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No funciona el envío de archivos en Whatsapp, Instagram y Facebook

ATENCIÓN. No se puede enviar audios, fotos o videos por una falla en tres de las redes sociales más populares del mundo

Reportan fallas en Whatsapp, Instagram y Facebook a nivel mundial. Las aplicaciones no permiten el envío de archivos, ya sean audios, fotos, videos o stikers.

La queja comenzó a viralizarse en Twitter, como suele suceder. Los usuarios se dirigen a la red social del pajarito para asegurarse de que el problema es de todos y no de uno solo.

Hasta el momento no se ha explicado el motivo de la falla particular, que comenzó a afectar a las tres redes sociales al mismo tiempo.

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Video viral: la peor forma de perder al cubo mágico

Un experimentado jugador sufrió una dura derrota contra su hermano gemelo en una competencia internacional. Para colmo, la diferencia entre ambos fue de 0,001 segundos.

La historia viral de la semana tiene como protagonistas a Sebastian y Philipp Weyer, dos hermanos gemelos muy conocidos en el mundillo del cubo mágico. De hecho estos jóvenes alemanes se han coronado en diferentes competencias, resolviendo con increíble velocidad el desafío que presenta ese dado colorido.

No es novedad que los Weyer se crucen en diferentes instancias de un torneo; este año han medido fuerzas en certámenes celebrados en el Reino Unido y en España, en los que se alzaron con el primer y segundo puesto, aleatoriamente. Pero lo ocurrido el pasado fin de semana en el Rubik’s World Cup fue sorprendente.

Tal como podés ver en el siguiente video, Philipp le ganó a Sebastian por tan sólo 000,1 segundos de diferencia. El gesto del vencido al chequear el cronómetro lo dice todo.

Cabe notar que el desempeño de los hermanos Weyer en esa ronda no fue bueno. Resolvieron sus respectivos cubos mágicos en unos 8,4 segundos, cuando ellos ostentan records por debajo de los 5 segundos.

Eso sí: después de derrotar a su hermano gemelo por una diferencia escasísima, Philipp Weyer no pudo llevarse la corona, que fue a manos del estadounidense Max Park que logró un tiempo de 5,2 segundos.

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La NASA probará un robot en la Antártida para buscar vida extraterrestre

El dispositivo es capaz de operar en el agua y también se puede mover por debajo del hielo.

La NASA probará un robot que se desplaza bajo el hielo en la Antártida con miras a usarlo en el futuro en una misión para buscar vida extraterrestre en una luna de Júpiter en 2025.

El robot autónomo, llamado Bruie, mide de un metro de longitud, es capaz de operar en el agua y tiene ruedas independientes que le permiten desplazarse por debajo del hielo, indicó un comunicado de la AAD, la División Australiana Antártica, por sus siglas en inglés.

Este aparato es capaz de “adherirse a la parte inferior del hielo y moverse al revés mediante ruedas, de modo que puede acercarse a la interfaz entre el hielo y el agua para realizar mediciones sensibles”, explicó Andy Klesh, del laboratorio Jet Propulsion de la NASA, en información compartida por la agencia de noticias EFE.

El equipo, que ya fue desplegado en Alaska y el Ártico y será puesto a prueba en la Antártida, puede permanecer, como lo hace un submarino, en un solo lugar por períodos largos de tiempo sin gastar su energía.

La NASA tiene previsto ir a Júpiter en 2025 para investigar a una de sus lunas heladas, denominada Europa, en donde se cree que hay muchas posibilidades de encontrar vida extraterrestre.

“La misión Galileo de la NASA a Júpiter a finales de 1990 investigó las lunas del planeta, incluyendo Europa. Encontraron fuertes evidencias de un océano salado que estaba debajo de la gruesa corteza de hielo, así como un piso oceánico rocoso”, dijo Kevin Hand, científico de la NASA.

“Este océano salado puede tener más del doble del agua de la Tierra y posee todos los ingredientes correctos para que vivan organismos de simples formas de vida“, precisó el experto del Laboratorio Jet Propulsion de la NASA en el comunicado.

En la luna Europa, la NASA tendría que taladrar entre 10 y 20 kilómetros de hielo antes de que pueda llegar al agua, un tema que aún no fue resuelto.

“Es probable que tengamos que dejar caer discos de transmisión cada 100 metros para llevar las señales desde el robot hasta una estación base de superficie, antes de que la información sea transmitida a la Tierra vía satélite”, concluyó Klesh.

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Cómo funcionan los “robots sociales” que ayudan a chicos con autismo

Un experto de la Universidad de Yale, que estuvo en Buenos Aires, habló con TN.com.ar del proyecto que permite mejorar el comportamiento de los niños que padecen este trastorno.

Cuando pensamos en robots, muchos soñamos con tener en casa una Robotina, la asistente cibernética de Los Supersónicos, que limpie, cocine, lave y planche. Pero lo cierto es que hoy contamos con inteligencias artificiales en la palma de la mano: teléfonos celulares, asistentes digitales controlados con la voz, y aspiradoras inteligentes, como las Roomba, que alguna vez pueden quedar atrapadas en una alfombra, pero limpian sin necesidad de un humano cerca.

Otro tipo de robots son los que fabrican en la Universidad de Yale, que permiten mejorar las habilidades sociales de chicos con autismo mediante un trabajo similar al que hacen los terapeutas y con una particularidad: logran enseñar y expresar emociones.

Construimos robots que son diseñado para involucrar a las personas y por eso queremos tratar al robot como si fuera un agente social en lugar de un objeto.

Brian Scassellati vino a la Argentina para participar de la conferencia organizada por la Universidad de San Andrés, el MIT Club y el Yale Club. Junto al argentino Miguel San Martín, investigador de la NASA, presentaron “Expansión de las fronteras de la robótica y la automatización”. TN Tecno habló con el científico de Yale sobre su trabajo en el mundo de la robótica.

– ¿De qué trata su investigación actual y los trabajos que hacen en Yale?

– Soy un científico en computación y construyo robots. Están diseñados para decirnos algo sobre la forma en que los humanos y las máquinas pueden interactuar entre sí y, a veces eso significa aprender sobre los humanos. Otras veces, significa que estamos construyendo tecnología para poder servir a algún propósito valioso.

Muchos de los robots que construyo están diseñados para enseñar o entrenar o actuar como un terapeuta y están motivados por la idea de que no tenemos maestros ni terapeutas o entrenadores capacitados para que todo el mundo pueda tener uno cada vez que lo necesite, donde quiera, o que lo demande, en sus hogares.

Brian Scassellati vino a la Argentina para participar de una conferencia. (Foto: prensa Universidad de San Andrés).
Brian Scassellati vino a la Argentina para participar de una conferencia. (Foto: prensa Universidad de San Andrés).

Gran parte del trabajo que hice recientemente se centró en construir herramientas de enseñanza para niños. Pueden capacitar sobre matemáticas a chicos de 10 o sobre nutrición a nenes de cinco o asistir a niños sordos de seis meses con el lenguaje de señas.

Soy conocido por mi trabajo con niños con autismo, que es un déficit social. Nosotros construimos robots que entran a las casas y que trabajan con un niño y con sus padres todos los días. Hacen el mismo tipo de ejercicios y juegos que un terapeuta haría si la gente pudiera pagar un especialista así para que se siente todos los días con los chicos y sus papás.

Entonces por unos 30 minutos al día el niño se sentará y jugará con el robot y con sus padres. Y trabajan con el mismo tipo de juegos de terapia que harían con un terapeuta humano allí. Son juegos que se centran en cualquier cosa, desde aprender a turnarse o aprender a mirar a la gente a los ojos cuando hablás con ellos o a reconocer diferentes emociones de la cara de alguien.

Estos robots expresan emociones. Especialmente cuando estamos enseñando sobre las emociones, el robot modelará ese comportamiento y dirá “así me veo cuando estoy triste” y se verá triste. Y le diremos al niño que haga lo mismo. Tenemos robots diferentes, algunos más humanos y otros más robots que . lucen más como máquinas que como gente.

– ¿Cómo Wall-E?

– Claro, porque incluso con Wall-e podés saber cuando está triste, porque si está así la cabeza se inclina, los ojos se estrechan y los hombros se bajan. Vos sabés si Wall-E está triste o contento. Lo mismo pasa con nuestros robots. Estamos estudiando principios de los animadores para hacer que nuestros robots se muevan de una manera que la gente entenderá exactamente qué es lo que significa.

– ¿Ustedes les enseñan a los robots cómo mostrar emociones y luego los robots les enseñan a los niños cómo hacer lo mismo?

– Exacto. Y en general, cuando enseñamos sobre las emociones también les mostraremos imágenes o videos en una pantalla, para que puedan comenzar a identificar eso no solo con cómo el robot se ve triste, pero con cómo se ve la gente triste. Siempre tenemos mucho cuidado, porque no queremos enseñarles a los niños solo a responder a los robots, queremos enseñarles a responder a sus padres.

Scassellati en la conferencia "Expansión de las fronteras de la robótica y la automatización". (Foto: prensa Universidad de San Andrés).
Scassellati en la conferencia “Expansión de las fronteras de la robótica y la automatización”. (Foto: prensa Universidad de San Andrés).

Por eso cada vez que hacemos estas terapias/sesiones, es el robot, el niño y el padre porque lo que el robot realmente está haciendo es vincular al chico con su papá, para que después cuando el robot no esté allí, todavía tenga estas interacciones con los padres.

– ¿Por este tipo de interacciones a veces a los robots se los trata como a personas? Los chicos a veces hacen una búsqueda por voz y piden “por favor” y “gracias”, como si hubiera alguien adentro, y los grandes solamente damos las órdenes.

– Desde nuestro punto de vista, construimos robots que son diseñado para involucrar a las personas y por eso queremos tratar al robot como si fuera un agente social en lugar de un objeto. No importa que se parezca a una computadora, a una tostadora o a una heladera, lo importante es generar un deseo de hablarte, que las personas estén dispuestos a atribuirles las mismas cosas que a una persona o a una mascota.

Encontramos formas para alentar a niños y adultos para tratar a este robot como si fuera un ser social. Hay muchos trucos, algunos se basan en la forma en que se mueven, otros son más sutiles como un robot que miente.

Hacemos que el robot juegue 20 minutos a “piedra, papel o tijera”, 20 minutos es mucho tiempo, es aburrido. Pero después de 20 minutos de repente el robot solo una vez lo engañará, le dará la mano y, cuando está perdiendo, la cambiará. Verá una piedra y cambiará la tijera por papel. Y el robot dice que ganó y la gente voltea inmediatamente porque no lo puede creer. Esto que era solo un objeto, inmediatamente se convierte en “alguien” y comienzan a hablar y hacen contacto visual con él y gritan y le dicen “no vuelvas a hacer eso”, pero siguen jugando para ver si el robot vuelve a hacer trampa.

Fuente: TN.com.ar

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