Policiales
“Sentate ahí, es una orden”: un sargento admitió que violó a una soldado en un cuartel del Ejército
El acusado es el oficial Franco Sebastián Vizcarra, detenido desde 2017 por el ataque en una dependencia de Mar del Plata. Para la Justicia, el hombre se aprovechó de su posición de poder y abusó de la víctima. El juicio oral comenzó ayer y se acordó una pena entre las partes que deberá ser homologada.
El 6 de octubre de 2017, T., de 20 años, cumplía funciones como soldado voluntaria en la sede del Grupo de Artillería Antiaéreo (GADA) 601 en Mar del Plata. El 5 de octubre de aquel año, poco después de las 14, la joven se presentó en la Batería Comando para reportar que su turno finalizaba, algo que hacía todos los días, pero esa tarde algo cambiaría para siempre.
Antes de salir para su casa, se encontró con Franco Sebastián Vizcarra, un oficial superior con rango de sargento primero, nacido en la provincia de Tucumán, 19 años mayor que ella, que la invitó a tomar unos mates en una habitación. T. aceptó sin mayores problemas. De hecho, una semana atrás habían compartido mates en el dormitorio de un cabo, junto a otra auxiliar. No había nada que la hiciera sospechar, salvo que esta vez iban a estar solo ellos dos.
Pasó al menos media hora de charla, cuando de repente el celular de la joven sonó. Del otro lado estaba su amiga Micaela, quien se comunicó para saber dónde estaba, ya que habían acordado encontrarse ese día en el centro de la ciudad. T. decidió interrumpir el encuentro con Vizcarra y le avisó que debía irse. Pero, al parecer, el sargento tenía otros planes.
Primero, le pidió a la soldado que no se fuera, después tomó su teléfono y lo apagó. La tensión iba en aumento. Fue entonces que sin mediar ningún tipo de palabra, el hombre le tocó la pierna, le insistió en que se sentara en la cama y al ver que T. se rehusaba, impuso su jerarquía de manera violenta. “Sentate ahí, es una orden. Tengo que pasar revista de tu tatuaje”, le dijo el oficial a la joven.
La víctima agarró su celular y se levantó para retirarse de la habitación. Vizcarra, experto en artes marciales, la sujetó por atrás, la tiró para un costado y cerró la puerta con llave. T. le advirtió que abriera o empezaría a gritar. El sargento con absoluta impunidad le dijo que no iba a pasar nada, que confiara en él. Después vino lo peor.
Le tapó la boca y la tiró a la cama, y si bien la soldado intentaba empujarlo, la sujetó de forma tal que no podía desprenderse. Estaba en una jaula. Según detalló la joven posteriormente en su declaración, Vizcarra se valió de su conocimiento en artes marciales para evitar que T. lograra escapar. En el medio, el sargento logró sacarle la campera a la soldado, mientras continuaba tapándole la boca.
Después, introdujo su mano en la remera de la víctima, le desprendió el corpiño, le bajó el pantalón y la ropa interior y la penetró por la fuerza.
“Yo ahí no sé cómo hice para sacar fuerza y lo empujé, pero llegó a penetrarme nada más, no eyaculó ni nada”, declararía después la joven ante la Justicia.
T. se subió rápido el pantalón, abrió la puerta y escapó del horror. Casi como una burla, Vizcarra le dijo que esperara, que si quería la acompañaba a la salida para anunciarla en la Guardia. T. respondió que no hacía falta, que ella tenía una orden de salida especial y se retiró. El violador la siguió para pedirle disculpas y que “no había sido su intención”. El daño ya estaba hecho y T. lo sabía.
Llegaron al puesto de guardia y Vizcarra le dijo al cabo en la guardia que la joven se iba a retirar de la sede militar. Shockeada y aún sin reacción, en vez de tomarse el colectivo, la voluntaria empezó a caminar sin poder entender o asumir lo que acababa de pasar.
Minutos después, llamó por teléfono a su madre y finalmente le contó todo. Al día siguiente al presentarse a trabajar, T. denunció la violación ante su superior y el jefe de turno, quienes la acompañaron a hacer la denuncia en la Comisaría de la Mujer. El caso llegó a la Justicia federal marplatense, con un expediente por abuso con acceso carnal a cargo del juez Santiago Inchausti y la fiscal Laura Mazzaferri.
El juez procesó a Vizcarra con prisión preventiva y ordenó su detención. El caso fue elevado a juicio, que comenzó ayer en el Tribunal Oral Federal de la ciudad costera. Infobae accedió a las pruebas del caso y a documentación del expediente. El miedo a la jerarquía era claro. La víctima después aseguró que llegó a pensar en no hacer la denuncia por miedo a perder el trabajo, por no saber cómo actuar y por miedo a represalias por parte del acusado.
Tanto para la fiscal del caso como para el juez está probado que el sargento abusó de T.. Para ello, se basaron no solo en el brutal relato de la joven sino en que el imputado jamás declaró. Nunca supo explicar la situación ni la negó. Simplemente no dijo nada.
Según el procesamiento con prisión preventiva firmado por Inchausti, se pudo comprobar que la declaración de la soldado fue coherente y no tuvo ningún tipo de fisuras. Además, la declaración de varios de los compañeros dentro del cartel avalaron las horas y los tiempos descritos por T. No solo eso. Al declarar, la amiga de la joven que se iba a encontrar con ella también confirmó todo lo descripto por la víctima.
“Llegado el momento de valorar los elementos probatorios anteriormente mencionados, aunados hasta el momento a la pesquisa, entiendo que los mismos resultan suficientes para acreditar la materialidad del hecho que se investiga en estas actuaciones”, razonó el juez Inchausti.
Para el magistrado, el relato brindado por la víctima “es coherente y circunstanciado” y además es “verosímil”. “También debe destacarse que no se exhiben motivos que lleven a dudar de su veracidad ni se advierten razones de interés, odio o animadversión contra el encausado Vizcarra.
Sin perjuicio de todo lo expuesto, también debe señalarse que en el caso existen otras constancias que le adunan al relato de la víctima mayor credibilidad y valor probatorio”, agregó.
No fue lo único que tuvo en cuenta el juez para procesarlo con prisión preventiva: también destacó lo violento que fue con su víctima para someterla e hizo énfasis en que se aprovechó de su posición jerárquica para lograr su objetivo.
Según dijo, se demostró que en el hecho “ha mediado violencia (…), pues no puede desconocerse que del relato de la víctima se desprende que Vizcarra utilizó su fuerza física para sujetarla al momento en que quiso retirarse de su habitación, que la arrojó a la cama, inmovilizándola, le tapó la boca, le quitó sus prendas de vestir y la penetró”.
En ese sentido, el juez agregó: “Debe señalarse que el imputado practica artes marciales, y la víctima refirió que utilizaba distintas técnicas, sujetándola de forma tal que ella no podía defenderse”.
Inchausti señaló que el oficial “abusó de la relación de autoridad o poder preexistente, en tanto no sólo Vizcarra resulta ser Superior Jerárquico de T.Y.M., -Sargento y Voluntaria del Ejército Nacional Argentino respectivamente- sino que al momento del hecho le impartía órdenes a su victimaria”. El magistrado, además le trabó un embargo al imputado por medio millón de pesos.
T., por su parte, padeció a lo largo de estos casi dos años angustia y daños psicológicos importantes, según un informe elaborado por la Dirección de la Mujer de la Municipalidad de General Pueyrredón. El estudio determinó “síntomas de nerviosismo constante, problemas para dormir y pesadillas y episodios de ansiedad”. En pocas palabras, un infierno.
Ante el Tribunal Oral Federal, según publicó el diario marplatense La Capital, las partes del juicio acordaron una pena de seis años de cumplimiento efectivo. Será el Tribunal el que deba homologar el acuerdo.
Fuente: Infobae
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Acusan a una tatuadora de matar a su bebé de 9 meses con una papilla envenenada con raticida
Una mujer de San Pablo, Giovanna Chiquinelli Marcatto, fue detenida el miércoles y acusada de haber matado a su hijo de apenas 9 meses, Dante, al que le habría dado de comer una papilla de banana con veneno para ratas.
El episodio ocurrió el martes 26, cuando Dante estaba en su casa junto a su madre, una tatuadora de 27 años. Según la investigación, la mujer le dio de comer la fruta alrededor de las 17 h y le sacó fotos con su celular, en las que el chico aparecía sonriendo.
Tres horas después, el bebé comenzó a sentirse mal y fue trasladado de urgencia al Hospital Estadual de Vila Alpina, en la zona este de la ciudad. Los médicos no lograron salvarlo.
El informe forense y la declaración de la madre
Según las primeras pericias forenses, el pequeño Dante habría ingerido veneno para ratas.
La gran cantidad de sustancia tóxica hallada en las vísceras del bebé apunta además a que el veneno no fue ingerido accidentalmente, ya que contiene una sustancia amarga para evitar que chicos lo coman.
Los expertos indicaron que el intervalo de tres horas entre el momento en que Dante comió la banana aplastada y su malestar coincide con el tiempo necesario para que la sustancia haga efecto en el organismo de un niño tan pequeño.
Por eso, la Justicia ordenó la prisión preventiva por 30 días para la madre, que fue confirmada en una audiencia de custodia realizada el jueves 28 de agosto. El caso quedó caratulado como muerte sospechosa, pero la mujer es investigada por homicidio calificado.
La tatuadora fue grabada un día antes mientras compraba el veneno en un supermercado
Según reveló el medio Metrópoles, el momento en que la tatuadora compró el veneno con el que habría matado a su bebé quedó registrado por las cámaras de seguridad de un local de mascotas de la zona este de San Pablo.
La tatuadora fue grabada mientras compraba el veneno en un supermercado un día antes de la muerte de su hijo. (Foto: captura).
La mujer hizo la compra el lunes alrededor de las 15:30, un día antes de la muerte de su hijo, por lo que los investigadores creen que fue planificado.
Sospechas previas y descuido en la salud del bebé
Además de la madre, la policía tomó declaración a empleados de la guardería donde asistía Dante. Ellos aseguraron que ya habían advertido a Giovanna que Dante se había sentido mal durante la semana, con episodios de vómitos y cambios en el color de la orina.
En la resolución del Tribunal de Justicia que mantuvo la detención, se remarcó que, pese a las señales de alerta y las recomendaciones de la escuela, “no hay ningún indicio de que la investigada haya buscado atención médica adecuada para la criatura”, lo que demostraría un posible descuido en el cuidado de la salud del niño en los días previos a su muerte.
“Tú y yo para siempre”
La tatuadora escribió en noviembre de 2024, cuando nació su hijo, que el niño había sido “el mejor regalo que le dio Dios”.
“Ahora somos tú y yo para siempre”, concluyó la mujer, ahora acusada de haber envenenado a su hijo con raticida.
Fuente: TN
Policiales
Viajaron a Rosario para cumplir un sueño y un conductor que iba a 120km/h los atropelló: murieron madre e hija
El sueño de Tania Gandolfi (41) era conocer el Monumento a la Bandera, en Rosario, y le insistió a su marido, Diego García (45), para que fueran a pasar unos días a la ciudad santafesina. El 21 de enero, con sus dos hijas, Victoria (6) y Agustina (16), salieron desde Córdoba capital para quedarse solo tres días. Mientras cruzaban la calle, a metros del hotel donde se alojaban y el mismo día que habían llegado, un conductor que iba a 120 km/h los atropelló: Tania y Agustina murieron en el acto, mientras que Diego y Victoria se salvaron de milagro.
“Ella insistía en que quería conocer el Monumento, era su sueño, pero yo no quería ir por la inseguridad. Podríamos haber ido a cualquier lado, no tengo cómo explicarlo. Para darle el gusto, fuimos ahí. Fue el peor error que cometí”, se lamentó Diego en una emotiva entrevista con TN.
El día que llegaron, lo primero que hicieron fue ir a hotel para dejar sus valijas y luego salieron a recorrer la ciudad. Pasaron por una Iglesia y después caminaron por la Costanera hasta llegar al Monumento.
Comenzó a caer la noche y se acercaba la hora de la cena. Tenían planeado comer en un restaurante del centro, pero cuando pasaron por la puerta notaron que estaba repleto de gente. Sin dudarlo, siguieron caminando para ir directo a cenar al hotel. Estaban solo a seis cuadras. Nunca llegaron.
A las 20.58, en el cruce de las calles Arturo Illia y Presidente Roca, se encontraron con la tragedia. Mientras estaban por cruzar la avenida, un auto totalmente fuera de control y que manejaba a toda velocidad, los chocó de lleno. Diego, que tenía agarrada de la mano a Victoria, lo único que recuerda es “el ruido de un auto”.
“Cuando siento ese reflejo, veo que el vehículo quería chocar a una moto, perdió el control y se vino contra mí. Le pegó a 120 kilometros por hora a Victoria y me la sacó de la mano. Voló un montón de metros y la pegó contra otro auto. Mi cabeza miró eso, no miré al resto. Corrí para donde ella quedó y pensé que estaba muerta”, relató.
Diego fue a asistir de inmediato a su hija Victoria y casualmente pasaba por el lugar una ambulancia que la atendió: “Estuvo inconsciente unos minutos”. Cuando los médicos empezaron a tratar a la nena, se le vinieron a la mente Tania y Agustina. “¿Por qué no vienen?“, fue lo primero que pensó, según contó.
En ese instante, fue al auto y se encontró con la aberrante escena: las dos ya estaban muertas. En el lugar, además, vio al conductor que provocó la tragedia. “Le dije de todo, y solo le importó el auto: ´mirá cómo me quedó el auto´“, era lo que el joven repetía, de acuerdo a los dichos de Diego.
En medio del shock, apareció un agente de la Policía de Santa Fe, que separó a Diego del lugar. “Hizo que me encargara de Victoria, porque lo otro ya no podía hacer más nada”, relató. Increíblemente, él solo terminó con una pequeña herida en la pierna, mientras que Victoria fue trasladada al Hospital de Niños Víctor J. Vilela y también sobrevivió. “Es un milagro”, aseguró.
Del dolor al pedido de justicia por su esposa e hija
Agustín David López Gagliasso es el joven de 20 años que manejaba el Peugeot 206 gris que provocó la tragedia. Tiene varios antecedentes de infracciones de tránsito e incluso le habían retirado la licencia por conducir alcoholizado.
La Justicia comprobó que iba a 120 km/h -el doble de la velocidad permitida- cuando atropelló y mató a Tania y Agustina. Al comienzo, la principal hipótesis de los investigadores fue que corría una picada en el túnel Arturo Illia, a cinco cuadras del lugar del hecho, con una moto que nunca pudo ser identificada.
En las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la Municipalidad se puede ver con claridad que, minutos antes de la tragedia, Gagliasso fue registrado en su Peugeot siguiendo a la mencionada motocicleta.
El abogado querellante, Claudio Pucchinelli, aseguró que el origen del siniestro fatal, en realidad, fue una discusión entre Gagliasso y el motociclista. Esa pelea derivó en una persecución que terminó de la peor manera.
“La moto siguió su camino, no siendo individualizada su patente ni su conductor hasta hoy. Pero se ve claramente la moto y el automóvil corriéndola y haciendo zig zag entre los autos en la persecución", aseguró el letrado.
Asimismo, reveló que pudieron confirmarlo gracias al relato de la joven que acompañaba a Gagliasso. “Ella insistió para que no le diera importancia (a la pelea con el motociclista), pero también le pidió que frenara porque se iban a matar”, indicó.
Por su parte, Diego consideró que Gagliasso buscó chocar a la persona que manejaba la moto: “Analizando, me di cuenta de que no parecía una picada y que solo quiso atropellarlo. Lo frenó el poste de la vereda. Nos podría haber matado a los cuatro”.
Una vida que cambió para siempre
“Este chico mató a dos personas que eran únicas”, sostuvo Diego, que estuvo 25 años en pareja con Tania. Con las dificultades del día a día, sigue al cuidado de la pequeña Victoria. “Ella es consciente, lo asumió mejor que yo y todo el mundo. Es como que estaba preparada. Si ella no hubiera estado preparada, tampoco a mí me hubiera sido fácil seguir con todo”, subrayó.
Semanas atrás, padre e hija se fueron de vacaciones a las Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero, en lo que fue su primer viaje en soledad: “Lo llevamos como podemos, no es fácil. Escapamos un poco de la casa porque está todo, hay piezas vacías. Hacemos salidas por todos lados”.
A más de seis meses del trágico hecho, aseguró que el conductor imputado “nunca quiso hablar” con él. Sin embargo, fue contundente tras ser consultado sobre si espera unas disculpas: “No hace falta, que lo perdone Dios”.
El proyecto de seguridad vial que iba a presentar Agustina antes de ser atropellada
La adolescente de 16 años asistía al Instituto Provincial de Educación Media y Técnica 357, en pleno corazón del barrio Smata, en la ciudad de Córdoba. Apoyada por sus profesores, estaba trabajando en un proyecto para que en las escuelas primarias y secundarias se empezara a dar como materia obligatoria la seguridad vial.
“Estuvo sentada en la Legislatura local con el proyecto y los profesores la felicitaron. Estaba muy bien planteado. Era a nivel nacional y lo iban a hacer en Córdoba como prueba piloto. Ganó un viaje a Buenos Aires e iba a conocer el Congreso”, indicó.
En este sentido, Diego volvió a la carga contra Gagliasso: “Justamente ella murió en un accidente vial, que en realidad no fue un accidente, sino un homicidio”.
La causa irá a juicio
Gagliasso -al igual que su amiga- salió ileso del accidente y fue detenido en el momento. Actualmente se encuentra con prisión preventiva en un centro de detención del Servicio Penitenciario, acusado por el delito de “homicidio con dolo eventual en concurso real con lesiones”. Podría recibir una pena de 18 años de cárcel.
Fuentes de la Fiscalía de Rosario le informaron a TN que todavía falta hacer la audiencia preliminar para elevar la causa a juicio en un caso que está llevando adelante la fiscal Valeria Piazza Iglesias.
Una vez que formalmente sea elevada, se estima que el debate oral podría ser entre fines de este año y principios del próximo. “Depende de la agenda judicial”, precisó el abogado querellante, Claudio Pucchinelli.
Fuente: TN
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Crecen las denuncias por violencia doméstica: se reciben 53 casos por día y 4 de cada 10 víctimas son menores
En la Argentina, en el primer trimestre de 2025, las denuncias por violencia doméstica crecieron un 9%. Mayormente, este problema afecta a las mujeres, pues el 73% de las denuncias las hicieron ellas, tal como señalan los datos de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Para tener una idea más clara: esta oficina recibe por día, en promedio, 53 denuncias. Del total de presentaciones, el 66% incluía mujeres afectadas de entre 18 y 59 años; el 36% involucraba a niñas, niños y adolescentes; el 13% a varones de 18 a 59 años, y el 11% a personas de 60 años o más.
Los vínculos de pareja o expareja fueron los más frecuentes entre las personas afectadas y las denunciadas, representando el 47% de los casos. Les siguieron los filiales, con un 33%; otros vínculos, con un 10%; otros vínculos familiares, con un 5%, y los fraternales, también con un 5%.
La historia detrás de la estadística
Cuando uno sale de los números, descubre que hay historias diversas detrás de ellos: detrás están las personas. Por eso, hoy se ve como tendencia que tanto instituciones como empresas buscan ser un apoyo para todos quienes lo necesitan.
Por ejemplo, según un reciente relevamiento de la ONG Argentinos por la Educación, 1 de cada 3 directores de escuelas estatales ha tenido que intervenir en casos de violencia familiar. En las escuelas privadas, uno de cada cuatro directores (26%) tuvo que hacerlo frente a este tipo de situaciones.
Mirándolo desde el punto de vista de los niños, niñas y adolescentes, a nivel nacional, el 44,2% de los alumnos dice que los docentes les hablaron sobre cómo cuidarse y evitar el maltrato, mientras que un 28,2% declara que le gustaría tener más información sobre esto.
Además, los datos demuestran que cuanto más los docentes aborden charlas y actividades para prevenir actos de violencia, los alumnos se sentirán más cómodos para pedir ayuda y contar sus experiencias.
Mirada integral
¿Qué es la violencia doméstica? La psicóloga Beatriz Goldberg la define como una violencia que empieza en la pareja, de un lado o del otro, o cruzado, y a veces después pasa a sus hijos. “Algunos tienen a los hijos como objetos y castigan a la pareja de este modo. También puede pasar de violencia de los hijos hacia los padres, sobre todo los adolescentes. Siempre hubo, y en todas las clases sociales. Y no solo hablamos de violencia física, hay psicológica, verbal, económica. Hay distintas formas, y forman un circuito en el que está el pedido de perdón, y por eso a la persona le cuesta salir”, define la especialista y autora de varios libros que abordan la temática.
Por eso, desde Hábitat para la Humanidad Argentina señalan a la vivienda como una herramienta fundamental para afrontar distintas problemáticas. Y la violencia doméstica es una de ellas. ¿Cuántos casos conocemos de mujeres que no pueden escaparse de sus victimarios? “Poder salir de esa situación, sobre todo cuando hay menores de por medio, implica, muchas veces, tener que abandonar el único techo sin la certeza de tener un lugar a donde ir. Esta incertidumbre se convierte en una barrera”, indican desde la ONG.
“Desde nuestra organización venimos trabajando hace muchos años para que se implementen políticas de alquiler social que favorezcan el acceso a la vivienda segura a diversas poblaciones, entre ellas, mujeres víctimas de violencia. Generando facilidades para ese acceso, permitimos que más mujeres tengan mejores herramientas y se sientan más seguras para escapar y acudir a servicios de emergencia”, suman desde Hábitat para la Humanidad.
Y agregan: “Trabajar la problemática de la violencia doméstica desde la vivienda, también está relacionado con la inversión en barrios populares. De acuerdo a nuestros estudios, se podrían prevenir alrededor del mundo 42,9 millones de incidentes de violencia de género, incluyendo violencia de pareja si se implementaran mejoras en los asentamientos informales. En Argentina, se calcula que serían cerca de 98 mil incidentes prevenidos”.
Fuente: TN
