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De escuelas a centros para niños: las obras que Alberto Fernández no terminó y están en duda de cara al futuro

El actual Gobierno deja más de 2000 proyectos en ejecución, que en muchos casos tienen poco avance físico. Javier Milei planteó que buscará el déficit cero y que invitará al sector privado a invertir pero hay incertidumbre. Las claves de la etapa que se viene.

Nosotros no tenemos plata, no tenemos plata. Con lo cual esas obras pueden ser entregadas al sector privado y que las termine el sector privado. Que busquen la forma de financiarlo. Vamos a ir a un sistema de iniciativa privada a la chilena. Le buscará la forma el que hace el proyecto. Sino hacemos el ajuste fiscal nos vamos a la hiperinflación. Nos vamos a 95% de pobres y 80% de indigentes. No se negocia el equilibrio fiscal”, lanzó de manera tajante el presidente electo Javier Milei en una de las entrevistas que brindó pos la victoria en el balotaje.

Según el portal de datos abiertos del Ministerio de Obras Públicas de la Nación actualmente hay 2302 proyectos en ejecución, es decir, activos. La gestión saliente de Gabriel Katopodis asegura que todas esas iniciativas corren riesgo ante la llegada de Milei al poder pero lo cierto es que el Gobierno de Alberto Fernández deja a algunas de sus obras insigna incompletas, con plazos de finalización totalmente vencidos y promesas inconclusas.

De casas para familias y jubilados a Escuelas Técnicas y Centros de Desarrollo Infantil sin olvidar los Centros Ambientales que prometió Juan Cabandié. La gestión de Fernández se despide con un tendal de obras sin terminar que se convierte en una herencia sobre la que se desconoce qué hará su nuevo “dueño”. Los proyectos no son solo de la cartera de Obras Públicas, hay falta de avances en obras del Ministerio de Desarrollo Territorial, Mujeres, Ambiente, entre otros.

Es que si efectivamente Milei decide transferir estos proyectos al sector privado, a través de la iniciativa de obra pública “a la chilena”, se planteará un interrogante sobre el futuro de ciertos proyectos ante la posibilidad de que el sector privado no se vea interesado en terminarlos.

La herencia de Alberto Fernández en obra pública

De escuelas a centros para niños: las obras que Alberto Fernández no terminó y están en duda de cara al futuro

Centros de Desarrollo Infantil (CDI)

En noviembre de 2020, aún con un barbijo en su rostro, el presidente Alberto Fernández anunció junto con el ministro de Obras Públicas Gabriel Katopodis, la construcción -en una primera etapa- de 300 Centros de Desarrollo Infantil a los que años más tarde se le sumarían otros 200 más. Así la Casa Rosada prometió en total poner en pie unos 500 de estos espacios dedicados al cuidados de niños vulnerables de entre 45 días y 4 años.

De hecho, en la resolución publicada en el Boletín Oficial se indica que unos 300 de estos CDI estarían listos entre 2021 y 2022. Nada de eso ocurrió.

Según datos oficiales a los que accedió TN, de los 500 Centros de Desarrollo Infantil, se terminaron 116, es decir, el 24%.

El problema no solo radica en el bajo porcentaje de culminación de estos proyectos sino que además, los que están en ejecución, en un buen número, no tienen un gran avance. Unos 39 CDI en ejecución están entre un 0%-10% de avance y unos 50 están por debajo del 30% de avance en su construcción.

Uno de los CDI que el Gobierno no terminó. Foto: Ministerio de Obras Públicas.

Uno de los CDI que el Gobierno no terminó. Foto: Ministerio de Obras Públicas.

El resto de los proyectos en ejecución tienen diferentes grados de avance, mientras que 56 obras ni empezaron y 12 están en licitación. Por tan solo citar un ejemplo, el CDI de Los Polvorines empezó a construirse el 16 de noviembre de 2021. Debía estar listo en 240 días, es decir, en 8 meses. Está en un 18% pese a que ya se le inyectaron millones.

Las claves de la obra pública que se viene: qué piensa hacer Javier Milei

El sistema que se analiza implementar en el Ministerio de Infraestructura que tendrá a cargo Guillermo Ferraro le permitirá al privado que culmina la obra poder explotarla por años, aunque no todos los proyectos una vez terminados generan ingresos como puede hacerlo una ruta o un gasoducto.

Las claves de la obra pública que viene en la Argentina:

  • El Estado va a reducir su participación
  • Invitación al sector privado para que invierta en obras claves
  • Dudas sobre el futuro de las obras más pequeñas
  • Ante la posible rescisión de contratos, analizan cómo evitar una ola de juicios
  • Las obras que tengan un alto grado de avance se culminarán: se respetará el contrato

Milei dijo que en su Gobierno se llevará la obra pública a cero. (AP Foto/Evan Vucci)

Milei dijo que en su Gobierno se llevará la obra pública a cero. (AP Foto/Evan Vucci)Por: AP

Escuelas técnicas

Corrían los calurosos días de febrero de 2022. En Tecnópolis, y ante ministros, gobernadores e intendentes, Alberto Fernández anunciaba uno de sus proyectos más ambiciosos en materia de educación y obra pública: construir 100 escuelas técnicas en todo el país.

A meses de que se cumplan dos años de esa promesa, solo se terminó una de las cien escuelas prometidas, es decir, el 1%. Además, tan solo 15 escuelas están en ejecución, es decir que la promesa de Alberto Fernández quedó en eso, un anuncio vacío.

El programa para realizar las escuelas técnicas está a cargo del Ministerio de Obras Públicas y la cartera de Educación e intervienen provincias y municipios, que hacen las veces de entes ejecutores. Hay casos muy llamativos. Uno de estos es el de Zárate, municipio al que le dieron $96 millones para una escuela que no existe. No hay nada.

De acuerdo a documentos oficiales a los que accedió este medio, a julio el Ministerio de Obras Públicas había entregado $751 millones en el marco de este programa para que solo esté lista 1 de las 100 escuelas. Números que hablan por sí solos.

Centros para jóvenes con problemas de consumo

El anuncio fue hace más de un año, específicamente en junio de 2022. La Secretaría de Políticas sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR) Gabriela Torres informó los detalles de un proyecto para construir en todo el país 10 Casas de Día para Jóvenes dedicadas a la prevención y/o el tratamiento de consumos problemáticos de sustancias en todo el país. Al poco tiempo se le sumarían 20 más, por lo que en total la promesa ascendía a 30 de estos sitios.

Una de las casas para jóvenes con adicciones que nunca se terminaron. Foto: TN.

Una de las casas para jóvenes con adicciones que nunca se terminaron. Foto: TN.

A casi un año y medio del anuncio, no se terminó ninguno de estos espacios y solo se están construyendo seis, con un grado de avance lento. En otras palabras, la gestión de Alberto Fernández dejará el poder sin haber entregado ni uno de estos espacios pese a que ya invirtió en la estructura y trabajos de los pocos en ejecución, unos $114 millones de acuerdo a datos oficiales a los que accedió este medio.

Las casas “abandonadas” por Macri que Alberto Fernández tampoco terminó

“Cuando empecé a ver las casas que estaban todas virtualmente terminadas y vacías no me lo perdonabame sentía mal. Esto es algo que ideó Néstor (Kirchner), ejecutó en gran medida Cristina (Kirchner) y que yo vengo a terminar la obra de ellos dos”.

Con esas palabras, y ante la atenta mirada de la Vicepresidenta, Alberto Fernández anunciaba en mayo de 2021 la puesta en marcha del Plan Reconstruir, una iniciativa a través de la que el Gobierno se proponía terminar 55.000 casas en todo el país que supuestamente habían sido abandonadas durante la gestión de Mauricio Macri.

Las casas del barrio Dorrego en Quilmes que nunca se terminaron. Foto: TN.

Las casas del barrio Dorrego en Quilmes que nunca se terminaron. Foto: TN.

Pero a dos años y seis meses del anuncio del programa que lleva adelante el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat solo se terminaron 5500 casas, es decir, el 10% del total de las viviendas. Además el nivel de ejecución de las restantes casas no es el mejor: solo se están reconstruyendo casi 10 mil viviendas más, es decir que hay alrededor de 35 mil casas sobre las que nunca se colocó ni un ladrillo nuevo.

Si efectivamente Milei decide no continuar con la reconstrucción de las viviendas en ejecución o no se obtiene financiamiento privado, el Estado habrá invertido en estas más de 55 mil millones de pesos que quedarían en la nada.

Jubilados de PAMI sin sus viviendas

En junio de 2021, Alberto Fernández prometió construir 3200 viviendas y 100 Centros de Día para adultos mayores de 60 años sin vivienda propia. “A mí me parece que estamos dando un paso que a la política le hace bien, ocuparse de resolver el problema de los que llegan a la madurez y no tienen dónde vivir”, lanzó el Presidente.

A la fecha solo se terminaron 228 viviendas, lo que representa solo el 9% del total de lo prometido. Lo particularmente llamativo de este retraso es que cuando se anunció el proyecto se prometieron terminaron todas las viviendas antes de que finalice el 2022. Hay miles de jubilados que todavía esperan por sus viviendas.

Más allá del discurso del actual Gobierno que advierte sobre la amenaza de que Milei termine con la obra pública, ya hay proyectos en el marco de este programa que están parados, como el caso de las 240 viviendas que se construyen en Hurlingham.

Los Centros Ambientales de Reciclado que no se culminaron

Actualmente la cartera de Ambiente que conduce Juan Cabandié impulsa la construcción de 10 centros de este tipo, a través del financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Los mismos se construyen con el objetivo de erradicar basurales a cielo abierto.

En 2022, el funcionario también había prometido conseguir financiamiento para construir 20 centros más, lo que llevaba la promesa a 28/30 de estos espacios de reciclado. Sin embargo a la fecha solo se terminaron cinco, es decir el 13% de todo lo que se planificaba.

A estas obras se le suman más iniciativas como los Centros Territoriales del Ministerio de las Mujeres y Diversidad que de los 30 prometidos se hicieron cuatro y hay proyectos parados hace tiempo; o buena parte de las 120 obras claves que lleva adelante el Ministerio de Katopodis que aún no se finalizaron e incluyen plantas de tratamientos cloacales, plantas depuradoras, acueductos, entre otros.

Se cree que el sector privado podría tener interés en terminar aquellas rutas o autopistas que luego podría explotar a través del sistema de peajes pero hay incógnitas sobre buena parte de las iniciativas ya iniciadas.

La respuesta del Ministerio de Obras Públicas

Desde el Ministerio de Obras Públicas respondieron que durante la gestión de Katopodis se terminaron más de 4000 obras en todo el país, destacaron que no hubo denuncias de corrupción y que se encaró un plan federal de trabajo. “No hubo ningún municipio que se haya quedado sin obras”, aseguraron.

En un documento que esa cartera le entregó a este medio se descató que se finalizaron 4419 obras de las más de 7200 iniciadas durante la gestión con una inversión de más de $796 mil millones y 480 mil empleos en el sector de la construcción.

Fuente: TN

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El Senado aprobó el Régimen Penal Juvenil y la edad de imputabilidad bajará a 14 años

El Senado de la Nación convirtió en ley el proyecto impulsado por el Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich, quien celebró la sanción como un logro propio. El eje principal de la norma es la baja de la edad punible para el sistema penal argentino.

Con 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención, la ley que ya había sido aprobada por Diputados ahora aguarda la reglamentación y publicación en el Boletín Oficial.

“El Estado no va a seguir mirando para otro lado. ¿Quieren que los ciudadanos que no cometen delitos sean de segunda? No importa la edad de los delincuentes, importa el delito”, comenzó Patricia Bullrich.

Y agregó: “Este modelo se agotó, nosotros venimos a plantear algo moral y jurídicamente distinto, una teoría que deja de poner en la indefensión total a las familias que enterraban a sus hijos. Cuando el delito no tiene consecuencias, la ley pierde autoridad, y eso es lo que pasaba antes”.

“Vinimos a poner orden y no nos da vergüenza. Si las hizo, las paga, por eso ordenamos las calles y hacemos cumplir la ley. Proteger a los adolescentes, reparar a las víctimas. Queremos una sociedad con menos delincuentes y menos presos. Hoy votamos justicia, responsabilidad, hoy votamos contra los kirchneristas de batallón militante. Estamos cambiando la historia de la Argentina”, cerró la senadora.

Luego pidió un minuto de silencio por las víctimas e hizo parar a todo el bloque. El peronismo observó y Villarruel aclaró que ella no podía definir eso. Finalmente, todos se pusieron de pie y se hizo silencio.

El peronismo se opuso desde el inicio y, además de advertir que la ley se concentra en lo punitivo y no en la protección de las infancias, remarcó que los fondos presupuestados resultan insuficientes.

Según la norma, el presupuesto para un sistema que reduce la edad de 16 a 14 años destina $23.700 millones a las provincias.

Datos del Servicio Penitenciario Federal indican que el costo del metro cuadrado es de 3,2 millones de pesos. Con el presupuesto previsto se podrían construir 7.400 metros cuadrados. Dividido por los 24 distritos, cada provincia recibiría 308 metros cuadrados.

Frente a esos números, Jorge Capitanich del PJ señaló: “Si no contamos con el presupuesto necesario, estas quedan en letra muerta y constituyen una frustración colectiva”.

La respuesta llegó desde el bloque libertario, algunos con mayor énfasis, como Luis Juez, quien acusó al peronismo de “mentiroso. Solo con una fuerte cuota de ignorancia se puede opinar como opinan”.

“Si la discusión es la plata, que la pongan las provincias. Se la gastan en cualquier cosa, en publicidad. A pocos metros de acá hay familiares que vienen a buscar justicia, no venganza”, agregó el cordobés que ahora integra LLA.

Parte de la postura peronista se reflejó en la intervención de la senadora Lucía Corpacci. El bloque estaba molesto porque había acordado con los libertarios no habilitar la presencia de familiares en las gradas. Sin embargo, el oficialismo permitió el ingreso de varios que se ubicaron en los palcos del primer piso.

“Somos legisladores, no estamos para responder el enojo, estamos para dictar leyes que hagan la vida mejor y construyan una sociedad mejor. Debemos actuar con racionalidad y humanidad. Esta ley no es la solución de nada”, sostuvo Corpacci.

Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, recorrió diferentes artículos para argumentar la inconstitucionalidad de la norma. El ex gobernador advirtió que el proyecto generará “litigiosidad”. “En defensa del federalismo, mi voto y el de mi bloque es negativo”.

El cierre del kirchnerismo estuvo a cargo del senador Martín Soria, quien señaló: “A pesar de las correcciones, este proyecto de Régimen Penal Juvenil sigue siendo muy malo, contiene errores graves y peligrosos. No va a solucionar lo que ustedes creen que van a solucionar. Esta ley es peor que el decreto de Videla porque viola el principio de culpabilidad disminuida”.

Qué dice el proyecto

La ley crea un sistema penal juvenil especializado para adolescentes de 14 a 18 años, con el objetivo de garantizar procesos judiciales adecuados a la edad. El texto establece la presunción favorable a la minoría de edad y que los menores de 18 años no compartan ámbitos judiciales ni penitenciarios con adultos.

El régimen introduce principios como legalidad, proporcionalidad y excepcionalidad de la privación de libertad, y prioriza la resocialización de los jóvenes. El sistema prevé que los adolescentes cuenten con garantías judiciales desde el inicio y que las causas se tramiten en órganos y centros especializados. Se contempla la rápida intervención judicial y el derecho de los adolescentes a ser escuchados y que su familia participe activamente en el proceso.

El capítulo dedicado a las víctimas otorga un rol central a quienes resulten damnificados por delitos juveniles. El proyecto garantiza asistencia jurídica y psicológica inmediata, la posibilidad de intervenir en audiencias y oponerse a decisiones del Ministerio Público Fiscal, y la participación en instancias restaurativas como la mediación penal juvenil.

El sistema de sanciones prevé un esquema progresivo y diversificado, que incluye medidas educativas, tareas comunitarias, monitoreo electrónico y reparación del daño, además de restricciones de circulación. La privación de libertad solo se aplicará en delitos graves, con límites estrictos de tiempo y separación permanente de los jóvenes respecto de los adultos.

En la etapa de ejecución de sanciones, el proyecto incorpora la figura del supervisor judicial especializado, responsable de acompañar y monitorear el proceso de reinserción. La libertad condicional solo podrá otorgarse con aval del Ministerio Público Fiscal y bajo condiciones precisas. También se incluyen respuestas específicas para problemáticas de salud mental y consumo problemático, con intervención de equipos interdisciplinarios.

La propuesta detalla estándares de alojamiento que prohíben la convivencia de adolescentes con adultos y garantizan acceso a educación, cultura, recreación y atención espiritual. Se prevé diferenciación por edad y situación procesal dentro de los centros, así como capacitación del personal a cargo.

En los casos de menores inimputables, el texto dispone intervención judicial para investigar el hecho y aplicar medidas curativas o protectoras, siempre bajo la órbita de la justicia civil. Además, se estipula la especialización obligatoria de jueces, fiscales y defensores en materia penal juvenil.

Fuente: Infobae

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Camina por el barrio, elige un lugar al azar y lo pinta gratis: ya transformó casi 40 negocios

Diego Fleitas camina por las calles de Berazategui y Quilmes con un ojo clínico. No busca baches ni direcciones; busca frentes apagados, persianas descascaradas y emprendedores que, como él hace 15 años, la estén “remando” contra viento y marea.

Diego, de 48 años, es dueño de Patodacolores, una pinturería familiar, pero en el último año se convirtió en algo más: el hombre que les devuelve el color a los barrios, de forma gratuita y al azar.

“Esta idea es para ayudar a un emprendedor que la está peleando. El frente de un comercio demuestra que la pintura es buena, pero sobre todo, demuestra que hay alguien del otro lado que apuesta por vos”, contó Diego en diálogo con TN.

La historia de la pinturería nació de un giro inesperado. Diego era profesor de Educación Física cuando conoció a Patricia Gauna (47). Ella trabajaba en el rubro y él, con el alma de emprendedor inquieta, le propuso abrir un negocio propio. “Me dijo de poner un gimnasio, pero terminamos emprendiendo en una pinturería”, recuerda.

Los comienzos en Quilmes no resultaron fáciles. Fueron durísimos. Los proveedores no nos querían vender y, para que te abran una cuenta, tenías que pagar todo en efectivo, invertir muchísimo dinero para iniciar y, encima, el alquiler. Fue a pulmón”. Hoy, 15 años después, el equipo es plenamente familiar: Diego, Patricia, su ahijado y sus hermanos, que dan una mano cuando el trabajo desborda.

La iniciativa de pintar fachadas gratis surgió en octubre de 2024, aunque los videos empezaron a viralizarse recién en 2025. “La idea fue mía, pero mi esposa me sigue a todo lo que digo, pobre”, bromeó Diego. El concepto es simple pero potente: detectar un local que necesite un cambio de imagen, presentarse con una carta y ofrecer la transformación total.

Sin embargo, el camino de la solidaridad tiene obstáculos. “Muchas veces nos rebotaron por desconfianza. También hay mucho ‘odio’ en redes porque llama la atención que alguien haga esto gratis”, explicó. Pero cuando el “sí” llega, la magia ocurre en tiempo récord: “Si lo podemos hacer en seis o siete horas, lo hacemos. Me encanta el factor sorpresa”.

“No pinto beige, la onda es que se vea”

Diego no se limita a cubrir manchas: busca impacto. Sus diseños suelen incluir colores vibrantes e incluso luces para que el negocio destaque de noche. “Necesitás ese impacto visual. Puedo pintar un beige clarito o un blanco, pero la idea es que se vea, que la gente pase y diga: ‘Mirá ese local’”, sostuvo.

Los resultados son inmediatos y no solo estéticos. Diego recuerda el caso de un barbero en un pueblo de Corrientes de 30 mil habitantes: “Lo vieron tres millones de personas en redes. Al pibe le llovían los pedidos. Yo les digo que van a vender más después de pintar, y después, me llaman para confirmarlo. Eso me emociona: la cara de la gente cuando ve su local terminado”.

Llevar adelante este proyecto requiere un malabarismo constante. Diego y Patricia coordinan las pintadas en los baches que deja la rutina familiar. “Lo voy mechando como puedo. Cuando mi nena está en el jardín, mi mujer va y viene del local y yo le meto al pincel”, relató.

Con casi 40 emprendedores ya transformados bajo el brazo, Diego siente que el rédito más grande no es económico, aunque el trabajo en la pinturería aumentó gracias a los “tips” y la visibilidad. “Todo lo que es solidaridad lo hacemos, no me alcanza. Hemos pintado hasta casas de acumuladores compulsivos”, indicó.

Para Diego, cada persiana que se levanta con color nuevo es una batalla ganada al desánimo. “Me re emociona que se vea tanto. Si nosotros subsistimos 15 años, quiero ayudar a que otros también lo logren”, completó.

Fuente: TN

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“Voy para el sur”: la historia del voluntario que dejó todo para combatir los incendios en Epuyén

Las noticias de los incendios en Epuyén encendieron una alarma en Juan “Jota” Bello. No lo dudó, fue al grupo de la red de voluntarios que brinda apoyo a los brigadistas en la Patagonia, y avisó: “Voy para el sur, puedo sumar a cuatro personas y cargar insumos”.

Así, en Buenos Aires, se despidió de su pareja, que lo abrazó en silencio, y de sus hijas que le pidieron que se cuide. También de su hermana, que no deja de llamarlo para monitorear que él esté bien. Y emprendió el camino, en el trayecto levantó a un bombero de Vicente López y en La Pampa a un brigadista cordobés. También sumaron equipamiento: borceguíes, guantes, mangueras, motobombas, alimentos y hasta remedios.

Es la primera vez que Jota está trabajando activamente en la zona de los incendios, el año pasado había sido voluntario pero desde Buenos Aires. “No te das idea de la magnitud del incendio hasta que llegás. Hoy hablaba con alguien que vive en la zona desde el año 77, y me contaba que nunca vivieron algo así, con tantas lenguas y frentes activos al mismo tiempo”, cuenta en diálogo con TN, con preocupación en su voz.

El primer día recibió una rápida formación para aprender a alejar de los focos todo lo que puede ser combustible para el fuego (lo que está verde, la pinocha y más) y también medidas de seguridad. “Trabajamos más de 14 horas por día, hoy es la primera vez que terminamos antes de que se ponga el sol. Viendo tanto, a los tres días empezás a ser experto en encontrar posibles nuevos focos bajo la tierra”, describe Jota.

La vida entre el fuego

Jota y el equipo de voluntarios con los que trabaja todos los días están parando en una zona especial, a la que llaman zona de transición: ubicada entre el verde (que puede rápidamente prenderse) y el incendio activo. “Estamos a disposición de los brigadistas”, dice.

“Aunque parezca raro, lo que sucede es que estar acá te da una conexión tan profunda con la naturaleza que uno se olvida del estrés. No estoy bruxando, no uso mi placa para descansar mientras duermo”, cuenta con una calma que encierra cuidado y saber que está haciendo lo que debe.

Pero eso no significa que no estén conscientes de lo que sucede a su alrededor. “Dos noches decidimos dormir afuera, pusimos los colchones al lado del tanque australiano, con las mangueras y las motobombas instaladas, porque teníamos fuego por dos frentes diferentes”, relata.

A esto se suman las guardias, salir a recorrer la zona donde descansan en formato de espiral hacia afuera, para detectar si hay posibles focos que hay que atacar con urgencia o si pueden esperar. “Si es esta segunda opción, lo mejor es tratarlos de día, porque de noche puede ser peligroso, porque la tierra está muy caliente”, advierte Jota.

Mate y arrancar

Desde el 13 de enero (muchos llegaron antes, y están en el combate desde el 6) la rutina de Jota inicia a primera hora con un mate, y rápidamente salir al campo. La zona que ellos tienen a cargo abarca unos 80 kilómetros.

“Recorremos las partes quemadas. Hacemos guardias de cenizas, que es buscar los focos que vuelven a encenderse. Vamos buscando pequeñas columnas de humo, fumarolas y las enfriamos. Hay que hacerlo con mucho cuidado, porque la tierra está muy caliente en esos lugares. El otro día, habíamos tirado miles de litros de agua para enfriar una parte, y sin darse cuenta un bombero metió su pie adentro y literalmente el agua estaba hirviendo; ahora tiene una quemadura de segundo grado”, relata, dejando en claro la importancia del trabajo, pero también el cuidado que todos deben tener.

Cuando encuentran estas fumarolas el objetivo es poder enfriarlas y aislarlas de todo lo que pueda ser combustible para que vuelva a encenderse, porque esto puede suceder muy rápido. “Ayer, por ejemplo, vimos unos pequeños focos y decidimos ir a buscar agua para atacarlos. En el trayecto nos encontramos con otros focos que necesitaban que actuemos con más urgencia, así que demoramos dos horas en volver a los primeros. Cuando llegamos nos encontramos con las copas de los árboles ya prendidas fuego. Así de cambiante y rápido avanzan las llamas”, dice Jota.

La comunidad unida

Se calcula que en la zona de Epuyén se incendiaron en lo que va de 2026 entre 20 y 30 mil hectáreas. “Acá la gente está enojada. Hay más de 200 brigadistas autoconvocados, más bomberos, y los brigadistas del servicio oficial de bosques, bomberos de otras ciudades. Todos trabajando para salvar el bosque”, cuenta Jota.

Y mientras el gobierno nacional asegura que la situación está controlada (lo que los focos latentes desmienten), la autoorganización de la comunidad del sur sigue demostrando que la unión hace la fuerza.

La gente se encarga de la logística, de que haya agua, alimentos. Parecen cosas básicas, pero en la zona faltaron. También se encargan de rellenar los tanques australianos, para siempre estar preparados por si se acerca el fuego. Son todos voluntarios. Ahora estamos en una escuela, que pronto tendremos que dejar. Acá se da hasta asistencia psicológica y también hay enfermería. Todo se fue optimizando conforme pasaron los días, parece un centro de catástrofe de los que vemos en las películas de Hollywood”, detalla Jota.

Para este voluntario el bosque es “sinónimo de vida, sobre todo en la Argentina, donde prácticamente no quedó tierra que no haya sido convertida con fines productivos. El bosque, y también el monte, son fuente de biodiversidad, de vida, de medicinas, sostienen los alimentos que comemos. Donde todavía podés darte un baño de naturaleza y sentirte parte. Acá encontramos esa conexión que se va perdiendo atrás de tantas pantallas; el divorcio con la naturaleza es claro cuando uno logra desconectar del mundo online”.

“No se olviden de dónde salimos: venimos de los bosques. Si perdemos esa conexión con la naturaleza nos alienamos. Somos parte de ella, no algo separado. La naturaleza tal como la conocemos se nos está yendo entre los dedos”, pide Jota, mientras alista las cosas para pasar una nueva noche en el sur, donde estará mientras lo necesiten.

Fuente: TN

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