Redes Sociales

Salud

La herida silenciosa de la crianza digital: cómo impacta la ausencia de gestos en el desarrollo emocional de los niños

En el experimento Still Face, desarrollado por el psicólogo estadounidense Ed Tronick en los años setenta, se invita a una madre a interactuar con su bebé como lo hace habitualmente: sonriendo, respondiendo, vocalizando. El niño sonríe se mueve, emite sonidos, participa con entusiasmo en ese intercambio. Pero de pronto, se le pide a la madre que permanezca completamente inexpresiva. Su rostro se apaga. Ya no responde. No hay voz, gesto, ni contacto visual.

Lo que ocurre en los minutos siguientes es profundamente conmovedor y desesperante. En uno de los videos, quizá el más conocido de la experiencia, se puede ver al bebé intentando recuperar el lazo. Sonríe, estira los bracitos, aplaude, se arquea, patalea, grita. Cuando no logra respuesta, su expresión se tensa, busca alrededor un apoyo emocional, al no obtenerlo aparece el llanto, y, al final, un aparente retiro. Ese gesto mínimo —el de dejar de buscar— es el que más debería alarmarnos, por suerte no dura mucho.

Cada una de estas fases dura en promedio dos minutos. La fase de reencuentro no siempre implica una reparación inmediata, a muchos bebés les cuesta volver al equilibrio y quizá restablecer la confianza en el otro, en este caso la madre.

Necesita ser mirado, nombrado, reconocido. No solo como ser humano, sino como parte de una trama, de un grupo que le da lugar, de una cultura que lo inscribe.

Ed Tronick ha argumentado que los seres humanos no solo habitan el mundo: lo significan. La construcción de sentido es una actividad constante, necesaria para dar forma al yo en su relación consigo mismo, con los objetos y con los otros.

Y esta capacidad de construir significado no es estática: evoluciona con el desarrollo. No es lo mismo cómo un bebé elabora sentido —desde lo sensoriomotor y lo sensorioafectivo— que un niño pequeño que ya cuenta con mayores recursos representacionales, motrices y lingüísticos. Esa elaboración ocurre tanto en la intimidad del propio cuerpo como en el encuentro con el otro: se construye en soledad y también en la díada, en una regulación compartida.

La fase de “cara inmóvil” del experimento irrumpe en ese proceso y desafía los significados previos que el niño ha construido sobre su madre. Pone a prueba su capacidad de comprensión y autorregulación frente a lo inesperado.

En niños de más de dos años, que ya tienen una historia de intercambios con sus cuidadores, esa experiencia no es solo desconcertante: se convierte en una escena que intentan explicar, resignificar, reparar. Así lo muestra otro estudio, realizado por la Facultad de Medicina de Harvard y el Hospital Infantil de Boston. Lo que se pone en juego es un interrogante profundamente existencial: ¿por qué el otro ya no está como antes?, ¿qué hice?, ¿qué está pasando?, ¿cómo vuelvo a encontrarme con él?

El desarrollo emocional de los niños está siendo modificado por la tecnología, que desplaza la función del espejo tradicional por una imagen mediada digitalmente (Freepik)

Hoy, esa ruptura del intercambio no ocurre solo en un experimento. La vida cotidiana está llena de interrupciones mínimas pero persistentes, muchas de ellas provocadas por la presencia ubicua de pantallas. No se trata de demonizar la tecnología, sino de advertir que los dispositivos móviles, cuando capturan de forma continua la atención del adulto, erosionan lentamente la capacidad de sostener el lazo con los otros, en especial con los niños y niñas.

El experimento de Ed Tronick podría repetirse hoy sin necesidad de laboratorio. Basta con observar una escena habitual: un bebé en su cochecito, un niño en la mesa del comedor, otro en la sala de espera, en el restaurant. Todos ellos buscan. Miran. Extienden las manos, emiten sonidos, ensayan pequeñas estrategias para convocar una mirada. Pero del otro lado, muchas veces, lo que encuentran es un rostro absorto en una pantalla. La cara impasible ya no es parte de un estudio: es paisaje habitual.

Los primeros intercambios con el otro son fundantes. La madre —o quien ocupe su función— no solo calma al bebé. Lo traduce, lo espeja, lo ayuda a comenzar a organizar lo caótico. Donald Winnicott, pediatra y psicoanalista inglés, hablaba del rostro materno como superficie de proyección: allí donde el niño comienza a verse, a anticipar respuestas, a tejer un entramado entre lo interno y externo.

Cuando el adulto responde, el bebé empieza a intuir que sus gestos tienen efecto, que su angustia puede ser aliviada, que sus señales tienen sentido —el que les otorga el otro. Pero cuando la respuesta falta, el aparato psíquico se desorganiza.

Y lo que podría parecer una escena mínima —una madre o un padre que deja de responder por unos minutos— no es, en sí misma, dramática. Pero cuando se vuelve reiterada, cuando se instala como modalidad vincular, revela con claridad el peso estructural de la presencia afectiva en la constitución subjetiva.

Veo cada vez más escenas donde madres y padres cocinan con sus bebés, juegan, los filman, comparten momentos cotidianos —pero no mirándose entre sí, sino mirando a cámara, con una pantalla cerca—. La escena parece íntima, afectuosa, incluso alegre, pero está organizada en torno a un dispositivo.

La madre gira apenas el rostro, habla de costado; el niño, habituado, fascinado por su imagen especular, mira fijo la lente y le habla. Ambos actúan para la pantalla que organiza la escena. La interacción ocurre, sí, pero desplazada: mediada por una presencia digital.

Fuente: Infobae

Actualidad

Científicos argentinos descubrieron una posible vía para frenar el crecimiento de un cáncer de mama agresivo

Un equipo de investigadores argentinos avanza en el estudio de nuevas estrategias para comprender y combatir el cáncer de mama triple negativo. La investigación, desarrollada en el Instituto de Medicina Experimental, identificó al receptor H4R como una posible vía de intervención y mostró resultados alentadores al bloquearlo en experimentos con células y ratones.

El estudio fue publicado en Frontiers in Immunology y estuvo dirigido por Mónica Vermeulen, investigadora del CONICET. Ramiro Vázquez participó como primer autor del trabajo.

La investigación se centró en una proteína que interactúa con la histamina, una molécula involucrada en distintos procesos fisiológicos. El objetivo fue determinar si impedir esa interacción podía modificar el comportamiento de las células cancerosas y la respuesta del organismo frente al tumor.

Un nuevo blanco para estudiar una enfermedad compleja

El cáncer de mama triple negativo se distingue de otros subtipos por la ausencia de receptores para estrógeno y progesterona y de expresión de HER2. Esa característica limita la posibilidad de utilizar terapias dirigidas contra esos marcadores y hace necesario explorar otros mecanismos biológicos.

Para avanzar en esa dirección, los investigadores trabajaron con células tumorales de ratón de la línea 4T1 y utilizaron JNJ-7777120, un compuesto que bloquea el receptor H4R.

En los ensayos de laboratorio, la intervención redujo la capacidad de las células para multiplicarse y migrar. Luego, en experimentos con ratones con un sistema inmunitario funcional, el equipo observó tumores significativamente más pequeños en los animales que recibieron el bloqueo del receptor junto con las células cancerosas.

Los investigadores también registraron cambios en la respuesta inmunitaria, como un aumento de interferón gamma y de la proliferación de linfocitos T, una mayor presencia de linfocitos CD8+ y una disminución del marcador TIM-3, asociado al agotamiento de ciertas células inmunitarias.

Qué significa el hallazgo para la ciencia

Los resultados sugieren que el receptor H4R podría participar en mecanismos relacionados tanto con el crecimiento de las células tumorales como con la actividad de las defensas del organismo.

Esta posibilidad convierte al receptor en un blanco de interés para futuras investigaciones, aunque no implica que el compuesto utilizado pueda emplearse actualmente como tratamiento contra el cáncer.

La directora del equipo, Mónica Vermeulen, destacó la necesidad de continuar los estudios para determinar si los resultados se reproducen en muestras humanas y establecer una estrategia segura para bloquear el receptor.

Ese paso resulta fundamental para evaluar si los efectos observados en el laboratorio pueden tener relevancia clínica. Los modelos celulares y animales permiten estudiar mecanismos y generar hipótesis, pero no garantizan que una intervención produzca los mismos resultados en pacientes.

La investigación podría extenderse a otros tumores

Además del cáncer de mama triple negativo, el equipo considera explorar el papel de H4R en otros tumores vinculados con la histamina, incluidos los de colon, páncreas, hígado y ovario, así como el melanoma.

Estas investigaciones podrían ayudar a determinar si el receptor participa en mecanismos compartidos por diferentes enfermedades oncológicas.

Por el momento, el hallazgo representa una nueva línea de investigación desarrollada por científicos argentinos. Su posible aplicación médica dependerá de los resultados de estudios posteriores que permitan comprobar su eficacia, identificar eventuales riesgos y establecer las condiciones necesarias para avanzar hacia una evaluación clínica.

Sigue leyendo

Actualidad

De la Argentina para el mundo: el científico mendocino que hizo historia en Gran Bretaña

La medicina argentina volvió a posicionarse en lo más alto del escenario internacional. El reconocido especialista mendocino Roger Zaldivar fue galardonado en Londres con el Lans Distinguished Lecturer Award, uno de los reconocimientos más prestigiosos de la International Society of Refractive Surgery, por sus valiosos aportes a la cirugía refractiva y la integración de inteligencia artificial en la disciplina.

El logro adquiere un matiz histórico y familiar inolvidable: en 1998, su padre, Roberto Zaldivar, había recibido exactamente la misma distinción. Casi tres décadas después, el apellido mendocino vuelve a ocupar un lugar de privilegio en la cúspide de la oftalmología global.

Innovación, precisión e Inteligencia Artificial

La carrera de Roger Zaldivar se ha destacado por combinar la práctica clínica con la investigación científica y el desarrollo de tecnologías orientadas a personalizar cada intervención. La clave de este galardón radica en el uso pionero de la inteligencia artificial para optimizar la planificación quirúrgica y garantizar resultados con máxima exactitud.

Entre sus proyectos más emblemáticos se encuentra ICLGuru, una innovadora plataforma que aplica IA para:

  • Interpretar estudios oftalmológicos complejos en segundos.

  • Asistir en la elección precisa de lentes intraoculares.

  • Personalizar la preparación de cada procedimiento según las necesidades anatómicas del paciente.

Durante la ceremonia en la capital británica, Zaldivar expuso sus trabajos sobre el presente y el futuro de la especialidad, reafirmando que el procesamiento de datos masivos es el camino hacia cirugías oculares cada vez más seguras y efectivas.

El único líder latinoamericano en la élite mundial

El premio otorgado en el Reino Unido se suma a un presente profesional extraordinario. La prestigiosa revista británica The Ophthalmologist incluyó nuevamente al médico argentino en su Power List 2026, la nómina que reúne a los 50 referentes más influyentes del mundo en el ámbito ocular.

Zaldivar no solo revalidó su lugar por segundo año consecutivo, sino que se posicionó como el único representante de Sudamérica y de toda América Latina en la lista de este año. La selección evalúa a los innovadores que han transformado radicalmente la disciplina en los últimos 12 a 18 meses, consolidando al especialista argentino como un faro de la medicina global.

Sigue leyendo

Salud

Una inteligencia artificial puede detectar obstrucciones cardíacas en ecografías de rutina

La herramienta analiza videos de ecografías cardíacas convencionales y puede identificar señales compatibles con una obstrucción del flujo sanguíneo que podrían pasar inadvertidas en controles habituales. 

Un modelo de inteligencia artificial desarrollado por Mayo Clinic logró detectar señales compatibles con una obstrucción del flujo sanguíneo en pacientes con miocardiopatía hipertrófica (MCH) a partir de ecografías cardíacas de rutina.

La herramienta analiza videos ecográficos convencionales en modo B, es decir, imágenes bidimensionales obtenidas durante un estudio habitual. A diferencia de la ecocardiografía Doppler, no necesita medir directamente la velocidad del flujo sanguíneo.

La MCH es una enfermedad genética que provoca un engrosamiento del músculo cardíaco. En hasta dos tercios de los pacientes puede producirse una obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo (TSVI), que dificulta la salida de sangre del corazón y puede causar falta de aire, dolor en el pecho o dificultad para respirar al acostarse.

Cómo funciona la IA

El modelo fue entrenado para reconocer patrones sutiles en las ecografías que pueden estar relacionados con una obstrucción. Los investigadores comprobaron que el análisis combinado de tres vistas cardíacas estándar mejoraba la capacidad del sistema para identificar a pacientes con gradientes elevados en el TSVI.

La detección es especialmente relevante porque algunas obstrucciones pueden no manifestarse cuando el paciente está en reposo y aparecer durante el esfuerzo.

“Queríamos determinar si la IA podía reconocer patrones sutiles que son imperceptibles para el ojo humano en vídeos ecográficos en modo B obtenidos de forma rutinaria”, explicó Imon Banerjee, investigadora de IA de Mayo Clinic y autora principal del estudio.

El Doppler sigue siendo necesario

La ecocardiografía Doppler continúa siendo el método utilizado para confirmar y medir la obstrucción. Su realización requiere una alineación precisa del haz de ultrasonido y experiencia por parte del operador.

Por eso, los investigadores plantean que la IA pueda utilizarse como una herramienta de alerta: si detecta señales sospechosas en una ecografía convencional, el médico podría indicar un estudio Doppler, una prueba de esfuerzo u otras evaluaciones.

Resultados dentro y fuera de Mayo Clinic

El estudio analizó datos de 1.833 pacientes de Mayo Clinic. El algoritmo fue evaluado en 275 casos y posteriormente validado con 46 pacientes de un hospital de Corea del Sur.

Según los investigadores, el modelo mantuvo su rendimiento en la evaluación externa. En una parte de los casos, además, identificó la obstrucción con mayor precisión que dos ecocardiografistas expertos que analizaron las mismas imágenes sin información Doppler.

Los resultados fueron publicados en Circulation: Cardiovascular Imaging.

Todavía no está listo para el uso clínico

Los investigadores señalan que hacen falta estudios prospectivos y pruebas en más hospitales, poblaciones y equipos de ecografía para confirmar el funcionamiento del modelo en diferentes escenarios.

Por ahora, la tecnología se plantea como un recurso de apoyo para detectar posibles obstrucciones y ayudar a seleccionar qué pacientes podrían necesitar una evaluación cardíaca más completa.

La IA no busca reemplazar al Doppler, sino aprovechar las ecografías de rutina para detectar señales que podrían indicar la necesidad de realizar estudios adicionales.

Fuente: Infobae

Sigue leyendo
Advertisement

Nuestro Clima

Facebook