Redes Sociales

Actualidad

Es la única maestra en una escuela rural, tiene 9 alumnos y pone plata de su bolsillo para que haya clases

Todos los días, poco antes del mediodía, Mirta Celina Cardoso pone en marcha su auto para recorrer los 20 kilómetros de tierra que separan la ciudad entrerriana de Nogoyá de la Escuela Rural N° 7 “Calá”, en el Distrito Sauce.

Para ella, no es un camino más: es el regreso al lugar donde creció. Con una trayectoria de más de una década en la institución, Mirta se desempeña como personal único, asumiendo en simultáneo los roles de docente, directora y portera para garantizar la educación de sus alumnos.

“Mi día comienza tempranito. Estoy en este momento preparando las clases para hoy. Ingresamos a la escuela a las 12 y media hasta las 17 y media”, relató la maestra sobre su rutina habitual, que varía hacia el turno mañana cuando llega el mes de octubre.

“La escuela queda a 20 kilómetros de la ciudad cabecera de Nogoyá, en Distrito Sauce, sobre la ruta provincial 13, que es de tierra. Voy en mi auto”, detalló respecto al trayecto diario que realiza para dar inicio a las jornadas.

Al llegar, la rutina se activa bajo su estricta responsabilidad. Mirta abre el establecimiento y recibe a los chicos, transformando el único salón disponible en un plurigrado dinámico.

“Llegamos, abrimos la escuela, izamos la bandera, cantamos el himno, ingresamos al aula, ponemos la fecha, y bueno, comenzamos cada uno con sus actividades”, describió.

Actualmente, la matrícula se compone de nueve alumnos activos de distintas edades: tres de nivel inicial —de cuatro y cinco años— y seis de nivel primario distribuidos entre tercero, cuarto y sexto grado. “Están todos juntos en el mismo salón, en el mismo aula. Los chiquitos de nivel inicial tienen su mesita, hacen sus trabajitos ahí”, explicó sobre la dinámica del salón.

Llevar adelante una escuela con estas características implica desafíos que exceden lo estrictamente pedagógico. Al no contar con servicio de comedor, la docente se encarga de asegurar el refrigerio diario mediante un refuerzo alimentario que gestiona.

“Con eso yo les llevo siempre una viandita, digamos, ya sea una merienda o un desayuno porque te cuento que es rotativo el horario también”, comentó. Además, el mantenimiento del edificio y la disponibilidad de los recursos didácticos básicos muchas veces dependen de su propio bolsillo.

“Siempre uno está pensando en su escuela, en que esté bien, y siempre que se puede colaborar uno lo hace sin pensar. Ya sea para comprar materiales para los chicos, ya sea porque se rompió algo. Siempre uno está pensando en el bienestar de la escuela”, reconoció la docente, mencionando que los gastos diarios suelen incluir desde cartulinas y afiches hasta pequeñas reparaciones o insumos que la cooperadora escolar, conformada por los padres, complementa con esfuerzo.

La docencia rural es la verdadera vocación de Mirta, quien se recibió en 1997 y dio sus primeros pasos a 100 kilómetros de su hogar, en Crucecita Séptima, donde trabajó durante diez años. Recordar aquellos inicios junto a su familia le genera una profunda emoción: “Me fui con mi marido y teníamos en ese momento un nenito, mi hijo Martín, que era chiquito, tenía un añito, a él lo dejaba con los abuelos”, evocó con la voz quebrada. Tiempo después, la vida la trajo de regreso a sus raíces.

A pesar de las carencias edilicias y de la falta de infraestructura tecnológica básica —la escuela no posee computadoras de escritorio, televisores ni equipos de sonido, y la conexión a internet es financiada por las familias—, Mirta destacó el fuerte vínculo comunitario que sostiene el proyecto educativo.

El traslado de los alumnos es otra de las complicaciones cotidianas en la zona, ya que algunas familias residen a casi 10 kilómetros del establecimiento y las calles de tierra representan un riesgo para que los niños se movilicen solos, motivo por el cual la docente inició gestiones para conseguir un transporte escolar.

Próxima a finalizar su carrera y con la perspectiva de jubilarse el año entrante, Mirta reflexionó sobre el sentido de su tarea diaria frente al aula: “Yo me siento muy bien porque estoy muy acompañada. Las familias son muy unidas y siempre están apoyándome. Los chicos son muy buenos, cumplen siempre con sus tareas, van puntualmente a la escuela. La verdad me siento feliz y con mucha fuerza para seguir”, concluyó.

Fuente: TN

Actualidad

La UNNE desarrolla un modelo para anticipar qué calles de Resistencia podrían inundarse

Un proyecto de investigación de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) logró reproducir mediante simulaciones el escurrimiento del agua de lluvia en un sector de Resistencia, con una diferencia aproximada de 1,5 centímetros respecto de las mediciones utilizadas para comprobar los resultados.

El trabajo se desarrolla en la Facultad de Ingeniería y está a cargo de Joaquín Ríos Mellone, estudiante de quinto año de Ingeniería Civil e integrante del Laboratorio de Mecánica Computacional. La investigación cuenta con una beca de pregrado de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE y la dirección de los doctores Javier Luis Mroginski y Hugo Guillermo Castro.

El objetivo es desarrollar una herramienta que permita conocer cómo circula el agua por las calles durante una tormenta y, a futuro, anticipar qué sectores urbanos podrían sufrir anegamientos.

Una ciudad donde pocos centímetros hacen la diferencia

Resistencia presenta características geográficas que dificultan la predicción del recorrido del agua. Al estar ubicada sobre el valle de inundación del río Paraná, cuenta con una topografía de escasa pendiente.

En ese contexto, pequeños errores en la información sobre la altura del terreno pueden generar diferencias importantes en las simulaciones.

Para abordar el problema, los investigadores utilizan ANUGA, un programa informático de acceso libre que permite representar el movimiento del agua sobre una superficie. El terreno se divide en miles de pequeñas áreas triangulares, en las que se calcula la cantidad de agua acumulada y la dirección de su desplazamiento.

El equipo también incorporó funciones para representar cómo las bocas de tormenta captan el agua que circula por las calles.

Cómo comprobaron los resultados

La primera zona estudiada abarca aproximadamente cinco hectáreas en el sector de la calle San Lorenzo. Allí se contaba con mediciones detalladas de las alturas del terreno y registros de siete tormentas ocurridas en 2007.

Esos datos permitieron comparar las alturas de agua observadas con las obtenidas mediante las simulaciones.

La diferencia aproximada de 1,5 centímetros representa un resultado favorable para esta etapa del estudio, aunque los investigadores remarcaron que todavía deben determinar los límites de aplicación del modelo.

Entre las dificultades pendientes se encuentran la antigüedad de los datos topográficos y la falta de representación del recorrido del agua dentro de los conductos subterráneos.

La próxima etapa: estudiar una cuenca más extensa

El equipo prevé aplicar la herramienta en la cuenca Cisterna de Resistencia, un sector de entre 40 y 50 hectáreas. El análisis permitirá comparar las condiciones de 2007 con las actuales y evaluar cómo influyeron el avance de la urbanización y los cambios en el uso del suelo.

También se buscará comprobar el comportamiento del modelo ante tormentas más intensas que las utilizadas en las primeras pruebas.

Además de su posible aplicación en ciudades, la herramienta podría utilizarse en zonas rurales para estudiar la dirección y velocidad del agua en una cuenca y estimar el material que puede arrastrar.

El desarrollo todavía requiere pruebas y datos actualizados, pero representa un avance en el uso de herramientas computacionales para estudiar el agua de lluvia y mejorar la planificación urbana.

Fuente: UNNE Medios.

Sigue leyendo

Actualidad

Estos celulares podrían quedarse sin WhatsApp en noviembre de 2026: revisá si está el tuyo

WhatsApp continúa actualizando sus requisitos técnicos y algunos teléfonos antiguos podrían dejar de ser compatibles con la aplicación. Entre los dispositivos que conviene revisar aparecen modelos de Samsung, Motorola, LG y Sony que ya no reciben actualizaciones oficiales.

La lista difundida por La 100 incluye los siguientes equipos:

Samsung: Galaxy S3, Galaxy S4 Mini, Galaxy Note 2, Galaxy Core, Galaxy Trend y Galaxy Trend Lite.

Motorola: Moto G de primera generación, Moto E de primera generación y Droid Razr HD.

LG: Optimus G, Optimus L5, Optimus L7, Optimus F7, Lucid 2, Nexus 4 y G2 Mini.

Sony: Xperia Z y Xperia SP.

Qué hay que revisar antes del 1 de noviembre

La fecha mencionada en la publicación es el 1 de noviembre de 2026. Sin embargo, la compatibilidad depende de los requisitos oficiales del sistema operativo: WhatsApp exige Android 6.0 o posterior desde septiembre de 2026, mientras que el requisito para iPhone será iOS 15.5 o posterior desde el 30 de noviembre.

Por eso, antes de concluir que un teléfono dejará de funcionar, hay que revisar qué versión tiene instalada y si admite una actualización.

Cómo proteger los chats

Si el equipo ya no puede actualizarse, conviene preparar la migración a otro teléfono compatible. Para evitar perder conversaciones, fotos y documentos, se recomienda realizar una copia de seguridad desde Ajustes, dentro de la sección Chats de WhatsApp.

La cuenta no desaparece automáticamente por el cambio de compatibilidad: el problema es que el dispositivo antiguo puede dejar de ejecutar la aplicación.

Revisar el sistema operativo y guardar una copia de los chats son los pasos principales para evitar inconvenientes.

Sigue leyendo

Actualidad

Lunes con cielo despejado en Resistencia: la máxima llegará a los 23 grados

El último lunes de octubre comenzó con cielo despejado y una temperatura de 13,1 °C en Resistencia. Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la máxima llegará a los 23 °C durante la tarde, cuando se espera que aumente la nubosidad.

Durante las primeras horas del día, la humedad se ubicó en el 89%, la presión atmosférica fue de 1014 hectopascales y los vientos soplaron desde el sudeste a 6 kilómetros por hora. La visibilidad, en tanto, alcanzó los 15 kilómetros.

Para la tarde se prevé cielo parcialmente nublado y una temperatura máxima de 23 °C. Por la noche, el termómetro descenderá hasta los 17 °C.

De acuerdo con el pronóstico, las condiciones serán similares durante el martes, aunque se espera que las temperaturas comiencen a subir progresivamente a lo largo de la semana.

De esta manera, Resistencia tendrá una jornada con temperaturas moderadas y sin cambios bruscos previstos en el panorama meteorológico informado.

Sigue leyendo
Advertisement

Nuestro Clima

Facebook