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Salud

Lavarse las manos salva más vidas que cualquier intervención médica

La falta de higiene, problema de salud pública en el mundo; cada año mueren 3.5 millones de niños por diarrea y neumonía

¿Usted se lava las manos? ¿Lo hace antes de entrar al baño y después de salir de él? ¿Antes de preparar los alimentos, para usted o los demás, ya sea su familia o sus clientes?

Seguramente conoce a alguien, en la escuela o en su trabajo, que no realiza esta práctica. Esa persona es una posible fuente de infección, porque al saludar a alguien de mano le transmite no sólo su falta de higiene, también bacterias causantes de enfermedades diarreicas.

Todo mundo lo recomienda: la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia y la Familia (Unicef ), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la Secretaría de Salud y los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos: lavarse las manos con agua y jabón es una de las maneras más efectivas y económicas de evitar la transmisión de la diarrea y de la neumonía, padecimientos que juntos son responsables de la mayor parte de las muertes infantiles.

Sin embargo, no seguir esta sencilla práctica se ha vuelto un problema de salud pública en todo el planeta. Según la OMS, 95 por ciento de la gente no se lava las manos, y cada año más de 3.5 millones de niños mueren por estas afecciones antes de cumplir cinco años.

Frente a este panorama, con el propósito de disminuir la propagación de los males infecciosos transmisibles, en 2008 la OMS y la OPS instituyeron el Día Mundial del Lavado de Manos, que este año se celebró el 15 de octubre.

El objetivo fue que hacerlo con agua y jabón se convirtiera en un hábito cotidiano en hogares, escuelas, centros laborales y comunidades de todo el orbe. Consideran que si se arraiga en la población, podrían reducir casi a la mitad los decesos por diarrea y en 25 por ciento las muertes por infecciones respiratorias agudas.

“La incidencia de padecimientos diarreicos podría bajar hasta en 40 por ciento simplemente con lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño y antes de comer”, dijo Sanjay Wijesekera, jefe de agua, sanidad e higiene de la Unicef. El mal hábito de no hacerlo nos convierte en un vector en la transmisión de afecciones, “pero no sólo gastrointestinales y respiratorias, sino también de otras, por ejemplo, hepatitis A, conjuntivitis, enfermedades de la piel, aunque en menor grado. Si traemos virus o bacterias en las manos, podemos ser un medio de contagio o contagiarnos de alguno de estos gérmenes”, explicó Daniel Pahua Díaz, del Departamento de Salud pública de la Facultad de Medicina.

En 2017, en esa instancia académica se informó que en el mundo cada día fallecen nueve mil personas por males diarreicos y respiratorios relacionados con la mala higiene de las manos, y que en México únicamente 60 por ciento de los adultos y 34 por ciento de los niños lo hacen cotidianamente.

De acuerdo con la OMS, 30 mil mujeres y 400 mil recién nacidos mueren cada año por infecciones como la septicemia, frecuentemente causada por la falta de agua y saneamiento y por prácticas deficientes de lavado de manos.

Hay diversas enfermedades que se pueden transmitir y causar padecimientos (no necesariamente la muerte), principalmente en lugares muy concurridos.

Por otra parte, en el ámbito hospitalario, eliminar el riesgo de infecciones es casi imposible porque los gérmenes están en todas partes, pero también porque depende de los médicos y del personal de salud no convertirse en un vector de estos patógenos.

Además, el personal que está en contacto con pacientes en hospitales, clínicas y centros de salud cuando se las lavan no lo hacen adecuadamente ni durante el tiempo recomendado.

“Por norma, entre la atención de un paciente y otro, el personal de salud debe lavarse las manos, pero con frecuencia no es así”, afirmó el investigador. “Por ejemplo, en el caso de las enfermeras deben hacerlo después de atender a un enfermo y antes de revisar al siguiente. Incluso, al hacer un procedimiento a un paciente tienen que lavarse antes de practicar otro a esa misma persona porque en un cambio de sonda, por ejemplo, tuvo contacto con la piel o con la orina, y después tiene que revisar su sonda nasogástrica, o si está entubado, se le tiene que revisar. Si no se lava las manos, lleva bacterias de un lugar a otro en un mismo paciente”.

Prevalencia

En un trabajo que se publicó en 2007 en la Revista de Enfermería del IMSS para determinar la prevalencia del lavado de manos y los factores relacionados con el incumplimiento de esta práctica entre médicos, enfermeras e inhaloterapeutas se encontró que en general la prevalencia fue de 60.2 por ciento.

Sin embargo, otro factor que contribuye al problema de la falta de ese hábito entre el personal médico es la carencia de insumos, como jabón líquido y toallas de papel, e incluso el gel antiséptico, señaló el académico.

“La falta del hábito del lavado de manos es un problema de salud pública porque permite la transmisión de enfermedades. Con algo tan sencillo como hacerlo de manera correcta se podrían evitar muchos padecimientos.”

No todo mundo lo hace

Desde que somos niños se nos enseña que debemos lavarnos las manos antes de comer y después ir al baño, sin embargo, es muy común observar en los centros laborales a personas que salen del baño sin haberlo hecho, y en las escuelas pasa lo mismo.

Ahora bien, que la gente no se lave las manos no parece grave. Este mal hábito está muy extendido por todas las capas sociales. Se observa como algo normal que las personas que preparan los alimentos no se las laven o que se pasen las manos por la cara o el cabello o se rasquen alguna parte del cuerpo mientras nos atienden en restaurantes, fondas y puestos callejeros.

En la Facultad de Medicina

Desde los primeros semestres se instruye a los alumnos la importancia de esta acción de limpieza. “Principalmente en sus clases de anatomía, se les enseña el lavado de manos clínico o común y el quirúrgico”, mencionó Pahua Díaz.

“En el Departamento de Salud Pública se enfatiza el lavado de manos de manera rutinaria, ya sea mediante el periódico mural o a través de la página web de la Facultad o como programa de prevención con los mismos estudiantes cuando salimos a las unidades médicas”, finalizó el universitario.

PERSONAL DE SALUD

La falta de apego al lavado de manos en el personal de salud es un problema mundial. Algunos estudios han encontrado casos en los que el cumplimiento de esta práctica es menor a 10 por ciento, y que en el mejor de los casos es de 70 por ciento.

“Muchas de las enfermedades que se ven en una unidad hospitalaria no se deben a problemas infecciosos, sino a que son padecimientos crónicos no transmisibles, como la diabetes o la hipertensión y/o sus complicaciones”, afirmó el académico.

El asunto es que dentro de los hospitales los pacientes adquieren una infección, que se conoce como infección nosocomial, que en buena parte se debe a que el personal sanitario y los familiares del enfermo no realizan esa práctica antes y después del contacto con él.

Los familiares llegan de la calle, y así, con todo lo que traen, como bacterias y virus, tocan al paciente (o al material que se usa con él), que puede tener su sistema inmune debilitado.

Algunos se quedan a dormir en la calle, en el suelo, y así entran a abrazar al enfermo. De este modo, a un mal que no era infeccioso se le agrega otro que sí lo es y que complica el cuadro de un paciente que ya podría estar delicado.

AGUA Y JABÓN

El problema de la falta de higiene en las manos es más grave en países en los que los sistemas de salud tienen carencias y no se cuenta con suficiente agua, aunado a la falta de este hábito.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia y la Familia, el acceso al agua y al jabón no es el mismo para todo el mundo. En las naciones pobres, en las que la mayor parte de sus habitantes no se lava las manos, sólo una de cada cuatro personas cuenta con agua y jabón en sus casas en tanto que en países africanos al sur del desierto del Sahara sólo 14 por ciento tiene instalaciones adecuadas para ello.

Salud

Salud: 2.906 personas ya recibieron el alta clínica y tres muertes por coronavirus en Chaco

Hasta la fecha se produjeron 154 fallecimientos y se registraron 3.755 casos de la COVID-19, de los cuales 2.906 personas ya recibieron el alta clínica.

El Ministerio de Salud de la provincia confirmó la muerte de tres pacientes con coronavirus por lo que a la fecha el total de víctimas fatales por complicaciones causadas por el virus SARS-COV2 es de 154. Los últimos tres decesos producidos por coronavirus correspondieron a dos hombres, uno de 77 años de Resistencia y otro de 47 años con domicilio en Fontana; y una mujer de 67 años de Juan José Castelli.

Además se notificó que el las últimas 24 horas se notificaron 53 nuevos positivos lo que eleva el total de casos a 3.755, de los cuales 2.906 pacientes ya se encuentran recuperados.

Los pacientes con la COVID que aún se encuentran activos es de 695 de los cuales 653 son leves, 30 moderados y 12 en grave estado.

A su vez, el índice de positividad de las muestras para SARS-COV2 es del 15,4%, la tasa de letalidad general en el territorio provincial es del 4,1% y el tiempo de duplicación estimado de la cantidad de casos es de 59 días. El 50,1% de los contagiados de coronavirus es de sexo masculino y la edad media de los pacientes confirmados es de 38,9 años.

Además en lo que va del 2020 la cantidad de personas con diagnóstico de dengue se mantiene en 3.319 en el territorio provincial.

Situación epidemiológica de coronavirus

 

Casos totales de COVID-19: 3.755

Confirmados hoy: 53

Personas recuperadas: 2.906

Fallecimientos: 154

Casos activos: 695

Pacientes internados: 42

Pacientes internados en estado grave: 12

Total de muestras analizadas: 24.345

Muestras descartadas: 19.924

En estudio: 1.287

Casos por localidad

Casos Nuevos – Total de casos

Avia Terai 0 (19)

Barranqueras 2 (231)

Basail 0 (2)

Campo Largo 0 (3)

Capitán Solari 0 (1)

Charata 0 (4)

Colonia Aborigen 0 (17)

Colonia Benítez 0 (4)

Colonia Elisa 0 (3)

El Sauzalito 0 (66)

Fontana 2 (461)

Gancedo 0 (8)

General San Martín 0 (24)

General Pinedo 0 (2)

General Vedia 0 (1)

Hermoso Campo 0 (11)

Isla del Cerrito 0 (5)

Juan José Castelli 0 (42)

La Eduvigis 0 (1)

La Escondida 0 (1)

La Leonesa 0 (30)

La Verde 0 (15)

Lapachito 1 (18)

Las Garcitas 0 (2)

Las Palmas 0 (1)

Los Frentones 0 (1)

Machagai 3 (13)

Makallé 2 (8)

Margarita Belén 1 (19)

Miraflores 0 (2)

Nueva Pompeya 0 (4)

Pampa del Indio 0 (3)

Pampa del Infierno 0 (2)

Presidencia de la Plaza 0 (20)

Presidencia Roca 0 (1)

Sáenz Peña 1 (147)

Puerto Bermejo 0 (8)

Puerto Eva Perón 0 (2)

Puerto Tirol 1 (56)

Puerto Vilelas 1 (130)

Quitilipi 0 (9)

Resistencia 34 (2.263)

Taco Pozo 0 (10)

Tres Isletas 3 (63)

Villa Ángela 0 (1)

Villa Berthet 0 (2)

Villa Río Bermejito 0 (1)

Wichi El Pintado 0 (1)

Otras localidades del país 2 (17)

 

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Salud

Coronavirus: preocupación por la baja de los controles mamarios

En forma notoria, las mujeres dejaron para más adelante la realización de estudios. Pero los especialistas afirman que no hay que postergarlos.

Primero, por la cuarentena estricta; luego, por miedo al contagio de coronavirus; ahora, por la situación de incertidumbre y las restricciones para el desplazamiento. Lo cierto es que los controles mamarios bajaron en forma notoria en los últimos 130 días, lo que preocupa a los especialistas por sus posibles consecuencias sobre la salud.

En la Argentina, “hay unos 21.500 casos nuevos” cada año, explica a Con Bienestar Susana Gamarra (M.N. 90.734), médica especialista en diagnóstico mamario. El dato está validado por las estadísticas de la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC).

“Es un riesgo, sobre todo en la mamografía, porque el cáncer de mama es el cáncer más frecuente en la mujer“, explica.

Gamarra atribuye la falta de controles al temor por salir de casa o a la incertidumbre de saber si el centro médico es seguro. “Tratar de continuar con la periodicidad de los estudios es muy importante”, asegura la médica. A su vez, alienta a que las pacientes “concurran al lugar donde se hacen el estudio porque se cumplen con todos los protocolos y las normas de higiene”.

Las instituciones o centros destinados a estas prácticas comenzaron con la atención recién cuando “consiguieron asegurar los protocolos que garantizan su seguridad y la del personal de salud”. En línea con esto, la especialista detalló a Guillermo Lobo, por la pantalla de TN, ciertas medidas que toman.

Como paso inicial, atienden con turnos previos. Dentro de la institución, el personal cuenta un barbijo quirúrgico. “Las técnicas, además, tienen gafas o una mascarilla facialcamisolín guantes“, aclara. Luego, una regla importante es que las mujeres ingresen de forma individual, no acompañadas. La intención es evitar aglomeraciones y respetar la distancia social.

Al ingresar, les toman la temperatura y les dan un barbijo quirúrgico a quienes no cuentan con un “tapabocas adecuado”. Una vez adentro, cuentan con alcohol en gel o al 70 por ciento líquido en todas las salas.

Edades para hacerse el estudio

“De acuerdo con opiniones de las distintas sociedades y del Instituto Nacional del Cáncer, la edad de comienzo de los estudios es a los 40 años con una mamografía anual. Si tienen antecedentes familiares, se recomienda a partir de los 35 años una mamografía de base”, señala Gamarra.

Si hay antecedentes hereditarios de cáncer de mama los controles son más estrictos.

“Todas los protocolos y recomendaciones se van actualizando por un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud en la medida en que la pandemia y su dinámica evolucionan. La intención es cumplir con los estándares de calidad que se exigen para realizar estos estudios”, concluye la especialista.

Fuente: TN.com.ar

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Salud

Covid-19: Salud Pública refuerza el rastreo de casos en Sáenz Peña a través del Programa Ayudar

La cartera sanitaria llevó a cabo ayer una nueva jornada de entrevistas y monitoreo de casos sospechosos de coronavirus en la ciudad la ciudad termal. En un trabajo complementario al plan Detectar, contaron con la colaboración de voluntarios de diversas iglesias cristianas.

El Ministerio de Salud Pública del Chaco llevó a cabo una jornada de detecciones y rastreos de casos positivos o sospechosos de COVID-19 en Sáenz Peña a través del programa Ayudar. Con la colaboración de voluntarios de iglesias cristianas, los agentes recorrieron varios barrios de la ciudad visitando casa por casa para realizar entrevistas a las personas con síntomas compatibles a coronavirus y sus contactos estrechos.

La ministra de Salud Paola Benítez y el intendente local Bruno Cipolini pusieron puntos en común sobre las acciones en territorio, con el fin de fortalecer los equipos y aunar esfuerzos para generar mayor adherencia en la población en cuanto a medidas de prevención. La titular de la cartera también acompañó a los agentes que estaban trabajando en la detección temprana de casos.

De 9 a 12 y de 14 a 17 los voluntarios de las comunidades religiosas recorrieron distintos barrios de la ciudad termal donde entrevistaron a personas con síntomas compatibles con coronavirus y llenaron las planillas para la carga de datos sanitarios. Los hisopados fueron tomados por los agentes de la Dirección de Enfermería de la cartera sanitaria tras las entrevistas en Sáenz Peña. Las muestras son remitidas a Resistencia donde serán analizados en los laboratorios.

“Los voluntarios cuentan con planillas de rastrillaje y visitan casa por casa para ver si identifican algún caso sospechoso o que tenga algún criterio compatible con coronavirus. Posteriormente se comunican con el personal de Salud Pública quienes automáticamente toman intervención comunicándose con cada paciente identificado para definir y acordar los criterios para hisopar”, explicó la directora del área de Enfermería de la provincia, Emilia Sveda.

No solo se observa y se toman registros de los pacientes que tengan síntomas sino también de todos aquellas personas que sean contactos estrechos de un caso positivo de coronavirus. Todos los hisopados realizados son cargados al sistema y llevados a Resistencia para su procesamiento.

Los voluntarios de las comunidades religiosas fueron previamente capacitados por Salud Pública en el cumplimiento de los protocolos de higiene y seguridad y de distanciamiento social, así como también en el uso de las planillas de las entrevistas para la recolección de datos durante las visitas casa por casa. En la jornada de rastreo realizada en Sáenz Peña participaron la iglesia Asamblea de Dios, la iglesia Internacional, la iglesia Casa de Dios y la iglesia de la Familia.

Hoy, martes 4 de agosto, la posta del operativo Ayudar se ubica entre las calles 38 y 15 del barrio Nuevo donde también están disponibles las vacunas para niños, niñas y adultos. Los voluntarios de las comunidades cristianas junto al personal del Ministerio de Salud Pública recorrerán los barrios Nuevo, Sarmiento y Evita para continuar con el rastreo de casos positivos o sospechosos de COVID-19.

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