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Sobrevivió a un terremoto, estuvo ciego, se convirtió en pintor autodidacta y retrató su propia tragedia
¿Cómo logra un nene de cinco años, nacido entre palmeras, montañas y fincas del eje cafetero colombiano, convertirse en un artista reconocido en Argentina? Esta historia comienza a fines de los 90 con un pequeño Jorman Gutierrez dibujando con ladrillos en el piso, mientras acompaña a su padre en la venta ambulante por los distintos pueblos de la zona. Limones y mangueras se mezclan con sus primeros garabatos.
De Armenia -la ciudad colombiana donde nació y pasó los primeros años de su vida junto a su padre, su hermano Camilo y su abuela- heredó los aromas, los sabores y los colores. Allí no convivió con museos ni objetos de arte sino con las coplas que le cantaba su abuelita paterna Pastora, quien lo crió y fue la que le regaló su primera caja de lápices de colores.
Pero de su ciudad, también, Jorman lleva grabadas imágenes y sonidos de mucho dolor y sufrimiento: un terremoto destruyó su hogar, lo dejó ciego por varios días, mutiló dedos de la mano de su hermano mayor y mató a varios miembros de su familia. Tal vez, entonces, el arte comenzó a ser un refugio para exorcizar tanta oscuridad. Había una pulsión, un don nato que lo llevó a pintar y a expresarse a través de la pintura.
Darlo todo, pese a todo
“De donde vengo no es una posibilidad ser pintor. Es algo completamente utópico, imaginario. Pero yo estaba muy seguro de lo que quería”, recuerda Jorman y cita unas palabras que le dijo su padre para demostrarle su apoyo: “Si usted quiere ser zapatero, tiene que ser el mejor”. Esa generosidad en las palabras de Don Gutierrez construyeron una plataforma de despegue segura para su hijo, que en ese entonces tenía 23 años.
Fue en 2014 que esa pulsión se materializó -con muchísimo esfuerzo económico- en un pasaje para estudiar en Buenos Aires becado por el artista Guillermo Roux, quien luego se convertiría en su mentor y amigo entrañable.
Entonces todo cambió. Aquel niño colombiano de la montaña y los valles no quería perderse nada de esta nueva ciudad repleta de arte, historia y maestros. Desde entonces, aprovechó cada día: visitó museos, bibliotecas, estudió, dibuja y pinta sin descanso. Poco a poco la etapa de su primera formación, donde prevalecen los aromas por sobre las imágenes, se va cerrando. Quedarán en el recuerdo la madera de los lápices que le regaló su abuela, los óleos de sus primeras obras hechas con los colores donados por sus compañeros de primaria y el olor de los libros de las bibliotecas a las que su papá lo llevaba en moto para que conozca a los grandes maestros como Rembrandt, Rubens o Caravaggio.
Ya establecido en la gran ciudad, con tiempos duros, donde hasta tuvo que dormir en una plaza, su obra fue creciendo tanto como él. Su estilo se centra en la naturaleza y los frutos de la tierra que lo rodeó, en objetos cotidianos, en pequeños detalles y la perfección anatómica, tanto desde el canon académico clásico como en la capacidad de transmitir sensaciones y emociones.
“Pintar es una forma de buscar soluciones y cada centímetro de la tela en blanco es un reto. Cuando pones un color en la tela ese color te está diciendo una cosa, pero pones otro al lado y hace que el primer color refleje otra sensibilidad. Entonces ya te cambia la escena y si le agregas un tercer color otra vez se empiezan a mover todos. Entonces de alguna manera eso es algo muy difícil de conseguir en la pintura y es uno de los mayores retos de los artistas, porque uno cuando ya ve la pintura terminada ve la armonía, ve el equilibrio, siente esta belleza, este sentimiento de lo sublime, pero en realidad es un gran trabajo por parte del artista tomar cada una de esas decisiones”, reflexiona Jorman y aclara, “que no deja prácticamente nada librado al azar”.
Cumplir sueños
El universo creativo del Jorman ya consolidado como artista en Argentina -”un colombiano que hace buenos asados», como entre bromas se define- se nutre de la música que escucha, los libros que lee, el teatro porteño al que asiste, pero también por todo lo que trajo del ambiente en el que creció.
“Mi madre nos abandonó a mi hermano y a mí cuando teníamos tres y cinco años, en un basural y fue mi abuela quien nos encontró. Recuerdo a Camilo buscando comida en la basura y me veo a mí aferrado a una mochila del Pato Donald donde estaban mis pocas pertenencias”, recuerda sobre su infancia.
Cuando todo parecía mejorar en su vida y el amor de su abuela reparaba las heridas de los hermanos, un terremoto azotó su ciudad y otra vez, la oscuridad. Literal, porque además del dolor por la pérdida de seres queridos, del recuerdo de los gritos y del dolor, perdió la visión. “Esos días en los que el polvo de las construcciones que devastó el terremoto me dejó ciego, mi abuela me curaba los ojos con agua de panela, que es como un té hecho con caña de azúcar y que consumimos mucho en Colombia. Creo que, de alguna forma, el no haber podido ver por unos días el desastre del terremoto a mi alrededor me protegió un poco de tanto dolor”
Dice que nunca dejó de pintar, porque aún en los peores escenarios encuentra una imagen o una escena que lo cautiva. Y así lo hizo por aquellos días, entre los escombros, cuando cada trozo de ladrillo que encontraba lo transformaba en herramienta para dibujar. Esos recuerdos años después los ilustró hasta con lapicera, en un hilo de obras con diferentes técnicas que retratan el horror y la esperanza de la tragedia.
“Recién cuando llegué a Argentina pude empezar a representar aquellas escenas del terremoto en mis pinturas. Hay una obra en particular donde aparece mi padre con mi hermano en brazos. Es el reflejo del momento en que él llega a nuestra casa y se encuentra con que a Camilo le habían cortado los dedos de la mano unos ladrillos que cayeron del techo”, evoca.
“También hice una obra completamente con lapiceras, porque era el único material con el que contaba en mis primeros tiempos en Buenos Aires. Es sobre otro momento de la tragedia del terremoto”, recuerda Jorman.
Y por fin, un hogar
En la vida hay un momento bisagra, donde uno dice: “esto soy yo, acá me veo reflejado al cien por cien”.
¿En algún momento sentiste que encontraste tu voz como pintor?
“Creo que posiblemente la encontré cuando conocí a Cristina, mi pareja. A partir de ese momento, motivado por ella, logré pasar al gran formato, al óleo, a expresarse con todo el color, con toda esa furia de las repeticiones de los objetos y la belleza por la belleza misma. Como algo generado inteligentemente y que a la vez es armonioso y feliz hacia el espectador y hacia el que lo pinta también”.
Hoy Jorman tiene 30 años e inauguró su primera muestra personal en un museo público. La Casa Nacional del Bicentenario -uno de los tantos espacios a los que él asistía en sus primeros años en Buenos Aires- aloja los 16 retratos de gran formato (algunos de más de dos metros) de su exposición Eternas, Rostros del mito, la Historia y la Imaginación.
Es un hombre feliz, sonriente, dispuesto a compartir su experiencia de vida, su técnica y sus aprendizajes. “Hace siete años que estoy instalado en Argentina y es la primera vez en mi vida que permanezco en un mismo lugar. En Colombia íbamos de pueblo en pueblo, siguiendo el trabajo de mi padre”, explica.
Y como siempre hay más, guarda un as bajo la manga y tiene un listado enorme de obras por pintar. Porque, como aquel niño que atravesó tormentas emocionales y terremotos, nunca deja de creer que cuando hay pasión y amor por lo que se hace “es necesario pintarlo para volverlo eterno”.
Fuente: TN
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Para la mayoría de los argentinos, el equilibrio entre trabajo y vida personal es clave en las decisiones de movilidad laboral
Así lo destaca un informe privado, en el que también se señala que, a nivel regional, predominan las mismas cifras.
El 80% de los argentinos, al igual que en los países de la región, afirma que el equilibrio entre trabajo y vida personal es un factor clave en las decisiones de movilidad laboral.Si bien el salario sigue siendo el principal factor de atracción a la hora de considerar una oferta laboral o un cambio de trabajo, los drivers que componen el salario emocional cada vez tienen mayor peso en las decisiones de carrera del talento.De acuerdo con el último informe de Randstad, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, para el 80% de los trabajadores argentinos el equilibrio entre vida personal y laboral se posiciona en segundo lugar como atributo para elegir un empleador. Los datos surgen del estudio que releva las expectativas, estados de ánimo y comportamiento de los trabajadores en 35 países, incluida la Argentina.
Entre los países de la región, el equilibrio entre trabajo y vida personal es un factor clave en las decisiones de movilidad laboral.Foto: Agencia NA (Randstad)En los países de la región se registra el mismo apunte: los trabajadores chilenos son los que más valoran el equilibrio trabajo-vida (83%), seguidos por los trabajadores argentinos y mexicanos (80%) y, en último lugar, los trabajadores uruguayos (78%).Otro dato interesante que surge del documento es que casi un tercio de los encuestados (31%) aseguró haber renunciado a un empleo por falta de flexibilidad. También lo hicieron el 33% de los uruguayos, el 35% de los chilenos y el 41% de los trabajadores mexicanos.A su vez, 2 de cada 10 argentinos aseguraron haber dejado un empleo por falta de autonomía en sus tareas: de igual manera, también aseguran haber renunciado a algún empleo por falta de independencia el 21% de los trabajadores uruguayos, el 24% de los trabajadores mexicanos y el 25% de los trabajadores chilenos.Tipos de flexibilidad
En el total de los encuestados locales, el 40% de los trabajadores aseguró que no aceptaría un trabajo que no le brindara flexibilidad respecto a sus horarios laborales y la posibilidad de controlar su propia agenda.el 40% de los trabajadores argentinos no aceptaría un trabajo que no le brindara flexibilidad respecto a sus horarios laborales y la posibilidad de controlar su propia agenda.Foto: Agencia NA (Randstad)Asimismo, el 43% de los trabajadores mexicanos, el 41% de los trabajadores chilenos y el 36% de los trabajadores uruguayos también rechazarían un empleo que limitara su flexibilidad en materia de horarios de trabajo.Por su parte, respecto al lugar desde donde trabajar, si pudieran optar sin condicionamientos, el 36% de los trabajadores argentinos rechazaría un empleo que no le permitiera flexibilidad en relación con el lugar desde donde trabajar. Coinciden con esta posición el 30% de los uruguayos, el 39% de los chilenos y el 41% de los trabajadores mexicanos, que no aceptarían una propuesta laboral que no les diera flexibilidad respecto del lugar desde donde trabajar.»Más allá de la coyuntura que está atravesando el mercado laboral, las expectativas del talento en materia de flexibilidad y conciliación entre trabajo y vida personal se mantienen firmes, especialmente en el segmento profesional de los grandes centros urbanos, donde el peso del traslado al trabajo suele ser mayor. Hoy los trabajadores tienen mayor claridad sobre lo que esperan de sus trabajos y sus vidas, tienen más claras sus prioridades y no están dispuestos a resignarlas», comentaron desde
Randstad.
Agencia NA
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Argentina se consolida como el cuarto mercado aéreo más grande de Latinoamérica
Argentina cerró 2025 con una cifra récord para su mercado aerocomercial: 50,6 millones de pasajeros pasaron por los aeropuertos del país durante el año, un 12% más que en 2024.
Con este resultado, la Argentina se posicionó como el cuarto mercado aéreo más grande de Latinoamérica y el Caribe, detrás de Brasil, México y Colombia, de acuerdo con los datos presentados durante la asamblea anual de Airports Council International (ACI), realizada en Lima, Perú.
El registro informado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) representa el mayor volumen anual de pasajeros de la serie histórica y refleja el crecimiento sostenido de la actividad aérea en el país.
Más vuelos internacionales y mayor movimiento dentro del país
El crecimiento se produjo tanto en el tráfico interno como en el internacional.
Durante 2025, 34,7 millones de pasajeros realizaron vuelos dentro del país, mientras que el segmento internacional alcanzó cerca de 16 millones de viajeros.
Uno de los datos destacados fue, además, el avance de las conexiones internacionales desde ciudades del interior. Más de 2,1 millones de pasajeros viajaron al exterior directamente desde aeropuertos ubicados fuera de Buenos Aires, un 38% más que durante 2024.
El dato muestra una tendencia hacia una mayor descentralización de la conectividad aérea, con más opciones para que los pasajeros del interior puedan realizar viajes internacionales sin necesidad de pasar previamente por Buenos Aires.
Un mercado regional que proyecta más crecimiento
Las perspectivas para el transporte aéreo en Latinoamérica y el Caribe también son positivas.
Durante la reunión de ACI, su director general para Latinoamérica y el Caribe, Rafael Echevarne, estimó que la región podría alcanzar 1.500 millones de pasajeros en 2045, prácticamente el doble de los 809 millones proyectados para 2026.
Este crecimiento requerirá importantes inversiones en infraestructura. Según las estimaciones de ACI, los aeropuertos de Latinoamérica y el Caribe necesitarán alrededor de US$ 178.000 millones hasta 2055 para ampliar y modernizar sus instalaciones.
El desafío no será solamente atender a una mayor cantidad de viajeros. También será necesario recuperar parte de las conexiones que se perdieron durante la pandemia. Según Echevarne, todavía resta restablecer cerca del 20% de las conexiones entre ciudades que existían antes de 2020, especialmente en aeropuertos regionales.
Argentina todavía tiene espacio para seguir creciendo
A pesar de ocupar un lugar destacado por cantidad total de pasajeros, Argentina todavía presenta margen para ampliar el uso del transporte aéreo.
La cantidad de viajes por habitante se encuentra por debajo de la registrada en otros países de la región, lo que abre oportunidades para continuar desarrollando la conectividad, especialmente desde las ciudades del interior y mediante nuevas rutas internacionales.
El crecimiento de los vuelos internacionales sin pasar por Buenos Aires durante 2025 es una muestra de ese potencial.
El desafío de acompañar el crecimiento con infraestructura
El récord de pasajeros también plantea nuevas necesidades para el sistema aeroportuario argentino.
El aumento de la demanda vuelve clave la ampliación y modernización de las principales terminales del país, entre ellas Ezeiza, Aeroparque, Córdoba y Mendoza, que podrían enfrentar mayores niveles de utilización a medida que continúe creciendo el tráfico.
En este contexto, el Gobierno nacional acordó recientemente extender hasta 2049 la concesión de Aeropuertos Argentina, con un esquema que contempla US$ 600 millones adicionales en inversiones y la posibilidad de prolongar el contrato hasta 2056 si se cumplen determinadas condiciones.
El nuevo escenario combina así dos datos relevantes: Argentina alcanzó su mayor volumen histórico de pasajeros y todavía cuenta con margen para ampliar su conectividad aérea.
Con más viajeros, nuevas conexiones desde el interior y perspectivas de crecimiento para los próximos años, el desafío será acompañar esa demanda con infraestructura y rutas que permitan que cada vez más argentinos puedan acceder al transporte aéreo desde distintas regiones del país.
Actualidad
Día Nacional de la Biblia: una fecha para reencontrarse con la Palabra de Dios
Cada cuarto domingo de septiembre se celebra el Día Nacional de la Biblia, una jornada que invita a leer, compartir y poner en práctica el mensaje de las Escrituras.
La fecha fue establecida en 2004 mediante un acuerdo entre la Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa y las Iglesias Evangélicas presentes en Argentina.
Durante septiembre, conocido también como el Mes de la Biblia, iglesias, familias y comunidades encuentran una oportunidad para acercarse de manera especial a la Palabra de Dios.
La celebración no se limita a leer un texto. Para los cristianos, la Biblia es una guía para la vida, una fuente de esperanza y un camino para conocer a Dios y a Jesucristo.
Su mensaje también invita a mirar al otro, acompañar, servir y compartir una palabra de aliento con quienes más lo necesitan.
El Día Nacional de la Biblia puede ser una buena oportunidad para volver a abrir las Escrituras, ya sea en casa, en comunidad o de manera personal.
Leer la Biblia, reflexionar sobre su mensaje y llevarlo a la vida cotidiana son algunas de las formas de celebrar esta fecha.
Para la fe cristiana, las Escrituras hablan de Cristo y contienen el mensaje de salvación. Por eso, más que una celebración de un día, el Mes de la Biblia propone recuperar el valor de una Palabra que busca iluminar, transformar y dar esperanza.