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El juicio oral y público a la jueza Laura Buyatti comenzará el 23 de mayo

Así lo resolvió el Consejo de la Magistratura, constituido en Jurado de Enjuiciamiento. La denuncia contra la magistrada fue presentada por los procuradores de la provincia por los delitos de amenazas agravadas y abuso de poder de autoridad.

El Consejo de la Magistratura, constituido en Jurado de Enjuiciamiento,  informó este martes fijó fecha de inicio del Juicio oral y público a la jueza Laura Buyatti, en el marco de la causa “Señores Procurador General y Procurador General Adjunto  S / Acusación C/ Dra. Laura Verónica Buyatti –Jueza de Niñez Adolescencia y Familia N° 1 de Villa Ángela. “. Expte N° 279/23.

El proceso comenzará el 23 de mayo, a partir de las 9, en la sede del Consejo de la Magistratura y Jurado de Enjuiciamiento ubicada en la Calle América N° 117 de Resistencia. La denuncia contra la jueza Buyatti fue presentada el 8 de febrero pasado, por los procuradores de la provincia por los delitos de amenazas agravadas y abuso de poder de autoridad, arts. 7°. Inc. e)  y el 8°.Inc. F Ley 33-b, en función del artículo 154 de la Constitución Provincial.

Al mismo tiempo, el 7 de marzo, por resolución N° 332/ 23 se admitió formalmente la acusación y se suspendió preventivamente a la magistrada.

El Jurado de Enjuiciamiento está conformado por los siguientes miembros: presidente, Héctor Daniel Zalazar; miembros: Íride Isabel María Grillo; Gloria Beatriz Zalazar; Ana Mariela Kassor; Jessica Yanina Ayala; Edgardo Gabriel Reguera  y Carim Antonio Peche.

Pasos por seguir

En primer lugar, se leerá la acusación y luego se procederá a incorporar, por lectura, las pruebas (instrumentales e informativas) y se les tomará declaración a los testigos. Seguidamente se pasará  a un cuarto intermedio para luego continuar en otra audiencia con los alegatos de las partes. Finalmente se fijará la fecha para la lectura de la sentencia que podrá ser condenatoria o absolutoria.

Es importante resaltar que el propósito del juicio político no es el castigo del funcionario. Solamente se limita a destituir al juez o jueza, por eso se lo denomina “juicio político” pues no es un juicio penal. De todas maneras, las reglas del debido proceso tienen “significativa relevancia”, explicaron desde el cuerpo.

Fuente: Agencia Foco

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Tiene 27 años, trabaja con Bizarrap desde los 21 y contó cómo es el verdadero detrás de escena

En el cuarto donde se graban las BZRP Music Sessions no hay lugar para el error. Desde la mirada externa todo parece simple: un artista, un micrófono, Bizarrap en la compu y cámaras que graban. Pero para que existan esos minutos que se vuelven virales, hay un detrás de escena en el que se vive la tensión de que todo funcione a la perfección.

En diálogo con La Viola, el director audiovisual Pedro Colmeiro abrió una ventana al mundo casi desconocido del fenómeno del productor de Ramos Mejía que con su música y sus videoclips se convirtió en un furor mundial.

A sus 27 años, Pedro ya trabajó con grandes figuras no solo del ambiente musical sino también del fútbol y la industria del entretenimiento. Junto a Bizarrap formó parte de 15 sesiones entre las que se encuentran las más exitosas: BZRP Music Sessions #52 con Quevedo y la BZRP Music Sessions #53 con Shakira.

“Yo era un pibe de Mercedes que no tenía ningún tipo de contacto”, recordó él por la ciudad bonaerense en la que nació. Desde chico se esforzó para cumplir sus sueños, viajaba todos los días a Capital Federal para estudiar la carrera de producción y su primer gran acercamiento fue cuando consiguió a sus 19 su primer trabajo en Showmatch.

Cuando se define a sí mismo, Pedro reconoce que es un apasionado por el trabajo y que su exigencia siempre lo llevó a dejar todo de sí. Por eso, no es casualidad que su talento haya llegado a los ojos de la mánager de Bizarrap que después de conocerla en una fiesta Bresh le hizo una llamada que cambió para siempre el rumbo de su vida laboral -y personal-.

“Un día me llamó y me dijo: ‘Che, ¿estás para hacer el backstage de una sesión?’ Y ahí arranqué”, contó sobre cómo fue su primer acercamiento al mundo del productor musical. En ese momento, Pedro tenía 21 años y este paso en su carrera era toda una “novedad” hacer una producción audiovisual para un artista.

El detrás de las BZRP Music Sessions

Desde que empezó con este trabajo, Colmeiro se dedicó a “hacer la tarea”, tal como él mismo lo definió. Con el objetivo de conocer a fondo la estética de Bizarrap, se encargó de aprender mirando cada una de las sesiones que ya estaban publicadas en YouTube para entender la edición, el ritmo, las capas y los efectos que hacen únicos a estos videos.

Biza editaba todo. Pero él también hacía la canción, la mezclaba, se fijaba que el máster estuviera perfecto. Hacía producción de fotos, y viajaba. Entonces tenía que delegar algo”, explicó Pedro por la cantidad de roles que ocupaba el artista.

Fue por eso, que le dieron el trabajo de encargarse de la edición de los videos. Para la sesión con Quevedo fue la primera vez que Pedro se animó a mostrarle su trabajo a Bizarrap. “Nos juntamos a cenar y le dije: ‘Mirá armé esta maqueta’. Me respondió: ‘Che, está muy buena, estamos cerca’. Eso hizo que se destrabe algo en mí, porque supe que no solamente podía estar en la grabación sino también en la edición”, explicó en su charla con La Viola.

Ese cuarto cian es casi un santuario. Tiene reglas, planos que no se tocan y una estética que define a Bizarrap como marca. “Hay cosas que no se pueden cambiar”, aseguró . Si bien las sesiones parecen libres, todo está milimétricamente pensado: qué cámara usa el artista, a qué lente mira y cómo se mueve en el lugar. “No hay espacio, tenés que ver cómo en ese mínimo lugar el artista puede brillar”, dijo.

Para el público, una BZRP Music Session dura tres o cuatro minutos. Para quienes forman parte del equipo, puede significar meses de trabajo, pruebas y nervios acumulados. “La gente no se imagina lo que hay detrás. Somos un equipo muy talentoso y chiquito. Pero la magia es que se mantenga ese secreto, esa confidencialidad”, expresó Pedro.

Su trabajo en las BZRP Music Sessions de Shakira y Quevedo

“Cuando salí de la grabación de Shakira, me acuerdo que estuve dos días llorando. De golpe estoy llorando porque sale una canción, y es por el trabajo y el estrés que hubo detrás”, relató Pedro Colmeiro sobre el videoclip de la cantante colombiana.

Sobre cómo fue el proceso de grabación, recordó: “Fueron jornadas largas porque tenía que salir todo muy clavado. Además de chiquito me crié escuchando Shakira con mi mamá entonces de golpe estaba grabando con ella y era algo muy divertido”.

La BZRP Music Sessions de Shakira ganó dos Latin Grammy y el videoclip también consiguió un Récord Guiness a la canción latina que más rápido llegó a 100 millones de reproducciones en YouTube, en menos de tres días. También fue la canción latina que más reproducciones tuvo en 24 horas en esa plataforma, con 63 millones de visitas.

En cuanto al furor que se generó a nivel mundial con la Session de Shakira, Pedro reflexionó: “Quizás estoy de vacaciones en otro lugar del mundo que no se habla en español, y en un televisor aparece el video de Shakira. La gente lo mira, canta y sigue con su vida. Pero yo veo eso, que están cantando el tema y digo: ‘Ah, okey, llegamos hasta acá’”.

Actualmente, el video en YouTube de la BZRP Music Sessions #52 con Quevedo -que ganó un Latin Grammy- acumula alrededor de 750 millones de reproducciones. Desde el momento en que se estrenó, se dimensionaba que se trataba de un hit que iba a revolucionarlo todo.

“Salió a principios de julio del 2022 cuando arrancaba el verano europeo. Estábamos en un show en el Lollapalooza París cuando nos enteramos que la canción estaba Top 1 Global”, comentó Pedro por la repercusión que tuvo el tema desde su lanzamiento. Incluso, habló una secuencia que nunca olvidará: “Había una carpa llena de gente que saltaba y gritaba ‘¡quédate!’, hasta se armaban círculos de pogo".

Además de Shakira y Quevedo, Pedro dirigió la Session con Milo J, nominada a un Premio Gardel, y trabajó con artistas como Emilia Mernes y Sebastián Yatra.

Sus inicios en Mercedes y el esfuerzo que lo llevó al éxito

“Empecé a trabajar a los 14 años”, contó Pedro a La Viola sobre el momento en que empezó a construir su camino. También hizo de DJ en cumpleaños de 50 para juntar plata y poder comprarse su primera cámara. Después llegaron los videos de reseñas para Taringa y la decisión de invertir en su sueño: “Cuando terminé el colegio, en vez de irme a Bariloche gasté esa plata para comprarme un lente”.

Durante su primer año de la carrera de producción, Colmeiro viajaba todos los días hasta Capital Federal. Pero detrás de ese esfuerzo, sabía que estaba la posibilidad de cumplir sus metas. “Lo hacía porque tenía miedo de volver a Mercedes a trabajar de algo que no me guste”, expresó. Fue así que a los 19 empezó a trabajar en ShowMatch y poco después sumó experiencias para grabar contenidos para la AFA y la Copa América 2019 junto a la Selección.

Soy un pibe de Mercedes y la verdad que es difícil instalarte en Capital. Necesitás plata. Y en mi familia somos de clase media baja, se trabaja y el punto es valorar las cosas”, recordó por cómo fue ese momento en que empezó a dejar atrás su ciudad para perseguir su pasión.

Su esfuerzo lo llevó no solo a ser parte de las sessions más exitosas de Bizarrap y de otros contenidos del artista. Actualmente también está a cargo de Studio 23, la agencia creativa que fundó junto a un amigo: “Tenemos un equipo increíble, yo sé que si cae una idea ellos la van a saber hacer”.

Más allá de la música, y desde su trabajo en el cruce entre lo audiovisual y el marketing, con su agencia formó parte de campañas de gran impacto para películas argentinas como Muchachos, la película del Mundial y Homo Argentum, que superaron el millón de espectadores.

Fuente: TN

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Tiene 9 años, es fanático de los autos y ya diseña un vehículo con motor V8

Stefano Marconi Sgroi tiene nueve años y arrancó el 2026 en el que, para él, es el mejor parque de diversiones del mundo: un taller mecánico. Mientras que a otros chicos los desvelan las pantallas, a Stefano lo apasionan los motores. No se trata de un simple hobby: hoy está desarrollando su propio auto y quiere estrenarlo este mismo año en una pista profesional.

En un galpón de Villa Ramallo, el pequeño platense actúa como un director de orquesta junto al equipo de DTA Racing, liderado por Ulises Armellini. De aquel primer boceto en papel al inicio del proyecto, Stefano decidió contarle su historia a TN mientras transforma su sueño en metal y fibra de carbono.

“Los autos me empezaron a gustar desde que tengo un año y medio, cuando les pedía a mis papás que me leyeran revistas. Por lo general eran de coches nacionales porque mi abuelo las guardaba. De ahí me empecé a enloquecer con los autos”, dijo. Adrián, su papá, recuerda aquel “clic” con orgullo: “A los dos años miraba por la ventana de la camioneta y nos iba diciendo las marcas de los otros coches. Nos mirábamos con mi señora y no lo podíamos creer”.

Una mente brillante al servicio de la mecánica

Un estudio reveló que Stefano tiene el coeficiente intelectual más alto del país, ubicándose en el 1% de la población mundial. Esta capacidad le permitió estudiar de forma extracurricular y obtener un título de mecánico en La Plata a una edad donde otros recién aprenden a dividir.

“A los cinco años, Stéfano tenía la costumbre de preguntarle a la gente su fecha de nacimiento y te calculaba la edad en base a ese dato. Ahí me di cuenta de que algo raro había, porque nadie le había enseñado matemática todavía. Después recurrí a una clienta de mi empresa que era doctora y me dijo que se le podía hacer un estudio de coeficiente intelectual. Con los resultados, nos dijo que podía absorber mucho conocimiento de golpe por la capacidad que tiene”, contó Adrián con el mismo asombro de aquel día.

El auto que inspiró su proyecto

Para poner en marcha su obra, Stefano viajó desde La Plata hasta Ramallo. “Desde muy chiquito quería hacer mi propio auto. El año pasado contacté al diseñador Matías D’Amico para que me ayudara con el dibujo. Le dije que quería algo inspirado en el Volkswagen Beetle; es mi favorito porque es ligero, tiene una historia increíble e hizo feliz a mucha gente”.

Consciente del personaje del que habla, Stefano cuenta cómo Adolf Hitler fue el impulsor del coche que más le gusta. El dictador, obsesionado con motorizar a las masas, le encargó personalmente a Ferdinand Porsche en 1934 la creación de un “auto del pueblo” que fuera económico y resistente. Aquel proyecto sobrevivió a la guerra, dejando atrás su oscuro origen político para convertirse en el símbolo de diseño más vendido del siglo XX.

“La idea del auto fue mía”, aseguró Stefano. Sin embargo, las circunstancias lo obligaron a ajustar el plan original: “En el proceso corregimos cosas. El chasis iba a ser de aluminio, pero para terminarlo en diez meses no llegábamos con ese material. Por eso, el chasis va a ser de cromo-molibdeno y la carrocería de fibra de carbono”.

La precisión técnica de Stefano no deja de asombrar: “El auto va a tener un motor trasero central para distribuir mejor el peso. Si lo acelerás de golpe, no tenés tantas probabilidades de irte de cola. Pasa mucho con autos como el Ford Mustang: al tener motor delantero tiene todo el torque ahí y atrás es una pluma; cuando lo acelerás, se te va”.

El vehículo va a tener un motor V8 de 4.4 litros de origen alemán, con 400 caballos de fuerza y sistema Twin Turbo para una mejor distribución de la potencia. Su objetivo es claro: que en diez meses el auto esté listo para circular en los autódromos del mundo. “Cuando vean el auto terminado, me gustaría que la gente diga: ‘¡Wow!”.

Su visión sobre la Fórmula 1 y el sueño de Franco Colapinto

A pesar de su edad, Stefano tiene una visión crítica sobre el presente y futuro de la Fórmula 1. “Me gustan los autos de antes; ese motor V10 que te rompía los oídos”, dice quien hoy cursa cuarto grado de la primaria pero que habla como un experimentado espectador de la categoría. Sobre los motores híbridos, es tajante: “Ya no hacen ruido. Además, para sacar el litio de las minas rompen todo el planeta y los camiones que usan para eso son gasoleros”.

Su sueño es conocer a Franco Colapinto: “Me encantaría poder hablar con él y hacerle una entrevista. Él es nuestro referente, ¡un argentino en la F1 después de 20 años!”. Para Stefano, este será un año clave: “Dicen que el mejor motor va a ser el de Mercedes, el que va a tener Franco. El Alpine va a ser una bestia”.

Stefano, en el “Olimpo” del automovilismo nacional

Stefano se mueve entre leyendas. Uno de sus ídolos es Juan Manuel Fangio y mantiene un vínculo estrecho con su hijo Rubén, a quien lo llama “abuelo”. Pero no es el único: también se sentó en la misma mesa con los célebres Horacio Pagani y Oreste Berta.

De Pagani atesora un consejo que lo marcó: “Horacio me dijo que siempre puedo hacer cualquier cosa, pero me quedo con una frase en particular: ‘Si sos el más inteligente y el más rico, vas a llegar hasta cierto lugar, pero si sos humilde, te van a abrir las puertas del infinito y más allá”.

Esa humildad ya lo llevó a cruzar fronteras. Según cuenta Adrián, a los cinco años el intendente de Maranello (sede central de Ferrari) le envió un mensaje por las redes sociales alentándolo a no dejar de soñar. “Tiempo después, el ingeniero Marcelo Fabián Di Matteo llevó personalmente a Italia una hoja escrita por Stefano junto a una carta del gobierno de La Plata. Allá la recibieron con mucho gusto; nos dijeron que lo quieren conocer y que tiene las puertas abiertas para visitar la fábrica”, reveló su padre.

Inspirado en sus mayores ídolos, el nene que asombra al país quiso dejar un mensaje final para otros chicos (y grandes): “Nunca paren de soñar y siempre persigan sus sueños”.

Fuente: TN

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Matías entrenaba para ser campeón de natación y tuvo un accidente en la pileta

La natación es un deporte donde un centésimo de segundo puede cambiarlo todo. Para Matías Bottoni, de 17 años, no fue el tiempo, sino un fatídico segundo en el aire lo que reescribió su historia.

Considerado una de las promesas del deporte argentino, el 10 de mayo de 2025 su vida se detuvo en la pileta del Campeonato Nacional en el Parque Olímpico de Buenos Aires. El joven, que entrenó toda su vida para alcanzar la élite, hoy lucha en un centro de rehabilitación de San Jerónimo Sud, en la provincia de Santa Fe, por recuperar la movilidad que el impacto le arrebató.

Empecé a nadar a los tres años y desde entonces no paré nunca. Hasta el momento del accidente”, contó Matías, con una voz que revela la madurez forzada por la tragedia.

Su vida era la de un atleta de alto rendimiento: “Este último año estaba entrenando a la mañana de 07.30 a 10 y después a la tarde, de 15 a 18. La escuela la hacía en modalidad virtual”.

El día del accidente, Matías se preparaba para disputar la final de los 200 metros mariposa, una carrera que coronaría un esfuerzo de años. El hecho ocurrió mientras practicaba una de las largadas.

“El 10 de mayo me encontraba en la competencia, en la entrada en calor. Estaba previo a competir, practicando una partida larga de la conejera. Mientras estaba en el aire, antes de caer, un nadador se cruza por donde no debería y yo me golpeo en la cabeza contra lo que sería su cintura lumbar. En ese momento caí a la pileta sin tener movilidad y pasé a no sentir gran parte de mi cuerpo”, relató Matías a TN.

El impacto fue devastador: se fracturó la sexta vértebra cervical y sufrió una lesión medular grave, quedando paralizado del pecho hacia abajo. “Sentía mucho dolor en el cuello. Y son sensaciones raras, porque uno cuando deja de sentir el cuerpo es desesperante. No sabés qué está pasando en el momento. Yo nunca perdí la conciencia y y lamentablemente registré todo lo que pasaba y experimenté las sensaciones que no son de agrado”, recordó.

Su primera angustia fue elemental: “Yo le preguntaba constantemente a los médicos si iba a volver a caminar, porque lo primero que me di cuenta es que no podía mover la pierna de ninguna manera, ni la sentía. Así que esa era mi mayor preocupación en ese momento”, agregó.

La odisea de la familia

La madre de Matías, Valeria Grimaux, precisó que aquel día, al llegar a Buenos Aires, el diagnóstico fue un balde de agua fría. “Nos habían dicho que tenía fracturada la sexta vértebra cervical y que estaba muy comprometida su salud. Estaba en estado crítico y la operación debía ser de urgencia”, recordó.

La operación era de vida o muerte, y su costo inicial, impagable. “Fue muy difícil ese momento. Porque nos dijeron que la cirugía salía 60 millones de pesos y nosotros no sabíamos de dónde íbamos a sacar la plata en tan pocas horas", confesó Valeria.

La solidaridad de la gente fue crucial: “Realmente le tenemos que agradecer a la gente, si no fuera por ellos Matías no estaría con vida. Hicieron una campaña y gracias a eso se juntó el dinero”.

El accidente no solo afectó al adolescente, sino que dividió a la familia oriunda de Rosario. “Nuestra vida cambió por completo”, dijo Valeria. “No estoy trabajando, estoy acá con Mati todo el tiempo... Mi esposo (Luciano) se arregla con mi hijo más chico por el colegio y además, están viviendo en Rosario. O sea que la familia está dividida, uno por un lado, otro por otro lado, es muy difícil todo”.

Valeria y Martina, la novia de Matías, conviven en una casa en San Jerónimo Sud, cerca del centro de rehabilitación, y se turnan para acompañarlo 24 horas. “Estamos con Matías continuamente, o sea, él mientras está en rehabilitación, nosotros no estamos con él, pero sí durante todo el día 24 horas”.

La ardua rehabilitación: volver al agua como paciente

Luego de ser trasladado del Hospital Italiano al Fleni y, finalmente, al centro de rehabilitación Prepa en San Jerónimo Sud, Matías comenzó su titánica lucha. Los médicos habían pronosticado que quedaría cuadripléjico. Hoy, Matías demuestra una fuerza que desafía el diagnóstico.

“Me habían dicho que iba a quedar cuadripléjico y ahora Mati está recuperándose con rehabilitación, ya puede controlar su tronco, mueve su brazo y está trabajando el movimiento de sus dedos”, contó Valeria con esperanza.

La rehabilitación del adolescente es una jornada extenuante que va de ocho de la mañana y termina a las 18.30, de lunes a viernes, y consiste en un equipo médico multidisciplinario.

Por un lado practica hidroterapia. “Volver a entrar a una pileta, después de lo que me pasó, es algo que me llevó algunas semanas, sobre todo pensarlo y tratar de afrontarlo, porque bueno, al ser el accidente en el agua, volver al medio es algo impactante también,” admitió Matías. Su mamá agregó: “Para Mati era también un desafío. Por eso es una de las cosas más importantes que él haya podido volver.”

El joven también practica kinesiología y gimnasio, enfocado en la estimulación y fortalecimiento. Y terapia ocupacional, encargada de la recuperación de la motricidad fina y el fortalecimiento del tronco y los brazos.

“Es difícil de llevar, tedioso, porque es algo que no estoy acostumbrado y que me cambió la vida por completo en cuanto a lo que yo venía haciendo”, confesó Matías. A pesar de los altibajos, su motivación es firme: “Me motiva a seguir la gente que me mensajea. Quiero volver a caminar y recuperarme”.

El futuro indefinido: “No sé hasta dónde puedo llegar”

Los avances de Matías son innegables. “Hasta ahora logré recuperar movilidad en los brazos. El fortalecimiento es algo de control de lo que sería el tronco, porque eso antes no lo tenía y algo de motricidad fina, pero todavía queda mucho por seguir trabajando”, detalló el joven.

Sin embargo, el camino es largo y sin un final claro. “Los médicos dicen que son de seis meses a un año. Es la etapa más importante de la recuperación y después sería mucho tiempo más, pero nunca se sabe. No lo sabemos”, explicó Valeria.

Matías vive el día a día. “Es una etapa muy, muy larga y de tiempo indefinido. No sé hasta donde puedo llegar y nadie me lo puede decir”, indicó.

Por ahora, su mayor preocupación no es la competencia, sino la vida: “Estoy más enfocado a lo que es mi recuperación y sí, por supuesto que solo aspiro a recuperarme por completo. Pero bueno, estoy viviendo el día a día y tratando de no pensar tanto en eso”.

En la casa de San Jerónimo Sud, la fe se renueva cada día. La familia de Matías, ese círculo de amor y contención, sigue firme, acompañada por la inmensa ola de solidaridad que, como dice su madre, “si no fuera por la gente, Matías no estaría con vida”. La batalla es larga, pero el campeón está de vuelta en su elemento, luchando por el milagro de volver a moverse.

Fuente: TN

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