indefenso que ha sido gestado al servicio de un deseo narcisista que arrasa contra sus derechos y los de quien lo gestó”, completó.

Fuente: TN

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El Senado aprobó el Régimen Penal Juvenil y la edad de imputabilidad bajará a 14 años

El Senado de la Nación convirtió en ley el proyecto impulsado por el Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich, quien celebró la sanción como un logro propio. El eje principal de la norma es la baja de la edad punible para el sistema penal argentino.

Con 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención, la ley que ya había sido aprobada por Diputados ahora aguarda la reglamentación y publicación en el Boletín Oficial.

“El Estado no va a seguir mirando para otro lado. ¿Quieren que los ciudadanos que no cometen delitos sean de segunda? No importa la edad de los delincuentes, importa el delito”, comenzó Patricia Bullrich.

Y agregó: “Este modelo se agotó, nosotros venimos a plantear algo moral y jurídicamente distinto, una teoría que deja de poner en la indefensión total a las familias que enterraban a sus hijos. Cuando el delito no tiene consecuencias, la ley pierde autoridad, y eso es lo que pasaba antes”.

“Vinimos a poner orden y no nos da vergüenza. Si las hizo, las paga, por eso ordenamos las calles y hacemos cumplir la ley. Proteger a los adolescentes, reparar a las víctimas. Queremos una sociedad con menos delincuentes y menos presos. Hoy votamos justicia, responsabilidad, hoy votamos contra los kirchneristas de batallón militante. Estamos cambiando la historia de la Argentina”, cerró la senadora.

Luego pidió un minuto de silencio por las víctimas e hizo parar a todo el bloque. El peronismo observó y Villarruel aclaró que ella no podía definir eso. Finalmente, todos se pusieron de pie y se hizo silencio.

El peronismo se opuso desde el inicio y, además de advertir que la ley se concentra en lo punitivo y no en la protección de las infancias, remarcó que los fondos presupuestados resultan insuficientes.

Según la norma, el presupuesto para un sistema que reduce la edad de 16 a 14 años destina $23.700 millones a las provincias.

Datos del Servicio Penitenciario Federal indican que el costo del metro cuadrado es de 3,2 millones de pesos. Con el presupuesto previsto se podrían construir 7.400 metros cuadrados. Dividido por los 24 distritos, cada provincia recibiría 308 metros cuadrados.

Frente a esos números, Jorge Capitanich del PJ señaló: “Si no contamos con el presupuesto necesario, estas quedan en letra muerta y constituyen una frustración colectiva”.

La respuesta llegó desde el bloque libertario, algunos con mayor énfasis, como Luis Juez, quien acusó al peronismo de “mentiroso. Solo con una fuerte cuota de ignorancia se puede opinar como opinan”.

“Si la discusión es la plata, que la pongan las provincias. Se la gastan en cualquier cosa, en publicidad. A pocos metros de acá hay familiares que vienen a buscar justicia, no venganza”, agregó el cordobés que ahora integra LLA.

Parte de la postura peronista se reflejó en la intervención de la senadora Lucía Corpacci. El bloque estaba molesto porque había acordado con los libertarios no habilitar la presencia de familiares en las gradas. Sin embargo, el oficialismo permitió el ingreso de varios que se ubicaron en los palcos del primer piso.

“Somos legisladores, no estamos para responder el enojo, estamos para dictar leyes que hagan la vida mejor y construyan una sociedad mejor. Debemos actuar con racionalidad y humanidad. Esta ley no es la solución de nada”, sostuvo Corpacci.

Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, recorrió diferentes artículos para argumentar la inconstitucionalidad de la norma. El ex gobernador advirtió que el proyecto generará “litigiosidad”. “En defensa del federalismo, mi voto y el de mi bloque es negativo”.

El cierre del kirchnerismo estuvo a cargo del senador Martín Soria, quien señaló: “A pesar de las correcciones, este proyecto de Régimen Penal Juvenil sigue siendo muy malo, contiene errores graves y peligrosos. No va a solucionar lo que ustedes creen que van a solucionar. Esta ley es peor que el decreto de Videla porque viola el principio de culpabilidad disminuida”.

Qué dice el proyecto

La ley crea un sistema penal juvenil especializado para adolescentes de 14 a 18 años, con el objetivo de garantizar procesos judiciales adecuados a la edad. El texto establece la presunción favorable a la minoría de edad y que los menores de 18 años no compartan ámbitos judiciales ni penitenciarios con adultos.

El régimen introduce principios como legalidad, proporcionalidad y excepcionalidad de la privación de libertad, y prioriza la resocialización de los jóvenes. El sistema prevé que los adolescentes cuenten con garantías judiciales desde el inicio y que las causas se tramiten en órganos y centros especializados. Se contempla la rápida intervención judicial y el derecho de los adolescentes a ser escuchados y que su familia participe activamente en el proceso.

El capítulo dedicado a las víctimas otorga un rol central a quienes resulten damnificados por delitos juveniles. El proyecto garantiza asistencia jurídica y psicológica inmediata, la posibilidad de intervenir en audiencias y oponerse a decisiones del Ministerio Público Fiscal, y la participación en instancias restaurativas como la mediación penal juvenil.

El sistema de sanciones prevé un esquema progresivo y diversificado, que incluye medidas educativas, tareas comunitarias, monitoreo electrónico y reparación del daño, además de restricciones de circulación. La privación de libertad solo se aplicará en delitos graves, con límites estrictos de tiempo y separación permanente de los jóvenes respecto de los adultos.

En la etapa de ejecución de sanciones, el proyecto incorpora la figura del supervisor judicial especializado, responsable de acompañar y monitorear el proceso de reinserción. La libertad condicional solo podrá otorgarse con aval del Ministerio Público Fiscal y bajo condiciones precisas. También se incluyen respuestas específicas para problemáticas de salud mental y consumo problemático, con intervención de equipos interdisciplinarios.

La propuesta detalla estándares de alojamiento que prohíben la convivencia de adolescentes con adultos y garantizan acceso a educación, cultura, recreación y atención espiritual. Se prevé diferenciación por edad y situación procesal dentro de los centros, así como capacitación del personal a cargo.

En los casos de menores inimputables, el texto dispone intervención judicial para investigar el hecho y aplicar medidas curativas o protectoras, siempre bajo la órbita de la justicia civil. Además, se estipula la especialización obligatoria de jueces, fiscales y defensores en materia penal juvenil.

Fuente: Infobae

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Camina por el barrio, elige un lugar al azar y lo pinta gratis: ya transformó casi 40 negocios

Diego Fleitas camina por las calles de Berazategui y Quilmes con un ojo clínico. No busca baches ni direcciones; busca frentes apagados, persianas descascaradas y emprendedores que, como él hace 15 años, la estén “remando” contra viento y marea.

Diego, de 48 años, es dueño de Patodacolores, una pinturería familiar, pero en el último año se convirtió en algo más: el hombre que les devuelve el color a los barrios, de forma gratuita y al azar.

“Esta idea es para ayudar a un emprendedor que la está peleando. El frente de un comercio demuestra que la pintura es buena, pero sobre todo, demuestra que hay alguien del otro lado que apuesta por vos”, contó Diego en diálogo con TN.

La historia de la pinturería nació de un giro inesperado. Diego era profesor de Educación Física cuando conoció a Patricia Gauna (47). Ella trabajaba en el rubro y él, con el alma de emprendedor inquieta, le propuso abrir un negocio propio. “Me dijo de poner un gimnasio, pero terminamos emprendiendo en una pinturería”, recuerda.

Los comienzos en Quilmes no resultaron fáciles. Fueron durísimos. Los proveedores no nos querían vender y, para que te abran una cuenta, tenías que pagar todo en efectivo, invertir muchísimo dinero para iniciar y, encima, el alquiler. Fue a pulmón”. Hoy, 15 años después, el equipo es plenamente familiar: Diego, Patricia, su ahijado y sus hermanos, que dan una mano cuando el trabajo desborda.

La iniciativa de pintar fachadas gratis surgió en octubre de 2024, aunque los videos empezaron a viralizarse recién en 2025. “La idea fue mía, pero mi esposa me sigue a todo lo que digo, pobre”, bromeó Diego. El concepto es simple pero potente: detectar un local que necesite un cambio de imagen, presentarse con una carta y ofrecer la transformación total.

Sin embargo, el camino de la solidaridad tiene obstáculos. “Muchas veces nos rebotaron por desconfianza. También hay mucho ‘odio’ en redes porque llama la atención que alguien haga esto gratis”, explicó. Pero cuando el “sí” llega, la magia ocurre en tiempo récord: “Si lo podemos hacer en seis o siete horas, lo hacemos. Me encanta el factor sorpresa”.

“No pinto beige, la onda es que se vea”

Diego no se limita a cubrir manchas: busca impacto. Sus diseños suelen incluir colores vibrantes e incluso luces para que el negocio destaque de noche. “Necesitás ese impacto visual. Puedo pintar un beige clarito o un blanco, pero la idea es que se vea, que la gente pase y diga: ‘Mirá ese local’”, sostuvo.

Los resultados son inmediatos y no solo estéticos. Diego recuerda el caso de un barbero en un pueblo de Corrientes de 30 mil habitantes: “Lo vieron tres millones de personas en redes. Al pibe le llovían los pedidos. Yo les digo que van a vender más después de pintar, y después, me llaman para confirmarlo. Eso me emociona: la cara de la gente cuando ve su local terminado”.

Llevar adelante este proyecto requiere un malabarismo constante. Diego y Patricia coordinan las pintadas en los baches que deja la rutina familiar. “Lo voy mechando como puedo. Cuando mi nena está en el jardín, mi mujer va y viene del local y yo le meto al pincel”, relató.

Con casi 40 emprendedores ya transformados bajo el brazo, Diego siente que el rédito más grande no es económico, aunque el trabajo en la pinturería aumentó gracias a los “tips” y la visibilidad. “Todo lo que es solidaridad lo hacemos, no me alcanza. Hemos pintado hasta casas de acumuladores compulsivos”, indicó.

Para Diego, cada persiana que se levanta con color nuevo es una batalla ganada al desánimo. “Me re emociona que se vea tanto. Si nosotros subsistimos 15 años, quiero ayudar a que otros también lo logren”, completó.

Fuente: TN

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“Voy para el sur”: la historia del voluntario que dejó todo para combatir los incendios en Epuyén

Las noticias de los incendios en Epuyén encendieron una alarma en Juan “Jota” Bello. No lo dudó, fue al grupo de la red de voluntarios que brinda apoyo a los brigadistas en la Patagonia, y avisó: “Voy para el sur, puedo sumar a cuatro personas y cargar insumos”.

Así, en Buenos Aires, se despidió de su pareja, que lo abrazó en silencio, y de sus hijas que le pidieron que se cuide. También de su hermana, que no deja de llamarlo para monitorear que él esté bien. Y emprendió el camino, en el trayecto levantó a un bombero de Vicente López y en La Pampa a un brigadista cordobés. También sumaron equipamiento: borceguíes, guantes, mangueras, motobombas, alimentos y hasta remedios.

Es la primera vez que Jota está trabajando activamente en la zona de los incendios, el año pasado había sido voluntario pero desde Buenos Aires. “No te das idea de la magnitud del incendio hasta que llegás. Hoy hablaba con alguien que vive en la zona desde el año 77, y me contaba que nunca vivieron algo así, con tantas lenguas y frentes activos al mismo tiempo”, cuenta en diálogo con TN, con preocupación en su voz.

El primer día recibió una rápida formación para aprender a alejar de los focos todo lo que puede ser combustible para el fuego (lo que está verde, la pinocha y más) y también medidas de seguridad. “Trabajamos más de 14 horas por día, hoy es la primera vez que terminamos antes de que se ponga el sol. Viendo tanto, a los tres días empezás a ser experto en encontrar posibles nuevos focos bajo la tierra”, describe Jota.

La vida entre el fuego

Jota y el equipo de voluntarios con los que trabaja todos los días están parando en una zona especial, a la que llaman zona de transición: ubicada entre el verde (que puede rápidamente prenderse) y el incendio activo. “Estamos a disposición de los brigadistas”, dice.

“Aunque parezca raro, lo que sucede es que estar acá te da una conexión tan profunda con la naturaleza que uno se olvida del estrés. No estoy bruxando, no uso mi placa para descansar mientras duermo”, cuenta con una calma que encierra cuidado y saber que está haciendo lo que debe.

Pero eso no significa que no estén conscientes de lo que sucede a su alrededor. “Dos noches decidimos dormir afuera, pusimos los colchones al lado del tanque australiano, con las mangueras y las motobombas instaladas, porque teníamos fuego por dos frentes diferentes”, relata.

A esto se suman las guardias, salir a recorrer la zona donde descansan en formato de espiral hacia afuera, para detectar si hay posibles focos que hay que atacar con urgencia o si pueden esperar. “Si es esta segunda opción, lo mejor es tratarlos de día, porque de noche puede ser peligroso, porque la tierra está muy caliente”, advierte Jota.

Mate y arrancar

Desde el 13 de enero (muchos llegaron antes, y están en el combate desde el 6) la rutina de Jota inicia a primera hora con un mate, y rápidamente salir al campo. La zona que ellos tienen a cargo abarca unos 80 kilómetros.

“Recorremos las partes quemadas. Hacemos guardias de cenizas, que es buscar los focos que vuelven a encenderse. Vamos buscando pequeñas columnas de humo, fumarolas y las enfriamos. Hay que hacerlo con mucho cuidado, porque la tierra está muy caliente en esos lugares. El otro día, habíamos tirado miles de litros de agua para enfriar una parte, y sin darse cuenta un bombero metió su pie adentro y literalmente el agua estaba hirviendo; ahora tiene una quemadura de segundo grado”, relata, dejando en claro la importancia del trabajo, pero también el cuidado que todos deben tener.

Cuando encuentran estas fumarolas el objetivo es poder enfriarlas y aislarlas de todo lo que pueda ser combustible para que vuelva a encenderse, porque esto puede suceder muy rápido. “Ayer, por ejemplo, vimos unos pequeños focos y decidimos ir a buscar agua para atacarlos. En el trayecto nos encontramos con otros focos que necesitaban que actuemos con más urgencia, así que demoramos dos horas en volver a los primeros. Cuando llegamos nos encontramos con las copas de los árboles ya prendidas fuego. Así de cambiante y rápido avanzan las llamas”, dice Jota.

La comunidad unida

Se calcula que en la zona de Epuyén se incendiaron en lo que va de 2026 entre 20 y 30 mil hectáreas. “Acá la gente está enojada. Hay más de 200 brigadistas autoconvocados, más bomberos, y los brigadistas del servicio oficial de bosques, bomberos de otras ciudades. Todos trabajando para salvar el bosque”, cuenta Jota.

Y mientras el gobierno nacional asegura que la situación está controlada (lo que los focos latentes desmienten), la autoorganización de la comunidad del sur sigue demostrando que la unión hace la fuerza.

La gente se encarga de la logística, de que haya agua, alimentos. Parecen cosas básicas, pero en la zona faltaron. También se encargan de rellenar los tanques australianos, para siempre estar preparados por si se acerca el fuego. Son todos voluntarios. Ahora estamos en una escuela, que pronto tendremos que dejar. Acá se da hasta asistencia psicológica y también hay enfermería. Todo se fue optimizando conforme pasaron los días, parece un centro de catástrofe de los que vemos en las películas de Hollywood”, detalla Jota.

Para este voluntario el bosque es “sinónimo de vida, sobre todo en la Argentina, donde prácticamente no quedó tierra que no haya sido convertida con fines productivos. El bosque, y también el monte, son fuente de biodiversidad, de vida, de medicinas, sostienen los alimentos que comemos. Donde todavía podés darte un baño de naturaleza y sentirte parte. Acá encontramos esa conexión que se va perdiendo atrás de tantas pantallas; el divorcio con la naturaleza es claro cuando uno logra desconectar del mundo online”.

“No se olviden de dónde salimos: venimos de los bosques. Si perdemos esa conexión con la naturaleza nos alienamos. Somos parte de ella, no algo separado. La naturaleza tal como la conocemos se nos está yendo entre los dedos”, pide Jota, mientras alista las cosas para pasar una nueva noche en el sur, donde estará mientras lo necesiten.

Fuente: TN

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