Nacionales
Flash Design, el artista que armó su taller en un quincho y personalizó zapatillas para Bizarrap, Duki y Messi
Desde chico Matías Vázquez pintaba grafitis y durante la pandemia de coronavirus trasladó su arte a las zapatillas, su otra pasión. El primer par lo sorteó por Instagram, se volvió viral y lo convocaron grandes marcas para hacer intervenciones para Bizarrap, Duki, Emilia Mernes, Rels B y Paulo Londra. Así nació Custom Sneaker & Design.
Matías tiene 30 años, es de Lomas de Zamora y dice que “en el ambiente de las zapas” lo conocen como Flash Design. Cuando la Argentina salió campeona del mundial de fútbol, le mandó un par de botines personalizados a Lionel Messi y otro diseño le llevó a Marcos Acuña. El jugador de River lo mostró en sus redes y fue furor. Así, sus modelos fueron copiados en distintas ferias del país, como La Salada.
Ahora sueña con hacer creaciones a pedido de los famosos. “Me gustaría sentarme y hablar de qué es lo que quieren, tener un feedback y definir, sobre una creación mía, por dónde quieren que vaya el diseño, con qué materiales”, contó a TN. Hasta ahora, con quienes mantuvo ese intercambio fue con las marcas que lo contrataron, pero quiere avanzar un paso más y hacer creaciones conjuntas con los artistas y deportistas.
De las paredes a las zapatillas, un artista que aprendió a superar dificultades
Cuando irrumpió el Covid-19, Matías trabajaba bajo relación de dependencia, empleo que mantuvo en forma paralela a la customización de zapatillas hasta hace dos meses, cuando decidió dedicarse de lleno a su arte, armar un taller en el quincho de la casa de sus papás y proyectarse como diseñador para grandes marcas.
“Tenía un trabajo estable, formal, común, pero toda la vida hice cosas relacionadas con el arte, como grafitis, desde muy chico y en pandemia encontré que tenía que hacer algo, porque tenía mucho tiempo libre, porque no estaba yendo a la oficina, ni siquiera estaba haciendo home office. Venía queriendo hacer cuadros, pero como me gustan mucho las zapas y las colecciono, se me ocurrió fusionar las dos cosas”, recordó.
Matías personalizó zapatillas para Emilia Mernes, trabajó con el fileteador Alfredo Genovese, customizó otro par para Duki y le mandó unas especiales a Leo Messi (Fotos: Gentileza Custom Sneaker & Design).
Fue así que compró un par de zapatillas blancas, las pintó y organizó un sorteo en Instagram. “En mis redes tenía 800 o 1000 seguidores como mucho, pero después de promocionar las zapas pintadas fue una locura, en horas dupliqué los seguidores y desde marzo de 2020 no paré de trabajar”, relató.
El primer pedido le llegó después del sorteo. Un cliente, que aún hoy le sigue comprando, le pidió dos pares para sus hijas. Reconoce que en ese momento “no tenía idea de cómo hacer un custom real para poder vender”, por lo que inició una búsqueda por Internet para aprender, desde la técnica hasta los materiales, pero otra vez se topó con un nuevo escollo: todos los videos eran en inglés, idioma que no maneja.
“De inglés no sé absolutamente nada, entonces era traducirlo como podía, fijarme los materiales que usaban y, a medida que iba viendo qué necesitaba, con un contacto que tenía traía cosas de afuera, pero la mitad no me servía para lo que necesitaba”, contó.
El selecto grupo de la customización
Una vez que empezó a entrar en el mundo de la customización, Matías decidió que era lo que quería seguir haciendo. “Fui aprendiendo, fui avanzando y se empezaron a abrir distintas puertas y empecé a hacer más trabajos. La adopción de la gente a lo que es la customización fue total. Me pasó con artistas con los que he trabajado, que me decían que no sabían que en la Argentina alguien lo hacía, claro, porque somos muy poquitos”, destacó.
Su laboratorio lo instaló en el quincho de la casa de sus papás, de ahí nacen todas sus creaciones (Foto: Nicolás González / TN)
Integrar ese grupo selecto de la customización lo acercó a Bizarrap, contratado por adidas. “Le hice una presentación, una caja y cuando subió una historia y me etiquetó me sentí superorgulloso, porque no podía creer que ese tipo de personajes, que son tan influyentes y que una historia no se la regalan a cualquiera, lo haya hecho, fue impresionante”, recordó Matías.
Después llegó el turno del músico español de rap Rels B. Lo contrató a través de su productora. Fue cuando decidió que tenía que dejar de pintar en su cuarto para armar un estudio propio, su laboratorio creativo, como lo llama, y el lugar elegido fue el quincho de la casa de sus papás.
Adidas también lo contrató para hacer una edición limitada de su home of classic para customizar zapatillas para Duki, Emilia Marnes y Paulo Londra, además de Bizarrap. “Tenía una semana para hacer todo. Venía corriendo del trabajo en Capital hasta Lomas de Zamora para poder terminar, me quedaba hasta las 12 de la noche o hasta la hora que fuera y volvía al trabajo. A los artistas, además, les pusimos unas cajas acrílicas, con una presentación superlinda. Fue un éxito total”, contó emocionado.
“Tuve feedback muy lindo de los artistas. Duki me dijo que no lo podía creer, que estaban increíbles y las usó para uno de sus shows en el Hipódromo de Palermo. Fue viral en TikTok, en Instagram, en YouTube y tendencia en X, fue una locura”, describió.
Botines customizados para Messi y Acuña
“En 2022, con Juanma -que trabaja en la parte de visión conmigo- decidimos armar algo por el mundial de fútbol. Si salíamos campeones, buenísimo, sacábamos los botines, si no quedaban ahí. Pero salimos campeones y de ese modelo vendimos más de 17 customizaciones. Fue una locura, subimos un reel y fue viral; subimos otro y fue viral; subimos un tercero en TikTok y fue viral y así empezaron a aparecer mis zapas, con mi diseño, en La Salada y en otras ferias. Aparecieron por todo lados”, recordó.
Lejos de enojarse, sabe que son los riesgos de customizar, pero a su vez, lo enorgullece que todos quieran lo que él crea. “Cuando pasan esas cosas siento que estamos haciendo las cosas bien, que estamos llevando el diseño a otro nivel”, aseguró.
Customizó zapatillas para Bizarrap y Marcos Acuña recibió sus botines en el predio de la AFA (Fotos: Gentileza Custom Sneaker & Design).
Tras el triunfo, a través de conocidos en la AFA, se acercó al predio de Ezeiza a llevarle un par de botines customizados a Leonel Messi, no lo pudo entregar en mano, pero está convencido de que “fueron recibidos”.
También al predio de la AFA llevó botines para Acuña, pero esta vez hubo encuentro. “Justo estaba de visita, venía de jugar en el Sevilla y se los llevamos y se los dimos en una caja acrílica, especial para él, sacamos una foto y otra vez estallaron las redes”, recordó. El próximo en recibirlos quiere que sea Rodrigo de Paul, un futbolista al que admira: “Sería un orgullo que lleve unos botines intervenidos por mí”.
El proceso artístico de customizar zapatillas
Sean del color y del modelo que sean, Matías -o Flash Disegn- toma a las zapatillas como un lienzo en blanco. “Lo que trato es de plasmar una idea, o que tenga yo o que me pida el cliente con ciertas referencias, y llevarla a un diseño, a un dibujo”, explicó.
Como artista destacó que hacer todos los trabajos a mano “los hace únicos, para una persona en particular”, por eso dice que trata “de no repetir el diseño, salvo en algunos drops de 10 o 12 pares, como mucho”.
“Uno de mis sueños es poder colaborar con adidas, Nike, Reebok o la que sea, para poder lanzarme como diseñador de esa marca y poder mostrar lo que hago, mis ideas, mi visión”, compartió.
Sabe que trabajar como diseñador de una marca significaría industrializar la producción, pero cree que le permitiría posicionarse en la Argentina y en el mundo. Otro de sus sueños es que la customización se afiance en la Argentina y “darle lugar a otros artistas que recién están empezando”.
Fuente: TN
Nacionales
El Senado aprobó el Régimen Penal Juvenil y la edad de imputabilidad bajará a 14 años
El Senado de la Nación convirtió en ley el proyecto impulsado por el Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich, quien celebró la sanción como un logro propio. El eje principal de la norma es la baja de la edad punible para el sistema penal argentino.
Con 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención, la ley que ya había sido aprobada por Diputados ahora aguarda la reglamentación y publicación en el Boletín Oficial.
“El Estado no va a seguir mirando para otro lado. ¿Quieren que los ciudadanos que no cometen delitos sean de segunda? No importa la edad de los delincuentes, importa el delito”, comenzó Patricia Bullrich.
Y agregó: “Este modelo se agotó, nosotros venimos a plantear algo moral y jurídicamente distinto, una teoría que deja de poner en la indefensión total a las familias que enterraban a sus hijos. Cuando el delito no tiene consecuencias, la ley pierde autoridad, y eso es lo que pasaba antes”.
“Vinimos a poner orden y no nos da vergüenza. Si las hizo, las paga, por eso ordenamos las calles y hacemos cumplir la ley. Proteger a los adolescentes, reparar a las víctimas. Queremos una sociedad con menos delincuentes y menos presos. Hoy votamos justicia, responsabilidad, hoy votamos contra los kirchneristas de batallón militante. Estamos cambiando la historia de la Argentina”, cerró la senadora.
Luego pidió un minuto de silencio por las víctimas e hizo parar a todo el bloque. El peronismo observó y Villarruel aclaró que ella no podía definir eso. Finalmente, todos se pusieron de pie y se hizo silencio.
El peronismo se opuso desde el inicio y, además de advertir que la ley se concentra en lo punitivo y no en la protección de las infancias, remarcó que los fondos presupuestados resultan insuficientes.
Según la norma, el presupuesto para un sistema que reduce la edad de 16 a 14 años destina $23.700 millones a las provincias.
Datos del Servicio Penitenciario Federal indican que el costo del metro cuadrado es de 3,2 millones de pesos. Con el presupuesto previsto se podrían construir 7.400 metros cuadrados. Dividido por los 24 distritos, cada provincia recibiría 308 metros cuadrados.
Frente a esos números, Jorge Capitanich del PJ señaló: “Si no contamos con el presupuesto necesario, estas quedan en letra muerta y constituyen una frustración colectiva”.
La respuesta llegó desde el bloque libertario, algunos con mayor énfasis, como Luis Juez, quien acusó al peronismo de “mentiroso. Solo con una fuerte cuota de ignorancia se puede opinar como opinan”.
“Si la discusión es la plata, que la pongan las provincias. Se la gastan en cualquier cosa, en publicidad. A pocos metros de acá hay familiares que vienen a buscar justicia, no venganza”, agregó el cordobés que ahora integra LLA.
Parte de la postura peronista se reflejó en la intervención de la senadora Lucía Corpacci. El bloque estaba molesto porque había acordado con los libertarios no habilitar la presencia de familiares en las gradas. Sin embargo, el oficialismo permitió el ingreso de varios que se ubicaron en los palcos del primer piso.
“Somos legisladores, no estamos para responder el enojo, estamos para dictar leyes que hagan la vida mejor y construyan una sociedad mejor. Debemos actuar con racionalidad y humanidad. Esta ley no es la solución de nada”, sostuvo Corpacci.
Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, recorrió diferentes artículos para argumentar la inconstitucionalidad de la norma. El ex gobernador advirtió que el proyecto generará “litigiosidad”. “En defensa del federalismo, mi voto y el de mi bloque es negativo”.
El cierre del kirchnerismo estuvo a cargo del senador Martín Soria, quien señaló: “A pesar de las correcciones, este proyecto de Régimen Penal Juvenil sigue siendo muy malo, contiene errores graves y peligrosos. No va a solucionar lo que ustedes creen que van a solucionar. Esta ley es peor que el decreto de Videla porque viola el principio de culpabilidad disminuida”.
Qué dice el proyecto
La ley crea un sistema penal juvenil especializado para adolescentes de 14 a 18 años, con el objetivo de garantizar procesos judiciales adecuados a la edad. El texto establece la presunción favorable a la minoría de edad y que los menores de 18 años no compartan ámbitos judiciales ni penitenciarios con adultos.
El régimen introduce principios como legalidad, proporcionalidad y excepcionalidad de la privación de libertad, y prioriza la resocialización de los jóvenes. El sistema prevé que los adolescentes cuenten con garantías judiciales desde el inicio y que las causas se tramiten en órganos y centros especializados. Se contempla la rápida intervención judicial y el derecho de los adolescentes a ser escuchados y que su familia participe activamente en el proceso.
El capítulo dedicado a las víctimas otorga un rol central a quienes resulten damnificados por delitos juveniles. El proyecto garantiza asistencia jurídica y psicológica inmediata, la posibilidad de intervenir en audiencias y oponerse a decisiones del Ministerio Público Fiscal, y la participación en instancias restaurativas como la mediación penal juvenil.
El sistema de sanciones prevé un esquema progresivo y diversificado, que incluye medidas educativas, tareas comunitarias, monitoreo electrónico y reparación del daño, además de restricciones de circulación. La privación de libertad solo se aplicará en delitos graves, con límites estrictos de tiempo y separación permanente de los jóvenes respecto de los adultos.
En la etapa de ejecución de sanciones, el proyecto incorpora la figura del supervisor judicial especializado, responsable de acompañar y monitorear el proceso de reinserción. La libertad condicional solo podrá otorgarse con aval del Ministerio Público Fiscal y bajo condiciones precisas. También se incluyen respuestas específicas para problemáticas de salud mental y consumo problemático, con intervención de equipos interdisciplinarios.
La propuesta detalla estándares de alojamiento que prohíben la convivencia de adolescentes con adultos y garantizan acceso a educación, cultura, recreación y atención espiritual. Se prevé diferenciación por edad y situación procesal dentro de los centros, así como capacitación del personal a cargo.
En los casos de menores inimputables, el texto dispone intervención judicial para investigar el hecho y aplicar medidas curativas o protectoras, siempre bajo la órbita de la justicia civil. Además, se estipula la especialización obligatoria de jueces, fiscales y defensores en materia penal juvenil.
Fuente: Infobae
Nacionales
Camina por el barrio, elige un lugar al azar y lo pinta gratis: ya transformó casi 40 negocios
Diego Fleitas camina por las calles de Berazategui y Quilmes con un ojo clínico. No busca baches ni direcciones; busca frentes apagados, persianas descascaradas y emprendedores que, como él hace 15 años, la estén “remando” contra viento y marea.
Diego, de 48 años, es dueño de Patodacolores, una pinturería familiar, pero en el último año se convirtió en algo más: el hombre que les devuelve el color a los barrios, de forma gratuita y al azar.
“Esta idea es para ayudar a un emprendedor que la está peleando. El frente de un comercio demuestra que la pintura es buena, pero sobre todo, demuestra que hay alguien del otro lado que apuesta por vos”, contó Diego en diálogo con TN.
La historia de la pinturería nació de un giro inesperado. Diego era profesor de Educación Física cuando conoció a Patricia Gauna (47). Ella trabajaba en el rubro y él, con el alma de emprendedor inquieta, le propuso abrir un negocio propio. “Me dijo de poner un gimnasio, pero terminamos emprendiendo en una pinturería”, recuerda.
Los comienzos en Quilmes no resultaron fáciles. Fueron durísimos. Los proveedores no nos querían vender y, para que te abran una cuenta, tenías que pagar todo en efectivo, invertir muchísimo dinero para iniciar y, encima, el alquiler. Fue a pulmón”. Hoy, 15 años después, el equipo es plenamente familiar: Diego, Patricia, su ahijado y sus hermanos, que dan una mano cuando el trabajo desborda.
La iniciativa de pintar fachadas gratis surgió en octubre de 2024, aunque los videos empezaron a viralizarse recién en 2025. “La idea fue mía, pero mi esposa me sigue a todo lo que digo, pobre”, bromeó Diego. El concepto es simple pero potente: detectar un local que necesite un cambio de imagen, presentarse con una carta y ofrecer la transformación total.
Sin embargo, el camino de la solidaridad tiene obstáculos. “Muchas veces nos rebotaron por desconfianza. También hay mucho ‘odio’ en redes porque llama la atención que alguien haga esto gratis”, explicó. Pero cuando el “sí” llega, la magia ocurre en tiempo récord: “Si lo podemos hacer en seis o siete horas, lo hacemos. Me encanta el factor sorpresa”.
“No pinto beige, la onda es que se vea”
Diego no se limita a cubrir manchas: busca impacto. Sus diseños suelen incluir colores vibrantes e incluso luces para que el negocio destaque de noche. “Necesitás ese impacto visual. Puedo pintar un beige clarito o un blanco, pero la idea es que se vea, que la gente pase y diga: ‘Mirá ese local’”, sostuvo.
Los resultados son inmediatos y no solo estéticos. Diego recuerda el caso de un barbero en un pueblo de Corrientes de 30 mil habitantes: “Lo vieron tres millones de personas en redes. Al pibe le llovían los pedidos. Yo les digo que van a vender más después de pintar, y después, me llaman para confirmarlo. Eso me emociona: la cara de la gente cuando ve su local terminado”.
Llevar adelante este proyecto requiere un malabarismo constante. Diego y Patricia coordinan las pintadas en los baches que deja la rutina familiar. “Lo voy mechando como puedo. Cuando mi nena está en el jardín, mi mujer va y viene del local y yo le meto al pincel”, relató.
Con casi 40 emprendedores ya transformados bajo el brazo, Diego siente que el rédito más grande no es económico, aunque el trabajo en la pinturería aumentó gracias a los “tips” y la visibilidad. “Todo lo que es solidaridad lo hacemos, no me alcanza. Hemos pintado hasta casas de acumuladores compulsivos”, indicó.
Para Diego, cada persiana que se levanta con color nuevo es una batalla ganada al desánimo. “Me re emociona que se vea tanto. Si nosotros subsistimos 15 años, quiero ayudar a que otros también lo logren”, completó.
Fuente: TN
Nacionales
“Voy para el sur”: la historia del voluntario que dejó todo para combatir los incendios en Epuyén
Las noticias de los incendios en Epuyén encendieron una alarma en Juan “Jota” Bello. No lo dudó, fue al grupo de la red de voluntarios que brinda apoyo a los brigadistas en la Patagonia, y avisó: “Voy para el sur, puedo sumar a cuatro personas y cargar insumos”.
Así, en Buenos Aires, se despidió de su pareja, que lo abrazó en silencio, y de sus hijas que le pidieron que se cuide. También de su hermana, que no deja de llamarlo para monitorear que él esté bien. Y emprendió el camino, en el trayecto levantó a un bombero de Vicente López y en La Pampa a un brigadista cordobés. También sumaron equipamiento: borceguíes, guantes, mangueras, motobombas, alimentos y hasta remedios.
Es la primera vez que Jota está trabajando activamente en la zona de los incendios, el año pasado había sido voluntario pero desde Buenos Aires. “No te das idea de la magnitud del incendio hasta que llegás. Hoy hablaba con alguien que vive en la zona desde el año 77, y me contaba que nunca vivieron algo así, con tantas lenguas y frentes activos al mismo tiempo”, cuenta en diálogo con TN, con preocupación en su voz.
El primer día recibió una rápida formación para aprender a alejar de los focos todo lo que puede ser combustible para el fuego (lo que está verde, la pinocha y más) y también medidas de seguridad. “Trabajamos más de 14 horas por día, hoy es la primera vez que terminamos antes de que se ponga el sol. Viendo tanto, a los tres días empezás a ser experto en encontrar posibles nuevos focos bajo la tierra”, describe Jota.
La vida entre el fuego
Jota y el equipo de voluntarios con los que trabaja todos los días están parando en una zona especial, a la que llaman zona de transición: ubicada entre el verde (que puede rápidamente prenderse) y el incendio activo. “Estamos a disposición de los brigadistas”, dice.
“Aunque parezca raro, lo que sucede es que estar acá te da una conexión tan profunda con la naturaleza que uno se olvida del estrés. No estoy bruxando, no uso mi placa para descansar mientras duermo”, cuenta con una calma que encierra cuidado y saber que está haciendo lo que debe.
Pero eso no significa que no estén conscientes de lo que sucede a su alrededor. “Dos noches decidimos dormir afuera, pusimos los colchones al lado del tanque australiano, con las mangueras y las motobombas instaladas, porque teníamos fuego por dos frentes diferentes”, relata.
A esto se suman las guardias, salir a recorrer la zona donde descansan en formato de espiral hacia afuera, para detectar si hay posibles focos que hay que atacar con urgencia o si pueden esperar. “Si es esta segunda opción, lo mejor es tratarlos de día, porque de noche puede ser peligroso, porque la tierra está muy caliente”, advierte Jota.
Mate y arrancar
Desde el 13 de enero (muchos llegaron antes, y están en el combate desde el 6) la rutina de Jota inicia a primera hora con un mate, y rápidamente salir al campo. La zona que ellos tienen a cargo abarca unos 80 kilómetros.
“Recorremos las partes quemadas. Hacemos guardias de cenizas, que es buscar los focos que vuelven a encenderse. Vamos buscando pequeñas columnas de humo, fumarolas y las enfriamos. Hay que hacerlo con mucho cuidado, porque la tierra está muy caliente en esos lugares. El otro día, habíamos tirado miles de litros de agua para enfriar una parte, y sin darse cuenta un bombero metió su pie adentro y literalmente el agua estaba hirviendo; ahora tiene una quemadura de segundo grado”, relata, dejando en claro la importancia del trabajo, pero también el cuidado que todos deben tener.
Cuando encuentran estas fumarolas el objetivo es poder enfriarlas y aislarlas de todo lo que pueda ser combustible para que vuelva a encenderse, porque esto puede suceder muy rápido. “Ayer, por ejemplo, vimos unos pequeños focos y decidimos ir a buscar agua para atacarlos. En el trayecto nos encontramos con otros focos que necesitaban que actuemos con más urgencia, así que demoramos dos horas en volver a los primeros. Cuando llegamos nos encontramos con las copas de los árboles ya prendidas fuego. Así de cambiante y rápido avanzan las llamas”, dice Jota.
La comunidad unida
Se calcula que en la zona de Epuyén se incendiaron en lo que va de 2026 entre 20 y 30 mil hectáreas. “Acá la gente está enojada. Hay más de 200 brigadistas autoconvocados, más bomberos, y los brigadistas del servicio oficial de bosques, bomberos de otras ciudades. Todos trabajando para salvar el bosque”, cuenta Jota.
Y mientras el gobierno nacional asegura que la situación está controlada (lo que los focos latentes desmienten), la autoorganización de la comunidad del sur sigue demostrando que la unión hace la fuerza.
“La gente se encarga de la logística, de que haya agua, alimentos. Parecen cosas básicas, pero en la zona faltaron. También se encargan de rellenar los tanques australianos, para siempre estar preparados por si se acerca el fuego. Son todos voluntarios. Ahora estamos en una escuela, que pronto tendremos que dejar. Acá se da hasta asistencia psicológica y también hay enfermería. Todo se fue optimizando conforme pasaron los días, parece un centro de catástrofe de los que vemos en las películas de Hollywood”, detalla Jota.
Para este voluntario el bosque es “sinónimo de vida, sobre todo en la Argentina, donde prácticamente no quedó tierra que no haya sido convertida con fines productivos. El bosque, y también el monte, son fuente de biodiversidad, de vida, de medicinas, sostienen los alimentos que comemos. Donde todavía podés darte un baño de naturaleza y sentirte parte. Acá encontramos esa conexión que se va perdiendo atrás de tantas pantallas; el divorcio con la naturaleza es claro cuando uno logra desconectar del mundo online”.
“No se olviden de dónde salimos: venimos de los bosques. Si perdemos esa conexión con la naturaleza nos alienamos. Somos parte de ella, no algo separado. La naturaleza tal como la conocemos se nos está yendo entre los dedos”, pide Jota, mientras alista las cosas para pasar una nueva noche en el sur, donde estará mientras lo necesiten.
Fuente: TN

