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Epidemia del tabaco: qué cambió y qué está pendiente a 20 años de la firma del primer tratado mundial

Desde la década de 1950 se ha comprobado que consumir productos del tabaco causa cáncer de pulmón. También se ha descubierto que aumenta el riesgo de sufrir otros tipos de cáncer, como el de laringe o el de colon, infartos, diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, y que el humo que se genera daña a otras personas inmediatamente o cuando sus partículas quedan en los muebles o en las paredes.

La epidemia del tabaquismo hoy mata a más de 8 millones de personas al año en todo el mundo, aunque son fallecimientos totalmente evitables. Sin el negocio millonario por la venta de los productos del tabaco, esa epidemia no existiría ni sería una de las principales amenazas de la salud pública global.

Hace 20 años atrás, se adoptó el primer tratado de salud pública: el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco (CMCT), y ya ha demostrado cambios positivos.

En 2003 la Asamblea Mundial de la Salud adoptó el primer tratado de salud pública, que se conoce como Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco (CMCT)/ArchivoEn 2003 la Asamblea Mundial de la Salud adoptó el primer tratado de salud pública, que se conoce como Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco (CMCT)/Archivo

El tratado consiste en un paquete integral de medidas efectivas -basadas en resultados de investigaciones científicas y en documentos internos de la industria y con respaldo de un análisis del Banco Mundial- que los países deben implementar como prohibir totalmente la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco e incluir advertencias sanitarias con imágenes en el empaquetado de los cigarrillos.

También deben crear ambientes libres de humo en lugares de trabajo y transporte público, entre otros; establecer impuestos saludables y realizar acciones contra el comercio ilícito de productos de tabaco.

El Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT) fue adoptado por unanimidad por la 56ª Asamblea Mundial de la Salud en 2003/
Crédito: FCTC/OMSEl Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT) fue adoptado por unanimidad por la 56ª Asamblea Mundial de la Salud en 2003/ Crédito: FCTC/OMS

En diálogo exclusivo con InfobaeAdriana Blanco Marquizo, nacida en Uruguay y actual jefa de la secretaría del convenio del CMCT de la OMS, contó que durante las dos últimas décadas, “se consiguió un descenso de la prevalencia de consumo de tabaco y del número absoluto de fumadores”.

En el año 2000, el 32,7% de la población mundial de 15 años o más eran consumidores de alguna forma de tabaco. En cambio, en 2020 ya se había reducido al 22,3%. Si se mantienen los esfuerzos actuales en el control del tabaco en todos los países, se prevé que la tasa siga disminuyendo hasta el 20,4% para 2025, según el reporte publicado por OMS.

Ya 74 países cuentan con normas para proteger a los fumadores y desalentar el consumo que abarcan todos los lugares cerrados frente a sólo 10 que había en 2007.

En diciembre de 2020, Sudamérica se convirtió en la primera subregión del continente americano en lograr entornos 100% libres de humo de tabaco/ArchivoEn diciembre de 2020, Sudamérica se convirtió en la primera subregión del continente americano en lograr entornos 100% libres de humo de tabaco/Archivo

Otro cambio -señaló Blanco Marquizo- es que ahora varios países están empezando a pensar en estrategias que pueden llevar la prevalencia a niveles muy bajos (5% o menos) en lo que se llama “estrategias de final de juego”.

Por ejemplo, Nueva Zelanda aprobó un paquete de leyes que limita el número de vendedores minoristas y promulgó una política que impulsa una generación libre del tabaco. No se venderá cigarrillos a nadie nacido a partir del 1 de enero de 2009. La prohibición entrará en vigor en 2027, cuando los nacidos en 2009 empiecen a cumplir 18 años.

América del Sur también logró un hito. “Fue la primera subregión 100% libre de humo de tabaco al menos en el interior de lugares públicos y de trabajo y en el transporte público. Además, algunos países han ido más allá y han incorporado también las partes exteriores de esos sitios”, señaló la funcionaria desde la sede de la OMS en Suiza.

Países como Nueva Zelanda buscan lograr una generación libre del tabaco. A partir de 2027 no se venderá cigarrillos a nadie nacido a partir del 1 de enero de 2009/ArchivoPaíses como Nueva Zelanda buscan lograr una generación libre del tabaco. A partir de 2027 no se venderá cigarrillos a nadie nacido a partir del 1 de enero de 2009/Archivo

Gracias al tratado, “se frenó el crecimiento de la epidemia de tabaquismo, y en algunas regiones, como América Latina, comenzó el descenso de la prevalencia. Ya hay evidencia del descenso de las muertes”, resaltó al ser consultado por Infobae el médico Eduardo Bianco, quien fue coordinador de la Alianza para el Convenio Marco para la Región de las Américas y director del Centro de Cooperación Internacional para Control del Tabaco del Ministerio de Salud de Uruguay.

“Los Estados comprendieron la magnitud del problema y comenzaron a aplicar las principales medidas -basadas en la mejor evidencia científica- contenidas en el Convenio”, afirmó. “También ha servido como contrapeso a la total libertad de la industria tabacalera para influir en las regulaciones de control del tabaco”, sostuvo Bianco, quien este año publicó un artículo comentario en la revista The Lancet sobre el tema.

Cuando el tratado se adoptó en 2003, se preveía que las muertes por el tabaco iban a aumentar de 5 a 10 millones de muertes para 2020 si no se tomaban medidas. La carga de la mortalidad aumentó un 40% menos de lo previsto antes de la introducción del convenio.

El tratado mundial de control de tabaco sirvió contrapeso frente la libertad total que tenía la industria tabacalera para influir en las regulaciones. Contribuyó a desalentar el inicio del consumo en las futuras generaciones/ArchivoEl tratado mundial de control de tabaco sirvió contrapeso frente la libertad total que tenía la industria tabacalera para influir en las regulaciones. Contribuyó a desalentar el inicio del consumo en las futuras generaciones/Archivo

Se han hecho muchos cambios en el mundo desde 2003, pero aún hay varios desafíos. “Todavía falta financiar adecuadamente el control del tabaco acorde a la magnitud y severidad del problema. No se puede olvidar que es la principal causa de muerte absolutamente evitable a nivel mundial, con un gran impacto sanitario y económico”, remarcó Bianco.

También “se deberían aplicar más intensamente las medidas del convenio que limiten/impidan la interferencia de la industria tabacalera en el desarrollo e implementación de medidas de control del tabaco. Se debería enfrentar la estrategia de la industria tabacalera del uso de cigarrillos electrónico y productos de tabaco calentado”, según Bianco.

Durante la última década, la industria promociona más el vapeo y otras formas de consumo del productos como si fueran menos dañinas. Sin embargo, de acuerdo con la OMS, “las evidencias revelan que estos productos son perjudiciales para la salud y no son seguros”.

Los productos de tabaco calentado mantienen a las personas adictas al tabaco y son promovidos para atraer a nuevos usuarios, incluso a los jóvenes, según la Campaña Niños Libres de Tabaco/ArchivoLos productos de tabaco calentado mantienen a las personas adictas al tabaco y son promovidos para atraer a nuevos usuarios, incluso a los jóvenes, según la Campaña Niños Libres de Tabaco/Archivo

En febrero pasado, un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad del Sur de California, en los Estados Unidos, demostró que los vapeadores y los fumadores de cigarrillos convencionales tienen niveles similares de daño en el ADN, más del doble que los no fumadores. Fue publicado en la revista especializada Nicotine & Tobacco Research.

“Desde 2003 hasta ahora se han logrado cambios importantes en el mundo. Hay países como Brasil que -a pesar de que es uno de los principales productores de tabaco- se ha convertido en uno de los líderes mundiales al implementar las medidas del Convenio, que se conocen como MPOWER”, comentó a Infobae Patricia Sosa, directora de programas para América Latina y el Caribe de la Campaña Niños Libres de Tabaco.

Queda pendiente -indicó Sosa- “avanzar en el aumento de impuestos a los productos de tabaco y adoptar prohibiciones completas de publicidad, promoción y patrocinio. Solo 9 países de la región tienen medidas de prohibición total de la publicidad, aunque muchos de ellos no prohíben la exhibición en el punto de venta. En el caso de impuestos, apenas 3 cumplen con las recomendaciones del convenio”.

Ruth Roemer (1916-2005) y Judith Mackay fueron dos de las impulsoras del Convenio marco para el Control del tabaco. Roemer fue activista por los derechos humanos en el campo de la salud pública/
Crédito: FCTC/OMSRuth Roemer (1916-2005) y Judith Mackay fueron dos de las impulsoras del Convenio marco para el Control del tabaco. Roemer fue activista por los derechos humanos en el campo de la salud pública/ Crédito: FCTC/OMS

En el mundo 183 países son miembros del tratado. Esto significa que ya protege al 90% de la población mundial. Entre los pocos que aún no lo ha ratificado (y el único de Sudamérica) figura la Argentina, donde la mortalidad continúa siendo elevada y el consumo per cápita se ha mantenido estable en los últimos 15 años.

El 12% del gasto sanitario nacional se destina al tratamiento de los enfermos por el tabaquismo. En 2020, un 14% de las muertes anuales fueron provocadas por el consumo de tabaco, según la jefa de gabinete del Ministerio de Salud de la NaciónSonia Tarragona.

Días atrás, en una reunión en Buenos Aires, organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales, como la Fundación Interamericana del Corazón en Argentina (FIC Argentina) hicieron un llamamiento a la Cámara de Diputados de la Nación para que trate de manera urgente el proyecto que el Poder Ejecutivo mandó para que ratifique el Convenio Marco.

Fuente: infobae

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Comenzó a coser a los 5 años, se convirtió en diseñador de alta costura y hoy viste a su sobrina para “sanar a su niño interior”

Hay una escena que se repite en la casa de Michel: él llega con una tela nueva y Calu se acerca. La mira, la toca, la observa frente al espejo. Tiene apenas tres años, pero ya sabe que detrás de ese retazo puede aparecer un vestido, una pollera o alguna otra prenda hecha especialmente para ella.

No necesita demasiadas explicaciones. Su tío es diseñador y desde que ella era bebé encontró en esos pequeños pedacitos una manera de compartir con ella algo que lo acompaña desde que era un nene.

“Desde chiquito me gustaba hacer ropita para muñecas. A los cinco arranqué cosiendo a mano, pero por bullying lo dejé de hacer”, relata a TN el joven diseñador sobre sus primeros pasos en la costura.

Sin embargo, pese a los comentarios, el deseo de crear permanecía intacto a pesar del contexto y finalmente el sueño reflotó: “Como me veía muy triste, a los 12 mi padrastro me regaló mi primera máquina para coser. Ahí arranqué y no paré, hacía ropa que quería comprarme y no podía”.

Ese impulso creativo pronto se convirtió en un gesto hacia su entorno más cercano. “Mi mamá una vez me pidió un kimono de una marca costosa, me mostró una foto, fuimos a buscar la tela y ahí arranqué a hacer más ropita para otros”, recuerda.

Con el tiempo, fue ganando experiencia y emprendiendo a pequeña escala: “También un tiempo laburé por mi cuenta y les hice ropa a las egresadas de colegios de la zona”. Y hoy, el boca a boca a es su mayor marketing.

El sueño de vestir a Calu: moda, complicidad y juego

La llegada de un nuevo integrante a la familia marcó un punto de quiebre tanto en su vida personal como en su vocación. Su hermana quedó embarazada y Michel no dudó en empezar a diseñar para la pequeña que venía en camino.

“Empecé a hacer ropita de nena para Calu. Al principio tenía miedo de que no le gustara, pero ella salió re coqueta. Le encanta cuando nos vestimos a juego y le hago ropita que acá no hay”, cuenta emocionado sobre su sobrina de tres años.

La dinámica entre ambos trascendió el simple vestuario para convertirse en una complicidad única. “Lo de matchear arrancó por hacer ropa para mí; siempre me sobraba poquito de tela y no la iba a tirar. Calu era re bebé, tenía cuatro meses, yo me había hecho una camisa blanca de lino y dije ‘le voy a hacer una pollerita’, Así fui haciéndole prendas con todo lo que sobraba. Cuando fue más grande era más fácil, porque compraba una tela y le preguntaba qué quería que haga, me decía ‘quiero un vestido’, yo me hacía una camisa y combinabamos”, detalla.

Hoy en día, la pequeña es su mayor crítica y compañera de proyectos. “Yo estoy muy presente siempre en su vida, es muy malcriada porque es mi sobrina única: ella pide algo y lo tiene. Después de tanto escucharme, no dice ‘me gusta’, me dice ‘no me mata’, y cuando le gusta algo dice ‘me encanta’. Cuando ve que compro tela se pone a mirarlas frente al espejo. Yo también le corto el pelo, entonces también tenemos esa relación. Mientras ella quiera seguir modelando, yo regio, sigo. Conmigo tiene todo su equipo”, explica sonriendo.

Para Michel, esta experiencia va más allá del diseño de moda infantil. Hay una razón profunda detrás de cada prenda que confecciona para la pequeña: “Todo lo que le doy a ella lo quería cuando era chiquito y no lo podía tener, es como sanar mi niño interior”.

Aunque Michel ya trabajaba activamente en sus creaciones, la repercusión masiva llegó de manera inesperada a través de internet. Un video luciendo una prenda inspirada en una princesa clásica captó de inmediato la atención del público.

“El video de Blancanieves que se viralizó no lo iba a subir porque lo había grabado dos meses antes. El día que lo hice estaba con fiebre, el video tenía mala calidad; mi hermana me pasó más fotos y dije ‘el vestido quedó re lindo’, pero no se veía bien. Lo que tiene es que es un vestuario, no está hecho con tela de disfraz, es como un mini vestido de 15, capaz eso genera también un poco de impacto”, detalla.

Sin esperar demasiado lo publicó y el alcance de la publicación lo tomó por sorpresa: “Las redes las uso como una vidriera para llegar a más gente, pero no más. Un día lo subí y al otro tenía 200 mil vistas. Me angustió porque no quería exponer a mi sobrina, pero por suerte no tuve nada de hate. A veces lloro por los comentarios hermosos de la gente”, cuenta.

Sin embargo, pese a su edad y la viralización que le dieron las redes, asegura que no es algo que lo atraiga tanto. “Algún día me gustaría no usarlas tanto; es una gran herramienta para el trabajo y conectar con la gente, pero si bien dan mucha exposición, mi mayor trabajo es el boca en boca”, explica.

De las aulas de costura a desafiar los códigos urbanos

El aprendizaje de Michel combinó el estudio formal con una fuerte impronta autodidacta. “El 80% de las cosas las aprendí solo. Con la peluquería pasó igual: empecé a hacerle el pelo a todas las mujeres de mi familia y surgió, todo pasó muy de chico, fui muy emprendedor siempre”, sostiene.

Con respecto a la costura, el joven asegura que nunca consideró estudiar porque sentía que tenía hacer algo más técnico, pero como le gustaba tanto la ropa se convenció: “‘Si es lo que más amo hacer, ¿por qué no?’“.

Estudió en la escuela en Roberto Piazza y se enamoró del oficio. “Las profesoras me ayudaron un montón a aprender a fabricar y a compartirlo con mi familia y amigos. A los 22 años me recibí”, rememora sobre sus años de formación.

“Lo de ‘ropita old money para planes no money’ es porque yo, antes de empezar a estar más en entornos de moda, hacía ropa de gasa con volados porque me inspiro mucho en el cine. Me encantan las películas de vampiros y la época romántica victoriana, y quería camisas así. Me las hago, pero después en la vida real, cuando terminan de salir de la máquina y me las tengo que poner, salgo a la calle y me miran raro porque no están acostumbrados”, relata.

La idea tomó fuerza al ver la reacción de las clientas en su otro oficio: “Cuando tenía una cápsula de eso y les mostraba en la pelu, me decían ‘es hermoso, pero ¿dónde me lo pongo?’. Y ahí dije: ‘hay que usarlo igual, aunque sea para ir a comprar pan. Capaz mañana nos morimos, así que no hay que tener guardada la ropa; si la tenés, usala’. De esa manera surgió la idea de mostrarlo y de usarlo aunque sea solo para tomarse el colectivo".

Pese a que su mundo es la costura, el joven diseñador asegura que la moda no es algo que le interese: “Es algo pasajero; a mí me gusta mucho la ropa y crear personajes. Entonces mi intención es hacer una prenda que te genere algo, ver qué te hace sentir. Yo me ponía las camisas de gasa y me creía que era lujoso y estoy en un yate; es vivir la fantasía”, relata entre risas.

La autogestión, la alta costura y el camino del esfuerzo

A pesar de los logros y del reconocimiento, el camino dentro de la industria textil independiente implica enfrentar constantes desafíos económicos y logísticos.

“Trabajo de dos cosas: soy peluquero —me dediqué hace muchos años, ya no tanto— y hago vestuarios. Tengo un cliente que hace obras y estoy haciendo unas cositas para su show de Navidad, pero ahora en septiembre. Ahora me estoy abocando más a la alta costura; es todo a pedido. Me gustaría tener una marca de ropa también para niños”, reconoce.

Sin embargo, sabe que no escapa al gran dilema de un oficio no tan amplio. “Lo que tiene el tema de la alta costura, con la situación del país, es que te lleva a remarla bastante, está todo muy caro”, lamenta.

Aun así, no baja los brazos: “Hace un par de años siento que la remo y cuesta muchísimo. Necesitás plata para todo si querés hacerlo bien y eso tiene que ser con buenas telas, y si no tenés equipo no podés mandar a confeccionar, así que todo lo tenés que hacer vos. Necesitás mucha plata y contactos, más que nada para entrar a desfiles, fotógrafos. Cuando no conocés a nadie cuesta un poco más, tenés que ir, mandarte... hay gente que no es tan buena”.

Con el esfuerzo diario, asegura que no va a alejarse de sus proyectos y a la hora de diseñar, su proceso no empieza con el lápiz sobre el papel, sino con la imaginación y la narrativa. “Amo el cine. Para hacer ropa o diseñar para colección, lo imagino, lo escribo. No dibujo, solo si lo tengo que mostrar a alguien; elijo la música, edito, imagino la pasarela, el peinado de la modelo, maquillaje. Siento que los desfiles son una re herramienta para performance”.

Y entre los caminos que se fue abriendo durante su joven carrera, el diseñador también recuerda su reciente experiencia en la Argentina Fashion Week y cómo la perseverancia le abrió puertas: “Fue una experiencia muy linda. Siempre quise ir, pero no podía. Este año finalmente me anoté en un concurso y participé”.

Sin embargo, nada detiene sus ganas de buscar oportunidades en el medio: “La semana que viene, para que veas cómo me la busco y sigo luchando, es la semana de la alta costura y me metí de peinador”.

Fuente: TN

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Diego Mengual, el científico que investiga la cura del cáncer y defendió la camiseta argentina en un Mundial de hockey

Diego Mengual es una rara avis en el mundo del deporte. Pasa sus días en el laboratorio investigando curas y paliativos contra el glioblastoma —un agresivo tumor cerebral sin cura— y sus tardes entrenando con la camiseta de la Selección Argentina de hockey máster +45, con la que acaba de disputar la Copa del Mundo.

Para el biotecnólogo formado en la Universidad Nacional de Quilmes, la convivencia entre ambas disciplinas es perfecta. La descompresión de la cancha le permite destrabar respuestas científicas en la mesada, mientras que el método del laboratorio le enseña a gestionar las frustraciones en el deporte.

Sin embargo, el orgullo de haber marcado su primer gol mundialista convive con un presente complejo. Sin subsidios públicos vigentes, Mengual y su equipo sostienen la investigación con recursos residuales, demostrando que la resiliencia es su principal motor tanto en la ciencia como en la cancha.

¿Cómo se compatibilizan dos pasiones tan exigentes como la investigación científica contra el cáncer y el deporte de representación nacional?

Mi primera pasión fue el deporte y después fue apareciendo la ciencia. Hoy, la mezcla de las dos me permite fluir. Tener la cabeza despejada en el deporte me permite liberar tensiones para después reformular respuestas y soluciones a los problemas que me trae el laburo en la ciencia. Y viceversa: la frustración que te da el trabajo científico, donde los resultados tardan años, la llevás al deporte para decir: “Hoy no soy titular, pero hay que darle el doble para estar

Trabajás en el desarrollo de fármacos contra el glioblastoma. ¿En qué consiste esa investigación y en qué situación se encuentra hoy?

Es un tumor cerebral muy agresivo que no tiene cura actual y cuyo tratamiento no cambia hace más de dos décadas. Iniciamos el proyecto en 2018. Sin embargo, hoy el trabajo disminuyó porque dos chicos dejaron el laboratorio por falta de financiamiento y becas dignas. Veníamos trabajando con subsidios del sector público (Agencia, CONICET, Instituto Nacional del Cáncer) y hoy nos mantenemos con lo residual que nos quedó de insumos. Tratamos de no abandonar el proyecto, buscando una nueva dirección conceptual para optimizar los recursos.

¿Cuánto tiempo le dedicás a la investigación de glioblastoma y cuánto a practicar el hockey?

Hoy en día, el trabajo es muy demandante, requiere de mucha atención y de trabajar muy a conciencia con lo que estamos haciendo. Sabemos que nuestra investigación no tiene un resultado inmediato y que el desarrollo de fármacos puede llevar años. Por eso, tener esos momentos en los que la cabeza respira otra cosa, en este caso, el hockey, y te lleva a otro lugar, permite que el día a día sea más productivo.

¿Cómo fue el camino que te llevó de jugar en los clubes de barrio a vestir la celeste y blanca en un Mundial?

Empecé de chico en el club Ducilo de Berazategui y pasé por otros clubes que me hicieron enamorar del hockey. Tuve idas y vueltas por el estudio y la familia, pero nunca lo solté. El año pasado jugamos un amistoso con el preseleccionado máster, me invitaron a entrenar y en abril dieron la lista para el Mundial de este año. Recibir la camiseta celeste y blanca con tu apellido fue la primera dosis de realidad y un broche de oro maravilloso para la entrega que uno le dio al deporte amateur.

¿Qué sentiste al convertir tu primer gol en la Copa del Mundo?

Fue supremo. En el segundo partido tuve la posibilidad de hacer el primer gol de la Selección en el Mundial. En el instante en que le pegás a la bocha y entra, se te pasan mil imágenes por la cabeza: tu familia bancándote, los pibes que te insistieron para no dejar de jugar o mi ‘pequeño yo’ agarrando un palo por primera vez.

¿De qué manera se cruzan la disciplina del laboratorio y la del deportista en tu día a día?

Tiene un poco de todo. Lo metódico que tenés que ser para entrenar te lleva a ponerle un plus y creo que es complementario con lo metódico que tenés que ser en la mesada. Y después, el compromiso que te da la familia del club para formar parte de un equipo lo traés acá y lo llevás al plano científico.

Rompés bastante con el estereotipo del científico encerrado en un laboratorio sin vida social...

La imagen del científico encerrado es bastante real, pero somos gente común y corriente. Tenemos mucha formación académica (grado, doctorado, posdoctorado), pero eso no quita que le dediques tiempo a la familia o a hobbies que te hagan salir de la mesada. En mi caso, el deporte me da una energía increíble y es de lo más cotidiano quitarle tiempo a otras cosas para dárselo a la cancha.

Fuente: TN

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Una familia de cuatro personas necesitó más de $2,6 millones en agosto para ser de clase media en CABA

Una familia propietaria de cuatro integrantes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) necesitó tener ingresos entre $2.603.556,34 y $8.331.380,27 en agosto para ser considerada clase media, según informó la Dirección General de Estadísticas y Censos de CABA.

En tanto, un grupo familiar -dos adultos y dos menores- requirió de $1.651.798,05 para no ser pobre durante el octavo mes de 2026.

Mientras un hogar de las mismas características debió contar con $903.930,35 para no ser considerada indigente.

Con estos números, la línea de indigencia subió 2,6% en agosto, la de pobreza 2% y el piso para ser de clase media, 1,7%.

Cuánto hubo que ganar para ser de clase media en CABA en agosto de 2026

En agosto, según la Dirección de Estadísticas porteña, una familia de cuatro integrantes necesitó los siguientes ingresos para ser considerada como parte de la clase media, ya sea en el segmento frágil, medio o acomodado:

  • Sector medio frágil: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la Canasta Total y no alcanza 1,25 veces la canasta total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo. Tienen ingresos mensuales entre $2.082.845,07 $2.603.556,33.
  • Sector medio “clase media”: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos 1,25 veces la CT y no alcanza cuatro veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo. Ganan desde $2.603.556,34 hasta $8.331.380,27 al mes.
  • Sector acomodado: hogares cuyo ingreso mensual supera cuatro CT del Sistema de Canastas de Consumo, con ingresos al mes de $8.331.380,28 en adelante.

Cuánto dinero se necesitó para no estar bajo la línea de la pobreza en CABA

De acuerdo con los niveles socioeconómicos que establece el informe de la Ciudad de Buenos Aires, una familia de cuatro integrantes se encuentra en:

  • En situación de indigencia: hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA). En agosto, una familia necesitó $903.930,35 mensuales para no ser indigente.
  • En situación de pobreza no indigente: hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) pero permite al menos adquirir la CBA. En esta situación se encuentran quienes perciban ingresos entre $903.930,36 $1.651.798,05.
  • No pobres vulnerables: hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la CBT y no alcanza la Canasta Total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo. Este rango contempla a quienes ganan entre $1.651.798,06 y $2.082.845,06 al mes.

La inflación en CABA fue de 1,7% en agosto

La inflación de agosto fue de 1,7% en la Ciudad de Buenos Aires y acumuló 21,5% en lo que va del año.

Contra julio, el IPC de CABA registró una desaceleración de 1,2 puntos porcentuales. El alza fue de 33,3% en los últimos 12 meses.

La variación de los precios porteños en el séptimo mes del año estuvo impulsada por aumentos en: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustiblesAlimentos y bebidas no alcohólicasSalud Transporte.

Fuente: TN

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