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Juana Repetto: “Te juzgan menos si quedaste embarazada accidentalmente que si lo haces responsablemente en un centro de fertilidad”

La actriz e influencer habló a solas con Teleshow: su nuevo libro, las distintas formas de maternar y hasta se animó al desafío de responder las preguntas que la gente hace sobre ella en Google

Hace las cosas a su manera. Y así vive el amor, la familia, la amistad, el trabajo. Lejos de ser rehén de sus impulsos -que por supuesto que los tiene, ¿quién no?-, Juana Repetto se deja llevar por las ganas, siendo fiel a sus deseos. Pero antes de concretarlos analizará cada alternativa, evaluará los riesgos de sus decisiones, procurará entender cuáles serían las consecuencias para, llegado el caso, asumirlas por completo.

Del mismo modo que se convirtió en una pionera al hacer pública la búsqueda de un hijo sola, a través de un tratamiento de inseminación artificial, Juana se permitió ir compartiendo los pasos de la maternidad de Toribio. Tanto aquellos que daba con firmeza como los que hacía en falso; incluso, en los que trastabillaba. Y mostró la felicidad y la angustia, y descubrió las certezas y las dudas. Y los miedos.

Todo aquello ahora es un libro: No estás fallada. Un manual sin filtros para abordar la maternidark. Porque claro, están las luces pero también las sombras, y hasta la oscuridad que tampoco esconde, más bien, insiste en iluminarla para aprender de ella. Y aceptarla. Y aceptarse.

Tampoco se esconderá en este encuentro con Teleshow, en Boutique Apartments BA como escenario. Si en las páginas de su libro vuelca toda su franqueza, en este reportaje no se guardará nada en la solapa, dejando un tendal de confidencias y confesiones. Porque Juana Repetto no es de manual. Por el contrario: prefiere, día a día, escribir el suyo. El propio. Así vive. Y así, lo cuenta.

—¿Cuántas veces te sentiste fallada?

—Uff, muchas. Sobre todo en mi primer puerperio. Ahí dije: “Uh, no, algo está mal”. Pero yo no estaba fallada: me estaba pasando lo que le pasa a la gran mayoría de las mujeres, que tenés momentos de felicidad enorme, momentos de angustia, momentos de incertidumbre, y decís: “Estoy acá, con lo que más deseé en la vida, ¿y por qué no me siento feliz? ¿Por qué no lo estoy disfrutando? ¿Qué me está pasando? Estoy fallada, algo está mal”. Y no: es re normal.

—Hablaste de pensamientos oscuros: pueden suceder, porque una se asusta mucho…

—Sí, sí. Yo pensaba que (mi bebé) iba a morir porque tenía un moco y no iba a respirar a la noche; o sea, iba corriendo. Me fui a mi casa sola, creyéndome la Mujer Maravilla, con el chiquito recién nacido; de la clínica a mi PH en el que vivía, los dos solos. Se cortó la luz la segunda noche y casi desfallezco: era agosto, pleno invierno, “ya está durmiendo, ¿qué hago?, no puedo salir a pedir ayuda, estoy acá”. Escuchaba ruidos del llamador de ángeles del vecino, gatos; era una película de terror, con el bebito de 10 días, ahí. Alquilé mi PH por el verano y me fui a lo de mi vieja. Le decía: “¡No respira! Tiene un moco”. Y mi mamá: “Pará, tiene un moco…”. Es literal lo que te digo.

—Además del puerperio, ¿creés que en tu caso estaba la responsabilidad que implicaba haber decidido tener un bebé sola?

—Sí.

—En el libro contás muy bien cómo fue todo ese proceso y esa decisión.

—Sí, sí. La primera sensación de angustia y de terror que me invadió post parto fue: “¿Y si no puedo yo, qué hago? Bueno, mi mamá (Reina Reech) lo va a querer. Mi hermano se va a ocupar. ¿Y si yo no lo quiero?”. Y era totalmente contradictorio, porque estaba absolutamente pegote, conectado, se prendió perfecto a la teta, tomaba bárbaro del minuto cero. O sea, había una conexión espectacular y yo estaba muerta de amor, pero no sé por qué mi cabeza pensaba en si yo no lo iba a querer, y qué iba a pasar, porque estaba yo sola. Me pasó al par de horas de parir, y me duró un par de meses. Empecé terapia. Me costó un montón. Hablan de depresión post parto; yo no estaba deprimida, estaba aterrada. No sé cómo explicarte.

—Y las que están deprimidas…

—También está bien.

—Respecto a la maternidad, hay un exceso de información que por momentos puede marear.

—Sí, sí. El exceso de información abruma, y en el libro también hablo de eso: tanto seguir cuentas de crianza fisiológica, respetuosa y demás, terminás sintiéndote la peor madre del mundo porque no podés seguir a rajatabla lo que dicen esas cuentas, que son muy extremistas, pero porque te están mostrando el ideal, y el ideal no existe. Y yo hago un esfuerzo sobrehumano: la preocupación por la alimentación, por el movimiento libre, por agacharme cada vez que tengo que hablar con un hijo para decirle algo, y tratar de hacerlo de buena manera aunque sea la vez doceava que le estoy diciendo algo y no me da pelota. De repente colapso, y hago todo lo contrario a lo que sé que hay que hacer, por supuesto. Así y todo te sentís una mierda por haberle gritado un día, por haber colapsado… Eso es lo que no ayuda de tanta data de tantas cuentas que hay dando vueltas, con información tan extremista. Está bueno lograr el equilibrio. Y para mí, la información nunca va a estar de más.

Juana con Sebastián Graviotto y sus dos hijosJuana con Sebastián Graviotto y sus dos hijos

—Juana, ¿qué diferencias encontrás entre la maternidad sola y aquella acompañada por una pareja? Porque una puede estar acompañada de un montón de gente.

—Ahí está la paradoja. Yo estuve mucho más acompañada a nivel cantidad de gente y atención cuando lo tuve a Toro que cuando lo tuve a Beli (su segundo hijo). Cuando lo tuve a Beli, éramos nosotros cuatro en casa, y fue espectacular y el puerperio fue súper liviano. Tenerlo a Sebastián (Graviotto su marido) al lado me hacía compartir la responsabilidad y me hizo bajar 10 millones de cambios. Pero con Toro tenía a mi mamá 100% encima mío porque, como estaba sola, era lo que necesitaba. Y mi hermano, mi papá: estaban todos muy pendientes. En algún punto, éramos muchos más que dos criando a Toro.

—¿Qué te pasó con la mirada de la sociedad cuando contaste el embarazo de Toro? Eras súper joven, en ese momento no estabas en pareja, y decidiste, con todo tu derecho, que tenías ganas de ser mamá de esa forma. Pero hubo infinitas notas y gente opinando al respecto.

—Me imaginé que iba a causar cierto impacto, pero no el que tuvo: cambiabas de canal y en todos los noticieros estaban hablando de esto. Ahí fui y me senté con Vanesa Rawe, que es la persona con la que hice el tratamiento de fertilidad, y le dije: “Explicame bien todo cómo es”. Y empecé a averiguar de partos, de embarazos y de lactancia. Y ahí me fui copando. Y por eso este manualcito de maternidad, como le decimos, que es como un abanico a raíz de la cronología de mi historia, donde tenés de todo: desde estar buscando un embarazo hasta la escolarización. Lo importante es que (en el libro) hay profesionales hablando de cada tema, más allá de que te puede interesar o no mi mirada.

—¿Y cómo fue buscar un hijo de la otra forma, ya en pareja y con un hermano mayor?

—Fue más rápido. Y re loco, porque yo era más grande y no estaba haciendo ningún tratamiento de fertilidad y me costó menos. O sea, con Toro me hice tres inseminaciones: si en la tercera no quedaba, me quedaba sin plata. Era: “Listo, es la última”. De hecho, me puse en pedo el día que me hice un Evatest y me dio negativo: “Listo, ya fue, no tiene que ser, no seré madre” (dije). Y me fui con unos amigos a un bar brasilero que había por acá a la vuelta, y una semana después me terminé enterando, por análisis de sangre, que estaba embarazada.

"Te juzgan menos si quedaste embarazada accidentalmente que si lo haces responsablemente en un centro de fertilidad", reveló con respecto a su decisión de ser madre sola"Te juzgan menos si quedaste embarazada accidentalmente que si lo haces responsablemente en un centro de fertilidad", reveló con respecto a su decisión de ser madre sola

—Eras muy chica, y por eso también sorprendió tanto en ese momento tu decisión.

—Sí, sí. Si tenés 50 años no se te juzga por ser madre soltera porque “ah, se te acabó el tiempo”, entonces estás habilitada. Pero cuando tenés 27, no. Al fin y al cabo lo único que cambia es que el chico va a tener una madre más grande o más joven. Lo importante es el deseo y la responsabilidad con la que uno la encara. Pero es terrible: te juzgan menos si quedaste embarazada accidentalmente que si lo haces responsablemente en un centro de fertilidad. “Ay, pobre, quedó embarazada”. Pero si es educada y no estaba drogada, ¿pobre qué, entendés? Y por lo menos acá, en Argentina, nadie había contado que sería madre o padre soltero. Después de Toro vinieron varios que se fueron animando. Pero en ese momento fue el primer caso así, mediático.

—¿Toro sabe que el papá de Beli no es su papá?

—Sí, re. Toro lo tiene más resuelto que la mayoría de las personas. Me llaman a veces mamás del cole cuando va a la casa de un amigo: “Che, no sabía qué hacer porque mi hijo, o mi hija, estaba muy insistente con preguntarle si Sebastián era el papá, y Toro le decía ‘no, no tengo papá’, como muy suelto. Y yo no quise decir ni sí ni no porque no sabía cómo lo manejan ustedes”. Y no, él lo tiene muy claro. Y algo que podía pasar o no, y por lo menos al día de hoy no pasó, es que él eligiera a Sebi como papá. De hecho el rol, con título, sin título, un poco lo ocupa y otro poco no, porque justamente la elección de Toro es muy clara. Él te dice: “Yo no tengo papá”, “¿Por qué?”; “Porque nací sin papá”. De hecho, cuando quería un hermanito, me decía: “Dale, mamá, andá al médico a buscar un hermanito”. Sabe perfecto que él viene de un tratamiento médico. Me lo preguntó de muy chico y se lo expliqué así, muy francamente, con las palabras tal cual son. Y después, mucho más no me volvió a preguntar.

Fuente: Infobae

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Delfina Chaves reveló el desafío más complicado de su carrera que le tocó hacer en la serie “Máxima”

El crecimiento personal y las decisiones que cambian para siempre el destino de una persona son parte de los conceptos que se desarrollan en la segunda temporada de la serie Máxima, la biopic sobre la argentina que se convirtió en reina de los Países Bajos.

En una entrevista con TN Show, Delfina Chaves reveló los secretos detrás de su trabajo para componer a Máxima Zorreguieta en esta nueva etapa de la ficción y contó cuál fue el desafío más importante que tuvo al trabajar en esta ficción.

“El personaje tiene que aprender cómo ganarse el respeto de la gente en una cultura donde lo que más se celebra es la modestia y el perfil bajo”, sintetizó la actriz.

Qué es lo más difícil que Delfina Chaves hizo en la serie “Máxima”

La segunda temporada de Máxima arranca con una situación de quiebre que permite repasar la etapa de la vida de la protagonista en la que está más instalada dentro de la familia real de Países Bajos.

Esto lleva a que, la manera de hablar y de dirigirse de Máxima, sea distinta desde la ficción a lo que fue la primera temporada. Por eso, Delfina Chaves tuvo un trabajo titánico para mezclar formas, perfiles e idiomas.

“Hay un tema con los idiomas en la serie, porque tenés que hablar inglés y neerlandés”, consultó TN Show. “El inglés ya me era complicado, pero en la segunda temporada me sentí más cómoda. En la primera estaba todavía encontrando mi lugar con el idioma. No lo hablo fantástico y no me siento tan cómoda, pero en la segunda me sentí más dueña de mis palabras”, comentó.

Con respecto al idioma que se habla en Países Bajos, Chaves comentó que fue totalmente diferente para ella porque no conocía una sola palabra. “El neerlandés fue distinto, porque aprender algo por fonética es muy difícil. Nunca lo había hecho. Tenés que repetir siempre: es un músculo que solo se usa para eso”, remarcó.

“¿Cuánto tiempo estuviste para aprenderte las frases?“, buscó saber este medio. ”Llegaba muy afilada al set, porque le tengo mucho respeto al equipo técnico, pero el aprendizaje llevó tiempo: unos seis meses, por ejemplo. No era una sola frase, eran muchas, y las iba trabajando según el plan de rodaje", explicó.

Hace muy poco, Chaves había comentado que la serie significó mucho para ella, pero que fue lo más difícil de su carrera. Lo sigue ratificando.

“Sobre todo a nivel integral: profesional y personal. Era mucha carga. Mi personaje es el nombre de la serie, entonces el peso de llevar la historia fue muy fuerte. Fue complicado tener tantas escenas y filmar en un mismo día situaciones tan distintas entre sí. Muy complejo. Cada proyecto tiene su nivel de dificultad, y no me gusta comparar, pero a grandes rasgos sí, fue uno de los más difíciles”, enfatizó.

Cómo es la segunda temporada de la serie “Máxima”

A través de seis nuevos episodios, la segunda temporada de Máxima, que emite HBO Max, se instala en la etapa más adulta de la reina de los Países Bajos. Es el momento en el que ella intenta consolidar su rol dentro de la familia real y tiene que dejar de lado algunos deseos personales.

“¿Cómo te sentiste con el personaje que es diferente al de la primera temporada?“, preguntó TN Show, con respecto a los cambios de personalidad de su composición para la ficción.

“Hay algo de lo que pasa con Máxima a partir de que entra a la familia real y lo que significa después estar en ese lugar. No es que todo termina una vez que ella es parte, sino que empieza la búsqueda de encontrar su lugar, su voz, lo que se espera de ella y también lo que ella pretende de este nuevo espacio que quiere ocupar, más allá de ser madre o de traer a las próximas generaciones de reyes y reinas. Se nota que el personaje está más afianzado dentro de la familia”, comentó.

Chaves dijo que su personaje “tiene que aprender la humildad” en la sociedad en la que está buscando insertarse. Por eso, de a poco, va mutando sus formas.

“El personaje tiene que aprender cómo ganarse el respeto de la gente en una cultura donde lo que más se celebra es la modestia, el perfil bajo. Tienen un dicho: lo más loco que podés hacer es ser normal. Entonces hay algo del perfil bajo, de la humildad, de agachar la cabeza. Para mí, viene a aprender eso. La historia empieza en el primer capítulo con el choque en auto con un carnicero, y eso sigue a lo largo de toda la temporada. Es una metáfora: muchas veces hay que pedir perdón, bajar la cabeza y admitir el error”, sostuvo.

Las repercusiones en la vida de Delfina Chaves por la serie Máxima

No hay dudas que la serie que Delfina Chaves protagoniza junto a Martijn Lakemeier es un cambio rotundo para ella, tanto a nivel nacional como a nivel mundial, por el tipo de producción que es. “¿Creés que esta serie te abrió puertas a nivel internacional?“, buscó saber este medio. ”Fue mi primera experiencia internacional, la primera y única hasta ahora. Ojalá que sí“, dijo la actriz.

Sobre la consulta de si tiene ganas de trabajar en Hollywood, Chaves dijo que más allá de si puede o no llegar a ella le interesa “hacer cine” y estar en una “película con corazón, con directores con una visión y con un buen equipo de trabajo”.

“Eso es algo que te lo dan los años y la experiencia. Soy muy joven y todavía tengo que seguir creciendo. Pero puede ser en Hollywood, en la Argentina o en cualquier lugar: lo importante es un buen guion, con mensaje y con una mirada”, remarcó.

También, Delfina Chaves contó que no tiene idea de cuál pudo haber sido la opinión de Máxima sobre su vida porque nadie se contactó con ella para hacerle llegar algún punto de vista. “Nada”, lanzó.

Sobre el final, la actriz reflexionó acerca de que para ella la experiencia de trabajar en otro país “fue enriquecedora” porque eso le permitió tener “otras formas de ver el mundo”.

“El set en Países Bajos es muy horizontal: no hay jerarquías marcadas, todos comparten los mismos espacios, comen juntos, esperan juntos. Eso también se ve en la sociedad. No hay grandes diferencias entre clases sociales”, enfatizó.

La mirada del otro está puesta en esa sociedad, pero desde otro lugar. Según la visión de Chaves, “esa lógica se traslada a lo cultural y es muy interesante” porque “son muy directos”. “Te hacen preguntas sin rodeos, incluso incómodas, desde temprano, mientras te están maquillando. No hay susceptibilidad: todo está abierto al intercambio”, cerró.

Fuente: TN

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Romina Gaetani denunció por violencia de género a su pareja tras ser hospitalizada

Una profunda preocupación se instaló en las últimas horas tras conocerse que Romina Gaetani habría sido víctima de un episodio de presunta violencia de género de parte de su pareja Luis Cavanagh que derivó en su internación en un sanatorio de Pilar y en la intervención policial y judicial. La información fue dada a conocer por LAM (América TV), donde se leyeron al aire detalles del parte policial que documenta el hecho.

Según relató Ángel de Brito, el episodio ocurrió durante la noche, cuando un llamado al sistema 911 alertó sobre una situación de violencia en el Tortugas Country Club, ubicado sobre la colectora de la Panamericana, en el partido bonaerense de Pilar. Al llegar al lugar, el personal policial mantuvo una entrevista con el equipo de seguridad del country, quienes manifestaron que una mujer se encontraba en estado de nerviosismo y habría sido agredida por su pareja.

De acuerdo al parte oficial leído al aire, la mujer fue identificada como Romina Gaetani, actriz argentina de 48 años. En el documento se consigna que ella misma relató que su pareja tenía conductas agresivas motivadas por celos. Ante ese cuadro, se solicitó la presencia de una ambulancia del SAME, que dispuso su traslado al Hospital Central de Pilar debido a su estado de nerviosismo y a las lesiones que presentaba.

Uno de los datos que más impacto generó fue que, según trascendió desde el sanatorio, los médicos constataron golpes visibles en los brazos y en la zona de la cadera, lo que activó de manera inmediata el protocolo correspondiente. Tal como explicaron en el programa, cuando una persona ingresa a una guardia con lesiones de este tipo, el personal médico está obligado a dar aviso a las autoridades y a realizar la denuncia correspondiente.

En paralelo, se estableció comunicación con la Unidad Funcional de Instrucción de Género, que dispuso el envío de personal de Fiscalía al hospital para recepcionar la testimonial de la actriz y avanzar con las actuaciones judiciales. En el mismo parte se identifica al imputado como Luis Ramón Cavanagh, argentino, de 59 años, empresario, señalado como la pareja de Gaetani al momento del episodio.

Ángel de Brito aclaró que intentó comunicarse con la actriz durante la jornada, pero no logró contactarla. También que la actriz de producciones como La 1-5/18 y Soy gitano fue dada de alta médica al mediodía del día siguiente, aunque hasta el momento no hubo declaraciones de su parte ni de su entorno cercano.

Fuente: Infobae

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Nath Aponte, participante de la Voz Argentina: “A los 14 años me independicé”

“El teatro musical me salvó, realmente”, afirma Nath Aponte, cantante y figura del reality La Voz Argentina, en una conversación marcada por recuerdos, sueños y aprendizajes. La joven artista, de veintitrés años, compartió con Teleshow cómo los escenarios y la música se convirtieron en su refugio y camino de autodescubrimiento.

Desde muy pequeña en su Paraguay natal, Nath Aponte supo que el arte sería parte de su vida. “Siempre fue el canto. Yo empecé cantando en la iglesia cuando era superchiquitita”, recordó la cantante, quien reveló que este primer contacto la ayudó a canalizar sentimientos y conectar con la gente. La música pronto se transformó en su primer amor, al igual que el teatro musical, género que la marcaría para siempre.

—El canto y el teatro musical son mis primeros amores —cuenta Aponte—. Estoy estudiando en Comedia Musical Paraguay, que es mi academia en Paraguay, donde curso con Santiago Palumbo, su director, mi papá artístico. Y ya te contaré nuestra historia, que es muy amplia y muy genial.

El camino artístico de Nath, sin embargo, no estuvo exento de dudas e inseguridades. “El miedo también, capaz, de repente, de los padres a que su hijo se dedique al arte al cien por ciento, ¿entendés? Más que en Paraguay es un poco complicado, porque no hay tanto mercado. Es un camino que se va haciendo de a poco”, explicó la joven, quien considera que la perseverancia es fundamental para enfrentar las incertidumbres.

La intérprete recordó el momento en que decidió involucrarse a fondo con el teatro musical,en su adolescencia, cuando tomó la iniciativa de acercarse a la academia, pese a carecer de recursos económicos: “Yo nunca conocí el teatro musical. Veía películas tipo High School Musical, pero nunca vi una obra de teatro así, musical. Y me fui y le dije: ‘Yo quiero estudiar acá’. No tenía nada para pagar, ¿entendés? Y él, literal, me dijo que tenía como unos ojos así saltones y me ofreció una beca completa”.

Ese gesto marcó un antes y un después en su formación, permitiéndole no solo perfeccionarse en la academia, sino también encontrar una pasión que sería central en su vida.

— ¿Cómo conociste a Santiago Palumbo?

— A Santi le conocí en un casting. Ya había ido a un casting para una fundación para estudiar canto y todo el mundo me decía: “Estamos entrando a Comedia, vamos a Comedia, Santi, Santi, Santi...”. Y yo preguntaba: ‘¿Quién es Santi? ¿Qué es Comedia?’. Tenía trece, catorce años, fui y le dije: “Yo quiero estudiar acá”. Gracias a que él me dio esa beca y que le conocí, hoy en día puedo estudiar lo que me gusta, encontré una pasión impresionante con el teatro musical.

— ¿Qué significa Santi en tu vida?

— Fue siempre esa luz que me ayudó a creer en mí, porque yo nunca imaginé que iba a estar acá. No caigo todavía, es mucha información junta. Es genial, porque querés disfrutar el momento y abrazarlo, pero también querés hacer las cosas bien para no decepcionar.

— ¿Sentís que Santi es el apoyo que no tuviste de tu familia?

— Sí, re. Tengo mis mejores amigos en Comedia, de verdad te juro que nunca en mi vida sentí tanto amor como el que ellos me dan. Nunca conocí gente con un corazón tan lindo y con ganas sinceras de querer verte bien y de que a vos también te pase eso.

— ¿Qué papel juega tu familia biológica en tu carrera artística?

— Mi familia no estaba tan de acuerdo con el arte cuando era chica, entonces siempre estuvieron muy al margen. Siempre sostengo y digo que Comedia Musical, mis compañeros de la academia y Santi son mi familia. Creo que uno, cuando va creciendo, va viendo que la familia se construye. Me siento muy feliz de tener a mis amigos acompañándome.

— ¿Cómo surgió la decisión de venir de Paraguay a Argentina para participar en La Voz?

— Fue algo que siempre soñé, el formato de La Voz para mí y para Santi es impresionante. Ambos decíamos: “Se va a dar el momento y lo vamos a sentir en el corazón”. Somos un equipo, donde Santi va, yo voy. Había mucho talento en el casting, tantos jóvenes con el mismo sueño. Cuando salió el casting, Santi me mandó y confié porque siento que él tiene una visión muy amplia. Es como un ángel que el universo me mandó. Yo siento que el arte nos ayuda, nos trae a nosotros mismos otra vez. Y sentí que era el momento de estar acá.

— ¿Cómo fue vivir el casting y la previa a las audiciones?

— Cuando llegué a Buenos Aires el primer día, estábamos en la fila con muchísima gente. Cada uno decía “yo voy a cantar esta canción”, y era una voz impresionante tras otra. Había una probabilidad alta de no quedar. Yo decía: “No voy a quedar, pero la experiencia ya está. Vuelvo el año que viene si se hace otra vez”. Porque hay muchísimo talento. Tenía miedo, pero decía: “Va a pasar lo que tenga que pasar. Si no es el momento, no pasa nada, el año que viene sigo probando”. Siempre fue un anhelo muy grande estar en La Voz. Yo quiero poder vivir mi vida al máximo, ser yo al cien por ciento y conectar con la gente. Que el día que yo ya no esté, la gente me recuerde por alguna música mía o una vez que me escuchó cantar o hablamos y le dio un mimo a su corazón.

— ¿Qué rol tienen tus países de origen y de residencia en tu sueño artístico?

— Estoy muy agradecida con la gente de Argentina por abrirme las puertas a este país tan hermoso, y también a la gente de Paraguay. Paraguay es mi sangre, es todo. Quiero llevar la bandera en alto, quiero hacer las cosas bien, poner todo de mí y que se sientan orgullosos.

— ¿Tenes un objetivo especial para tu paso por el programa?

— Sí, muchos. Uno es sacar mi música, poder empezar a conocer más del teatro musical acá, y allá, generar un cambio. Uno de mis sueños es estar en calle Corrientes haciendo una obra. Amo eso. En Paraguay también, mostrarle a los artistas que tenemos garra y que podemos. “Kuña guapa” se dice en guaraní cuando sos una mujer fuerte y siento que eso representa la raza guaraní.

— ¿Hubo momentos difíciles de tu infancia?

— Muchos, el hecho de independizarme muy chica, de buscar mi camino sola. A los catorce fui a vivir con mi hermana mayor para poder estudiar teatro musical. Empecé a trabajar en algunas cosas. Fue difícil, duro, pero no imposible. A los dieciocho me mudé sola y fue la mejor decisión.

— ¿En qué cosas trabajabas cuando tenías catorce años?

— Ayudaba en el restaurante de mi hermana, atención al cliente, porque siempre me gustó hablar mucho. Empecé trabajando con ellos y súper bien.

— ¿Tuviste miedo en toda esa etapa hasta sentirte segura?

— Siempre tuve miedo. Empecé a formar una seguridad en Comedia. Siempre me sentí pequeña al cantar, pero al mismo tiempo me sentía grande y decía: “Esto es lo que yo amo, esto es lo que quiero hacer toda mi vida”. No importa la fama, no importa la plata. Yo quiero cantar nomás.

— ¿Qué artistas de Argentina admirás?

— Un montón. Luk Ra, que es nuestro coach en La Voz. La calidad de humano que tiene es increíble. Tuvimos coacheo con Cazzu para los Knock Outs, fue una locura escuchar sus consejos y que te escuche cantar. Lali es una pop star, es todo. Miranda, Sole, admiro a todos muchísimo.

— ¿Por qué elegiste a Luk Ra como coach?

— Lo sentí en mi corazón. Fue el primero que se dio la vuelta, el primero que creyó en mi voz. Sentía en mi corazón que debía elegirlo. Admiro a todos, pero Luk Ra fue una decisión hermosa.

— ¿Creés en las cábalas? ¿Por qué llevas la carta de la Emperatriz?

— Sí, re creo. La carta de la Emperatriz es una cábala para mí. Me ayuda a permanecer concentrada y enfocada en mis creencias. Empecé en la iglesia cuando era muy chica. Siempre creí mucho en Dios, en el universo, en la energía. Me hace volver a mi raíz y sentirme conectada con mi luz. El artista es esa luz en medio de la oscuridad.

— Hace poco mencionaste una pérdida cercana. ¿Cómo te afectó?

— Fue duro porque fue mucha información de golpe. Pasó lo de mi cumple número veintitrés, mi primer cumple fuera de Paraguay, y falleció mi amigo Marce. Estuve en shock y traté de ir procesando la información de a poco. Me pone feliz saber que vivió la vida como quiso y estaría completamente enamorado de este momento. Sé que está presente, por ahí, y que estaría muy feliz de ver cómo Paraguay se está presentando ante el mundo.

— ¿Te ves como posible ganadora de La Voz Argentina?

— No sé. Quisiera decir que sí, porque es mi sueño, pero es muy difícil, hay mucho talento. Tengo compañeros impresionantes. Ojalá, Dios quiera. Ahora, más que nunca, voy a necesitar todo el apoyo de Paraguay y también de Argentina. Pase lo que pase, estoy feliz y ya me siento ganadora por haber llegado hasta acá.

Fuente: Infobae

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