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Cambian la carátula de una causa de suicidio a femicidio

Celeste Grippo murió hace dos años en Valentín Alsina. Su expareja dijo que se había disparado con una escopeta usando el dedo gordo del pie para apretar el gatillo. Ahora, está imputado por el crimen.

El cuerpo de Celeste yacía en el vestidor, de espaldas, con los brazos extendidos, con un tiro en el vientre. En la escena del crimen, no había sangre ni desorden. El arma, una Brenta calibre 20, era una vieja escopeta de caza. Como el largo de sus brazos no se lo permitía, había apretado el gatillo con un dedo del pie. Nadie, excepto la familia de la chica, pareció extrañarse por la situación. El primero en sospechar que no se trataba de un suicidio fue su padre, un expolicía, al que todo le olía mal en ese lugar que hervía de efectivos que parecían demasiado cercanos a su yerno.

Celeste Grippo había llegado a la casa de Valentín Alsina que había compartido con su pareja para llevarse sus cosas y su perra. Tenía esa vez la firme decisión de cortar con una relación violenta con Víctor Nosach y había ideado una estrategia: mudarse primero a lo de una amiga para después volver a vivir con su madre, hermanos y sobrinos a la playa, a Santa Teresita. Hasta ahora, la versión oficial indicaba que se había suicidado.

Pero la causa cambió de carátula. Ya no se investiga un suicidio, sino un homicidio. O mejor dicho, un femicidio. Y Víctor Nosach está imputado por el delito. La jueza Laura Ninni, del juzgado número 6 de Garantías de Lomas de Zamora, lo hizo a pedido del fiscal Mariano Leguiza Capristo.

"Me sorprendió el cambio de carátula. Es la primera vez que puedo mirar al fiscal a los ojos. Tengo confianza, nos pide que lo dejemos trabajar. Está analizando todos los elementos que existen y están apareciendo otros nuevos, muy importantes. Me dice que lamenta no haber estado desde el primer momento", suspira Norma Martínez, la mamá de Celeste.

"Está reloca, tengo miedo de que se mate", le repetía

Según Víctor, esa mañana Celeste estaba fuera de sí. Se ocupó de transmitírselo por celular a su suegra. Él se había ido a trabajar a Nordelta con su hermano y permanentemente se contactaba con Norma para hacerle saber que estaba "muy preocupado". "Está reloca, tengo miedo de que se mate", le repetía. Mientras tanto, ella no lograba hablar con su hija.

"Cuando él me llamaba se escuchaban los gritos de Celeste en segundo plano, pero ahora existen dudas. Nosotros no sabemos si verdaderamente eran los gritos de ella o si la había grabado y ya la había matado. Yo estuve pensando todo este tiempo en que no sé realmente en qué momento lo hizo", apunta.

"No era posible que yo no pudiera localizar a mi hija. Nunca había pasado, era rarísimo. Si ella no se podía comunicar, le pedía a una amiga que me llamara para dejarme tranquila", relata. Víctor había sido violento y posesivo con Celeste desde el principio. Vivían en una casa que compartían con los familiares de él y estaba llena de cámaras de seguridad. "Las veces que zafé de que me pasaran cosas fue porque pude escaparme", le había confesado a Norma su hija una vez,

Celeste también sufría violencia económica. Víctor no le daba dinero y no quería que ella trabajara. "Él es mentiroso, me tiene cansada con las promesas que no cumple", le repetía. "No quería que ella se independizara, le prometía que la iba a ayudar a ponerse un negocio pero no cumplía porque quería dominarla. ¿Si ella se iba, a quién iba a verduguear? Perdía a su víctima...", reflexiona Norma.

En los períodos en que Celeste pudo separarse, él se le aparecía para demostrar que la controlaba. Una noche de Navidad en Santa Teresita, después de cenar, ella fue a un boliche con amigas y se lo encontró allí. "La excusa era que un abuelo de él vivía a 10 cuadras, pero también se apareció cuando ella invitó a pasar las vacaciones de invierno a Buenos Aires a sus sobrinos. La seguía a todos lados. Si no era ahí, la hubiera matado en cualquier lugar, porque él no la dejaba en paz. Iba adonde ella fuera", continúa.

La muerte de Celeste es incongruente según los especialistas con la de un suicida: el arma, la prolijidad del escenario, el éxito en el primer intento. Pero además, como señala Norma, "Víctor y su hermano, tuvieron todo el tiempo del mundo para acomodar las cosas. Estaban en su territorio".

Al cuerpo, no lo cremaron enseguida porque los frenó la fiscal.

"El es corpulento, podía desmayarla de un empujón. La reautopsia todavía no se hizo. Al cuerpo, no lo cremaron enseguida porque los frenó la fiscal", explica. Al padre de Celeste le ofrecieron pagar todos los gastos, como si algo se pudiera reparar con dinero.

Las marchas de pedido de justicia y los reclamos de la abogada Luli Sánchez se extendieron durante dos años. "Antes de hacerle las pericias correspondientes, lo notificaron a Nosach de la imputación. Yo estoy ordenando pruebas y grabaciones, para presentarlas a la fiscalía", revela Sánchez que anticipa que habrá nuevos elementos. "Todavía, no se hicieron allanamientos ni detenciones".

Norma se quiebra en llanto. "¿Cuánto tiempo me estuvieron engañando hasta que me la mataron? Él me decía 'quedate tranquila, que te la voy a cuidar", se indigna. Espera que Nosach sea detenido.

"Hay gente que tiene celos pero dice que sigue a una persona porque la ama. No es amor, es poder. Lamentablemente Celeste no llegó a entenderlo. Y yo, si tenía conciencia, era mínima. Hay muchas pibas muertas, muchas causas. Vamos a seguir peleando porque no se trata solamente de mi hija", promete.

Fuente: TN.com.ar

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Acusan a una tatuadora de matar a su bebé de 9 meses con una papilla envenenada con raticida

Una mujer de San Pablo, Giovanna Chiquinelli Marcatto, fue detenida el miércoles y acusada de haber matado a su hijo de apenas 9 meses, Dante, al que le habría dado de comer una papilla de banana con veneno para ratas.

El episodio ocurrió el martes 26, cuando Dante estaba en su casa junto a su madre, una tatuadora de 27 años. Según la investigación, la mujer le dio de comer la fruta alrededor de las 17 h y le sacó fotos con su celular, en las que el chico aparecía sonriendo.

Tres horas después, el bebé comenzó a sentirse mal y fue trasladado de urgencia al Hospital Estadual de Vila Alpina, en la zona este de la ciudad. Los médicos no lograron salvarlo.

El informe forense y la declaración de la madre

Según las primeras pericias forenses, el pequeño Dante habría ingerido veneno para ratas.

La gran cantidad de sustancia tóxica hallada en las vísceras del bebé apunta además a que el veneno no fue ingerido accidentalmente, ya que contiene una sustancia amarga para evitar que chicos lo coman.

Los expertos indicaron que el intervalo de tres horas entre el momento en que Dante comió la banana aplastada y su malestar coincide con el tiempo necesario para que la sustancia haga efecto en el organismo de un niño tan pequeño.

Por eso, la Justicia ordenó la prisión preventiva por 30 días para la madre, que fue confirmada en una audiencia de custodia realizada el jueves 28 de agosto. El caso quedó caratulado como muerte sospechosa, pero la mujer es investigada por homicidio calificado.

La tatuadora fue grabada un día antes mientras compraba el veneno en un supermercado

Según reveló el medio Metrópoles, el momento en que la tatuadora compró el veneno con el que habría matado a su bebé quedó registrado por las cámaras de seguridad de un local de mascotas de la zona este de San Pablo.

La tatuadora fue grabada mientras compraba el veneno en un supermercado un día antes de la muerte de su hijo. (Foto: captura).

La mujer hizo la compra el lunes alrededor de las 15:30, un día antes de la muerte de su hijo, por lo que los investigadores creen que fue planificado.

Sospechas previas y descuido en la salud del bebé

Además de la madre, la policía tomó declaración a empleados de la guardería donde asistía Dante. Ellos aseguraron que ya habían advertido a Giovanna que Dante se había sentido mal durante la semana, con episodios de vómitos y cambios en el color de la orina.

En la resolución del Tribunal de Justicia que mantuvo la detención, se remarcó que, pese a las señales de alerta y las recomendaciones de la escuela, “no hay ningún indicio de que la investigada haya buscado atención médica adecuada para la criatura”, lo que demostraría un posible descuido en el cuidado de la salud del niño en los días previos a su muerte.

“Tú y yo para siempre”

La tatuadora escribió en noviembre de 2024, cuando nació su hijo, que el niño había sido “el mejor regalo que le dio Dios”.

“Ahora somos tú y yo para siempre”, concluyó la mujer, ahora acusada de haber envenenado a su hijo con raticida.

Fuente: TN

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Viajaron a Rosario para cumplir un sueño y un conductor que iba a 120km/h los atropelló: murieron madre e hija

El sueño de Tania Gandolfi (41) era conocer el Monumento a la Bandera, en Rosario, y le insistió a su marido, Diego García (45), para que fueran a pasar unos días a la ciudad santafesina. El 21 de enero, con sus dos hijas, Victoria (6) y Agustina (16), salieron desde Córdoba capital para quedarse solo tres días. Mientras cruzaban la calle, a metros del hotel donde se alojaban y el mismo día que habían llegado, un conductor que iba a 120 km/h los atropelló: Tania y Agustina murieron en el acto, mientras que Diego y Victoria se salvaron de milagro.

“Ella insistía en que quería conocer el Monumento, era su sueño, pero yo no quería ir por la inseguridad. Podríamos haber ido a cualquier lado, no tengo cómo explicarlo. Para darle el gusto, fuimos ahí. Fue el peor error que cometí”, se lamentó Diego en una emotiva entrevista con TN.

El día que llegaron, lo primero que hicieron fue ir a hotel para dejar sus valijas y luego salieron a recorrer la ciudad. Pasaron por una Iglesia y después caminaron por la Costanera hasta llegar al Monumento.

Comenzó a caer la noche y se acercaba la hora de la cena. Tenían planeado comer en un restaurante del centro, pero cuando pasaron por la puerta notaron que estaba repleto de gente. Sin dudarlo, siguieron caminando para ir directo a cenar al hotel. Estaban solo a seis cuadras. Nunca llegaron.

A las 20.58, en el cruce de las calles Arturo Illia y Presidente Roca, se encontraron con la tragedia. Mientras estaban por cruzar la avenida, un auto totalmente fuera de control y que manejaba a toda velocidad, los chocó de lleno. Diego, que tenía agarrada de la mano a Victoria, lo único que recuerda es “el ruido de un auto”.

“Cuando siento ese reflejo, veo que el vehículo quería chocar a una moto, perdió el control y se vino contra mí. Le pegó a 120 kilometros por hora a Victoria y me la sacó de la mano. Voló un montón de metros y la pegó contra otro auto. Mi cabeza miró eso, no miré al resto. Corrí para donde ella quedó y pensé que estaba muerta”, relató.

Diego fue a asistir de inmediato a su hija Victoria y casualmente pasaba por el lugar una ambulancia que la atendió: “Estuvo inconsciente unos minutos”. Cuando los médicos empezaron a tratar a la nena, se le vinieron a la mente Tania y Agustina. “¿Por qué no vienen?“, fue lo primero que pensó, según contó.

En ese instante, fue al auto y se encontró con la aberrante escena: las dos ya estaban muertas. En el lugar, además, vio al conductor que provocó la tragedia. “Le dije de todo, y solo le importó el auto: ´mirá cómo me quedó el auto´“, era lo que el joven repetía, de acuerdo a los dichos de Diego.

En medio del shock, apareció un agente de la Policía de Santa Fe, que separó a Diego del lugar. “Hizo que me encargara de Victoria, porque lo otro ya no podía hacer más nada”, relató. Increíblemente, él solo terminó con una pequeña herida en la pierna, mientras que Victoria fue trasladada al Hospital de Niños Víctor J. Vilela y también sobrevivió. “Es un milagro”, aseguró.

Del dolor al pedido de justicia por su esposa e hija

Agustín David López Gagliasso es el joven de 20 años que manejaba el Peugeot 206 gris que provocó la tragedia. Tiene varios antecedentes de infracciones de tránsito e incluso le habían retirado la licencia por conducir alcoholizado.

La Justicia comprobó que iba a 120 km/h -el doble de la velocidad permitida- cuando atropelló y mató a Tania y Agustina. Al comienzo, la principal hipótesis de los investigadores fue que corría una picada en el túnel Arturo Illia, a cinco cuadras del lugar del hecho, con una moto que nunca pudo ser identificada.

En las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la Municipalidad se puede ver con claridad que, minutos antes de la tragedia, Gagliasso fue registrado en su Peugeot siguiendo a la mencionada motocicleta.

El abogado querellante, Claudio Pucchinelli, aseguró que el origen del siniestro fatal, en realidad, fue una discusión entre Gagliasso y el motociclista. Esa pelea derivó en una persecución que terminó de la peor manera.

“La moto siguió su camino, no siendo individualizada su patente ni su conductor hasta hoy. Pero se ve claramente la moto y el automóvil corriéndola y haciendo zig zag entre los autos en la persecución", aseguró el letrado.

Asimismo, reveló que pudieron confirmarlo gracias al relato de la joven que acompañaba a Gagliasso. “Ella insistió para que no le diera importancia (a la pelea con el motociclista), pero también le pidió que frenara porque se iban a matar”, indicó.

Por su parte, Diego consideró que Gagliasso buscó chocar a la persona que manejaba la moto: “Analizando, me di cuenta de que no parecía una picada y que solo quiso atropellarlo. Lo frenó el poste de la vereda. Nos podría haber matado a los cuatro”.

Una vida que cambió para siempre

“Este chico mató a dos personas que eran únicas”, sostuvo Diego, que estuvo 25 años en pareja con Tania. Con las dificultades del día a día, sigue al cuidado de la pequeña Victoria. “Ella es consciente, lo asumió mejor que yo y todo el mundo. Es como que estaba preparada. Si ella no hubiera estado preparada, tampoco a mí me hubiera sido fácil seguir con todo”, subrayó.

Semanas atrás, padre e hija se fueron de vacaciones a las Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero, en lo que fue su primer viaje en soledad: “Lo llevamos como podemos, no es fácil. Escapamos un poco de la casa porque está todo, hay piezas vacías. Hacemos salidas por todos lados”.

A más de seis meses del trágico hecho, aseguró que el conductor imputado “nunca quiso hablar” con él. Sin embargo, fue contundente tras ser consultado sobre si espera unas disculpas: “No hace falta, que lo perdone Dios”.

El proyecto de seguridad vial que iba a presentar Agustina antes de ser atropellada

La adolescente de 16 años asistía al Instituto Provincial de Educación Media y Técnica 357, en pleno corazón del barrio Smata, en la ciudad de Córdoba. Apoyada por sus profesores, estaba trabajando en un proyecto para que en las escuelas primarias y secundarias se empezara a dar como materia obligatoria la seguridad vial.

“Estuvo sentada en la Legislatura local con el proyecto y los profesores la felicitaron. Estaba muy bien planteado. Era a nivel nacional y lo iban a hacer en Córdoba como prueba piloto. Ganó un viaje a Buenos Aires e iba a conocer el Congreso”, indicó.

En este sentido, Diego volvió a la carga contra Gagliasso: “Justamente ella murió en un accidente vial, que en realidad no fue un accidente, sino un homicidio”.

La causa irá a juicio

Gagliasso -al igual que su amiga- salió ileso del accidente y fue detenido en el momento. Actualmente se encuentra con prisión preventiva en un centro de detención del Servicio Penitenciario, acusado por el delito de “homicidio con dolo eventual en concurso real con lesiones”. Podría recibir una pena de 18 años de cárcel.

Fuentes de la Fiscalía de Rosario le informaron a TN que todavía falta hacer la audiencia preliminar para elevar la causa a juicio en un caso que está llevando adelante la fiscal Valeria Piazza Iglesias.

Una vez que formalmente sea elevada, se estima que el debate oral podría ser entre fines de este año y principios del próximo. “Depende de la agenda judicial”, precisó el abogado querellante, Claudio Pucchinelli.

Fuente: TN

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Crecen las denuncias por violencia doméstica: se reciben 53 casos por día y 4 de cada 10 víctimas son menores

En la Argentina, en el primer trimestre de 2025, las denuncias por violencia doméstica crecieron un 9%. Mayormente, este problema afecta a las mujeres, pues el 73% de las denuncias las hicieron ellas, tal como señalan los datos de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Para tener una idea más clara: esta oficina recibe por día, en promedio, 53 denuncias. Del total de presentaciones, el 66% incluía mujeres afectadas de entre 18 y 59 años; el 36% involucraba a niñas, niños y adolescentes; el 13% a varones de 18 a 59 años, y el 11% a personas de 60 años o más.

Los vínculos de pareja o expareja fueron los más frecuentes entre las personas afectadas y las denunciadas, representando el 47% de los casos. Les siguieron los filiales, con un 33%; otros vínculos, con un 10%; otros vínculos familiares, con un 5%, y los fraternales, también con un 5%.

La historia detrás de la estadística

Cuando uno sale de los números, descubre que hay historias diversas detrás de ellos: detrás están las personas. Por eso, hoy se ve como tendencia que tanto instituciones como empresas buscan ser un apoyo para todos quienes lo necesitan.

Por ejemplo, según un reciente relevamiento de la ONG Argentinos por la Educación, 1 de cada 3 directores de escuelas estatales ha tenido que intervenir en casos de violencia familiar. En las escuelas privadas, uno de cada cuatro directores (26%) tuvo que hacerlo frente a este tipo de situaciones.

Mirándolo desde el punto de vista de los niños, niñas y adolescentes, a nivel nacional, el 44,2% de los alumnos dice que los docentes les hablaron sobre cómo cuidarse y evitar el maltrato, mientras que un 28,2% declara que le gustaría tener más información sobre esto.

Además, los datos demuestran que cuanto más los docentes aborden charlas y actividades para prevenir actos de violencia, los alumnos se sentirán más cómodos para pedir ayuda y contar sus experiencias.

Mirada integral

¿Qué es la violencia doméstica? La psicóloga Beatriz Goldberg la define como una violencia que empieza en la pareja, de un lado o del otro, o cruzado, y a veces después pasa a sus hijos. “Algunos tienen a los hijos como objetos y castigan a la pareja de este modo. También puede pasar de violencia de los hijos hacia los padres, sobre todo los adolescentes. Siempre hubo, y en todas las clases sociales. Y no solo hablamos de violencia física, hay psicológica, verbal, económica. Hay distintas formas, y forman un circuito en el que está el pedido de perdón, y por eso a la persona le cuesta salir”, define la especialista y autora de varios libros que abordan la temática.

Por eso, desde Hábitat para la Humanidad Argentina señalan a la vivienda como una herramienta fundamental para afrontar distintas problemáticas. Y la violencia doméstica es una de ellas. ¿Cuántos casos conocemos de mujeres que no pueden escaparse de sus victimarios? “Poder salir de esa situación, sobre todo cuando hay menores de por medio, implica, muchas veces, tener que abandonar el único techo sin la certeza de tener un lugar a donde ir. Esta incertidumbre se convierte en una barrera”, indican desde la ONG.

“Desde nuestra organización venimos trabajando hace muchos años para que se implementen políticas de alquiler social que favorezcan el acceso a la vivienda segura a diversas poblaciones, entre ellas, mujeres víctimas de violencia. Generando facilidades para ese acceso, permitimos que más mujeres tengan mejores herramientas y se sientan más seguras para escapar y acudir a servicios de emergencia”, suman desde Hábitat para la Humanidad.

Y agregan: “Trabajar la problemática de la violencia doméstica desde la vivienda, también está relacionado con la inversión en barrios populares. De acuerdo a nuestros estudios, se podrían prevenir alrededor del mundo 42,9 millones de incidentes de violencia de género, incluyendo violencia de pareja si se implementaran mejoras en los asentamientos informales. En Argentina, se calcula que serían cerca de 98 mil incidentes prevenidos”.

Fuente: TN

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