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Más adultos buscan superarse y tener el título secundario

Iván Barrios trabaja en seguridad electrónica, en Rosario; Cosma Scaglione es jubilada, vive con su hijo y sus nietos en Lanús; Nicolás Franco está desocupado y alquila una pensión en la ciudad de Buenos Aires; Irma Domínguez es artesana en La Cumbrecita, Córdoba. A pesar de estas distintas realidades, comparten un mismo sueño, una cuenta pendiente y un desafío: asisten a escuelas nocturnas para adultos que no terminaron el secundario.

En cada caso, la decisión de retomar o completar los estudios fue diferente. Al igual que para otros millones de argentinos, el camino hacia el título parecía una misión imposible: salir a trabajar, cuidar hijos o hermanos, la lejanía, la vulnerabilidad económica los había alejado de ese objetivo. En 2010, el último Censo Nacional indicó que 4.063.343 millones de adultos tienen el secundario incompleto, pero esa cifra trepa a más de 7.000.000 si se tiene en cuenta a quienes no terminaron la primaria.

Estas estadísticas muestran las fallas crónicas del sistema a la hora de contener a miles de estudiantes, a lo que se suman polémicas como la que se desató en diciembre pasado, cuando el gobierno porteño intentó cerrar cursos y bachilleratos nocturnos por "falta de matrícula y planes de estudio desactualizados".

A pesar de esto, varias provincias lograron recuperar alumnos mayores de 18 años a través de nuevos programas. Por ejemplo, según cifras del Ministerio de Educación de la provincia de Buenos Aires, 110.000 alumnos cursaron durante 2018 en los Centros Educativos de Nivel Secundario (CENS), lo que representó un 350% más que en 2015; y el Plan Fines secundario tuvo 149.000 alumnos, 125% más que en 2017.

Otro caso positivo de vuelta a las aulas es el de la provincia de Santa Fe, que en los últimos once años logró sumar 42.492 estudiantes en secundarias orientadas, técnicas y Escuelas de Enseñanza Medias para Adultos (Eempa). "Por día, 10 santafesinos volvieron a la escuela", destacan desde el ministerio provincial. Uno de ellos es Iván Barrios, de 27 años, que hace un tiempo se permite soñar en grande: "Me gustaría llegar a ser Presidente", dice, y aunque se ríe, no está haciendo un chiste. Oriundo de Villa Ocampo, una localidad al norte de Santa Fe, a los 19 llegó a Rosario en busca de oportunidades y encontró en la escuela nocturna mucho más que un ámbito académico. "Empecé a descubrir que tenía sueños, sueños escondidos, sueños que la escuela te puede estimular", explica Iván.

Iván, 27 años, Santa Fe. Volver a estudiar le permitió descubrir muchos aspectos de su vida que no conocía y valorar sus capacidades
Iván, 27 años, Santa Fe. Volver a estudiar le permitió descubrir muchos aspectos de su vida que no conocía y valorar sus capacidades Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera

En su caso, como el de tantos otros, la experiencia tiene sabor a revancha. A los 12, dejó el colegio por cuestiones familiares y se vio obligado a trabajar. Según el Observatorio Argentinos por la Educación, cada ocho minutos un estudiante abandona la secundaria. Son más de 150 por día y 57.023 al año.

En Rosario, Iván se vio muy limitado por no tener sus estudios completos: "Conseguía trabajos muy informales, sin posibilidad de progresar. Después, empecé a dedicarme a la seguridad electrónica, pero quería algo más". Con ese empuje, este año tendrá su título en el Eempa N° 1313. Y ya tiene nuevos planes: "El año que viene voy a estudiar Ingeniería en Petróleo".

Iván es un agradecido de la escuela pública para adultos: "A quienes nos habíamos alejado por distintas circunstancias del colegio, nos permite pensar que no todo está perdido, que tenemos un espacio que brinda el Estado para formarnos y, sobre todo, proyectar".

En este sentido, Axel Rivas, investigador y director de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés, señala que "las escuelas nocturnas cumplen una función central para flexibilizar los ámbitos de aprendizaje y ampliar la esfera del derecho a la educación".

Magdalena Fernández Lemos es directora ejecutiva de la ONG Enseñá Por Argentina y sabe del esfuerzo que hacen estos alumnos. "Llegan cansados al turno noche, en búsqueda de algo más que conocimiento. Allí, el rol de los educadores no es meramente pedagógico. La escucha y el acompañamiento personalizado genera un cambio en la percepción de ellos mismos. Son historias de superación", destaca.

Cosma, 78 años, provincia de Buenos Aires. Para sus padres, el secundario no era necesario en una mujer; hoy tiene su revancha y está por recibirse
Cosma, 78 años, provincia de Buenos Aires. Para sus padres, el secundario no era necesario en una mujer; hoy tiene su revancha y está por recibirse Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno

Esto explica el orgullo que sienten los nietos de Cosma Scaglione, de 78 años, que llegó a la Argentina cuando apenas tenía 8. En su Italia natal había hecho hasta 3° grado. Como le pasó a muchas mujeres de su época, para sus padres solo era importante que aprendiera a leer y a escribir, por eso, al concluir la primaria, la mandaron a un taller de corte y confección. "Estudiar no era visto como algo necesario", lamenta Cosma y agrega: "A los 17 me casé, llegaron los chicos y aunque siempre tuve ganas de retomar el colegio, ni me lo planteaba, me daba vergüenza".

Mucho tiempo después, ya jubilada, y tras años dedicados a la repostería, un día se decidió. Una amiga le contó que abrían un plan Fines en una escuela a cuatro cuadras de su casa en Villa Diamante, Lanús. Ya no tenía que perder tiempo ni gastar en viáticos, no tenía excusas.

"Estoy feliz por haber tomado coraje. Me siento más joven, más fortalecida", destaca Cosma. Es que hace seis años falleció su marido y, dos después, uno de sus dos hijos: "El estudio me ayudó un montón, a distraerme, a salir adelante". Este año, cuando egrese, será parte de la primera promoción de este Fines que depende del CENS N° 451.

Nicolás, 30 años, CABA. La escuela lo sacó de la calle, le abrió la posibilidad de un futuro diferente
Nicolás, 30 años, CABA. La escuela lo sacó de la calle, le abrió la posibilidad de un futuro diferenteFuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Gómez

Otra oportunidad

No tiene dudas. Para Nicolás Franco, de 30 años, el título secundario es "la única posibilidad de progresar". Una noche de marzo de 2017, mientras cuidaba autos sobre la avenida Callao casi esquina Corrientes, vio que en la puerta del Liceo N° 7 estaban inscribiendo para el secundario vespertino. Hacía casi tres meses que Nicolás vivía en situación de calle. Sintió que era una oportunidad de alejarse por un par de horas al día de esa "jungla de violencia" y, de paso, "tener una vianda garantizada".

Arrancó el colegio viviendo en una ranchada sobre el Pasaje Enrique Santos Discépolo, a la vuelta de la institución. Se bañaba en un club y subsistía como podía. Se había quedado sin trabajo, no quería "molestar" a su familia y sentía que no tenía otra salida. Hoy, su único propósito es terminar el secundario y poder hacer una carrera con rápida salida laboral. "Quiero encontrar un buen trabajo", dice, enfático.

"En la escuela me ayudaron mucho. Al poco tiempo, me contaron que había una beca y gracias a eso, dos cuotas de 5000 pesos, logré alquilar una pieza a mitad de año". Después, consiguió un trabajo de seguridad, en negro, de noche. Cada vez le era más difícil ir a clases. Se quedó libre y lo lamentó, pero no tenía opción. Con la ayuda de su novia, se preparó para rendir las materias libres y logró pasar a 4° año. Eso sí: perdió el trabajo. "Ahora, lo más importante es recibirme, por eso necesito un empleo de día", explica.

Nicolás nació en Munro, fue operario, trabajó en cocina, en limpieza, en verdulerías. "Hice de todo", resume. "Hay mucha gente que no sabe el valor que tienen los nocturnos. Es mucho más que estudiar, es un espacio de contención", asegura.

José García, maestro, director y coordinador de diferentes Fines en el sur del conurbano, plantea que "llevar la secundaria a los barrios es muy importante, porque le permite a los vecinos hacer algo que de otra manera no harían".

Irma, 66 años, Córdoba. Destaca la importancia del acceso, cuando era chica la distancia se lo impidió
Irma, 66 años, Córdoba. Destaca la importancia del acceso, cuando era chica la distancia se lo impidió Crédito: Gentileza

Justamente, tener cerca un centro educativo es lo que le permitió a muchos habitantes de La Cumbrecita, un pequeño pueblo cordobés en el Valle de Calamuchita, volver a la escuela. Ahí vive la artesana Irma Domínguez, de 66 años, quien, como tantos otros pobladores de la zona, no había tenido acceso a la escuela en su infancia. Cuando era chica, vivía en las sierras del Champaquí y el colegio más cercano estaba a tres horas de caballo. El secundario llegó a La Cumbrecita hace 23 años -hasta entonces, había que hacer 40 kilómetros hasta Villa General Belgrano- y hace 14 que funciona el Centro Educativo de Nivel Medio para Adultos (Cenma) anexo Santa Rosa.

"Era algo pendiente y, al tenerlo tan cerca, quería aprovechar", explica Irma, para quien al comienzo fue un gran desafío. "Pensé que me iba a ir mal, me intimidaban las aulas y los libros", cuenta. Aunque seis años antes le había resultado sencillo cursar el primario, el secundario la atemorizaba. "Me costó, pero me fue bien todo el año pasado y ahora espero terminar", se ilusiona, ya más confiada. Además, no está sola. Tiene tres hijos y cinco nietos, que la ayudan a estudiar, la incentivan y le dicen que ni se le ocurra abandonar.

Y pese a todo el esfuerzo que tiene que poner y los miedos que debió superar, hoy se siente feliz. "Soy la más grande. Es un grupo muy lindo, todos tienen muchas ganas de salir adelante, así que nos ayudamos unos con otros", celebra Irma.

Ese compañerismo, ese espacio de ayuda mutua que se genera en los nocturnos, es uno de los valores que más enorgullecen a Débora Gelman, profesora del Cenma de La Cumbrecita. "En primer año damos un taller de orientación vocacional-ocupacional para trabajar en las historias individuales y evitar el abandono. La idea es que el grupo arme una red y se fortalezcan los vínculos, que se ayuden entre sí", explica.

Este año, al vespertino cordobés asisten 16 estudiantes, casi todas mujeres. "Tienen unas ganas de aprender y una curiosidad que emocionan", cuenta Gelman.

Buenas prácticas

"Los colegios nocturnos siempre tuvieron la misma finalidad: la inclusión de todos aquellos que, por distintas circunstancias, fueron expulsados del sistema educativo", describe Viviana Cervetto, docente de adultos en la provincia de Santa Fe. Es decir, tienen una segunda oportunidad.

Muchos de estos alumnos trabajan en empleos precarizados y apuestan a la escuela como la posibilidad de conseguir mayor estabilidad. "Ven que todavía necesitan el título secundario para salir adelante, le asignan un significado, y esas habilidades que adquieren se ven cuando egresan: en la forma de comunicarse, de mirar el mundo, de construir el futuro", explica Ariel Cordisco, profesor de inglés en vespertinos de la ciudad de Buenos Aires. Además, destaca el compromiso que demanda esta experiencia, tanto en docentes como alumnos: "Es sacrificado, muchos llegan muy cansados. El esfuerzo no es solo intelectual".

Cosma es una alumna ejemplar: el cuatrimestre pasado terminó con todas las materias con 10 y 9; cursa el Fines en una escuela que prestan en el barrio de Villa Diamante
Cosma es una alumna ejemplar: el cuatrimestre pasado terminó con todas las materias con 10 y 9; cursa el Fines en una escuela que prestan en el barrio de Villa Diamante Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno

Justamente por eso, Axel Rivas, director de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés, considera que "la educación de adultos tiene muchos desafíos para lograr retener a una población que enfrenta situaciones adversas y que se convierten en obstáculos".

En ese sentido, Rivas sostiene que "es clave rediseñar las prácticas pedagógicas" y pone como ejemplo de iniciativa exitosa el programa "Vuelvo a estudiar", de la provincia de Santa Fe. Este modelo para adultos es parte presencial y parte a distancia. "Una de las grandes innovaciones pedagógicas -destaca- es su organización en base a proyectos interdisciplinarios, en vez de tener un currículum en base a materias". Esto demostró ser un punto central para la terminalidad de los estudios. Iniciado en 2013, ya logró que 25.368 estudiantes retomen el secundario.

Hace unos días, el arquero suplente de River se mostró orgulloso de haber finalizado sus estudios secundarios.

Enseñá Por Argentina es una fundación que promueve el trabajo colaborativo entre docentes y graduados universitarios en procesos de enseñanza. En Córdoba, sus integrantes participan como tutores del Programa de Inclusión y Terminalidad (PIT). Si bien apunta a jóvenes de 14 a 17 años, también hay mayores de 18. "El estudiante, con ayuda de los tutores, construye su propio recorrido y avanza a través de un sistema de correlatividades y no por año, por lo que se supera el concepto de 'repetir el año'", describe Magdalena Fernández Lemos, directora de la ONG. En 2018, en PIT cursaron 4.476 alumnos.

Cimientos es otra de las organizaciones que trabaja en pos de brindar herramientas y capacitar a directivos y docentes para mejorar las trayectorias escolares. En 2018, Norberto Amarillo, director del Cebas Nº 37 Extensión 2370, de General Pacheco, fue parte de su programa Rondas de Directores. La particularidad de este vespertino es que, por su orientación en salud pública, brinda una herramienta laboral, lo que hace que tenga una gran demanda de matrícula. Además, Amarillo destaca que es la primera unidad de adultos del distrito Tigre. "Tenemos un perfil de estudiantes muy inclusivo, con personas con discapacidad y transgénero", señala.

Nicolás quiere recibirse y estudiar luego una carrera corta con salida laboral
Nicolás quiere recibirse y estudiar luego una carrera corta con salida laboral Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Gómez

Otra característica es que ofrecen proyectos de tutorías con trabajos que los estudiantes se llevan para hacer a distancia y luego vuelven para defender. Para Amarillo, este tipo de instituciones suponen aprender a trabajar de otra manera para mantener a los estudiantes en las aulas y evitar el abandono.

Hay coincidencia en la necesidad de pensar y apostar a nuevas modalidades, menos rígidas y esquemáticas. Edith Ghiazza, vicerrectora del turno noche del colegio Nº 2 Sarmiento, de la Ciudad, concuerda en darle otra mirada a las trayectorias académicas de algunos bachilleratos: "Hay que alentar a los alumnos a seguir viniendo -destaca-, con políticas públicas que les permitan avanzar. Por ejemplo, si una persona repite el año con cuatro materias, ¿por qué tiene que hacer todas las materias de nuevo? Eso desalienta".

Irma hace unos años hizo el primario en La Cumbrecita, pero tomar la decisión de cursar el secundario le llevó un tiempo: la intimidaban las aulas y los libros
Irma hace unos años hizo el primario en La Cumbrecita, pero tomar la decisión de cursar el secundario le llevó un tiempo: la intimidaban las aulas y los libros Crédito: Gentileza

Nunca es tarde para aprender

Los logros personales y las deudas pendientes también son razones por las que muchas personas mayores deciden terminar el secundario. En la Argentina, al 29,9% de quienes tienen más de 60 años (1.800.000 habitantes), les gustaría formarse o estudiar. El dato surge del estudio "La capacidad de aprender de las personas mayores", del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, que mañana será presentado en la Fundación Navarro Viola. El sociólogo Enrique Amadasi, coordinador del proyecto, destaca dos aspectos positivos sobre quienes toman esta decisión: "Por una lado, el entorno familiar reconoce y valora la nueva actividad, y por otra parte, se convierte en una razón para arreglarse y salir".

Algunas cifras de los adultos que accedieron a estudiar en 2018

Buenos Aires

110.000 alumnos que concurren a CENS

Son los que asisten a algunos de los 431 centros de nivel secundario para adultos mayores de 18, 350% más que en 2015; www.educacionadultos.com.ar

Santa Fe

41.000 estudiantes en escuelas medias

Subió un 20,8% por ciento en siete años; hay 210 Escuelas Medias para Adultos (Eempas) públicas en la provincia; adultos@santafe.gov.ar; programa Vuelvo a Estudiar

Córdoba

47.259 adultos que cursan en los Cenma

Hay 137 Centros Educativos de Nivel Medio para Adultos (Cenma), con modalidad presencial y a distancia; www.cba.gov.ar/plan-finalizacion-de-estudios-secundarios

CABA

39.508 estudiantes adultos en la Ciudad

Y 121 establecimientos, entre las escuelas de reingreso, bachilleratos para adultos y con orientación profesional; artísticos y CENS;www.buenosaires.gob.ar/educacion

Nacionales

El Gobierno profundiza los controles migratorios en todo el país para detectar extranjeros en situación irregular

El Gobierno profundiza los operativos para detectar extranjeros en situación irregular y avanza con cambios internos, legales y tecnológicos en la Dirección Nacional de Migraciones. El esquema combina controles territoriales con las fuerzas federales y nuevas herramientas para centralizar información y generar alertas.

Migraciones define las zonas de los operativos mediante tareas de campo y análisis sobre lugares de mayor concentración o tránsito de extranjeros. Los despliegues pueden ser planificados o activarse a partir de un requerimiento y se coordinan con la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura o la Policía de Seguridad Aeroportuaria. En Nación aseguran que los operativos federales no requieren un aviso previo a los gobiernos provinciales.

Uno de los últimos procedimientos de mayor despliegue se realizó en Rosario, donde Migraciones y la Policía Federal movilizaron cerca de 60 agentes y controlaron a unas 420 personas. Fuentes oficiales aseguran que se detectaron ocho extranjeros con irregularidades migratorias y que entre ellos se identificó a un ciudadano chino sobre el que pesaba una orden de expulsión. El gobierno de Santa Fe no había sido informado previamente.

La respuesta posterior depende del tipo de irregularidad detectada. Si una persona tiene vencida su permanencia o debe completar un trámite de residencia, Migraciones puede intimarla a regularizar su situación. Si se comprueba un ingreso ilegal, puede avanzar el procedimiento migratorio que derive en una expulsión. Ante causas judiciales pendientes intervienen las fuerzas correspondientes, y cuando existe un requerimiento internacional se activa el circuito judicial.

Ese esquema tiene ahora un marco legal más amplio que el que regía antes de 2025. El DNU 366/2025 facultó expresamente a Migraciones a requerir la acreditación de identidad y situación migratoria y a organizar operativos de inspección y fiscalización. También estableció que quien ingrese por un paso no habilitado o eludiendo el control migratorio puede quedar sujeto a expulsión y habilitó el rechazo en frontera cuando el ingreso irregular sea detectado en el momento.

La ampliación territorial se reforzó en junio con la creación del Programa de Seguridad Migratoria. La Resolución 551/2026 dispuso que Migraciones trabaje coordinadamente con PFA, Gendarmería, Prefectura y PSA y ordenó crear en cada una de esas fuerzas Unidades de Seguridad Migratoria para tareas de prevención, detección e investigación de ilícitos migratorios.

Los procedimientos ya tienen antecedentes en distintos puntos del país. En abril, por ejemplo, la PFA, Migraciones y Gendarmería controlaron 423 personas en Aguaray, Salta, y detectaron a 15 extranjeros en situación irregular; el operativo continuó luego en Tartagal. En julio, Gendarmería detectó además en Misiones a cinco ciudadanos chinos sin registro de ingreso legal y Migraciones dispuso su salida hacia Brasil.

Otro frente es la reorganización tecnológica y administrativa de Migraciones. En julio, Migraciones abrió una contratación por 36 meses para gestionar información de pasajeros que ingresan o salen del país a través de aeropuertos internacionales y terminales de cruceros. Ese sistema se complementa con la plataforma central de control migratorio, que ya cruza movimientos con información de Interpol y datos anticipados suministrados por las compañías de transporte.

El Gobierno también creó este año el Centro de Análisis de Información Migratoria y Fronteriza (CAIMF), que integra a Migraciones, las cuatro fuerzas federales y la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal. El protocolo dispone cruces automatizados y permite producir nuevas alertas a partir del análisis de riesgo y exige identificar su origen y grado de confiabilidad.

En ese contexto, Migraciones obligó además en julio a todo su personal a firmar un nuevo compromiso de confidencialidad y uso de la información. La disposición alcanza datos personales, movimientos migratorios, antecedentes, medidas judiciales y actuaciones administrativas, y establece que las consultas realizadas en los sistemas pueden quedar registradas y auditadas.

El endurecimiento operativo se combina con una nueva modificación legal. El DNU 681/2026 incorporó como causal para impedir el ingreso y cancelar una residencia que un extranjero haya dirigido mensajes de odio o incitado a la violencia contra argentinos por su nacionalidad, o participado en ultrajes contra símbolos patrios. Para quienes ya tienen residencia, la cancelación puede terminar en una intimación a abandonar el país o en una expulsión, de acuerdo con las circunstancias del caso.

La Casa Rosada quiere incorporar esa causal al sistema de alertas migratorias, sin crear una plataforma tecnológica independiente. La intención es que el antecedente quede asociado a la persona y pueda aparecer en los sistemas consultados por los inspectores cuando intenta ingresar al país. Todavía resta definir un protocolo sensible: quién genera la alerta, con qué evidencia se carga y qué instancia la valida, especialmente ante la posibilidad de planteos judiciales.

En el Ejecutivo consideran que la agenda migratoria tiene una recepción política diferente a la discusión que se produjo alrededor de la Ley de Tierras. Mientras en Balcarce 50 admitieron que la flexibilización sobre extranjerización generó un costo y terminó convirtiéndose en una disputa difícil de sostener, interpretan que una política de mayor control migratorio responde a una demanda que ya existe dentro de la base electoral libertaria y prevén profundizarla.

Fuente: TN

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Nacionales

El Senado aprobó el Régimen Penal Juvenil y la edad de imputabilidad bajará a 14 años

El Senado de la Nación convirtió en ley el proyecto impulsado por el Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich, quien celebró la sanción como un logro propio. El eje principal de la norma es la baja de la edad punible para el sistema penal argentino.

Con 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención, la ley que ya había sido aprobada por Diputados ahora aguarda la reglamentación y publicación en el Boletín Oficial.

“El Estado no va a seguir mirando para otro lado. ¿Quieren que los ciudadanos que no cometen delitos sean de segunda? No importa la edad de los delincuentes, importa el delito”, comenzó Patricia Bullrich.

Y agregó: “Este modelo se agotó, nosotros venimos a plantear algo moral y jurídicamente distinto, una teoría que deja de poner en la indefensión total a las familias que enterraban a sus hijos. Cuando el delito no tiene consecuencias, la ley pierde autoridad, y eso es lo que pasaba antes”.

“Vinimos a poner orden y no nos da vergüenza. Si las hizo, las paga, por eso ordenamos las calles y hacemos cumplir la ley. Proteger a los adolescentes, reparar a las víctimas. Queremos una sociedad con menos delincuentes y menos presos. Hoy votamos justicia, responsabilidad, hoy votamos contra los kirchneristas de batallón militante. Estamos cambiando la historia de la Argentina”, cerró la senadora.

Luego pidió un minuto de silencio por las víctimas e hizo parar a todo el bloque. El peronismo observó y Villarruel aclaró que ella no podía definir eso. Finalmente, todos se pusieron de pie y se hizo silencio.

El peronismo se opuso desde el inicio y, además de advertir que la ley se concentra en lo punitivo y no en la protección de las infancias, remarcó que los fondos presupuestados resultan insuficientes.

Según la norma, el presupuesto para un sistema que reduce la edad de 16 a 14 años destina $23.700 millones a las provincias.

Datos del Servicio Penitenciario Federal indican que el costo del metro cuadrado es de 3,2 millones de pesos. Con el presupuesto previsto se podrían construir 7.400 metros cuadrados. Dividido por los 24 distritos, cada provincia recibiría 308 metros cuadrados.

Frente a esos números, Jorge Capitanich del PJ señaló: “Si no contamos con el presupuesto necesario, estas quedan en letra muerta y constituyen una frustración colectiva”.

La respuesta llegó desde el bloque libertario, algunos con mayor énfasis, como Luis Juez, quien acusó al peronismo de “mentiroso. Solo con una fuerte cuota de ignorancia se puede opinar como opinan”.

“Si la discusión es la plata, que la pongan las provincias. Se la gastan en cualquier cosa, en publicidad. A pocos metros de acá hay familiares que vienen a buscar justicia, no venganza”, agregó el cordobés que ahora integra LLA.

Parte de la postura peronista se reflejó en la intervención de la senadora Lucía Corpacci. El bloque estaba molesto porque había acordado con los libertarios no habilitar la presencia de familiares en las gradas. Sin embargo, el oficialismo permitió el ingreso de varios que se ubicaron en los palcos del primer piso.

“Somos legisladores, no estamos para responder el enojo, estamos para dictar leyes que hagan la vida mejor y construyan una sociedad mejor. Debemos actuar con racionalidad y humanidad. Esta ley no es la solución de nada”, sostuvo Corpacci.

Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, recorrió diferentes artículos para argumentar la inconstitucionalidad de la norma. El ex gobernador advirtió que el proyecto generará “litigiosidad”. “En defensa del federalismo, mi voto y el de mi bloque es negativo”.

El cierre del kirchnerismo estuvo a cargo del senador Martín Soria, quien señaló: “A pesar de las correcciones, este proyecto de Régimen Penal Juvenil sigue siendo muy malo, contiene errores graves y peligrosos. No va a solucionar lo que ustedes creen que van a solucionar. Esta ley es peor que el decreto de Videla porque viola el principio de culpabilidad disminuida”.

Qué dice el proyecto

La ley crea un sistema penal juvenil especializado para adolescentes de 14 a 18 años, con el objetivo de garantizar procesos judiciales adecuados a la edad. El texto establece la presunción favorable a la minoría de edad y que los menores de 18 años no compartan ámbitos judiciales ni penitenciarios con adultos.

El régimen introduce principios como legalidad, proporcionalidad y excepcionalidad de la privación de libertad, y prioriza la resocialización de los jóvenes. El sistema prevé que los adolescentes cuenten con garantías judiciales desde el inicio y que las causas se tramiten en órganos y centros especializados. Se contempla la rápida intervención judicial y el derecho de los adolescentes a ser escuchados y que su familia participe activamente en el proceso.

El capítulo dedicado a las víctimas otorga un rol central a quienes resulten damnificados por delitos juveniles. El proyecto garantiza asistencia jurídica y psicológica inmediata, la posibilidad de intervenir en audiencias y oponerse a decisiones del Ministerio Público Fiscal, y la participación en instancias restaurativas como la mediación penal juvenil.

El sistema de sanciones prevé un esquema progresivo y diversificado, que incluye medidas educativas, tareas comunitarias, monitoreo electrónico y reparación del daño, además de restricciones de circulación. La privación de libertad solo se aplicará en delitos graves, con límites estrictos de tiempo y separación permanente de los jóvenes respecto de los adultos.

En la etapa de ejecución de sanciones, el proyecto incorpora la figura del supervisor judicial especializado, responsable de acompañar y monitorear el proceso de reinserción. La libertad condicional solo podrá otorgarse con aval del Ministerio Público Fiscal y bajo condiciones precisas. También se incluyen respuestas específicas para problemáticas de salud mental y consumo problemático, con intervención de equipos interdisciplinarios.

La propuesta detalla estándares de alojamiento que prohíben la convivencia de adolescentes con adultos y garantizan acceso a educación, cultura, recreación y atención espiritual. Se prevé diferenciación por edad y situación procesal dentro de los centros, así como capacitación del personal a cargo.

En los casos de menores inimputables, el texto dispone intervención judicial para investigar el hecho y aplicar medidas curativas o protectoras, siempre bajo la órbita de la justicia civil. Además, se estipula la especialización obligatoria de jueces, fiscales y defensores en materia penal juvenil.

Fuente: Infobae

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Camina por el barrio, elige un lugar al azar y lo pinta gratis: ya transformó casi 40 negocios

Diego Fleitas camina por las calles de Berazategui y Quilmes con un ojo clínico. No busca baches ni direcciones; busca frentes apagados, persianas descascaradas y emprendedores que, como él hace 15 años, la estén “remando” contra viento y marea.

Diego, de 48 años, es dueño de Patodacolores, una pinturería familiar, pero en el último año se convirtió en algo más: el hombre que les devuelve el color a los barrios, de forma gratuita y al azar.

“Esta idea es para ayudar a un emprendedor que la está peleando. El frente de un comercio demuestra que la pintura es buena, pero sobre todo, demuestra que hay alguien del otro lado que apuesta por vos”, contó Diego en diálogo con TN.

La historia de la pinturería nació de un giro inesperado. Diego era profesor de Educación Física cuando conoció a Patricia Gauna (47). Ella trabajaba en el rubro y él, con el alma de emprendedor inquieta, le propuso abrir un negocio propio. “Me dijo de poner un gimnasio, pero terminamos emprendiendo en una pinturería”, recuerda.

Los comienzos en Quilmes no resultaron fáciles. Fueron durísimos. Los proveedores no nos querían vender y, para que te abran una cuenta, tenías que pagar todo en efectivo, invertir muchísimo dinero para iniciar y, encima, el alquiler. Fue a pulmón”. Hoy, 15 años después, el equipo es plenamente familiar: Diego, Patricia, su ahijado y sus hermanos, que dan una mano cuando el trabajo desborda.

La iniciativa de pintar fachadas gratis surgió en octubre de 2024, aunque los videos empezaron a viralizarse recién en 2025. “La idea fue mía, pero mi esposa me sigue a todo lo que digo, pobre”, bromeó Diego. El concepto es simple pero potente: detectar un local que necesite un cambio de imagen, presentarse con una carta y ofrecer la transformación total.

Sin embargo, el camino de la solidaridad tiene obstáculos. “Muchas veces nos rebotaron por desconfianza. También hay mucho ‘odio’ en redes porque llama la atención que alguien haga esto gratis”, explicó. Pero cuando el “sí” llega, la magia ocurre en tiempo récord: “Si lo podemos hacer en seis o siete horas, lo hacemos. Me encanta el factor sorpresa”.

“No pinto beige, la onda es que se vea”

Diego no se limita a cubrir manchas: busca impacto. Sus diseños suelen incluir colores vibrantes e incluso luces para que el negocio destaque de noche. “Necesitás ese impacto visual. Puedo pintar un beige clarito o un blanco, pero la idea es que se vea, que la gente pase y diga: ‘Mirá ese local’”, sostuvo.

Los resultados son inmediatos y no solo estéticos. Diego recuerda el caso de un barbero en un pueblo de Corrientes de 30 mil habitantes: “Lo vieron tres millones de personas en redes. Al pibe le llovían los pedidos. Yo les digo que van a vender más después de pintar, y después, me llaman para confirmarlo. Eso me emociona: la cara de la gente cuando ve su local terminado”.

Llevar adelante este proyecto requiere un malabarismo constante. Diego y Patricia coordinan las pintadas en los baches que deja la rutina familiar. “Lo voy mechando como puedo. Cuando mi nena está en el jardín, mi mujer va y viene del local y yo le meto al pincel”, relató.

Con casi 40 emprendedores ya transformados bajo el brazo, Diego siente que el rédito más grande no es económico, aunque el trabajo en la pinturería aumentó gracias a los “tips” y la visibilidad. “Todo lo que es solidaridad lo hacemos, no me alcanza. Hemos pintado hasta casas de acumuladores compulsivos”, indicó.

Para Diego, cada persiana que se levanta con color nuevo es una batalla ganada al desánimo. “Me re emociona que se vea tanto. Si nosotros subsistimos 15 años, quiero ayudar a que otros también lo logren”, completó.

Fuente: TN

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