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Matías entrenaba para ser campeón de natación y tuvo un accidente en la pileta

La natación es un deporte donde un centésimo de segundo puede cambiarlo todo. Para Matías Bottoni, de 17 años, no fue el tiempo, sino un fatídico segundo en el aire lo que reescribió su historia.

Considerado una de las promesas del deporte argentino, el 10 de mayo de 2025 su vida se detuvo en la pileta del Campeonato Nacional en el Parque Olímpico de Buenos Aires. El joven, que entrenó toda su vida para alcanzar la élite, hoy lucha en un centro de rehabilitación de San Jerónimo Sud, en la provincia de Santa Fe, por recuperar la movilidad que el impacto le arrebató.

Empecé a nadar a los tres años y desde entonces no paré nunca. Hasta el momento del accidente”, contó Matías, con una voz que revela la madurez forzada por la tragedia.

Su vida era la de un atleta de alto rendimiento: “Este último año estaba entrenando a la mañana de 07.30 a 10 y después a la tarde, de 15 a 18. La escuela la hacía en modalidad virtual”.

El día del accidente, Matías se preparaba para disputar la final de los 200 metros mariposa, una carrera que coronaría un esfuerzo de años. El hecho ocurrió mientras practicaba una de las largadas.

“El 10 de mayo me encontraba en la competencia, en la entrada en calor. Estaba previo a competir, practicando una partida larga de la conejera. Mientras estaba en el aire, antes de caer, un nadador se cruza por donde no debería y yo me golpeo en la cabeza contra lo que sería su cintura lumbar. En ese momento caí a la pileta sin tener movilidad y pasé a no sentir gran parte de mi cuerpo”, relató Matías a TN.

El impacto fue devastador: se fracturó la sexta vértebra cervical y sufrió una lesión medular grave, quedando paralizado del pecho hacia abajo. “Sentía mucho dolor en el cuello. Y son sensaciones raras, porque uno cuando deja de sentir el cuerpo es desesperante. No sabés qué está pasando en el momento. Yo nunca perdí la conciencia y y lamentablemente registré todo lo que pasaba y experimenté las sensaciones que no son de agrado”, recordó.

Su primera angustia fue elemental: “Yo le preguntaba constantemente a los médicos si iba a volver a caminar, porque lo primero que me di cuenta es que no podía mover la pierna de ninguna manera, ni la sentía. Así que esa era mi mayor preocupación en ese momento”, agregó.

La odisea de la familia

La madre de Matías, Valeria Grimaux, precisó que aquel día, al llegar a Buenos Aires, el diagnóstico fue un balde de agua fría. “Nos habían dicho que tenía fracturada la sexta vértebra cervical y que estaba muy comprometida su salud. Estaba en estado crítico y la operación debía ser de urgencia”, recordó.

La operación era de vida o muerte, y su costo inicial, impagable. “Fue muy difícil ese momento. Porque nos dijeron que la cirugía salía 60 millones de pesos y nosotros no sabíamos de dónde íbamos a sacar la plata en tan pocas horas", confesó Valeria.

La solidaridad de la gente fue crucial: “Realmente le tenemos que agradecer a la gente, si no fuera por ellos Matías no estaría con vida. Hicieron una campaña y gracias a eso se juntó el dinero”.

El accidente no solo afectó al adolescente, sino que dividió a la familia oriunda de Rosario. “Nuestra vida cambió por completo”, dijo Valeria. “No estoy trabajando, estoy acá con Mati todo el tiempo... Mi esposo (Luciano) se arregla con mi hijo más chico por el colegio y además, están viviendo en Rosario. O sea que la familia está dividida, uno por un lado, otro por otro lado, es muy difícil todo”.

Valeria y Martina, la novia de Matías, conviven en una casa en San Jerónimo Sud, cerca del centro de rehabilitación, y se turnan para acompañarlo 24 horas. “Estamos con Matías continuamente, o sea, él mientras está en rehabilitación, nosotros no estamos con él, pero sí durante todo el día 24 horas”.

La ardua rehabilitación: volver al agua como paciente

Luego de ser trasladado del Hospital Italiano al Fleni y, finalmente, al centro de rehabilitación Prepa en San Jerónimo Sud, Matías comenzó su titánica lucha. Los médicos habían pronosticado que quedaría cuadripléjico. Hoy, Matías demuestra una fuerza que desafía el diagnóstico.

“Me habían dicho que iba a quedar cuadripléjico y ahora Mati está recuperándose con rehabilitación, ya puede controlar su tronco, mueve su brazo y está trabajando el movimiento de sus dedos”, contó Valeria con esperanza.

La rehabilitación del adolescente es una jornada extenuante que va de ocho de la mañana y termina a las 18.30, de lunes a viernes, y consiste en un equipo médico multidisciplinario.

Por un lado practica hidroterapia. “Volver a entrar a una pileta, después de lo que me pasó, es algo que me llevó algunas semanas, sobre todo pensarlo y tratar de afrontarlo, porque bueno, al ser el accidente en el agua, volver al medio es algo impactante también,” admitió Matías. Su mamá agregó: “Para Mati era también un desafío. Por eso es una de las cosas más importantes que él haya podido volver.”

El joven también practica kinesiología y gimnasio, enfocado en la estimulación y fortalecimiento. Y terapia ocupacional, encargada de la recuperación de la motricidad fina y el fortalecimiento del tronco y los brazos.

“Es difícil de llevar, tedioso, porque es algo que no estoy acostumbrado y que me cambió la vida por completo en cuanto a lo que yo venía haciendo”, confesó Matías. A pesar de los altibajos, su motivación es firme: “Me motiva a seguir la gente que me mensajea. Quiero volver a caminar y recuperarme”.

El futuro indefinido: “No sé hasta dónde puedo llegar”

Los avances de Matías son innegables. “Hasta ahora logré recuperar movilidad en los brazos. El fortalecimiento es algo de control de lo que sería el tronco, porque eso antes no lo tenía y algo de motricidad fina, pero todavía queda mucho por seguir trabajando”, detalló el joven.

Sin embargo, el camino es largo y sin un final claro. “Los médicos dicen que son de seis meses a un año. Es la etapa más importante de la recuperación y después sería mucho tiempo más, pero nunca se sabe. No lo sabemos”, explicó Valeria.

Matías vive el día a día. “Es una etapa muy, muy larga y de tiempo indefinido. No sé hasta donde puedo llegar y nadie me lo puede decir”, indicó.

Por ahora, su mayor preocupación no es la competencia, sino la vida: “Estoy más enfocado a lo que es mi recuperación y sí, por supuesto que solo aspiro a recuperarme por completo. Pero bueno, estoy viviendo el día a día y tratando de no pensar tanto en eso”.

En la casa de San Jerónimo Sud, la fe se renueva cada día. La familia de Matías, ese círculo de amor y contención, sigue firme, acompañada por la inmensa ola de solidaridad que, como dice su madre, “si no fuera por la gente, Matías no estaría con vida”. La batalla es larga, pero el campeón está de vuelta en su elemento, luchando por el milagro de volver a moverse.

Fuente: TN

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Ni azúcar ni tuppers: el truco japonés para que las frutas duren más en la cocina

Mantener las frutas frescas durante varios días puede ser complicado. Muchas se oxidan o se ablandan rápidamente después de cortarlas, lo que hace que pierdan su color, textura y sabor en poco tiempo.

En Japón existe un método simple que muchas personas adaptaron en la cocina cotidiana para retrasar ese proceso sin usar azúcar ni recipientes especiales. La técnica se inspira en el Asazuke, una forma tradicional japonesa de encurtido rápido que suele aplicarse a verduras.

Aunque originalmente se utiliza con alimentos como pepino o repollo, su principio también puede servir para conservar frutas por más tiempo.

Cómo funciona este truco

El método se basa en una idea sencilla: la acidez ayuda a frenar la oxidación y dificulta el desarrollo de bacterias que aceleran el deterioro de los alimentos.

Cuando las frutas se cortan, quedan expuestas al aire y comienzan a oscurecerse o a perder firmeza. Un contacto breve con una solución ligeramente ácida puede retrasar ese proceso.

Para aplicarlo en casa se puede preparar una mezcla muy simple:

  • 1 taza de agua
  • 1 o 2 cucharadas de vinagre de arroz o vinagre blanco suave

Las frutas cortadas se sumergen en la mezcla durante unos segundos o hasta un minuto. Después se retiran, se escurren bien y se guardan en la heladera.

Si se usa una pequeña cantidad de vinagre, el sabor prácticamente no se percibe, pero la acidez ayuda a que la fruta conserve mejor su aspecto y su frescura.

En qué frutas funciona mejor

Este truco suele ser más efectivo con frutas que se oxidan rápido o cambian de color cuando se cortan. Entre las más comunes se encuentran:

  • manzana
  • pera
  • durazno
  • banana
  • palta

También puede ser útil cuando se prepara ensalada de frutas con anticipación, ya que ayuda a mantener el color y la textura por más tiempo.

El Asazuke es una técnica tradicional de la cocina japonesa que consiste en encurtir alimentos de forma rápida usando sal, vinagre o fermentaciones breves.

A diferencia de otros métodos de conservación, este procedimiento es rápido y no requiere largos tiempos de reposo. Por eso, muchas de sus ideas se adaptaron a la cocina doméstica para prolongar la vida útil de algunos alimentos de manera simple.

La clave para que funcione

Para que este truco dé buenos resultados conviene tener en cuenta algunos puntos:

  • usar frutas frescas y en buen estado
  • no dejarlas demasiado tiempo en la mezcla
  • escurrirlas bien antes de guardarlas

El objetivo no es encurtir la fruta, sino crear una ligera capa ácida que retrase la oxidación.

Con un paso que lleva menos de un minuto, esta técnica inspirada en la cocina japonesa puede ayudar a mantener las frutas frescas y con mejor aspecto durante más tiempo en la heladera.

Fuente: TN

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Es de Mar del Plata, trabajó como albañil y busca hacer historia en la UFC: la historia de Kevin Vallejos

El crecimiento y el desarrollo del talento argentino en las artes marciales mixtas (MMA) es cada vez más notorio. En los últimos años se dio un gran auge en la UFC, la empresa más importante del mundo, y uno de los máximos exponentes de la actualidad es Kevin “Chino” Vallejos, que este sábado hará historia: será el segundo peleador del país en encabezar una cartelera estelar y peleará ante el experimentado Josh Emmett en Las Vegas.

El peleador marplatense de 24 años habló en exclusiva con TN sobre esta posibilidad. Además, relató sus inicios cuando trabajó de albañil junto a su hermano, su primer contacto con las artes marciales, su impacto en la UFC y la oportunidad de hacer historia. “Es simplemente ir y buscar lo que es mío“, afirmó.

Sus inicios como albañil con su hermano en Mar del Plata a ser estrella en las MMA

El nombre de Kevin Vallejos comenzó a hacer mucho ruido en las MMA de la Argentina hace tiempo. El marplatense comenzó su carrera como amateur desde muy chico, decidido a dejar una huella con su nombre.

Sin embargo, todavía mantiene su perfil bajo y una humildad sorprendente. “No tengo nada especial, soy alguien completamente normal como cualquiera. Lo he dicho en varias ocasiones, no tengo ningún talento que digo, ‘lo dejo para las peleas’”, aseguró en diálogo con TN.

Realmente soy alguien muy tranquilo, siempre trabajé, siempre estudié, no tengo nada, algo distinto o algo que me haga especial, ja”, afirmó.

Y agregó: “Siempre he estudiado de chico, hice la secundaria, he trabajado desde muy chico, desde los 13 años hasta los 17 más o menos. A los 18, ya empecé a pelear”.

A pesar de su corta edad, Vallejos sabe lo que es ganarse la vida con sus manos, literalmente. “Siempre trabajé en la construcción, he trabajado de muy chico en carpintería, en aserraderos y demás, pero después ya de grande hubo un año con mi hermano que hacíamos pozos ciegos, trabajos pesados”.

Su primer contacto con las MMA

Como suele suceder en la Argentina, el primer contacto de Kevin Vallejos con el deporte se dio a través del fútbol, en la calle, con amigos y vecinos.

Yo antes jugaba fútbol, pero ni siquiera en un club porque realmente era caro pagar botines, ropa, viajes y demás. Así que no, no se me dio. Jugaba fútbol en la calle como cualquier otro argentino de esa edad”, contó.

A sus 16 años, tuvo su primer contacto con las artes marciales mixtas, casi por casualidad, por pura curiosidad: “Después llego a Batán (localidad a 12 kilómetros de Mar del Plata), a un gimnasio de MMA en el que me anoté porque sí, porque yo no conocía el deporte, no sabía lo que era”.

Sin embargo, el talento natural brotó y lo convirtió en un gran prospecto: “Me anoté y poco a poco me fui enamorando del deporte; cada vez quería entrenar más, cada vez me iba mejor, veía un avance más grande que los demásA los seis meses ya había debutado como amateur e hice toda mi carrera con 13 peleas, así que poco a poco se dio el amor y la pasión por el deporte”.

Luego de este camino como aficionado, con muchos éxitos, el Chino se decidió por dar el salto al ámbito profesional: “Junto a mi profesor quería ser profesional a los 18 años. Después vino la pandemia y nos dejó frenados, pero fue una idea que poco a poco se fue implantando cada vez más en mi cabeza y se fue haciendo más grande la ilusión de tomar esto como una carrera".

Sin embargo, no todo fueron alegrías y hubo momentos de incertidumbre, dudas e incluso pensamientos que incitaban a dejar todo: “Obviamente, he tenido altos y bajos donde he querido renunciar, he querido dejar e irme a buscar un laburo como toda persona normal. Gracias a Dios no escuché ese tipo de palabras en mi cabeza y seguí con este sueño“.

Su llegada a la UFC con tan solo 23 años

A lo largo de este camino, Vallejos tuvo más puntos altos que bajos. Y eso quedó en evidencia con un llamado para pelear en la UFC, la empresa más importante de MMA del mundo.

Por su gran talento, fuerza y capacidad para dar espectáculo a los fanáticos, este llamado llegó de manera muy rápida, tanto que incluso lo sorprendió. “He trabajado muchísimo, he hecho siete peleas en un año”, comentó.

Pero el punto de inflexión se dio en el 2023 luego de la pelea por el título sudamericano de peso pluma en Samurai Fight House ante Eduardo Garagorri, en la que el Chino retuvo su cinturón por nocaut técnico en un despliegue impresionante de técnica y poderío dentro del octágono.

“Después se me dio la oportunidad de pelear contra un ex-UFC, Eduardo Garagorri; creo que eso fue lo que me abrió la puerta para pelear en el Contender. A la semana de haber ganado, me dijeron: ‘Che, tenés un llamado para el Contender Series, vas a pelear contra Jean Silva’. Y ahí ya creí que era real y me fui a pelear nomás a las grandes ligas”, recordó sobre su combate del 5 de septiembre de 2023.

Kevin Vallejos, un pibe normal que es figura en la UFC

Tras este llamado para pelear en el Dana White’s Contender Series, Kevin Vallejos defendió dos veces su título en Samurai Fight House y ganó su contrato en la UFC el 24 de septiembre del 2024 luego de vencer a Cam Teague por TKO, tras mostrar su poder de golpeo y maravillar al presidente de la compañía y a los fanáticos.

Dentro del plantel oficial de la UFC, el Chino no aflojó: lleva tres victorias consecutivas, con grandes espectáculos, dos de ellas por nocaut. Además, cuenta con un récord de 17 triunfos y una sola derrota en su carrera profesional. Esto le dio una notoriedad importante y comenzó a grabar su nombre como un peleador a tener en cuenta.

Sin embargo, mantiene sus pies sobre la tierra de manera impactante y explicó los motivos. “La verdad es que no le doy mucha atención a eso y trato de no ponerme el papel de ‘uy, sí, ahora soy muy reconocido y demás’. Por suerte, en Mar del Plata y mi equipo siempre me ha tratado de la misma forma. Eso es algo que me ha ayudado muchísimo. Capaz que voy a otro gimnasio y dicen: ‘Uy, el Chino’. En mi gimnasio no; a veces también me dicen: ‘Uh, este ya vino de vuelta’, ja, en chiste, claro. Eso es lo que me pone como, ‘bueno, soy igual, soy la misma persona’”, contó.

Y agregó: “No me gusta que me traten diferente, no me gusta que me den otro tipo de atención. Más que nada ahí en mi casa, que es el gimnasio”.

Por supuesto, su trato con los fanáticos es muy cercano y es un gran impacto personal el cariño que recibe: “Obviamente, soy consciente de la gente. Cada vez que voy a un evento, que voy al Samurai, o voy a un evento regional, se nota muchísimo la cantidad de gente que siempre está ahí pendiente a sacarse una foto, a un saludo, y la verdad que me llena de orgullo. Me pone muy contento que la gente se me acerque con buena onda, con buenas intenciones”.

A pesar de los flashes y los autógrafos, Vallejos busca mantenerse en su perfil bajo: “Hasta el día de hoy me sigue sorprendiendo, me sigue dando vergüenza. No soy alguien que diga: ‘Uy, sí, amo las cámaras’. No, sinceramente no me gusta, ja. No me gusta ser el centro de la atención, no me gustan las cámaras... Pero entiendo el fanatismo de la gente y, sinceramente, lo tomo con mucho cariño. Sé que es parte de todo esto y me pone contento. Que chicos, a veces de 13 o 14 años, me reconozcan, es un crecimiento en el deporte”, aseguró.

El crecimiento de los argentinos en la UFC y la posibilidad de tener un evento en el país

Kevin Vallejos es uno de los siete peleadores argentinos dentro de la órbita de la UFC, un número que refleja el gran momento de las MMA de nuestro país.

“Hay un crecimiento muy grande. Yo, que estoy viviendo en la Argentina, veo muchísimo el fanatismo, cómo creció y cómo se los reconoce a los deportistas hoy en día. Capaz que viene Sofía (Montenegro) y le hacen una nota, viene Esteban (Ribovics) y le hacen una nota, voy yo y me hacen una nota. Cosa que antes se veía muy poco”, afirmó.

“En la camada de Santiago (Ponzinibbio), Pepi (Staropoli), el Ninja (Guido Cannetti), muy poca gente conocía el deporte. Hoy en día se nota muchísimo el reconocimiento. Además, somos bastantes hoy en día. En su momento eran tres; hoy en día ya somos siete, y yo estoy seguro de que se va a haber más porque hay muchísimo talento”, agregó.

Este gran crecimiento y el rendimiento mostrado por los peleadores y peleadoras dentro del octágono hicieron que los rumores sobre un posible regreso de la UFC a la Argentina con un megaevento estén cada vez más cerca de convertirse en realidad.

Sin embargo, Vallejos prefiere no apurar las cosas y no cargarse esa responsabilidad. “Yo entiendo que es cuestión de tiempo. Hoy en día la Argentina tiene mucho renombre, tiene muchos peleadores dentro de la compañía y sé que hay más talento: se puede completar una cartelera solo de argentinos”, aseguró con contundencia.

Y agregó: “No me lo quiero poner como presión ni nada; yo sé que estamos haciendo nuestra parte. Ya peleando y representando, estamos haciendo una gran parte”.

Como parte de su humildad característica, el Chino destacó a Ailín Pérez como una de las máximas impulsoras para que se pueda llevar a cabo este evento. “Yo siento que es la que más hizo hoy en día, es la que más próxima está a un evento por el título. Yo siento que si vuelve la UFC a la Argentina, ella se merecería el lugar de evento estelar, porque realmente está muy bien rankeada, viene con muy buena racha y está pronta para el título”.

Además, dejó un deseo personal que reflejó la camaradería que hay entre los argentinos: “Dios quiera que estemos todos; todos nos conocemos. A Ailín la conozco de eventos regionales, lo mismo que a Francisco (Prado), a Esteban (Ribovics), a Sofía (Montenegro), a Julieta (Martínez); todos nos conocemos, somos todos o amigos o conocidos. Así que eso es lo lindo, que estamos todos juntos como cuando peleábamos en eventos regionales, pero ahora en las grandes ligas”.

Kevin Vallejos es el segundo argentino en encabezar una cartelera de la UFC: se enfrentará a Josh Emmett

Tras solo tres peleas en la UFC, Kevin Vallejos dio el golpe: encabezará la cartelera estelar de este sábado 14 de marzo ante el experimentado Josh Emmett con transmisión exclusiva de Paramount+. El peleador argentino viene de tres victorias consecutivas y de noquear al georgiano Giga Chikadze de manera espectacular, en una acción que fue de las mejores del 2025.

Fue una gran sorpresa tanto por la pelea como por el Main Event. En mi cabeza era una pelea más y, bueno, como máximo, una pelea en la cartelera principal, pero ser el evento estelar, el que encabeza todo, realmente fue una sorpresa muy grande; planeaba esto mismo, pero de acá a dos años más, ya con más renombre“, afirmó con notoria sorpresa.

Y agregó: “Vivirlo hoy en día, con solamente un año de experiencia dentro de la compañía y con tan pocas peleas, es una sorpresa muy grande y la verdad es que estoy más que contento”.

En la previa de este gran desafío, Vallejos está seguro de sí mismo y tuvo una preparación ejemplar: “Me siento tranquilo, sé que hice un gran campamento, hice un buen entrenamiento. Fui a San Pablo, a Brasil, con Team Mineiro para prepararme como lo vengo haciendo en estas peleas. Siento que ya está, mi trabajo ya está hecho. Hoy en día ya queda en manos de Dios que escriba mi historia y ver cómo sigue”.

Además, palpitó este combate entre dos strikers con mucho poder: “Yo siento que hice el campamento perfecto, no tengo lesiones ni nada: es simplemente ir y buscar lo que es mío. Así que es un choque de estilos, un choque en el que a los dos nos gusta ‘fajarnos’; va a haber muchísima sangre o un nocaut brutal, seguramente”.

Pese a su confianza, el Chino sabe que no la tendrá nada fácil ante el peleador estadounidense de 38 años. “Me cuesta a veces verme noqueándolo, porque es una persona muy dura, muy fuerte. Sería un gran logro noquear a una persona que prácticamente no ha sido noqueada, solamente una vez. Pero tengo esa visión (de noquearlo), o si no, una guerra a cinco rounds”.

Entre sus 17 victorias, Vallejos cuenta con 12 triunfos por nocaut y dos por sumisión. Además, es un peleador muy enérgico: terminó ocho de sus peleas en el primer round.

Muchísima gente se ha quejado de que mis peleas son muy rápidas, ja. Si quieren una pelea en la que haya más acción, en la que tengan que esperar y que no sea solamente abrir la lata de cerveza y ya se haya terminado la pelea, esta va a ser una gran oportunidad”, aseguró.

Y cerró: “Les puedo prometer que vamos a dar un gran show. Sé que no me va a noquear, sé que él va a dar todo por eso y yo también; yo vengo a robarle el puesto, vengo a robarle el lugar y llevarme la victoria para la Argentina, para mi familia, para todo mi equipo. Así que les pido que estén ahí pendientes con un asado y nada más".

Fuente: TN

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El tesoro de Norma: la historia de la mujer que compró una casa para exhibir más de 6000 frascos de perfumes

Hay olores que no se olvidan y hay recuerdos que, para no evaporarse, necesitan un envase de vidrio. En San Antonio de Areco, sobre la calle Güiraldes, existe un lugar que desafía las leyes de la acumulación para convertirse en arte. No es una casa cualquiera: es un templo de cristal diseñado por y para los perfumes.

Allí, entre miles de destellos, vive Norma de Simone, una docente jubilada, la guardiana de una historia singular: “Hace 50 años que colecciono frascos de perfume. Me encanta lo que hago”.

La semilla de esta montaña de vidrio se plantó en la infancia. Norma no buscaba el lujo, buscaba capturar momentos. “Empecé de chica. Tenía tres o cuatro perfumes, especialmente los de mi tía que estaban en su casa y yo los deseaba tanto. Los heredé”, recordó a TN.

Para ella, el perfume nunca fue solo una cuestión de “oler bien”. Era una conexión sensorial con el pasado. “En la casa de mi tía había un techo de glicinas y conservo aún ese aroma. Con el tiempo, es como si lo siguiera oliendo. Los perfumes que usé, quizás no eran de calidad, pero me traían el recuerdo”, explicó.

Lo que empezó con cinco o seis frascos que no quería tirar “porque me traían recuerdos”, se convirtió en una bola de nieve imparable. Primero fueron los regalos de su marido, luego los de sus alumnos en San Andrés de Giles. Pronto, la casa familiar se volvió pequeña. “Tenía frascos abajo de las camas, cajas por todos lados. No sé cómo no me echaron”, confesó entre risas.

Un sueño de ladrillo y cristal

Durante 40 años, la colección vivió en la clandestinidad de los placares. Hasta que Norma decidió que su “tesoro” merecía ver la luz. Vendió unos galpones familiares y compró un terreno en Areco con un solo objetivo: construir un museo. “Lo diseñamos con mi sobrino arquitecto. Me llevó diez años construirlo. Todo lo hice a mi gusto para estar cómoda”, explicó.

Hoy, Norma exhibe unos 3500 frascos, pero en el altillo guarda otros 3000. En total, más de 6500 piezas que cuentan la historia del mundo. “Es un trabajo de hormiguita. Antes de mudarme ya los tenía catalogados por país, por época, por estilo... Soy desorganizada en mi vida, pero para esto soy muy organizada”.

Caminar por las vitrinas de Norma es viajar en el tiempo. Ella hace la visita guiada personalmente cada sábado y domingo. Conoce cada rincón y, si falta un frasco, se da cuenta al instante por su memoria fotográfica.

Norma conserva colonias de finales de 1800, como la mítica 4711 de Alemania (que usaba Napoleón) o la Jean Marie Farina.

El Chanel Nº 5 que ya pasó los cien años; el L’Air du Temps de Nina Ricci con sus palomas de cristal, lanzado tras la Segunda Guerra Mundial como símbolo de paz; y el polémico Opium son sus íconos más preciados del siglo XX.

“Fue muy discutido por la Iglesia porque decían que fomentaba la droga, pero los marinos me contaron que en los cabarets las mujeres lo usaban por ser afrodisíaco”, contó Norma, en relación al Opium.

Una de las piezas más emotivas es un frasco que perteneció a la esposa del expresidente Héctor Cámpora, vecina de Areco. Otra, es un envase que llegó a sus manos tras una historia de amor de un matrimonio del pueblo que murió casi al mismo tiempo. “Esas cosas me llegan al alma, parece que el frasco tenía que llegar a mí”, dijo conmovida.

“No vendo nada”

A Norma la visitan de todos lados. Le dejan paquetes anónimos en la reja, le mandan encomiendas desde Tucumán o Cuba. “Me mandan colecciones completas porque tienen que desocupar casas. Yo acepto todo lo que no tengo repetido”, contó.

A pesar de tener piezas que valdrían una fortuna en el mercado del coleccionismo, su postura es innegociable: “Un señor de España me ofreció pagarme en dólares por un perfume específico de mi colección. No vendo nada, me ofrezcan lo que me ofrezcan. No se me ocurre vender cosas que me regalaron con cariño".

Norma hace todo sola. Abre los fines de semana y feriados (de 11 a 13 y de 15 a 18), cobra una entrada mínima ($ 2000 general, $ 1000 jubilados) y ella misma limpia cada estante. “No es responsabilidad de nadie más. Si a alguien se le rompe un frasco, se va a sentir muy mal. Así que lo hago yo, estante por estante, con mucha paciencia”, indicó.

Su sueño es que la colección siga creciendo, aunque el espacio se agote. Su objetivo no es acumular, sino preservar. “Coleccionar no es juntar. Coleccionar es anotar las características, tener orden. Siento que tengo un tesoro y la posibilidad de acrecentarlo cada día“, expresó.

Cuando se le pregunta qué pasará con este imperio de cristal en el futuro, Norma es pragmática pero firme: “Mientras yo esté, la colección va a seguir contra viento y marea. Mis hijos saben lo que esto significa para mí”, concluyó.

Fuente: TN

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