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Qué son los trastornos alimentarios y cómo evitarlos

La anorexia y la bulimia nerviosa son los dos tipos de problemas alimentarios más conocidos y frecuentes, en especial en la población adolescente y juvenil

Cada 30 de noviembre se celebra el día Internacional de la lucha contra los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) que se identifica bajo el símbolo de un lazo azul.

Esta propuesta, que tiene lugar de forma anual desde hace varios años, pretende visibilizar la importancia de la prevención y detección precoz de este tipo de alteraciones alimentarias y huir de la estigmatización y el exceso de juicios sociales que, de forma frecuente, rodean a este tipo de enfermedades.

Los trastornos de la conducta alimentaria son alteraciones y desórdenes mentales que afectan a la ingesta y al peso de la persona que los padece. Pero, más allá de estos síntomas más aparentes, se esconden dificultades psicológicas graves y complejas que repercuten en el funcionamiento normal de la vida diaria de la persona enferma.

El día Internacional de la lucha contra los trastornos de la conducta alimentaria pretende visibilizar un grave problema social (Shutterstock)

El día Internacional de la lucha contra los trastornos de la conducta alimentaria pretende visibilizar un grave problema social (Shutterstock)

Algunas de estas dificultades psicológicas son:

-Baja autoestima

-Perfeccionismo y alta auto-exigencia

-Falta de recursos para regular sus emociones (dificultades de gestión emocional)

El número de casos que padecen un trastorno de la conducta alimentaria se estima que ha evolucionado a cifras entre el 4-6% de la población entre 10 y 25 años. De cada 10 afectados, 9 son chicas.

La anorexia y la bulimia nerviosa son los dos tipos de problemas alimentarios más conocidos y frecuentes, en especial en la población adolescente y juvenil, donde su aparición cada vez se produce a edades más tempranas. Esto no quita para que haya nuevos trastornos de la conducta alimentaria que pueden afectar a la salud de la persona que lo sufre.

El 80% de los casos diagnosticados de trastorno alimentario se recuperan en su totalidad (Shutterstock)

El 80% de los casos diagnosticados de trastorno alimentario se recuperan en su totalidad (Shutterstock)

“Existe el mito de que los problemas con la alimentación no se suelen curar, pero en esta afirmación hay muy poca verdad, por fortuna, ya que el 80% de los casos diagnosticados de trastorno alimentario se recuperan en su totalidad y sólo una minoría de ellos se convierte en una patología crónica, aproximadamente un 20%”, explica Andrea Arroyo, especialista en psicología de la Salud y la nutrición.

La experta indica que por este motivo, reconocer esta fecha concreta a nivel internacional supone también una puerta a la esperanza de que, si existe un problema con la alimentación, se tenga muy presente que también existe la solución y la curación. La lucha contra el sufrimiento de quienes los padecen pone de relieve la importancia de pedir ayuda como el primer paso para superar el problema.

Si existe un problema con la alimentación, se debe tener muy presente que también existe la solución y la curación. (Shutterstock)

Si existe un problema con la alimentación, se debe tener muy presente que también existe la solución y la curación. (Shutterstock)

“En la lucha contra los trastornos de la conducta alimentaria hay que estar muy pendiente de las redes sociales. La relación entre trastornos de la conducta alimentaria y las redes sociales se ha vuelto indisoluble. Muchas personas buscan en redes sociales otras personas que sufran su trastorno alimenticio”, agregó Arroyo, psicóloga y nutricionista consultora en Advance Medical.

El modelo social actual de belleza impone un cuerpo cada vez más delgado, cuya estética no coincide, en la mayoría de los casos, con un patrón saludable. Hoy en día, las redes sociales constituyen una galería de imágenes femeninas y masculinas, de personajes famosos como modelos, actrices, o personas que han logrado bajar de peso y hoy se dedican a dar indicaciones a sus seguidores acerca de sus métodos, todas ellas, personas con figuras excesivamente delgadas, cuyos posteos van acompañados de múltiples dietas, productos o soluciones para adelgazar”, indicó la licenciada en Nutrición, Romina Krauss.

Es importante prestar atención a las conductas alimentarias desde chicos (Shutterstock)

Es importante prestar atención a las conductas alimentarias desde chicos (Shutterstock)

Según la especialista, la población, en lugar de preocuparse de ver si su alimentación es equilibrada y saludable, se dedica a hablar sobre lo que “engorda” o “deja de engordar”. Y, lo más grave de esto es que los receptores de estos mensajes sobre ideales de belleza, son en la mayoría de los casos, adolescentes y jóvenes, que, ante la vulnerabilidad sobre su imagen corporal, pueden caer en obsesiones respecto a sus cuerpos y la alimentación, llegando, incluso, a los trastornos como la anorexia o bulimia.

“Los factores causantes de los trastornos de comportamiento alimentarios son una combinación de elementos psicológicos (influencias familiares y conflictos psíquicos) y sociales (influencias de sus pares y expectativas sociales). Afecta mayormente a mujeres, con una proporción de 9 mujeres por 1 hombre. No obstante, cada vez se observan más casos de hombres afectados con dichos trastornos”, agregó Krauss.

La población, en lugar de preocuparse de ver si su alimentación es equilibrada y saludable, se dedica a hablar sobre lo que “engorda” o “deja de engordar” (Shutterstock)

La población, en lugar de preocuparse de ver si su alimentación es equilibrada y saludable, se dedica a hablar sobre lo que “engorda” o “deja de engordar” (Shutterstock)

Los trastornos alimentarios más comunes:

-Anorexia: se caracteriza por el rechazo del paciente a los alimentos en general, más aún a aquellos ricos en hidratos de carbono y grasas, miedo obsesivo a aumentar de peso y distorsión de su imagen corporal (se ven “gordos”, a pesar de estar muy delgados). Es el trastorno alimentario más frecuente, que causa muchos problemas de salud, como debilidad, trastornos del sueño, falta de menstruación en mujeres, irritabilidad, anemias, deficiencias de vitaminas y minerales, incluso puede provocar la muerte si no se trata.

-Bulimia: puede presentarse en episodios de atracones con vómitos posteriores a la ingesta, ayunos prolongados, consumo de laxantes y diuréticos. También puede provocar muchas deficiencias nutricionales y alteraciones metabólicas con graves consecuencias para la salud.

Las hamburguesas no son el alimento más aconsejable para una buena nutrición (Foto: Pixabay)

Las hamburguesas no son el alimento más aconsejable para una buena nutrición (Foto: Pixabay)

-Ortorexia: es otro trastorno de conducta alimentaria que es la obsesión por comer de manera saludable. La preocupación patológica por la comida sana lleva a consumir exclusivamente alimentos procedentes de la agricultura ecológica, es decir, que estén libres de componentes transgénicos, sustancias artificiales, pesticidas o herbicidas, además de aquellas sustancias que hayan sufrido alguna clase de “condena o superstición”. Esta práctica puede conducir muchas veces a que se supriman la carne, la grasa y algunos grupos de alimentos que, en ocasiones, no se reemplazan correctamente por otros que puedan aportarle los mismos complementos nutricionales.

-Vigorexia: es la alteración de la conducta alimentaria en la cual se busca en la selectividad alimentaria conseguir un físico musculoso, atlético que guste en el caso del hombre a las mujeres, para lo cual llegan a modificar de tal manera su alimentación que puede ser la antesala de un trastorno alimentario. Esta patología es también denominada el complejo de adonis y estos pacientes suelen utilizar anabólicos u otros componentes sin indicación médica.

La vigorexia es la alteración de la conducta alimentaria en la cual se busca en la selectividad alimentaria conseguir un físico musculoso (Shutterstock)

La vigorexia es la alteración de la conducta alimentaria en la cual se busca en la selectividad alimentaria conseguir un físico musculoso (Shutterstock)

Pregorexia: afecta a las mujeres embarazadas se dan en la futura madre obsesionada con no engordar. Lo que no sabe es que puede ver comprometida la posibilidad de utilizar la lactancia materna como forma de alimentación de su bebé, además de problemas nutricionales y de crecimiento del feto. En el abordaje de este tipo de trastornos es básica tanto la intervención de profesionales especializados como la implicación de familiares y entorno para su recuperación. Puede parecer que una dieta equilibrada solucionará el problema, pero estar siempre a dieta es también un trastorno de la conducta alimentaria.

-Atracón: estos trastornos se manifiestan con la presencia de continuos episodios de comer en los que se ingiere una gran cantidad de alimentos asociada a la sensación de pérdida de control. No presentan conductas compensatorias eficaces. Habitualmente conduce al sobrepeso u obesidad.

Los efectos de los atracones son la gratificación inmediata (reducción de la inquietud y sensación de euforia), malestares físicos (dolores abdominales, somnolencia, sensación de pesadez, etc.), sentimiento de culpa ante la pérdida de control, descenso de la autoestima, estado de ánimo deprimido, profundo malestar al recordar el atracón, probable la aparición de nuevos atracones para conseguir reducir –sólo momentáneamente- el malestar y autodiscriminación social.

El atracón son los continuos episodios de comer en los que se ingiere una gran cantidad de alimentos (Shutterstock)

El atracón son los continuos episodios de comer en los que se ingiere una gran cantidad de alimentos (Shutterstock)

La moda actual es la de ‘eliminar las harinas´ de la dieta, abusar del consumo de proteínas, provenientes de alimentos, pero mayormente de suplementos (polvos), eliminar muchos alimentos de consumo habitual, todos los dulces, aceites, cereales, incluso los lácteos o hasta ciertas frutas, por considerarlas “altas en azucares”. Desde el punto de vista nutricional esto es un error gravísimo y sin base científica, ya que una alimentación saludable debe ser variada, incluyendo todos los alimentos, y equilibrada, es decir, controlando sus cantidades según su aporte nutricional”, precisó Krauss.

Y agregó: “Esto ocurre debido a que estos personajes “guías” o “modelos” no son profesionales especializados en salud y nutrición, por lo cual es imposible que puedan dar recomendaciones lógicas y basadas en los lineamientos nutricionales, además, no consideran las características individuales de cada persona, es decir, si tiene un problema de salud, si situación económica, sus gustos, sus antecedentes familiares, actividades diarias, y tantos otros aspectos que son necesarios tenerlos en cuenta”.

Por último destacó: “Tengamos cuidado y prestemos atención, sobre todo a los niños y adolescentes que viven manejando redes sociales y reciben esta información que puede resultar muy dañina”.

Fuente: Infobae.com

Salud

El “arma secreta” para bajar de peso aún mientras dormimos

Hay personas que comen sin restricciones, e incluso más de lo que deberían, e igualmente bajan de peso. Pareciera ser que no generan excedentes de grasa y que las calorías les “resbalan”. En contrapartida, hay otro grupo de personas que son cuidadosos y dedicados en su alimentación y, pese a ello, este enorme sacrificio no se traduce en la balanza. Qué es el “consumo inconsciente”.

Cerca del 75% de la energía que consume el cuerpo humano a diario obedece a procesos inconscientes, que no tienen que ver con las actividades que se realizan. Dentro de ese consumo, puede intevenirse en uno de estos factores para ayudar al cuerpo a incrementar sus necesidades diarias de energía.

Hay personas que comen sin restricciones, e incluso más de lo que deberían, e igualmente bajan de peso. Pareciera ser que no generan excedentes de grasa y que las calorías les “resbalan”. En contrapartida, hay otro grupo de personas que son cuidadosos y dedicados en su alimentación y, pese a ello, este enorme sacrificio no se traduce en la balanza. La gran pregunta que escuchamos diariamente en nuestros consultorios es: ¿por qué ocurre esto?

El tema es muy amplio y complejo, ya que tiene que ver con numerosos factores que van desde las predisposiciones genéticas hasta los hábitos alimentarios. Sin embargo, en esta oportunidad se hará hincapié en una cuestión muy concreta, que tiene mucho que ver en esta situación tan común y que muchos viven a diario.

“Lo primero que tenemos que decir es que existen particularidades propias de cada persona, que tienen que ver con su metabolismo, el cual es diferente de un individuo a otro. Sin embargo, también existe un ‘arma secreta’ que absolutamente todos tenemos y que, al margen del metabolismo, marca una gran diferencia entre los que logran y no logran mantenerse en forma: la masa muscular”. La doctora Melanie Kandrachoff (MP 39812/7), es jefa de internado de Clínica Diquecito, y señaló que “como punto de partida, debe saberse que “todos los seres humanos generan a lo largo del día dos tipos de consumos de energía”.

Además de una alimentación saludable, incrementar la masa muscular será clave para mantenerse en forma (Shutterstock)

Además de una alimentación saludable, incrementar la masa muscular será clave para mantenerse en forma (Shutterstock)

1- El relacionado al uso activo del cuerpo. Es el consumo que se produce como consecuencia del movimiento, de las actividades diarias. Hay acciones de por medio, y el consumo que se dé depende en gran medida del tipo de vida, hábitos y rutinas de la persona. Por ejemplo, un individuo sedentario no tendrá el mismo consumo de energía que alguien que practica actividad física.

2- El consumo “inconsciente”. Es aquel que nuestro organismo produce las 24 horas del día para mantener activas sus funciones vitales. No somos conscientes de este consumo de energía porque no obedece a las acciones que hagamos o dejemos de hacer.

“Este último proceso inconsciente de funcionamiento permanente de nuestro organismo, llamado metabolismo basal, es el que se encarga de que nuestra respiración se mantenga activa, nuestro corazón lata y que nuestros órganos en general cumplan sus funciones -sostuvo Kandrachoff-. Lo importante es que estos procesos consumen un gran porcentaje de la energía que ingerimos a través de los alimentos, y la restante puede, o bien almacenarse en forma de tejido graso (y llevarnos al sobrepeso), o bien consumirse a través de una vida activa”.

Algunos de los órganos que más energía demandan son el hígado (órgano metabólico de base), el cerebro y los músculos. Luego, a nivel interno, otro de los procesos que demandan energía es el que deriva de la “termonénesis” de la alimentación, que es el gasto que se produce en el proceso de digestión.

En total, estos procesos “inconscientes” están en el orden del 75% de nuestro consumo de energía. Esto significa que “sólo” el 25% será resultado de actividades físicas conscientes que realicemos.

Los músculos: el arma secreta

La actividad física y el movimiento diario representan cerca del 25% de nuestro consumo energético (Shutterstock)

La actividad física y el movimiento diario representan cerca del 25% de nuestro consumo energético (Shutterstock)

El músculo representa el 15% aproximadamente del gasto metabólico basal. Pero, independientemente de la magnitud de este porcentaje, el secreto que define su importancia está en que, a diferencia del gasto metabólico resultante de la función hepática y otras (que representan el 70%) sobre las cuales no se puede intervenir, la masa muscular es el único tejido que puede modificarse de manera intencional a través de los hábitos.

“Entonces, uno de los grandes secretos para mantenerse saludables -al margen del alimentarnos correctamente y de tener hábitos saludables, entre otros-, está en proponernos que nuestro cuerpo incremente constantemente su masa muscular, como principal ‘consumidor’ de la energía que captamos a través de los alimentos. Estos nos ayudarán a reducir los excedentes de energía injerida a través de los alimentos, aún mientras dormimos, y nos mantendremos en forma en la medida en que cuidemos también siempre nuestra alimentación”, destacó la especialista.

¿Y la actividad física?

Al margen del consumo inconsciente de energía, la actividad física es muy importante porque requerirá gran parte de esa energía extra que no necesita nuestro cuerpo para su funcionamiento. Y, sabemos que si no la “gastamos”, la almacenaremos en forma de grasa corporal.

Un músculo más activo, que cada vez tenga más fuerza y potencia en la acción, va a generar mayor gasto energético (Shutterstock)

Un músculo más activo, que cada vez tenga más fuerza y potencia en la acción, va a generar mayor gasto energético (Shutterstock)

La actividad física y el movimiento diario, como decíamos, representan cerca del 25% de nuestro consumo energético -consideró Kandrachoff-. Esto nos dice que, si bien tener mucha masa muscular es importante por el gasto del cual estamos hablando, también lo es tener una vida en movimiento, ya que ese 25% de energía que depende de nosotros consumir puede marcar la diferencia. Igualmente una cosa lleva a la otra, porque la práctica de actividad física aumentará nuestra masa muscular y, al aumentarla, incrementaremos también el gasto metabólico basal”.

La actividad física, entonces, es un “gastador extra” de la energía que en su mayor porcentaje consumiremos a través de los procesos orgánicos.

“Debemos saber que hacer actividad física, en términos de descenso de peso -no así en los otros enormes beneficios que acarrea para el sistema cardiometabólico y demás-, no nos dará un resultado de la noche a la mañana; la importancia de su práctica reside en que ésta sea un vehículo para incrementar nuestra masa muscular y, por ende, aumentar el gasto de energía en reposo. Si vemos el tema desde esta perspectiva, entenderemos que si queremos mantener un peso saludable a largo plazo, debemos preocuparnos por nuestra masa muscular”, enfatizó.

Y reiteró: “Un músculo más activo, que cada vez tenga más fuerza y potencia en la acción, va a generar mayor gasto; y ahí es cuando mi peso comenzará a balancearse, siempre y cuando ingrese a mi cuerpo menos calorías de las que puedo consumir en la suma de los procesos orgánicos más la actividad física”.

Así que, es hora de trabajar a conciencia la masa muscular; sin olvidar, obviamente, cuidar una alimentación adecuada y balanceada que no aporte más calorías de las que el cuerpo necesita.

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Salud

Tomar alcohol antes de la concepción puede causar problemas congénitos en el bebé

Este descubrimiento deja en evidencia que debe ser evitado desde que se planea tener un hijo.

No es novedad decir que el consumo de alcohol durante el embarazo es riesgoso para la madre y el bebé: puede causar abortos, partos prematuros, parálisis o bajo peso al nacer.

Otros posibles inconvenientes están relacionados con los llamados Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF), que pueden incluir falta de memoria, pérdida de la capacidad del habla, hiperactividad, inconvenientes en la coordinación del cuerpo y el equilibrio.

En el área física, pueden experimentar problemas en la visión, en el oído, corazón, riñones, y huesos. También existe la posibilidad de un desarrollo deficiente después del parto y posibles deformaciones.

Se asoció el consumo excesivo por vía paterna con el riesgo de enfermedades coronarias totales en los nacidos. (Foto: Shutterstock)
Se asoció el consumo excesivo por vía paterna con el riesgo de enfermedades coronarias totales en los nacidos. (Foto: Shutterstock)

Un nuevo estudio publicado en la revista médica European Journal of Preventive Cardiology investigó en profundidad la asociación entre el consumo del alcohol de los padres y las cardiopatías congénitas en sus hijos.

Los resultados expuestos concluyeron que madres con exposición al alcohol durante la fecundación tuvieron un riesgo significativamente mayor a tener hijos con defectos congénitos del corazón, así como también con padres que tienen antecedentes de ingesta, semanas previas a la concepción. Por último, se asoció el consumo excesivo por vía paterna con el riesgo de enfermedades coronarias totales en los nacidos.

“La sustancia química, como lo es el alcohol, llega al testículo, y al llegar a él, alcanza a las células germinales de las cuales van a nacer espermatozoides. Se piensa que esta sustancia química provoca cambios genéticos en estas células madres, lo cual favorece que los espermas contengan genes mutados. Así que cuando el espermatozoide se junta con el óvulo, podría pasar que se produzca la malformación congénita”, explica el doctor Elmer Huerta.

Este descubrimiento deja nuevamente en evidencia que el alcohol debe ser evitado durante la preconcepción y concepción.

Opinión local

“Solemos decir en las consultas previas a la concepción, que los hombres y mujeres que quieren tener descendencia deben hacer un examen clínico para ver su estado de salud, tener un peso adecuado y abstenerse de utilizar drogas o tabaco en el período pre concepcional”, explica a Con Bienestar Mario Sebastiani, médico obstetra (M.N. 49800), jefe de servicio del Hospital Italiano de Obstetricia.

El especialista aclara que se sabía de los efectos del alcohol intra embarazo y del síndrome alcohol fetal, pero no se tenía tan claro los efectos del mismo sobre las células germinales o sobre los ovocitos.

La ingesta de este tipo de bebidas puede causar abortos, partos prematuros, parálisis o pérdida de peso del nene al nacer. (Foto: Shutterstock)
La ingesta de este tipo de bebidas puede causar abortos, partos prematuros, parálisis o pérdida de peso del nene al nacer. (Foto: Shutterstock)

“Aparentemente hay una relación que antes era empírica y ahora es bastante cierta. Faltan estudios de seguimiento a largo plazo. Lo importante es que avalan la alerta que se les impone a las parejas antes de concebir”, afirma Sebastiani.

El problema es que hoy el 50 por ciento de los embarazos no son planificados, con lo cual las sugerencias de los médicos caen en saco vacío: “Es bueno decir y aconsejar, pero no es bueno agobiar a las personas con tantas indicaciones que a veces suelen ser tan difíciles de lograr”, indica el profesional.

Y continúa: “Si uno las recita y se queda tranquilo moralmente como médico, el resultado suele ser ineficiente. Para lograr cambios de conducta en la vida se necesitan políticas o estrategias a largo plazo”.

Por último, agrega que la investigación serviría para que los ecografistas pregunten sobre el consumo de alcohol antes y durante la gestación, para observar con más detenimiento las probables cardiopatías en el feto.

Fuente: TN.com.ar

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Salud

Cómo cuidarse de las altas temperaturas

Con máximas de hasta 36° esta semana, el tiempo no da tregua y si no tenés en cuenta estos consejos, tu salud se podría ver afectada.

Todavía no llegó el verano, pero las elevadas temperaturas de estos días hacen que no parezca primavera y que nuestro cuerpo nos pida más de lo que le damos. Algo que quizás suene sencillo pero que a veces no le damos importancia: escuchá a tu cuerpo. Las sensaciones térmicas están alcanzado picos muy altos y es primordial tomar medidas preventivas para evitar descompensaciones y golpes de calor.

Entre los más importantes: usar ropa clara, liviana, hidratarse, consumir frutas y verduras, no hacer actividad física cuando hace mucho calor y el sol está radiante, utilizar protector solar, evitar la exposición solar en horas pico y mucho más.

En estos días de calor, hay que tratar de estar en lugares frescos, muy bien hidratados. (Foto: Shutterstock)
En estos días de calor, hay que tratar de estar en lugares frescos, muy bien hidratados. (Foto: Shutterstock)

Los puntos a tener en cuenta para los adolescentes, adultos y mayores de edad, según María Cecilia Martinelli, nutricionista (MN: 3444) de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas (AADYND), son:

• Para hidratarnos tenemos que consumir por lo menos entre dos y dos litros y medio de agua por día. Se pueden sumar otras infusiones, pero preferentemente sin azúcar.

• Mucho cuidado con las personas mayores que pierden muchas veces la sensación de la sed. También con los niños que son los más vulnerables a la deshidratación.

• En estos días de calor, tratemos de estar en lugares frescos y si vamos a hacer deporte, por lo menos, medio litro de agua antes de comenzar con la actividad deportiva.

Por otro lado, esta es una de las épocas más esperadas por los chicos, es donde buscan salir constantemente de las casas para hacer actividad al aire libre y cuando más atentos tienen que estar los padres.

Es importante no exponer al sol en forma directa a los niños menores de un año. (Foto: Shutterstock)
Es importante no exponer al sol en forma directa a los niños menores de un año. (Foto: Shutterstock)

Respecto a las olas de calor y qué hacer con los chicos, cómo cuidarlos y protegerlos, la médica pediatra María Soledad Corizzo (MN 145286) recomienda:

• Fundamental: eviten la exposición directa al sol desde las 10 hasta las 16 hs.

• Manejarse en ambientes frescos.

• No sobre abrigarlos.

• No tenerlos todo el día en brazos, porque eso aumenta la temperatura corporal.

• Hidratación: la leche del pecho materno en bebés menores a seis meses ofrece la cantidad de agua y nutrientes que requiere el bebe. Y a partir de los 6 meses también incluir agua mineral.

• Protector solar que proteja de los rayos UVA y UVB, está aprobado su uso en bebés mayores a seis meses.

• No exponer al sol en forma directa a los niños menores de un año.

• Cubrir las zonas expuestas, utilizar factor 50 y renovar cada dos horas.

• Utilizar ropa acorde: colores claros, gorros, anteojos.

Además, la pediatra Corizzo, que trabaja en la guardia del Hospital Interzonal Gandulfo, de Lomas de Zamora, hace foco en recordar que los efectos de las radiaciones ultravioletas “se acumulan a lo largo de toda la vida, que las nubes dejan pasar el sol y que la arena, el agua y la nieve, aumentan su acción”.

Es fundamental tomar entre dos y dos litros y medio de agua por día. (Foto: Shutterstock)
Es fundamental tomar entre dos y dos litros y medio de agua por día. (Foto: Shutterstock)

Cuando hace mucho calor, el cuerpo tiene “dificultades para regular su temperatura y ésta puede elevarse a más de 37° por deshidratación, agotamiento del sudor y desajuste en el centro cerebral que controla la temperatura corporal”, indica Mario Elmo, médico pediatra (M.N. 57.220) en un comunicado de la Sociedad Argentina de Pediatría.

Y continúa: “si esto ocurre, sobreviene el agotamiento por calor, y de persistir, más grave aún, el golpe de calor”. En cuanto a este último, detallan ciertos síntomas para estar alerta y consultar de urgencia a un médico:

• Temperatura del cuerpo de 39° o mayor.

• Piel roja, caliente y seca, cuando se agota la sudoración.

• Agitación.

• Dolor palpitante de cabeza.

• Vértigos y desorientación.

• Delirios, confusión o pérdida de conocimiento.

• Convulsiones.

Fuente: TN.com.ar

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