VARIADA PROGRAMACIÓN PARA ESTE FIN DE SEMANA, EN EL CINE INCAA DEL GUIDO MIRANDA
Se ofrece para este fin de semana la mejor programación en la sala del cine INCAA del Complejo Cultural Guido Miranda (Colón 164). Este viernes 8 y sábado 9 de junio, proyectarán el documental Yo, Sandro, y el drama Respirar. Las entradas generales costarán $30, y para estudiantes y jubilados saldrán $15.
Las películas
Yo, Sandro. Guiada por la voz del mismísimo Roberto Sánchez, la cámara de Mato reconstruye los recuerdos de la niñez, familia y amigos de “el pibe de barrio” fanático de Elvis que devino ídolo de todo un país. El cruce entre una historia de vida y una realidad que desborda todo cauce imaginable. Documental sobre el célebre cantante y actor argentino Sandro.
Respirar. Julia, de 30 años, descubre que está embarazada de su ex marido pero éste no lo sabe. Ella tiene que decidir qué hacer con el bebé que viene en camino.
Programación
Viernes 8 de junio
A las 20 – Yo, Sandro.
A las 22 – Respirar.
Sábado 9 de junio
A las 20 – Yo, Sandro.
A las 22 – Respirar.
Actualidad
Es uruguaya, dejó la docencia y desde sus redes muestra lo que nadie conoce de África
Cuando se habla de África, por lo general, la zona se asocia a tres tópicos: pobreza, safari y guerra, dejando de lado la belleza de sus tierras y las virtudes de sus habitantes. Y eso es lo que busca demostrar Franca Levin, más conocida en redes sociales como @dementeconmochila, una viajera que recorre las distintas naciones que conforman el continente africano para mostrarlas desde otra óptica.
Pero la historia no comienza allí, sino el día que Franca, que nació en Uruguay, decidió dejar la docencia, más precisamente en el área de las matemáticas. “En mi país uno puede llegar a ascender o tener una mejora en el cargo, pero por antigüedad, cosa que en su momento, a mis 24 años de edad, no le veía mucho futuro”, asegura, desde un hotel de Conakri, Guinea, donde se encuentra al momento de la comunicación con TN.
“Entonces decidí emprender otro camino. Así estuve bastante tiempo en un Work & Holiday de Australia, donde logré ahorrar y hacer un colchón de dinero importante. Luego, tras un primer viaje a la India, descubrí mi pasión por viajar y mis ganas de mostrar eso que desconocemos o que tenemos mal informado”, agrega.
Franca, que algunos días duerme en plena montaña, y otros en algún hospedaje, empezó su travesía en diciembre de 2024 por Marruecos y va muy lentamente hacia Sudáfrica, bordeando la costa. “A este ritmo seguramente llegue a dicho destino dentro de tres años”, manifiesta.
En cada lugar que habita, sea por unos días o semanas, da testimonio a sus casi 80 mil seguidores en Instagram, de los distintos choques culturales y costumbres nunca vistas por los sudamericanos.
Con respecto a lo musical, por ejemplo, descubrió que si bien existe un estilo autóctono, como es el ritmo dundunba, los habitantes locales tienen un gran fanatismo por la música cubana, más precisamente en una de las Guinea.
Sin ir más lejos, la influencer fue a un bar y se dio una escena que ella titula “una uruguaya en Guinea que canta con una banda local la canción que un cubano le escribió a un argentino”.
A su vez, entre las curiosidades, Franca contó cómo en Guinea se celebran casamientos sin marido: “Parece insólito, pero yo veía que las familias e invitados rodeaban y bailaban con la ‘mujer’ protagonista del evento, y ahí fue donde empecé a preguntar por la otra parte en cuestión”.
”El hombre se encontraba en Guinea-Bisau y lo representaba su hermano mayor. ¿Por qué esto? No hay por qué, a este matrimonio se le denomina “por poderes o representación” y está más que normalizado", precisa.
Cómo financia el viaje y los miedos de viajar sola
La “demente” (como se hace llamar en las redes) explica que si bien el ahorro inicial es la parte central de la inversión en esta travesía, actualmente se encuentra generando ingresos de manera online. “Existe una realidad y es que con la visa de turista no es legal ponerte a trabajar, más allá de que mucha gente lo haga”, expresa.
En ese contexto, agrega que “el dinero hoy ingresa por muchos ´kioscos´ distintos, ya sea monetizando mi canal de YouTube, colaborando en medios con la escritura de una crónica, y básicamente, como dice la metáfora, poniendo los huevos en distintas canastas”.
Por otra parte, muchos creerían que lo más “seguro” sería viajar con amigos o conocidos. Ella optó por hacerlo completamente sola, gracias a su “carácter fuerte” y su “capacidad de ponerle un freno a cualquier persona que quiera pasar por encima o pasarse de la raya”.
Sin embargo, destaca la hospitalidad de cada casa en la que pasó un determinado tiempo, y de las diversas comunidades en las que se introdujo. Sobre esto, uno de sus reels más virales exhibe un texto que reza “viajar sola por Senegal es peligroso, dicen”, y paradójicamente muestra a una serie de niños camino a la escuela aprendiendo algo de español.
No todo es color rosa
Al margen de las reliquias retratadas, Franca explica que, “así como estás en un hotel con wifi, conectividad y agua caliente, también me tocó bañarme en distintos ríos y que la única luz que tengamos sea la del sol”.
Ahí es donde se presenta el instinto de supervivencia, pero en comunidad, tal cual le ocurrió en el tren de Mauritania, que transporta hierro, pero que muchos habitantes utilizan como polizones para poder moverse dentro del país sin pagar.
“Mientras viajaba no solo tuve que proteger mi cara, porque el material se mete en los ojos, boca, algo ultra riesgoso, sino que me dormí en uno de los vagones y desperté con grito de un hombre, que me alertó sobre una separación en la formación. Cuando me di cuenta vi que quedó un vagón detenido y el resto en movimiento. Obviamente, yo estaba en el detenido”, grafica.
Como si fuera poco, ella debió correr con su mochila y volver a subirse al tren en pleno movimiento, algo que considera haberle salido “de pura suerte”.
Y así y todo Franca no se arrepiente de nada, y por eso, sin fecha de regreso, confiesa que ya se prepara para su próximo destino: Sierra Leona.
Fuente: TN
Actualidad
De un encuentro casual en Iguazú a una nueva forma de viajar: dos amigos que inspiran a explorar la Argentina
Javier Sarrelli y Nicolás Borini no podían imaginar que un encuentro fortuito cambiaría sus vidas para siempre. Dos colegas de Buenos Aires, con escritorios contiguos durante cuatro años, que apenas cruzaban palabras más allá de un saludo o alguna charla en el comedor, terminaron convirtiéndose en socios de una aventura que hoy inspira a miles de personas a descubrir rincones desconocidos de la Argentina y el mundo.
La historia comenzó de la manera más insólita: en plena pandemia, cuando la rutina de oficina se trasladó a los hogares y el home office los distanció, ambos decidieron escapar, por separado, a Iguazú. “Lo increíble es que lo decidimos por separado, sin tener la menor idea del plan del otro”, recuerda Javier. Ese destino, elegido casi por impulso, sería el punto de partida de algo mucho más grande.
Lo que parecía una coincidencia cualquiera pronto se transformó en un momento surrealista. Javier subió una historia a Instagram anunciando su viaje y, minutos después, recibió un mensaje de Nicolás: “¡No te puedo creer, yo también estoy yendo para allá!”. Pero ese mensaje fue apenas un preludio. La verdadera magia ocurrió dentro del Parque Nacional Iguazú, a bordo del tren ecológico que recorre la selva y conecta los circuitos de las cataratas. Allí, en medio de la naturaleza, se encontraron por casualidad.
“Nos cruzamos y empezamos a charlar. Las coincidencias se apilaban una sobre otra de forma casi cómica: estábamos en el mismo lugar, nos quedábamos la misma cantidad de días y, para rematar, ¡teníamos pasaje en el mismo vuelo de vuelta! No lo podíamos creer. En ese momento sentimos que era una de esas señales que te manda la vida”, cuenta Javier.
El kilómetro cero
Ese encuentro cambió su vínculo para siempre. Dejaron de ser simplemente compañeros de sistemas y se convirtieron en amigos exploradores. “Yo había llevado un dron y empezamos a filmar sin ningún plan, solo por el placer de registrar la belleza que teníamos enfrente. El material que juntamos, con vistas aéreas espectaculares de una de las siete maravillas naturales del mundo, se convirtió casi sin querer en nuestro primer video de YouTube”, recuerda Javier.
Lo que comenzó como un viaje vacacional terminó siendo el kilómetro cero de Exploranding, el proyecto que los conecta hoy con miles de personas. Javier, licenciado en sistemas, y Nicolás, contador, no tenían experiencia en el rubro: “El mundo audiovisual nos era completamente ajeno. No somos filmmakers ni expertos. Somos aprendices constantes, y creo que eso es lo que conecta con la gente. Nos propusimos mostrar algunos recorridos que se pueden hacer por nuestro hermoso país y dar a conocer el increíble patrimonio humano, que también merece ser mostrado”, dice Javier.
Cuatro años después, en mayo de 2025, regresaron a Iguazú. La diferencia fue abismal. “En aquel primer viaje filmábamos con un celular y un dron pequeño que apenas sabíamos usar. El video que salió de ahí era pura voz en off; nos daba vergüenza hablarle a la cámara. Esta vez volvimos equipados con cámaras, micrófonos y, lo más importante, la confianza para mirar a la lente y contar lo que sentíamos en el momento. De un único destino, esta vez sacamos cuatro videos, cada uno enfocado en una experiencia distinta”, relata Javier.
Ese regreso sirvió como espejo de su evolución. Pasaron de ser dos amigos que filmaban con un celular a creadores de contenido con una intención clara. Y, aunque hoy suene más profesional, el motor sigue siendo el mismo: la pasión por viajar y descubrir. “Exploranding es la excusa perfecta que inventamos para seguir viajando”, asegura Javier.
Redescubriendo la Argentina y el mundo
La pandemia, con todo su aislamiento, los llevó a redescubrir su propio país. “Nos dimos cuenta de que Argentina era un continente en sí mismo, lleno de lugares por explorar. Pero a medida que el mundo se abría, también lo hacían nuestras ganas de ver qué había más allá”, comenta Javier.
El primer salto fuera del país fue a Río de Janeiro. “No hubo una estrategia de marketing detrás, simplemente surgió. Nuestra forma de decidir destinos es muy nuestra: cada uno propone tres lugares, y si alguno coincide, ¡listo! Ese es el próximo avión que tomamos”, explica. Así, sin planearlo demasiado, mezclaron recorridos locales con viajes internacionales, explorando desde rutas argentinas hasta ciudades de Europa y otros continentes.
Entre sus destinos favoritos, la Puna salteña y catamarqueña ocupa un lugar especial. “Si me preguntan por ‘la joya escondida’, la respuesta es unánime: la puna. Llegamos ahí por un reel de Instagram que mostraba el Cono de Arita, pero lo que encontramos fue un universo. Lugares como Tolar Grande, Antofalla, El Peñón… sitios donde el turismo masivo aún no ha llegado. Fue un viaje en 4x4 que nos puso a prueba: pasamos del frío que congela los huesos al calor del desierto en cuestión de horas, nos perdimos, nos encontramos, y vivimos experiencias que nos marcaron para siempre”, cuenta Javier.
Compartiendo la aventura
Exploranding no quedó en manos de solo dos. Con el tiempo, sumaron a su equipo a seres queridos y amigos, multiplicando la mirada y la energía de cada viaje. La novia de uno de ellos, Stella Maris, conocida como Eti, se convirtió en una pieza clave: “ella está muchas veces detrás de cámara, aporta ideas frescas, nos empuja cuando dudamos. Es el sostén que el proyecto necesita”.
“También se han sumado amigos. Su visión y sus ganas nos ayudan a no estancarnos, a ver las cosas desde otra perspectiva. Si por nosotros fuera, alquilaríamos un micro en cada viaje y nos llevaríamos a todos los que quieran venir. Porque de eso se trata, de compartir”, asegura Javier.
Los imprevistos como oportunidad
Si bien son cuidadosos y nunca pierden un vuelo, Javier y Nicolás saben que los planes rara vez salen perfectos. “Aprendimos que los imprevistos no son problemas, son oportunidades. De hecho, tenemos una regla no escrita: cuando no sabemos para dónde ir o algo falla, siempre doblamos a la derecha. Muchas veces, un ‘error’ nos ha llevado a descubrir lugares o personas que no estaban en ningún mapa y que terminaron siendo lo mejor del viaje. Las cosas fallan por una razón, y casi siempre, es para mejor”, comenta Javier.
De seguidores a comunidad
El proyecto comenzó como una forma de compartir sus aventuras con familiares y amigos, pero hoy su alcance es internacional. En Instagram (@exploranding_ok.), la interacción va mucho más allá de la simple visualización.
“Ya no es solo ‘hacer un video’, es responder a la gente que nos pide consejos, que confía en nuestra palabra para planificar sus propias aventuras. Nos llegan mensajes que nos dejan sin palabras: personas que esperan el fin de semana para ver nuestros videos como si fueran una serie de Netflix. Seguidores de Barcelona, México, Chile, nos agradecen por mostrarles un rincón del mundo. Esos mensajes son nuestra nafta. Producir contenido de calidad lleva muchísimo trabajo, y a veces el cansancio se siente, pero leer esos agradecimientos nos recarga las pilas y nos recuerda por qué empezamos todo esto”, dice Javier.
El futuro
El lema del proyecto sigue siendo una pregunta: “¿Nos acompañás?”. Para Javier y Nicolás, esa frase resume su filosofía: inspirar a que más personas se animen a viajar, descubrir y compartir experiencias. “Viajar no empieza cuando te subís al avión, empieza en el momento en que lo soñás, cuando abrís el mapa y empezás a trazar la ruta”, reflexiona Javier.
El sueño, por ahora, es seguir expandiendo el proyecto: organizar viajes con la comunidad, llevar la experiencia de los videos a la vida real y continuar recorriendo caminos que aún esperan ser explorados. Mientras haya una ruta por descubrir, ahí estarán Javier y Nicolás, con sus cámaras, con sus amigos, con Eti, listos para ver qué hay más allá de la próxima curva y seguir haciendo la pregunta que los inspiró desde aquel primer encuentro en Iguazú.
Y así lo que nació de la casualidad, de un encuentro inesperado y de la curiosidad de dos amigos, hoy es mucho más que un proyecto de viajes: es una invitación a mirar la Argentina y el mundo con ojos abiertos, a redescubrir paisajes, a encontrar aventuras donde menos se esperan y a comprender que, a veces, la magia surge de lo inesperado.
Fuente: TN
Actualidad
“El mate no puede faltar”: tres argentinos emprendieron una travesía para llegar en bicicleta al Mundial 2026
Vicente Conculini (28) estaba viviendo tranquilo en Holanda hasta que, en marzo de 2025, por medio de un mensaje le llegó una propuesta tan irresistible que abandonó todo para sumarse a un viaje en bicicleta a Norteamérica con sus amigos Miguel Silio (55) y Yamandú Martínez (48) para ver a la Selección Argentina. En una entrevista con TN, compartió la experiencia, desde la planificación hasta la ejecución de su plan de viaje.
Todo comenzó con un mensaje de Vicente a Miguel: “Lo saludo para el cumpleaños en marzo y me manda la fecha 16 de agosto. Yo le dije: ‘No me digas que esa es tu fecha para salir al Mundial’, a lo que él me contestó: ‘Sí, y estás invitado’“. Tomar la decisión le llevó un mes, pero accedió: “Dejé mi vida en Holanda, compré el pasaje y volví a la Argentina”.
Desde entonces recorren América hasta llegar a destino: el norte, donde jugará la Argentina en 2026. Aún se desconoce la sede para la Selección, pero podría ser cualquiera de los tres: México, Estados Unidos o Canadá. Los amigos documentan todo su viaje a través de su cuenta @enbicialmundo en redes sociales.
De mundial en mundial
Miguel fue el cerebro de la idea. Él ya había viajado a los dos mundiales anteriores, Rusia 2018 y Qatar 2022; pero esta vez no quiso ir sin sus compañeros.
Los tres son amigos desde más de quince años y compartieron un viaje en 2019 de Argentina a Cusco en bicicleta. “Ese fue mi primer viaje y de Yama y varios de Miguel” recordó Vicente. Allí se conocieron más, la amistad se afianzó y compartieron muchos momentos juntos: “Miguel es como un padre para mí y a Yama lo conozco desde el viaje que compartimos a Perú”.
No estuvieron nunca solos, partieron hacia el norte el 16 de agosto desde la municipalidad de Gualeguaychú, Entre Ríos, y fueron despedidos por el intendente, sus familias y amigos.
La planificación general la llevó adelante Silio, quien hizo el trazado de la ruta, tuvo en cuenta caminos principales y alternativos en caso de que afectaran factores como viento en contra, altitud o lugares por descubrir que no conocían. “Vamos trazando la ruta diaria entre los tres todos los días”, contaron, y demostraron lo esencial que es el trabajo en equipo para viajes de esa magnitud.
El equipamiento es completo: ropa, bolsas de dormir, utensilios para cocinar y comida de más para prevenir imperfectos. Lo más imprescindible para ellos son las ganas de viajar, el desafío físico y mental, las ganas de conocer gente y lugares nuevos, “la bicicleta y el equipo de mate, por supuesto” comentaron.
10 meses de viaje
La travesía empezó el 16 de agosto y el viaje completo está calculado para durar 10 meses, sin contar otro mes de mundial. Actualmente van por el tercer mes: 102 días.
Para este viaje no sólo hace falta expectativa y pasión por el fútbol, sino también preparación física y mental: “El esfuerzo es diario. En Ecuador y Colombia nos encontramos con subidas durísimas: subimos 1500 metros en 30 kilómetros, con 60 kilos de peso encima. Mientras más preparado esté físicamente uno, más podrá disfrutar el viaje“, relataron.
Los tres ya cuentan con experiencia en viaje en bicicleta y se prepararon juntos: “Nos preparamos corriendo y yendo al gimnasio durante todo el año, de manera rutinaria para cuidar nuestra salud. Incluso así me costaron los primeros días y las subidas”, se reía Vicente.
El dinero es importante, pero no es todo: “Comés en todos lados, viajando en bici o en tu casa. El hospedaje lo vamos alternando: carpa, alojamientos económicos o gente que nos abre las puertas”, explican.
También contaron cuáles creen que son sus tramos más desafiantes, mencionaron el Tapón de Darién. Es una selva impenetrable y pantanosa que divide Panamá de Colombia. Más allá del desafío ellos ya proponen sus alternativas: “Hay que estudiar el cruce para bordearla, puede ser en lanchas, avión, balsa, velero. Todas son un desafío grande y todavía estamos estudiando, no descartamos ninguna”.
El sueño de ver a la selección
Las familias y amigos los apoyan, aunque piensan que están “un poco locos”. Pero la experiencia y el cuidado entre los tres son la garantía para seguir adelante. “Nos gustaría ver todos los partidos de la Selección, pero va a depender de muchos factores. Después de 10 meses de viaje, vamos a estar listos para alentar a la celeste y blanca en cada sede”, aseguran.
Sueñan con cruzarse con las mejores selecciones: Francia, España, Alemania, Brasil, Portugal, Colombia. “Queremos que el equipo demuestre la entrega y la garra de siempre, pero también estaría bueno que toquen partidos accesibles para pasar de fase”, bromean.
Para ellos, esta Selección y Messi despiertan algo único. “No son solo un equipo, son amigos, se respetan y tiran todos para adelante. No por nada son los últimos campeones. Nos encanta juntarnos a ver los partidos, disfrutamos como todos los argentinos”, dice Vicente. “Llegar al Mundial en bicicleta es la frutilla del postre. Hay que ser fan de la Selección y de Messi para hacer algo así”, suman.
Mientras tanto, disfrutan del camino, los paisajes, la gastronomía y la cultura de cada país. “La idea es siempre pasarla bien, a pesar de cualquier adversidad, compartir y ayudarnos. Una frase típica del viaje es: ‘A esto vinimos’, ya sea si llueve, si hay que subir una montaña o si se rompe algo de la bici”, coinciden los amigos.
La travesía sigue, el sueño está intacto y la pasión por la albiceleste los empuja a seguir pedaleando con la esperanza de llegar al Mundial y gritar los goles de la Selección bien de cerca.
Fuente: TN