Redes Sociales

Nacionales

Es abogada, dejó la función pública por la pastelería y abrió un atelier a puertas cerradas en Recoleta

Quizás haya sido la maternidad, o quizás la pandemia. Lo cierto es que en 2020 Jimena Fuster se replanteó lo que quería de la vida y decidió llevarla hacia un lugar “más creativo”. Renunció a casi 17 años de carrera en la función pública, estudió pastelería y cocina plant based y abrió un atelier a puertas cerradas en Recoleta donde da clases y organiza meriendas para pequeños grupos en los que ofrece una pastelería “más sana y consciente”, de inspiración francesa.

Jimena estaba decidida. El mismo día en que mandó la carta documento para despedirse de su puesto de asesora legal especializada en obra pública, se anotó en el Instituto Argentino de Gastronomía. “Era un jueves, el lunes ya arrancaba las clases”, le contó la pastelera tucumana a TN.

Algunos de los petits gâteaux que Jimena Fuster ofrece en su atelier. (Foto: gentileza Jimena Fuster).

Algunos de los petits gâteaux que Jimena Fuster ofrece en su atelier. (Foto: gentileza Jimena Fuster).

Del hobby a la profesionalización

La cocina siempre estuvo presente en la vida de Fuster. De chica, en su Yerba Buena natal, solía ayudar a su mamá y sacaban algunas recetas del libro de Doña Petrona.

Siempre estuve al lado de mi vieja viéndola cocinar. Ella es una gran cocinera de lo salado. Yo me ponía a hacer bizcochuelos y tortas y se lo llevaba a los vecinos. Pasaba la tarde ahí, les llevaba un bizcochuelo y me garantizaba horas de dibujitos sin que mi mamá se enterara y de paso charlaba con ellos. En la provincia era así, venías, tocabas el timbre, llevabas algo y te decían siéntate a comer algo”, recordó con ternura.

Su adolescencia la pasó en Villa Ballester, provincia de Buenos Aires. Su familia había atravesado una gran crisis económica en la que les remataron la casa y cruzaron todo el país en busca de una mejor situación. Su papá trabajaba en una remisería de noche, mientras que su mamá hacía sandwiches de milanesa que vendía por la ventana. Cuando empezó a cursar abogacía en la UBA, Jimena ayudaba a su mamá a hacer panes integrales que ofrecían en una iglesia castrense de Belgrano.

Jimena pegó un volantazo en 2021 y se dedicó de lleno a la pastelería. (Foto: gentileza Jimena Fuster).

Jimena pegó un volantazo en 2021 y se dedicó de lleno a la pastelería. (Foto: gentileza Jimena Fuster).

Luego, su padre comenzó a construir una pequeña casa en el balneario de Aguas Verdes en un terreno que era de su abuelo y un verano, se fue sola con su mamá a hacer la temporada. No tenían ni para pagarse la vuelta. “Compramos un kilo de harina, manteca, huevos, medio kilo de membrillo y me puse a hacer pastafrola. La llevé a un camping que tenía una proveeduría y se las dejé en consigna. Al rato vino mi mamá y me dijo que se había vendido todo y pedían que haga otra”. Y así fue que verano tras verano, se costeaba los libros y fotocopias que necesitaba para cursar con tortas, budines y berlinesas.

En cinco años se recibió y al rato comenzó a trabajar de “lo que le gustaba”. Y así fue que de 2004 a 2021 dedicó su vida a trabajar en áreas gubernamentales. Hasta la pandemia. Al igual que para muchas otras personas, el parate forzado se volvió un momento de introspección. “Fue mi primer frenar y pensar me pregunté ‘¿Qué hacía yo antes de llegar a este punto? Y ahí fue cuando recordé que conectaba muy bien con la pastelería”, dijo la tucumana, que sufrió “varios ataques de ansiedad y de pánico”.

El budín de pistacho de Jimena fuster. (Foto: gentileza Jimena Fuster).

El budín de pistacho de Jimena fuster. (Foto: gentileza Jimena Fuster).

Cuando arrancó las clases, se dio cuenta “de que no sabía nada”, pero estaba feliz. Feliz de volver a empezar. “El primer día me encontré en una mesa haciendo pan y no me acordaba de nada. Hay técnicas para todo, desde cómo cortar algo sin lastimarte hasta agarrar un plato caliente y mirar el horno con tranquilidad. Creo que la visión del tiempo en la forma de preparar las cosas en la cocina o en la pastelería también tiene que ser como un norte”, sostuvo. Paciencia, tranquilidad y planificación. Y sobre todo, “experimentar y permitirse el error” como camino de aprendizaje.

En sus ratos libres, Jimena ama nadar y se metió de lleno en la su nueva profesión como quien se tira a la pileta. Con todo la energía y una dulce sensación de liviandad. Se recibió en el IAG como chef especializada en plantas- “fui de la primera camada”- y en 2023 fue certificada en Plant-Based Pâtisserie por la Fundación Le Cordon Bleu International. Cursó la especialización de Petit Gateau y Viennoiserie en L’Ecole Bellouet Conseil Internacional, junto con un grupo liderado por Osvaldo Gross, y se perfeccionó en París en 2022. Un viaje en el que visitó las principales pastelería de la capital francesa le voló la cabeza. “Fue la confirmación de que quería seguir este camino”, sostuvo.

El giro hacía la pastelería basada en plantas fue producto de problemas de salud. “Tenía muchísimas migrañas, vivía brotada, me hinchaba mucho la panza, tenía muchos despertares nocturnos. Me habían dicho que había una posibilidad de que tuviese la enfermedad de Crohn, al final me diagnosticaron intolerancia a la histamina. Me dijeron que lo mejor que podía hacer era no comer todo lo que tiene la pastelería, trigo, lácteos, chocolate...”.

El Blondy Cake de Jimena Fuster, con chocolate Dulcey que le da un sabor a galleta. (Foto: gentileza Jimena Fuster).

El Blondy Cake de Jimena Fuster, con chocolate Dulcey que le da un sabor a galleta. (Foto: gentileza Jimena Fuster).

Y otra vez tuvo que volver a cero. “En la pastelería plant based no se trata solo de sustituir ingredientes por otros, sino de crear algo nuevo. Yo creo que es la pastelería del futuro, es la más sana, más equilibrada. No tiene buen marketing todavía, pero vamos hacia allá. Logramos algunos productos que de verdad son mejores que su versión original, por ejemplo el brownie es una cosa de locos”, afirmó Fuster.

Tras su primera experiencia como pastelera en Corte Charcutería, decidió emprender por su cuenta. Arrancó con venta de tortas por Instagram, se creó una web y en 2022 abrió su atelier en Recoleta, en los que organiza meriendas para hasta seis personas. Lo define como un “laboratorio de sabores”.

“Para mí es el lugar donde puedo bajar un cambio, donde puedo hacer las cosas con mucha más presencia, permitirme cometer errores, preguntarme ‘¿por qué salió así? y lograr mejorar las cosas. Ahí es donde encuentro mi verdad, mi otro yo. Tengo mis momentos en los que pongo música y puedo estar horas bañando budines. Cuando veo caer el chocolate por arriba de los budines, es como mágico”, sostuvo.

Es abogada, dejó la función pública por la pastelería y abrió un atelier a puertas cerradas en Recoleta

En el lugar tiene una mesa redonda, que vienen a degustar budines, tartaletas o tortas individuales de la carta en compañía de música y deliciosos tés, vinos dulces de temporada y bebidas frías o calientes. Jimena termina algunos de los productos adelante de los clientes, charla con ellos y se borra con delicadeza, para dejarles disfrutar del momento y el encuentro, con la comida como pretexto para pasarla bien.

Amor por el pistacho y las avellanas

El pistacho es uno de los ingredientes favoritos de Jimena Fuster. Lo usa en budines de pistacho y ganache de chocolate, financiers de pistacho o relleno de alfajores. También ofrece muchos petits gâteaux en formato de exquisitas tartaletas con masa sablée, como la tarta Havanette à la pistache, que lleva masa sablée de chocolate, crema ganache de chocolate amargo y té ahumado, finalizada con pistachos caramelizados.

La torta Sacher de Jimena Fuster, un bizcocho de chocolate amargo humedecido con jarabe de cacao, cremoso de chocolate con leche, compota de maracuyá y naranja y mousse de chocolate con leche. (Foto: gentileza Jimena Fuster).

La torta Sacher de Jimena Fuster, un bizcocho de chocolate amargo humedecido con jarabe de cacao, cremoso de chocolate con leche, compota de maracuyá y naranja y mousse de chocolate con leche. (Foto: gentileza Jimena Fuster).

Completan la carta una tarta de albahaca y limón que despierta suspiros con su masa sablée de vainilla con curd de limón, bizcocho de albahaca y merengue italiano con notas de lima y limón; una frangipane de peras (una mezcla de crema de almendras y pastelera) con una pera pocheada en especias y almendras fileteadas o la “petite rouge”, una tartaleta con crema frangipane de té de rosas y frutos rojos.

Sin embargo, las que más salen se llaman “Romerito” - una tarta de masa sable de chocolate, con una ganache macerada de naranja y pomelo, avellanas caramelizadas ,cacao y algunas hojitas de romero - y “Avellaneda”, una tarta con una nutella casera, chococolate con leche y avellanas caramelizadas. “El nombre le quedó de que un día en vez de avellanas me salió decir Avellaneda. Y gustó”, sostuvo.

El reconocimiento de los pares

En 2022, Osvaldo Gross la contactó para que se presentara en distintas ferias de Buenos Aires. “Ese mismo año le llegó un llamado de Lucullus, la asociación de gastronomía gala, para que se sume a la Feria Francesa. “Para mí fue un recontra honor. Se me caían las lágrimas. No podía creer que mis productos estén allí. Era el reconocimiento de los que saben, a la feria van muchos pares que ponen la vara muy alta”, explicó.

De hecho, Jimena Fuster estará este fin de semana en la última edición de la Feria Francesa del año, en plaza Francia. “El sábado se va a extender hasta las 11 de la noche, porque está la Noche de los Museos. Así que el plan es que recorran algún museo y puedan comer alguna cosa rica”, advirtió.

La vida de Jimena pegó un volantazo en cuatro años y como la pastelera no para de soñar, quizás algún día cambie el taller a puertas cerradas por un local. Ya se lo imagina: “Cuatro sillas en la calle para que los clientes puedan llevarse su café y un obrador a la vista para que la gente valore lo artesanal del trabajo, que puedan entender cuánto tiempo lleva hacer algunas piezas”.

Fuente: TN

Nacionales

El Gobierno profundiza los controles migratorios en todo el país para detectar extranjeros en situación irregular

El Gobierno profundiza los operativos para detectar extranjeros en situación irregular y avanza con cambios internos, legales y tecnológicos en la Dirección Nacional de Migraciones. El esquema combina controles territoriales con las fuerzas federales y nuevas herramientas para centralizar información y generar alertas.

Migraciones define las zonas de los operativos mediante tareas de campo y análisis sobre lugares de mayor concentración o tránsito de extranjeros. Los despliegues pueden ser planificados o activarse a partir de un requerimiento y se coordinan con la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura o la Policía de Seguridad Aeroportuaria. En Nación aseguran que los operativos federales no requieren un aviso previo a los gobiernos provinciales.

Uno de los últimos procedimientos de mayor despliegue se realizó en Rosario, donde Migraciones y la Policía Federal movilizaron cerca de 60 agentes y controlaron a unas 420 personas. Fuentes oficiales aseguran que se detectaron ocho extranjeros con irregularidades migratorias y que entre ellos se identificó a un ciudadano chino sobre el que pesaba una orden de expulsión. El gobierno de Santa Fe no había sido informado previamente.

La respuesta posterior depende del tipo de irregularidad detectada. Si una persona tiene vencida su permanencia o debe completar un trámite de residencia, Migraciones puede intimarla a regularizar su situación. Si se comprueba un ingreso ilegal, puede avanzar el procedimiento migratorio que derive en una expulsión. Ante causas judiciales pendientes intervienen las fuerzas correspondientes, y cuando existe un requerimiento internacional se activa el circuito judicial.

Ese esquema tiene ahora un marco legal más amplio que el que regía antes de 2025. El DNU 366/2025 facultó expresamente a Migraciones a requerir la acreditación de identidad y situación migratoria y a organizar operativos de inspección y fiscalización. También estableció que quien ingrese por un paso no habilitado o eludiendo el control migratorio puede quedar sujeto a expulsión y habilitó el rechazo en frontera cuando el ingreso irregular sea detectado en el momento.

La ampliación territorial se reforzó en junio con la creación del Programa de Seguridad Migratoria. La Resolución 551/2026 dispuso que Migraciones trabaje coordinadamente con PFA, Gendarmería, Prefectura y PSA y ordenó crear en cada una de esas fuerzas Unidades de Seguridad Migratoria para tareas de prevención, detección e investigación de ilícitos migratorios.

Los procedimientos ya tienen antecedentes en distintos puntos del país. En abril, por ejemplo, la PFA, Migraciones y Gendarmería controlaron 423 personas en Aguaray, Salta, y detectaron a 15 extranjeros en situación irregular; el operativo continuó luego en Tartagal. En julio, Gendarmería detectó además en Misiones a cinco ciudadanos chinos sin registro de ingreso legal y Migraciones dispuso su salida hacia Brasil.

Otro frente es la reorganización tecnológica y administrativa de Migraciones. En julio, Migraciones abrió una contratación por 36 meses para gestionar información de pasajeros que ingresan o salen del país a través de aeropuertos internacionales y terminales de cruceros. Ese sistema se complementa con la plataforma central de control migratorio, que ya cruza movimientos con información de Interpol y datos anticipados suministrados por las compañías de transporte.

El Gobierno también creó este año el Centro de Análisis de Información Migratoria y Fronteriza (CAIMF), que integra a Migraciones, las cuatro fuerzas federales y la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal. El protocolo dispone cruces automatizados y permite producir nuevas alertas a partir del análisis de riesgo y exige identificar su origen y grado de confiabilidad.

En ese contexto, Migraciones obligó además en julio a todo su personal a firmar un nuevo compromiso de confidencialidad y uso de la información. La disposición alcanza datos personales, movimientos migratorios, antecedentes, medidas judiciales y actuaciones administrativas, y establece que las consultas realizadas en los sistemas pueden quedar registradas y auditadas.

El endurecimiento operativo se combina con una nueva modificación legal. El DNU 681/2026 incorporó como causal para impedir el ingreso y cancelar una residencia que un extranjero haya dirigido mensajes de odio o incitado a la violencia contra argentinos por su nacionalidad, o participado en ultrajes contra símbolos patrios. Para quienes ya tienen residencia, la cancelación puede terminar en una intimación a abandonar el país o en una expulsión, de acuerdo con las circunstancias del caso.

La Casa Rosada quiere incorporar esa causal al sistema de alertas migratorias, sin crear una plataforma tecnológica independiente. La intención es que el antecedente quede asociado a la persona y pueda aparecer en los sistemas consultados por los inspectores cuando intenta ingresar al país. Todavía resta definir un protocolo sensible: quién genera la alerta, con qué evidencia se carga y qué instancia la valida, especialmente ante la posibilidad de planteos judiciales.

En el Ejecutivo consideran que la agenda migratoria tiene una recepción política diferente a la discusión que se produjo alrededor de la Ley de Tierras. Mientras en Balcarce 50 admitieron que la flexibilización sobre extranjerización generó un costo y terminó convirtiéndose en una disputa difícil de sostener, interpretan que una política de mayor control migratorio responde a una demanda que ya existe dentro de la base electoral libertaria y prevén profundizarla.

Fuente: TN

Sigue leyendo

Nacionales

El Senado aprobó el Régimen Penal Juvenil y la edad de imputabilidad bajará a 14 años

El Senado de la Nación convirtió en ley el proyecto impulsado por el Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich, quien celebró la sanción como un logro propio. El eje principal de la norma es la baja de la edad punible para el sistema penal argentino.

Con 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención, la ley que ya había sido aprobada por Diputados ahora aguarda la reglamentación y publicación en el Boletín Oficial.

“El Estado no va a seguir mirando para otro lado. ¿Quieren que los ciudadanos que no cometen delitos sean de segunda? No importa la edad de los delincuentes, importa el delito”, comenzó Patricia Bullrich.

Y agregó: “Este modelo se agotó, nosotros venimos a plantear algo moral y jurídicamente distinto, una teoría que deja de poner en la indefensión total a las familias que enterraban a sus hijos. Cuando el delito no tiene consecuencias, la ley pierde autoridad, y eso es lo que pasaba antes”.

“Vinimos a poner orden y no nos da vergüenza. Si las hizo, las paga, por eso ordenamos las calles y hacemos cumplir la ley. Proteger a los adolescentes, reparar a las víctimas. Queremos una sociedad con menos delincuentes y menos presos. Hoy votamos justicia, responsabilidad, hoy votamos contra los kirchneristas de batallón militante. Estamos cambiando la historia de la Argentina”, cerró la senadora.

Luego pidió un minuto de silencio por las víctimas e hizo parar a todo el bloque. El peronismo observó y Villarruel aclaró que ella no podía definir eso. Finalmente, todos se pusieron de pie y se hizo silencio.

El peronismo se opuso desde el inicio y, además de advertir que la ley se concentra en lo punitivo y no en la protección de las infancias, remarcó que los fondos presupuestados resultan insuficientes.

Según la norma, el presupuesto para un sistema que reduce la edad de 16 a 14 años destina $23.700 millones a las provincias.

Datos del Servicio Penitenciario Federal indican que el costo del metro cuadrado es de 3,2 millones de pesos. Con el presupuesto previsto se podrían construir 7.400 metros cuadrados. Dividido por los 24 distritos, cada provincia recibiría 308 metros cuadrados.

Frente a esos números, Jorge Capitanich del PJ señaló: “Si no contamos con el presupuesto necesario, estas quedan en letra muerta y constituyen una frustración colectiva”.

La respuesta llegó desde el bloque libertario, algunos con mayor énfasis, como Luis Juez, quien acusó al peronismo de “mentiroso. Solo con una fuerte cuota de ignorancia se puede opinar como opinan”.

“Si la discusión es la plata, que la pongan las provincias. Se la gastan en cualquier cosa, en publicidad. A pocos metros de acá hay familiares que vienen a buscar justicia, no venganza”, agregó el cordobés que ahora integra LLA.

Parte de la postura peronista se reflejó en la intervención de la senadora Lucía Corpacci. El bloque estaba molesto porque había acordado con los libertarios no habilitar la presencia de familiares en las gradas. Sin embargo, el oficialismo permitió el ingreso de varios que se ubicaron en los palcos del primer piso.

“Somos legisladores, no estamos para responder el enojo, estamos para dictar leyes que hagan la vida mejor y construyan una sociedad mejor. Debemos actuar con racionalidad y humanidad. Esta ley no es la solución de nada”, sostuvo Corpacci.

Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, recorrió diferentes artículos para argumentar la inconstitucionalidad de la norma. El ex gobernador advirtió que el proyecto generará “litigiosidad”. “En defensa del federalismo, mi voto y el de mi bloque es negativo”.

El cierre del kirchnerismo estuvo a cargo del senador Martín Soria, quien señaló: “A pesar de las correcciones, este proyecto de Régimen Penal Juvenil sigue siendo muy malo, contiene errores graves y peligrosos. No va a solucionar lo que ustedes creen que van a solucionar. Esta ley es peor que el decreto de Videla porque viola el principio de culpabilidad disminuida”.

Qué dice el proyecto

La ley crea un sistema penal juvenil especializado para adolescentes de 14 a 18 años, con el objetivo de garantizar procesos judiciales adecuados a la edad. El texto establece la presunción favorable a la minoría de edad y que los menores de 18 años no compartan ámbitos judiciales ni penitenciarios con adultos.

El régimen introduce principios como legalidad, proporcionalidad y excepcionalidad de la privación de libertad, y prioriza la resocialización de los jóvenes. El sistema prevé que los adolescentes cuenten con garantías judiciales desde el inicio y que las causas se tramiten en órganos y centros especializados. Se contempla la rápida intervención judicial y el derecho de los adolescentes a ser escuchados y que su familia participe activamente en el proceso.

El capítulo dedicado a las víctimas otorga un rol central a quienes resulten damnificados por delitos juveniles. El proyecto garantiza asistencia jurídica y psicológica inmediata, la posibilidad de intervenir en audiencias y oponerse a decisiones del Ministerio Público Fiscal, y la participación en instancias restaurativas como la mediación penal juvenil.

El sistema de sanciones prevé un esquema progresivo y diversificado, que incluye medidas educativas, tareas comunitarias, monitoreo electrónico y reparación del daño, además de restricciones de circulación. La privación de libertad solo se aplicará en delitos graves, con límites estrictos de tiempo y separación permanente de los jóvenes respecto de los adultos.

En la etapa de ejecución de sanciones, el proyecto incorpora la figura del supervisor judicial especializado, responsable de acompañar y monitorear el proceso de reinserción. La libertad condicional solo podrá otorgarse con aval del Ministerio Público Fiscal y bajo condiciones precisas. También se incluyen respuestas específicas para problemáticas de salud mental y consumo problemático, con intervención de equipos interdisciplinarios.

La propuesta detalla estándares de alojamiento que prohíben la convivencia de adolescentes con adultos y garantizan acceso a educación, cultura, recreación y atención espiritual. Se prevé diferenciación por edad y situación procesal dentro de los centros, así como capacitación del personal a cargo.

En los casos de menores inimputables, el texto dispone intervención judicial para investigar el hecho y aplicar medidas curativas o protectoras, siempre bajo la órbita de la justicia civil. Además, se estipula la especialización obligatoria de jueces, fiscales y defensores en materia penal juvenil.

Fuente: Infobae

Sigue leyendo

Nacionales

Camina por el barrio, elige un lugar al azar y lo pinta gratis: ya transformó casi 40 negocios

Diego Fleitas camina por las calles de Berazategui y Quilmes con un ojo clínico. No busca baches ni direcciones; busca frentes apagados, persianas descascaradas y emprendedores que, como él hace 15 años, la estén “remando” contra viento y marea.

Diego, de 48 años, es dueño de Patodacolores, una pinturería familiar, pero en el último año se convirtió en algo más: el hombre que les devuelve el color a los barrios, de forma gratuita y al azar.

“Esta idea es para ayudar a un emprendedor que la está peleando. El frente de un comercio demuestra que la pintura es buena, pero sobre todo, demuestra que hay alguien del otro lado que apuesta por vos”, contó Diego en diálogo con TN.

La historia de la pinturería nació de un giro inesperado. Diego era profesor de Educación Física cuando conoció a Patricia Gauna (47). Ella trabajaba en el rubro y él, con el alma de emprendedor inquieta, le propuso abrir un negocio propio. “Me dijo de poner un gimnasio, pero terminamos emprendiendo en una pinturería”, recuerda.

Los comienzos en Quilmes no resultaron fáciles. Fueron durísimos. Los proveedores no nos querían vender y, para que te abran una cuenta, tenías que pagar todo en efectivo, invertir muchísimo dinero para iniciar y, encima, el alquiler. Fue a pulmón”. Hoy, 15 años después, el equipo es plenamente familiar: Diego, Patricia, su ahijado y sus hermanos, que dan una mano cuando el trabajo desborda.

La iniciativa de pintar fachadas gratis surgió en octubre de 2024, aunque los videos empezaron a viralizarse recién en 2025. “La idea fue mía, pero mi esposa me sigue a todo lo que digo, pobre”, bromeó Diego. El concepto es simple pero potente: detectar un local que necesite un cambio de imagen, presentarse con una carta y ofrecer la transformación total.

Sin embargo, el camino de la solidaridad tiene obstáculos. “Muchas veces nos rebotaron por desconfianza. También hay mucho ‘odio’ en redes porque llama la atención que alguien haga esto gratis”, explicó. Pero cuando el “sí” llega, la magia ocurre en tiempo récord: “Si lo podemos hacer en seis o siete horas, lo hacemos. Me encanta el factor sorpresa”.

“No pinto beige, la onda es que se vea”

Diego no se limita a cubrir manchas: busca impacto. Sus diseños suelen incluir colores vibrantes e incluso luces para que el negocio destaque de noche. “Necesitás ese impacto visual. Puedo pintar un beige clarito o un blanco, pero la idea es que se vea, que la gente pase y diga: ‘Mirá ese local’”, sostuvo.

Los resultados son inmediatos y no solo estéticos. Diego recuerda el caso de un barbero en un pueblo de Corrientes de 30 mil habitantes: “Lo vieron tres millones de personas en redes. Al pibe le llovían los pedidos. Yo les digo que van a vender más después de pintar, y después, me llaman para confirmarlo. Eso me emociona: la cara de la gente cuando ve su local terminado”.

Llevar adelante este proyecto requiere un malabarismo constante. Diego y Patricia coordinan las pintadas en los baches que deja la rutina familiar. “Lo voy mechando como puedo. Cuando mi nena está en el jardín, mi mujer va y viene del local y yo le meto al pincel”, relató.

Con casi 40 emprendedores ya transformados bajo el brazo, Diego siente que el rédito más grande no es económico, aunque el trabajo en la pinturería aumentó gracias a los “tips” y la visibilidad. “Todo lo que es solidaridad lo hacemos, no me alcanza. Hemos pintado hasta casas de acumuladores compulsivos”, indicó.

Para Diego, cada persiana que se levanta con color nuevo es una batalla ganada al desánimo. “Me re emociona que se vea tanto. Si nosotros subsistimos 15 años, quiero ayudar a que otros también lo logren”, completó.

Fuente: TN

Sigue leyendo
Advertisement

Nuestro Clima

Facebook