Nacionales
Bolsonaro o Haddad: ¿A quién prefiere Mauricio Macri?
La foto no salió como se esperaba, un poco borrosa y fuera de foco para Fernando Haddad y su equipo. No porque no haya tenido el apoyo esperado, sino porque el respaldo hacia Jair Bolsonaro fue contundente.
46% de los votos, victorioso en 17 de los 27 Estados federales y con su hijo “haciendo historia”. Eduardo Bolsonaro se convirtió en el diputado más votado de Brasil obteniendo casi dos millones de los sufragios.
Los cerca de 18 millones de votos que hay entre los protagonistas del próximo ballotage difícilmente puedan ser revertidos en tres semanas. No obstante, la presencia de ambos dirigentes nos hace preguntarnos sobre las implicancias que cada uno de ellos puede representar sobre nuestro país.
Para responder esto, desde FILO.NEWS nos pusimos en contacto con Mariano Beldyk, periodista y politólogo especializado en política internacional
1. Frente a un escenario electoral donde la continuada relevancia del poder judicial y el ascenso del poder militar fueron y serán dos variables de peso, ¿consideras que en estos comicios el contenido político de los candidatos quedó relegado a un segundo plano?
Estamos hablando de una elección bastante atípica, en la cual si bien hubo muchos debates presidenciales como suele haber en Brasil, los dos principales candidatos en las encuestas, primero Lula y luego Bolsonaro, prácticamente no participaron de esos debates.
Lula no lo hizo porque no se le permitió, y el otro candidato Jair Bolsonaro estuvo marginado de la campaña gran parte por el ataque sufrido.
Es una campaña atípica, no se escucharon muchas ideas políticas sino más bien acusaciones contra otros candidatos y poco de propuestas para gobernar Brasil.
En ese sentido el contenido político quedó relegado en un segundo plano por lo inusual de esta campaña, de los personajes y por toda la situación que está atravesando Brasil.
2. A partir de esto último, y contemplando la magra intención de voto en Geraldo Alckmin, ¿Crees que Cambiemos puede tener alguna “predilección” entre Haddad o Bolsonaro?
Geraldo Alckmin era el candidato preferido, por su trayectoria política, por sus gestiones en San Pablo, porque es el candidato más cómodo o uno de los más cómodos para el establishment.
En ese sentido el propio presidente Macri lo había recibido a Geraldo Alckmin en 2016 cuando hablaba de lanzar por la candidatura presidencial en Brasil. Inclusive recibió a Joao Doria que era una especie de delfín de Alckmin.
Dada la situación en la que tienen que elegir entre Haddad o Bolsonaro claramente se inclinan por Fernando Haddad porque lo conocen, era alcalde de San Pablo cuando Macri era Jefe de gobierno porteño y de ahí hay contactos políticos entre ellos. Si bien no comparten una familia ideológica, política, tampoco es que conviven mal.
Prefieren la previsibilidad que es Haddad y los cuadros políticos y técnicos que lo rodean que no son “anti argentina” o “anti mercosur”.
Ante la realidad que pueda llegar a ser Bolsonaro el que gane en esta elección, lo que han venido haciendo desde la embajada es mantener algún contacto con su equipo, de hecho hubo una reunión para conocer sus ideas.
Por lo que me contaron generó cierta tranquilidad que le vínculo bilateral con argentina sigue siendo clave, lo ven como un socio estratégico, que el mercosur no se va a romper, de cho para brasil es superavitario y lo que podría cambiar es el eje de la cooperación y volcarse más a la defensa y seguridad que es lo que más interesa a los políticos y militares que rodean a Bolsonaro.
3. Ante el panorama económico que atraviesa la Argentina y advirtiendo la “recomposición neoliberal” que tuvo la región en estos años, ¿consideras que la sintonía política pierde relevancia ante la necesidad de tener en Brasil un socio comercial “predecible”?
Creo que los grandes alineamientos políticos muchas veces son susceptibles de ser cambiados por cuestiones pragmáticas, o mejor, prestan lugar a cierto acomodamiento pragmático cuando el socio que tenes delante no piensa exactamente igual en lo político pero sigue siendo un socio comercial y hay que mantener los vínculos de la economía.
Todo gobierno prefiere tener del otro lado un gobierno afín políticamente pero en el caso de no tenerlo se las ingenia para que esa convivencia sea lo menos inestable y lo más continuista posible.
Preferir, prefieren a Alckmin. Dado que Alckmin no puede ser el candidato, se inclinan por Haddad antes que Bolsonaro por cierta previsibilidad.
Pero aún teniendo a Bolsonaro por delante la Argentina no le va a hacer un cerco político al estilo Venezuela, acusándolo de un gobierno poco constituyente, porque si llega al poder no lo va a hacer por un golpe de estado, sino por el voto de los brasileños.
Hay que convivir con ese personaje y que sea lo menos traumática esa convivencia. En esto los países ceden las ideologías de su gobierno en pos de una relación más armónica.
En materia económica, el discurso de Bolsonaro es de fuerte corte neoliberal, no es que van a hablar en un lenguaje distinto con el gobierno de Cambiemos, comparten cuestiones con un modelo económico, como lo comparten con Temer. No creo que tengan un problema a la hora de conversar.
Nacionales
El Senado aprobó el Régimen Penal Juvenil y la edad de imputabilidad bajará a 14 años
El Senado de la Nación convirtió en ley el proyecto impulsado por el Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich, quien celebró la sanción como un logro propio. El eje principal de la norma es la baja de la edad punible para el sistema penal argentino.
Con 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención, la ley que ya había sido aprobada por Diputados ahora aguarda la reglamentación y publicación en el Boletín Oficial.
“El Estado no va a seguir mirando para otro lado. ¿Quieren que los ciudadanos que no cometen delitos sean de segunda? No importa la edad de los delincuentes, importa el delito”, comenzó Patricia Bullrich.
Y agregó: “Este modelo se agotó, nosotros venimos a plantear algo moral y jurídicamente distinto, una teoría que deja de poner en la indefensión total a las familias que enterraban a sus hijos. Cuando el delito no tiene consecuencias, la ley pierde autoridad, y eso es lo que pasaba antes”.
“Vinimos a poner orden y no nos da vergüenza. Si las hizo, las paga, por eso ordenamos las calles y hacemos cumplir la ley. Proteger a los adolescentes, reparar a las víctimas. Queremos una sociedad con menos delincuentes y menos presos. Hoy votamos justicia, responsabilidad, hoy votamos contra los kirchneristas de batallón militante. Estamos cambiando la historia de la Argentina”, cerró la senadora.
Luego pidió un minuto de silencio por las víctimas e hizo parar a todo el bloque. El peronismo observó y Villarruel aclaró que ella no podía definir eso. Finalmente, todos se pusieron de pie y se hizo silencio.
El peronismo se opuso desde el inicio y, además de advertir que la ley se concentra en lo punitivo y no en la protección de las infancias, remarcó que los fondos presupuestados resultan insuficientes.
Según la norma, el presupuesto para un sistema que reduce la edad de 16 a 14 años destina $23.700 millones a las provincias.
Datos del Servicio Penitenciario Federal indican que el costo del metro cuadrado es de 3,2 millones de pesos. Con el presupuesto previsto se podrían construir 7.400 metros cuadrados. Dividido por los 24 distritos, cada provincia recibiría 308 metros cuadrados.
Frente a esos números, Jorge Capitanich del PJ señaló: “Si no contamos con el presupuesto necesario, estas quedan en letra muerta y constituyen una frustración colectiva”.
La respuesta llegó desde el bloque libertario, algunos con mayor énfasis, como Luis Juez, quien acusó al peronismo de “mentiroso. Solo con una fuerte cuota de ignorancia se puede opinar como opinan”.
“Si la discusión es la plata, que la pongan las provincias. Se la gastan en cualquier cosa, en publicidad. A pocos metros de acá hay familiares que vienen a buscar justicia, no venganza”, agregó el cordobés que ahora integra LLA.
Parte de la postura peronista se reflejó en la intervención de la senadora Lucía Corpacci. El bloque estaba molesto porque había acordado con los libertarios no habilitar la presencia de familiares en las gradas. Sin embargo, el oficialismo permitió el ingreso de varios que se ubicaron en los palcos del primer piso.
“Somos legisladores, no estamos para responder el enojo, estamos para dictar leyes que hagan la vida mejor y construyan una sociedad mejor. Debemos actuar con racionalidad y humanidad. Esta ley no es la solución de nada”, sostuvo Corpacci.
Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, recorrió diferentes artículos para argumentar la inconstitucionalidad de la norma. El ex gobernador advirtió que el proyecto generará “litigiosidad”. “En defensa del federalismo, mi voto y el de mi bloque es negativo”.
El cierre del kirchnerismo estuvo a cargo del senador Martín Soria, quien señaló: “A pesar de las correcciones, este proyecto de Régimen Penal Juvenil sigue siendo muy malo, contiene errores graves y peligrosos. No va a solucionar lo que ustedes creen que van a solucionar. Esta ley es peor que el decreto de Videla porque viola el principio de culpabilidad disminuida”.
Qué dice el proyecto
La ley crea un sistema penal juvenil especializado para adolescentes de 14 a 18 años, con el objetivo de garantizar procesos judiciales adecuados a la edad. El texto establece la presunción favorable a la minoría de edad y que los menores de 18 años no compartan ámbitos judiciales ni penitenciarios con adultos.
El régimen introduce principios como legalidad, proporcionalidad y excepcionalidad de la privación de libertad, y prioriza la resocialización de los jóvenes. El sistema prevé que los adolescentes cuenten con garantías judiciales desde el inicio y que las causas se tramiten en órganos y centros especializados. Se contempla la rápida intervención judicial y el derecho de los adolescentes a ser escuchados y que su familia participe activamente en el proceso.
El capítulo dedicado a las víctimas otorga un rol central a quienes resulten damnificados por delitos juveniles. El proyecto garantiza asistencia jurídica y psicológica inmediata, la posibilidad de intervenir en audiencias y oponerse a decisiones del Ministerio Público Fiscal, y la participación en instancias restaurativas como la mediación penal juvenil.
El sistema de sanciones prevé un esquema progresivo y diversificado, que incluye medidas educativas, tareas comunitarias, monitoreo electrónico y reparación del daño, además de restricciones de circulación. La privación de libertad solo se aplicará en delitos graves, con límites estrictos de tiempo y separación permanente de los jóvenes respecto de los adultos.
En la etapa de ejecución de sanciones, el proyecto incorpora la figura del supervisor judicial especializado, responsable de acompañar y monitorear el proceso de reinserción. La libertad condicional solo podrá otorgarse con aval del Ministerio Público Fiscal y bajo condiciones precisas. También se incluyen respuestas específicas para problemáticas de salud mental y consumo problemático, con intervención de equipos interdisciplinarios.
La propuesta detalla estándares de alojamiento que prohíben la convivencia de adolescentes con adultos y garantizan acceso a educación, cultura, recreación y atención espiritual. Se prevé diferenciación por edad y situación procesal dentro de los centros, así como capacitación del personal a cargo.
En los casos de menores inimputables, el texto dispone intervención judicial para investigar el hecho y aplicar medidas curativas o protectoras, siempre bajo la órbita de la justicia civil. Además, se estipula la especialización obligatoria de jueces, fiscales y defensores en materia penal juvenil.
Fuente: Infobae
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Camina por el barrio, elige un lugar al azar y lo pinta gratis: ya transformó casi 40 negocios
Diego Fleitas camina por las calles de Berazategui y Quilmes con un ojo clínico. No busca baches ni direcciones; busca frentes apagados, persianas descascaradas y emprendedores que, como él hace 15 años, la estén “remando” contra viento y marea.
Diego, de 48 años, es dueño de Patodacolores, una pinturería familiar, pero en el último año se convirtió en algo más: el hombre que les devuelve el color a los barrios, de forma gratuita y al azar.
“Esta idea es para ayudar a un emprendedor que la está peleando. El frente de un comercio demuestra que la pintura es buena, pero sobre todo, demuestra que hay alguien del otro lado que apuesta por vos”, contó Diego en diálogo con TN.
La historia de la pinturería nació de un giro inesperado. Diego era profesor de Educación Física cuando conoció a Patricia Gauna (47). Ella trabajaba en el rubro y él, con el alma de emprendedor inquieta, le propuso abrir un negocio propio. “Me dijo de poner un gimnasio, pero terminamos emprendiendo en una pinturería”, recuerda.
Los comienzos en Quilmes no resultaron fáciles. Fueron durísimos. Los proveedores no nos querían vender y, para que te abran una cuenta, tenías que pagar todo en efectivo, invertir muchísimo dinero para iniciar y, encima, el alquiler. Fue a pulmón”. Hoy, 15 años después, el equipo es plenamente familiar: Diego, Patricia, su ahijado y sus hermanos, que dan una mano cuando el trabajo desborda.
La iniciativa de pintar fachadas gratis surgió en octubre de 2024, aunque los videos empezaron a viralizarse recién en 2025. “La idea fue mía, pero mi esposa me sigue a todo lo que digo, pobre”, bromeó Diego. El concepto es simple pero potente: detectar un local que necesite un cambio de imagen, presentarse con una carta y ofrecer la transformación total.
Sin embargo, el camino de la solidaridad tiene obstáculos. “Muchas veces nos rebotaron por desconfianza. También hay mucho ‘odio’ en redes porque llama la atención que alguien haga esto gratis”, explicó. Pero cuando el “sí” llega, la magia ocurre en tiempo récord: “Si lo podemos hacer en seis o siete horas, lo hacemos. Me encanta el factor sorpresa”.
“No pinto beige, la onda es que se vea”
Diego no se limita a cubrir manchas: busca impacto. Sus diseños suelen incluir colores vibrantes e incluso luces para que el negocio destaque de noche. “Necesitás ese impacto visual. Puedo pintar un beige clarito o un blanco, pero la idea es que se vea, que la gente pase y diga: ‘Mirá ese local’”, sostuvo.
Los resultados son inmediatos y no solo estéticos. Diego recuerda el caso de un barbero en un pueblo de Corrientes de 30 mil habitantes: “Lo vieron tres millones de personas en redes. Al pibe le llovían los pedidos. Yo les digo que van a vender más después de pintar, y después, me llaman para confirmarlo. Eso me emociona: la cara de la gente cuando ve su local terminado”.
Llevar adelante este proyecto requiere un malabarismo constante. Diego y Patricia coordinan las pintadas en los baches que deja la rutina familiar. “Lo voy mechando como puedo. Cuando mi nena está en el jardín, mi mujer va y viene del local y yo le meto al pincel”, relató.
Con casi 40 emprendedores ya transformados bajo el brazo, Diego siente que el rédito más grande no es económico, aunque el trabajo en la pinturería aumentó gracias a los “tips” y la visibilidad. “Todo lo que es solidaridad lo hacemos, no me alcanza. Hemos pintado hasta casas de acumuladores compulsivos”, indicó.
Para Diego, cada persiana que se levanta con color nuevo es una batalla ganada al desánimo. “Me re emociona que se vea tanto. Si nosotros subsistimos 15 años, quiero ayudar a que otros también lo logren”, completó.
Fuente: TN
Nacionales
“Voy para el sur”: la historia del voluntario que dejó todo para combatir los incendios en Epuyén
Las noticias de los incendios en Epuyén encendieron una alarma en Juan “Jota” Bello. No lo dudó, fue al grupo de la red de voluntarios que brinda apoyo a los brigadistas en la Patagonia, y avisó: “Voy para el sur, puedo sumar a cuatro personas y cargar insumos”.
Así, en Buenos Aires, se despidió de su pareja, que lo abrazó en silencio, y de sus hijas que le pidieron que se cuide. También de su hermana, que no deja de llamarlo para monitorear que él esté bien. Y emprendió el camino, en el trayecto levantó a un bombero de Vicente López y en La Pampa a un brigadista cordobés. También sumaron equipamiento: borceguíes, guantes, mangueras, motobombas, alimentos y hasta remedios.
Es la primera vez que Jota está trabajando activamente en la zona de los incendios, el año pasado había sido voluntario pero desde Buenos Aires. “No te das idea de la magnitud del incendio hasta que llegás. Hoy hablaba con alguien que vive en la zona desde el año 77, y me contaba que nunca vivieron algo así, con tantas lenguas y frentes activos al mismo tiempo”, cuenta en diálogo con TN, con preocupación en su voz.
El primer día recibió una rápida formación para aprender a alejar de los focos todo lo que puede ser combustible para el fuego (lo que está verde, la pinocha y más) y también medidas de seguridad. “Trabajamos más de 14 horas por día, hoy es la primera vez que terminamos antes de que se ponga el sol. Viendo tanto, a los tres días empezás a ser experto en encontrar posibles nuevos focos bajo la tierra”, describe Jota.
La vida entre el fuego
Jota y el equipo de voluntarios con los que trabaja todos los días están parando en una zona especial, a la que llaman zona de transición: ubicada entre el verde (que puede rápidamente prenderse) y el incendio activo. “Estamos a disposición de los brigadistas”, dice.
“Aunque parezca raro, lo que sucede es que estar acá te da una conexión tan profunda con la naturaleza que uno se olvida del estrés. No estoy bruxando, no uso mi placa para descansar mientras duermo”, cuenta con una calma que encierra cuidado y saber que está haciendo lo que debe.
Pero eso no significa que no estén conscientes de lo que sucede a su alrededor. “Dos noches decidimos dormir afuera, pusimos los colchones al lado del tanque australiano, con las mangueras y las motobombas instaladas, porque teníamos fuego por dos frentes diferentes”, relata.
A esto se suman las guardias, salir a recorrer la zona donde descansan en formato de espiral hacia afuera, para detectar si hay posibles focos que hay que atacar con urgencia o si pueden esperar. “Si es esta segunda opción, lo mejor es tratarlos de día, porque de noche puede ser peligroso, porque la tierra está muy caliente”, advierte Jota.
Mate y arrancar
Desde el 13 de enero (muchos llegaron antes, y están en el combate desde el 6) la rutina de Jota inicia a primera hora con un mate, y rápidamente salir al campo. La zona que ellos tienen a cargo abarca unos 80 kilómetros.
“Recorremos las partes quemadas. Hacemos guardias de cenizas, que es buscar los focos que vuelven a encenderse. Vamos buscando pequeñas columnas de humo, fumarolas y las enfriamos. Hay que hacerlo con mucho cuidado, porque la tierra está muy caliente en esos lugares. El otro día, habíamos tirado miles de litros de agua para enfriar una parte, y sin darse cuenta un bombero metió su pie adentro y literalmente el agua estaba hirviendo; ahora tiene una quemadura de segundo grado”, relata, dejando en claro la importancia del trabajo, pero también el cuidado que todos deben tener.
Cuando encuentran estas fumarolas el objetivo es poder enfriarlas y aislarlas de todo lo que pueda ser combustible para que vuelva a encenderse, porque esto puede suceder muy rápido. “Ayer, por ejemplo, vimos unos pequeños focos y decidimos ir a buscar agua para atacarlos. En el trayecto nos encontramos con otros focos que necesitaban que actuemos con más urgencia, así que demoramos dos horas en volver a los primeros. Cuando llegamos nos encontramos con las copas de los árboles ya prendidas fuego. Así de cambiante y rápido avanzan las llamas”, dice Jota.
La comunidad unida
Se calcula que en la zona de Epuyén se incendiaron en lo que va de 2026 entre 20 y 30 mil hectáreas. “Acá la gente está enojada. Hay más de 200 brigadistas autoconvocados, más bomberos, y los brigadistas del servicio oficial de bosques, bomberos de otras ciudades. Todos trabajando para salvar el bosque”, cuenta Jota.
Y mientras el gobierno nacional asegura que la situación está controlada (lo que los focos latentes desmienten), la autoorganización de la comunidad del sur sigue demostrando que la unión hace la fuerza.
“La gente se encarga de la logística, de que haya agua, alimentos. Parecen cosas básicas, pero en la zona faltaron. También se encargan de rellenar los tanques australianos, para siempre estar preparados por si se acerca el fuego. Son todos voluntarios. Ahora estamos en una escuela, que pronto tendremos que dejar. Acá se da hasta asistencia psicológica y también hay enfermería. Todo se fue optimizando conforme pasaron los días, parece un centro de catástrofe de los que vemos en las películas de Hollywood”, detalla Jota.
Para este voluntario el bosque es “sinónimo de vida, sobre todo en la Argentina, donde prácticamente no quedó tierra que no haya sido convertida con fines productivos. El bosque, y también el monte, son fuente de biodiversidad, de vida, de medicinas, sostienen los alimentos que comemos. Donde todavía podés darte un baño de naturaleza y sentirte parte. Acá encontramos esa conexión que se va perdiendo atrás de tantas pantallas; el divorcio con la naturaleza es claro cuando uno logra desconectar del mundo online”.
“No se olviden de dónde salimos: venimos de los bosques. Si perdemos esa conexión con la naturaleza nos alienamos. Somos parte de ella, no algo separado. La naturaleza tal como la conocemos se nos está yendo entre los dedos”, pide Jota, mientras alista las cosas para pasar una nueva noche en el sur, donde estará mientras lo necesiten.
Fuente: TN