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El “profectivero”: la historia del chofer que convirtió un colectivo de la línea 45 en una pista de baile
Sobre la vereda del playón en Lanús, antes de subirse al colectivo de la línea 45, Daniel Arias ya se mueve con ritmo. Es imposible que no lo haga: es bailarín desde los 10 años, profesor de danza urbana, coreógrafo y, desde hace casi una década, colectivero. En redes lo conocen como el profectivero, un híbrido que él mismo inventó para no tener que elegir entre dos mundos que le cambiaron la vida.
“Me encanta bailar y poder hacerlo mientras trabajo en el colectivo fue una idea loca, pero funcionó”, cuenta entre risas. Esa “idea loca” hoy lo tiene viralizado: miles de usuarios lo siguen por sus videos bailando en la terminal, improvisando pasos con el uniforme puesto o ensayando coreografías en sus ratos libres.
Daniel nació artísticamente a los 10 años, cuando descubrió el hip-hop por primera vez a través de un grupo de amigos.
“Después me anoté en una academia y aprendí de todo: popping, afro, reggaetón, dancehall. Hoy doy clases de urbano y mezclo un montón de estilos”, explica a TN.
Su vida fue siempre el baile, pero la calle —y las infinitas complicaciones de su viaje diario hasta el microcentro porteño— lo empujaron hacia otro camino: manejar un colectivo.
“Yo trabajaba en sistemas y me tomaba siempre el 45. Llegaba tarde por los piquetes, por el tránsito, por la inseguridad. Y un día miré al chofer y dije: ‘¿Y si pruebo acá?’”, recuerda. Averiguó, se presentó en la oficina de la línea y quedó. Lo que no imaginaba era que ese trabajo, que para muchos es monótono y pesado, se convertiría en otro escenario para moverse.
La rutina de Daniel es un torbellino: “Me levanto temprano, vengo a trabajar, estoy ocho horas sentado, grabo coreos, después vuelvo a casa, como algo y salgo otra vez para ir a dar clases. Y cuando termino, edito los videos… no paro”, cuenta. El baile no es un pasatiempo: es su cable a tierra, su forma de resetear el cuerpo después de horas de manejo.
A diferencia de lo que muchos creen, no baila mientras maneja ni en los semáforos. Las coreografías que se viralizan las graba en sus tiempos de descanso, cuando frena en el playón o cuando termina un turno.
“En los descansos me pongo a bailar. A veces mis compañeros me dicen: ‘Dani, descansá’, pero no puedo. Necesito preparar las coreos del día”, explica entre risas.
Para él, el baile es una extensión natural de su trabajo como chofer: un ejercicio para aflojar tensiones y mantener la motivación. “La calle es jodida, hay que tener paciencia, estar concentrado. Bailar me ayuda a mantenerme bien, a trabajar con buena energía”, reconoce.
Asegura que todo lo que hace lo hace con respeto, y en esto aparece un costado que él mismo quiere aclarar: la relación con sus jefes.
“Estoy muy agradecido con los jefes de la línea. Siempre me tratan con respeto y yo también a ellos. Pido permiso para grabar, no me mando solo, y siempre trabajo bien”, subraya. Cuenta que jamás mezclaría el baile con situaciones que pongan en riesgo su responsabilidad como conductor: “Sé que llevo gente y esa es una responsabilidad enorme. Eso va primero siempre”.
Y entre todo, un orgullo particular: “Tengo el colectivo más limpio de la 45”, dice sonriendo, como quien sabe que el detalle, aunque parezca mínimo, habla de quién es. Para Daniel, mantener el bondi impecable es otra forma de respetar su trabajo, a sus pasajeros y a sus superiores.
En redes lo siguen miles, pero quienes más lo empujan son sus estudiantes: “Mis alumnos me aman, me apoyan siempre. Quieren verme en la tele y que llegue a ser bailarín de María Becerra, de Lali o de Tini“, cuenta orgulloso.
Sus compañeros colectiveros, en cambio, todavía están procesando al fenómeno. Y aunque la mayoría lo banca, no todo es fácil. “Es un ambiente machista. Una vez estaba bailando reggaetón en el descanso y un chofer grande me dijo: ‘Che, fijate si está bien hacer eso acá, esto es un trabajo serio’“.
“Hay prejuicios. Dicen que los bailarines hombres son homosexuales, que está mal mostrar el cuerpo o bailar así”, cuenta. Pero él no negocia lo que lo hace feliz: “Si te enfocás en lo que dicen los demás, les das de comer. Yo me enfoco en mí, en ser feliz y en dejar huella”.
En cámara, Daniel se acomoda, respira hondo y lanza un mensaje que mezcla humor y deseo puro: “María, Tini, Lali… las estoy buscando. Quiero bailar con ustedes, quiero estar en un show. Quiero demostrar que un chofer de colectivo puede llegar muy lejos”.
Su sueño grande es tener algún día su propio estudio de danza. “Quiero que otros puedan desarrollar su talento sin prejuicios“, dice.
La nota termina con un juego casi obvio: ¿qué prefiere, un colectivo explotado o un estadio repleto? Pero la respuesta lo potencia: ¡Los dos públicos, porque aunque los contextos son diferentes yo disfruto siempre a la gente“.
El profectivero sube al colectivo, ajusta el espejito, enciende el motor. Y ahí, antes de arrancar, mueve los hombros como si un beat musical estuviera por empezar. En realidad, ya empezó: lo lleva adentro.
Fuente: TN
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Para la mayoría de los argentinos, el equilibrio entre trabajo y vida personal es clave en las decisiones de movilidad laboral
Así lo destaca un informe privado, en el que también se señala que, a nivel regional, predominan las mismas cifras.
El 80% de los argentinos, al igual que en los países de la región, afirma que el equilibrio entre trabajo y vida personal es un factor clave en las decisiones de movilidad laboral.Si bien el salario sigue siendo el principal factor de atracción a la hora de considerar una oferta laboral o un cambio de trabajo, los drivers que componen el salario emocional cada vez tienen mayor peso en las decisiones de carrera del talento.De acuerdo con el último informe de Randstad, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, para el 80% de los trabajadores argentinos el equilibrio entre vida personal y laboral se posiciona en segundo lugar como atributo para elegir un empleador. Los datos surgen del estudio que releva las expectativas, estados de ánimo y comportamiento de los trabajadores en 35 países, incluida la Argentina.
Entre los países de la región, el equilibrio entre trabajo y vida personal es un factor clave en las decisiones de movilidad laboral.Foto: Agencia NA (Randstad)En los países de la región se registra el mismo apunte: los trabajadores chilenos son los que más valoran el equilibrio trabajo-vida (83%), seguidos por los trabajadores argentinos y mexicanos (80%) y, en último lugar, los trabajadores uruguayos (78%).Otro dato interesante que surge del documento es que casi un tercio de los encuestados (31%) aseguró haber renunciado a un empleo por falta de flexibilidad. También lo hicieron el 33% de los uruguayos, el 35% de los chilenos y el 41% de los trabajadores mexicanos.A su vez, 2 de cada 10 argentinos aseguraron haber dejado un empleo por falta de autonomía en sus tareas: de igual manera, también aseguran haber renunciado a algún empleo por falta de independencia el 21% de los trabajadores uruguayos, el 24% de los trabajadores mexicanos y el 25% de los trabajadores chilenos.Tipos de flexibilidad
En el total de los encuestados locales, el 40% de los trabajadores aseguró que no aceptaría un trabajo que no le brindara flexibilidad respecto a sus horarios laborales y la posibilidad de controlar su propia agenda.el 40% de los trabajadores argentinos no aceptaría un trabajo que no le brindara flexibilidad respecto a sus horarios laborales y la posibilidad de controlar su propia agenda.Foto: Agencia NA (Randstad)Asimismo, el 43% de los trabajadores mexicanos, el 41% de los trabajadores chilenos y el 36% de los trabajadores uruguayos también rechazarían un empleo que limitara su flexibilidad en materia de horarios de trabajo.Por su parte, respecto al lugar desde donde trabajar, si pudieran optar sin condicionamientos, el 36% de los trabajadores argentinos rechazaría un empleo que no le permitiera flexibilidad en relación con el lugar desde donde trabajar. Coinciden con esta posición el 30% de los uruguayos, el 39% de los chilenos y el 41% de los trabajadores mexicanos, que no aceptarían una propuesta laboral que no les diera flexibilidad respecto del lugar desde donde trabajar.»Más allá de la coyuntura que está atravesando el mercado laboral, las expectativas del talento en materia de flexibilidad y conciliación entre trabajo y vida personal se mantienen firmes, especialmente en el segmento profesional de los grandes centros urbanos, donde el peso del traslado al trabajo suele ser mayor. Hoy los trabajadores tienen mayor claridad sobre lo que esperan de sus trabajos y sus vidas, tienen más claras sus prioridades y no están dispuestos a resignarlas», comentaron desde
Randstad.
Agencia NA
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Argentina se consolida como el cuarto mercado aéreo más grande de Latinoamérica
Argentina cerró 2025 con una cifra récord para su mercado aerocomercial: 50,6 millones de pasajeros pasaron por los aeropuertos del país durante el año, un 12% más que en 2024.
Con este resultado, la Argentina se posicionó como el cuarto mercado aéreo más grande de Latinoamérica y el Caribe, detrás de Brasil, México y Colombia, de acuerdo con los datos presentados durante la asamblea anual de Airports Council International (ACI), realizada en Lima, Perú.
El registro informado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) representa el mayor volumen anual de pasajeros de la serie histórica y refleja el crecimiento sostenido de la actividad aérea en el país.
Más vuelos internacionales y mayor movimiento dentro del país
El crecimiento se produjo tanto en el tráfico interno como en el internacional.
Durante 2025, 34,7 millones de pasajeros realizaron vuelos dentro del país, mientras que el segmento internacional alcanzó cerca de 16 millones de viajeros.
Uno de los datos destacados fue, además, el avance de las conexiones internacionales desde ciudades del interior. Más de 2,1 millones de pasajeros viajaron al exterior directamente desde aeropuertos ubicados fuera de Buenos Aires, un 38% más que durante 2024.
El dato muestra una tendencia hacia una mayor descentralización de la conectividad aérea, con más opciones para que los pasajeros del interior puedan realizar viajes internacionales sin necesidad de pasar previamente por Buenos Aires.
Un mercado regional que proyecta más crecimiento
Las perspectivas para el transporte aéreo en Latinoamérica y el Caribe también son positivas.
Durante la reunión de ACI, su director general para Latinoamérica y el Caribe, Rafael Echevarne, estimó que la región podría alcanzar 1.500 millones de pasajeros en 2045, prácticamente el doble de los 809 millones proyectados para 2026.
Este crecimiento requerirá importantes inversiones en infraestructura. Según las estimaciones de ACI, los aeropuertos de Latinoamérica y el Caribe necesitarán alrededor de US$ 178.000 millones hasta 2055 para ampliar y modernizar sus instalaciones.
El desafío no será solamente atender a una mayor cantidad de viajeros. También será necesario recuperar parte de las conexiones que se perdieron durante la pandemia. Según Echevarne, todavía resta restablecer cerca del 20% de las conexiones entre ciudades que existían antes de 2020, especialmente en aeropuertos regionales.
Argentina todavía tiene espacio para seguir creciendo
A pesar de ocupar un lugar destacado por cantidad total de pasajeros, Argentina todavía presenta margen para ampliar el uso del transporte aéreo.
La cantidad de viajes por habitante se encuentra por debajo de la registrada en otros países de la región, lo que abre oportunidades para continuar desarrollando la conectividad, especialmente desde las ciudades del interior y mediante nuevas rutas internacionales.
El crecimiento de los vuelos internacionales sin pasar por Buenos Aires durante 2025 es una muestra de ese potencial.
El desafío de acompañar el crecimiento con infraestructura
El récord de pasajeros también plantea nuevas necesidades para el sistema aeroportuario argentino.
El aumento de la demanda vuelve clave la ampliación y modernización de las principales terminales del país, entre ellas Ezeiza, Aeroparque, Córdoba y Mendoza, que podrían enfrentar mayores niveles de utilización a medida que continúe creciendo el tráfico.
En este contexto, el Gobierno nacional acordó recientemente extender hasta 2049 la concesión de Aeropuertos Argentina, con un esquema que contempla US$ 600 millones adicionales en inversiones y la posibilidad de prolongar el contrato hasta 2056 si se cumplen determinadas condiciones.
El nuevo escenario combina así dos datos relevantes: Argentina alcanzó su mayor volumen histórico de pasajeros y todavía cuenta con margen para ampliar su conectividad aérea.
Con más viajeros, nuevas conexiones desde el interior y perspectivas de crecimiento para los próximos años, el desafío será acompañar esa demanda con infraestructura y rutas que permitan que cada vez más argentinos puedan acceder al transporte aéreo desde distintas regiones del país.
Actualidad
Día Nacional de la Biblia: una fecha para reencontrarse con la Palabra de Dios
Cada cuarto domingo de septiembre se celebra el Día Nacional de la Biblia, una jornada que invita a leer, compartir y poner en práctica el mensaje de las Escrituras.
La fecha fue establecida en 2004 mediante un acuerdo entre la Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa y las Iglesias Evangélicas presentes en Argentina.
Durante septiembre, conocido también como el Mes de la Biblia, iglesias, familias y comunidades encuentran una oportunidad para acercarse de manera especial a la Palabra de Dios.
La celebración no se limita a leer un texto. Para los cristianos, la Biblia es una guía para la vida, una fuente de esperanza y un camino para conocer a Dios y a Jesucristo.
Su mensaje también invita a mirar al otro, acompañar, servir y compartir una palabra de aliento con quienes más lo necesitan.
El Día Nacional de la Biblia puede ser una buena oportunidad para volver a abrir las Escrituras, ya sea en casa, en comunidad o de manera personal.
Leer la Biblia, reflexionar sobre su mensaje y llevarlo a la vida cotidiana son algunas de las formas de celebrar esta fecha.
Para la fe cristiana, las Escrituras hablan de Cristo y contienen el mensaje de salvación. Por eso, más que una celebración de un día, el Mes de la Biblia propone recuperar el valor de una Palabra que busca iluminar, transformar y dar esperanza.