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Los secretos del Puma Martínez, el campeón que entrena boxeo en un cuartel de bomberos y quiere hacer historia
El boxeo argentino siempre se caracterizó por representar a la bandera de la mejor manera y conseguir logros increíbles. Actualmente solo hay un campeón del mundo en vigencia en el país: Fernando “Puma” Martínez, que ostenta el título de peso super mosca de la AMB y en noviembre buscará unificar ante el estadounidense Jesse ”Bam” Rodríguez, de 25 años, campeón de la OMB y FIB.
En diálogo con TN desde el Cuartel de Bomberos Voluntarios de La Boca, donde se entrena, habló de los logros en su carrera, el recuerdo de su padre que siempre lo quiso ver campeón, el apoyo de su familia, su sentido de pertenencia y el sueño de “romper todos los récords” para quedar en la historia grande del boxeo nacional y mundial.
La familia, un pilar fundamental en su vida y su carrera
Fernando Martínez nació en una familia humilde y trabajadora de La Boca. En uno de los tantos conventillos, representativos del barrio, creció junto a sus 11 hermanos. Hoy vive con su esposa Micaela y sus dos hijas. Sin embargo, nunca se olvidó de sus orígenes y su sentido de pertenencia.
Aunque ya no vive con su madre y hermanos, pudo cumplir un sueño personal: comprarles una casa. “Ellos (sus padres) siempre me mantuvieron, ellos siempre laburaron. Mi papá ahora hace nueve años que ya no está. Mi vieja siempre estuvo rebuscándosela de cualquier cosa, nos mantuvo y ahora es un alivio enorme en el corazón, en el alma, saber que la voy a poder dejar allá arriba, donde siempre quise”, contó.
Esta satisfacción personal difícil de explicar fue asemejada con llegar a lo más alto del boxeo mundial: “Lo mismo me pasó cuando gané el título del mundo la primera vez. Yo no sabía si iba a ganar, cuando me levantan la mano sentí un alivio en el corazón, en el alma de tantos años cargados, de tanto sacrificio... y sentí ‘listo, pa, cumplí el sueño, nos cumplimos el sueño’ y la verdad que eso me relajó el alma completamente. Ahora saber que la voy a dejar a mi familia bien parada, eso me pone recontento, muy orgulloso. Saber que mi mamá va a estar bien, eso me alegra el corazón y me da muchísima más fuerza para entrenar y batir todos los récords”.
La pérdida de su padre y un objetivo en el corazón
Fernando “Puma” Martínez comenzó su camino en el boxeo desde muy chico y con el apoyo de su padre. A los 11 años, Abel Martínez, un apasionado del deporte, vio que su pequeño hijo tenía condiciones y decidió apoyarlo.
"Nosotros vinimos muy de abajo, de un conventillo, no teníamos nada. Gracias a Dios, mis viejos me dieron muchos valores. Nunca nos hizo falta un plato de comida. Capaz una zapatilla de marca, una ropa de marca, no nos podían comprar, pero la verdad que no me importaba porque nos hacían emocionar con otras cosas: estar siempre juntos, los cumpleaños eran diferentes, siempre la familia unida", recordó con una sonrisa en diálogo con TN.
Sin embargo, este trayecto sufrió un golpe duro: en el 2014, Abel murió de cáncer. Desde ese momento, Fernando se enfocó en su carrera y en cumplir el objetivo que tenía en conjunto con su padre de ser campeón mundial. Hoy en día, cada vez que sube al ring, lleva el nombre de su papá en el short y lo deja bien en alto.
Si bien el Pumita no puede contar con su padre en la vida cotidiana, reveló una particularidad que le sucede antes de cada pelea importante y que lo hace sentir que está presente y lo acompaña.
“En todas las peleas profesionales que tuve (18, todas victorias) me pasó siempre que quizás pasan dos o tres meses o un año que no lo sueño a mi papá y justo ese día de la pelea, lo sueño. Es algo como que me viene a avisar que está conmigo. Yo agradezco siempre al cielo porque como que viene y me dice ‘acá estoy y voy a estar con vos. Vos tranquilo’. Me da más fuerza y cuando me levanto ese día me siento ganador ya“, reveló.
“Cuando subo al ring siempre siento que él me acompaña y mi vieja estando ahí o estando acá mirándome por la tele, siento que están ahí arriba conmigo”, contó. Incluso, los lleva tatuados en sus brazos y tienen su dedicatoria: “Por eso siempre la pose del Puma. Ahí los tengo a mi mamá y a mi papá siempre, esa pose no puede faltar”.
El Cuartel de Bomberos de La Boca, el búnker del Puma Martínez
El boxeo está lleno de historias de peleadores que surgen de muy abajo y llegan a lo más alto, encontrando en Rocky, su exponente cinematográfico más importante y representativo. A esa misma escala, pero en el Barrio de La Boca, el Pumita Martínez, campeón del mundo actual, mantiene su esencia y encontró en el Cuartel de Bomberos su lugar.
A pesar de haber llegado como campeón, Martínez entró pidiendo permiso a un recinto en el que lo recibieron con los brazos abiertos. “Llegamos porque nos cerraron puertas y no teníamos adonde ir”, reveló.
“Cuando yo salgo campeón (ante Jerwin Ancajas, en 2022, para quedarse con el título de peso súper mosca de la FIB), saludé a mi familia y como no mandé un saludo (a su antiguo lugar de entrenamiento), se enojaron, nos cerraron las puertas y llegamos acá”, agregó. “Rodri (Calabrese, su entrenador) vino a preguntar si había un lugarcito, porque sabíamos que hacían taekwondo también acá, y le dijeron que sí. Nos abrieron las puertas y hace ya hace tres años que estamos acá entrenando”, precisó.
Está claro que por su fama y exposición, ir a un gimnasio de barrio para llevar adelante sus entrenamientos y la preparación que necesita es imposible. En el Cuartel encontró la comodidad que precisaba y fue incluido de inmediato en la vida diaria del lugar: “Les agradezco de corazón porque sin nada a cambio, ellos me abrieron las puertas su casa y me hicieron partícipe en sus eventos. Me hicieron un reconocimiento también, me dieron un casco de bombero, ja. Me llenó de alegría eso”.
En el segundo piso del Cuartel de Bomberos, Martínez hace la parte física de su entrenamiento: tiene varias bolsas y elementos de pelea. “Acá estamos cumpliendo los sueños, ahora vamos a ir por los cuatro títulos que me toca ir a pelear”, subrayó.
Fernando “Puma” Martínez vs. Jesse “Bam” Rodríguez, la responsabilidad de hacer historia
El mundo del boxeo está convulsionado por la pelea entre Fernando “Puma” Martínez vs. Jesse “Bam” Rodríguez que se disputará el próximo 22 de noviembre en Riad, Arabia Saudita. Los dos mejores peleadores de la categoría del peso super mosca protagonizarán una batalla arriba del ring que empieza a calentarse desde ahora.
“La verdad que me emociona y me encanta que hablen porque siempre nosotros fuimos ‘de paquete’”, aseguró el Puma. La realidad marca que en sus peleas por el título siempre fue como visitante, incluso siendo el menos favorito, y pudo traer el título.
“En la primera pelea, yo estaba número 85 o 90 en el ranking mundial y me daban por perdido hasta directivos de la Argentina, del boxeo. Le decían a mi profesor, ‘no lo lleves a perder’. Y todas las peleas que tengo afuera, de visitante, las terminamos ganando”, recordó.
Y desafió: “Eso es lo que me motiva, lo que siento. Me gusta mucho que hablen. El ‘Bambam’ que siga hablando que nosotros le vamos a dar boom boom”.
Al mismo tiempo, esta unificación puede ser única y marcar la historia del boxeo. Martínez convive en cada entrenamiento con esa presión y la usa a su favor.
“Lo tomo con mucha responsabilidad, siento el peso, siento que no puedo faltar ni un día. Por más cansado que esté, por más que me duela el cuerpo, tengo que entrenar", aseguró.
Incluso, esta preparación lo tomó diferente: “A veces, en algunas peleas anteriores, entrenaba muy fuerte, estaba dolorido y lo llamaba a Rodri y era ‘bueno, dale, descansamos hoy, quedate tranquilo’, y ahora no, siento que hay algo por dentro que, aunque esté cansado, me hace levantar solo para ir a entrenar. Es terrible eso. Sé del compromiso que tengo, sé que puedo romper todos los récords y y traerle esa alegría a la Argentina. Sería algo único”.
Esta ambición deportiva lo lleva a dar más, como sus referentes Diego Armando Maradona o Carlos Tevez, que tienen un origen similar: “Lo quiero tener todo. Tener en mi casa la vitrina con todos los títulos agarrados. Quiero ser el unificado, el campeón indiscutido. Porque creo que en esta categoría somos los dos mejores y se define quién va a ser el indiscutido”.
Rodrigo Calabrese: entrenador, amigo y familia del Puma Martínez
La relación entre Fernando Martínez y Rodrigo Calabrese empezó hace mucho tiempo. El entrenador vio en el Pumita una esencia especial y se convirtió en su primer fanático, incluso antes de que fuera profesional.
“Cuando me vio pelear, se enamoró boxísticamente de mí. Fue a mis 14 años. Él laburaba con los colectivos, íbamos en su colectivo, nos llevaba a toda la familia y se hizo fanático de mí y del boxeo”, recordó Martínez.
Por una cuestión de edad, Calabrese ya no podía estar dentro del ring y encontró una nueva faceta para llevar su pasión adelante: ser entrenador.
“Un amigo creo que le dijo, ‘¿Por qué no sos técnico vos?’ y prestó atención, estudió, se dedicó, se sacó la licencia", agregó.
El vínculo tuvo un corte y los caminos de ambos se volvieron a cruzar varios años más tarde: “A los 17 años, me fui a la selección y estuvimos años separados hasta que nos volvimos a encontrar. Yo estaba sin técnico, ya tenía 21 o 22 años, y quería ser profesional, me dijo, ‘¿Por qué no probamos y y arrancamos?”, y la verdad que me encantó su su forma de entrenar, porque Rodri es es el número uno".
La relación entre ambos es tan fuerte que se convirtieron en familia: “Rodri ya es de la familia, es el padrino de mis dos nenas”.
Juntos obtuvieron la medalla de oro en Rio 2016 y se lanzaron a la carrera profesional donde acumulan 18 peleas, todas victorias. “La verdad que venimos con un avance terrible. Venimos creciendo un montón los dos, aprendiendo, agarrando muchísima experiencia. Cada vez nos sentimos más sólidos en la categoría, más fuertes. Yo sé que ya estoy un poco grande (34 años), pero la verdad que me siento de 27 o 28 años porque el rendimiento en los entrenamientos es como si tuviera 20 años: sigo metiendo terribles tiempos en las corridas y en los guanteos los termino pasando por arriba a los chicos a veces”, agregó.
Cómo se prepara un campeón del mundo para una pelea
Luego de una dura preparación tanto física como técnica, Fernando Martínez viajará a Las Vegas para encarar la parte final del trabajo antes de su pelea ante “Bam” Rodríguez.
Teniendo en cuenta el contexto, esta etapa será especial y acorde a las circunstancias. “Siempre nos vamos un mes antes afuera para terminar la preparación, pero esta vez sabemos que es algo histórico, que tenemos que estar bien concentrados, no podemos deambular tanto”, contó.
Si bien no es fácil, Martínez sabe que es necesario: “La verdad que cuesta muchísimo, mucho sacrificio, pero después del sacrificio viene la recompensa y eso me deja más tranquilo”.
De la misma manera que lo acompañó y puso toda su confianza en él, Calabrese no tiene dudas sobre la preparación y el nivel del Pumita Martínez. “Estamos haciendo todo el grueso de la preparación acá en la Argentina, la parte física: acá tenemos la comodidad de las cámaras hiperbáricas, la nutricionista y todo el equipo. Estoy armando ahora lo mismo, pero en Las Vegas, y nos vamos dos meses allá para tener una mejor preparación en cuanto al sparring, que es lo más importante y acá no hay”, contó.
Al mismo tiempo, el entrenador palpitó la pelea. Si bien afirmó que no será fácil, sabe que dará que hablar: “La hemos buscado muchísimo esta pelea, creo que va a ser una pelea histórica y estamos a la altura desde el entrenamiento también”.
“Hemos tenido una entrevista, hemos confrontado con el otro entrenador. No somos perfil bajo nosotros, si nos buscan nos van a encontrar. Ellos creen que se va a hacer una trilogía, que puede hacer como se hizo con (Juan Manuel) Márquez contra (Manny) Pacquiao”, agregó.
A pesar de la rivalidad, Calabrese destacó a Rodríguez: “En la categoría son los dos mejores, no hay otro. Entonces creo que va a ser una pelea difícil y polémica. Por eso hablan de trilogía. Ojalá, porque la verdad que el pibe tiene un nivel alto, tiene mucho marketing, eso también hay que aprovecharlo. Todo está a favor de él y eso la verdad que nos gusta más”.
En las últimas semanas, la intensidad de la pelea empezó a crecer. Por el lado de Rodríguez se mostraron muy confiados: pronosticaron un nocaut en el noveno round en su favor.
Por parte de Martínez, respondieron: “Qué va a decir el tipo. Eso lo implanta psicológicamente como para tener un control mental, pero a nosotros no nos afecta nada. Nosotros desde la primera pelea que hicimos de título del mundo con todos los que íbamos peleando dijeron siempre lo mismo y terminamos ganando nosotros. Así que bueno, es una cábala”.
Como entrenador y preparador, Calabrese depositó mucha confianza en el Pumita Martínez y, luego del triunfo ante Kazuto Ioka en Japón, lo puso como “el mejor peso chico de la historia del boxeo argentino”. Esta frase despertó polémica, pero Rodrigo lo sostiene.
“Es mi pensamiento, por la calidad de boxeadores que enfrentó. Él enfrentó por el título del mundo a un campeón al que hacía 10 años que no le ganaba nadie y después enfrentó a otro campeón que ganó en cuatro categorías diferentes en Japón, es una leyenda; y le ganó dos veces. Creo que tiene mérito como para ser el mejor peso chico de la historia. Es mi opinión“, afirmó.
Y agregó: “Si él gana pasa tranquilamente a los 10 mejores boxeadores de la historia del boxeo argentino, sin ninguna duda, porque es una pelea que es por los cuatro cinturones. Es más, el único latinoamericano que ganó indiscutible es el Canelo (Álvarez) y el segundo sería él, así que sería algo histórico no solamente en boxeo, sino en deporte nacional”.
El sueño de ser el campeón indiscutido
En el deporte y en la vida, creer es poder, muchas veces. Por eso, la fe del Puma Martínez no tiene fisuras. Luego de un largo repaso por su vida, por su historia y por el pasado, Fernando puso la mira en el futuro y lanzó su pronóstico.
“Me visualizo estando arrodillado, después de que me levanten la mano, con todos los títulos encima”, señaló abriendo los brazos y actuando ese momento. Y añadió: “Cuando pienso eso es una locura, quiero vivirlo. Por eso es esa fuerza de levantarme todos los días, sin frenos y venir a entrenar bien a conciencia porque sé lo grosso de esta pelea. Es algo único que se va a dar, puedo romper todos los récords y eso es lo que quiero”.
En la misma línea que Fernando, Calabrese no se achicó y se visualiza ganador el 22 de noviembre: “Sí, levantando la mano. Sí. Olvidate, eso es lo que nos caracteriza: tener la mente indestructible. Es como digo siempre, nosotros somos nosotros”.
Cuándo pelea el Puma Martínez vs. Jesse Rodríguez por el título mundial unificatorio
El combate se llevará a cabo el 22 de noviembre de 2025 en el evento The Ring IV “Noche de campeones”, que tendrá lugar en el ANB Arena de Riad, Arabia Saudita. Además, la cartelera contará con otras tres peleas.
Qué cinturones estarán en juego en la pelea entre el Puma Martínez y Jesse Rodríguez
Actualmente, el Puma Martínez posee el cinturón de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) del peso supermosca, mientras que Rodríguez es el dueño del título del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y recientemente ganó el cinturón de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Además, se incluirá el cinturón de The Ring.
Fuente: TN
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La computadora de Messi, a un paso de los 900 goles en su carrera: sus gritos año a año
Lionel Messi está a un paso de lograr un nuevo hito en su gloriosa carrera deportiva. En el partido de ida por los octavos de final de la Concachampions ante Nashville FC, el astro puede convertir su gol 900 para volver a dejar su huella en la historia del fútbol mundial.
En lo que va de la nueva temporada, el histórico número anotó un doblete en el triunfo 4-2 en el Clásico del Sol ante el Orlando City y un gol el pasado fin de semana en la visita de Las Garzas a Washington contra el DC United (2-1) tras el encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca.
El jugador con más títulos en la historia, dueño de 48 títulos (35 con Barcelona, 3 con PSG, 6 con la selección argentina y 3 con Inter Miami; el más reciente fue la MLS Cup del 2025), tiene un historial fantástico desde su primera anotación con la camiseta blaugrana. En relación a las anotaciones, 112 goles fueron de penal y 70 de tiro libre.
Hay que recordar que Messi tuvo una brillante temporada pasada, con 46 goles que anotó entre los 54 duelos que acumuló con la selección argentina (3 gritos en 5 presentaciones) y el Inter Miami (43 tantos en 49 partidos). Números que superan algunas de sus campañas en Barcelona y que lo colocó como la décima con más anotaciones de las 23 que lleva como profesional. En este sentido, Lionel quedó con registros cercanos a los goleadores de las mejores ligas del mundo en 2025: Kylian Mbappé (59 goles), Harry Kane (54) y Erling Haaland (51)
El capitán del Inter Miami fue el máximo anotador (29) y el que más asistencias dio (19) de la temporada regular de la MLS. El rosarino hizo esa cantidad de tantos y pases de gol en 28 juegos del campeonato norteamericano (26 como titular), aventajando por cinco goles a Denis Bouanga (24 en 31 partidos) e igualando en asistencias a Anders Dreyer (19 en 34 apariciones).
SIMULADOR
Messi contabiliza 899 gritos y 407 asistencias en los 1.140 partidos que tuvo de manera profesional en su carrera contabilizando las camisetas que vistió: Barcelona (672 goles y 269 asistencias en 778 partidos), Paris Saint Germain (32 goles y 34 asistencias en 75 partidos), Argentina (115 goles y 61 asistencias en 196 partidos) e Inter Miami (80 goles y 43 asistencias en 91 partidos).
Su mejor año fue el recordado 2012 cuando sumó 91 goles entre Barcelona (79 goles en 60 partidos con 59 en la Liga, 13 en Champions, 5 en la Copa del Rey y 2 en la Supercopa de España) y la Albiceleste (12 en 9 partidos). Además, en dos ocasiones hizo cinco goles (en el 5-0 de Argentina-Estonia en 2022 y en un 7-1 del Barca al Leverkusen en 2012 por la Champions League). En esa línea, seis veces anotó cuatro goles y sumó un total de 52 hat-trick, ocasiones en las que se llevó de regalo el balón por anotar un triplete.
Más allá de este hito, Messi y Cristiano Ronaldo persiguen el récord de alcanzar los 1.000 goles en su historial. En este sentido, la estrella de la selección de Portugal le lleva ventaja al 10 de la selección que buscará defender el título en la Copa del Mundo a jugarse desde el próximo 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá.
El hoy delantero del Al Nassr de la liga saudí suma 956 goles en 1.312 juegos desde que se sumó al equipo árabe (112), el combinado luso (143), Manchester United (145), Juventus (101), Real Madrid (450) y Sporting Lisboa (5). Hasta el momento, uno de los mejores futbolistas de la historia sobre el argentino por 56 tantos con una ventaja: disputó 171 encuentros más.
GOLES DE MESSI DEL 100 AL 900
100: vs. Dinamo de Kiev (2-0 en la Champions League 2009).
200: vs. Real Madrid (3-2 en la Supercopa de España 2011).
300: vs. Rayo Vallecano (5-0 en La Liga 2012).
400: vs. Granada (6-0 en La Liga 2014).
500: vs. Valencia (1-2 en La Liga 2016).
600: vs. Atlético de Madrid (1-0 en La Liga 2018).
700: vs Atlético de Madrid (2-2 en La Liga 2020).
800: vs Panamá (2-0 en un amistoso de la Selección en 2023)
GOLES DE MESSI EN CADA AÑO CALENDARIO
1- 91 goles en el 2012 (Barcelona/Selección Argentina)
2- 60 goles en el 2010 (Barcelona/Selección Argentina)
3- 59 goles en el 2011 (Barcelona/Selección Argentina)
4- 59 goles en el 2016 (Barcelona/Selección Argentina)
5- 58 goles en el 2014 (Barcelona/Selección Argentina)
6- 54 goles en el 2017 (Barcelona/Selección Argentina)
7- 52 goles en el 2015 (Barcelona/Selección Argentina)
8- 51 goles en el 2018 (Barcelona/Selección Argentina)
9- 50 goles en el 2019 (Barcelona/Selección Argentina)
10- 46 goles en el 2025 (Inter Miami/Selección Argentina)
11- 45 goles en el 2013 (Barcelona/Selección Argentina)
12- 43 goles en el 2021 (Barcelona/PSG/Selección Argentina)
13- 41 goles en el 2009 (Barcelona/Selección Argentina)
14- 35 goles en el 2022 (PSG/Selección Argentina)
15- 31 goles en el 2007 (Barcelona/Selección Argentina)
16- 29 goles en el 2024 (Inter Miami/Selección Argentina)
17- 28 goles en el 2023 (PSG/Inter Miami/Selección Argentina)
18- 27 goles en el 2020 (Barcelona/Selección Argentina)
19- 22 goles en el 2008 (Barcelona/Selección Argentina)
20- 12 goles en el 2006 (Barcelona/Selección Argentina)
21- 3 goles en el 2026 (Inter Miami/Selección Argentina)*
22- 3 goles en el 2005 (Barcelona/Selección Argentina)**
23- 0 goles en el 2004 (debut en Barcelona)
* Temporada en curso
** También anotó 6 goles en el Mundial Sub 20 de Países Bajos
Fuente: Infobae
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Un jugador que se fue de River a préstamo criticó a Gallardo por no darle oportunidades
Tomás Nasif, delantero de 22 años surgido en las inferiores de River, fue presentado oficialmente como refuerzo de Platense pero quiso dejar un mensaje a Marcelo Gallardo. El atacante, que llega de un préstamo en Banfield y no llegó a debutar en la Primera del Millonario, cuestionó la falta de oportunidades que tuvieron los juveniles bajo el ciclo del Muñeco.
“Me crié en River. Se ve el club y la magnitud, con tanta cantidad de jugadores. No jugué en Reserva hasta los 20 años y lo veía lejos. Una vez que estás en Reserva y empezás a compartir, a tener más confianza”, relató Nasif sobre su recorrido en el club de Núñ
En una entrevista con DSports Radio, el cordobés repasó el desarrollo de su camada: “Cuando estaba en Reserva sabíamos que podía estar cualquiera en Primera, pero Marcelo Gallardo no tuvo en cuenta a ninguno de ese equipo campeón”, disparó, en referencia al plantel que se consagró en 2024 bajo la conducción de Marcelo Escudero.
A pesar de que algunos juveniles sí sumaron minutos en 2025 —como Giorgio Costantini, Ulises Giménez, Juan Cruz Meza, Bautista Dadín, Agustín De La Cuesta, Thiago Acosta, Cristian Jaime, Agustín Obregón y Joaquín Freitas—, Nasif remarcó que varios no fueron llevados ni siquiera a la pretemporada en San Martín de los Andes.
Un nuevo desafío en Platense y la ilusión de la Copa Libertadores
Nasif viene de recuperarse de una grave lesión en el tobillo que lo dejó afuera casi todo el 2025. Ahora, busca revancha en Platense, club que disputará la próxima edición de la Copa Libertadores.
“Tengo ganas de ganar, de ir para adelante, tengo muchas ganas de jugar porque hace mucho que no juego, ojalá que también pueda aportar con goles”, expresó el delantero, que se mostró ilusionado con su nuevo desafío. “La motivación para venir también fue que vamos a jugar la Copa Libertadores”, sentenció.
Fuente: TN
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Cuando la edad sugiere bajar el ritmo, las aguas abiertas exigen resistencia y potencia: el desafío silver de nadar en ellas
A la mañana, la Laguna de Gómez todavía tiene la respiración lenta. El agua se sacude con un viento corto en medio de la Pampa Húmeda. Sobre la orilla, los cuerpos esperan. Hombros marcados por el sol de otras temporadas. Gorras de látex, antiparras empañadas, manos que ajustan y vuelven a ajustar. Nadadores de la generación silver se miran, se reconocen sin hablar. Saben que no vienen a pelearle al tiempo, vienen a cumplirle algo al cuerpo. Y al alma, siempre al alma.
Jorgelina Donofrio tiene 57 años, vive en Malvinas Argentinas y durante mucho tiempo nadó sin pensar en competencias. La pileta era rutina, cuidado, un modo de ordenar los días. Nunca había entrado a una laguna a competir. Nunca había recorrido tres kilómetros sin bordes ni referencias fijas.
Sin embargo, una madrugada llegó a Junín después de viajar en bicicleta y tren junto a sus compañeras, durmió pocas horas y, al meterse en el agua de la Laguna de Gómez y nadar sin parar, ganó en su categoría y subió al podio por primera vez en su vida. No lo dice como un logro deportivo. Lo dice como quien todavía está entendiendo lo que acaba de pasar.
El viaje hasta la largada fue parte de la prueba. Salieron pedaleando hasta José C. Paz, tomaron el tren rumbo al noroeste bonaerense y retomaron la bicicleta hasta el camping. Llegaron cerca de las 2 de la mañana. A las 9 ya estaban despiertas. A las 10.30, en el agua.
Dos años de preparación, entrenamientos exigentes y una decisión tomada como cambio de vida confluyeron en esa secuencia. Jorgelina repite que no vino a ganar, que su objetivo era completar el recorrido. La medalla, dice, pesa menos que el orgullo, pero igual se la cuelga.
Su historia con las aguas abiertas empezó cuando se sumó al grupo de entrenamiento del profesor Omar Maidana. Siempre había nadado, pero nunca así. Encontró en el grupo algo más que técnica: compañía, constancia y una meta compartida. Siguió a una compañera hasta que la perdió y entonces siguió sola, guiándose por las boyas. Así llegó. Así ganó. No contra otros cuerpos, sino contra la idea de que ciertas primeras veces ya no llegan después de los 50.
El momento de la largada
La largada no es un estallido. Es un desliz. Uno por uno se meten en el agua. La laguna de Junín, provincia de Buenos Aires, los tapa hasta el cuello. El frío al principio es un golpe. Después es un pacto.
El boyado marca el mapa invisible de los 3.000 metros en formato de triángulo, hay que realizar el recorrido tres veces. No hay público ensordecedor. Hay madres, hijos, compañeros, termos y mates sobre el pasto. Hay silencio que se rompe por chapuzones: “Vamos, vamos…” Y ese sonido viejo del agua golpeando la piel.
La maratón es una muestra de un fenómeno que ya no es marginal, con participantes que sostienen rutinas de preparación física y planificación personal, y que entienden la práctica deportiva como una forma de autonomía y continuidad activa.
La organización, a cargo de la Asociación Civil Los Flamencos, permite observar una dinámica consolidada: logística precisa, protocolos de seguridad activos y un dispositivo pensado para acompañar a nadadores con diferentes niveles de experiencia.
La competencia funciona también como punto de encuentro entre grupos que entrenan durante todo el año y que encuentran en estas pruebas una instancia de validación del esfuerzo cotidiano.
El primero en completar los 3.000 metros fue Lautaro Roche, con un registro de 40 minutos 49 segundos, mientras que el último nadador en cruzar la línea de llegada demoró 1 hora 32 minutos. En el medio, las historias de los nadadores veteranos y de los que se animaron por primera vez, aún resuenan.
Jorgelina Dónofrio sale con la cara roja, los ojos brillosos y el cuerpo cansado pero satisfecho. Subió al podio por primera vez en su vida. Lo dice sin épica, como si confesara algo íntimo: está emocionada, está feliz, quiere volver. Cuenta que todo lo organiza alrededor de la natación. La rutina, los días, las decisiones. El agua como eje.
“Me incorporé al grupo del profesor. Son superbuenos compañeros. Me encantó el grupo y ahora no lo voy a dejar nunca más”, dice.
“Ese entrenamiento a full es compañerismo, es trabajo y son metas que uno simplemente quiere cumplir. Hoy no vine a ganar, vine a completar los tres kilómetros. Mi meta es complementarlo, cumplirlo, pero me llevo la medalla”, agrega.
Durante la competencia, la concentración y los pensamientos personales acompañan cada brazada: “Pienso en mis hijos, en mis perros, en lo que me enseña mi profesor, en no perder de vista a mi compañera que iba adelante mío. Yo pateaba un poquito más fuerte para alcanzarla y que no se me escape”.
Lalo Calandri, 68 años, llegó a la natación por descarte. Antes el fútbol, las canchas duras, los tobillos castigados. El cuerpo pidiendo menos impacto. En el agua, dice, el paso del tiempo se nota diferente. Casi no se nota. Nada hace casi 30 años y todavía siente algo parecido a la gratitud cuando toca fondo con los pies y termina. No habla de velocidad. Habla de terminar. Y de una idea que le gusta repetir: en aguas abiertas hay una ley que sirve para la vida: “Mantener la calma”.
Porque la laguna puede estar mansa. O puede levantarse con viento y convertirse en una pared de agua que te empuja para atrás.
Patricia Cura no sabía nadar. Aprendió para acompañar a su hijo Genaro. Buscó el agua por él y se quedó por ella. El hijo ya no nada, ella sí. Docente jubilada, artista plástica, entrena en pileta, después gimnasio. Se mete en la laguna con una mezcla de miedo y deseo.
Patricia comparte sus pensamientos durante la competencia: “Pensamos muchas cosas, pero por ahí pienso en que es la última. Después digo: No, si estoy acá es porque me lo merezco y porque lo estoy logrando y es maravilloso”. Esta vez, se sube al podio.
La natación aparece como algo más que una práctica deportiva. El agua se vuelve una herramienta de cuidado. Mejora la movilidad, sostiene la flexibilidad, reduce el impacto sobre las articulaciones y fortalece la musculatura, factores que inciden de manera directa en la autonomía cotidiana y en la prevención de caídas.
La práctica regular también se asocia a la reducción de factores de riesgo de enfermedades crónicas y a una mejora del estado emocional. El entrenamiento compartido consolida vínculos, construye pertenencia y transforma el ejercicio en un espacio de socialización estable. La prueba es una comunión, un espacio compartido donde nadie pierde.
Magaly Mascardi compite en +60 y llega tercera. Para ella, las aguas abiertas son una aventura que nunca se repite igual. El viento cambia la textura del agua. El nado de ida no es el mismo que el de vuelta. Habla de otra dimensión. De la posición horizontal. Del sonido único del agua pegando contra el cuerpo. Dice que ahí se encuentra consigo misma. Que el agua es blanda. Y que esa blandura la saca por un rato de una realidad que a veces es dura.
La Laguna de Gómez sostiene todo. Más de un siglo de historia. Árboles viejos, espejo de agua ancho, horizonte bajo. Un lugar que fue balneario cuando Junín empezaba a mirarse como ciudad. Hoy es escenario para estos cuerpos que no se resignan. La Asociación Civil Los Flamencos arma la carrera con la precisión de lo artesanal. Boyas, banderas, planillas. Todo en su lugar.
Al final, no hay discursos largos. Hay toallas sobre los hombros. Hay abrazos torpes propios del cansancio. Fideos con rúcula y helado de postre. Hay mates compartidos. Las marcas quedan en las libretas. Lo que no se anota es otra cosa: la sensación de haberle ganado una vez más a la quietud. El agua vuelve a quedar en calma. Como si nada hubiera pasado. Pero pasó. Entre una boya y otra, alguien se volvió a sentir vivo.
Fotos: Gentileza de Asociación Civil Los Flamencos.
Fuente: Infobae