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La historia de la Labubu: el imperio que factura US$27.500 millones y tiene fanáticos como Rihanna y De Paul
Es, al mismo tiempo, una muñeca, un accesorio de moda, un artículo coleccionable y un objeto aspiracional.
Es algo que tienen en común Rihanna, Kim Kardashian, una superestrella del K-Pop, Rodrigo de Paul, y mi hija Julieta, de 9 años.
Las Labubus se han convertido en un boom global.
Se agotan apenas salen al mercado las nuevas ediciones, en Europa se han tenido que suspender las ventas por los disturbios ocasionados en las filas, hay decenas de miles de videos en TikTok con los unboxing. Algunas que originalmente salían alrededor de 30 dólares han llegado a valer 170.000 en la reventa.
Si usted nunca ha visto una Labubu, debe saber que se trata de unos muñecos de unos 20 centímetros de alto con cuerpo de peluche y cabeza de vinilo. Ojos muy grandes, ovalados y expresivos, orejas puntiagudas, nariz pequeña, y una ambigua sonrisa de exactos 9 dientes -hasta las versiones truchas tienen 9 dientes-: no sabemos si es una sonrisa simpática o algo malévola. El que las observa por primera vez no sabe si se trata de una muñeca tierna o siniestra.
Según sus creadores la describen en la web oficial, Labubu es “buena y siempre está dispuesta a ayudar, pero a menudo, sin querer, consigue lo contrario”. Pero no se trata más que de storytelling.
Rodrigo de Paul y Rihanna comparten su amor por el accesorio furor (Foto: Inter Miami / Daily Mail)
Quién es el creador de las Labubus y por qué tardaron tanto en convertirse en furor
Fueron creadas originalmente por el artista coreano Kasing Lung. Eran parte de un libro ilustrado y Labubu era uno de Los Monstruos.
Las muñecas Labubus salieron al mercado en 2019 como parte de una serie y sin demasiada expectativa. Era un producto más de los que se sacaban para el público infantojuvenil. Pop Mart, la empresa fabricante, no había depositado muchas ilusiones en ellas. Y en los primeros años no se equivocaron. Un camino lento y discreto. Hasta que en 2024 se produjo la explosión fenomenal.
Primero fue China, luego el resto del mercado asiático. Después, el mundo occidental.
Dicen que quien inició la tendencia fue Lisa, cantante K-pop e integrante de la banda Blackpink. Cada cosa que ella muestre en sus redes es consumida después con devoción por sus millones de fans. Zapatillas, ropa, teléfonos, restaurantes a los que concurre. En abril del 2024 publicó en Instagram varias imágenes junto a sus Labubus. Sus fans se encargaron del resto.
A partir de ese momento no se detuvo el fenómeno. Se esparció velozmente. Un contagio global.
Según la edición, las Labubus pueden salir entre 18 y 50 dólares. Pero después hace su trabajo el mercado, la ley de oferta y demanda. La desesperación de la gente por tenerlas es tal, que su precio en el mercado de la reventa se multiplica exponencialmente.
Las peleas que surgen en los lugares de venta física se deben a que algunos acaparan demasiadas para venderlas en sitios de internet a precios mucho más elevados que los originales. Agio y especulación en el mercado de las muñecas. La empresa debió suspender en más de una ocasión estas ventas en comercios y realizarlas totalmente a través de internet debido a los disturbios (en los que estuvieron involucrados dependientes, padres, niños y adolescentes).
No se hace demasiado sencillo explicar las causas de este éxito descomunal. No se trata de una idea revolucionaria ni del diseño más hermoso del mundo. Es más, al enfrentarse a ellas por primera vez, uno no sabe si son bellas, tiernas, insípidas o desagradables. No parecen memorables a primera vista.
Como suele ocurrir en estos casos se mezclan algunos factores racionales, con el efecto contagio, lo aspiracional, la sintonía con un público determinado y la propagación inmediata que realizan la web y las redes sociales que provoca en otros una necesidad de la que carecían, un deseo irrefrenable hacia ese objeto.
En las redes, por ejemplo, se encuentran diferentes videos que muestran a personas amuchadas, alrededor de una joven abriendo una caja de Labubu. Están ansiosos por saber cuál le tocó de toda la colección.
Uno de los motivos de intriga y seducción es que vienen en cajas cerradas y el comprador no se sabe con cuál de las Labubu se va a encontrar. Ahí en las blind boxes está una de las claves. Algunas muñecas son mucho más usuales que otras. Están también las figuritas difíciles del álbum: oscuros objetos del deseo de los coleccionistas.
La comparación con las figuritas parece razonable (más allá del precio). Porque uno no sabe qué viene dentro del paquete, porque existe el riesgo alto de que salgan repetidas (late, late, late) y porque se genera una pulsión por completar la colección. Otro factor parece ser el de la oportunidad; reemplazaron a las Sonny Angel, el anterior y breve furor de juguetes/accesorios. Pero las Labubus llegaron a lugares que antes no habían sido alcanzados por ningún juguete y menos a tanta velocidad.
Alguien explicó que en los consumidores se impuso el estilo Kawaii, que describe una estética infantil, naif, modos de escapar de la rutina no convencionales, que se alejan de lo solemne y del concepto de lo adulto.
Hace poco en su columna semanal, el escritor Rodrigo Fresán, después de confesarse coleccionista de algunos ítems a lo largo de su vida, trató de entender lo que está sucediendo con la creación de Pop Mart y habló de algo similar: “Los adultos están comprando más juguetes que nunca no porque quieran volver a ser niños, sino porque siente que así escapan de un mundo caótico y de futuro incierto. Son -así se los ha calificado- Kidults. Suerte mala de lost boys peterpánicos quienes -como sienten que se juega con ellos- se dicen que lo mejor es seguir jugando y no tener un juguete, sino que ese juguete te tenga y te contenga”.
Que su origen sea chino no generó en los países occidentales la preocupación que se podría haber supuesto a priori. “Es tan buen producto que a nadie parece importarle de dónde vienen”, dijo un experto estadounidense que probablemente tenga en su casa una hija embobada con estos monstruitos de 9 dientes.
Pop Mart extiende la franquicia todo lo que puede y aprovecha el impulso. No solo hay muchas ediciones distintas de Labubus, sino que otras criaturas de la serie Los Monstruos ya están en el mercado. Es evidente que pertenecen a la misma familia, tanto que las diferencias con la Labubu son muy escasas, son variaciones: los Zimomo (Labubu con cola), Mokoko (novia del anterior) o Tycoco (un esqueleto de Labubu).
Después hay Labubus para cada ocasión. Hay algunas asociadas a Coca Cola, otras recrean motivos artísticos y se venden en el Museo del Louvre.
También, Pop Mart procura obtener la mayor parte posible del negocio. No solo vende de manera directa a través de su web, sino que puso máquinas expendedoras en más de 30 países y creó unos roboshops que no necesitan de dependientes.
Pero la empresa no es la única que intenta monetizar el fenómeno. Cada semana en sitios de noticias de todo el mundo aparecen noticias de grandes decomisos de partidas enormes de Labubus truchas por valores de cientos de millones de dólares. Nadie quiere quedarse fuera del negocio.
Wan Ning, fundador de Pop Mart, superó en la lista de mayores fortunas de su país a Jack Ma, de Alibaba
En esta historia hay un gran ganador: Wan Ning, fundador de Pop Mart. Wan Ning, gracias al furor de las Labubus, se convirtió en hipermillonario. Es uno de los hombres más ricos de China (y del mundo). Superó en la lista de mayores fortunas de su país a Jack Ma, fundador de Alibaba. Forbes calcula su fortuna en 27.500 millones de dólares.
Hoy Pop Mart vale al menos tres veces más que Mattel y Hasbro, las grandes empresas de juguetes y muñecas clásicas, propietarios de Barbie y sus derechos, entre muchos otros. Las acciones de la empresa china aumentaron su cotización un 500% desde la explosión mundial de las Labubus.
En las últimas convocatorias de la Selección Argentina, uno de los motivos de intriga era ver qué look elegían los jugadores al ingresar al predio de Ezeiza. Rodrigo de Paul y Otamendi, acaso, sean los más audaces y a la vanguardia de la moda. En la fecha FIFA reciente, varios ingresaron con bolsos de grandes marcas. Pero Rodrigo de Paul le sumó un accesorio. De su bolso colgaba una Labubu que tenía puesta la camiseta 7 de la selección argentina, su número.
Rihanna también lleva una Labubu especial en su cartera, lo mismo que Cher (para buscar una antípoda generacional, para que se vea que no solo es cosa de jóvenes) y decenas de figuras más de Hollywood, la canción, el deporte. También nenas de primarias que las cuelgan de sus mochilas o les hacen upa al terminar el horario escolar.
Fuente: TN
Actualidad
Buenas noticias desde Indonesia: un bosque se recuperó y volvieron a crecer sus aves
Hay señales que invitan a la esperanza. En la selva de Harapan, en Indonesia, la recuperación del bosque estuvo acompañada por un aumento importante en las poblaciones de aves.
Así lo reveló un estudio publicado en la revista científica Biological Conservation, que comparó la situación del lugar entre 2009-2011 y 2018.
Durante los relevamientos se registraron 187 especies de aves. De las 122 que pudieron ser comparadas en ambos períodos, el 43,8% aumentó significativamente su abundancia.
Es decir, mientras el bosque se regeneraba, muchas de las especies que dependen de él también comenzaron a recuperarse.
Un bosque que vuelve a dar vida
Los investigadores observaron que el 45,1% de las especies analizadas tenía una abundancia promedio mayor en el período más reciente.
Además, ninguna de las especies comparadas presentó una disminución estadísticamente significativa.
Estos resultados muestran el impacto que puede tener la recuperación de un ambiente natural. Cuando vuelven los árboles y mejora el hábitat, también aparecen mejores condiciones para que distintas especies encuentren alimento, refugio y lugares donde reproducirse.
La naturaleza, cuando tiene una oportunidad, puede volver a levantarse. Sin embargo, el estudio también encontró un problema: algunas aves fueron afectadas por la captura para el comercio de mascotas.
A medida que determinadas zonas del bosque se hicieron más accesibles, aumentó también la presión humana sobre ellas. Los investigadores utilizaron precisamente la facilidad de acceso como indicador de una posible mayor intensidad de captura.
El 48,4% de las especies analizadas reforzó su presencia en las zonas más alejadas y difíciles de alcanzar. Para los científicos, esto puede estar relacionado con la presión de captura en los sectores más accesibles.
Las especies más buscadas fueron aquellas valoradas por su canto, su plumaje o determinadas partes de su cuerpo. También resultaron especialmente vulnerables las aves que necesitan bosques maduros.
El estudio encontró que alrededor del 15% de las especies no se recuperó al ritmo que se esperaba. Esto demuestra que regenerar un bosque es fundamental, pero también es necesario proteger a las especies que viven en él.
La experiencia de Harapan deja así una enseñanza sencilla: la conservación puede dar resultados.
En apenas una década, casi la mitad de las especies analizadas mostró un crecimiento significativo. Al mismo tiempo, los investigadores pudieron identificar las amenazas que todavía requieren atención.
Una señal de esperanza
La historia de este bosque indonesio recuerda que la naturaleza no siempre está condenada a desaparecer. Con tiempo, cuidado y protección, un ecosistema puede recuperar parte de su riqueza y volver a sostener más vida.
Desde una mirada cristiana, también puede ser una oportunidad para recordar el llamado a cuidar la creación y valorar la vida en todas sus formas.
La recuperación de Harapan muestra que cuando se cuida la naturaleza, la vida responde. Y detrás de cada bosque que vuelve a crecer hay también una oportunidad para que vuelvan los sonidos, los colores y la diversidad que hacen de nuestro planeta un lugar extraordinario.
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Avanza la declaración del Día Nacional de la Iglesia Evangélica en Paraguay
Paraguay contará con una fecha para conmemorar y celebrar la presencia y el aporte en la sociedad, de la Iglesia evangélica. La Cámara de Diputados sancionó el proyecto de ley que establece el último domingo de octubre de cada año como el Día Nacional de la Iglesia Evangélica en la República del Paraguay.
La iniciativa fue tratada como primer punto del orden del día durante la sesión de la Cámara de Diputados y recibió el respaldo de la mayoría de los legisladores presentes, luego de haber sido impulsada originalmente desde el Senado.
El proyecto establece que la celebración se realizará cada año el último domingo de octubre, una fecha que permitirá a las comunidades evangélicas del país reunirse para conmemorar su fe y dar visibilidad a la labor que desarrollan en distintos ámbitos de la sociedad.
Inicialmente, la propuesta legislativa contemplaba declarar como fecha fija el 31 de octubre. Sin embargo, durante su tratamiento se estableció finalmente que la celebración tendrá lugar el último domingo del mes.
Con la sanción de la Cámara de Diputados, el documento queda ahora a disposición del Poder Ejecutivo, que deberá definir su promulgación.
La declaración representa un nuevo espacio institucional para reconocer la presencia de las iglesias evangélicas en Paraguay y abre la puerta a que cada año esta fecha sea una oportunidad para celebrar la fe cristiana, fortalecer los vínculos entre las comunidades y poner en valor el servicio que realizan sus congregaciones en el país.
FUENTE: ABC Color
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El desierto de Atacama se vistió de colores tras las lluvias y alcanzará su máximo esplendor en octubre
El desierto de Atacama, reconocido como uno de los lugares más áridos del planeta, atraviesa una impactante transformación tras las intensas lluvias caídas durante el invierno en el norte de Chile. Extensas áreas de arena quedaron cubiertas por flores de diversos colores en el fenómeno conocido como desierto florido, un espectáculo natural que, según estimaciones de la Corporación Nacional Forestal de Chile (CONAF), podría abarcar unas 15.000 hectáreas en octubre y alcanzar una de sus mayores extensiones registradas en la región.
El fenómeno responde a la reactivación de un banco de semillas y bulbos perteneciente a unas 200 especies que permanecen inactivas bajo la arena a la espera de humedad. Entre las variedades más destacadas aparecen los suspiros blancos y las patas de guanaco, responsables de teñir el suelo árido con tonos violetas. Este despertar botánico fue desencadenado por el temporal que afectó a la zona entre el 16 y el 22 de julio, asociado al fenómeno de El Niño. En algunos sectores se registraron precipitaciones superiores a los 180 milímetros, una cifra inédita para la zona que logró penetrar hasta las capas más profundas del suelo desértico.
La llegada del agua no solo transformó el paisaje visual, sino que también reactivó un ecosistema integral que abarca la reaparición de insectos, caracoles, aves, reptiles y pequeños mamíferos, donde polinizadores como las abejas desempeñan un rol fundamental. Desde la CONAF remarcaron que, aunque existen otros desiertos en el mundo que florecen, la diversidad de especies y la escala territorial de Atacama lo convierten en un evento único a nivel global.
La belleza de las flores sobre las dunas comenzó a atraer a miles de turistas, lo que motivó un llamado de atención por parte de las autoridades ambientales para proteger este frágil ecosistema. Desde los organismos oficiales pidieron a los visitantes no pisotear las plantas, circular únicamente por las rutas y senderos habilitados y evitar la presencia de mascotas, con el objetivo de resguardar tanto la flora como la fauna silvestre antes de que el espectáculo alcance su máximo esplendor durante el mes de octubre.
