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Salud

Los menores de 10 años son los más afectados por los casos de faringitis en aumento

El último sábado, el Ministerio de Salud de la Nación emitió un alerta en el país por el aumento de una bacteria que produce faringitis y que ya causó 118 infecciones y 16 muertes.

Se trata del Streptococcus pyogenes, que al igual que otras enfermedades como la influenza y el virus sincial respiratorio (VSR), ha visto crecer su influencia en la población después de la pandemia por COVID, tiempo en el que varios virus y bacterias estuvieron “guardados” y no circulaban entre las personas.

En ese marco, hay un dato del informe que se destaca: la población con más riesgo de contraerla son los menores de 10 años.

“Los niños menores de 10 años representan el grupo de edad más afectado. Reportan que el aumento observado puede reflejar un inicio temprano de la temporada de este tipo de infecciones coincidiendo con un aumento de la circulación de virus respiratorios y del riesgo de que se produzcan coinfecciones víricas, lo que puede aumentar a su vez el riesgo de desarrollar una enfermedad invasiva por estreptococos del grupo A. Plantean en este mismo comunicado que el riesgo de infección invasiva entre la población general es bajo en la actualidad”, alerta el comunicado.

La mayores barras de infectados corresponden a menores (Min Salud)La mayores barras de infectados corresponden a menores (Min Salud)

Y amplía que “en cuanto a la edad de los casos confirmados en el año 2023, la edad mínima fue 0 años y la máxima 83 años, con una mediana de 16 años. Del total de casos confirmados, 51 (43,2%) fueron menores de 10 años”.

Respecto de las edades de los fallecidos, se puede observar también una mayor frecuencia en el grupo etario de 5 a 9 años, seguido del grupo de 65 a 69 años. En el comunicado emitido por la cartera sanitaria nacional, se advierte de un incremento del 281% de contagios en todo el país, respecto a cifras de hace un año.

“En Argentina, el comienzo del incremento de casos a fines de 2022 para el evento de S.Pyógenes coincide con un aumento de la circulación de virus respiratorios para el mismo año. Sin embargo, no se observa esta relación en el inicio del año 2022 que registró también una elevada circulación viral, principalmente de virus Influenza”, precisó el comunicado, que destacó que se “viene realizando la vigilancia de este evento desde 2018″ y que de los 118 casos, 107 corresponden al evento “Otras infecciones invasivas”, 3 a “Meningoencefalitis bacteriana”, y 8 a “Infección respiratoria aguda bacteriana”.

Las personas mayores también son uno de los grupos de riesgo (Gettyimages)Las personas mayores también son uno de los grupos de riesgo (Gettyimages)

Y agregó: “En relación a los casos confirmados de infección invasiva por Streptococcus pyogenes en los años anteriores (2019-2022), el mayor número de casos se había registrado en 2022 (año cerrado) con 75 casos reportados. El número de casos de 2023 representa un aumento del 281% respecto al mismo período de 2019″.

En cuanto a las zonas más afectadas, las provincias con mayor cantidad de casos confirmados acumulados en 2023 son Buenos Aires (35)Santa Fe (20)Chubut (10) y Tierra del Fuego (10).Y que en lo que refiere a la curva epidemiológica del 2023, se puede observar que todas las semanas registran casos confirmados de infección invasiva por S. pyogenes con un aumento de los mismos, en las últimas semanas analizadas y un pico en la Semana Epidemiológica (SE) 25 de 14 casos.

Chicos, los más afectados

Repasando estadísticas de distintas dolencias, los niños están entre los más afectados por las enfermedades respiratorias y los virus durante la temporada invernal. Con la llegada de las vacaciones de mitad de año, estos cuadros pueden poner en jaque el descanso y generar preocupación en el entorno familiar.

Los padres deben seguir atentos la evolución de los más chicos (Getty)Los padres deben seguir atentos la evolución de los más chicos (Getty)

El pediatra Omar Tabacco, expresidente de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), aportó a Infobae: “El Streptococcus pyogenes es una bacteria que produce habitualmente faringitis, es decir, infecciones en la faringe, en la garganta y a veces se manifiesta con fiebre, como una angina con placas, otras veces con una muy roja la garganta con algunas petequias, que son unas manchitas rojas en el paladar o ganglios, sobre todo debajo del maxilar”.

“Y algunas veces esa angina se acompaña de una erupción en la piel que es la que conocemos como escarlatina, que es la única de las eructivas que lleva antibióticos. Todas las otras son producidas por virus. El diagnóstico de certeza es a través de un hisopado de la faringe, o sea, un cultivo de la faringe, a través de dos métodos: uno rápido que el resultado está aproximadamente en dos horas y que lo que detecta es presencia de material genético de la bacteria. Ese test rápido permite tomar rápidamente la decisión de dar los no antibióticos a una angina, tiene un margen de error cercano al 10%, es decir, hay hasta un 10% de los pacientes que les da negativo y que después del cultivo, que lleva tres días, le puede dar positivo. Por eso siempre estamos con la misma muestra, tratamos de hacer la muestra rápida para tomar decisión en el momento, y con esa misma muestra después se hace el cultivo, que lo tenemos definitivamente a las 48 o 72 horas. Y eso ayuda muchísimo a la decisión de poner antibióticos a estas anginas producidas por el streptococcus”, agregó el experto pediatra.

“También puede afectar otras partes del organismo, ya que es el responsable de la erisipelas, que son infecciones de la piel, del impétigo, que es otro tipo de infección en la piel también que puede ocurrir en los niños, y que siempre es mucho más fácil el diagnóstico porque es más evidente al examen físico.

Garganta roja y placas blancas, las manifestaciones más comunes de la faringitis
 (Gettyimages)Garganta roja y placas blancas, las manifestaciones más comunes de la faringitis (Gettyimages)

Tabacco destacó que una de las cosas más importantes del streptococcus piogenes, es que en algunos casos puede tomar más gravedad cuando el germen se hace invasivo e ingresa al torrente sanguíneo. “Entonces ya circula por sangre, ya pueden ser infecciones mucho más severas y eso es lo que hay una alerta ahora porque hay muchos más casos que otros años estadísticamente para esta altura del año de forma grave del streptococcus piogenes”, destacó.

Y concluyó: “Como todas las eruptivas, como todas estas enfermedades, son más frecuentes en la infancia porque muchos de los adultos ya hemos tenido contacto a lo largo de la vida con el streptococcus, con lo cual tenemos anticuerpos, en cambio los chicos no. Es la única eruptiva que se puede repetir porque hay distintas cepas de streptococcus, entonces uno puede hacer anticuerpos para una cepa, pero si te afecta a otra cepa, para eso no te podés defender. Por eso la escarlatina es la única eruptiva que se puede repetir. Todas las otras eruptivas, le hace sarampión, varicela, rubiola, se tiene una sola vez porque hay un solo tipo de virus cuando se hacen los anticuerpos y ya después estás inmune para toda la vida”.

El médico pediatra, Fernando Burgos (MN 81759), miembro del departamento científico de la Fundación Vacunar, le dijo a Infobae: “Podríamos decir que los virus y bacterias no se toman vacaciones. Indudablemente, el frío está presente en las vacaciones y, si bien no es el causante de las enfermedades, sí las predispone. Se producen cambios a nivel local e inmunológico que hacen que los virus y las bacterias entren en contacto con personas vulnerables, cuyo sistema inmunológico no está muy fortalecido”.

La faringitis se diagnostica mediante cultivos bacterianos y se trata con antibióticos. La higiene de las manos y la higiene personal pueden ayudar a controlar la transmisión (Gettyimages)La faringitis se diagnostica mediante cultivos bacterianos y se trata con antibióticos. La higiene de las manos y la higiene personal pueden ayudar a controlar la transmisión (Gettyimages)

Una bacteria conocida

El Streptococcus pyogenes es una bacteria Gram-positiva y es la causa bacteriana más frecuente de faringitis aguda e infecciones cutáneas como impétigo, celulitis y escarlatina. Sin embargo, “en raras ocasiones, la infección puede conducir a la enfermedad invasiva que puede provocar condiciones potencialmente mortales siendo responsable de más de 500.000 muertes anuales en todo el mundo”.

Según explicaron, la transmisión de esta bacteria tiene lugar mediante “contacto cercano con una persona infectada y puede transmitirse a través de la tos, los estornudos o el contacto con una herida”, siendo que el “período de incubación para la enfermedad varía de acuerdo a la presentación clínica, entre 1 a 3 días”.

Asimismo, en lo que se refiere al tratamiento, desde la cartera sanitaria indicaron que “las personas infectadas que reciben antibiótico durante, por lo menos, 24 horas eliminan por lo general su capacidad de propagación”. “La faringitis se diagnostica mediante cultivos bacterianos y se trata con antibióticos. La higiene de las manos y la higiene personal pueden ayudar a controlar la transmisión”, agregaron.

La transmisión del Streptococcus pyogenes ocurre por contacto cercano con una persona infectada y puede transmitirse a través de la tos, los estornudos o el contacto con una herida (Gettyimages)La transmisión del Streptococcus pyogenes ocurre por contacto cercano con una persona infectada y puede transmitirse a través de la tos, los estornudos o el contacto con una herida (Gettyimages)

Cuáles son los síntomas

Como esta bacteria puede provocar faringitis aguda, infecciones cutáneas y escarlatina, es importante tener en cuenta los signos distintivos de cada una de las enfermedades. Es por eso que desde el Ministerio de Salud destacaron:

Los síntomas de la faringitis son dolor de garganta; fiebre; cefaleas; dolor abdominal; náuseas y vómitos; enrojecimiento de faringe y amígdalas; mal aliento; ganglios aumentados de tamaño en el cuello.

En lo referido a la escarlatina los signos más frecuentes son garganta roja y adolorida; fiebre (38.3 °C o más); erupción color rojo con textura de papel de lija; piel de color rojo intenso en los pliegues de axila, codo e ingle; recubrimiento blancuzco sobre la lengua o el fondo de la garganta; lengua “aframbuesada”; dolor de cabeza; náuseas o vómitos; inflamación de los ganglios; dolores en el cuerpo.

En el Boletín Epidemiológico, el Ministerio de Salud indicó: "El aumento se registra en los tres eventos donde se notifica S.pyogenes (Meningoencefalitis, Infecciones Respiratorias Agudas Bacterianas y Otras infecciones invasivas bacterianas) / (iStock)En el Boletín Epidemiológico, el Ministerio de Salud indicó: "El aumento se registra en los tres eventos donde se notifica S.pyogenes (Meningoencefalitis, Infecciones Respiratorias Agudas Bacterianas y Otras infecciones invasivas bacterianas) / (iStock)

Vale destacar que, ante la presencia de algunos de estos síntomas “es importante evitar la automedicación con antibióticos y realizar una consulta médica para tener diagnóstico oportuno”. Al tiempo que resaltaron que “en el caso de recibir indicación médica de tratamiento antibiótico, es fundamental completar el esquema (no acortar ni abandonar los tratamientos anticipadamente), ya que la utilización inadecuada de los antibióticos promueve la resistencia bacteriana, hecho que atenta contra su efectividad en el futuro”.

Las personas enfermas deben evitar concurrir a lugares públicos (trabajo, escuela) y restringir los contactos hogareños. Además es de importancia lavarse las manos frecuentemente; no compartir objetos de uso personal (cubiertos, vasos, toallas, entre otros) y ventilar adecuadamente y de forma regular los ambientes”, añadieron en el comunicado y resaltaron la importancia de “tener al día la vacunación antigripal y contra COVID-19, muy especialmente aquellas que presentan factores de riesgo”.

Fuente: Infobae

Salud

Día Mundial del Linfoma: cuáles son los síntomas y por qué es importante consultar a tiempo

Cada 15 de septiembre se conmemora el Día Mundial de Concientización sobre el Linfoma, una fecha destinada a visibilizar esta enfermedad, promover el reconocimiento de sus posibles síntomas y destacar la importancia de la consulta médica. En 2026, la campaña también pone el foco en el impacto emocional y el acompañamiento de los pacientes.

El linfoma es un tipo de cáncer que se origina en los linfocitos, células del sistema inmunológico. Se divide principalmente en linfoma de Hodgkin y linfomas no Hodgkin, que incluyen diferentes subtipos y requieren tratamientos específicos.

Según datos difundidos por la Asociación Civil Linfomas Argentina (ACLA), más de un millón de personas viven con esta enfermedad en el mundo.

Cuáles son los síntomas

Uno de los signos más frecuentes es el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos, generalmente sin dolor, especialmente en el cuello, las axilas o la ingle.

También pueden presentarse:

  • Cansancio persistente.
  • Fiebre o aumento de la temperatura sin causa aparente.
  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Sudoración nocturna intensa.
  • Picazón persistente.
  • Tos o falta de aire.

La presencia de estos síntomas no significa necesariamente que se trate de un linfoma, ya que pueden estar relacionados con otras enfermedades más frecuentes. Sin embargo, cuando persisten o aparecen sin una causa clara, se recomienda realizar una consulta médica.

"Conocer la enfermedad y sus posibles manifestaciones es fundamental para favorecer la consulta", explicó Martín Saslavsky, médico hematólogo y asesor de ACLA.

Los datos de Lymphoma Coalition difundidos por la organización muestran que el desconocimiento continúa siendo un desafío: el 75% de las personas diagnosticadas no conocía los síntomas del linfoma y el 73% desconocía la enfermedad antes de recibir el diagnóstico.

Además, el 58% demoró hasta seis meses en consultar desde la aparición del primer síntoma y el 62% recibió inicialmente un diagnóstico incorrecto.

En el caso del linfoma de Hodgkin detectado en etapas tempranas, la posibilidad de curación puede alcanzar el 90%, según los datos difundidos por ACLA.

El impacto emocional del linfoma

El diagnóstico no solo implica un proceso médico. También puede generar miedo, ansiedad, tristeza, enojo e incertidumbre, además de cambios en la vida cotidiana.

De acuerdo con una encuesta global de pacientes citada por ACLA, el 82% manifestó haber experimentado algún impacto emocional o psicológico relacionado con la enfermedad durante los 12 meses previos.

"Cuando una persona recibe un diagnóstico de linfoma, no solamente comienza un proceso médico. También aparecen preguntas, miedos, incertidumbre y cambios en la vida cotidiana", explicó Mariana Godoy, psicooncóloga de ACLA.

La especialista destacó la importancia de brindar espacios de escucha y acompañamiento tanto durante el tratamiento como después de finalizarlo. La etapa de remisión también puede generar temor ante una posible recaída, especialmente durante los controles médicos o la espera de resultados.

"Ningún paciente viaja solo"

La campaña de concientización de ACLA para 2026 lleva como lema "Ningún paciente viaja solo" y busca remarcar la importancia del acompañamiento durante todas las etapas de la enfermedad.

La iniciativa contempla no solo el acceso a información y atención médica, sino también el apoyo de familiares, profesionales de la salud y redes de contención.

En el marco del Día Mundial de Concientización sobre el Linfoma, distintos espacios emblemáticos del país se iluminarán de color naranja. En la Ciudad de Buenos Aires serán iluminados la Floralis Genérica, el Puente de la Mujer, el Planetario y la Torre Espacial. En Rosario, la iniciativa alcanzará al Monumento Nacional a la Bandera.

La fecha busca generar conciencia sin alarmar: reconocer cambios persistentes, consultar con un profesional y contar con acompañamiento son herramientas fundamentales para atravesar el proceso.

Como resume el lema de la campaña, ningún paciente debería atravesar el diagnóstico, el tratamiento y la vida después de la enfermedad en soledad.

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Salud

Científicos confirmaron que los videojuegos pueden retrasar el envejecimiento cerebral

Durante décadas, los videojuegos fueron asociados al sedentarismo, la distracción y el entretenimiento de niños y adolescentes Sin embargo, en los últimos años, esa mirada empezó a cambiar: distintas investigaciones ahora los consideran capaces de estimular memoria, atención, velocidad de respuesta y bienestar mental.

Una investigación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) afirmó que haber jugado videojuegos durante la infancia puede producir mejoras cognitivas y retrasar el envejecimiento cerebral.

En el informe se aclara que las consolas o computadoras no son una solución médica ni cualquier juego alcanza para proteger el cerebro. Pero la evidencia expuesta por los científicos apunta a algo más específico: los videojuegos que exigen atención, planificación, orientación espacial y toma de decisiones pueden funcionar como una forma de estimulación mental.

Por qué los videojuegos pueden ayudar al cerebro

Jugar exige bastante más que mirar una pantalla. Para avanzar en una partida, una persona tiene que leer el entorno, recordar objetivos, reaccionar ante cambios, resolver problemas y ajustar una estrategia en tiempo real.

Ese entrenamiento constante activa habilidades que suelen verse afectadas con el paso de los años, como la atención sostenida, la velocidad de procesamiento, la coordinación y la capacidad de retener información mientras se toman decisiones.

La UOC señaló que los videojuegos pueden producir cambios estructurales y funcionales en el cerebro, con efectos en regiones vinculadas a la atención y las habilidades visoespaciales. Su investigación también indicó que algunos cambios cognitivos pueden mantenerse años después de haber dejado de jugar.

Qué tipo de juegos tienen más impacto

Los beneficios dependen del tipo de videojuego. Los de estrategia exigen planificar, administrar recursos y anticipar escenarios. Los de acción demandan reflejos, coordinación y atención visual. Los puzzles trabajan la resolución de problemas y los mundos 3D involucran orientación espacial, memoria y exploración.

En ese sentido, un estudio de la Univesidad de Montreal sobre videojuegos 3D encontró que jugar Super Mario 64 se asoció con aumentos de materia gris en el hipocampo, el cerebelo y la corteza prefrontal dorsolateral, regiones del cerebro vinculadas a la memoria, coordinación y planificación.

A la vez, otro trabajo publicado en Nature Communications analizó experiencias creativas, entre ellas videojuegos específicos, y las relacionó con patrones cerebrales compatibles con un envejecimiento más lento.

Bienestar mental y uso moderado

El gaming también aparece asociado al bienestar emocional. De acuerdo a un trabajo publicado en Nature Human Behaviour, basado en datos de Japón, tener una consola y jugar se relacionó con mejoras en bienestar mental, menor malestar psicológico y mayor satisfacción con la vida.

Vale hacer una aclaración. Todas las investigaciones remarcan que la moderación es clave. Los estudios no plantean que jugar durante horas sea saludable por sí mismo. El efecto positivo aparece cuando el videojuego forma parte de una rutina equilibrada, junto con descanso, actividad física, vínculos sociales y otras actividades que también estimulan el cerebro.

Fuente: TN

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Salud

El mayor estudio realizado sobre la endometriosis revela nuevas claves sobre esta enfermedad que afecta a 190 millones de mujeres en el mundo

Un macroestudio internacional en el que han participado la Universidad de Granada, la Universitat de Barcelona y el Instituto de Investigación Sant Pau, entre otros centros de Europa y Estados Unidos, acaba de arrojar nueva luz sobre la endometriosis, una enfermedad que afecta a cerca de 190 millones de mujeres en todo el mundo. En España, más de 2 millones, según la Asociación de Afectadas de Endometriosis (ADAEC).

La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica que provoca dolores muy intensos durante la menstruación, cambios hormonales en el ciclo menstrual y, en ocasiones, problemas de fertilidad. Se produce cuando el endometrio, la capa mucosa interna del útero cuya función es acoger el embrión y formar la placenta (si no hay embarazo, se desprende y baja la regla), crece fuera de su lugar.

Pese a la alta incidencia de esta patología, todavía es poco comprendida desde una perspectiva biológica, lo que dificulta tanto su diagnóstico como el desarrollo de tratamientos eficaces. En un intento de avanzar en el conocimiento de la endometriosis, los investigadores han analizado información genética de cerca de 1,4 millones de mujeres en todo el mundo, lo que constituye el mayor estudio realizado hasta la fecha sobre esta enfermedad.

La investigación, que ya ha sido publicada en la revista Nature Genetics, indica que la endometriosis probablemente no está causada por un único proceso biológico, sino por múltiples acciones que contribuyen a su variabilidad clínica y dificultan su diagnóstico. Entre estos se incluyen la inflamación, la alteración de la respuesta inmune, el remodelado tisular, la proliferación y diferenciación celular y la formación de nuevos vasos sanguíneos, procesos que ayudan a explicar la diversidad de manifestaciones clínicas observadas entre las pacientes.

Los resultados del estudio han identificado hasta 80 regiones del genoma asociadas al riesgo de desarrollar la enfermedad. De ellas, 37 no habían sido todavía descritas. “Cuando estudiamos una enfermedad, necesitamos entender su base biológica. Si no sabemos qué está ocurriendo a nivel molecular, es muy difícil desarrollar tratamientos eficaces o mejorar el diagnóstico”, explica la doctora Dora Koller, del grupo de investigación en Salud Perinatal y de la Mujer del IR Sant Pau y autora principal del estudio, quien añade que la investigación básica en endometriosis ha llegado más tarde que en otras áreas, lo que ha limitado la comprensión de la enfermedad durante años.

Una enfermedad con muchas aristas

La complejidad biológica de la endometriosis se refleja en la amplia variabilidad clínica de la enfermedad. Algunas mujeres apenas presentan síntomas, mientras que otras experimentan dolor intenso y discapacitante o problemas de infertilidad que afectan significativamente a su calidad de vida. Esta diversidad, tanto en la presentación clínica como en su evolución, pone de manifiesto que la endometriosis no sigue un único patrón.

En la práctica clínica, la clasificación actual se basa principalmente en criterios quirúrgicos o en la localización de las lesiones, lo que resulta limitado, ya que no explica adecuadamente las diferencias en los síntomas, la evolución o la respuesta al tratamiento. Esta falta de herramientas diagnósticas más precisas también contribuye a que el diagnóstico de la enfermedad se retrase a menudo una media de 7 o 10 años, incluso en mujeres con síntomas evidentes.

“Necesitamos avanzar hacia una clasificación más basada en la biología, similar a lo que ha ocurrido en el cáncer, donde ahora distinguimos diferentes subtipos con comportamientos y tratamientos distintos”, apunta la doctora Koller. También reconoce que este retraso diagnóstico forma parte de la experiencia de muchas mujeres. Como paciente con endometriosis, señala que, en su caso, “fueron necesarios 15 años para obtener un diagnóstico, a pesar de presentar síntomas claros y discapacitantes”.

Un nuevo horizonte para el tratamiento de la endometriosis

El estudio introduce un cambio relevante en la forma de abordar la endometriosis en la consulta. Hasta ahora, las decisiones terapéuticas suelen tomarse sin herramientas precisas de predicción, lo que obliga a muchas pacientes a pasar por distintas opciones sin garantías de éxito. Esta variabilidad en la respuesta pone de manifiesto la necesidad de entender mejor las diferencias individuales entre casos. En este sentido, el análisis genético aporta una base más sólida para interpretar qué procesos están activos en cada mujer y facilita una elección de tratamientos más ajustada.

A partir de esta evidencia, se perfila un modelo asistencial más individualizado, en el que la información biológica del paciente guíe tanto el diagnóstico como la intervención. Este enfoque permitiría no solo mejorar los resultados clínicos, sino también evitar tratamientos innecesarios o poco eficaces.

Asimismo, la investigación apunta a nuevas vías terapéuticas a través del reposicionamiento de medicamentos ya disponibles, lo que podría acortar los tiempos de desarrollo. Entre las opciones identificadas figuran fármacos empleados en oncología y compuestos como la nortriptilina, con potencial para abordar de forma simultánea el dolor persistente y los trastornos del estado de ánimo asociados a la enfermedad.

Fuente: Infobae

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