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Encuesta de UNICEF: un millón de niños y adolescentes saltean una comida al día por falta de recursos

Los resultados del trabajo sobre la Situación de la Niñez y Adolescencia a nivel nacional señalan que unos 10 millones de menores comen menos carne, lácteos, frutas y verduras que hace un año. Los ingresos del 48% de los hogares argentinos no alcanzan para cubrir los gastos mensuales corrientes

Según la encuesta de UNICEF sobre la Situación de la Niñez y Adolescencia a nivel nacional, cuyos resultados abarcan hasta mayo de 2024 -la octava que lleva adelante la organización desde 2020-, los ingresos del 48% de los hogares argentinos no alcanzan para cubrir los gastos mensuales corrientes con una diferencia de 7 puntos más con respecto al año anterior, cuando así lo manifestaban el 41%, y de 15 puntos más si la referencia es 2022, cuando eran el 33%.

En un contexto donde a finales de 2023 el INDEC clavaba el dato de pobreza en 58,5% (último dato disponible), el punto más sensible del estudio de UNICEF Argentina es la baja del consumo de alimentos, que alcanzó al 52% de los hogares, cuando en junio del 2023 había llegado al 41% de los mismos.

Esto se traduce que, hoy, debido a la falta de dinero, el 76% de los encuestados reveló que come menos carne (en 2023 habían respondido afirmativamente el 64%); lácteos (57% en el período de la encuesta, cuando el año pasado lo expresaba el 44%) y frutas y verduras (el 58% dice que consume menos, contra el 44% del año pasado). Significa -según UNICEF Argentina- que alrededor de 10 millones de chicas y chicos comen menos de estos nutritivos alimentos. Donde subió el consumos fue en fideos, harina y pan: lo hizo un 24%.

Cuando no hay plata

No obstante, en muchos casos estas estrategias para estirar el dinero no alcanzan. Dice UNICEF Argentina, en base a las respuestas de los 1.313 hogares encuestados (cuya proyección equivale a 6,5 millones de hogares y las 27.7 millones de personas que habitan en ellos), que “la única alternativa posible que encuentran los hogares es saltearse comidas”. Estos casos abarcaron al 7,4% del universo que indagaron entre el 15 de abril y el 9 de mayo de 2024 y representan a un millón de chicas y chicos que no hicieron una de las cuatro comidas. Pero además, señalaron, “entre las personas adultas, esta situación es aún más severa: un 30% tuvieron que saltearse una comida”.

En la actualidad, según el documento presentado, son más de 3 millones de hogares encuentran que la plata no alcanza para el sustento básico, aunque hay diferencias. Por ejemplo, aquellos donde la jefatura del hogar es femenina y los que reciben la Asignación Universal por Hijo, los valores son más altos. En el primer caso, pasó del 44% en 2023 al 56% en el período actual. Y en el segundo, del 59% trepó al 65%. UNICEF Argentina indica también que “entre los hogares cuyos jefes son trabajadores informales, se destaca que un 65% no logra afrontar sus gastos e, incluso, se registra que un 30% de los hogares cuya persona a cargo cuenta con un empleo registrado, tampoco. Esto refleja una situación que se observa también al analizar los perfiles de pobreza de los hogares con niñas y niños: el tener un empleo no resulta condición suficiente para salir de la pobreza”.

Con relación a esto último, la encuesta rápida indicó que en un 15% de los hogares con niñas y niños, algun adulto perdió su empleo durante 2024, lo que representa -señalan- a 980 mil personas. La mayoría de ellas -un 65%- se ubica en los sectores de mayor vulnerabilidad social. En cuanto a quienes poseen un negocio o emprendimiento, el 14% indicó que han perdido clientes.

En cuanto a los gastos específicos que se destinan a niñas, niños y adolescentes, en el 82% de los hogares encuestados indicaron que los ingresos no alcanzaron para hacerles frente. El crecimiento con respecto a 2023, en este caso alcanza a los 20 puntos: era del 62%. Y si se lo compara con el 2022, el incremento llega a los 32 puntos, ya que era del 50%.

Los rubros más afectados son la compra de libros (que llega al 49% de los hogares, un punto sobre el 2023), las salidas y excursiones (49% ahora y 44% el año anterior), el transporte (35% a 27%), calzado, vestimenta y abrigo (34% a 25%), apuntes y fotocopias (30% a 28%) y sólo mejora en la compra de útiles escolares: no alcanzaban para el 31% y hoy para el 29%.

Según explica Luisa Brumana, Representante de UNICEF Argentina, los datos sobre la situación socioeconómica que arroja la encuesta “buscan contribuir a la toma de decisiones para el desarrollo de políticas que permitan a estos hogares salir de la pobreza, de acuerdo a nuestro mandato de cooperación con los Estados nacionales y provinciales”.

Y yendo al hueso de los números presentados, señaló que “frente a la insuficiencia de ingresos, las familias se endeudan, dejan de comprar alimentos nutritivos o medicamentos, lo cual empeora significativamente la calidad de vida de sus integrantes”.

El trabajo que presentó la organización indica que se endeudó un 23% de los hogares, y más de la mitad de ellos pertenece al 40% de los hogares más pobres. También señala que un 31% de los hogares con niñas y niños tuvieron que recurrir a algún préstamo o fiado por parte de algún comercio para comprar alimentos. Que el 41% de los hogares debió recurrir a ahorros para cubrir gastos corrientes y que un 45% de los hogares utiliza más que antes la tarjeta de crédito para la compra de alimentos.

Las estrategias familiares para que el dinero alcance incluyen la restricción de consumos de distinta índole. Por ejemplo, en el 23% de los hogares encuestados dijeron que dejaron de comprar medicamentos, y el 32% redujeron los controles médicos y odontológicos. Los sectores medios también fueron impactados: el trabajo reveló que el 9% de los hogares se dio baja de la prepaga y cambiaron de escuela a sus hijos por no poder pagar la cuota.

Asistencia estatal

En esta coyuntura, la mitad de los hogares recibe algún tipo de transferencia de ingresos. Sin embargo, en un 14% del total, desde este año se dejaron de percibir algunas de ellas, principalmente Potenciar Trabajo y Progresar. Y el 15% de quienes reciben el AUH indican que existen problemas para acceder al mismo.

En el documento de UNICEF Argentina, el 93% de los encuestados valoró como necesarias las políticas de transferencia de ingresos, mientras que el 67% indicó que son “insuficientes”, cuando en octubre de 2020 esa percepción estaba en el 32% y el año pasado en el 60% .

En consecuencia, el 68% de los hogares que reciben este tipo de asistencias explicó que el dinero que perciben por ese rubro les alcanza “para menos de la mitad de los gastos”. La afirmación tiene correlato con la información estadística. En abril de 2024, la AUH alcanzaba para el 44% de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), mientras que antes de la pandemia cubría, en promedio, más del 60%. Lo mismo la Prestación Alimentar, que al ser creada en 2020 llegaba al 75% de la CBA y en abril de 2024, al 36%, menos de la mitad.

Debido a esta situación, señala el informe de UNICEF Argentina, durante el último año, un cuarto de los y las adolescentes trabaja, y ese porcentaje asciende a 34 puntos en los hogares donde se saltean comidas. Por su parte, el 12% está en busca de empleo, porcentaje que aumenta a 22 puntos donde se saltean comidas y desciende a menos del 5% en aquellos hogares con un jefe de hogar que tiene seguridad social. Eso impacta sobre la escolarización: el 4% de quienes trabajan no van a la escuela y el 18% de quienes buscan empleo no concurre a estudiar, mientras que entre quienes no trabajan desciende al 1%.

Inquietudes adolescentes

Las preocupaciones de los más jóvenes están relacionadas con el contexto. La pobreza es el ítem más mencionado, aunque en el 2024 fue cuatro puntos menor al del año anterior: 44% contra 48%. El trabajo pasó del 28% en 2023 al 30% en el período consultado. La educación sí dio un salto importante: les preocupa ahora a un 29%, cuando el año anterior lo señaló el 19%. En este sentido, el 6% de los adolescentes advirtió que no sabe si terminará la escuela secundaria, sobre todo en los hogares donde vive el 40% más pobre, los hogares endeudados y en aquellos donde se saltean comidas.

El consumo de drogas también angustia más en el inicio de este año: 28% contra 24%. La violencia se mantiene en los mismos guarismos: el 23%. Lo que mermó fue la preocupación por la inflación: del 25% pasó al 21% ahora.

Niñez y Adolescencia en el Presupuesto Nacional

Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión Social y Monitoreo de Derechos de UNICEF Argentina, explicó que “los datos de la encuesta muestran las dificultades que tienen los hogares con niñas y niños para generar ingresos suficientes y, de esta forma, acceder a alimentos y afrontar gastos corrientes básicos. Esto se produce en un contexto donde las partidas presupuestarias de la Administración Nacional dirigidas a la niñez y adolescencia muestran una caída del 25% en términos reales en los primeros 5 meses de 2024 con relación al mismo período de 2023″.

Según UNICEF Argentina, en los primeros cinco meses del año la AUH tuvo un incremento del 15% en términos reales con respecto al mismo período del 2023. Sin embargo, señalan, el resto de las partidas muestran caídas interanuales. De esta manera, indican en el Análisis del Presupuesto Nacional 2024 con Foco en niños, niñas y adolescentes, que “El presupuesto transversal de niñez vigente para 2024 a la fecha de corte del informe (31/5/24) asciende a $5,33 billones (0,84% del PIB), lo que representa una contracción de 57% en términos reales respecto del presupuesto devengado en 2023″.

“Esto hace necesario, una vez más, hacer un llamado a priorizar los recursos destinados a la infancia -concluyó Waisgrais-. Los incrementos del Apoyo alimentario del Plan 1000 días del 41,5% y de la Prestación Alimentar del 8,6% recientemente otorgados, van en la dirección adecuada para proteger ingresos en contextos de vulnerabilidad”.

Fuente: Infobae

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Él tenía 24 años, ella 29 y sus vidas cambiaron en el bar de un pueblito de Italia: “No recuerdo un beso tan lindo”

De principio a fin, el corazón es la brújula. “Me enamoré, amigo”, soltó Leo apenas cruzó la puerta del bar, a dos días de aterrizar en Italia. Su amigo Ezequiel lo miró, siguió la dirección de sus ojos y se largó a reír. “¿La rubia?”, preguntó. “Sí. Es ella”.

Era la noche del 5 de abril de 2024 y acababa de llegar a Paola, un pueblito costero de Calabria, en el sur de Italia. Había viajado desde Quilmes para tramitar su ciudadanía italiana. Apenas llevaba unos días en Europa. Todavía estaba acomodándose a la nueva vida, aprendiendo a moverse en un país desconocido y tratando de entender qué venía después. Pero esa noche, entre un grupo de argentinos que compartían el mismo sueño migratorio, vio a una chica de Rosario y sintió algo que no esperaba encontrar tan rápido.

Del otro lado de la historia, Irina también lo vio. Y recuerda exactamente el instante. “Lo miré a los ojos y fue como si el tiempo se frenara un segundo”, revela hoy enamorada. No sabía quién era, ni de dónde venía. Pero algo había pasado. Ese “no sé qué” imposible de explicar.

Dos argentinos que llegaron a Italia buscando otra vida

Irina nació en Rosario en mayo de 1994. Desde muy chica aprendió a arreglárselas sola. A los 17 años se fue de su casa. Trabajó en peloteros, coordinó fiestas infantiles, atendió comercios, vendió productos, cosió veladores junto a una amiga y aceptó prácticamente cualquier trabajo que le permitiera mantenerse independiente. Siempre tuvo la sensación de que quería algo más. No porque estuviera descontenta con su vida, sino porque sentía una curiosidad enorme por el mundo.

Durante años soñó con viajar. Pero cada vez que hacía cuentas, la realidad le devolvía la misma respuesta: era demasiado difícil. Hasta que descubrió algo que cambiaría todo. Tenía ciudadanía italiana. La noticia la empujó a una búsqueda obsesiva de papeles, partidas, certificados y documentos familiares. Reconstruyó una historia que parecía perdida hasta completar la carpeta necesaria para iniciar el trámite.

En febrero de 2024, cuando finalmente tuvo todo listo, tomó una decisión que asustaba incluso a quienes la querían. Renunció a su trabajo. Compró un pasaje de ida. Y se fue. Tenía 29 años.

Leo nació en Quilmes en agosto de 1999. Su historia era distinta pero sus sueños los mismos. Había crecido en una familia de clase media donde viajar era una pasión compartida. Todavía recuerda los recorridos por la Argentina dentro de un Renault 12 cargado hasta el techo. Seis personas. Poco dinero. Muchas ganas de conocer.

Estudió profesorado de Educación Física, se recibió y construyó una vida bastante ordenada. Trabajó en distintos lugares, tuvo una relación larga y desarrolló una carrera ligada al entrenamiento físico. Pero convivía con una sensación incómoda. Sentía que estaba construyendo una vida que no era exactamente la que soñaba. Mientras enseñaba, entrenaba y trabajaba, consumía videos de viajeros que recorrían el mundo haciendo trabajos temporarios. Y cada historia despertaba la misma pregunta. ¿Por qué ellos sí y yo no?

La respuesta llegó de la manera menos elegante. Lo asaltaron. Y algo se rompió. O se arregló, todo depende de dónde miremos. Pocos días después compró el pasaje hacia el Viejo Continente. El 3 de abril de 2024 llegó a Italia a ganarse la vida.

La noche en que todo cambió

Paola era un pueblo extraño. Quince mil habitantes. Playa. Calles tranquilas. Y unos quinientos argentinos haciendo ciudadanía italiana. Todos estaban atravesando algo parecido: habían dejado algo atrás e intentaban construir una nueva vida. Por eso el Thunder, un pequeño bar donde solían reunirse, funcionaba casi como una extensión de sus casas.

Aquella noche, Leo llegó con su amigo y dos compañeras de vivienda. Irina estaba con su prima Brunella, con quien había emigrado. Entre charlas, música argentina y cumbia santafesina, empezaron a acercarse. Hablaron. Bailaron. Se rieron. Y cuando la noche ya había avanzado bastante, Leo hizo algo que hoy parece imposible en la era de los mensajes ambiguos y las insinuaciones interminables.

¿Te puedo besar?”, le preguntó con respeto. Irina dijo que . Después del beso, lo miró sorprendida. “No puedo creer que tengas 24 años”. Y enseguida agregó algo que él jamás olvidó. “No recuerdo un beso tan lindo en mi vida”. Animarse a dar el primer paso tiene premio. Por eso siempre hay que hacer. Lo demás se va dando.

A la mañana siguiente fue ella quien escribió primero. Le pasó su número. Lo invitó a tomar mate en la playa. Y así empezó todo. No como una historia de amor. Sino como un grupo de amigos. Ellos, la prima de Irina, Ezequiel y las dos compañeras santafesinas de Leo comenzaron a compartir días enteros. Trámites. Playa. Mate. Charlas. Caminatas. La vida cotidiana de quienes intentaban sobrevivir lejos de casa. Y en medio de todo eso, la conexión entre ellos fue creciendo. Aunque había un problema. Una fecha de vencimiento.

Una historia con fecha de vencimiento

Irina estaba mucho más avanzada en el trámite de ciudadanía. Y apenas obtuvo los papeles consiguió trabajo en Cerdeña. Los separarían casi 700 kilómetros y un mar de por medio. La oferta era imposible de rechazar. Un hotel. Mejores condiciones. La posibilidad de empezar a ganar plata. Pero también significaba alejarse. Alejarse mucho.

Se habían conocido en abril. Ella debía irse el 1 de junio. Dos meses. Eso era todo. Entonces Irina levantó una muralla, la de su corazón. No quería enamorarse. Mucho menos sufrir ni despedirse de alguien que recién acababa de conocer. Pero cuanto más trataba de convencerse, más difícil resultaba.

Leo tampoco podía ignorar lo que sentía. Por primera vez en mucho tiempo había encontrado a alguien con quien imaginaba algo serio. Y entonces llegó la despedida. La primera.

Los siguientes meses fueron brutales. Los dos trabajaron en condiciones muy duras. “No todo es lo que se ve en fotos”. Aprendieron a sobrevivir en otro idioma. Aceptaron tareas que jamás habían imaginado hacer. Leo fue jardinero, fletero, camarero y guardavidas. Irina limpió habitaciones en hoteles sin dominar todavía el italiano.

La realidad migrante apareció con toda su crudeza. Sin embargo, siguieron hablando todos los días. Sin faltar uno. Hasta que una tarde ella encontró una excusa perfecta. En el hotel donde trabajaba necesitaban otra persona. Pensó en Leo. Dudó. Y finalmente le escribió.

El quilmeño recibió la propuesta mientras trabajaba. Económicamente no era un gran negocio. Incluso significaba renunciar a algo más estable. Pero había una pregunta que no lograba sacarse de encima. ¿Y si después es nunca?

Renunció. Hizo las valijas. Se subió a varios trenes. Y fue a buscarla. Porque a veces el amor no pide certezas. Apenas una decisión.

Los trenes que los separaban también los volvían a unir

El reencuentro no fue precisamente romántico. Los dos estaban agotados. Demacrados. Golpeados por meses de trabajo duro. Pero la conexión seguía ahí. Intacta.

Durante semanas se escondieron de compañeros y jefes. Estaba prohibido noviar entre ellos. Se encontraban de noche. Hablaban durante horas. Compartían besos robados. Y volvían a separarse antes del amanecer. Todo parecía volver a brillar.

Sin embargo, seguía existiendo un obstáculo. Los contratos tenían fecha de finalización. La incertidumbre seguía gobernando sus vidas. Y cuando terminó aquella temporada llegó una nueva despedida. Después otra. Y luego otra más.

Una ocurrió en la estación de Perugia. Irina subió al tren. Leo quedó en el andén. La vio alejarse. En su cabeza sonaban los acordes de Las pastillas del abuelo, cantando: “Porque me es imposible de imaginar / Agonía más cruel, más aterradora / Que mi canto y tu danza alejándose / Uno arriba del tren y otro en la estación”.

Pensó que quizás no volvería a verla nunca más. Y lloró fuerte. “Ahí ya me di cuenta que estaba hasta las bolas, que estaba recontra remilenamorado”, admite sin metáforas.

Fuente: TN

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Mauricio Macri anunció que la Fundación FIFA destinará un millón de dólares a comunidades afectadas por los sismos en Venezuela

En medio de la catástrofe humanitaria que atraviesa Venezuela luego de los dos terremotos del 24 de junio que dejó más de 4 mil muertos, la Fundación FIFA anunció una millonaria donación para colaborar con los equipos de rescate.

Así lo informó el expresidente Mauricio Macri, que es el titular de la institución. “La Fundación FIFA acompaña al pueblo venezolano en uno de los momentos más difíciles de su historia. Vamos a destinar 1 millón de dólares de nuestro fondo humanitario para apoyar a las comunidades afectadas por los terremotos y colaborar con las organizaciones que ya están trabajando en el terreno para brindar ayuda de emergencia”, expresó desde su cuenta de X.

En el mismo sentido, Macri añadió: “Sé que el fútbol tiene una capacidad única para unir a las personas, especialmente cuando más se necesita. Esa fuerza debe ponerse al servicio de quienes hoy atraviesan esta tragedia”.

“Mis pensamientos y todo mi cariño están con las familias afectadas, como el de Gianni (Infantino) y todos los que formamos parte de la FIFA. Seguiremos acompañando los esfuerzos para que la ayuda llegue lo antes posible”, finalizó el exmandatario.

La situación en Venezuela hoy

Los operativos de rescate en Venezuela sumaron este sábado 215 nuevos cuerpos rescatados, luego de lo que fue el trágico doble terremoto del 24 de junio. De esta manera, las víctimas fatales ascienden ya a 4333.

Así lo informó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, en conferencia de prensa. Se trata de una de las subidas más altas de fallecidos de las últimas dos semanas tras los terremotos.

Las labores de desescombro y recuperación de cadáveres prosiguen en La Guaira y se intensificaron en los últimos días. En tanto, la cifra de heridos se mantiene en 16.740, mientras que se ha atendido a 31.193 pacientes en hospitales y se ha dado de alta a más del 90%.

El número de personas sin vivienda en Venezuela es de 17.907 y las familias atendidas suman 86.794

El también hermano de la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, aseguró que 18.437 personas se encuentran en un total de 94 campamentos transitorios.

Además, sigue subiendo el número de efectivos militares y de fuerzas de seguridad desplegados (31.837) y el de voluntarios registrados (30.197).

Según el balance oficial, ocurrieron 1.203 réplicas desde el 24 de junio -cuando se registraron los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5- entre ellas una de baja intensidad este mismo sábado.

Fuente: TN

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“No llores, papá”: la historia del payador y su hija que emocionaron al país con una canción para la Selección

Hay canciones que nacen para acompañar un Mundial y otras que, casi sin proponérselo, terminan contando la historia de una familia. La que compusieron el payador santafesino Pedro Saubidet y su hija Paula, de ocho años, pertenece a esa segunda categoría. Porque detrás de la letra dedicada a la Selección hay una guitarra heredada, un abuelo que ya no está, lágrimas compartidas frente al televisor y una pasión futbolera que atravesó generaciones hasta encontrar una nueva voz.

En el video que se volvió viral, Pedro sostiene la guitarra y lleva el ritmo; a su lado, su hija canta con una seguridad que parece desmentir su edad. No hay escenario, luces ni una multitud delante de ellos.

Están en su casa cuando entonan una versión de Astros, la canción de Ciro y Los Persas, con una letra que resume un deseo compartido por millones: “Quiero volver a robarle un gol al ladrón, como el Diego y el Narigón, y que la cuarta estrella brille en el cielo de mi Nación”.

La canción rápidamente escapó del pequeño universo de seguidores que Pedro había construido como payador. Este sábado, mientras la Argentina se prepara para enfrentar a Suiza desde las 22 en Kansas City por los cuartos de final del Mundial, el tema vuelve a funcionar como una banda sonora para la espera.

El equipo de Lionel Scaloni llega a esa instancia después de vencer 3-2 a Egipto en un partido que se resolvió con sufrimiento y que dejó a Pedro y a Paula llorando juntos frente al televisor.

No llores, papá”, le decía la nena cuando terminó el encuentro. Sin embargo, ella también lloraba. Fue en ese clima, todavía con el corazón acelerado, cuando decidieron grabar la canción. “La estrella del video es ella, por su encanto, por la fuerza que le pone, por su garra y por su naturalidad”, contó Pedro en diálogo con TN.

En la casa de los Saubidet conviven los acordes, las camisetas y las identidades futboleras. Mercedes, la esposa de Pedro, es pampeana e hincha de Boca; él nació en Santa Fe, es fanático de Unión y se define como “muy futbolero”. Sus hijas Francisca, de 11 años, y Paula, de ocho, crecieron entre guitarreadas, reuniones familiares y chamamés.

“La música está presente en todo momento. A mis hijas les gusta mucho, siempre estamos cantando y guitarreando. Hay mucho chamamé por parte mía, pero también me voy adaptando a la música de ellas para poder acompañarlas”, contó Pedro.

El fútbol, en cambio, ingresó a la familia de la mano de Pedro y de su padre, don Pedro, fallecido el año pasado. Aunque era hincha de River y había llegado desde Buenos Aires, fue él quien comenzó a llevarlo a la cancha de Unión cuando era chico. Desde entonces, cada partido quedó unido a una imagen, una conversación o un viaje compartido. “Hoy que papá ya no está, el fútbol es mucho más que un deporte. Es un montón de recuerdos con él en la cancha”, dijo.

Esa pasión también alcanzó a la generación siguiente. Marcos Sanguinetti, sobrino de Pedro y nieto de don Pedro, se convirtió en periodista deportivo y actualmente se encuentra cubriendo el Mundial. “La figura de papá es fundamental para esta pasión. El que más la heredó fui yo y también mi sobrino Marcos. Siempre lo tenemos muy presente en cada partido”, señaló el payador.

Don Pedro no solo dejó el amor por el fútbol. También transmitió los versos, la guitarra, el canto criollo, la vida de campo y una manera de entender a la familia. Junto con doña María, su esposa, criaron a seis hijos: Rosario, Sole, Cruz, Constancia, Pedro y Maruca. “Fue un tipo extraordinario, un hombre íntegro y un gran ejemplo para nosotros. Le debemos a él y a mamá esta familia tan linda que nos dejaron”, recordó.

La canción viral, entonces, no nació solamente del entusiasmo mundialista. También lleva algo de esa herencia.

La frase sobre “robarle un gol al ladrón” recupera la histórica rivalidad con Inglaterra, la Mano de Dios de Diego Maradona y la figura de Carlos Bilardo, el “Narigón”, en México 1986.

Pedro también encontró inspiración en un cuento de Eduardo Sacheri que reflexiona sobre aquel gol y sobre la dimensión emocional que adquirió para los argentinos. “Estamos hablando de una trampa, pero tiene un trasfondo tan profundo lo de Inglaterra que creo que nos pega un poco a todos. Sería muy emocionante reeditar aquella epopeya de Diego. Es una ilusión que tenemos”, sostuvo.

Para Pedro, la identificación con la Selección actual no se limita a los resultados. Encuentra en Scaloni, nacido en el sur santafesino, la cercanía de un hombre de pueblo y reconoce en el cuerpo técnico un perfil que después se refleja en los futbolistas. “Scaloni podría ser el amigo de cualquiera de nosotros. Es muy humano, familiero, humilde, pero aguerrido. Eso se transmite a los jugadores”, afirmó.

Esa forma de representar al país es también lo que quiere transmitirles a sus hijas. “Creo que son un ejemplo que nos hace muy bien como sociedad. A los chicos los vuelve locos la Selección y tienen referentes que realmente son positivos. Sobran cosas para admirar de este grupo, que nos representa tan bien a los argentinos”, dijo.

Mientras la Scaloneta busca este sábado un lugar entre los cuatro mejores del Mundial, Pedro se permite imaginar otra escena. Ya no sería en el living de su casa ni frente a la cámara de un teléfono, sino alrededor de una mesa, con los jugadores, sus familias, sus propias hijas y una guitarra. “Me encantaría cantarla en un asado para todos los muchachos, con sus hijos y con mis hijas. Todos soñamos con estar en esa mesa junto a nuestros ídolos”, confesó.

También le gustaría improvisar un verso para cada integrante del plantel y llevar hasta ellos el oficio que aprendió de su padre y que hoy le permite vivir durante todo el año. Tal vez entonces Paula vuelva a mirarlo de reojo cuando se le quiebre la voz. Tal vez vuelva a decirle que no llore, aunque ella también tenga los ojos llenos de lágrimas.

Fuente: TN

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