Farandula
La carta dedicada a Jimena Barón y a las “influencers” que hizo enfurecer a Florencia Peña
Luego del escándalo que se generó tras la publicación de una serie de fotos de Wanda Nara al natural, Jimena Barón compartió con sus seguidores una foto de su sensual cuerpo de espaldas, dejando al aire su generoso “QLO” .
“En pleno debate sobre el cuerpo de la mujer y la exposición”, Jimena quiso diferenciar lo que muestran las revistas y algunos posteos en Instagram, donde suelen usarse filtros o aplicaciones para retocar las imágenes, de “la vida real”. La actriz llamó a las mujeres a aceptarse tal como son, aunque a veces “jueguen” con las fotos.
“Querer verse linda para una sentirse bien esta genial, un molde de linda no está nada genial. Aquí yo recurrí a la famosísima y más chota luz dicroica para presentarles a mi celulitis en su máximo esplendor. Recuerden que seguiré jugando a subir las fotos más lindas pero también recuerden que éste es mi QLO bajo la fucking dicroica y lo amo también”, señaló en un post dedicado a sus seguidores, con quienes siente tener un tipo de responsabilidad.
El posteo de Barón no cayó bien en las encargadas del blog Mujeres que no fueron tapa, quienes le dedicaron un furioso texto con tinte recriminatorio hacia ella y a las llamadas “influencers”. Desde dicho sitio culpan a Jimena de “contribuir a la construcción de la cosificación de las mujeres”.
“¿De verdad no sabés lo que provocan tus imágenes? ¿De verdad no tenés idea del mensaje que construyen? ¿De verdad crees que las revistas y las marcas editan tu cuerpo para cuidarte? ¿De verdad crees que se trata de vos? ¿Alguna vez te pasó que no te dejaran entrar a un lugar por por tu aspecto físico ¿Tuviste problemas para conseguir ropa o te bancaste el desprecio de que la vendedora te pregunte “es para vos”?”, arrancan.
Y siguen: “Todo lo que implican esas preguntas son los barrotes de una cárcel que imponen los estereotipos como el que vos encarnás. Ese que los medios nos refriegan por la cara 24 hs. por 7 días a la semana, para aislarnos, para convertirnos en cosas, para alienarnos en la apariencia, para deshumanizarnos”.
“Y no nos cuentes tu historia de superación, de como trabajar el cuerpo para encajar, del esfuerzo de cuidar el cuerpo, “comer sano” y hacer gimnasia, tampoco nos cuentes que sos naturalmente así. No importa. Gracias, no queremos saber como lo hacés, porque no queremos encajar. Queremos ser libres de opresiones y que no se nos impongan modelos”, aseguran.
“¿Importa si tenés celulitis? Si y no, depende. Igual vamos a seguir viendo tu cuerpo a cada cinco minutos, un cuerpo que de todos modos encarna el standar que nos imponen. Una belleza que es ficción asociada a la felicidad. Lo vamos a seguir viendo hasta que tu cuerpo también deje de encajar y encuentren otro cuerpo para mercantilizar”.
“Gracias por la honestidad de la foto sin filtro de tu cuerpo semidesnudo, pero cada vez que vos expones tu cuerpo como una cosa, a la opinión y el comentario, contribuis a la construcción de la cosificación de las mujeres. ¿Sabés las consecuencias? Las cosas no son personas. A una cosa se la puede quemar, destruir, aplastar, perforar, penetrar. No es liviano ni es gratis para nosotras, probablemente tampoco para vos”, continuó la suerte de carta abierta.
Luego, como si Jimena no tuviera derecho sobre su propio ser, expusieron: “Porque cada vez que vos ‘ejercés la libertad de hacer con tu cuerpo lo que querés’ estás siendo herramienta de disciplinamiento de los nuestros, vos recibís dinero, reconocimiento, beneficios, nosotras solo los perjuicios”. “Cada vez que vos te cosificás, como “ejercicio de tu libertad” nos cosificás a todas”, insistieron.
Por último, lanzaron: “Te pedimos sororidad hermana, sororidad con nosotras, con les niñes, con nuestro cuerpos y nuestras vidas”.
Lejos de callarse, la intérprete de “La Tonta” respondió: “Si a mi me pagaran por estar desnuda viviría de rentas y no tendría que laburar. No comparto en absoluto tu concepto de libertad y cosificación. No soy el ejemplo de la que tuvo suerte en la ‘lotería de genética’ me rompo el lomo entrenando porque quiero y me hace bien, lo disfruto! (…) Mujeres reales somos todas. Cada una con su libertad de hacer lo que se le cante con su cuerpo y a no mirar tanto a la de al lado“.
“Vengan a criticarme el día que yo aconseje que no coman, o que coman poco, o que pesen tanto o me ría de alguien. Yo morfo como un toro, como sano, entreno como un puma y todo ese combo, además de haberme cambiado mucho el cuerpo, me hace sentir fuerte y llena de energía. ¿Y lo malo?”, cerró Barón.
Pero el tema no terminó ahí. Una de las primeras en reaccionar y expresar su enojo con el violento texto y salir a bancar a Jimena, fue Florencia Peña.
“Estoy en desacuerdo absoluto con este artículo. Banco a todas las mujeres que eligen mostrarse cómo se les canta el culo. Libres. Con o sin panza. Con tetas o sin tetas. Somos nosostras las que debemos descontruir ese prejuicio de belleza, cagándonos en los estereotipos”, tuiteó la actriz.
Y continuó: “Eso no va en desmedro de las acciones de tantas mujeres que desde sus historias personales y desde sus ámbitos laborales construyen conciencia y llevan mensajes siendo sonoras y empaticas con sus pares. Ser flaca, gorda, alta o petisa nada tiene que ver con sentirse fuerte o débil”.
“Podes sentirte bella más allá de tu fisonomía. Nuestro cuerpo es parte de nuestro todo. Y quererlo sea como sea es un gran paso para sentirnos empoderadas. Mi cuerpo es imperfecto como el de tantas mujeres. Me gusta cuidarlo. ¿Que hay de malo en eso? Me quiero. Me gusto. Me siento feliz con quien soy y con mi cuerpo. No quiero que seas como yo. Me muestro porque soy libre de hacer lo que me haga feliz. No te estoy diciendo cómo tiene que ser tu cuerpo ni que valor darle. No lo hago para agradarte. Lo hago por mí. Y para mí”.
“Nadie está enviando un mensaje de cosificación. Hace lo que quieras mientras sea tu elección. Y si querés salir en pelotas, adelante. ¿Quién soy yo para decirte lo que tenés que hacer? El mensaje de Jimena Barón fue claro. Mientras no pongamos la razón de ser en vernos bellas, todo juego vale”.
“No seamos nosotras las que nos juzgamos. Querámonos en libertad. Y la aseveración de que nosotras no somos reales no es más que un prejuicio. Salir en una tapa es parte de nuestro trabajo. No lo reduzcan a lo que somos. Eso es sororidad, ¡hermana!”
“La hipocresía de que solo en las tapas de las revistas se usa Photoshop es espectacular. Cualquier cuenta de Instagram hoy se usa con filtros. ¿Y? Las mujeres reales somos todas. Con o sin filtro. Lo que somos, pensamos o transmitimos ¿vale menos por la cantidad de filtro que usamos? Resulta que las Mujeres que salen en tapas de revistas no son reales ¿y las anónimas si? ¿Y eso? ¿De donde se construye? ¿Desde qué lugar? Esta lleno el mundo de mujeres mas o menos comprometidas. Más o menos conscientes. Y eso no lo define la fama o el anonimato. Eso es prejuicio“, cerró Peña, notablemente indignada con la publicación.
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Delfina Chaves reveló el desafío más complicado de su carrera que le tocó hacer en la serie “Máxima”
El crecimiento personal y las decisiones que cambian para siempre el destino de una persona son parte de los conceptos que se desarrollan en la segunda temporada de la serie Máxima, la biopic sobre la argentina que se convirtió en reina de los Países Bajos.
En una entrevista con TN Show, Delfina Chaves reveló los secretos detrás de su trabajo para componer a Máxima Zorreguieta en esta nueva etapa de la ficción y contó cuál fue el desafío más importante que tuvo al trabajar en esta ficción.
“El personaje tiene que aprender cómo ganarse el respeto de la gente en una cultura donde lo que más se celebra es la modestia y el perfil bajo”, sintetizó la actriz.
Qué es lo más difícil que Delfina Chaves hizo en la serie “Máxima”
La segunda temporada de Máxima arranca con una situación de quiebre que permite repasar la etapa de la vida de la protagonista en la que está más instalada dentro de la familia real de Países Bajos.
Esto lleva a que, la manera de hablar y de dirigirse de Máxima, sea distinta desde la ficción a lo que fue la primera temporada. Por eso, Delfina Chaves tuvo un trabajo titánico para mezclar formas, perfiles e idiomas.
“Hay un tema con los idiomas en la serie, porque tenés que hablar inglés y neerlandés”, consultó TN Show. “El inglés ya me era complicado, pero en la segunda temporada me sentí más cómoda. En la primera estaba todavía encontrando mi lugar con el idioma. No lo hablo fantástico y no me siento tan cómoda, pero en la segunda me sentí más dueña de mis palabras”, comentó.
Con respecto al idioma que se habla en Países Bajos, Chaves comentó que fue totalmente diferente para ella porque no conocía una sola palabra. “El neerlandés fue distinto, porque aprender algo por fonética es muy difícil. Nunca lo había hecho. Tenés que repetir siempre: es un músculo que solo se usa para eso”, remarcó.
“¿Cuánto tiempo estuviste para aprenderte las frases?“, buscó saber este medio. ”Llegaba muy afilada al set, porque le tengo mucho respeto al equipo técnico, pero el aprendizaje llevó tiempo: unos seis meses, por ejemplo. No era una sola frase, eran muchas, y las iba trabajando según el plan de rodaje", explicó.
Hace muy poco, Chaves había comentado que la serie significó mucho para ella, pero que fue lo más difícil de su carrera. Lo sigue ratificando.
“Sobre todo a nivel integral: profesional y personal. Era mucha carga. Mi personaje es el nombre de la serie, entonces el peso de llevar la historia fue muy fuerte. Fue complicado tener tantas escenas y filmar en un mismo día situaciones tan distintas entre sí. Muy complejo. Cada proyecto tiene su nivel de dificultad, y no me gusta comparar, pero a grandes rasgos sí, fue uno de los más difíciles”, enfatizó.
Cómo es la segunda temporada de la serie “Máxima”
A través de seis nuevos episodios, la segunda temporada de Máxima, que emite HBO Max, se instala en la etapa más adulta de la reina de los Países Bajos. Es el momento en el que ella intenta consolidar su rol dentro de la familia real y tiene que dejar de lado algunos deseos personales.
“¿Cómo te sentiste con el personaje que es diferente al de la primera temporada?“, preguntó TN Show, con respecto a los cambios de personalidad de su composición para la ficción.
“Hay algo de lo que pasa con Máxima a partir de que entra a la familia real y lo que significa después estar en ese lugar. No es que todo termina una vez que ella es parte, sino que empieza la búsqueda de encontrar su lugar, su voz, lo que se espera de ella y también lo que ella pretende de este nuevo espacio que quiere ocupar, más allá de ser madre o de traer a las próximas generaciones de reyes y reinas. Se nota que el personaje está más afianzado dentro de la familia”, comentó.
Chaves dijo que su personaje “tiene que aprender la humildad” en la sociedad en la que está buscando insertarse. Por eso, de a poco, va mutando sus formas.
“El personaje tiene que aprender cómo ganarse el respeto de la gente en una cultura donde lo que más se celebra es la modestia, el perfil bajo. Tienen un dicho: lo más loco que podés hacer es ser normal. Entonces hay algo del perfil bajo, de la humildad, de agachar la cabeza. Para mí, viene a aprender eso. La historia empieza en el primer capítulo con el choque en auto con un carnicero, y eso sigue a lo largo de toda la temporada. Es una metáfora: muchas veces hay que pedir perdón, bajar la cabeza y admitir el error”, sostuvo.
Las repercusiones en la vida de Delfina Chaves por la serie Máxima
No hay dudas que la serie que Delfina Chaves protagoniza junto a Martijn Lakemeier es un cambio rotundo para ella, tanto a nivel nacional como a nivel mundial, por el tipo de producción que es. “¿Creés que esta serie te abrió puertas a nivel internacional?“, buscó saber este medio. ”Fue mi primera experiencia internacional, la primera y única hasta ahora. Ojalá que sí“, dijo la actriz.
Sobre la consulta de si tiene ganas de trabajar en Hollywood, Chaves dijo que más allá de si puede o no llegar a ella le interesa “hacer cine” y estar en una “película con corazón, con directores con una visión y con un buen equipo de trabajo”.
“Eso es algo que te lo dan los años y la experiencia. Soy muy joven y todavía tengo que seguir creciendo. Pero puede ser en Hollywood, en la Argentina o en cualquier lugar: lo importante es un buen guion, con mensaje y con una mirada”, remarcó.
También, Delfina Chaves contó que no tiene idea de cuál pudo haber sido la opinión de Máxima sobre su vida porque nadie se contactó con ella para hacerle llegar algún punto de vista. “Nada”, lanzó.
Sobre el final, la actriz reflexionó acerca de que para ella la experiencia de trabajar en otro país “fue enriquecedora” porque eso le permitió tener “otras formas de ver el mundo”.
“El set en Países Bajos es muy horizontal: no hay jerarquías marcadas, todos comparten los mismos espacios, comen juntos, esperan juntos. Eso también se ve en la sociedad. No hay grandes diferencias entre clases sociales”, enfatizó.
La mirada del otro está puesta en esa sociedad, pero desde otro lugar. Según la visión de Chaves, “esa lógica se traslada a lo cultural y es muy interesante” porque “son muy directos”. “Te hacen preguntas sin rodeos, incluso incómodas, desde temprano, mientras te están maquillando. No hay susceptibilidad: todo está abierto al intercambio”, cerró.
Fuente: TN
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Romina Gaetani denunció por violencia de género a su pareja tras ser hospitalizada
Una profunda preocupación se instaló en las últimas horas tras conocerse que Romina Gaetani habría sido víctima de un episodio de presunta violencia de género de parte de su pareja Luis Cavanagh que derivó en su internación en un sanatorio de Pilar y en la intervención policial y judicial. La información fue dada a conocer por LAM (América TV), donde se leyeron al aire detalles del parte policial que documenta el hecho.
Según relató Ángel de Brito, el episodio ocurrió durante la noche, cuando un llamado al sistema 911 alertó sobre una situación de violencia en el Tortugas Country Club, ubicado sobre la colectora de la Panamericana, en el partido bonaerense de Pilar. Al llegar al lugar, el personal policial mantuvo una entrevista con el equipo de seguridad del country, quienes manifestaron que una mujer se encontraba en estado de nerviosismo y habría sido agredida por su pareja.
De acuerdo al parte oficial leído al aire, la mujer fue identificada como Romina Gaetani, actriz argentina de 48 años. En el documento se consigna que ella misma relató que su pareja tenía conductas agresivas motivadas por celos. Ante ese cuadro, se solicitó la presencia de una ambulancia del SAME, que dispuso su traslado al Hospital Central de Pilar debido a su estado de nerviosismo y a las lesiones que presentaba.
Uno de los datos que más impacto generó fue que, según trascendió desde el sanatorio, los médicos constataron golpes visibles en los brazos y en la zona de la cadera, lo que activó de manera inmediata el protocolo correspondiente. Tal como explicaron en el programa, cuando una persona ingresa a una guardia con lesiones de este tipo, el personal médico está obligado a dar aviso a las autoridades y a realizar la denuncia correspondiente.
En paralelo, se estableció comunicación con la Unidad Funcional de Instrucción de Género, que dispuso el envío de personal de Fiscalía al hospital para recepcionar la testimonial de la actriz y avanzar con las actuaciones judiciales. En el mismo parte se identifica al imputado como Luis Ramón Cavanagh, argentino, de 59 años, empresario, señalado como la pareja de Gaetani al momento del episodio.
Ángel de Brito aclaró que intentó comunicarse con la actriz durante la jornada, pero no logró contactarla. También que la actriz de producciones como La 1-5/18 y Soy gitano fue dada de alta médica al mediodía del día siguiente, aunque hasta el momento no hubo declaraciones de su parte ni de su entorno cercano.
Fuente: Infobae
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Nath Aponte, participante de la Voz Argentina: “A los 14 años me independicé”
“El teatro musical me salvó, realmente”, afirma Nath Aponte, cantante y figura del reality La Voz Argentina, en una conversación marcada por recuerdos, sueños y aprendizajes. La joven artista, de veintitrés años, compartió con Teleshow cómo los escenarios y la música se convirtieron en su refugio y camino de autodescubrimiento.
Desde muy pequeña en su Paraguay natal, Nath Aponte supo que el arte sería parte de su vida. “Siempre fue el canto. Yo empecé cantando en la iglesia cuando era superchiquitita”, recordó la cantante, quien reveló que este primer contacto la ayudó a canalizar sentimientos y conectar con la gente. La música pronto se transformó en su primer amor, al igual que el teatro musical, género que la marcaría para siempre.
—El canto y el teatro musical son mis primeros amores —cuenta Aponte—. Estoy estudiando en Comedia Musical Paraguay, que es mi academia en Paraguay, donde curso con Santiago Palumbo, su director, mi papá artístico. Y ya te contaré nuestra historia, que es muy amplia y muy genial.
El camino artístico de Nath, sin embargo, no estuvo exento de dudas e inseguridades. “El miedo también, capaz, de repente, de los padres a que su hijo se dedique al arte al cien por ciento, ¿entendés? Más que en Paraguay es un poco complicado, porque no hay tanto mercado. Es un camino que se va haciendo de a poco”, explicó la joven, quien considera que la perseverancia es fundamental para enfrentar las incertidumbres.
La intérprete recordó el momento en que decidió involucrarse a fondo con el teatro musical,en su adolescencia, cuando tomó la iniciativa de acercarse a la academia, pese a carecer de recursos económicos: “Yo nunca conocí el teatro musical. Veía películas tipo High School Musical, pero nunca vi una obra de teatro así, musical. Y me fui y le dije: ‘Yo quiero estudiar acá’. No tenía nada para pagar, ¿entendés? Y él, literal, me dijo que tenía como unos ojos así saltones y me ofreció una beca completa”.
Ese gesto marcó un antes y un después en su formación, permitiéndole no solo perfeccionarse en la academia, sino también encontrar una pasión que sería central en su vida.
— ¿Cómo conociste a Santiago Palumbo?
— A Santi le conocí en un casting. Ya había ido a un casting para una fundación para estudiar canto y todo el mundo me decía: “Estamos entrando a Comedia, vamos a Comedia, Santi, Santi, Santi...”. Y yo preguntaba: ‘¿Quién es Santi? ¿Qué es Comedia?’. Tenía trece, catorce años, fui y le dije: “Yo quiero estudiar acá”. Gracias a que él me dio esa beca y que le conocí, hoy en día puedo estudiar lo que me gusta, encontré una pasión impresionante con el teatro musical.
— ¿Qué significa Santi en tu vida?
— Fue siempre esa luz que me ayudó a creer en mí, porque yo nunca imaginé que iba a estar acá. No caigo todavía, es mucha información junta. Es genial, porque querés disfrutar el momento y abrazarlo, pero también querés hacer las cosas bien para no decepcionar.
— ¿Sentís que Santi es el apoyo que no tuviste de tu familia?
— Sí, re. Tengo mis mejores amigos en Comedia, de verdad te juro que nunca en mi vida sentí tanto amor como el que ellos me dan. Nunca conocí gente con un corazón tan lindo y con ganas sinceras de querer verte bien y de que a vos también te pase eso.
— ¿Qué papel juega tu familia biológica en tu carrera artística?
— Mi familia no estaba tan de acuerdo con el arte cuando era chica, entonces siempre estuvieron muy al margen. Siempre sostengo y digo que Comedia Musical, mis compañeros de la academia y Santi son mi familia. Creo que uno, cuando va creciendo, va viendo que la familia se construye. Me siento muy feliz de tener a mis amigos acompañándome.
— ¿Cómo surgió la decisión de venir de Paraguay a Argentina para participar en La Voz?
— Fue algo que siempre soñé, el formato de La Voz para mí y para Santi es impresionante. Ambos decíamos: “Se va a dar el momento y lo vamos a sentir en el corazón”. Somos un equipo, donde Santi va, yo voy. Había mucho talento en el casting, tantos jóvenes con el mismo sueño. Cuando salió el casting, Santi me mandó y confié porque siento que él tiene una visión muy amplia. Es como un ángel que el universo me mandó. Yo siento que el arte nos ayuda, nos trae a nosotros mismos otra vez. Y sentí que era el momento de estar acá.
— ¿Cómo fue vivir el casting y la previa a las audiciones?
— Cuando llegué a Buenos Aires el primer día, estábamos en la fila con muchísima gente. Cada uno decía “yo voy a cantar esta canción”, y era una voz impresionante tras otra. Había una probabilidad alta de no quedar. Yo decía: “No voy a quedar, pero la experiencia ya está. Vuelvo el año que viene si se hace otra vez”. Porque hay muchísimo talento. Tenía miedo, pero decía: “Va a pasar lo que tenga que pasar. Si no es el momento, no pasa nada, el año que viene sigo probando”. Siempre fue un anhelo muy grande estar en La Voz. Yo quiero poder vivir mi vida al máximo, ser yo al cien por ciento y conectar con la gente. Que el día que yo ya no esté, la gente me recuerde por alguna música mía o una vez que me escuchó cantar o hablamos y le dio un mimo a su corazón.
— ¿Qué rol tienen tus países de origen y de residencia en tu sueño artístico?
— Estoy muy agradecida con la gente de Argentina por abrirme las puertas a este país tan hermoso, y también a la gente de Paraguay. Paraguay es mi sangre, es todo. Quiero llevar la bandera en alto, quiero hacer las cosas bien, poner todo de mí y que se sientan orgullosos.
— ¿Tenes un objetivo especial para tu paso por el programa?
— Sí, muchos. Uno es sacar mi música, poder empezar a conocer más del teatro musical acá, y allá, generar un cambio. Uno de mis sueños es estar en calle Corrientes haciendo una obra. Amo eso. En Paraguay también, mostrarle a los artistas que tenemos garra y que podemos. “Kuña guapa” se dice en guaraní cuando sos una mujer fuerte y siento que eso representa la raza guaraní.
— ¿Hubo momentos difíciles de tu infancia?
— Muchos, el hecho de independizarme muy chica, de buscar mi camino sola. A los catorce fui a vivir con mi hermana mayor para poder estudiar teatro musical. Empecé a trabajar en algunas cosas. Fue difícil, duro, pero no imposible. A los dieciocho me mudé sola y fue la mejor decisión.
— ¿En qué cosas trabajabas cuando tenías catorce años?
— Ayudaba en el restaurante de mi hermana, atención al cliente, porque siempre me gustó hablar mucho. Empecé trabajando con ellos y súper bien.
— ¿Tuviste miedo en toda esa etapa hasta sentirte segura?
— Siempre tuve miedo. Empecé a formar una seguridad en Comedia. Siempre me sentí pequeña al cantar, pero al mismo tiempo me sentía grande y decía: “Esto es lo que yo amo, esto es lo que quiero hacer toda mi vida”. No importa la fama, no importa la plata. Yo quiero cantar nomás.
— ¿Qué artistas de Argentina admirás?
— Un montón. Luk Ra, que es nuestro coach en La Voz. La calidad de humano que tiene es increíble. Tuvimos coacheo con Cazzu para los Knock Outs, fue una locura escuchar sus consejos y que te escuche cantar. Lali es una pop star, es todo. Miranda, Sole, admiro a todos muchísimo.
— ¿Por qué elegiste a Luk Ra como coach?
— Lo sentí en mi corazón. Fue el primero que se dio la vuelta, el primero que creyó en mi voz. Sentía en mi corazón que debía elegirlo. Admiro a todos, pero Luk Ra fue una decisión hermosa.
— ¿Creés en las cábalas? ¿Por qué llevas la carta de la Emperatriz?
— Sí, re creo. La carta de la Emperatriz es una cábala para mí. Me ayuda a permanecer concentrada y enfocada en mis creencias. Empecé en la iglesia cuando era muy chica. Siempre creí mucho en Dios, en el universo, en la energía. Me hace volver a mi raíz y sentirme conectada con mi luz. El artista es esa luz en medio de la oscuridad.
— Hace poco mencionaste una pérdida cercana. ¿Cómo te afectó?
— Fue duro porque fue mucha información de golpe. Pasó lo de mi cumple número veintitrés, mi primer cumple fuera de Paraguay, y falleció mi amigo Marce. Estuve en shock y traté de ir procesando la información de a poco. Me pone feliz saber que vivió la vida como quiso y estaría completamente enamorado de este momento. Sé que está presente, por ahí, y que estaría muy feliz de ver cómo Paraguay se está presentando ante el mundo.
— ¿Te ves como posible ganadora de La Voz Argentina?
— No sé. Quisiera decir que sí, porque es mi sueño, pero es muy difícil, hay mucho talento. Tengo compañeros impresionantes. Ojalá, Dios quiera. Ahora, más que nunca, voy a necesitar todo el apoyo de Paraguay y también de Argentina. Pase lo que pase, estoy feliz y ya me siento ganadora por haber llegado hasta acá.
Fuente: Infobae