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"Seguía con mi novia porque tenía miedo de que me matara"

Llegó a perder más 30 kilos después de que su pareja le prohibiera comer. También lo sometía a abusos físicos y psíquicos constantes. Nunca pidió ayuda porque se veía incapaz. Y por el estigma que hay para que los hombres digan que son víctimas de abuso doméstico.

Alex Skeel es un joven británico de 22 años.

Durante años fue víctima de los maltratos físicos y psíquicos de su pareja y madre de sus hijos, la primera mujer condenada en Reino Unido por abuso doméstico contra un hombre.

*Lo que sigue a continuación es el relato en primera persona que Skeel le contó a Sophie Haydock, de BBC Three.

Nunca olvidaré el momento en que mi novia, Jordan, vertió agua hirviendo sobre mí por primera vez.

Me había arrinconado en la esquina de una habitación de la casa que compartíamos en Bedfordshire (Inglaterra), sosteniendo el hervidor lleno de agua ardiendo.

Llevábamos tres años juntos y todo había comenzado con cosas pequeñas como que no usara el color gris o que no le gustaba mi peinado, pero para aquel entonces ya eran nueve los meses que venía sufriendo abuso físico continuado.

Le tenía mucho miedo.

Todavía puedo ver esa primera gota de agua cayendo sobre mi piel.

Todo sucedió a cámara lenta. Me escoció la piel. El dolor no se parecía a nada que hubiera experimentado antes. Le supliqué que me dejara meterme en un baño lleno de agua fría, era lo único en lo que podía pensar que detuviera la quemazón.

Me dejó meterme en la bañera y el alivio fue instantáneo.

No puedes imaginar lo increíblemente bien que se siente el hundir tu cuerpo en agua helada después de eso. Es el sentimiento más agradable del mundo.

Pero después me obligó a salir, o decía que me volvería a echar agua hirviendo.

La BBC ha hecho un reportaje contando la historia de Alex y el infierno que vivió durante más de tres años
La BBC ha hecho un reportaje contando la historia de Alex y el infierno que vivió durante más de tres añosFuente: LA NACION

Si me quejaba, o decía que me dolía, ella me espetaba: "Vuelve al baño ", pero al rato me obligaría a salir de nuevo.

Todo eran juegos mentales con ella.

Una relación normal

Jordan Worth y yo teníamos 16 años cuando nos conocimos en 2012, mientras estábamos en la universidad.

A ella le había ido muy bien en la escuela y había logrado una plaza en la Universidad de Hertfordshire para estudiar arte. Quería ser maestra.

Los primeros meses fue todo bien. La pasábamos muy bien juntos y hacíamos cosas de una pareja normal: ver películas o pasear.

Pero pasados unos meses, pasaron cosas raras, solo que en ese instante parecía que solo era un reclamo de atención.

Mis padres nos habían pagado una estancia en Londres para que fuéramos a ver El Rey León. Y, de la nada, Jordan desapareció.

Todos la buscamos por un buen rato. Mucho más tarde, la encontramos en el área de recepción del hotel, riendo a carcajadas. Todo fue un poco raro.

En retrospectiva, creo que fue su manera de asustarme y hacer que me preocupara por ella, para poder controlarme.

Su expareja, Jordan, es la primera mujer condenada en Reino Unido por violencia doméstica
Su expareja, Jordan, es la primera mujer condenada en Reino Unido por violencia doméstica Fuente: LA NACION

"Me aisló y me impedía comer"

Con el tiempo, ya había conseguido aislarme de todos mis amigos y familiares. Me había prohibido verlos e incluso usurpado mi cuenta de Facebook, una táctica clásica de abuso doméstico.

Empezó a impedirme que comiera. Perdí muchísimo peso.

Intenté luchar contra su comportamiento, pero ella encontraba la manera de tergiversar las cosas y culparme a mí. Sabía que no tenía la culpa de nada, pero al final acaba convenciéndome y terminaba pensando: "¿qué estoy haciendo mal?".

Cuando me decía: "No me gusta el color gris" o "no me gustan esos zapatos", yo me decía: "De acuerdo, no me los pondré" porque quería que estuviera contenta, pero en realidad estaba intentando que fuera algo que nunca iba a ser. Era una batalla perdida desde el principio.

Tuvimos dos hijos juntos. Esperaba que eso cambiara las cosas.

No fue así, y empecé a temer que, si la abandonaba, ella les haría daño. Así que nunca me fui.

Claro que hubo algunos momentos muy buenos con ella, momentos en los que me sentí feliz, cuando nos reíamos y nos divertíamos juntos. No fue una pesadilla todo el tiempo. Y yo tenía muchas ganas de hacer funcionar la relación.

La amaba, al fin y al cabo.

Me acostumbré al dolor

El abuso mental se volvió después físico.

Empezó con ella durmiendo con una botella de vidrio. Me acusaba de estar hablando o de mandarme mensajes con otras chicas, algo absolutamente falso.

Esperaba a que me quedara dormido y entonces me golpeaba con la botella en la cabeza y me decía: "¿en qué estás pensando?".

Alex celebrando su cumpleaños 18 con su madre y su hermano gemelo
Alex celebrando su cumpleaños 18 con su madre y su hermano gemelo Fuente: LA NACION

Después de un tiempo, dejó de dolerme. Estaba tan acostumbrado al dolor que ya ni lo sentía.

Así que ella ideó otra forma de lograr lastimarme.

Después de la botella, llegó el martillo. Y después del martillo, podía encontrar cualquier cosa para golpearme.

Llegaron también los cuchillos. Varias veces estuvo a punto de alcanzar una arteria en mi muñeca.

Y después de eso, llegó el agua hirviendo. Llegué a tener quemaduras de tercer grado. Cada vez que me acostumbraba al dolor, ella subía de nivel.

Tras el agua hirviendo, estaba la muerte.

Una radiografía muestra los dientes rotos de Alex a causa de los golpes
Una radiografía muestra los dientes rotos de Alex a causa de los golpes Fuente: LA NACION

Tenía pánico a lo que Jordan podía hacer, pero creía que si decía algo, acabaría matándome.

Incapaz de denunciar

Si sus lesiones acaban mandándome al hospital, decía que me había tropezado, que me había golpeado la cabeza o que me había quemado al poner el agua de la ducha muy caliente.

Un vecino llegó a llamar la policía varias veces cuando escuchó gritos en distintas ocasiones. Mentí. No fue algo agradable, pero lo hice para salvarme la vida.

Con frecuencia tenía los ojos negros, con cardenales. Ella usaba su maquillaje para taparlo, para ocultar lo que me había hecho.

Sentía cómo mi cuerpo se apagaba. Llegué a perder más de 30 kilos.

El hervidor que Jordan utilizaba para hervir el agua caliente que después vertía sobre Alex
El hervidor que Jordan utilizaba para hervir el agua caliente que después vertía sobre Alex Fuente: LA NACION

Tiempo después los médicos me dijeron que estuve a 10 días de la muerte, dada la restricción alimenticia a la que había estado sometido.

Fin a la pesadilla

Todo terminó en 2018, cuando un oficial de la policía vino a la casa para hacer un seguimiento de una visita que había hecho anteriormente. Ahí salió toda la verdad.

Mis heridas eran tan graves en ese momento, y estaba tan demacrado después de haber perdido tanto peso… Hasta entonces lo había negado todo, pero no podía aguantarlo más.

Si la policía no hubiese intervenido en ese preciso momento, creo que hubiese acabado en el piso.

No hay duda al respecto. Tuve la suerte de tener tantas lesiones que las pruebas eran muy sólidas. Todo eso ayudó a alejar a Jordan de mi vida.

Creo que lo que la movió a hacer lo que hizo fueron los celos. Mi familia y yo estábamos muy unidos, mis amigos eran geniales y ella me distanció de todo eso.

Una vez me dijo: "Quiero arruinar tu vida".

Imágenes de la policía después de una llamada que hizo un vecino que muestra a Alex en un estado de angustia física y mental
Imágenes de la policía después de una llamada que hizo un vecino que muestra a Alex en un estado de angustia física y mental Fuente: LA NACION

Muy pocos hombres buscan ayuda en caso de ser víctimas de abuso.

Jordan nunca se arrepintió de lo que me había hecho. Ni siquiera cuando la policía vino a interrogarla. Creo que le preocupaba más que la agarraran que el daño que me había hecho.

En el juicio, se declaró culpable, pero creo que para obtener una sentencia más leve.

No sé cómo ha podido justificarse a sí misma su comportamiento.

El estigma

Creo que las personas que cometen abusos domésticos lo hacen porque les gusta mucho. Es como una droga, una adicción. Y cuanto más lo hacen, más creen que pueden salirse con la suya, y cada vez se pone peor y peor. Es como si estuvieran en el cielo y tú en el infierno.

Ellos obtienen lo que quieren. Ese control completo. Y tú vives tu peor pesadilla, algo que nunca en tu vida hubieras deseado.

Imagen de la policía interrogando a Jordan
Imagen de la policía interrogando a Jordan Fuente: LA NACION

Había oído hablar del abuso doméstico masculino antes de conocer a Jordan. Sabía que era lo que las estaba padeciendo que estaba muy, muy mal. Pero no sabía qué hacer.

Durante todo el tiempo que viví los abusos, no hubiera podido nombrar ni un solo cargo por el que hubiese podido ser detenida porque nunca tuve ni idea.

Y aunque pueda sonar chistoso, nunca tuve prisa por salir de esa situación. No era capaz. Yo no tenía nada y, además, teníamos dos hijos juntos. Lo único que esperaba es que la pesadilla acabara. Mi preocupación eran los niños, que estuvieran bien.

Nunca puedes decirle a alguien que deje ese tipo de situación. Eso es lo peor. Solo tienes que decir: "Mira, si alguna vez necesitas hablar conmigo, aquí estoy".

Alex con su bebé Iris tras ser dado de alta en el hospital
Alex con su bebé Iris tras ser dado de alta en el hospital Fuente: LA NACION

Jordan fue sentenciada a siete años y medio de prisión en abril de 2018. Admitió haber tenido un comportamiento controlador o coercitivo en una relación íntima, hiriendo con intención y causando graves daños corporales.

Cuando escuché las noticias, ni siquiera me inmuté. Ahora tiendo a no molestarme por las cosas.

Cuando llegó el veredicto, me dije: "Se ha hecho justicia". Después, sentí mucho alivio, como si me hubiera quitado un enorme peso de encima.

Tan pronto como supe que ella se encontraba en la furgoneta de camino a prisión, por primera vez en cinco años pude levantar la cabeza y no tener ni una sola preocupación en mi mente.

Los niños no saben realmente lo que pasa. He guardado mucha información, los documentos judiciales, etc., para que los lean cuando sean mayores. Cuando sean lo suficientemente maduros para entenderlo, se lo explicaré.

Yo solo espero que algún día me digan: "Hiciste un buen trabajo, papá", eso es lo único que me importa.

Jordan fue la primera mujer en el Reino Unido en ir a prisión por un comportamiento coercitivo y controlador.

Alex no puede pensar ahora en otras relación, sino en rehacer su vida y recuperar todo lo que asegura que Jordan le quitó
Alex no puede pensar ahora en otras relación, sino en rehacer su vida y recuperar todo lo que asegura que Jordan le quitó Fuente: LA NACION

Hay muchos estigmas que impiden que los hombres se expresen y, a menudo, la policía no toma en serio la violencia contra los hombres. Las campañas de abuso doméstico suelen excluir a los hombres. Eso está mal ¿Qué tiene que ver el género con el abuso?

No soy tan estúpido como para pensar que todas las mujeres serán como Jordan, pero no estoy listo para tener otra relación en este momento. Solo quiero disfrutar de las cosas que solía disfrutar cuando era niño, porque Jordan me lo quitó y destruyó todo. Tengo que intentar volver a construir todo eso.

He empezado a hacerlo con la ayuda de organizaciones benéficas de abuso doméstico de hombres. Y en el futuro me gustaría abrir un refugio para hombres que han sido maltratados.

A veces pienso que la razón principal por la que estoy vivo es para crear conciencia.

¿Por qué el cuchillo no entró en el lugar equivocado? ¿Por qué no recibí un golpe en un sitio desafortunado? Nunca llegué a tener una fractura en el cráneo y fui golpeado miles de veces Debe haber una razón para ello y es ayudar a la gente.

Solo espero que las cosas puedan mejorar para otras víctimas.

Virales

Es emprendedora y enterneció a todos cuando mostró el asistente menos esperado para sus videos

Félix no sabe de redes, reproducciones, likes y viralización. No tiene TikTok y no se preocupa por las métricas ni la difusión. Sin embargo, conoce de algo mucho más grande: amor, acompañamiento y fidelidad.

“Estas carcasas las hace mi nieta, se dedica mucho a hacerlas; están hechas con mucha dedicación y cariño, son lindas para tenerlas de recuerdo”, dijo en un video y estalló todo.

Quizás fue por su sonrisa franca, o por sus ojos llenos de ternura, o por la simpleza de un mensaje corto, pero que tenía como objetivo ayudar a su nieta, que consiguió -sin buscarlo- que todos detrás de las pantallas lagrimearan y sintieran ese cosquilleo en el corazón de eso que no termina de explicarse con palabras.

Camila quiso sacarlo de un mal momento, le pidió que le dé una mano sabiendo que no iba a decir que no y encendió la cámara sin saber que iba a llevarse para siempre un recuerdo invaluable.

La historia de Félix y Camila

Cuando volvía del colegio, los fines de semana y escapando de los retos y obligaciones de papá y mamá, como muchos, Cami encontró siempre su refugio en la casa de los abuelos Félix y Ana. Desde sus primeros pasos hasta las decisiones más importantes, ellos siempre estuvieron y él, de alguna manera, no solo se convirtió en su cómplice y su confidente, sino también en su inspiración y apoyo.

Félix es pediatra en Villa María, Córdoba. Hasta hace tres años, cuando tenía 90, todavía seguía atendiendo todos los días y fue el médico de varias generaciones. Es por eso que todos lo conocen en el pueblo. Pero ahora, su sonrisa traspasó las fronteras.

“El video surgió en un momento complicado con mi abuela. Él es muy compañero con ella, que tiene problemas graves de salud, la asiste todo el tiempo y ese día había tenido un inconveniente y lo puso mal”, recordó Camila en diálogo con TN.

Cuando todo se calmó, ella llegó a la casa con las fundas para celulares de su emprendimiento, a las cuales se encarga de hacerles diseños únicos y originales. “Siempre ando de un lado al otro con cajas y ese día las tenía encima porque me había llegado un pedido, así que para sacarlo del mal momento y distraerlo le dije ‘vamos a hacer un video’”, explicó.

Félix no dudó y enseguida se peinó y salió al patio. “Le dije ‘vos pasámelas y decí lo que quieras que yo le pongo música encima’”, detalló Cami sobre ese momento. “Así fue mostrando las carcasas y fue la mejor herramienta de marketing del mundo”, reconoció entre risas.

“Yo siempre subo videos a mis redes y hace unos meses abrí TikTok. Se me dio por subirlo y en este video él hizo magia”, reconoció la joven.

“Cuando terminé dije ‘esto es un tesoro’, porque yo me inspiro mucho en él. La marca antes se llamaba UP pero como resultaba difícil para la gente, el año pasado lo cambié por Russy (IG @russy.market) que es como me dice él desde chiquita", reveló la joven emprendedora.

Pero no solo el nombre, toda su vida, asegura, está marcada por él. “Es una relación muy presente en mi vida. Yo salía del colegio y me esperaba con la comida; siempre estuvo y fue el que me impulsó a estudiar inglés cuando terminé el secundario. Gracias a eso empecé a relacionarme con gente del exterior, diseñar ideas para productos y hasta viví afuera”, contó.

Es por eso que ella solo tiene palabras de amor hacia él: “Mi abuelo es el pilar fundamental para todo. Yo comparto mucho porque lo quiero hacer parte siempre”, aseguró Cami.

Sobre la repercusión del video, la joven expresó: “Creo que generó mucha espontaneidad, no fue nada armado, no tomé dimensión de que se podía hacer tan viral, fue algo normal. Te esperas que la gente comente, pero no así, nadie lo puede creer en la familia. La gente conectó con él y me comentaban que era el abuelo de todos. Nosotros veíamos el video y llorábamos, le ves la carita como si le explotara el corazón de orgullo, hizo una expresión que para mí eso también conectó mucho con la pantalla”.

Es por eso que la emprendedora de 31 años no escatimó en elogios: “No tengo más nada para decir que no sean cosas lindas e inspiradoras. Él me llama o voy a su casa a tomar mates, le llevamos las compras, y pasamos varios días ahí. Si necesita vamos a dormir, siempre están muy acompañados y puedo decir que de él heredé muchos valores”.

La repercusión tras la viralización

Cuando le contaron sobre la viralización del video, Félix tuvo una reacción que hizo reír a todos: “No sabía que tenía tanto poder de ventas”, dijo sorprendido.

Y aunque asegura que no lo necesita, también se llevó su parte de las ganancias: “Como todos los domingos, lo trajimos a casa a comer asado y le regalé un whisky. Esa fue su recompensa porque jamás me iba a aceptar un peso”, contó entre risas la nieta.

Hace poco Cami volvió al país después de vivir tres años en Italia. Fue entonces cuando decidió reversionar sus productos y apostar por diseños más modernos. Su emprendimiento, que tiene 12 años activo y comenzó con apenas 10 ventas, hoy vende cientos por su propio empeño, pero, claro, también gracias al impulso de Félix. De ventas dentro de su misma ciudad, ahora tiene consultas de, literalmente, todo el mundo. “Ojalá pueda seguir creciendo, creo que vamos por buen camino, tiene mucho corazón”, aseguró.

Y sobre su gran ayudante de ventas, completó: “Mi abuelo siempre va a estar presente porque es el pilar fundamental. Él dice que está orgulloso de mí, que no me voy a morir de hambre, que siempre me va a ir bien y yo siento que estoy con el cielo ganado con él. Hoy me gusta compartirlo y que la gente lo disfrute”.

Fuente: TN

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Virales

Los trucos del mentalista que deslumbra a los famosos: era oficinista y ahora llena teatros

En las redes sociales, hace solo dos meses, se empezaron a viralizar videos de un mago joven haciéndole trucos a famosos de la talla de Lali Espósito, Gimena Accardi, Pollo Álvarez, Federico D’Elía y Fer Dente. El juego consiste en que la celebridad piense el nombre de un familiar para que Agustín Canolik lo adivine.

Los clips cosechan millones y millones de vistas, pero lo que hoy es un éxito rotundo, es fruto de un trabajo de más de 15 años. En diálogo con TN Show, el hombre de 30 años contó cómo fueron sus inicios en la materia. "Estoy enamorado del arte de la magia desde que tenía cuatro años y me dedico actualmente al ilusionismo y mentalismo“, dijo.

Consultado por su interés por este arte, Canolik, que tiene más de 100 mil seguidores en TikTok y casi 300 mil en Instagram, explicó: “Hago magia porque creo que el asombro nos despierta, nos despabila de la hipnosis cotidiana en la que estamos enfocados, en ver nuestro teléfono, en tratar de trabajar o de comprar cosas. Y me parece que es una herramienta para llegar a los corazones de las demás personas y, por lo tanto, también abrir el mío”.

Su inquietud y curiosidad por hacer actividades lo topó con la magia: “Más o menos a los 11 años, un día en el corcho de mi escuela, había un cartel que decía ‘Curso de magia’ y mi mamá me veía un poco hiperactivo y me mandaba a todas las cosas. Hacía cerámica, dibujo, batería, guitarra, hasta taekwondo. Cualquier actividad que hubiera para que yo pudiera gastar la energía que tenía. Primero que nada, me atrapó porque el primer libro que yo leí, que no tenía dibujos, fue Harry Potter".

“Además, pasó que mis papás cantan y tocan la guitarra, o bailan tango, entonces cada vez que íbamos a comer a la casa de alguien, alguien o que alguien venía a comer a nuestra casa, después de que se terminaba de cenar, alguien sacaba la guitarra, se ponían a cantar”, recordó.

En ese ambiente, pudo introducir la magia: “La posibilidad de traer un mazo de cartas a la mesa apareció muy rápido después de ir a las primeras clases, y a los adultos les podía mostrar un efecto de magia que los engañaba y me decían ‘´¿pero cómo hiciste?’. Esa sensación de ver a un adulto reaccionando a lo que yo compartí con 11 años era muy impactante, entonces eso creo que fue un estímulo muy fuerte".

Sobre su trabajo, Agustín destaca: “Me parece que la mejor parte son las caras de las personas que están en frente mío. De hecho, por eso grabamos eso en los videos que comparto”.

El recorrido de Agustín Canolik hasta hacerse viral y llenar una sala de teatro

Aunque actualmente se presenta los viernes y sábados de febrero en el Paseo La Plaza con un show de mentalismo interactivo, Canolik no siempre pudo vivir de la magia. “Empecé a estudiar diseño de imagen y sonido y me fui. Empecé a trabajar en una oficina haciendo fotografía y marketing y sostuve ese trabajo durante creo que cinco o seis años. Hice edición freelance, trabajé para productoras, fui filmmaker, asistente de escenario, hice todas cosas que siempre estaban cerca del mundo de lo artístico, porque no había encontrado todavía la forma de dedicarme 100% a la magia”, declaró.

El dinero que ganaba lo destinaba a seguir formándose: “Con todo mi tiempo libre y con todos los recursos que me alcanzaron iba a tomar clases, iba a ver teatro, como creo que trato de hacer todavía hasta el día de hoy. Estoy obsesionado con formarme, con volverme una mejor versión del mago que soy, entonces sí, hice un millón de cosas y ahora tengo la suerte desde hace muy poquito de poder dedicarme 100% de esto, y no me alcanza el corazón por la gratitud que siento”.

Un momento que marcó a Agustín y lo llevó a enfocarse 100% en la magia fue una ruptura amorosa: “Empecé a trabajar sin pausa ni descanso a partir de separarme, de sentirme solo, de sentirme medio que no sabía muy bien dónde encontrar mi lugar en el mundo de nuevo, como me pasó siempre históricamente. A partir de esa sensación de vacío y un poco de angustia o tristeza, fue como ‘bueno, ahora me voy a formar mucho más, ahora voy a ser mucho mejor de lo que venía siendo y me lo voy a tomar más en serio’. Y desembocó en que hoy pueda vivir de la magia”.

El boom de los videos de mentalismo con famosos

Los videos con famosos, que terminaron viralizándose en las redes, fueron producto de un proceso más largo, en donde ni siquiera estaba contemplado que Agustín Canolik hiciera ese juego con las celebridades.

Yo pasé siete años pensando en la idea para un show y a principio de 2025 decidí contratar a alguien para que me ayude a terminar de escribirlo como guion completo. Mientras estudiaba conocí a distintas personas del mundo de la producción del teatro que estaban estudiando conmigo, que me decían ‘¿vos tenés un proyecto? ¿Por qué no nos lo mostrás y ya está?’. Fue tanta la intensidad de ese pedido que dije ‘ok, se lo voy a mostrar a alguien’, y en todo ese movimiento se produjo la posibilidad de hacerlo en una sala en Paseo La Plaza y la posibilidad de empezar a producirlo con amigos", explicó el mago en diálogo con este medio.

“Entre las personas que producen su show está Gustavo Giordani, un productor de la TV Pública que le sugirió que vaya acreditado a la alfombra roja de los Premios Hugo para, ahora sí, deslumbrar a los famosos con su arte. “La idea era ir para vender diez entradas más, y ahora uno de esos videos tiene más de dos millones de reproducciones. A partir de la viralización, entre la primera función y la segunda, pasé por todos los programas que se me podían haber imaginado, por todos los canales que se me podían haber ocurrido”, recordó.

“Hicimos la segunda función y a partir de todo ese movimiento y toda esa intensidad, surgió la posibilidad ir a los Martín Fierro de Streaming el año pasado y ahí sí hicimos un video que ahora creo que va a llegar a 10 millones reproducciones en este mes o el mes que viene”, indicó el mentalista.

Fuente: TN

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Virales

Convirtió a su chihuahua en influencer y le creó una marca de ropa para perros: “Ahora ella paga las expensas”

Por las calles urbanas de la Ciudad de Buenos Aires, entre el olorcito del café de especialidad en cada esquina de Palermo y los reflejos de sol radiante en las vidrieras emerge una modelo única en su especie. Blanca y negra impoluta, petisa, con pasitos apurados y con la lengua afuera: María Pita o “La Titi”, la chihuahua famosa en redes sociales y protagonista en la industria de la moda canina.

Martina Villar, su madre y dueña, la pasea por el barrio y la acompaña en varios de sus quehaceres. Procura cumplir responsablemente con el atareado itinerario de la estrella canina: la lleva a las producciones de fotos, a probar ropa y lidera la nueva línea de ropa canina María Pita Concept.

En una entrevista con TN, Villar contó cómo un simple video en TikTok transformó su vida para siempre y afianzó el vínculo con María Pita de la manera más inesperada.

Una chihuahua fuera de serie

Cuando la imponente puerta del departamento se abre de par en par, uno espera que detrás de ella haya una gran mascota guardiana para defender su territorio, pero en la casa de Martina se cae ese estigma. La primera en recibir a los invitados es María Pita, su chihuahua de dos kilos. Se acerca corriendo, trotando como un poni en miniatura, y se avalancha a pedir mimos y repartir lengüetazos.

El departamento, aunque algo pequeño, es del tamaño ideal para La Titi y su familia. En un cajón guardan toda su ropita y pretales; en el perchero, la correa para salir a pasear y la botella para tomar agua; al lado del sillón, una rampa para que pueda subir y, por último —pero no menos importante—, en un estante, un altar con todos los regalos de los fans: mates, termos y dibujos, todos con su carita, como si fuera una estrella de cine que recibe obsequios por correspondencia.

Es una criaturita que emana ternura –y finura– por donde sea que se la vea caminar. Gruñe un poco cuando está con algún cambio de ropa rápido, se desespera cuando escucha la palabra mágica “pasear” y se vuelve loca de llanto cuando mencionan a Bambi, una chihuahua amiga de María Pita. Más allá de eso, pocas veces se la escucha ladrar; eso solo pasa cuando se enoja y se “transforma”.

La relación entre dueña y mascota –o empleada y jefa perruna– demuestra que el amor viene en todos los talles, colores y personalidades. La famosa chihuahua tiktoker tiene 10 años, pero le quedan muchos más para hacer su estrellato en el mundo del modelaje y las redes sociales.

“Azúcar, flores y muchos colores”

La pasión de Martina por los animales comenzó desde chica. Soñaba con ser veterinaria, pero con el tiempo se dio cuenta de que su corazón no resistía ver animales sufrir. “Desde chiquitita siempre amé a los animales. Yo decía que quería ser veterinaria; claramente no lo fui y me dediqué a otra cosa porque no puedo verlos sufrir, me cuesta horrores”, contó.

La obsesión por los chihuahuas nació por esas épocas, acompañada por películas: “Cuando era chica salió una película que se llamaba un Chihuahua en Beverly Hills, que la protagonista era una chihuahuita llamada Chloe. Cuando la vi, me pareció la cosa más tierna que había visto en mi vida”, recordó. Desde entonces, insistió durante años a su familia para tener uno.

Al principio, sus padres eran reacios a la idea de convivir con perros pequeños, ya que estaban acostumbrados a razas grandes. “Mi familia no quería saber nada con los perros chiquitos… hasta que un día me la regalaron”, recuerda. El sueño de Martina finalmente se cumplió, aunque no imaginaba que la personalidad de María Pita provocaría un verdadero cambio de paradigma: “Se ‘compró’ a toda mi familia y ahora todos la aman tanto como yo”.

Martina describe a María Pita como “una mezcla de varias cosas”. “Ella sería como la definición de Las chicas superpoderosas: azúcar, flores y muchos colores”, explicó. Es tierna, amorosa y muy mimosa, pero también testaruda. “Su veterinario le dice ‘vieja loca’, porque cuando se pone cascarrabias empieza a zapatear contra el piso. Si estás comiendo algo, es como si te dijera ‘dame esa comida’, y a eso sumale los aires de diva”, bromea.

Patitas de modelo

La vida de Martina junto a María Pita transcurría con normalidad hasta que comenzó a hacer lo que hoy parece inevitable: compartir videos en redes sociales. Ese fue el primer paso de un camino largo e inesperado. “Con La Titi nos hicimos conocidas por un video que subí a TikTok donde la bañaba. La gente empezó a reaccionar y a mandarle mensajes hermosos”, recordó.

Lo que Martina no sabía era que esos comentarios positivos pronto se convertirían en oportunidades únicas. De a poco, pasaron de ser simples usuarios a marcas interesadas en que la perrita modelara para ellas.

Así, sus vidas dieron un giro. “Yo soy licenciada en Marketing y trabajo en relación de dependencia, pero cuando empezaron a llamarla me convertí en su manager, o ‘momanager’ —una combinación de mom y manager—”, contó. Entre las marcas con las que María Pita colaboró se encuentran Las Pepas, Maniac y Cher Beauty.

Pasé de ser su mamá a su empleada. Ella trabaja y paga las expensas, porque se crió con un dicho muy conocido en mi casa: ‘el que no trabaja, de patitas a la calle’”, bromeó Martina. De hecho, confirmó que los ingresos de María Pita cubre los 500 mil pesos que les cobran como excedentes en su departamento.

De pronto, los videos dejaron de ser solo paseos por la calle con algún mimo de los transeúntes. La cámara se desviaba, entraban a un local de ropa y María Pita saludaba con la cola inquieta. Pedía mimos —que las vendedoras no dudaban en darle— y, al cabo de unos segundos, ya estaba en un probador con Martina para un cambio de vestuario. En otras ocasiones, pasaba de un breve viaje en ascensor a un photo shooting en plena calle, rodeada de modelos, mimos y lengüetazos para todos. María Pita demostraba que pertenecía al mundo del modelaje.

“A mis ojos, es la perrita más linda del planeta, y creo que lo que la hace una modelo ideal es su actitud”, afirmó Martina y agregó que “le gusta estar ahí, rodeada de gente, cambiarse la ropita y caminar por el set. Lo hace tranquila, lo disfruta, y eso es lo que la vuelve ideal”. “Ella va, saluda al fotógrafo, se sube a upa de la filmmaker, las modelos le dan besos y ella está en su mundo”, relató.

Con el tiempo, la gente comenzó a preguntarse qué usaba María Pita: desde pretales hasta ropitas. Además, Martina quería conseguir prendas con una impronta propia, algo que no encontraba en la oferta local. “No conseguía en ningún lado ropa distinta a lo que se ve en otros pet shops”, explicó. A partir de esa necesidad nació la idea de crear una marca propia.

La Titi viste a la moda

Martina tenía el concepto y el conocimiento en marketing; María Pita, la imagen. Quien terminó de darle forma al proyecto fue Lucas Domínguez, su pareja y socio. Filmmaker especializado en moda y publicidad, no dudó cuando Martina le acercó la idea. “‘Vamos para adelante, hagámoslo’, me dijo. Compartimos la misma visión y estamos en plena sinergia. Él es fundamental para María Pita Concept”.

La marca propone invertir la lógica tradicional: que la elección no pase solo por el gusto del dueño, sino también por la personalidad de la mascota. “Así como las personas usan la moda para expresarse, las mascotas también pueden hacerlo y se lo merecen”, sostuvo Martina. “Cada una tiene una forma de ser única”.

“Creo que las piezas que tenemos ayudan a destacar esa realidad con creatividad y autenticidad. La idea es dejar a las mascotas expresarse y brillar”,explicó. El objetivo es combinar la personalidad del animal con el estilo de vida de su humano.

La pasarela recién empieza

Al principio, la pareja tuvo dificultades como en todo emprendimiento, pero reconoce que recién empieza: “Me falta un montón, esto de ser emprendedora es algo nuevo para mí, hay cosas que aprendo sobre la marcha”. También admite que cada logro que tuvo también representó una dificultad en sí mismo: hacer conocida la marca, tener un perro influencer y lograr que la gente quiera a ambas indiscriminadamente.

Mientras crecen y aprenden, Martina y Lucas siguen llevando adelante el emprendimiento sin descanso: “Estamos pensando una colección para marzo y la idea es que hayan sorpresas todo el año, se vienen cosas hermosas y super pensadas”.

El objetivo final es que la gente se identifique con la marca y se sienta parte. “Me encantaría que alguien use la ropita y diga: ‘¿Viste esto de María Pita Concept?’ o ‘Mi perrito usa tal cosa de la marca’. Quiero eso”, resumió.

Hoy, entre veredas porteñas, probadores improvisados y sets de fotos, María Pita sigue caminando con el mismo ritmo apurado y la lengua afuera, ajena —o quizás no tanto— al fenómeno que genera a su paso. No entiende de métricas, campañas ni estrategias de marca, pero sí de miradas, mimos y disfrute. Y eso, para Martina, es lo esencial.

La historia de La Titi no es solo la de una perrita que se volvió famosa en redes, sino la de un vínculo que encontró una forma inesperada de expresarse, de crecer y de convertirse en proyecto. Entre ropa, cámaras y sueños compartidos, Martina y María Pita construyen un universo propio donde la actitud importa más que la pose y donde cada paso —por más corto que sea— deja huella. La pasarela recién empieza, pero si algo está claro es que María Pita no camina sola.

Fuente: TN

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