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Lautaro López: “Mi prioridad es jugar en Europa al nivel más alto que pueda llegar”

Mientras aguarda ofertas de Europa, tras finalizar la liga en Serbia, el talentoso jugador chaqueño cuenta sus experiencias en estos últimos años en el viejo continente, y habla sobre sus expectativas en la Selección Argentina, a la que no cierra la puerta pese a haber sido tentado hace un tiempo por el combinado eslovaco. “Fue un año difícil y uno de los años en que más entrené en toda mi carrera. Pero logré disfrutar de estar jugando una liga muy competitiva, en un muy alto nivel de básquet”, aseguró.

Pocos días después de consagrarse subcampeón en la máxima liga profesional de básquet de Serbia, con el Borac Čačak, el chaqueño Lautaro López descansa unos días en Resistencia, junto a su familia, mientras aguarda ofertas para un nuevo desembarco en Europa.

Con 23 años cumplidos en enero, el base surgido de las formativas del club Villa San Martín relató a Agencia FOCO su experiencia en Serbia, cuna de grandes jugadores de este deporte; habló sobre su futuro en Europa y también contó la negativa que recibió aquí, hace pocos días, de jugar en el torneo local de la Asociación de Básquet de Resistencia (ABR), que atraviesa sus instancias decisivas.

Sus pasos más recientes están en Serbia, donde vistió los colores del Borac, equipo con el cual perdió -como local- la serie final de la máxima liga profesional de ese país por 2-0 frente al Mega. Antes, Lautaro se destacó en el básquet de Eslovaquia, vistiendo los colores del Inter Bratislava de la Extraliga Eslovaca. Allí incluso llegaron a proponerle integrar la selección nacional de básquet, algo que finalmente quedó descartado por las exigencias que ese país para concretar esa incorporación. “Imponían ciertas condiciones que no aceptamos con mi agente. Por eso quedó ahí”, recordó.

Con su carrera ya cimentada en Europa, el chaqueño deja claro que no está en sus planes cercanos volver a Argentina: “Por cómo está el país económicamente, no pienso en volver por ahora. Además, allá (en Europa) estoy cómodo, tengo a mi novia hace más de un año y me acostumbré a esa tranquilidad que hay allá”, fundamenta y agrega: “Mi prioridad es jugar en Europa al nivel más alto que pueda llegar”.

La ABR le dijo “no”

Una posibilidad de mantenerse en competencia, tras finalizar la liga en Serbia, era disputar por estos días las instancias finales del torneo de la ABR. Torneo precisamente del cual surgió Lautaro hace seis años, jugando para Villa San Martín y previo a ser reclutado por San Lorenzo. “Se hizo una reunión para analizar mi caso y había varios clubes que se oponían a que los equipos incorporen a jugadores que quedaron libres de ligas como la Federal y que no estaban en sus listas de buena fe”, contó el jugador.

En Resistencia, junto a su familia, Lautaro estará alrededor de un mes y medio, mientras aguarda y analiza ofertas para su futuro. “Tuve una oferta de un equipo de Brasil, pero dije que no porque quiero volver a jugar en Europa, a una liga del mismo nivel de la que estaba jugando”, resaltó, dejando claro que su idea para el futuro próximo no es volver a Serbia, sino recalar en otro país del viejo continente.

Los desafíos de un año difícil

(Foto: Basquet Plus)

“Fue un año difícil en lo personal, complicado y uno de los años en que más entrené en toda mi carrera, al punto de ser excesivo, pero de todo se aprende y más de las cosas malas, porque creo que te vuelven más fuerte”, reflexionó. Justamente, de esas pruebas difíciles él mismo ya sabe bastante, porque fue a los 18 años cuando comenzó su experiencia en el exterior, viviendo solo y debiendo adaptarse a otros países y a otras costumbres.

“Este fue un año cargado de cuestiones psicológicas y físicas. Pero logré disfrutar de que estaba jugando una liga muy competitiva, en un muy alto nivel de básquet. Y ahora estoy tratando de prepararme lo mejor posible para la próxima temporada”, aseguró.

Si se trata de poner en perspectiva aquel desembarco en España, primero, el paso posterior por Eslovaquia y la escala final en Serbia, el base chaqueño analiza: “Siento que todos los años voy mejorando tanto en lo físico como en lo psicológico. Aunque la parte psicológica implica todo un proceso de maduración que te lo va dando el roce internacional. Siempre trato de ser como una esponja y absorber todo lo bueno, pero también disfrutar el proceso y aprender de lo malo”.

Su rápido progreso como jugador lo llevó a irse de Resistencia cuando tenía 16 años y fue reclutado por San Lorenzo para la Liga de Desarrollo y también para integrar el equipo de la LNB que sería campeón en la campaña 2016-17. Y de ahí sin escalas llegó a España, cuando con 18 años fue comprado por el Baskonia. Allí estuvo entre 2017 y 2020, año en que fichó para el Inter Bratislava de Eslovaquia (2020-21).

Estando tan lejos, su familia aquí en el Chaco, sus amigos y su novia eslovaca son sus apoyos necesarios e indispensables. “Me siento muy contenido, aunque cuando las cosas van mal dentro de una cancha de básquet se hace todo más difícil y muy largo”, sostiene Lautaro. 

Diferencias entre competencias

Lautaro en su paso por San Lorenzo de Almagro, en la Liga Nacional. (Foto publicada por CAB)

De su corta carrera en Argentina, a nivel clubes, el base chaqueño conoce bien de cerca la Liga Nacional de Básquet. Es que su salto de Villa San Martín fue a San Lorenzo de Almagro, en la temporada 2016-17, y previo a irse a Europa.

Con base en esa experiencia, y en su permanente contacto con esta competencia, puso en valor las diferencias con las ligas europeas que jugó: “En el año que yo jugué, la Liga Nacional era muy competitiva, porque se podían contratar más jugadores extranjeros, pero fue empeorando y bajó un nivel porque ahora son pocos los clubes que tienen una estabilidad económica como para hacer esas contrataciones. En cambio, en Europa tienen un poder económico muy grande, y traen jugadores de mucha talla y experiencia”.

“Serbia tiene jugadores locales muy buenos y muchos jugadores jugando por toda Europa en un nivel altísimo. No es casualidad que los tres mejores jugadores de las tres mejores competencias del mundo sean serbios”, destacó del básquet de ese país, ponderando también los extranjeros que juegan en la Liga de Baloncesto de Serbia, que elevan el nivel al máximo.

Saliendo del análisis de la competencia, e ingresando en el terreno de la adaptación al país, Lautaro comentó: “Los serbios tienen costumbres muy parecidas a las de nosotros, se juntan a comer, se comparte mucho en familia. Pero allá se come carne de cerdo. Son personas muy cálidas y eso hace todo muy ameno”.

La Selección Argentina

(Foto publicada por CAB)

En la Selección Argentina, el base chaqueño dejó su huella en varios combinados juveniles. Su primera convocatoria –recuerda- fue a la selección U15, para una gira por Europa. Además, integró el equipo albiceleste que jugó el Campeonato Mundial Sub-17 de 2016 en España y el Mundial Sub-19 de 2017 en Egipto, entre los más importantes.

“Cuando entré a la Selección, era muy difícil. No existían los campus de reclutamiento que ahora hace la CAB. En ese aspecto hubo mucha gente peleando para que a los chicos del interior se les diera una oportunidad y se dejara de hacer la vista gorda y un básquet centralizado en Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe”, ponderó.

Más allá de aquella experiencia como juvenil, Lautaro subrayó: “Me encantaría poder integrar la Selección mayor. Entiendo que en mi puesto hay mucha gente, todos NBA o Euroliga, en un nivel altísimo. Pero es cuestión de trabajo, constancia y paciencia”.   

El corazón tricolor

(Foto: Básquet Plus)

Lautaro tenía 6 años cuando comenzó a jugar al básquet en Regatas Resistencia, donde estuvo sólo un año, para luego pasar a Villa San Martín lugar en que transcurrió su formación en el deporte, hasta llegar a jugar en la categoría mayor.

“Los últimos dos años en Villa San Martín fueron los mejores que recuerdo, con el club lleno de chicos. Ramiro Díaz Cuello y Milton Jovanovich estaban a cargo de las formativas del club y logramos conseguir muchas cosas. Fuimos el quinto mejor club a nivel país y ganamos muchas divisiones y competencias. Siempre tengo el mejor recuerdo”, rememoró.

Desde el lugar donde esté, algo que Lautaro hace frecuentemente es seguir las competencias que se desarrollan en su tierra. Por eso, ponderó la posibilidad de ver los partidos de la ABR por Chaco TV. “Me gusta mirar porque conozco a la mayoría de los chicos que juegan. Creo que equipos como Hindú y Regatas están haciendo las cosas muy bien. Se nota que los chicos están compitiendo mucho con el Torneo Provincial y con la Liga Federal, además del torneo de la Asociación. Están en constante competencia. Y Villa San Martín con un equipo muy competitivo en la Liga Argentina”, trazó, aunque marcó que “se nota mucho el salto entre la Liga Federal y la Argentina”, lo que implica que muchos chicos queden en el camino.

Sobre el club tricolor, destacó los cambios en la infraestructura producto de la gestión del actual presidente, Ricardo Siri: “El club está hermoso, la cancha, el gimnasio. Cambió mucho desde que me fui”.

A los más chicos

A modo de cierre, su mensaje final va dirigido a chicos y chicas que practican básquet, o que quieren empezar a hacerlo: “Si sueñan con algo, y de verdad lo sienten, vayan por todo. No es un camino fácil, hay mucha gente que va a intentar complicarte y otros, muy pocos, que van a intentar ayudarte. Pero si tienen la mente en un objetivo, hay que trabajar y ser lo más constante posible para poder llegar”.

Fuente: Agencia Foco

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La computadora de Messi, a un paso de los 900 goles en su carrera: sus gritos año a año

Lionel Messi está a un paso de lograr un nuevo hito en su gloriosa carrera deportiva. En el partido de ida por los octavos de final de la Concachampions ante Nashville FC, el astro puede convertir su gol 900 para volver a dejar su huella en la historia del fútbol mundial.

En lo que va de la nueva temporada, el histórico número anotó un doblete en el triunfo 4-2 en el Clásico del Sol ante el Orlando City y un gol el pasado fin de semana en la visita de Las Garzas a Washington contra el DC United (2-1) tras el encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca.

El jugador con más títulos en la historia, dueño de 48 títulos (35 con Barcelona, 3 con PSG, 6 con la selección argentina y 3 con Inter Miami; el más reciente fue la MLS Cup del 2025), tiene un historial fantástico desde su primera anotación con la camiseta blaugrana. En relación a las anotaciones, 112 goles fueron de penal y 70 de tiro libre.

Hay que recordar que Messi tuvo una brillante temporada pasada, con 46 goles que anotó entre los 54 duelos que acumuló con la selección argentina (3 gritos en 5 presentaciones) y el Inter Miami (43 tantos en 49 partidos). Números que superan algunas de sus campañas en Barcelona y que lo colocó como la décima con más anotaciones de las 23 que lleva como profesional. En este sentido, Lionel quedó con registros cercanos a los goleadores de las mejores ligas del mundo en 2025: Kylian Mbappé (59 goles), Harry Kane (54) y Erling Haaland (51)

El capitán del Inter Miami fue el máximo anotador (29) y el que más asistencias dio (19) de la temporada regular de la MLS. El rosarino hizo esa cantidad de tantos y pases de gol en 28 juegos del campeonato norteamericano (26 como titular), aventajando por cinco goles a Denis Bouanga (24 en 31 partidos) e igualando en asistencias a Anders Dreyer (19 en 34 apariciones).

SIMULADOR

Messi contabiliza 899 gritos y 407 asistencias en los 1.140 partidos que tuvo de manera profesional en su carrera contabilizando las camisetas que vistió: Barcelona (672 goles y 269 asistencias en 778 partidos), Paris Saint Germain (32 goles y 34 asistencias en 75 partidos), Argentina (115 goles y 61 asistencias en 196 partidos) e Inter Miami (80 goles y 43 asistencias en 91 partidos).

Su mejor año fue el recordado 2012 cuando sumó 91 goles entre Barcelona (79 goles en 60 partidos con 59 en la Liga, 13 en Champions, 5 en la Copa del Rey y 2 en la Supercopa de España) y la Albiceleste (12 en 9 partidos). Además, en dos ocasiones hizo cinco goles (en el 5-0 de Argentina-Estonia en 2022 y en un 7-1 del Barca al Leverkusen en 2012 por la Champions League). En esa línea, seis veces anotó cuatro goles y sumó un total de 52 hat-trick, ocasiones en las que se llevó de regalo el balón por anotar un triplete.

Más allá de este hito, Messi y Cristiano Ronaldo persiguen el récord de alcanzar los 1.000 goles en su historial. En este sentido, la estrella de la selección de Portugal le lleva ventaja al 10 de la selección que buscará defender el título en la Copa del Mundo a jugarse desde el próximo 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá.

El hoy delantero del Al Nassr de la liga saudí suma 956 goles en 1.312 juegos desde que se sumó al equipo árabe (112), el combinado luso (143), Manchester United (145), Juventus (101), Real Madrid (450) y Sporting Lisboa (5). Hasta el momento, uno de los mejores futbolistas de la historia sobre el argentino por 56 tantos con una ventaja: disputó 171 encuentros más.

GOLES DE MESSI DEL 100 AL 900

100: vs. Dinamo de Kiev (2-0 en la Champions League 2009).

200: vs. Real Madrid (3-2 en la Supercopa de España 2011).

300: vs. Rayo Vallecano (5-0 en La Liga 2012).

400: vs. Granada (6-0 en La Liga 2014).

500: vs. Valencia (1-2 en La Liga 2016).

600: vs. Atlético de Madrid (1-0 en La Liga 2018).

700: vs Atlético de Madrid (2-2 en La Liga 2020).

800: vs Panamá (2-0 en un amistoso de la Selección en 2023)

GOLES DE MESSI EN CADA AÑO CALENDARIO

1- 91 goles en el 2012 (Barcelona/Selección Argentina)

2- 60 goles en el 2010 (Barcelona/Selección Argentina)

3- 59 goles en el 2011 (Barcelona/Selección Argentina)

4- 59 goles en el 2016 (Barcelona/Selección Argentina)

5- 58 goles en el 2014 (Barcelona/Selección Argentina)

6- 54 goles en el 2017 (Barcelona/Selección Argentina)

7- 52 goles en el 2015 (Barcelona/Selección Argentina)

8- 51 goles en el 2018 (Barcelona/Selección Argentina)

9- 50 goles en el 2019 (Barcelona/Selección Argentina)

10- 46 goles en el 2025 (Inter Miami/Selección Argentina)

11- 45 goles en el 2013 (Barcelona/Selección Argentina)

12- 43 goles en el 2021 (Barcelona/PSG/Selección Argentina)

13- 41 goles en el 2009 (Barcelona/Selección Argentina)

14- 35 goles en el 2022 (PSG/Selección Argentina)

15- 31 goles en el 2007 (Barcelona/Selección Argentina)

16- 29 goles en el 2024 (Inter Miami/Selección Argentina)

17- 28 goles en el 2023 (PSG/Inter Miami/Selección Argentina)

18- 27 goles en el 2020 (Barcelona/Selección Argentina)

19- 22 goles en el 2008 (Barcelona/Selección Argentina)

20- 12 goles en el 2006 (Barcelona/Selección Argentina)

21- 3 goles en el 2026 (Inter Miami/Selección Argentina)*

22- 3 goles en el 2005 (Barcelona/Selección Argentina)**

23- 0 goles en el 2004 (debut en Barcelona)

* Temporada en curso

** También anotó 6 goles en el Mundial Sub 20 de Países Bajos

Fuente: Infobae

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Un jugador que se fue de River a préstamo criticó a Gallardo por no darle oportunidades

Tomás Nasif, delantero de 22 años surgido en las inferiores de River, fue presentado oficialmente como refuerzo de Platense pero quiso dejar un mensaje a Marcelo Gallardo. El atacante, que llega de un préstamo en Banfield y no llegó a debutar en la Primera del Millonario, cuestionó la falta de oportunidades que tuvieron los juveniles bajo el ciclo del Muñeco.

Me crié en River. Se ve el club y la magnitud, con tanta cantidad de jugadores. No jugué en Reserva hasta los 20 años y lo veía lejos. Una vez que estás en Reserva y empezás a compartir, a tener más confianza”, relató Nasif sobre su recorrido en el club de Núñ

En una entrevista con DSports Radio, el cordobés repasó el desarrollo de su camada: “Cuando estaba en Reserva sabíamos que podía estar cualquiera en Primera, pero Marcelo Gallardo no tuvo en cuenta a ninguno de ese equipo campeón”, disparó, en referencia al plantel que se consagró en 2024 bajo la conducción de Marcelo Escudero.

A pesar de que algunos juveniles sí sumaron minutos en 2025 —como Giorgio Costantini, Ulises Giménez, Juan Cruz Meza, Bautista Dadín, Agustín De La Cuesta, Thiago Acosta, Cristian Jaime, Agustín Obregón y Joaquín Freitas—, Nasif remarcó que varios no fueron llevados ni siquiera a la pretemporada en San Martín de los Andes.

Un nuevo desafío en Platense y la ilusión de la Copa Libertadores

Nasif viene de recuperarse de una grave lesión en el tobillo que lo dejó afuera casi todo el 2025. Ahora, busca revancha en Platense, club que disputará la próxima edición de la Copa Libertadores.

Tengo ganas de ganar, de ir para adelante, tengo muchas ganas de jugar porque hace mucho que no juego, ojalá que también pueda aportar con goles”, expresó el delantero, que se mostró ilusionado con su nuevo desafío. “La motivación para venir también fue que vamos a jugar la Copa Libertadores”, sentenció.

Fuente: TN

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Cuando la edad sugiere bajar el ritmo, las aguas abiertas exigen resistencia y potencia: el desafío silver de nadar en ellas

A la mañana, la Laguna de Gómez todavía tiene la respiración lenta. El agua se sacude con un viento corto en medio de la Pampa Húmeda. Sobre la orilla, los cuerpos esperan. Hombros marcados por el sol de otras temporadas. Gorras de látex, antiparras empañadas, manos que ajustan y vuelven a ajustar. Nadadores de la generación silver se miran, se reconocen sin hablar. Saben que no vienen a pelearle al tiempo, vienen a cumplirle algo al cuerpo. Y al alma, siempre al alma.

Jorgelina Donofrio tiene 57 años, vive en Malvinas Argentinas y durante mucho tiempo nadó sin pensar en competencias. La pileta era rutina, cuidado, un modo de ordenar los días. Nunca había entrado a una laguna a competir. Nunca había recorrido tres kilómetros sin bordes ni referencias fijas.

Sin embargo, una madrugada llegó a Junín después de viajar en bicicleta y tren junto a sus compañeras, durmió pocas horas y, al meterse en el agua de la Laguna de Gómez y nadar sin parar, ganó en su categoría y subió al podio por primera vez en su vida. No lo dice como un logro deportivo. Lo dice como quien todavía está entendiendo lo que acaba de pasar.

El viaje hasta la largada fue parte de la prueba. Salieron pedaleando hasta José C. Paz, tomaron el tren rumbo al noroeste bonaerense y retomaron la bicicleta hasta el camping. Llegaron cerca de las 2 de la mañana. A las 9 ya estaban despiertas. A las 10.30, en el agua.

Dos años de preparación, entrenamientos exigentes y una decisión tomada como cambio de vida confluyeron en esa secuencia. Jorgelina repite que no vino a ganar, que su objetivo era completar el recorrido. La medalla, dice, pesa menos que el orgullo, pero igual se la cuelga.

Su historia con las aguas abiertas empezó cuando se sumó al grupo de entrenamiento del profesor Omar Maidana. Siempre había nadado, pero nunca así. Encontró en el grupo algo más que técnica: compañía, constancia y una meta compartida. Siguió a una compañera hasta que la perdió y entonces siguió sola, guiándose por las boyas. Así llegó. Así ganó. No contra otros cuerpos, sino contra la idea de que ciertas primeras veces ya no llegan después de los 50.

El momento de la largada

La largada no es un estallido. Es un desliz. Uno por uno se meten en el agua. La laguna de Junín, provincia de Buenos Aires, los tapa hasta el cuello. El frío al principio es un golpe. Después es un pacto.

El boyado marca el mapa invisible de los 3.000 metros en formato de triángulo, hay que realizar el recorrido tres veces. No hay público ensordecedor. Hay madres, hijos, compañeros, termos y mates sobre el pasto. Hay silencio que se rompe por chapuzones: “Vamos, vamos…” Y ese sonido viejo del agua golpeando la piel.

La maratón es una muestra de un fenómeno que ya no es marginal, con participantes que sostienen rutinas de preparación física y planificación personal, y que entienden la práctica deportiva como una forma de autonomía y continuidad activa.

La organización, a cargo de la Asociación Civil Los Flamencos, permite observar una dinámica consolidada: logística precisa, protocolos de seguridad activos y un dispositivo pensado para acompañar a nadadores con diferentes niveles de experiencia.

La competencia funciona también como punto de encuentro entre grupos que entrenan durante todo el año y que encuentran en estas pruebas una instancia de validación del esfuerzo cotidiano.

El primero en completar los 3.000 metros fue Lautaro Roche, con un registro de 40 minutos 49 segundos, mientras que el último nadador en cruzar la línea de llegada demoró 1 hora 32 minutos. En el medio, las historias de los nadadores veteranos y de los que se animaron por primera vez, aún resuenan.

Jorgelina Dónofrio sale con la cara roja, los ojos brillosos y el cuerpo cansado pero satisfecho. Subió al podio por primera vez en su vida. Lo dice sin épica, como si confesara algo íntimo: está emocionada, está feliz, quiere volver. Cuenta que todo lo organiza alrededor de la natación. La rutina, los días, las decisiones. El agua como eje.

“Me incorporé al grupo del profesor. Son superbuenos compañeros. Me encantó el grupo y ahora no lo voy a dejar nunca más”, dice.

“Ese entrenamiento a full es compañerismo, es trabajo y son metas que uno simplemente quiere cumplir. Hoy no vine a ganar, vine a completar los tres kilómetros. Mi meta es complementarlo, cumplirlo, pero me llevo la medalla”, agrega.

Durante la competencia, la concentración y los pensamientos personales acompañan cada brazada: “Pienso en mis hijos, en mis perros, en lo que me enseña mi profesor, en no perder de vista a mi compañera que iba adelante mío. Yo pateaba un poquito más fuerte para alcanzarla y que no se me escape”.

Lalo Calandri, 68 años, llegó a la natación por descarte. Antes el fútbol, las canchas duras, los tobillos castigados. El cuerpo pidiendo menos impacto. En el agua, dice, el paso del tiempo se nota diferente. Casi no se nota. Nada hace casi 30 años y todavía siente algo parecido a la gratitud cuando toca fondo con los pies y termina. No habla de velocidad. Habla de terminar. Y de una idea que le gusta repetir: en aguas abiertas hay una ley que sirve para la vida: “Mantener la calma”.

Porque la laguna puede estar mansa. O puede levantarse con viento y convertirse en una pared de agua que te empuja para atrás.

Patricia Cura no sabía nadar. Aprendió para acompañar a su hijo Genaro. Buscó el agua por él y se quedó por ella. El hijo ya no nada, ella sí. Docente jubilada, artista plástica, entrena en pileta, después gimnasio. Se mete en la laguna con una mezcla de miedo y deseo.

Patricia comparte sus pensamientos durante la competencia: “Pensamos muchas cosas, pero por ahí pienso en que es la última. Después digo: No, si estoy acá es porque me lo merezco y porque lo estoy logrando y es maravilloso”. Esta vez, se sube al podio.

La natación aparece como algo más que una práctica deportiva. El agua se vuelve una herramienta de cuidado. Mejora la movilidad, sostiene la flexibilidad, reduce el impacto sobre las articulaciones y fortalece la musculatura, factores que inciden de manera directa en la autonomía cotidiana y en la prevención de caídas.

La práctica regular también se asocia a la reducción de factores de riesgo de enfermedades crónicas y a una mejora del estado emocional. El entrenamiento compartido consolida vínculos, construye pertenencia y transforma el ejercicio en un espacio de socialización estable. La prueba es una comunión, un espacio compartido donde nadie pierde.

Magaly Mascardi compite en +60 y llega tercera. Para ella, las aguas abiertas son una aventura que nunca se repite igual. El viento cambia la textura del agua. El nado de ida no es el mismo que el de vuelta. Habla de otra dimensión. De la posición horizontal. Del sonido único del agua pegando contra el cuerpo. Dice que ahí se encuentra consigo misma. Que el agua es blanda. Y que esa blandura la saca por un rato de una realidad que a veces es dura.

La Laguna de Gómez sostiene todo. Más de un siglo de historia. Árboles viejos, espejo de agua ancho, horizonte bajo. Un lugar que fue balneario cuando Junín empezaba a mirarse como ciudad. Hoy es escenario para estos cuerpos que no se resignan. La Asociación Civil Los Flamencos arma la carrera con la precisión de lo artesanal. Boyas, banderas, planillas. Todo en su lugar.

Al final, no hay discursos largos. Hay toallas sobre los hombros. Hay abrazos torpes propios del cansancio. Fideos con rúcula y helado de postre. Hay mates compartidos. Las marcas quedan en las libretas. Lo que no se anota es otra cosa: la sensación de haberle ganado una vez más a la quietud. El agua vuelve a quedar en calma. Como si nada hubiera pasado. Pero pasó. Entre una boya y otra, alguien se volvió a sentir vivo.

Fotos: Gentileza de Asociación Civil Los Flamencos.

Fuente: Infobae

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