Farandula
Axel habla por primera vez después de la polémica: “Lloré, sentí angustia, sentí bronca, no entendía el porqué”
En exclusiva, se refiere al momento que vivió junto a Tini Stoessel, al gesto de “incomodidad”, y a las críticas en las redes. También sobre su nuevo disco que está grabando en Los Ángeles, la gira que lo llevará por el país y América para reencontrarse con su público, y cómo lo inspiran las historias de amor
“Es un sueño cumplido”, se dijo. Cuando bajó del escenario del Teatro Real de España -algo así como nuestro Colón-, tocaba el cielo con las manos. Nunca imaginó que todo se transformaría en un infierno.
Axel había ensayado con diez artistas argentinos, diez españoles, su amigo chileno Lucho Jara, junto a la Sinfónica, todos dirigidos por Gerardo Gardelín la previa al Festival Únicos que se realizaría al día siguiente. Harían temas en solitario y en dueto: “Yo haré Aguaribay con India Martínez”, señaló.
Un móvil en vivo para La Peña de Morfi, por Telefe, los estaba esperando para hacer una nota sobre el gran show. Él, Soledad Pastorutti, Lali Espósito, Tini Stoessel... Todo era felicidad, hasta que un gesto de la joven cantante pop quedó registrado por la cámara. Con un movimiento, Tini se quitó el brazo de Axel que la tomaba del hombro. Su cara mostraba cierto malestar, incomodidad.
El video se viralizó. Y estalló la polémica. Los seguidores de la artista marcaron el “mal momento” que había pasado Tini. Ella se ocupó de enviar un comunicado para aclarar la confusión.
Axel eligió el silencio. Hasta ahora.
En su estudio, con la voz calma, confiesa que desde hace unas semanas está muy angustiado. Cuenta que lloró en soledad, que se preguntó por qué, que sintió bronca. Y dice que va a hablar ahora, por primera y única vez, de este escándalo que lo golpeó muy duro.
— Estabas haciendo un móvil desde Madrid, luego del concierto y allí un gesto de Tini desató una ola de comentarios y críticas. ¿Qué pasó con Tini realmente?
— Mirá, lo que pasó con Tini fue un malentendido. Sole (Pastorutti) lo dijo en PH (el programa de Andy Kusnetzoff) el otro día. Que le agradezco a Sole porque es una gran amiga. Ella contó lo que sucedió: estábamos en un móvil en Telefe, donde éramos veinte artistas con un solo micrófono, con la cucaracha, pasándonos el auricular de uno a otro. Totalmente espontáneo, con el delay lógico de un móvil desde Madrid a Buenos Aires. Y hubo un malentendido, simplemente, del cual yo no me entero hasta que estaba con Sole charlando tras bambalinas del teatro el día del show y se acercó Tini y nos contó lo que estaba pasando.
— O sea, vos en el momento no te diste cuenta.
— No, para nada, para nada. Estábamos con Sole charlando, viene Tini -todos tenemos una relación por compartir La Voz- y nos cuenta: “¿Vieron lo que pasó?”. Sole automáticamente dijo: “Chicos, no hay que aclarar lo que es claro. No le den entidad a un malentendido, a una pavada. Estamos pasándola bien, enfoquémonos en este concierto, miren dónde estamos... en el Teatro Real en España, disfrutemos, cantemos". Y así fue. No le dimos tanta importancia.
— Ahí te relajaste, no pensaste que se iba a transformar en un escándalo.
— No, absolutamente relajado. Cantamos, nos divertimos. Mirá, después del concierto, fijate la buena onda, Tini agarra mi celular y hace a modo selfie un video para mis hijas y para mi hijo invitándolos a los conciertos que va a hacer ahora en octubre en el Luna Park. Porque yo a Tini de vez en cuando le mando videítos por WhatsApp de mis hijas cantando y bailando canciones de ella porque son muy fanas. Y justo hacía dos o tres días que le había enviado uno. Entonces Tini agarra mi celu y hace un video invitándolas. De ahí nos fuimos a una cena donde estábamos Marcela Morelo, Lucía Galán, Patricia Sosa, Lucho Jara, Tini, Karina, Sole, las artistas de España, Luciano Pereyra, un montón.
— ¿Creíste que el tema había pasado?
— Sí. Y en la cena brindamos por lo vivido, por esos dos días espectaculares. Todos entendíamos que era un malentendido que iba a quedar ahí, ni hablamos del tema.
— ¿Tini nunca te dijo “me sentí incómoda”?
— No, nunca. Nada, nada. Y terminó ahí. Al otro día yo llego a Los Ángeles y empiezo a enterarme un poco de este runrún que había. Pero ahí terminó, fue un malentendido y punto final.
— ¿Y cómo lo viviste? Porque las redes sociales explotaban y acá en Argentina los programas de televisión hablaron mucho de este tema.
— Sí.
— ¿Cómo te pegó a vos?
— Bueno, tuve lógicamente una mezcla de muchas emociones. Por un momento sentí angustia, sentí bronca también. No entendía el porqué ¿no? Porque realmente era un malentendido. Si ves el video, no tiene nada grave o malintencionado en absoluto. Pero bueno, después me sentí tranquilo porque sé cómo actúo, y cómo soy y qué principios tengo en mi vida. Entonces dije: “Bueno, será un malentendido que ya menguará, ya se diluirá”.
— De hecho subiste una foto con Tini y Lali.
— Sí, creo que ese mismo día... O al otro día cuando empezó el runrún... Ahí, llegué y puse una foto como diciendo “nos llevamos re bien, ya está”. Así fue.
— Pero después Tini tuvo que salir a aclarar.
— En realidad pensábamos que iba a diluirse solo, porque realmente, insisto, fue un malentendido, como dijo Sole en PH. Y Tini quería aclararlo y hablamos por WhatsApp. Yo estaba en Los Ángeles, y yo sentí que ella debía hacer lo que sintiera en su corazón, que eso estaba perfecto, que pusiera lo que sentía. Y puso en sus redes un comunicado.
— ¿Es la primera vez que te señalan por un hecho tan difícil? Porque en tu carrera nunca tuviste algo tan escandaloso ¿no?
— Nunca en la vida. Pero no solo en mi carrera, en mi vida. Yo soy un tipo con la conciencia muy tranquila, que duermo muy tranquilo. Porque yo sé cómo soy y nunca en mi vida hice algo indebido con alguien, nunca le falté el respeto a la gente, nunca me zarpé con nadie. Entonces eso me hace mantenerme siempre en paz.
— ¿Podías sentirte en paz en ese momento?
— La paz la podés obtener cuando te cobija la verdad. Es así. Entonces, es verdad que es la primera vez que me veo metido en algo así. Porque hay gente que puede conocer más de mi carrera, gente menos, gente que es muy fan, gente que por ahí ni me conoce, pero yo te puedo asegurar que los pocos o los muchos que conocen mi historia saben que es fruto del esfuerzo, del laburo, de la música, de la disciplina. Yo empecé a tocar piano a los 5 años con una monja en un convento ahí en Rafael Calzada donde nací. Y empecé de muy chico a soñar con ser famoso, con ser cantante. Toqué en los subtes, toqué en cualquier bar, me abrían la puerta y estaba yo con mi guitarrita tocando. Y tengo la conciencia muy tranquila porque sé cómo soy. Porque sé los principios que tengo.
— ¿Te lastimó?
— Realmente fue movilizante porque nunca mi carrera se construyó a base de un escándalo. Nunca promocioné desde el amarillismo. No soy así, simplemente no soy así. Yo estaba tranquilo.
— ¿Te preguntaste “por qué a mí”? ¿Le encontraste alguna explicación?
— En esta mezcla de emociones que sentía... que te confieso que un día hasta lloré, lloré porque me preguntaba por qué. Entiendo que la sociedad puede estar con una dinámica más violenta últimamente, o no sé... pero me preguntaba por qué. ¿Y sabés? Volvía siempre a la tranquilidad que me da estar en paz conmigo.
— ¿Sentiste bronca?
— Sí, me daba un poco de bronca. Hasta me enojaba un poco -debo confesarte- que perdamos el foco de que hay un montón de adolescentes, de niños, de niñas, de grandes, que realmente sufren violencia o que la pasan mal. Y estas cosas mediáticas, o estos malos entendidos, terminan opacando los verdaderos casos donde hay que poner el foco y la energía.
— ¿Y qué te pasó cuando otras chicas también salieron a hablar de vos?
— Como te dije recién, yo tengo la conciencia tranquila, sé quién soy, sé cómo me manejé toda mi vida. Jamás, pero jamás le falté el respeto a nadie, al contrario, me manejo con mucha disciplina y con conducta. Y te repito, no solo en mi carrera, toda mi vida. Porque así me criaron, porque así soy, porque está en mis códigos. Entonces me mantuve en paz porque tengo la conciencia tranquila... es la sensación de que estás parado sobre la verdad.
— ¿No tuviste ganas de responderles, de preguntarles “por qué decís esto, por qué salís a hablar de mí”?
— No. Porque estoy tranquilo. No tengo nada que responder a nadie. Como dijo Sole, no hay que darle entidad a las cosas que no son.
— A partir de esto, ¿vas a cambiar algo? No sé, desde cómo saludar a una fan a cómo te vas a manejar con el Twitter...
— Todo sirve para aprender, sin ninguna duda. Pero no hay por qué cambiar lo que nace con amor. No hay por qué dejar de abrazar a alguien si el amor es genuino. No hay por qué dejar de desear el bien a alguien aunque haya hablado mal de vos. Yo me manejé siempre así. No hay por qué sentir bronca u odio con alguien porque no piense como yo. Lo importante es lo que pasa por mí, por mi corazón, por mi alma, como soy yo. Y sería muy triste que una actitud o algo que está basado en un malentendido borre todo lo bonito de toda mi vida, todas las cosas lindas que viví y en lo que sostuve siempre mi carrera que es en demostrar amor y ser uno con la gente. ¿Yo manejo mis redes sociales sabés por qué? Porque quince, veinte veces por semana saludo a gente por su cumpleaños por mensaje directo. Por mis hijas.
— Sí, lo vi.
— Le podés preguntar a cualquier fan, “Che, ¿alguna vez Axel te saludó?”. “Sí”. Y lo hice infinidad de veces. Y por ahí a veces me dicen: “Che, esta persona cumple años”. Y cuando voy al mensaje directo veo que la saludé el año anterior y el anterior, porque quedan ahí guardados los mensajes. Entonces sería muy triste que esto condicione esa cercanía que siempre tuve, esa familia que se generó. Yo tengo una carrera de 20 años donde la labor social que también hago mucho, mucho, mucho, no la hice solo, la hice con todo el público. La hice con toda la gente que me siguió desde siempre y que me acompaña. Entonces sería muy triste romper todo eso por un malentendido. Lo importante es estar en paz y tener la conciencia tranquila.
— ¿Te trajo algún problema con tu familia, tu mujer, tus hijos?
— Esa es una cosa que hay que tener presente siempre, porque hay que ser responsable de lo que se tira por tirar porque hay efecto alrededor. En mi caso, mis hijas y mi hijo no se enteraron. No miran mucha tele, nada casi. Y mis amigos y mi gente cercana saben quién soy. Entonces nadie dudó de mí nunca, en absoluto.
— ¿Querés dejar algún mensaje, algo que hayas pensado en el último tiempo?
— Que estoy tranquilo. Que tengo la conciencia muy tranquila. Que agradezco a toda la gente que se acercó y que me dio su apoyo y su cariño. Que yo le decía “no es para tanto, no pasa nada, esto es un malentendido, y que el tiempo lo va a sanar”. Y me apoyo siempre en lo mismo: en la música. Creo que la música todo lo sana, lo cura, lo salva y nos conecta.
Su nuevo disco y la música que lo hace feliz
Ahora Axel respira distinto. No lo dice, pero es como si se hubiese sacado un peso de encima. Quiere hablar de música, del disco que está grabando, de sus giras. Y de las historias de amor que lo inspiran. Sonríe.
— ¿Cómo estás viviendo este momento de tu vida, este momento profesional?
— Bien, muy contento. Ilusionado, obviamente, porque siempre la preparación de un nuevo disco te hace sentir como nuevas sensaciones, emociones, escribir canciones nuevas. Realmente es algo muy especial donde siempre buscás sorprenderte a vos mismo, demostrarte que estás creciendo, que abordás la música desde un lugar más maduro. También estoy armando un equipo nuevo, es la primera vez que estoy grabando en Los Ángeles y es todo muy nuevo.Y está bueno porque eso refresca. Me siento feliz.
— ¿Cuáles son los temas que traés en el nuevo disco? ¿Qué te inspiró esta vez?
— Yo siempre escribo canciones de amor. Canciones de amor que tienen que ver con la familia, con el amor a los amigos, a uno mismo, a la mujer, a los hijos, al medioambiente. Escribo un poquito de todo, si bien el eje siempre es el amor. Y va por ahí. Si bien creo que hoy estoy buscando encontrar la esencia más profunda de Axel, el lugar más genuino. Porque también hay que buscar qué decir después de tantos discos, tantas canciones.
— Debe ser difícil.
— Y, hay que reinventarse... Creo que es el laburo más intenso de cualquier artista: buscar la manera de reinventarse todo el tiempo, seguir siendo fiel a lo que uno siente y ama. A mí la música me apasiona. Soy un aventurero y sigo buscando renovarme.
— ¿Y con los años creés que fuiste cambiando tu manera de pensar, tu manera de comunicar, de cantar?
— Sí, sí, sí. Porque vivimos aprendiendo, vivimos creciendo. Sería preocupante que después de varios discos sigas pensando igual o sigas haciendo las mismas canciones. En la búsqueda está crecer, equivocarse, volver a los orígenes, buscar nuevas sonoridades. Por ahí probás algo, no te funciona, o no te funciona como esperás y volvés para otro estilo. Pero siempre creo que volví a lo mío que es el amor, la balada. Si bien he sacado canciones como “Somos uno” o "Celebra la vida”, creo que la gente me identifica más con la balada de amor.
— El romántico.
— Sí, puede ser.
— ¿Cómo es ese proceso creativo? Te sentás en tu casa con la hoja en blanco y llega la inspiración...
— Sí, la inspiración viene en cualquier momento, hay que estar atentos. Me ocurre de haber tenido canciones que empezaron en un avión y terminaron en un piano, o al revés. Y en este caso, este disco, tiene también mucho laburo. Porque eso de que la inspiración baja de golpe y ¡ay, que suerte! no es tan así. No, también hay que sentarse, hay que ser disciplinado.
— ¿Sos disciplinado?
— Creo que siempre busqué mejorar en la disciplina. En la música es muy importante estar ordenado y buscar las canciones desde ahí. Y siempre teniendo cosas para decir, porque en mi caso la mayoría de las veces las canciones responden a historias reales. Muchas personales y muchas que pasan cerca y que para mí merecen ser contadas. En mi idioma, que es la música.
— Hablando de cambios, estuviste con Los Palmeras y la canción “Olvídala” ya es un clásico.
— Sí, yo estoy emocionadísimo, porque ellos me invitaron… ¿Viste esas cosas que nunca soñaste ni imaginás que puedan suceder? Y bueno, me invitan a cantar esta canción que es hermosa, que es un clásico de la música latinoamericana, no solo en Argentina. Cuando llego al estudio y los veo, te juro, fue como un shock porque no los conocía personalmente. Los encontré ahí en el estudio para grabar la canción e hicimos el video. Fue muy lindo. Y realmente algo pasó con la canción.
— Tiene como 15 millones de reproducciones.
— ¡Sí, sí, sí! Es que es la canción, es obviamente la magia de Los Palmeras. Tienen cerca de 50 años de carrera... Pero igual creo que tiene que ver con la canción que es muy linda.
— Ahora vas a tocar en Uruguay, en Córdoba, en Colombia...
— Sí, primero en Uruguay, en Lavalleja. De acá a fin de año vamos a hacer varios conciertos en diferentes lugares del país. Va a estar buenísimo, tengo muchas ganas de tocar. Imaginate que vengo de grabar y de España y de todas estas cosas vividas, y tengo muchas ganas de encontrarme con la gente. Y siento que ahora vamos a conectar más que nunca.
— ¿Cómo creés que será ese reencuentro con la gente?
— Maravilloso. Voy a encontrarme con la gente a través del puente que nos conecta: la música, las lindas canciones, el lindo mensaje y el amor. Sobre todo el amor.
Fuente: Infobae.com
Farandula
Delfina Chaves reveló el desafío más complicado de su carrera que le tocó hacer en la serie “Máxima”
El crecimiento personal y las decisiones que cambian para siempre el destino de una persona son parte de los conceptos que se desarrollan en la segunda temporada de la serie Máxima, la biopic sobre la argentina que se convirtió en reina de los Países Bajos.
En una entrevista con TN Show, Delfina Chaves reveló los secretos detrás de su trabajo para componer a Máxima Zorreguieta en esta nueva etapa de la ficción y contó cuál fue el desafío más importante que tuvo al trabajar en esta ficción.
“El personaje tiene que aprender cómo ganarse el respeto de la gente en una cultura donde lo que más se celebra es la modestia y el perfil bajo”, sintetizó la actriz.
Qué es lo más difícil que Delfina Chaves hizo en la serie “Máxima”
La segunda temporada de Máxima arranca con una situación de quiebre que permite repasar la etapa de la vida de la protagonista en la que está más instalada dentro de la familia real de Países Bajos.
Esto lleva a que, la manera de hablar y de dirigirse de Máxima, sea distinta desde la ficción a lo que fue la primera temporada. Por eso, Delfina Chaves tuvo un trabajo titánico para mezclar formas, perfiles e idiomas.
“Hay un tema con los idiomas en la serie, porque tenés que hablar inglés y neerlandés”, consultó TN Show. “El inglés ya me era complicado, pero en la segunda temporada me sentí más cómoda. En la primera estaba todavía encontrando mi lugar con el idioma. No lo hablo fantástico y no me siento tan cómoda, pero en la segunda me sentí más dueña de mis palabras”, comentó.
Con respecto al idioma que se habla en Países Bajos, Chaves comentó que fue totalmente diferente para ella porque no conocía una sola palabra. “El neerlandés fue distinto, porque aprender algo por fonética es muy difícil. Nunca lo había hecho. Tenés que repetir siempre: es un músculo que solo se usa para eso”, remarcó.
“¿Cuánto tiempo estuviste para aprenderte las frases?“, buscó saber este medio. ”Llegaba muy afilada al set, porque le tengo mucho respeto al equipo técnico, pero el aprendizaje llevó tiempo: unos seis meses, por ejemplo. No era una sola frase, eran muchas, y las iba trabajando según el plan de rodaje", explicó.
Hace muy poco, Chaves había comentado que la serie significó mucho para ella, pero que fue lo más difícil de su carrera. Lo sigue ratificando.
“Sobre todo a nivel integral: profesional y personal. Era mucha carga. Mi personaje es el nombre de la serie, entonces el peso de llevar la historia fue muy fuerte. Fue complicado tener tantas escenas y filmar en un mismo día situaciones tan distintas entre sí. Muy complejo. Cada proyecto tiene su nivel de dificultad, y no me gusta comparar, pero a grandes rasgos sí, fue uno de los más difíciles”, enfatizó.
Cómo es la segunda temporada de la serie “Máxima”
A través de seis nuevos episodios, la segunda temporada de Máxima, que emite HBO Max, se instala en la etapa más adulta de la reina de los Países Bajos. Es el momento en el que ella intenta consolidar su rol dentro de la familia real y tiene que dejar de lado algunos deseos personales.
“¿Cómo te sentiste con el personaje que es diferente al de la primera temporada?“, preguntó TN Show, con respecto a los cambios de personalidad de su composición para la ficción.
“Hay algo de lo que pasa con Máxima a partir de que entra a la familia real y lo que significa después estar en ese lugar. No es que todo termina una vez que ella es parte, sino que empieza la búsqueda de encontrar su lugar, su voz, lo que se espera de ella y también lo que ella pretende de este nuevo espacio que quiere ocupar, más allá de ser madre o de traer a las próximas generaciones de reyes y reinas. Se nota que el personaje está más afianzado dentro de la familia”, comentó.
Chaves dijo que su personaje “tiene que aprender la humildad” en la sociedad en la que está buscando insertarse. Por eso, de a poco, va mutando sus formas.
“El personaje tiene que aprender cómo ganarse el respeto de la gente en una cultura donde lo que más se celebra es la modestia, el perfil bajo. Tienen un dicho: lo más loco que podés hacer es ser normal. Entonces hay algo del perfil bajo, de la humildad, de agachar la cabeza. Para mí, viene a aprender eso. La historia empieza en el primer capítulo con el choque en auto con un carnicero, y eso sigue a lo largo de toda la temporada. Es una metáfora: muchas veces hay que pedir perdón, bajar la cabeza y admitir el error”, sostuvo.
Las repercusiones en la vida de Delfina Chaves por la serie Máxima
No hay dudas que la serie que Delfina Chaves protagoniza junto a Martijn Lakemeier es un cambio rotundo para ella, tanto a nivel nacional como a nivel mundial, por el tipo de producción que es. “¿Creés que esta serie te abrió puertas a nivel internacional?“, buscó saber este medio. ”Fue mi primera experiencia internacional, la primera y única hasta ahora. Ojalá que sí“, dijo la actriz.
Sobre la consulta de si tiene ganas de trabajar en Hollywood, Chaves dijo que más allá de si puede o no llegar a ella le interesa “hacer cine” y estar en una “película con corazón, con directores con una visión y con un buen equipo de trabajo”.
“Eso es algo que te lo dan los años y la experiencia. Soy muy joven y todavía tengo que seguir creciendo. Pero puede ser en Hollywood, en la Argentina o en cualquier lugar: lo importante es un buen guion, con mensaje y con una mirada”, remarcó.
También, Delfina Chaves contó que no tiene idea de cuál pudo haber sido la opinión de Máxima sobre su vida porque nadie se contactó con ella para hacerle llegar algún punto de vista. “Nada”, lanzó.
Sobre el final, la actriz reflexionó acerca de que para ella la experiencia de trabajar en otro país “fue enriquecedora” porque eso le permitió tener “otras formas de ver el mundo”.
“El set en Países Bajos es muy horizontal: no hay jerarquías marcadas, todos comparten los mismos espacios, comen juntos, esperan juntos. Eso también se ve en la sociedad. No hay grandes diferencias entre clases sociales”, enfatizó.
La mirada del otro está puesta en esa sociedad, pero desde otro lugar. Según la visión de Chaves, “esa lógica se traslada a lo cultural y es muy interesante” porque “son muy directos”. “Te hacen preguntas sin rodeos, incluso incómodas, desde temprano, mientras te están maquillando. No hay susceptibilidad: todo está abierto al intercambio”, cerró.
Fuente: TN
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Romina Gaetani denunció por violencia de género a su pareja tras ser hospitalizada
Una profunda preocupación se instaló en las últimas horas tras conocerse que Romina Gaetani habría sido víctima de un episodio de presunta violencia de género de parte de su pareja Luis Cavanagh que derivó en su internación en un sanatorio de Pilar y en la intervención policial y judicial. La información fue dada a conocer por LAM (América TV), donde se leyeron al aire detalles del parte policial que documenta el hecho.
Según relató Ángel de Brito, el episodio ocurrió durante la noche, cuando un llamado al sistema 911 alertó sobre una situación de violencia en el Tortugas Country Club, ubicado sobre la colectora de la Panamericana, en el partido bonaerense de Pilar. Al llegar al lugar, el personal policial mantuvo una entrevista con el equipo de seguridad del country, quienes manifestaron que una mujer se encontraba en estado de nerviosismo y habría sido agredida por su pareja.
De acuerdo al parte oficial leído al aire, la mujer fue identificada como Romina Gaetani, actriz argentina de 48 años. En el documento se consigna que ella misma relató que su pareja tenía conductas agresivas motivadas por celos. Ante ese cuadro, se solicitó la presencia de una ambulancia del SAME, que dispuso su traslado al Hospital Central de Pilar debido a su estado de nerviosismo y a las lesiones que presentaba.
Uno de los datos que más impacto generó fue que, según trascendió desde el sanatorio, los médicos constataron golpes visibles en los brazos y en la zona de la cadera, lo que activó de manera inmediata el protocolo correspondiente. Tal como explicaron en el programa, cuando una persona ingresa a una guardia con lesiones de este tipo, el personal médico está obligado a dar aviso a las autoridades y a realizar la denuncia correspondiente.
En paralelo, se estableció comunicación con la Unidad Funcional de Instrucción de Género, que dispuso el envío de personal de Fiscalía al hospital para recepcionar la testimonial de la actriz y avanzar con las actuaciones judiciales. En el mismo parte se identifica al imputado como Luis Ramón Cavanagh, argentino, de 59 años, empresario, señalado como la pareja de Gaetani al momento del episodio.
Ángel de Brito aclaró que intentó comunicarse con la actriz durante la jornada, pero no logró contactarla. También que la actriz de producciones como La 1-5/18 y Soy gitano fue dada de alta médica al mediodía del día siguiente, aunque hasta el momento no hubo declaraciones de su parte ni de su entorno cercano.
Fuente: Infobae
Farandula
Nath Aponte, participante de la Voz Argentina: “A los 14 años me independicé”
“El teatro musical me salvó, realmente”, afirma Nath Aponte, cantante y figura del reality La Voz Argentina, en una conversación marcada por recuerdos, sueños y aprendizajes. La joven artista, de veintitrés años, compartió con Teleshow cómo los escenarios y la música se convirtieron en su refugio y camino de autodescubrimiento.
Desde muy pequeña en su Paraguay natal, Nath Aponte supo que el arte sería parte de su vida. “Siempre fue el canto. Yo empecé cantando en la iglesia cuando era superchiquitita”, recordó la cantante, quien reveló que este primer contacto la ayudó a canalizar sentimientos y conectar con la gente. La música pronto se transformó en su primer amor, al igual que el teatro musical, género que la marcaría para siempre.
—El canto y el teatro musical son mis primeros amores —cuenta Aponte—. Estoy estudiando en Comedia Musical Paraguay, que es mi academia en Paraguay, donde curso con Santiago Palumbo, su director, mi papá artístico. Y ya te contaré nuestra historia, que es muy amplia y muy genial.
El camino artístico de Nath, sin embargo, no estuvo exento de dudas e inseguridades. “El miedo también, capaz, de repente, de los padres a que su hijo se dedique al arte al cien por ciento, ¿entendés? Más que en Paraguay es un poco complicado, porque no hay tanto mercado. Es un camino que se va haciendo de a poco”, explicó la joven, quien considera que la perseverancia es fundamental para enfrentar las incertidumbres.
La intérprete recordó el momento en que decidió involucrarse a fondo con el teatro musical,en su adolescencia, cuando tomó la iniciativa de acercarse a la academia, pese a carecer de recursos económicos: “Yo nunca conocí el teatro musical. Veía películas tipo High School Musical, pero nunca vi una obra de teatro así, musical. Y me fui y le dije: ‘Yo quiero estudiar acá’. No tenía nada para pagar, ¿entendés? Y él, literal, me dijo que tenía como unos ojos así saltones y me ofreció una beca completa”.
Ese gesto marcó un antes y un después en su formación, permitiéndole no solo perfeccionarse en la academia, sino también encontrar una pasión que sería central en su vida.
— ¿Cómo conociste a Santiago Palumbo?
— A Santi le conocí en un casting. Ya había ido a un casting para una fundación para estudiar canto y todo el mundo me decía: “Estamos entrando a Comedia, vamos a Comedia, Santi, Santi, Santi...”. Y yo preguntaba: ‘¿Quién es Santi? ¿Qué es Comedia?’. Tenía trece, catorce años, fui y le dije: “Yo quiero estudiar acá”. Gracias a que él me dio esa beca y que le conocí, hoy en día puedo estudiar lo que me gusta, encontré una pasión impresionante con el teatro musical.
— ¿Qué significa Santi en tu vida?
— Fue siempre esa luz que me ayudó a creer en mí, porque yo nunca imaginé que iba a estar acá. No caigo todavía, es mucha información junta. Es genial, porque querés disfrutar el momento y abrazarlo, pero también querés hacer las cosas bien para no decepcionar.
— ¿Sentís que Santi es el apoyo que no tuviste de tu familia?
— Sí, re. Tengo mis mejores amigos en Comedia, de verdad te juro que nunca en mi vida sentí tanto amor como el que ellos me dan. Nunca conocí gente con un corazón tan lindo y con ganas sinceras de querer verte bien y de que a vos también te pase eso.
— ¿Qué papel juega tu familia biológica en tu carrera artística?
— Mi familia no estaba tan de acuerdo con el arte cuando era chica, entonces siempre estuvieron muy al margen. Siempre sostengo y digo que Comedia Musical, mis compañeros de la academia y Santi son mi familia. Creo que uno, cuando va creciendo, va viendo que la familia se construye. Me siento muy feliz de tener a mis amigos acompañándome.
— ¿Cómo surgió la decisión de venir de Paraguay a Argentina para participar en La Voz?
— Fue algo que siempre soñé, el formato de La Voz para mí y para Santi es impresionante. Ambos decíamos: “Se va a dar el momento y lo vamos a sentir en el corazón”. Somos un equipo, donde Santi va, yo voy. Había mucho talento en el casting, tantos jóvenes con el mismo sueño. Cuando salió el casting, Santi me mandó y confié porque siento que él tiene una visión muy amplia. Es como un ángel que el universo me mandó. Yo siento que el arte nos ayuda, nos trae a nosotros mismos otra vez. Y sentí que era el momento de estar acá.
— ¿Cómo fue vivir el casting y la previa a las audiciones?
— Cuando llegué a Buenos Aires el primer día, estábamos en la fila con muchísima gente. Cada uno decía “yo voy a cantar esta canción”, y era una voz impresionante tras otra. Había una probabilidad alta de no quedar. Yo decía: “No voy a quedar, pero la experiencia ya está. Vuelvo el año que viene si se hace otra vez”. Porque hay muchísimo talento. Tenía miedo, pero decía: “Va a pasar lo que tenga que pasar. Si no es el momento, no pasa nada, el año que viene sigo probando”. Siempre fue un anhelo muy grande estar en La Voz. Yo quiero poder vivir mi vida al máximo, ser yo al cien por ciento y conectar con la gente. Que el día que yo ya no esté, la gente me recuerde por alguna música mía o una vez que me escuchó cantar o hablamos y le dio un mimo a su corazón.
— ¿Qué rol tienen tus países de origen y de residencia en tu sueño artístico?
— Estoy muy agradecida con la gente de Argentina por abrirme las puertas a este país tan hermoso, y también a la gente de Paraguay. Paraguay es mi sangre, es todo. Quiero llevar la bandera en alto, quiero hacer las cosas bien, poner todo de mí y que se sientan orgullosos.
— ¿Tenes un objetivo especial para tu paso por el programa?
— Sí, muchos. Uno es sacar mi música, poder empezar a conocer más del teatro musical acá, y allá, generar un cambio. Uno de mis sueños es estar en calle Corrientes haciendo una obra. Amo eso. En Paraguay también, mostrarle a los artistas que tenemos garra y que podemos. “Kuña guapa” se dice en guaraní cuando sos una mujer fuerte y siento que eso representa la raza guaraní.
— ¿Hubo momentos difíciles de tu infancia?
— Muchos, el hecho de independizarme muy chica, de buscar mi camino sola. A los catorce fui a vivir con mi hermana mayor para poder estudiar teatro musical. Empecé a trabajar en algunas cosas. Fue difícil, duro, pero no imposible. A los dieciocho me mudé sola y fue la mejor decisión.
— ¿En qué cosas trabajabas cuando tenías catorce años?
— Ayudaba en el restaurante de mi hermana, atención al cliente, porque siempre me gustó hablar mucho. Empecé trabajando con ellos y súper bien.
— ¿Tuviste miedo en toda esa etapa hasta sentirte segura?
— Siempre tuve miedo. Empecé a formar una seguridad en Comedia. Siempre me sentí pequeña al cantar, pero al mismo tiempo me sentía grande y decía: “Esto es lo que yo amo, esto es lo que quiero hacer toda mi vida”. No importa la fama, no importa la plata. Yo quiero cantar nomás.
— ¿Qué artistas de Argentina admirás?
— Un montón. Luk Ra, que es nuestro coach en La Voz. La calidad de humano que tiene es increíble. Tuvimos coacheo con Cazzu para los Knock Outs, fue una locura escuchar sus consejos y que te escuche cantar. Lali es una pop star, es todo. Miranda, Sole, admiro a todos muchísimo.
— ¿Por qué elegiste a Luk Ra como coach?
— Lo sentí en mi corazón. Fue el primero que se dio la vuelta, el primero que creyó en mi voz. Sentía en mi corazón que debía elegirlo. Admiro a todos, pero Luk Ra fue una decisión hermosa.
— ¿Creés en las cábalas? ¿Por qué llevas la carta de la Emperatriz?
— Sí, re creo. La carta de la Emperatriz es una cábala para mí. Me ayuda a permanecer concentrada y enfocada en mis creencias. Empecé en la iglesia cuando era muy chica. Siempre creí mucho en Dios, en el universo, en la energía. Me hace volver a mi raíz y sentirme conectada con mi luz. El artista es esa luz en medio de la oscuridad.
— Hace poco mencionaste una pérdida cercana. ¿Cómo te afectó?
— Fue duro porque fue mucha información de golpe. Pasó lo de mi cumple número veintitrés, mi primer cumple fuera de Paraguay, y falleció mi amigo Marce. Estuve en shock y traté de ir procesando la información de a poco. Me pone feliz saber que vivió la vida como quiso y estaría completamente enamorado de este momento. Sé que está presente, por ahí, y que estaría muy feliz de ver cómo Paraguay se está presentando ante el mundo.
— ¿Te ves como posible ganadora de La Voz Argentina?
— No sé. Quisiera decir que sí, porque es mi sueño, pero es muy difícil, hay mucho talento. Tengo compañeros impresionantes. Ojalá, Dios quiera. Ahora, más que nunca, voy a necesitar todo el apoyo de Paraguay y también de Argentina. Pase lo que pase, estoy feliz y ya me siento ganadora por haber llegado hasta acá.
Fuente: Infobae
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