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Se concretará la construcción del edificio de la Facultad de Artes de la UNNE
La Universidad Nacional del Nordeste abrió el llamado a licitación para la construcción del tan ansiado edificio propio de la Facultad de Artes, Diseño y Ciencias de la Cultura, en el Campus de la Reforma de la ciudad de Resistencia. Con un Presupuesto Oficial de $237.000.000, se quintuplicará la superficie en la que actualmente funciona la facultad. “Es una obra que consolidará el desarrollo de una unidad académica en progresivo crecimiento” destacaron las autoridades.
La obra “Aulas de Nuevas Tecnologías Aplicadas al Arte - Facultad de Artes, Diseño y Ciencias de la Cultura (UNNE), Resistencia - Provincia del Chaco” tiene como objetivo la ejecución de un edificio propio para la mencionada facultad, ya que actualmente funciona en varios locales alquilados y cedidos en préstamo, lo que hace complejo su normal funcionamiento.
Desde hace varios años la UNNE viene gestionando la búsqueda de financiamiento para el proyecto, y finalmente a mediados del año pasado se había logrado la inclusión del nuevo edificio de FADyCC en el Programa Nacional de Inversión en Infraestructura Universitaria 2019-2023, promovido para extender la cobertura y mejorar el Sistema Universitario Nacional.
Ahora, en lo que representa un avance cierto hacia la concreción de la esperada obra, la UNNE abrió la Licitación Pública Internacional N° 01/2021 para la presentación de ofertas para la construcción del nuevo edificio de FADyCC con una inversión de 237 millones de pesos y un plazo de 24 meses de obra.
La Rectora profesora María Delfina Veiravé junto al Decano de la FADyCC, profesor Federico Veiravé, y a la Secretaria General de Planeamiento de la UNNE, contadora Mabel Yanda, firmaron el respectivo llamado a licitación de la obra, que tiene un plazo de presentación de ofertas hasta el 11 de junio.
La licitación corresponde a la primera de tres etapas en que se dividió el proyecto del nuevo edificio, aunque la primera etapa se considera la más importante ya que permitirá cubrir las necesidades edilicias para el actual funcionamiento de la facultad e incluso disponer de áreas para nuevas actividades.
Se prevé una superficie a construir en la primera etapa de 3.394,70 m2, entre planta baja, entrepiso y tres plantas superiores.
Para la Rectora, se trata de un proyecto muy importante para acompañar el crecimiento progresivo de la Facultad de Artes, y que además contribuirá a consolidar la expansión del Campus de la Reforma en la ciudad de Resistencia.
Se destacó además el esfuerzo puesto por la FADyCC, la Secretaría General de Planeamiento y la Subsecretaría de Infraestructura y Construcciones de la UNNE en las gestiones para acceder al financiamiento requerido para la obra.
ATENDER DEMANDA ACTUAL Y FUTURA
“La Facultad viene funcionando en 600 metros cuadrados, en edificios alquilados y prestados, en distintas ubicaciones, y con la nueva obra, sólo en la primera etapa, se quintuplicará la superficie en la que funcionaremos” destacó por su parte el Decano de FADyCC.
Agregó que los nuevos espacios estarán debidamente pensados para las actividades que se prestan en la facultad, lo cual redundará en mejoras de las condiciones de enseñanza y otras actividades universitarias.
Actualmente la Facultad de Artes, Diseño y Ciencias de la Cultura tiene más de 2.000 estudiantes regulares activos, con tres carreras en Chaco y una en Corrientes, y la expansión progresiva de actividades de posgrado, investigación, extensión, servicios y gestión.
“Si dudas el nuevo edificio además de solucionar el problema de la falta de instalaciones propias, contribuirá a consolidar el desarrollo institucional, en constante crecimiento año tras año”, resaltó el profesor Federico Veiravé.
CRECER EN INFRAESTRUCTURA UNIVERSITARIA
En tanto, respecto a la importancia de la obra, el Ing. Horacio Raúl Guinea, Subsecretario de Infraestructura y Construcciones de la UNNE, destacó que para la Universidad es de suma relevancia poder avanzar hacia la concreción de una obra de tamaña magnitud, que consolida las perspectivas de crecimiento de la infraestructura de la Universidad.
Recordó que el logro de financiamiento de la nueva obra fue posible gracias a las reiteradas gestiones realizadas por la Rectora y el equipo para su incorporación al Programa Nacional de Inversión en Infraestructura Universitaria.
Indicó que la primera etapa atenderá principalmente las necesidades de las áreas de gestión, administración y de actividades académicas, mientras que las etapas pendientes, Etapa 2 y Etapa 3, sin precisiones en cuanto a las fechas de su realización, se proyectarán para atender otras demandas de gestión administrativa y oficinas, así como para nuevos espacios de taller, producción, teatros y demás instalaciones vinculadas a las actividades artísticas.
DETALLES TÉCNICOS DE LA OBRA
El proyecto del nuevo edificio de FADyCC, 1º Etapa, se orienta principalmente a atender las necesidades de las áreas de gobierno, administración y aulas, según se detalla en la Memoria Técnica del proyecto.
El nuevo edificio se implantará en el Campus de la Reforma de la UNNE, sobre la Avenida Juan José Castelli de la ciudad de Resistencia, predio en el cual ya funcionan actividades como las desarrolladas en el edificio de Ingeniería Mecánica y el Túnel de Viento (ambos pertenecientes a la Facultad de Ingeniería), así como la Residencia Universitaria.
El diseño de la obra para la FADyCC partió del objetivo de emplear el nuevo edificio como instrumento de composición del lote del Campus de la Reforma, para lograr un elemento de integración en cuanto al uso y al espacio urbano de ese predio de la UNNE. Se priorizará la accesibilidad y la conectividad con las otras dependencias de la UNNE.
La volumetría posee una importancia significativa en el planteo del proyecto, adquiriendo relevancia en la imagen final del edificio la presencia de dobles alturas y patios cubiertos que envuelven el prisma de tres plantas completas y un entrepiso del área de gobierno.
El cuerpo a construir del edificio en la primera etapa cuenta con un núcleo de circulación vertical principal compuesto por una escalera principal y 2 dos ascensores para ocho personas cada uno, ejecutado en su totalidad en la primera etapa. La otra circulación vertical corresponde a la escalera que comunica la Planta Baja con el entrepiso.
El edificio dispondrá de acceso peatonal desde la Av. Castelli y de una comunicación adicional inter Campus.
La Planta Baja tendrá una superficie 716,94 m2 y se destinará para las funciones que tienen relación directa el área de gobierno, informes generales, alumnado y aulas.
Además, se contará con un entrepiso exclusivo de 526,94 m2 para la administración y usos específicos del área de gobierno. El contacto del público con este nivel es solo a través del hall de ingreso el que impone un cambio de escala respecto de la situación del gran espacio de doble altura, el que juega como intervalo entre enseñanza y administración, con dos núcleos circulación vertical, uno público y otro interno.
En tanto, se proyectan tres plantas superiores (1°, 2° y 3° Piso) con una superficie 716,94 m2 en cada piso.
Cada una de las plantas superiores se ejecutará con el equipamiento completo para las funciones de aulas de usos múltiples, en esta etapa con un correspondiente de 1.303,73 m2, superficie neta destinado a aulas.
De esta forma, el total construido en la primera etapa será de 3.394,70 m2, entre planta baja, entrepiso y las tres plantas superiores.
INTEGRACIÓN URBANA Y A NIVEL CAMPUS
Con respecto a la escala urbana y su entorno inmediato, el lote donde se construirá el nuevo edificio posee superficies importantes de cobertura verde, por lo que se trabajó sobre la idea de espacios verdes abiertos e incorporados al nuevo edificio.
Como estrategia para la zonificación, se empleó el concepto de sistema abierto, con el trazado de pequeñas plazas y explanadas internas interconectadas, a fin de que sirvan para distribuir el acceso peatonal a los diferentes edificios, y descomprimir posibles tensiones entre ellos, que podrán ser materializadas de acuerdo al programa de completamiento que fije la UNNE.
Un cordón vehicular que sigue el perímetro del lote vincula la circulación del Campus con la urbana, penetra hacia el interior por los espacios disponibles y se descarga en bolsones de estacionamiento, lo que permite aprovechar los espacios libres entre edificios, y disminuir el impacto del movimiento vehicular propio de la actividad.
La implantación del nuevo edificio intenta aprovechar al máximo la superficie destinada y también delimitar el sector de acceso y plaza seca, que forman parte del retiro de la línea de edificación, como fuelle entre espacio público y privado.
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Una familia de cuatro personas necesitó más de $2,6 millones en agosto para ser de clase media en CABA
Una familia propietaria de cuatro integrantes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) necesitó tener ingresos entre $2.603.556,34 y $8.331.380,27 en agosto para ser considerada clase media, según informó la Dirección General de Estadísticas y Censos de CABA.
En tanto, un grupo familiar -dos adultos y dos menores- requirió de $1.651.798,05 para no ser pobre durante el octavo mes de 2026.
Mientras un hogar de las mismas características debió contar con $903.930,35 para no ser considerada indigente.
Con estos números, la línea de indigencia subió 2,6% en agosto, la de pobreza 2% y el piso para ser de clase media, 1,7%.
Cuánto hubo que ganar para ser de clase media en CABA en agosto de 2026
En agosto, según la Dirección de Estadísticas porteña, una familia de cuatro integrantes necesitó los siguientes ingresos para ser considerada como parte de la clase media, ya sea en el segmento frágil, medio o acomodado:
- Sector medio frágil: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la Canasta Total y no alcanza 1,25 veces la canasta total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo. Tienen ingresos mensuales entre $2.082.845,07 y $2.603.556,33.
- Sector medio “clase media”: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos 1,25 veces la CT y no alcanza cuatro veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo. Ganan desde $2.603.556,34 hasta $8.331.380,27 al mes.
- Sector acomodado: hogares cuyo ingreso mensual supera cuatro CT del Sistema de Canastas de Consumo, con ingresos al mes de $8.331.380,28 en adelante.
Cuánto dinero se necesitó para no estar bajo la línea de la pobreza en CABA
De acuerdo con los niveles socioeconómicos que establece el informe de la Ciudad de Buenos Aires, una familia de cuatro integrantes se encuentra en:
- En situación de indigencia: hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA). En agosto, una familia necesitó $903.930,35 mensuales para no ser indigente.
- En situación de pobreza no indigente: hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) pero permite al menos adquirir la CBA. En esta situación se encuentran quienes perciban ingresos entre $903.930,36 y $1.651.798,05.
- No pobres vulnerables: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la CBT y no alcanza la Canasta Total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo. Este rango contempla a quienes ganan entre $1.651.798,06 y $2.082.845,06 al mes.
La inflación en CABA fue de 1,7% en agosto
La inflación de agosto fue de 1,7% en la Ciudad de Buenos Aires y acumuló 21,5% en lo que va del año.
Contra julio, el IPC de CABA registró una desaceleración de 1,2 puntos porcentuales. El alza fue de 33,3% en los últimos 12 meses.
La variación de los precios porteños en el séptimo mes del año estuvo impulsada por aumentos en: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; Alimentos y bebidas no alcohólicas; Salud y Transporte.
Fuente: TN
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Fue adoptada de bebé, publicó un video para buscar a sus ocho hermanos biológicos y recibió una respuesta que no esperaba
Durante años, Lourdes Fernández supo que en algún lugar había una parte de su historia que todavía no conocía. Tenía un dato concreto: según consta en su expediente, su mamá biológica había tenido otros ocho hijos. Eran ocho nombres posibles, ocho vidas de las que no sabía prácticamente nada y una pregunta que, con el tiempo, se volvió cada vez más difícil de postergar.
El domingo 30 de agosto, Lourdes decidió dejar de buscar en silencio. Grabó un video, contó que había sido adoptada cuando era bebé y pidió ayuda para encontrar a sus hermanos biológicos. Lo publicó en sus redes sociales sin saber qué podía ocurrir y la respuesta fue mucho más rápida de lo que imaginaba.
“Por suerte se difundió y tuvo mucha masividad. El lunes ya me estaba juntando con una de mis hermanas”, cuenta la joven marplatense a TN. A partir de la repercusión de su pedido, cuatro personas que serían sus hermanos se comunicaron con ella y con dos ya pudo encontrarse personalmente.
De repente, aquellos hermanos que hasta entonces habían formado parte de una historia escrita en un expediente empezaron a tener voces, rostros y recuerdos. Y hubo algo que la sorprendió especialmente cuando los tuvo enfrente.
“Me vi reflejada en ellos, saber que les había pasado lo mismo o algo similar me conmovió”, explica. El encuentro no significó solamente empezar a reconstruir un vínculo familiar: también le permitió reconocer experiencias compartidas y descubrir que algunas de las preguntas que la habían acompañado durante años no eran únicamente suyas.
La búsqueda de Lourdes no nació de una sola pregunta. Había algo tan íntimo como saber quiénes eran esos hermanos que figuraban en su historia y a los que nunca había conocido, pero también interrogantes mucho más concretos que solo podían responder quienes compartieran con ella un origen. Entre ellos, conocer sus antecedentes médicos. “Quería saber sobre enfermedades, sobre la parte genética, si había alguna condición que yo tenía que conocer”, cuenta a TN.
Dar ese paso tampoco fue una decisión que tomó a espaldas de su familia. Sus padres sabían qué quería buscar y conocían las preguntas que ella tenía en la mente. Al principio apareció el miedo, quizás inevitable ante todo lo que podía traer una búsqueda así, pero después se impuso el apoyo. “Mis padres estuvieron un poco temerosos, pero me acompañaron en este proceso”, explica la joven.
Lourdes habla de sus papás adoptivos con una certeza que no entra en conflicto con su necesidad de saber de dónde viene. Encontrar a sus hermanos no supone reemplazar una familia por otra ni revisar el amor que recibió durante todos estos años. Es, simplemente, conocer una parte de sí misma a la que hasta ahora no había podido acceder.
Lo que no podía anticipar era cómo iban a recibirla quienes aparecieran del otro lado. Podía encontrar respuestas, silencios, dudas o incluso personas que no quisieran abrir esa puerta. Por eso, cuando comenzaron los primeros contactos, hubo algo que la conmovió especialmente: la voluntad de escucharla. “Me dijeron: ‘Necesitás sanar, ¿qué necesitás? ¿Qué querés saber?’”, recuerda Lourdes.
Fuente: TN
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Tenía US$200, compró un viejo trolebús canadiense y lo convirtió en un estudio de tatuajes: “Es como un portal en el tiempo”
La primera vez que lo vio, no imaginó todo lo que iba a pasar después. El viejo trolebús estaba en un desarmadero, lejos de parecerse al estudio de tatuajes en el que terminaría convertido. Era enorme, estaba abandonado y llevaba consigo una historia que a Matías le llamó la atención desde el primer momento. Él solo tenía US$200 en el bolsillo. No mucho más. Ni mucho menos.
El hombre de 32 años no sabía, pero en ese momento estaba poniendo en marcha un sueño: convertir aquel vehículo de unos 15 metros de largo en uno de los espacios más particulares de su proyecto en Chacras de Coria, Mendoza.
El comienzo del sueño
Algo de su infancia quedó marcado en aquel lugar que construyó. Quizás sean los árboles, las paredes pintadas o esa sensación de que en cada rincón hay algo que alguien hizo con sus propias manos. Cuando era chico, la propiedad estaba lejos de ser el emprendimiento que es ahora.
Sus padres la habían comprado y durante una década allí funcionó una escuela de verano que ellos mismos habían creado. Matías creció viendo entrar y salir gente todo el tiempo. Incluso había días en los que se despertaba y se encontraba con cerca de cien chicos en el predio. Ese movimiento terminó siendo parte de él.
A sus 19 años, sus padres alquilaron el lugar para que funcionara como geriátrico. Pero cuando el contrato terminó, tres años después, Matías sintió que quería volver a darle vida a ese espacio. Tenía 22 y una idea que, para muchos, parecía demasiado grande: abrir un hostel en una zona que no parecía ser la más adecuada.
No tenía detrás una gran inversión ni un proyecto empresarial armado. Lo que tenía era el lugar, algunas ideas y una necesidad que lo había acompañado desde siempre: hacer cosas con las manos. Desde chico dibujaba en la escuela, sobre los bancos y en cualquier superficie que encontrara. Le gustaban las manualidades, pintar y construir. Así que decidió que, si iba a abrir un hostel, no quería que se pareciera a ningún otro. Quería que se pareciera a él.
Empezó a pintar las paredes. Hizo un mural de Frida Kahlo después de leer un libro sobre ella y otro de Gustavo Cerati, uno de los músicos que escuchaba. Cada pared empezó a convertirse en una parte de su historia y, casi sin darse cuenta, el hostel fue tomando una identidad propia.
Con el tiempo, el lugar comenzó a recibir cada vez más turistas. Y aquello que había empezado casi como una apuesta personal terminó dándole el respaldo económico que necesitaba para seguir soñando. Porque Matías nunca dejó de hacerlo.
Una idea
Además de emprendedor, Matías había incursionado en el muralismo y se estaba especializando en tatuajes. Después de unos tres años de haber abierto el lugar empezó a pensar en sumar un estudio. La idea tenía sentido: muchos de los turistas que llegaban podían llevarse de Mendoza un recuerdo que los acompañara durante toda la vida.
Pero había una condición: uno de los tatuadores que lo había guiado le explicó que no podía improvisar el espacio. El estudio tenía que ser exclusivo, sin gente entrando y saliendo, y debía cumplir con todas las condiciones de bioseguridad y esterilidad necesarias para trabajar.
Matías pensó en una habitación del hostel, pero enseguida entendió que no era suficiente. Si iba a hacerlo, quería hacerlo de una manera que nadie esperara. Fue entonces cuando apareció aquel trolebús.
Alrededor de 2018, el joven fue a un desarmadero y se encontró con uno de los viejos trolebuses que habían llegado desde Canadá. La provincia los había comprado, pero no funcionaron y terminaron en desuso, abandonados en distintos desarmaderos. Uno de ellos estaba allí, esperando que alguien decidiera qué hacer con él. Matías lo vio y empezó a imaginar.
Era un vehículo de unos 15 metros de largo, enorme, fuera de funcionamiento y sin siquiera dos de sus ruedas. Para cualquier otra persona podía ser un problema. Para él era exactamente lo contrario: podía convertirse en el espacio que estaba buscando.
Había, sin embargo, un detalle bastante importante: Matías tenía apenas US$200. Eran los únicos que llevaba encima ese día. Le preguntó al hombre del desarmadero cuánto quería por el trolebús y terminó comprándolo con ese dinero.
Después de encontrarlo, todavía tenía que resolver cómo llevar semejante vehículo hasta su propiedad. “Llamé a una grúa y le pedí a mi papá que me prestara plata para pagarla. Vino la grúa con un camión, con un chasis bajo, lo levantamos y lo llevamos hasta el hostel”, explicó.
El trolebús viajó en un camión hasta Chacras de Coria y quedó estacionado en la calle, detrás del terreno. Ahí apareció el segundo problema: no había manera de meterlo adentro.
El trolebús no funcionaba y tenía unas dimensiones que hacían imposible moverlo como si fuera un vehículo cualquiera: “Al otro día me puse a buscar en Google cómo hacían los vikingos en la serie para mover cosas pesadas. Pensé: si ellos lo hacían hace 100 años, yo también puedo”.
Consiguió madera en un aserradero y una retroexcavadora. Entre todos fueron levantando el vehículo y colocándolo sobre los troncos para hacerlo avanzar poco a poco. Fue una escena casi absurda: un viejo trolebús canadiense avanzando sobre troncos para entrar al jardín de una propiedad de Chacras de Coria. “Fue una odisea entrarlo”, recordó entre risas.
Cuando finalmente entró, Matías sintió que había conseguido lo más difícil. Pero en realidad recién empezaba. “Cuando lo metí estaba feliz de tener semejante bicho, sobre todo por la historia que tenía. Quería reutilizarlo, no quería que quedara abandonado”, expresó.
Sin embargo no fue fácil. El trolebús pasó aproximadamente un año sin convertirse en nada. Lo utilizaba como depósito mientras el hostel seguía funcionando. Cada vez que podía juntar algo de dinero, volvía a invertir en él. Sacó todos los asientos, trabajó sobre el piso, primero con cerámicos y después con porcelanato, modificó las ventanas y empezó a fabricar los muebles junto con familiares y amigos. “Fue remar en dulce de leche”, aseguró.
Un primo que trabaja con metal lo ayudó con parte del mobiliario. Otros amigos fueron colaborando en distintas tareas. Matías aprendió mientras hacía. Y así pasaron los años.
La restauración completa llevó alrededor de ocho años. A los tres, sin embargo, el lugar ya estaba lo suficientemente avanzado como para que pudiera empezar a trabajar allí.
Hasta los detalles más pequeños llevaron tiempo: las luces delanteras y traseras, distintas partes de la carrocería y hasta una bocina inspirada en Los Dukes de Hazzard. Nada parecía demasiado pequeño como para no dedicarle horas. “Yo no tenía idea, mi vida se maneja de forma improvisada”, recordó Matías al recordar aquel proceso. Pero esa improvisación tenía una regla: hacerlo despacio y hacerlo bien.
Hoy, cuando alguien entra al estudio, cuesta imaginar que alguna vez aquel lugar fue simplemente un vehículo abandonado en un desarmadero.
El trolebús conserva por fuera buena parte de su aspecto original. Es largo, ancho y mantiene la estética de fábrica. En uno de sus laterales, la inscripción que alguna vez decía “Empresa provincial de Mendoza” fue reemplazada por una mucho más acorde con su nueva vida: “tatuajes”.
Fuente: TN
