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Materiales de la construcción, entre los que más sufren el contagio del dólar
Los materiales más usados en la construcción registraron aumentos bien por encima del promedio de los demás precios. Y, en algunos casos, prácticamente copiaron el movimiento del tipo de cambio. Perspectivas de enfriamiento en uno de los sectores que habían mostrado mayor dinamismo.
En medio de la crisis y del recalentamiento inflacionario, algunas noticias van cobrando más difusión que otras.
La cotización del dólar, el temible déficit fiscal, el pedido de ayuda al FMI, la pérdida de puestos de trabajo en industrias y el tarifazo figuran entre las que más espacio ocupan en los medios.
Esto no significa que no haya otros temas muy importantes en la agenda que sufren los duros efectos de la devaluación y de la economía recesiva.
Uno de ellos tiene que ver con lo que está ocurriendo en un sector clave como lo es el de la construcción, acaso uno de los principales motores de la actividad.
En parte es lógico que en medio de tanta incertidumbre se le preste más atención, por ejemplo, al encarecimiento de la canasta básica o a la cotización del dólar.
Sin embargo, lejos de las góndolas y de la City porteña, los corralones y las pinturerías son una importante caja de resonancia de la actual situación económica.
Por lo pronto, la suba de los precios de los materiales para la construcción viene siendo más grave que lo reflejado por el IPC (precios minoristas).
De esto da cuenta el propio INDEC, cuyas cifras señalan que este último año los materiales se incrementaron nada menos que un 36,8%. Es decir, bastante por encima del índice general.
La diversidad de insumos vinculados con esta rama de actividad obliga a ir por partes en el análisis.
En el caso de las pinturas, de un pormenorizado relevamiento realizado por iProfesional se desprende que los aumentos acompañaron el repunte del dólar.
Desde que comenzó el año, el incremento de varias pinturas trepó al 39%, «apenas» ocho puntos menos que la devaluación (47%).
La dispersión de valores en este rubro es muy amplia, ya que dependen de las marcas y los márgenes de cada pinturería.
Así, para homogeneizar la muestra debe considerarse una misma marca, igual presentación y similar pinturería.
Hablando en plata:
– Una lata de 20 litros de látex interior costaba $2.160 a principios de 2018. Ahora esa cifra se elevó a $3.000. Es decir, casi un 40% más.
– En el caso del «látex para exterior», el salto fue del 36%: de $2.450 a $3.320.
– El «esmalte sintético», en su presentación de cuatro litros, se encareció un 37% (de $800 a $1.100).
– El enduido trepó un 33% aproximadamente: de $790 a $1.050 (lata de 20 litros).
Con estos incrementos sobre la mesa, algunos estarían tentados a pensar más en edificar que en pintar. Pero las noticias tampoco son buenas en este sentido.
Un insumo fundamental como el cemento ya acumula un alza del 20%. Es decir, por encima del IPC, que se elevó 16% en lo que va del año: en su versión de 50 kilos, el precio pasó de $200 a $240 en promedio.
Pero hay más, en «apenas» dos meses, tras la devaluación de mayo, ocurrió que:
– Los hierros para la construcción se encarecieron 15% (desde $200 a $230 la varilla de 12 metros).
– Otros insumos, como cerámicos y pegamento para sellarlos, mostraron alzas promedio del 15% y 25%, respectivamente.
– La arena se encareció 10% (a $800 el metro cúbico).
– La piedra partida, cerca de un 7%: ahora vale $1.700 el metro cúbico.
No todas son pálidas. El único insumo que se puso del lado del bolsillo de los argentinos fue el ladrillo hueco para exterior, que no acusó subas ($10 cada uno precio actual).
Un motor que se frena
Estos incrementos, ocurridos en un lapso de tiempo tan corto, ponen bajo la lupa lo que sucede en uno de los sectores más dinámicos y fundamentales de la economía.
La construcción es, junto con el campo, uno de los que más motorizan la actividad cuando hay bonanza. Por el contrario, de los que más se hacen sentir cuando se retraen.
El envión puede provenir tanto de la obra pública como del liderazgo del sector privado. Las inversiones en «ladrillo», como suele mencionarse comúnmente.
IPROFESIONAL
Nacionales
Para la mayoría de los argentinos, el equilibrio entre trabajo y vida personal es clave en las decisiones de movilidad laboral
Así lo destaca un informe privado, en el que también se señala que, a nivel regional, predominan las mismas cifras.
El 80% de los argentinos, al igual que en los países de la región, afirma que el equilibrio entre trabajo y vida personal es un factor clave en las decisiones de movilidad laboral.Si bien el salario sigue siendo el principal factor de atracción a la hora de considerar una oferta laboral o un cambio de trabajo, los drivers que componen el salario emocional cada vez tienen mayor peso en las decisiones de carrera del talento.De acuerdo con el último informe de Randstad, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, para el 80% de los trabajadores argentinos el equilibrio entre vida personal y laboral se posiciona en segundo lugar como atributo para elegir un empleador. Los datos surgen del estudio que releva las expectativas, estados de ánimo y comportamiento de los trabajadores en 35 países, incluida la Argentina.
Entre los países de la región, el equilibrio entre trabajo y vida personal es un factor clave en las decisiones de movilidad laboral.Foto: Agencia NA (Randstad)En los países de la región se registra el mismo apunte: los trabajadores chilenos son los que más valoran el equilibrio trabajo-vida (83%), seguidos por los trabajadores argentinos y mexicanos (80%) y, en último lugar, los trabajadores uruguayos (78%).Otro dato interesante que surge del documento es que casi un tercio de los encuestados (31%) aseguró haber renunciado a un empleo por falta de flexibilidad. También lo hicieron el 33% de los uruguayos, el 35% de los chilenos y el 41% de los trabajadores mexicanos.A su vez, 2 de cada 10 argentinos aseguraron haber dejado un empleo por falta de autonomía en sus tareas: de igual manera, también aseguran haber renunciado a algún empleo por falta de independencia el 21% de los trabajadores uruguayos, el 24% de los trabajadores mexicanos y el 25% de los trabajadores chilenos.Tipos de flexibilidad
En el total de los encuestados locales, el 40% de los trabajadores aseguró que no aceptaría un trabajo que no le brindara flexibilidad respecto a sus horarios laborales y la posibilidad de controlar su propia agenda.el 40% de los trabajadores argentinos no aceptaría un trabajo que no le brindara flexibilidad respecto a sus horarios laborales y la posibilidad de controlar su propia agenda.Foto: Agencia NA (Randstad)Asimismo, el 43% de los trabajadores mexicanos, el 41% de los trabajadores chilenos y el 36% de los trabajadores uruguayos también rechazarían un empleo que limitara su flexibilidad en materia de horarios de trabajo.Por su parte, respecto al lugar desde donde trabajar, si pudieran optar sin condicionamientos, el 36% de los trabajadores argentinos rechazaría un empleo que no le permitiera flexibilidad en relación con el lugar desde donde trabajar. Coinciden con esta posición el 30% de los uruguayos, el 39% de los chilenos y el 41% de los trabajadores mexicanos, que no aceptarían una propuesta laboral que no les diera flexibilidad respecto del lugar desde donde trabajar.»Más allá de la coyuntura que está atravesando el mercado laboral, las expectativas del talento en materia de flexibilidad y conciliación entre trabajo y vida personal se mantienen firmes, especialmente en el segmento profesional de los grandes centros urbanos, donde el peso del traslado al trabajo suele ser mayor. Hoy los trabajadores tienen mayor claridad sobre lo que esperan de sus trabajos y sus vidas, tienen más claras sus prioridades y no están dispuestos a resignarlas», comentaron desde
Randstad.
Agencia NA
Actualidad
Argentina se consolida como el cuarto mercado aéreo más grande de Latinoamérica
Argentina cerró 2025 con una cifra récord para su mercado aerocomercial: 50,6 millones de pasajeros pasaron por los aeropuertos del país durante el año, un 12% más que en 2024.
Con este resultado, la Argentina se posicionó como el cuarto mercado aéreo más grande de Latinoamérica y el Caribe, detrás de Brasil, México y Colombia, de acuerdo con los datos presentados durante la asamblea anual de Airports Council International (ACI), realizada en Lima, Perú.
El registro informado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) representa el mayor volumen anual de pasajeros de la serie histórica y refleja el crecimiento sostenido de la actividad aérea en el país.
Más vuelos internacionales y mayor movimiento dentro del país
El crecimiento se produjo tanto en el tráfico interno como en el internacional.
Durante 2025, 34,7 millones de pasajeros realizaron vuelos dentro del país, mientras que el segmento internacional alcanzó cerca de 16 millones de viajeros.
Uno de los datos destacados fue, además, el avance de las conexiones internacionales desde ciudades del interior. Más de 2,1 millones de pasajeros viajaron al exterior directamente desde aeropuertos ubicados fuera de Buenos Aires, un 38% más que durante 2024.
El dato muestra una tendencia hacia una mayor descentralización de la conectividad aérea, con más opciones para que los pasajeros del interior puedan realizar viajes internacionales sin necesidad de pasar previamente por Buenos Aires.
Un mercado regional que proyecta más crecimiento
Las perspectivas para el transporte aéreo en Latinoamérica y el Caribe también son positivas.
Durante la reunión de ACI, su director general para Latinoamérica y el Caribe, Rafael Echevarne, estimó que la región podría alcanzar 1.500 millones de pasajeros en 2045, prácticamente el doble de los 809 millones proyectados para 2026.
Este crecimiento requerirá importantes inversiones en infraestructura. Según las estimaciones de ACI, los aeropuertos de Latinoamérica y el Caribe necesitarán alrededor de US$ 178.000 millones hasta 2055 para ampliar y modernizar sus instalaciones.
El desafío no será solamente atender a una mayor cantidad de viajeros. También será necesario recuperar parte de las conexiones que se perdieron durante la pandemia. Según Echevarne, todavía resta restablecer cerca del 20% de las conexiones entre ciudades que existían antes de 2020, especialmente en aeropuertos regionales.
Argentina todavía tiene espacio para seguir creciendo
A pesar de ocupar un lugar destacado por cantidad total de pasajeros, Argentina todavía presenta margen para ampliar el uso del transporte aéreo.
La cantidad de viajes por habitante se encuentra por debajo de la registrada en otros países de la región, lo que abre oportunidades para continuar desarrollando la conectividad, especialmente desde las ciudades del interior y mediante nuevas rutas internacionales.
El crecimiento de los vuelos internacionales sin pasar por Buenos Aires durante 2025 es una muestra de ese potencial.
El desafío de acompañar el crecimiento con infraestructura
El récord de pasajeros también plantea nuevas necesidades para el sistema aeroportuario argentino.
El aumento de la demanda vuelve clave la ampliación y modernización de las principales terminales del país, entre ellas Ezeiza, Aeroparque, Córdoba y Mendoza, que podrían enfrentar mayores niveles de utilización a medida que continúe creciendo el tráfico.
En este contexto, el Gobierno nacional acordó recientemente extender hasta 2049 la concesión de Aeropuertos Argentina, con un esquema que contempla US$ 600 millones adicionales en inversiones y la posibilidad de prolongar el contrato hasta 2056 si se cumplen determinadas condiciones.
El nuevo escenario combina así dos datos relevantes: Argentina alcanzó su mayor volumen histórico de pasajeros y todavía cuenta con margen para ampliar su conectividad aérea.
Con más viajeros, nuevas conexiones desde el interior y perspectivas de crecimiento para los próximos años, el desafío será acompañar esa demanda con infraestructura y rutas que permitan que cada vez más argentinos puedan acceder al transporte aéreo desde distintas regiones del país.
Actualidad
Día Nacional de la Biblia: una fecha para reencontrarse con la Palabra de Dios
Cada cuarto domingo de septiembre se celebra el Día Nacional de la Biblia, una jornada que invita a leer, compartir y poner en práctica el mensaje de las Escrituras.
La fecha fue establecida en 2004 mediante un acuerdo entre la Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa y las Iglesias Evangélicas presentes en Argentina.
Durante septiembre, conocido también como el Mes de la Biblia, iglesias, familias y comunidades encuentran una oportunidad para acercarse de manera especial a la Palabra de Dios.
La celebración no se limita a leer un texto. Para los cristianos, la Biblia es una guía para la vida, una fuente de esperanza y un camino para conocer a Dios y a Jesucristo.
Su mensaje también invita a mirar al otro, acompañar, servir y compartir una palabra de aliento con quienes más lo necesitan.
El Día Nacional de la Biblia puede ser una buena oportunidad para volver a abrir las Escrituras, ya sea en casa, en comunidad o de manera personal.
Leer la Biblia, reflexionar sobre su mensaje y llevarlo a la vida cotidiana son algunas de las formas de celebrar esta fecha.
Para la fe cristiana, las Escrituras hablan de Cristo y contienen el mensaje de salvación. Por eso, más que una celebración de un día, el Mes de la Biblia propone recuperar el valor de una Palabra que busca iluminar, transformar y dar esperanza.