Redes Sociales

Policiales

Los chats privados del ex profesor de la UBA acusado de abusar de adolescentes en una secta mística

El caso de Leonardo Bugliani, denunciado por atacar a siete jóvenes, toma nuevo impulso con el trabajo de la fiscal Mónica Cuñarro y aportes de sus víctimas.

Leonardo Pablo Bugliani, de 46 años, registrado en los rubros de enseñanza artística de la AFIP, es un hombre culto. Solía estar al frente del grupo de teatro "El Ágora Teatral" en el Centro Cultural Sábato de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, también fue asesor en la Legislatura porteña. Escribió libros, títulos que constan en los registros de la Cámara Argentina del Libro como Super Ello, Conociéndote, o varios sobre Mozart, entre ellos uno que pretendía ser una suerte de continuación de Las bodas de Fígaro llamada, con un poco de lógica, El Divorcio de Fígaro. También escribió y dirigió obras de teatro, como Una hora americana, en donde un chico vestido en smoking frente a un altar con un cráneo y velas negras encendidas proclamaba "¡He muerto!" entre gritos ominosos de mujeres. Bugliani se fotografiaba con figuras de la política, de la cultura, posaba con títulos y galardones que recibía y lo publicaba todo en Facebook.

También, durante un tiempo, el profesor de teatro fue un hombre persuasivo, convincente.

Siete mujeres y tres varones, todos ellos de entre 17 y 19 años, menores o apenas mayores de edad que frecuentaban su grupo en el Sábato comenzaron en 2015 a frecuentar su casa, un pequeño departamento en Balvanera con una cama en un entrepiso. El grupo de diez chicos era, básicamente, un grupo de elegidos: se comía, se bebía vino tinto, se conversaba, con Bugliani como animador.

Había otras ideas. El planteo de liberación física y corporal que existía en el taller de teatro para jóvenes a quienes doblaba en edad tomaría un giro llamativo en el departamento. Bugliani comenzó a hablar de exploración sensorial, de conexión corporal; el tópico luego viró hacia el sexo. Instaba al grupo a que se besara, a que se acariciara, bajo un halo de misticismo, una suerte de culto, "una especie de secta", aseguró una joven del grupo en un testimonio, donde el profesor actuaba como un líder, un iniciador.

Comenzó a formar pequeñas células internas como "El Colegio Invisible", se llamaba uno, o "El Taller Dionisíaco de la Gran Diosa" donde el objetivo era "redescubrir los misterios femeninos y el conocimiento de las sacerdotisas" según el perfil privado del grupo en Facebook. Los términos empleados por Bugliani eran directamente tomados del hermetismo occidental; el profesor y escritor aseguraba a sus alumnas y alumnos, de acuerdo a sus relatos, ser miembro de una histórica sociedad secreta. Con el tiempo, el grupo se convertiría en una suerte de sociedad secreta también, con sus propios rituales.

Las jóvenes, algunas todavía menores, hablaron de ceremonias simbólicas de iniciación con juramentos a punta de daga, túnicas con capucha y ojos vendados, desorientación. Un rito consistía en acostarse bajo frazadas pesadas en un simulacro de muerte y renacimiento, un punto crítico en el viaje espiritual de cualquier adepto, la muerte simbólica del ego profano.

También, de acuerdo a los relatos de las mujeres, Bugliani habría abusado de ellas.

El 18 de septiembre de 2017, la Policía de la Ciudad allanó el departamento de Balvanera por orden de la jueza Yamile Bernán. Los efectivos secuestraban computadoras mientras notificaban a Bugliani de un pedido de restricción de acercamiento en su contra formalizado por las siete mujeres que asistieron a su círculo ritual y que el profesor firmó en conformidad. Las mujeres habían declarado una por una en la UFEM, el ala de la Procuración que investiga delitos de violencia de género; la fiscal Mariela Labozzetta, a cargo de la UFEM, elevó un escrito para tomar acciones contra Bugliani y evitar revictimizar a las denunciantes.

Los testimonios hablaban de una depredación de la vulnerabilidad, de un sistema esotérico alocado, creado para beneficio propio. M. tenía 19 años recién cumplidos cuando declaró ante la fiscal Labozzetta a mediados de agosto de 2017.

M. contó cómo conoció al profesor dos años antes en 2015 por medio de una amiga, cómo se integró al taller en el Sábato y cómo llegó al grupo en el departamento con alcohol siempre disponible. Bugliani ya había iniciado una correspondencia, hablaba sobre lo especial que era su vínculo con ella.

Habría abusado de M. con otros varones del grupo, también a solas en su cama del entrepiso, tras supuestas ceremonias como "el Ritual Dionisíaco" en donde Bugliani le daba pequeños discursos sobre sexualidad sagrada, sobre la importancia de ser ser una diosa erótica, donde la hacía beber vino y bailar hasta marearse tras tomarle juramentos, para finalmente llevarla al entrepiso.

Así, con otras. Los siete testimonios se repiten en sus características. El discurso era siempre el mismo para cada una: el vínculo especial individualizado, comentarios maliciosos cuando alguna joven salía del grupo, la presión y la insistencia entre espacios místicos de fantasía.

El caso llegó a los medios. Bugliani fue apartado del Sábato según Página/12 tiempo antes por presión de los padres de las alumnas. La fiscal Labozzetta recomendó realizar pericias psicológicas a las denunciantes para apoyar la acusación. El fiscal a cargo de la instrucción del expediente pidió pericias a aparatos telefónicos, convocar a las víctimas. No se libró una orden de detención para Bugliani.

Sin embargo, hoy, casi un año después, el profesor no fue procesado o elevado a juicio. Fuentes tribunalicias hasta hablan de "un proyecto de sobreseimiento" que habría existido alrededor del caso para desligar a Bugliani. Las pericias informáticas a los teléfonos y computadoras incautadas volvieron sin ningún resultado de interés en los CD forenses, ninguna comunicación reveladora, al menos según informes policiales. El profesor ni siquiera fue indagado, tampoco exonerado.

Semanas atrás, la fiscal Mónica Cuñarro tomó el caso.

Hoy, el expediente contra Bugliani cobra nuevo impulso para avanzar hacia una posible imputación por corrupción de menores, aseguran fuentes en Tribunales a Infobae. La fiscal -que por el momento no considera a los varones del grupo como victimarios- pidió pericias a aparatos a una nueva fuerza de seguridad y obtuvo chats del profesor provistos por las propias víctimas que, en los cálculos de Cuñarro, se convierten en una clave para continuar la acusación.

Las conversaciones revelan el trato que Bugliani tenía con sus presuntas víctimas que luego lo denunciarían por abuso, el vínculo personalizado bañado en elogios a donde eleva a las adolescentes a un virtual estado de deidad. A cada una le daba dentro del círculo de Balvanera el nombre de una diosa femenina o erótica de la antigüedad junto a su nombre civil, algunas griegas, otras egipcias.

"¡Afrodita! Sos un Ser de Luz Hermoso y Bello… No me importa lo que haya pasado con respecto al grupo, nada hará que cambie el hecho de que siempre estarás en mi corazón", le escribió a una joven que se alejó del círculo en febrero de 2017. Otra comunicación habla de "el Templo" en donde "vos decidís si el encuentro es solo nuestro…. Como quieras, confío en tu criterio. Y es muy importante lo que quiero hablar con Vos (sic)".

El mensaje para "Isis" es particularmente perturbador. "La imponente combinación de contemplar mi Templo (mi nueva casa) y Vos en él… Escuchar cómo leías las citas de mi libro fue lo más parecido a un orgasmo ritual dionisíaco. Ahora Sos… Estás fluyendo, siendo vos, la verdadera, la única, la que cautiva y solo puede ser venerada. Adorada, como yo te Adoro y Te Venero… ¿Asumirás el riesgo de tener una nueva charla, la primera de 2015 a solas conmigo? Me cautivás, me deslumbrás y por eso siempre te consideraré a mi nivel y más….

TE ADORO".

"Isis" tenía 17 años de edad en ese momento.

Bugliani, por su parte, no respondió a los repetidos llamados y mensajes de Infobae a su teléfono y sus redes.

Policiales

Acusan a una tatuadora de matar a su bebé de 9 meses con una papilla envenenada con raticida

Una mujer de San Pablo, Giovanna Chiquinelli Marcatto, fue detenida el miércoles y acusada de haber matado a su hijo de apenas 9 meses, Dante, al que le habría dado de comer una papilla de banana con veneno para ratas.

El episodio ocurrió el martes 26, cuando Dante estaba en su casa junto a su madre, una tatuadora de 27 años. Según la investigación, la mujer le dio de comer la fruta alrededor de las 17 h y le sacó fotos con su celular, en las que el chico aparecía sonriendo.

Tres horas después, el bebé comenzó a sentirse mal y fue trasladado de urgencia al Hospital Estadual de Vila Alpina, en la zona este de la ciudad. Los médicos no lograron salvarlo.

El informe forense y la declaración de la madre

Según las primeras pericias forenses, el pequeño Dante habría ingerido veneno para ratas.

La gran cantidad de sustancia tóxica hallada en las vísceras del bebé apunta además a que el veneno no fue ingerido accidentalmente, ya que contiene una sustancia amarga para evitar que chicos lo coman.

Los expertos indicaron que el intervalo de tres horas entre el momento en que Dante comió la banana aplastada y su malestar coincide con el tiempo necesario para que la sustancia haga efecto en el organismo de un niño tan pequeño.

Por eso, la Justicia ordenó la prisión preventiva por 30 días para la madre, que fue confirmada en una audiencia de custodia realizada el jueves 28 de agosto. El caso quedó caratulado como muerte sospechosa, pero la mujer es investigada por homicidio calificado.

La tatuadora fue grabada un día antes mientras compraba el veneno en un supermercado

Según reveló el medio Metrópoles, el momento en que la tatuadora compró el veneno con el que habría matado a su bebé quedó registrado por las cámaras de seguridad de un local de mascotas de la zona este de San Pablo.

La tatuadora fue grabada mientras compraba el veneno en un supermercado un día antes de la muerte de su hijo. (Foto: captura).

La mujer hizo la compra el lunes alrededor de las 15:30, un día antes de la muerte de su hijo, por lo que los investigadores creen que fue planificado.

Sospechas previas y descuido en la salud del bebé

Además de la madre, la policía tomó declaración a empleados de la guardería donde asistía Dante. Ellos aseguraron que ya habían advertido a Giovanna que Dante se había sentido mal durante la semana, con episodios de vómitos y cambios en el color de la orina.

En la resolución del Tribunal de Justicia que mantuvo la detención, se remarcó que, pese a las señales de alerta y las recomendaciones de la escuela, “no hay ningún indicio de que la investigada haya buscado atención médica adecuada para la criatura”, lo que demostraría un posible descuido en el cuidado de la salud del niño en los días previos a su muerte.

“Tú y yo para siempre”

La tatuadora escribió en noviembre de 2024, cuando nació su hijo, que el niño había sido “el mejor regalo que le dio Dios”.

“Ahora somos tú y yo para siempre”, concluyó la mujer, ahora acusada de haber envenenado a su hijo con raticida.

Fuente: TN

Sigue leyendo

Policiales

Viajaron a Rosario para cumplir un sueño y un conductor que iba a 120km/h los atropelló: murieron madre e hija

El sueño de Tania Gandolfi (41) era conocer el Monumento a la Bandera, en Rosario, y le insistió a su marido, Diego García (45), para que fueran a pasar unos días a la ciudad santafesina. El 21 de enero, con sus dos hijas, Victoria (6) y Agustina (16), salieron desde Córdoba capital para quedarse solo tres días. Mientras cruzaban la calle, a metros del hotel donde se alojaban y el mismo día que habían llegado, un conductor que iba a 120 km/h los atropelló: Tania y Agustina murieron en el acto, mientras que Diego y Victoria se salvaron de milagro.

“Ella insistía en que quería conocer el Monumento, era su sueño, pero yo no quería ir por la inseguridad. Podríamos haber ido a cualquier lado, no tengo cómo explicarlo. Para darle el gusto, fuimos ahí. Fue el peor error que cometí”, se lamentó Diego en una emotiva entrevista con TN.

El día que llegaron, lo primero que hicieron fue ir a hotel para dejar sus valijas y luego salieron a recorrer la ciudad. Pasaron por una Iglesia y después caminaron por la Costanera hasta llegar al Monumento.

Comenzó a caer la noche y se acercaba la hora de la cena. Tenían planeado comer en un restaurante del centro, pero cuando pasaron por la puerta notaron que estaba repleto de gente. Sin dudarlo, siguieron caminando para ir directo a cenar al hotel. Estaban solo a seis cuadras. Nunca llegaron.

A las 20.58, en el cruce de las calles Arturo Illia y Presidente Roca, se encontraron con la tragedia. Mientras estaban por cruzar la avenida, un auto totalmente fuera de control y que manejaba a toda velocidad, los chocó de lleno. Diego, que tenía agarrada de la mano a Victoria, lo único que recuerda es “el ruido de un auto”.

“Cuando siento ese reflejo, veo que el vehículo quería chocar a una moto, perdió el control y se vino contra mí. Le pegó a 120 kilometros por hora a Victoria y me la sacó de la mano. Voló un montón de metros y la pegó contra otro auto. Mi cabeza miró eso, no miré al resto. Corrí para donde ella quedó y pensé que estaba muerta”, relató.

Diego fue a asistir de inmediato a su hija Victoria y casualmente pasaba por el lugar una ambulancia que la atendió: “Estuvo inconsciente unos minutos”. Cuando los médicos empezaron a tratar a la nena, se le vinieron a la mente Tania y Agustina. “¿Por qué no vienen?“, fue lo primero que pensó, según contó.

En ese instante, fue al auto y se encontró con la aberrante escena: las dos ya estaban muertas. En el lugar, además, vio al conductor que provocó la tragedia. “Le dije de todo, y solo le importó el auto: ´mirá cómo me quedó el auto´“, era lo que el joven repetía, de acuerdo a los dichos de Diego.

En medio del shock, apareció un agente de la Policía de Santa Fe, que separó a Diego del lugar. “Hizo que me encargara de Victoria, porque lo otro ya no podía hacer más nada”, relató. Increíblemente, él solo terminó con una pequeña herida en la pierna, mientras que Victoria fue trasladada al Hospital de Niños Víctor J. Vilela y también sobrevivió. “Es un milagro”, aseguró.

Del dolor al pedido de justicia por su esposa e hija

Agustín David López Gagliasso es el joven de 20 años que manejaba el Peugeot 206 gris que provocó la tragedia. Tiene varios antecedentes de infracciones de tránsito e incluso le habían retirado la licencia por conducir alcoholizado.

La Justicia comprobó que iba a 120 km/h -el doble de la velocidad permitida- cuando atropelló y mató a Tania y Agustina. Al comienzo, la principal hipótesis de los investigadores fue que corría una picada en el túnel Arturo Illia, a cinco cuadras del lugar del hecho, con una moto que nunca pudo ser identificada.

En las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la Municipalidad se puede ver con claridad que, minutos antes de la tragedia, Gagliasso fue registrado en su Peugeot siguiendo a la mencionada motocicleta.

El abogado querellante, Claudio Pucchinelli, aseguró que el origen del siniestro fatal, en realidad, fue una discusión entre Gagliasso y el motociclista. Esa pelea derivó en una persecución que terminó de la peor manera.

“La moto siguió su camino, no siendo individualizada su patente ni su conductor hasta hoy. Pero se ve claramente la moto y el automóvil corriéndola y haciendo zig zag entre los autos en la persecución", aseguró el letrado.

Asimismo, reveló que pudieron confirmarlo gracias al relato de la joven que acompañaba a Gagliasso. “Ella insistió para que no le diera importancia (a la pelea con el motociclista), pero también le pidió que frenara porque se iban a matar”, indicó.

Por su parte, Diego consideró que Gagliasso buscó chocar a la persona que manejaba la moto: “Analizando, me di cuenta de que no parecía una picada y que solo quiso atropellarlo. Lo frenó el poste de la vereda. Nos podría haber matado a los cuatro”.

Una vida que cambió para siempre

“Este chico mató a dos personas que eran únicas”, sostuvo Diego, que estuvo 25 años en pareja con Tania. Con las dificultades del día a día, sigue al cuidado de la pequeña Victoria. “Ella es consciente, lo asumió mejor que yo y todo el mundo. Es como que estaba preparada. Si ella no hubiera estado preparada, tampoco a mí me hubiera sido fácil seguir con todo”, subrayó.

Semanas atrás, padre e hija se fueron de vacaciones a las Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero, en lo que fue su primer viaje en soledad: “Lo llevamos como podemos, no es fácil. Escapamos un poco de la casa porque está todo, hay piezas vacías. Hacemos salidas por todos lados”.

A más de seis meses del trágico hecho, aseguró que el conductor imputado “nunca quiso hablar” con él. Sin embargo, fue contundente tras ser consultado sobre si espera unas disculpas: “No hace falta, que lo perdone Dios”.

El proyecto de seguridad vial que iba a presentar Agustina antes de ser atropellada

La adolescente de 16 años asistía al Instituto Provincial de Educación Media y Técnica 357, en pleno corazón del barrio Smata, en la ciudad de Córdoba. Apoyada por sus profesores, estaba trabajando en un proyecto para que en las escuelas primarias y secundarias se empezara a dar como materia obligatoria la seguridad vial.

“Estuvo sentada en la Legislatura local con el proyecto y los profesores la felicitaron. Estaba muy bien planteado. Era a nivel nacional y lo iban a hacer en Córdoba como prueba piloto. Ganó un viaje a Buenos Aires e iba a conocer el Congreso”, indicó.

En este sentido, Diego volvió a la carga contra Gagliasso: “Justamente ella murió en un accidente vial, que en realidad no fue un accidente, sino un homicidio”.

La causa irá a juicio

Gagliasso -al igual que su amiga- salió ileso del accidente y fue detenido en el momento. Actualmente se encuentra con prisión preventiva en un centro de detención del Servicio Penitenciario, acusado por el delito de “homicidio con dolo eventual en concurso real con lesiones”. Podría recibir una pena de 18 años de cárcel.

Fuentes de la Fiscalía de Rosario le informaron a TN que todavía falta hacer la audiencia preliminar para elevar la causa a juicio en un caso que está llevando adelante la fiscal Valeria Piazza Iglesias.

Una vez que formalmente sea elevada, se estima que el debate oral podría ser entre fines de este año y principios del próximo. “Depende de la agenda judicial”, precisó el abogado querellante, Claudio Pucchinelli.

Fuente: TN

Sigue leyendo

Policiales

Crecen las denuncias por violencia doméstica: se reciben 53 casos por día y 4 de cada 10 víctimas son menores

En la Argentina, en el primer trimestre de 2025, las denuncias por violencia doméstica crecieron un 9%. Mayormente, este problema afecta a las mujeres, pues el 73% de las denuncias las hicieron ellas, tal como señalan los datos de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Para tener una idea más clara: esta oficina recibe por día, en promedio, 53 denuncias. Del total de presentaciones, el 66% incluía mujeres afectadas de entre 18 y 59 años; el 36% involucraba a niñas, niños y adolescentes; el 13% a varones de 18 a 59 años, y el 11% a personas de 60 años o más.

Los vínculos de pareja o expareja fueron los más frecuentes entre las personas afectadas y las denunciadas, representando el 47% de los casos. Les siguieron los filiales, con un 33%; otros vínculos, con un 10%; otros vínculos familiares, con un 5%, y los fraternales, también con un 5%.

La historia detrás de la estadística

Cuando uno sale de los números, descubre que hay historias diversas detrás de ellos: detrás están las personas. Por eso, hoy se ve como tendencia que tanto instituciones como empresas buscan ser un apoyo para todos quienes lo necesitan.

Por ejemplo, según un reciente relevamiento de la ONG Argentinos por la Educación, 1 de cada 3 directores de escuelas estatales ha tenido que intervenir en casos de violencia familiar. En las escuelas privadas, uno de cada cuatro directores (26%) tuvo que hacerlo frente a este tipo de situaciones.

Mirándolo desde el punto de vista de los niños, niñas y adolescentes, a nivel nacional, el 44,2% de los alumnos dice que los docentes les hablaron sobre cómo cuidarse y evitar el maltrato, mientras que un 28,2% declara que le gustaría tener más información sobre esto.

Además, los datos demuestran que cuanto más los docentes aborden charlas y actividades para prevenir actos de violencia, los alumnos se sentirán más cómodos para pedir ayuda y contar sus experiencias.

Mirada integral

¿Qué es la violencia doméstica? La psicóloga Beatriz Goldberg la define como una violencia que empieza en la pareja, de un lado o del otro, o cruzado, y a veces después pasa a sus hijos. “Algunos tienen a los hijos como objetos y castigan a la pareja de este modo. También puede pasar de violencia de los hijos hacia los padres, sobre todo los adolescentes. Siempre hubo, y en todas las clases sociales. Y no solo hablamos de violencia física, hay psicológica, verbal, económica. Hay distintas formas, y forman un circuito en el que está el pedido de perdón, y por eso a la persona le cuesta salir”, define la especialista y autora de varios libros que abordan la temática.

Por eso, desde Hábitat para la Humanidad Argentina señalan a la vivienda como una herramienta fundamental para afrontar distintas problemáticas. Y la violencia doméstica es una de ellas. ¿Cuántos casos conocemos de mujeres que no pueden escaparse de sus victimarios? “Poder salir de esa situación, sobre todo cuando hay menores de por medio, implica, muchas veces, tener que abandonar el único techo sin la certeza de tener un lugar a donde ir. Esta incertidumbre se convierte en una barrera”, indican desde la ONG.

“Desde nuestra organización venimos trabajando hace muchos años para que se implementen políticas de alquiler social que favorezcan el acceso a la vivienda segura a diversas poblaciones, entre ellas, mujeres víctimas de violencia. Generando facilidades para ese acceso, permitimos que más mujeres tengan mejores herramientas y se sientan más seguras para escapar y acudir a servicios de emergencia”, suman desde Hábitat para la Humanidad.

Y agregan: “Trabajar la problemática de la violencia doméstica desde la vivienda, también está relacionado con la inversión en barrios populares. De acuerdo a nuestros estudios, se podrían prevenir alrededor del mundo 42,9 millones de incidentes de violencia de género, incluyendo violencia de pareja si se implementaran mejoras en los asentamientos informales. En Argentina, se calcula que serían cerca de 98 mil incidentes prevenidos”.

Fuente: TN

Sigue leyendo
Advertisement

Nuestro Clima

Facebook