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Entrevista a los biógrafos del papa Francisco, a 11 años de su pontificado: “Lleva adelante una revolución cultural en la Iglesia”
Decidió almorzar en el hogar de los sacerdotes ancianos de Buenos Aires. Además de celebrar la Navidad, quería asegurarse de que la habitación que había seleccionado estuviera lista. A sus 76 años, no solo contemplaba su retiro, sino también quién sería su sucesor como arzobispo de Buenos Aires.
La habitación del asilo seleccionada por Bergoglio era sencilla, equipada con un escritorio, un armario y una cama con un colchón duro, similar al de su dormitorio en el arzobispado. Rechazó la opción de reemplazar la cama de madera por un sommier. Las paredes de la habitación eran blancas, ya que Bergoglio explicaba: “El blanco me inspira mucho porque puedo proyectar… es como una página vacía”.*
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Aquella Navidad, los sacerdotes ancianos no imaginaban que estuviesen compartiendo el almuerzo con el que sería el primer papa jesuita de la historia, quien hoy es el argentino más reconocido a nivel mundial.
“Lo de la austeridad lo ha acompañado siempre, ha sido un papa extremadamente austero. Esa austeridad que tenía en Buenos Aires, su cuarto, su cama de madera, la mantiene. En Santa Marta él eligió una habitación que es apenas un poco más grande que las demás, pero tampoco tiene nada de lujoso. Es sobria”, explica a Infobae Sergio Rubín.
Y agrega Rubín: “Los espacios donde él recibe a la gente en Santa Marta son muy sobrios. Eso siempre se ha destacado en él. Decía que no iba a los aposentos papales porque se sentía muy aislado ahí. Los miércoles y los domingos come con los empleados en Santa Marta. Son todos gestos de sencillez y cercanía que siempre lo han caracterizado. Él espera que en la Curia Romana no haya nada de ostentación. Ese es un gran anhelo del papa”.
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Los biógrafos Francesca Ambrogetti y Sergio Rubín escribieron en coautoría en 2010 “El jesuita: Conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio, sj”, la única biografía de Francisco publicada antes de la elección como papa. Luego publicado como “El Papa Francisco: Conversaciones con Jorge Bergoglio”, que se convirtió en un best seller mundial.
Posteriormente, los periodistas se reunieron durante una hora y media hasta dos veces al año con el Papa Francisco en Santa Marta para preparar su último libro editado en ocasión de los diez años de pontificado de Francisco: “El Pastor. Desafíos, razones y reflexiones de Francisco sobre su pontificado”.
“El lugar era siempre el mismo: una pequeña sala que se encuentra cerca de la entrada de Santa Marta. El tamaño y el mobiliario eran muy parecidos a los del lugar donde nos reuníamos en el arzobispado”, rememora Ambrogetti. La periodista destaca que la calidez de la sonrisa de Francisco era la misma de siempre. “No recuerdo ninguna interrupción, ni haberlo notado nervioso o apurado. Tampoco dejaba nunca de acompañarnos a la puerta con una broma: ‘lo hago para estar seguro de que se van’”.
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“Soy el mismo de siempre”
La periodista italiana Ambrogetti rememora que cuando volvió a ver a Bergoglio después de haber sido elegido Papa, la primera frase que él dijo fue “soy el mismo de siempre”. Y lo demostró con su actitud en todas las ocasiones. “La única diferencia entre Bergoglio y Francisco era el color que vestía”, detalla Ambrogetti a Infobae.
“Encuentro una coherencia absoluta entre el pensamiento, la palabra y la acción de Jorge Bergoglio y del papa Francisco. Comenzando con la elección de Lampedusa como destino de su primer viaje fuera del Vaticano, replicando sus visitas a las villas donde residen muchos emigrantes de otros países de América Latina. Y, para dar otro ejemplo, con sus insistentes y profundamente sentidos llamados a la paz, un tema que siempre lo preocupó y del que nos habló mucho en los encuentros”, relata Ambrogetti.
Hay dos anécdotas que Francesca atesora en su corazón y tienen como protagonista a Jorge Mario Bergoglio cuando vivía en el barrio porteño de Flores. “Las dos son muy parecidas. Protagonizadas por un niño y un adolescente impetuosos, bien distintos del sereno y tranquilo papa Francisco. Pero que hablan de un compromiso innato con la justicia. La primera ocurrió cuando tenía cuatro años y se enojó porque la abuela le había comprado un par de zapatos a él y no a su hermanito menor. Enojo que expresó arrojando el paquete con el regalo detrás de la valla de una obra en construcción. La segunda, a los 16 años, durante una discusión con un tío que hablaba despectivamente de las personas del interior del país que venían a Buenos Aires en busca de trabajo, al que quiso callar con el chorro de un sifón de soda. Anécdotas que le divirtió mucho recordar al papa”, cita la biógrafa.
La histórica visita de Francisco al Capitolio (Reuters)
La revolución de la Misericordia de la mano de un papa jesuita
En estos once años de pontificado hay varios hitos del papa Francisco, muchos quedaron grabados en imágenes que sorprendieron al mundo.
El lunes 26 de mayo de 2014, el papa Francisco rezó ante el Muro de los Lamentos y colocó en una de sus rendijas un sobre con el Padre Nuestro escrito por él mismo en español. El Santo Padre viajó a Tierra Santa junto a su amigo el rabino Abraham Skorka, rector del Seminario Rabínico Latinoamericano con sede en Buenos Aires, y a su amigo musulmán Omar Abboud, director del Instituto para el Diálogo Interreligioso en Buenos Aires-.
Rubín fue uno de los testigos privilegiados de ese momento en este sitio religioso tan importante de Jerusalén. “Recuerdo aquel momento junto al Muro de los Lamentos cuando el Papa deja un papelito con una intención y después gira y abraza al rabino Skorka y al dirigente islámico Omar Abboud. Eso fue muy lindo porque representaba la fraternidad entre las grandes religiones monoteístas. Ese gesto era protagonizado por tres argentinos. Fue muy fuerte”.
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Otro hecho histórico fue la presencia de Francisco en el Capitolio. Su Santidad pronunció un discurso inolvidable el martes 26 de marzo de 2019. Esta visita histórica de un papa al Capitolio también estuvo marcada por la emoción del republicano John Boehner, quien no pudo contener las lágrimas mientras Francisco dirigía unas palabras a los jóvenes que allí se encontraban.
“Yo estaba en el Capitolio cuando Francisco pronunció el discurso y fue varias veces interrumpido con aplausos. Una cosa impresionante. Era la primera vez que un Pontífice hablaba delante del Capitolio. Yo decía: cómo un argentino ha llegado hasta aquí como papa y era tan ovacionado. Me preguntaba si en la Argentina realmente lo valoramos como corresponde”, rememora Rubín.
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“La Iglesia es mujer”
A lo largo de estos once años, el Santo Padre se ha manifestado destacando el rol de la mujer en la sociedad. Hizo lo propio destacando a las laicas en varias oportunidades. También han impactado sus declaraciones al manifestar que “la iglesia es femenina, hay que desmasculinizarla”.
“Algunos sociólogos consideran que el nuevo protagonismo de la mujer en la sociedad es un cambio tal vez más importante que el de los avances tecnológicos. Creo que el papa Francisco, que siempre se ha mostrado preocupado por entender el mundo de hoy y acercar la Iglesia a ese mundo, comparte ese criterio. Lo ha demostrado de muchas maneras promoviendo una inédita presencia y una participación de las mujeres laicas en el gobierno de la Iglesia. Creo que es una de sus tantas revoluciones de las que no se podrá volver atrás”, enfatiza Ambrogetti.
Por su parte, Rubín destaca que “el Papa ha llevado adelante una revolución cultural en la Iglesia, poniendo por encima de todo a la Misericordia. Esta actitud que él tiene es de cercanía. Para él una palabra clave es la de cercanía de una Iglesia que recibe a todos, que es hospital de campaña, que va como ambulancia recogiendo a los heridos. Esto es fantástico, destacando las bienaventuranzas, Benedicto XVI decía que la Iglesia no es un catálogo de prohibiciones. Francisco es esto, es ir en positivo. Quiere rescatar las bienaventuranzas, la alegría de tantas cosas” declara Rubín.
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La Iglesia es un hospital de campaña que recibe a todos
En diciembre de 2023 el Papa definió a la Iglesia con una imagen: la del “hospital de campaña” que, como el buen samaritano, se acerca con compasión y venda las heridas, derramando sobre ellas aceite y vino. Todo en silencio y con discreción, así se expresaba el Sumo Pontífice meses atrás.
“Él ha insistido mucho en una Iglesia que recibe a todos, que acoge, que es alegría, porque la muerte no tiene la última palabra. Dios siempre perdona. Ha habido en estos once años temas muy puntuales, como la comunión a los católicos en nueva unión tras un periodo de reflexión y el permiso de la autoridad eclesiástica. También las bendiciones a todos, sin importar su condición sexual. Los gestos de él han sido muy fuertes. Su gran preocupación por la pobreza en un mundo que es cada vez más desigual. Es el primer pontífice que escribe una encíclica social sobre el medio ambiente. Por supuesto, él combate a la pedofilia en el clero y la promoción de la transparencia en las cuentas vaticanas. Nadie esperaba que avanzara tanto en estos aspectos y Francisco ha avanzado de un modo que hace once años parecía imposible”, enfatiza Rubín.
“Él quiere una Iglesia internamente más dialogante y con una mayor escucha hacia adentro y hacia afuera de la Iglesia”, dice el biógrafo del Pontífice. “Esto es muy importante. Suele decirse que la Iglesia no es democrática porque es piramidal, porque el Papa es un monarca absoluto. Además, tiene dogmas, etcétera. Todo es verdad, pero puede ser una Iglesia más democrática en el sentido de ser más dialogante, de escuchar más. Juan Pablo II hablaba de la pluriformidad, es decir que hay distintas maneras de ver las cosas y distintas corrientes dentro de la Iglesia y cómo se puede armonizarlas y cómo enriquecerse con las distintas visiones. Puede tener la Iglesia un estilo más democrático en ese sentido. Y yo creo que el Papa está avanzando en esa dirección, que es muy importante”, concluye Rubín.
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“Nadie se salva solo”
Los pobres, los migrantes, las injusticias del sistema económico actual, las desigualdades, el cuidado de la creación, la promoción de la paz y el diálogo interreligioso son solo algunos de los aspectos que preocupan y ocupan al papa Francisco.
Por su parte, Rubín reflexiona: “Él está cambiando muy vertiginosamente y con ello la sensibilidad de la gente. Entonces ¿cómo hacer para que el mensaje permanente de la Iglesia que tiene dos mil años pueda expresarse mejor en el mundo actual? Eso lo ha entendido el Papa, como buen jesuita que siempre mira hacia adelante. Intentar estos ajustes también genera tensiones, ruidos. El Papa habla de resistencias. También puede cometer errores. Y cuando cometió un error en alguna ocasión ha pedido perdón. Es enorme su preocupación por la paz mundial, advirtiendo lamentablemente con acierto de la tercera guerra mundial a pedacitos. Cuando se transitó la pandemia, ha tenido una posición clara al hablar de que ‘nadie se salva solo’ y que de una crisis semejante no se sale igual, se sale mejor o peor. Palabras preclaras que han impactado mucho en el mundo y conforman su condición de un gran líder espiritual mundial. Él está tratando de profundizar todos estos temas en los tiempos de vida que Dios le dé”, concluyó el periodista.
Dice el papa Francisco en la oración final del prólogo del libro El Pastor: “A lo largo de estos años, Espíritu Santo de por medio, nunca me abandonó la paz”.
* Esta escena se detalla específicamente en los primeros capítulos del “El Pastor”, libro donde los biógrafos del Papa, la italiana Francesca Ambrogetti y el argentino Sergio Rubín, detallan y recrean parte de la historia de Francisco en una rigurosa investigación periodística. Ambos son autores del best seller “El jesuita” la primera obra escrita por la que el mundo pudo conocer quién era el papa Francisco.
Fuente: infobae
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Una familia de cuatro personas necesitó más de $2,6 millones en agosto para ser de clase media en CABA
Una familia propietaria de cuatro integrantes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) necesitó tener ingresos entre $2.603.556,34 y $8.331.380,27 en agosto para ser considerada clase media, según informó la Dirección General de Estadísticas y Censos de CABA.
En tanto, un grupo familiar -dos adultos y dos menores- requirió de $1.651.798,05 para no ser pobre durante el octavo mes de 2026.
Mientras un hogar de las mismas características debió contar con $903.930,35 para no ser considerada indigente.
Con estos números, la línea de indigencia subió 2,6% en agosto, la de pobreza 2% y el piso para ser de clase media, 1,7%.
Cuánto hubo que ganar para ser de clase media en CABA en agosto de 2026
En agosto, según la Dirección de Estadísticas porteña, una familia de cuatro integrantes necesitó los siguientes ingresos para ser considerada como parte de la clase media, ya sea en el segmento frágil, medio o acomodado:
- Sector medio frágil: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la Canasta Total y no alcanza 1,25 veces la canasta total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo. Tienen ingresos mensuales entre $2.082.845,07 y $2.603.556,33.
- Sector medio “clase media”: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos 1,25 veces la CT y no alcanza cuatro veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo. Ganan desde $2.603.556,34 hasta $8.331.380,27 al mes.
- Sector acomodado: hogares cuyo ingreso mensual supera cuatro CT del Sistema de Canastas de Consumo, con ingresos al mes de $8.331.380,28 en adelante.
Cuánto dinero se necesitó para no estar bajo la línea de la pobreza en CABA
De acuerdo con los niveles socioeconómicos que establece el informe de la Ciudad de Buenos Aires, una familia de cuatro integrantes se encuentra en:
- En situación de indigencia: hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA). En agosto, una familia necesitó $903.930,35 mensuales para no ser indigente.
- En situación de pobreza no indigente: hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) pero permite al menos adquirir la CBA. En esta situación se encuentran quienes perciban ingresos entre $903.930,36 y $1.651.798,05.
- No pobres vulnerables: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la CBT y no alcanza la Canasta Total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo. Este rango contempla a quienes ganan entre $1.651.798,06 y $2.082.845,06 al mes.
La inflación en CABA fue de 1,7% en agosto
La inflación de agosto fue de 1,7% en la Ciudad de Buenos Aires y acumuló 21,5% en lo que va del año.
Contra julio, el IPC de CABA registró una desaceleración de 1,2 puntos porcentuales. El alza fue de 33,3% en los últimos 12 meses.
La variación de los precios porteños en el séptimo mes del año estuvo impulsada por aumentos en: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; Alimentos y bebidas no alcohólicas; Salud y Transporte.
Fuente: TN
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Fue adoptada de bebé, publicó un video para buscar a sus ocho hermanos biológicos y recibió una respuesta que no esperaba
Durante años, Lourdes Fernández supo que en algún lugar había una parte de su historia que todavía no conocía. Tenía un dato concreto: según consta en su expediente, su mamá biológica había tenido otros ocho hijos. Eran ocho nombres posibles, ocho vidas de las que no sabía prácticamente nada y una pregunta que, con el tiempo, se volvió cada vez más difícil de postergar.
El domingo 30 de agosto, Lourdes decidió dejar de buscar en silencio. Grabó un video, contó que había sido adoptada cuando era bebé y pidió ayuda para encontrar a sus hermanos biológicos. Lo publicó en sus redes sociales sin saber qué podía ocurrir y la respuesta fue mucho más rápida de lo que imaginaba.
“Por suerte se difundió y tuvo mucha masividad. El lunes ya me estaba juntando con una de mis hermanas”, cuenta la joven marplatense a TN. A partir de la repercusión de su pedido, cuatro personas que serían sus hermanos se comunicaron con ella y con dos ya pudo encontrarse personalmente.
De repente, aquellos hermanos que hasta entonces habían formado parte de una historia escrita en un expediente empezaron a tener voces, rostros y recuerdos. Y hubo algo que la sorprendió especialmente cuando los tuvo enfrente.
“Me vi reflejada en ellos, saber que les había pasado lo mismo o algo similar me conmovió”, explica. El encuentro no significó solamente empezar a reconstruir un vínculo familiar: también le permitió reconocer experiencias compartidas y descubrir que algunas de las preguntas que la habían acompañado durante años no eran únicamente suyas.
La búsqueda de Lourdes no nació de una sola pregunta. Había algo tan íntimo como saber quiénes eran esos hermanos que figuraban en su historia y a los que nunca había conocido, pero también interrogantes mucho más concretos que solo podían responder quienes compartieran con ella un origen. Entre ellos, conocer sus antecedentes médicos. “Quería saber sobre enfermedades, sobre la parte genética, si había alguna condición que yo tenía que conocer”, cuenta a TN.
Dar ese paso tampoco fue una decisión que tomó a espaldas de su familia. Sus padres sabían qué quería buscar y conocían las preguntas que ella tenía en la mente. Al principio apareció el miedo, quizás inevitable ante todo lo que podía traer una búsqueda así, pero después se impuso el apoyo. “Mis padres estuvieron un poco temerosos, pero me acompañaron en este proceso”, explica la joven.
Lourdes habla de sus papás adoptivos con una certeza que no entra en conflicto con su necesidad de saber de dónde viene. Encontrar a sus hermanos no supone reemplazar una familia por otra ni revisar el amor que recibió durante todos estos años. Es, simplemente, conocer una parte de sí misma a la que hasta ahora no había podido acceder.
Lo que no podía anticipar era cómo iban a recibirla quienes aparecieran del otro lado. Podía encontrar respuestas, silencios, dudas o incluso personas que no quisieran abrir esa puerta. Por eso, cuando comenzaron los primeros contactos, hubo algo que la conmovió especialmente: la voluntad de escucharla. “Me dijeron: ‘Necesitás sanar, ¿qué necesitás? ¿Qué querés saber?’”, recuerda Lourdes.
Fuente: TN
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Tenía US$200, compró un viejo trolebús canadiense y lo convirtió en un estudio de tatuajes: “Es como un portal en el tiempo”
La primera vez que lo vio, no imaginó todo lo que iba a pasar después. El viejo trolebús estaba en un desarmadero, lejos de parecerse al estudio de tatuajes en el que terminaría convertido. Era enorme, estaba abandonado y llevaba consigo una historia que a Matías le llamó la atención desde el primer momento. Él solo tenía US$200 en el bolsillo. No mucho más. Ni mucho menos.
El hombre de 32 años no sabía, pero en ese momento estaba poniendo en marcha un sueño: convertir aquel vehículo de unos 15 metros de largo en uno de los espacios más particulares de su proyecto en Chacras de Coria, Mendoza.
El comienzo del sueño
Algo de su infancia quedó marcado en aquel lugar que construyó. Quizás sean los árboles, las paredes pintadas o esa sensación de que en cada rincón hay algo que alguien hizo con sus propias manos. Cuando era chico, la propiedad estaba lejos de ser el emprendimiento que es ahora.
Sus padres la habían comprado y durante una década allí funcionó una escuela de verano que ellos mismos habían creado. Matías creció viendo entrar y salir gente todo el tiempo. Incluso había días en los que se despertaba y se encontraba con cerca de cien chicos en el predio. Ese movimiento terminó siendo parte de él.
A sus 19 años, sus padres alquilaron el lugar para que funcionara como geriátrico. Pero cuando el contrato terminó, tres años después, Matías sintió que quería volver a darle vida a ese espacio. Tenía 22 y una idea que, para muchos, parecía demasiado grande: abrir un hostel en una zona que no parecía ser la más adecuada.
No tenía detrás una gran inversión ni un proyecto empresarial armado. Lo que tenía era el lugar, algunas ideas y una necesidad que lo había acompañado desde siempre: hacer cosas con las manos. Desde chico dibujaba en la escuela, sobre los bancos y en cualquier superficie que encontrara. Le gustaban las manualidades, pintar y construir. Así que decidió que, si iba a abrir un hostel, no quería que se pareciera a ningún otro. Quería que se pareciera a él.
Empezó a pintar las paredes. Hizo un mural de Frida Kahlo después de leer un libro sobre ella y otro de Gustavo Cerati, uno de los músicos que escuchaba. Cada pared empezó a convertirse en una parte de su historia y, casi sin darse cuenta, el hostel fue tomando una identidad propia.
Con el tiempo, el lugar comenzó a recibir cada vez más turistas. Y aquello que había empezado casi como una apuesta personal terminó dándole el respaldo económico que necesitaba para seguir soñando. Porque Matías nunca dejó de hacerlo.
Una idea
Además de emprendedor, Matías había incursionado en el muralismo y se estaba especializando en tatuajes. Después de unos tres años de haber abierto el lugar empezó a pensar en sumar un estudio. La idea tenía sentido: muchos de los turistas que llegaban podían llevarse de Mendoza un recuerdo que los acompañara durante toda la vida.
Pero había una condición: uno de los tatuadores que lo había guiado le explicó que no podía improvisar el espacio. El estudio tenía que ser exclusivo, sin gente entrando y saliendo, y debía cumplir con todas las condiciones de bioseguridad y esterilidad necesarias para trabajar.
Matías pensó en una habitación del hostel, pero enseguida entendió que no era suficiente. Si iba a hacerlo, quería hacerlo de una manera que nadie esperara. Fue entonces cuando apareció aquel trolebús.
Alrededor de 2018, el joven fue a un desarmadero y se encontró con uno de los viejos trolebuses que habían llegado desde Canadá. La provincia los había comprado, pero no funcionaron y terminaron en desuso, abandonados en distintos desarmaderos. Uno de ellos estaba allí, esperando que alguien decidiera qué hacer con él. Matías lo vio y empezó a imaginar.
Era un vehículo de unos 15 metros de largo, enorme, fuera de funcionamiento y sin siquiera dos de sus ruedas. Para cualquier otra persona podía ser un problema. Para él era exactamente lo contrario: podía convertirse en el espacio que estaba buscando.
Había, sin embargo, un detalle bastante importante: Matías tenía apenas US$200. Eran los únicos que llevaba encima ese día. Le preguntó al hombre del desarmadero cuánto quería por el trolebús y terminó comprándolo con ese dinero.
Después de encontrarlo, todavía tenía que resolver cómo llevar semejante vehículo hasta su propiedad. “Llamé a una grúa y le pedí a mi papá que me prestara plata para pagarla. Vino la grúa con un camión, con un chasis bajo, lo levantamos y lo llevamos hasta el hostel”, explicó.
El trolebús viajó en un camión hasta Chacras de Coria y quedó estacionado en la calle, detrás del terreno. Ahí apareció el segundo problema: no había manera de meterlo adentro.
El trolebús no funcionaba y tenía unas dimensiones que hacían imposible moverlo como si fuera un vehículo cualquiera: “Al otro día me puse a buscar en Google cómo hacían los vikingos en la serie para mover cosas pesadas. Pensé: si ellos lo hacían hace 100 años, yo también puedo”.
Consiguió madera en un aserradero y una retroexcavadora. Entre todos fueron levantando el vehículo y colocándolo sobre los troncos para hacerlo avanzar poco a poco. Fue una escena casi absurda: un viejo trolebús canadiense avanzando sobre troncos para entrar al jardín de una propiedad de Chacras de Coria. “Fue una odisea entrarlo”, recordó entre risas.
Cuando finalmente entró, Matías sintió que había conseguido lo más difícil. Pero en realidad recién empezaba. “Cuando lo metí estaba feliz de tener semejante bicho, sobre todo por la historia que tenía. Quería reutilizarlo, no quería que quedara abandonado”, expresó.
Sin embargo no fue fácil. El trolebús pasó aproximadamente un año sin convertirse en nada. Lo utilizaba como depósito mientras el hostel seguía funcionando. Cada vez que podía juntar algo de dinero, volvía a invertir en él. Sacó todos los asientos, trabajó sobre el piso, primero con cerámicos y después con porcelanato, modificó las ventanas y empezó a fabricar los muebles junto con familiares y amigos. “Fue remar en dulce de leche”, aseguró.
Un primo que trabaja con metal lo ayudó con parte del mobiliario. Otros amigos fueron colaborando en distintas tareas. Matías aprendió mientras hacía. Y así pasaron los años.
La restauración completa llevó alrededor de ocho años. A los tres, sin embargo, el lugar ya estaba lo suficientemente avanzado como para que pudiera empezar a trabajar allí.
Hasta los detalles más pequeños llevaron tiempo: las luces delanteras y traseras, distintas partes de la carrocería y hasta una bocina inspirada en Los Dukes de Hazzard. Nada parecía demasiado pequeño como para no dedicarle horas. “Yo no tenía idea, mi vida se maneja de forma improvisada”, recordó Matías al recordar aquel proceso. Pero esa improvisación tenía una regla: hacerlo despacio y hacerlo bien.
Hoy, cuando alguien entra al estudio, cuesta imaginar que alguna vez aquel lugar fue simplemente un vehículo abandonado en un desarmadero.
El trolebús conserva por fuera buena parte de su aspecto original. Es largo, ancho y mantiene la estética de fábrica. En uno de sus laterales, la inscripción que alguna vez decía “Empresa provincial de Mendoza” fue reemplazada por una mucho más acorde con su nueva vida: “tatuajes”.
Fuente: TN