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Se jubiló, aprendió una disciplina que parecía solo para jóvenes y terminó siendo el “abuelo” de toda una comunidad
ay gente que cree que nunca es tarde para aprender algo nuevo y Néstor Videla es uno de los mejores ejemplos. A los 74 años, descubrió el fingerboard, una disciplina que consiste en hacer trucos con una patineta con los dedos de la mano. Así se ganó un lugar muy especial dentro de la comunidad.
Lo que empezó como una forma de combatir el encierro durante la pandemia terminó transformándolo en una de las figuras más reconocidas de la disciplina en la Argentina y las redes sociales.
El hobby cambió su vida por completo. Dejó de sentirse resignado, encontró una comunidad que lo adoptó como su abuelo y fortaleció aún más el vínculo con su familia. “Me dio alegría, ganas de vivir”, resume Néstor.
En diálogo con TN, contó cómo esta actividad le devolvió las ganas de aprender, le permitió combinar décadas de experiencia como metalúrgico con una nueva pasión y le regaló amistades que nunca imaginó.
Skater y metalúrgico
Néstor sabía de la disciplina por su hijo que se reunía con sus amigos a practicar y hacer trucos. Sin embargo, nunca la había conocido de cerca, hasta que un día lo invitaron a un evento y su perspectiva dio un giro de 180 grados: “Me impactó ver que era una disciplina prácticamente familiar. A los chicos los acompañaban los padres y hasta los abuelos, me motivó muchísimo”, cuenta Néstor.
A los pocos días, empezó la pandemia y su hijo vio el fingerboard como una actividad que ayudaría a su papa a divertirse durante el encierro. “Mi hijo me propuso enseñarme para hacer algo en casa y no aburrirme; lo primero que aprendí fue el ollie —saltar la tabla usando los dedos, sin separarla de la mano—. Después del primer truco, no paré”, recuerda.
Antes de descubrir el hobby, Néstor había pasado toda su vida entre máquinas y herramientas. Trabajó durante décadas como metalúrgico y, lejos de dejar atrás ese oficio tras jubilarse, encontró la manera de unir ambas pasiones.
“Fabrico los raíles para que los chicos practiquen. Me siento hábil para ese tipo de cosas porque asocié lo que hacía como metalúrgico con el fingerboard”, destaca Néstor.
No solo creó sus propios raíles para practicar y los compartió en eventos, sino que también llegaron a distintas partes del mundo: “Los productos que hago se los llevo y los distribuyen; me han reconocido en todo el mundo por la calidad que tengo. Me siento útil”.
El abuelito del finger
Néstor siguió aprendiendo más trucos y los amigos de su hijo empezaron a insistirle con que le creara redes sociales para que compartiera su progreso: “Los hijos de mi hijo le decían: ‘Háganle un Instagram al viejo, que tiene buena onda’. Yo no quería porque no iba con la tecnología, pensaba que no iba a funcionar”, destaca.
Finalmente, cedió y su hijo le creó un usuario en las redes sociales y grabaron el primer truco. Lo que no sabía era la avalancha de mensajes de apoyo que le llegarían. “Subimos el video y enseguida empezaron a caer mensajes, las redes hicieron todo”, explica Néstor.
Él define con simpleza la razón detrás de su viralización; no crea que sea un factor de suerte o algoritmo, sino algo mucho más humano: “A la gente le sorprendía ver que una persona mayor podía hacer lo que hacían los más chicos”.
En poco tiempo, Néstor llegó a tener más de 200 mil seguidores, millones de visualizaciones y cientos de mensajes llenos de cariño por parte de los usuarios. “La satisfacción que tengo cuando me mandan mensaje los chicos, no la puedo comparar. A veces se me caen las lágrimas de la buena onda; hay chicos que no tienen abuelo y ven reflejado en mí el abuelo que quisieran tener”, afirma Néstor.
Además de capturar la atención de los jóvenes, también inspira a la gente mayor. “Llegué a los chicos y a la gente grande. Hay personas que habían dejado la disciplina porque pensaban que era una cosa de chicos, pero verme a mí los motiva a volver”, asegura.
Un episodio que jamás olvidará, fue cuando lo operaron de cáncer de colon y estuvo internado ocho meses. Desde la camilla, Néstor recibió el apoyo de su círculo cercano y se dio cuenta de que su familia se había extendido hacia toda una comunidad: “Me mandaron un montón de mensajes de todo el mundo para que me recuperara, eso me emocionó muchísimo. Me motivó a salir adelante de la enfermedad”.
Una pasión que une a toda la familia
El hobby nuevo, además de despertar una nueva actividad a la que dedicarse, también revitalizó el vínculo con todos los miembros de su familia. “Me da ganas de vivir porque puedo compartir un montón de cosas con mi hijo y sus amigos”, destaca.
“Los chicos les enseñan a los padres de la misma manera que mi hijo me enseñó a mí, está bueno, porque generalmente es al revés”, explica Néstor sobre el valor de que su hijo le haya enseñado la disciplina.
En los eventos de fingerboard, es una costumbre que vaya toda la familia. “Voy con mi hijo y con toda la familia, porque tengo nietos y ellos también lo disfrutan. Se ponen orgullosos de tener un abuelo que hace algo lindo y divierte a la gente”, cuenta Néstor.
Néstor describe los eventos como lugares ampliamente sanos y divertidos: “Es totalmente bueno porque acá no hay división política, ni de fútbol, ni de nada. En el fútbol hay rivalidades, acá no existe tal cosa. El que sabe mucho enseña al que no sabe, eso es lo bueno”.
Descubrir que aún se puede aprender
Lo que más impactó a Néstor fue reconocer que, a su edad, aún podía aprender: “No pensaba que todavía podía involucrarme con la juventud. Me dio alegría, ganas de vivir”.
Además, sintió que crear los raíles le provocaba un sentimiento muy positivo. “Es muy jodido para una persona mayor sentirse útil, porque prácticamente siempre se vienen abajo, y esto a mí me da muchos años de vida”, aclara Néstor.
Lejos de buscar rivales, Néstor practica la disciplina de forma libre con el objetivo de divertirse y conocer más personas con la que compartir: “Yo no compito, disfruto del evento. Siempre digo que no importa si el truco sale bien o mal, el asunto es poder divertirse con la gente”.
Para él, sus videos en redes no son solo trucos. “No son solamente videos de fingerboard, muestro que se puede compartir, tener una buena relación con los hijos. Es un deporte que no tiene edad, género, discapacidad ni fronteras”, sintetiza.
Su historia es un ejemplo. Demuestra que en medio del aburrimiento se puede descubrir una nueva pasión que motiva a seguir adelante y, sobre todas las cosas, disfrutar con la familia y amigos.
Fuente: TN
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Los argentinos compraron casi US$ 15.000 millones en los bancos durante el primer semestre de 2026
Las compras de dólares por parte de los argentinos se aceleraron en junio, de acuerdo con los últimos datos publicados por el Banco Central (BCRA). Así, en el primer semestre del año los argentinos demandaron billetes por alrededor de US$15.000 millones en los bancos.
Según informó la entidad, el mes pasado las personas humanas adquirieron billetes estadounidenses por US$2443 millones (un 8,1% más que en mayo) y vendieron US$428 millones en los bancos (un 4,9% más que el mes previo).
Así, las compras netas de billetes fueron de US$2015 millones, cifra que significó un aumento del 11,7% con respecto al nivel registrado en el mes anterior.
En cuanto a la cantidad de individuos que operaron en el mercado de cambios, el BCRA informó que 1,5 millones de personas compraron dólares y 715.000 clientes vendieron sus billetes en los bancos. Esos números se mantienen relativamente estables en los últimos meses.
La compra de dólares por parte de individuos en los bancos fue persistente en 2026. Mes a mes, la demanda bruta de billetes fue la siguiente:
- En enero, demandaron US$2613 millones.
- En febrero, US$2368 millones.
- En marzo US$2363 millones.
- En abril treparon arriba de los US$2700 millones.
- En mayo sumaron US$2260 millones.
Así, con los US$2443 millones de junio, el primer semestre finalizó con compras brutas por US$14.774 millones.
Gastos en turismo
La cuenta “Servicios” del balance cambiario, que incluye los gastos por turismo de los argentinos en el exterior, registró un déficit de US$627 millones en junio, lo que significó una baja de US$175 millones en el mes.
La estimación de la cuenta Viajes y Pasajes a través del mercado de cambios que realiza el BCRA resultó en egresos netos por US$541 millones, explicado por egresos brutos de unos US$814 millones e ingresos brutos por US$273 millones.
El reporte de la autoridad monetaria detalló que los egresos brutos se explicaron por los gastos con tarjetas por viajes que ascendieron a US$578 millones (excluyendo servicios digitales por US$162 millones y pagos con tarjeta por bienes despachados mediante servicios postales por unos US$125 millones).
Además, el BCRA indicó que se registraron US$98 millones de giros al exterior de operadores turísticos y US$138 millones asociados a servicios de transporte de pasajeros.
Los ingresos brutos se estimaron de la misma forma y estuvieron compuestos por US$199 millones correspondientes a cobros de tarjetas por viajes (excluyendo servicios digitales y unos US$5 millones de ingresos por exportaciones de bienes despachados mediante servicios postales); US$36 millones por giros del exterior de operadores turísticos y billetes de no residentes; y a US$38 millones de ingresos por servicios de transporte de pasajeros.
“Cabe señalar que un 70% de todos los egresos por consumos de bienes y servicios por viajes, otros pagos con tarjeta y servicios de transporte de pasajeros son directamente cancelados por los clientes con fondos en moneda extranjera, mayormente comprados en el mercado de cambios como billetes sin fines específicos”, destacó el BCRA.
El resto de la cuenta “Servicios” fue explicado por los egresos netos por “Otros servicios” (US$275 millones), “Fletes y seguros” (US$125 millones) y bienes despachados mediante servicios postales (US$120 millones). Esas salidas fueron parcialmente compensadas por los ingresos netos en concepto de “Servicios empresariales profesionales y técnicos” (US$434 millones).
Fuente: TN
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Una chef chaqueña hizo historia y competirá por el premio gastronómico más importante del país
Alina Andrea Ruiz es cocinera profesional de Juan José Castelli y fue seleccionada como finalista de la octava edición del Prix Baron B – Édition Cuisine, cuya definición se realizará el próximo 27 de agosto en el Faena Art Center de Buenos Aires.
"Es la cuarta vez que nos presentamos como proyecto y estamos súper agradecidos por esta oportunidad. Este certamen nos permite visibilizar el Impenetrable, nuestro Chaco, nuestras costumbres y sabores", expresó.
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Es productor audiovisual y dejó la ciudad para cumplir sus sueños en el campo: “La vorágine y la locura ya las viví”
Desde Nincanor Molinas, una comuna de casi 800 habitantes en el norte de Santa Fe, Lucas Uhrig construyó una comunidad de más de 170 mil seguidores en Instagram, y medio millón en Tiktok.
El joven de 28 años, que vivió 7 en Capital Federal, llama la atención de todos no solo por su transformación laboral y personal, sino también por el contenido agro que comparte en sus redes.
“Mi sueño es asentarme acá y morir acá”
Estudió producción audiovisual, periodismo, y después de sentir que “exprimió la Ciudad”, se volvió a su provincia y apostó al trabajo en el campo. Ahora logró unir sus dos pasiones: produce contenido en el mundo digital, y apuesta a seguir comunicando principalmente “el lado A y B de tener hacienda”.
“Yo había vivido de chico en Reconquista, después me fui a Buenos Aires, y la verdad es que siempre tuve las ganas de volver. Mi sueño es asentarme acá y morir acá”, contó.
En diálogo con TN reconoció que “estaba bien allá y no pasó nada puntual para volver”. “Extraño a mis amistades, pero ya exprimí la Ciudad. Llamó la atención mi decisión porque nunca conté que iba a volver, y además todos buscan oportunidades afuera del pueblo, pero acá se puede crear y crecer”, afirmó.
Su familia se dedica a la venta de animales, y a pesar de que siempre tuvieron campo, él aprendió de qué se trataba el negocio para poder hacer su aporte.
La presencia que tiene en las redes muchas veces genera polémica, y ante los haters intenta no reaccionar ni tomar posición. “Son los propios usuarios que responden por mí, alguien lo tiene que hacer. Se construyó una comunidad linda, genuina”, aseguró.
“Hay que animarse, mostrarse y hacer”
A pesar de la cantidad y diversidad de agroinfluencers que existen, Lucas no se considera “alguien para contar la realidad”, pero entiende que “a las redes se les puede sacar provecho mostrando algo distinto”.
“No soy para nada un experto ganadero,en mis cuentas muestro lo genuino, las cosas reales que pasan. Queremos a nuestros animales, les tenemos cariño y también queremos que tengan valor en el mercado porque esa es la cadena”, reflexionó el santafesino.
Aunque tiene 28 años, Lucas dice que parece “más grande” y tiene muy en claro que el pueblo es su lugar.
“Estudiar te da oportunidades, te abre un montón la cabeza, y aunque exista un gran desarrollo de tecnología que cubre bastante los trabajos, acá también se necesita gente. Tanto el campo como el mundo digital son espacios para pensarlos y laburarlos a largo plazo. No hay que tener miedo, hay que animarse, mostrarse y hacer”, le expresó a TN.
Fuente: TN