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Día de la Bandera del Chaco: por qué se conmemora cada 19 de septiembre
Cada 19 de septiembre, el aire del Chaco se viste de orgullo. No es una fecha más en el calendario: es el día en que celebramos a nuestra Bandera Provincial, el paño que abraza nuestra historia, abraza nuestra tierra fértil y rinde homenaje a la diversidad de nuestra gente.
Presentada oficialmente un día como hoy pero en 2007, la enseña chaqueña es el reflejo vivo de quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde caminamos como pueblo.
El nacimiento de un símbolo de todos
La historia de nuestra bandera comenzó a escribirse con la Ley Provincial N.º 4892, que impulsó la búsqueda de un diseño único, sencillo y cargado de significado. A través del Decreto N.º 1160/07, se convocó a un Concurso Público Provincial al que se presentaron 43 propuestas llenas de pasión e ideas.
Un jurado de especialistas en historia, arte y vexilología —presidido por la Vicegobernación y con la participación de instituciones emblemáticas como la Junta de Estudios Históricos del Chaco y el Museo “Ichoalay”— tuvo la tarea de elegir la obra que nos representaría para siempre. Mediante el Decreto N.º 1795/07, el diseño del chaqueño Orlando Mario Gadotti se consagró ganador, mostrándose al mundo por primera vez el 19 de septiembre de ese mismo año.
Un lienzo que habla de nuestra tierra y nuestra gente
Cada color, cada línea y cada figura de nuestra bandera guarda una historia que emociona. Está dividida en tres franjas verticales que combinan nuestra identidad local con el sentimiento nacional:
- Franja Verde (izquierda): El alma de nuestro monte nativo, la inmensidad de nuestros campos productivos y la esperanza inquebrantable de nuestra gente.
- Franja Blanca (centro): La pureza del algodón, el "oro blanco" que marcó el desarrollo industrial y económico de la provincia, fusionado con el blanco de la patria.
- Franja Azul Celeste (derecha): El agua de los ríos que nos abrazan y riegan la geografía chaqueña, reafirmando nuestro compromiso federal.
En el corazón de la bandera, los detalles cuentan quiénes somos:
- El Sol de Oro Pleno: Brilla en la parte superior con sus 32 rayos, idéntico al de la Bandera Nacional. Representa nuestra calidez, la calidez de nuestra gente y la luz del federalismo.
- El Arado Mancera: Ubicado en la franja blanca, es un homenaje al trabajo duro y a las familias pioneras. Rescatado de la historia provincial desde 1888, es un rasgo único: el Chaco es la única provincia argentina que lleva un arado en su bandera.
- Las 25 Estrellas de Oro: Rodean al arado en un círculo perfecto. Representan a los 25 departamentos chaqueños en pie de igualdad, simbolizando la unión y la convivencia armónica entre criollos, pueblos originarios e inmigrantes que construyeron esta provincia.
Flamear con orgullo
Por norma institucional, la Bandera del Chaco flamea y preside junto a la Bandera Nacional cada acto oficial y cada edificio público. Pero su verdadero lugar de honor está en las escuelas, en los barrios y en el corazón de cada chaqueño.
Hoy, al levantar la mirada y ver flamear el verde, el blanco y el celeste, no solo vemos colores: vemos el sudor del trabajo, la belleza de nuestra naturaleza y el abrazo de una provincia que se proyecta con fuerza hacia el futuro. ¡Feliz Día de la Bandera del Chaco!
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Una cafetería de Resistencia quedó entre las 100 mejores del país
Una cafetería de Resistencia logró destacarse a nivel nacional. Se trata de Almendro, un emprendimiento chaqueño que fue seleccionado entre las 100 mejores cafeterías de Argentina.
La elección se realizó a través de un proceso que incluyó una etapa de votación del público y una evaluación de jurados especializados. Según explicó Gabriel, propietario de Almendro, los votos de los clientes representaron el 30% del resultado, mientras que el 70% restante correspondió a la evaluación de los jurados, quienes visitaron los establecimientos de manera confidencial.
La noticia sorprendió al equipo, que recibió la confirmación con entusiasmo y compartió el reconocimiento con sus familias, trabajadores y clientes.
Apenas dos años de historia
El reconocimiento adquiere una dimensión especial debido a la corta trayectoria del emprendimiento. Almendro cumplió recientemente dos años desde su apertura y fue seleccionado junto a cafeterías con una trayectoria más extensa y presencia en distintas ciudades del país.
Desde sus comienzos, el objetivo del equipo estuvo centrado en ofrecer una experiencia que fuera más allá del café.
“Buscamos la excelencia en la experiencia del cliente”, explicó Gabriel, quien destacó el trabajo cotidiano para mejorar la propuesta del local.
La distinción tuvo su momento central en Buenos Aires, donde representantes de Almendro participaron de una gala junto a referentes de cafeterías de distintos puntos del país.
Un premio que también celebraron los clientes
El reconocimiento fue recibido como propio por muchos de los clientes que acompañaron al emprendimiento desde sus primeros meses. Al regresar a Resistencia, varias personas se acercaron al local para felicitarlos.
Actualmente, Almendro también trabaja junto a otras cafeterías de especialidad de Resistencia para organizar actividades y fortalecer el crecimiento del sector en la ciudad.
Con apenas dos años de historia, el emprendimiento chaqueño consiguió así un lugar entre las 100 propuestas cafeteras reconocidas a nivel nacional.
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Tiene 13 años y comenzará una maestría en Nueva York
Con apenas 13 años, Joe Petraro-Hyppolite se prepara para dar un nuevo paso en su particular recorrido académico. El adolescente de Long Island, Nueva York, fue aceptado en un programa de maestría de la Universidad de Nueva York (NYU), que comenzará el próximo otoño boreal.
Su trayectoria comenzó a llamar la atención cuando tenía 10 años y obtuvo 1.590 puntos sobre un máximo de 1.600 en el SAT, una prueba estandarizada utilizada en Estados Unidos como parte del proceso de admisión a universidades. Un año después, a los 11, terminó la escuela secundaria.
Actualmente estudia una carrera de grado en la Universidad Estatal de Luisiana (LSU) y tiene previsto finalizarla en mayo del próximo año. Después se trasladará a Nueva York para comenzar sus estudios de posgrado.
Una maestría vinculada al deporte y las ciencias
El programa que realizará en NYU estará orientado a la gestión deportiva e incluirá además contenidos relacionados con kinesiología y biología.
“Mi maestría va a ser en gestión deportiva, pero además también kinesiología y biología”, explicó Joe durante una entrevista con la televisión neoyorquina.
El adolescente señaló que esas áreas están vinculadas con sus intereses y sus planes para el futuro. Sin embargo, su objetivo a largo plazo es dedicarse a la paleontología.
Una trayectoria académica poco habitual
Joe también contó que su coeficiente intelectual, según afirmó, es de 168. Por su corta edad y su recorrido académico, suele ser comparado con personajes de ficción conocidos por su inteligencia excepcional, algo que el propio adolescente toma con humor.
Su camino educativo tampoco fue lineal. Fue diagnosticado con síndrome de Tourette y en un momento de su trayectoria asistió a clases de educación especial.
Su madre, Anne Petraro-Hyppolite, aseguró que todavía le resulta difícil dimensionar los logros de su hijo. “Le encanta aprender. Es como una esponja”, sostuvo.
Mientras se prepara para comenzar la maestría, Joe reconoce que el nuevo desafío le genera nervios, aunque también entusiasmo. “Sí, ¿quién no lo estaría? Pero también estoy entusiasmado, porque se abren puertas nuevas”, expresó.
Si mantiene el cronograma previsto, podría terminar su maestría aproximadamente a la edad en la que en Estados Unidos podrá comenzar a tramitar su licencia de conducir.
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Baila, actúa y habla con las manos: la historia del artista que lleva la Lengua de Señas a las redes
La danza fue parte de la vida de Christian González Costa durante casi dos décadas. A sus 42 años, lleva 18 años como bailarín y actor, una trayectoria que incluye trabajos en el Parque de la Costa, coreografías para distintos boliches y participaciones en espectáculos porteños.
Pero hace aproximadamente dos años decidió llevar a las redes una forma muy personal de vivir el arte: combinar la música, el baile y la actuación con la Lengua de Señas Argentina (LSA).
La idea nació en su propia familia. Christian es hijo de personas sordas y durante años compartió esta manera de comunicarse principalmente en su casa.
“Lo hacía más con mi mamá, con mis hermanos, mostrándoles a ellos y a ellos les encantaba. Hasta que también empecé a mostrárselo a amigos”, contó en una entrevista con medios nacionales.
Lo que comenzó como una experiencia familiar fue creciendo hasta convertirse en una propuesta que llegó a las redes sociales. La respuesta de personas sordas que ya conocía y de otras que descubrieron sus videos lo motivó a continuar.
“Más allá de que a mí me guste hacerlo artísticamente, lo estoy haciendo para ellos”, explicó.
Arte que busca ser accesible
A través de sus videos, Christian busca acercar el canto, la danza y la actuación a personas que muchas veces encuentran dificultades para acceder a diferentes expresiones culturales.
Su propuesta combina el lenguaje artístico con la expresión corporal y la Lengua de Señas, y pone en primer plano una pregunta sobre la accesibilidad: ¿qué ocurre cuando una parte de la sociedad no puede disfrutar de una canción, una obra o un espectáculo en las mismas condiciones que los demás?
Para Christian, las redes se convirtieron en una herramienta para mostrar que existen otras formas de acercarse al arte y generar espacios de inclusión.
Una fecha para visibilizar derechos
Cada 19 de septiembre se conmemora en Argentina el Día Nacional de las Personas Sordas, una fecha vinculada a la sanción, en 1885, de la Ley 1.662, que estableció la creación del primer Instituto Nacional para Sordomudos, actualmente denominado Escuela Profesor Bartolomé Ayrolo, en Villa Devoto, Ciudad de Buenos Aires.
La fecha también permite poner en agenda los derechos, la identidad y las barreras que todavía enfrentan las personas sordas para acceder a distintos ámbitos de la vida social y cultural.
En ese escenario, el trabajo de Christian suma una mirada desde el arte: transformar una experiencia que nació en su familia en una propuesta que busca que más personas puedan escuchar con los ojos y disfrutar de la música a través del movimiento y las manos.