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De odontólogo a mundialista: la historia de Pablo de Celis, el único argentino en el Mundial de Apnea

Cuando nombraron a la Argentina por los parlantes, Pablo de Celis avanzó con la bandera celeste y blanca entre las manos. La ceremonia inaugural del Mundial de Apnea -el deporte de contener la respiración bajo el agua-, estaba lejos de la grandilocuencia olímpica. Todo ocurría alrededor de una pileta en Budapest, Hungría. Sin embargo, para él, aquel momento tuvo una dimensión enorme.

A pocos metros estaba su esposa grabándolo con el celular. Alrededor, más de 260 deportistas de 60 países compartían nervios, expectativas y años de preparación. Pablo era el único argentino presente.

Semanas después, todavía le cuesta dimensionar lo que vivió. No solo porque compitió con algunos de los mejores apneístas del mundo, sino porque llegó hasta ahí desde una realidad muy distinta a la de los deportistas profesionales.

Pablo es odontólogo desde hace más de 14 años. También es instructor de buceo y apnea en la escuela Cetáceos, que este año cumple 25 años de actividad en Bahía Blanca. Su rutina se reparte entre el consultorio, las clases, los entrenamientos y la vida familiar. La apnea, explica, nació como una pasión vinculada al agua y terminó convirtiéndose en un desafío deportivo de alto rendimiento.

“Todo esto de competir en la apnea es algo secundario porque obviamente yo no vivo de dar clases de apnea ni de buceo. Todo lo hago porque me gusta y porque tomé la decisión de entrenarlo seriamente”, cuenta Pablo a TN.

Hace poco más de tres años comenzó a prepararse junto a su entrenador, Ricardo Montans. El proceso fue paciente. Sin atajos. Como suele paras en un deporte donde cada avance exige tiempo, adaptación y conocimiento del propio cuerpo.

Los resultados empezaron a llegar durante 2025. Varios récords nacionales le permitieron obtener la clasificación para el Mundial de Apnea en piscina organizado por AIDA Internacional, la máxima cita de la especialidad.

Para muchos, la apnea es una disciplina desconocida. Pablo la define de manera sencilla: “Básicamente es aguantar la respiración voluntariamente durante un tiempo o una distancia determinada”.

Pero detrás de esa definición simple existe un universo complejo. Hay pruebas de profundidad en el mar, modalidades estáticas y dinámicas en piscina, competencias donde los deportistas recorren largas distancias bajo el agua sin respirar y otras donde permanecen inmóviles durante varios minutos.

La preparación tampoco se parece a la de otros deportes. El bahiense entrena tres veces por semana en la pileta. También realiza sesiones de gimnasio, practica yoga y dedica tiempo a ejercicios de relajación, meditación y mindfulness. Incluso incorporó acompañamiento psicológico para trabajar la presión de la competencia.

“También hay que entrenar la mente. Los nervios y el estrés a veces no te dejan progresar. Entonces uno tiene que aprender a manejar todo eso”, señala.

No es casual. En la apnea, el aspecto mental ocupa un lugar central. “Cuando uno está aguantando la respiración ya viene de un trabajo previo de relajación. Tratás de llegar al agua con la mente lo más despejada posible. Después empiezan las ganas de respirar y ahí comienza un trabajo exclusivamente mental”, sostiene.

Ese diálogo interno, invisible para quienes observan desde afuera, es una de las claves de la disciplina. Los apneístas aprenden a reconocer las señales de su cuerpo, a convivir con las contracciones y a administrar la energía sin entrar en estados de ansiedad o tensión.

“Uno va conociendo esas sensaciones. Ya las entrenó antes. Ya sabe qué puede pasar. Entonces las acompaña sin asustarse”, resume.

En Budapest, esa preparación fue puesta a prueba desde el primer día. La modalidad de dinámica con bialetas inauguró su participación en el campeonato y también representó el desafío más difícil.

“Fue la disciplina más dura porque era la primera vez en un Mundial. Estaban los nervios, la ansiedad, las cosquillas en la panza. Uno trata de concentrarse y relajarse, pero a veces la situación te sobrepasa”, admite Pablo.

Aun así, consiguió una actuación destacada de 144 metros y una tarjeta blanca, la certificación que valida oficialmente el intento.

Con el paso de los días fue ganando confianza. Alcanzó 132 metros en dinámica sin aletas y luego llegó uno de los momentos más importantes de la semana: la prueba de apnea estática. Allí permaneció más de cinco minutos bajo el agua.

“Fue un logro muy importante para mí porque venía siendo una barrera bastante dura. La apnea estática es una disciplina muy mental y lograr pasar esos cinco minutos significó mucho”, cuenta orgulloso.

La recompensa definitiva llegó el sábado. En dinámica con monoaleta recorrió 183 metros y estableció un nuevo récord nacional absoluto. “Fue la frutilla del postre. Una satisfacción enorme. Sentí que fui evolucionando durante todo el Mundial”, dice el mundialista.

Más allá de los resultados, hubo otra escena que lo marcó profundamente. Mientras competía, familiares, amigos y conocidos seguían las transmisiones en vivo por internet desde la Argentina: “Muchos me escribían diciendo: ‘Pero ese es Pablo’. Me veían ahí, en una competencia mundial, y les llamaba la atención porque soy el mismo que está todos los días con ellos. Eso también emociona”.

Quizás ahí resida la dimensión más humana de esta historia. Porque detrás del atleta que recorrió 183 metros bajo el agua sin respirar sigue estando el odontólogo que atiende pacientes, el instructor que da clases y el hombre que construyó su camino lejos de los grandes centros deportivos.

Un camino hecho de constancia, disciplina y pequeños avances. “Yo siempre digo que en este deporte no hay que apurarse. No se pueden saltear etapas. Lo mejor es crecer de manera paulatina, con pasos pequeños. Es el camino más largo, pero también el más seguro”, explica.

En un Mundial donde se rompieron récords planetarios y participaron algunas de las máximas figuras de la apnea, Pablo de Celis regresó a Bahía Blanca con una marca nacional, una experiencia irrepetible y la certeza de haber cumplido un sueño que parecía lejano.

El único argentino en Budapest no volvió con una medalla. Volvió con algo que, para quienes dedican años a perseguir objetivos improbables, suele tener un valor similar: la confirmación de que todo el esfuerzo había valido la pena.

Fuente: TN

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La UNNE desarrolla un modelo para anticipar qué calles de Resistencia podrían inundarse

Un proyecto de investigación de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) logró reproducir mediante simulaciones el escurrimiento del agua de lluvia en un sector de Resistencia, con una diferencia aproximada de 1,5 centímetros respecto de las mediciones utilizadas para comprobar los resultados.

El trabajo se desarrolla en la Facultad de Ingeniería y está a cargo de Joaquín Ríos Mellone, estudiante de quinto año de Ingeniería Civil e integrante del Laboratorio de Mecánica Computacional. La investigación cuenta con una beca de pregrado de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE y la dirección de los doctores Javier Luis Mroginski y Hugo Guillermo Castro.

El objetivo es desarrollar una herramienta que permita conocer cómo circula el agua por las calles durante una tormenta y, a futuro, anticipar qué sectores urbanos podrían sufrir anegamientos.

Una ciudad donde pocos centímetros hacen la diferencia

Resistencia presenta características geográficas que dificultan la predicción del recorrido del agua. Al estar ubicada sobre el valle de inundación del río Paraná, cuenta con una topografía de escasa pendiente.

En ese contexto, pequeños errores en la información sobre la altura del terreno pueden generar diferencias importantes en las simulaciones.

Para abordar el problema, los investigadores utilizan ANUGA, un programa informático de acceso libre que permite representar el movimiento del agua sobre una superficie. El terreno se divide en miles de pequeñas áreas triangulares, en las que se calcula la cantidad de agua acumulada y la dirección de su desplazamiento.

El equipo también incorporó funciones para representar cómo las bocas de tormenta captan el agua que circula por las calles.

Cómo comprobaron los resultados

La primera zona estudiada abarca aproximadamente cinco hectáreas en el sector de la calle San Lorenzo. Allí se contaba con mediciones detalladas de las alturas del terreno y registros de siete tormentas ocurridas en 2007.

Esos datos permitieron comparar las alturas de agua observadas con las obtenidas mediante las simulaciones.

La diferencia aproximada de 1,5 centímetros representa un resultado favorable para esta etapa del estudio, aunque los investigadores remarcaron que todavía deben determinar los límites de aplicación del modelo.

Entre las dificultades pendientes se encuentran la antigüedad de los datos topográficos y la falta de representación del recorrido del agua dentro de los conductos subterráneos.

La próxima etapa: estudiar una cuenca más extensa

El equipo prevé aplicar la herramienta en la cuenca Cisterna de Resistencia, un sector de entre 40 y 50 hectáreas. El análisis permitirá comparar las condiciones de 2007 con las actuales y evaluar cómo influyeron el avance de la urbanización y los cambios en el uso del suelo.

También se buscará comprobar el comportamiento del modelo ante tormentas más intensas que las utilizadas en las primeras pruebas.

Además de su posible aplicación en ciudades, la herramienta podría utilizarse en zonas rurales para estudiar la dirección y velocidad del agua en una cuenca y estimar el material que puede arrastrar.

El desarrollo todavía requiere pruebas y datos actualizados, pero representa un avance en el uso de herramientas computacionales para estudiar el agua de lluvia y mejorar la planificación urbana.

Fuente: UNNE Medios.

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Estos celulares podrían quedarse sin WhatsApp en noviembre de 2026: revisá si está el tuyo

WhatsApp continúa actualizando sus requisitos técnicos y algunos teléfonos antiguos podrían dejar de ser compatibles con la aplicación. Entre los dispositivos que conviene revisar aparecen modelos de Samsung, Motorola, LG y Sony que ya no reciben actualizaciones oficiales.

La lista difundida por La 100 incluye los siguientes equipos:

Samsung: Galaxy S3, Galaxy S4 Mini, Galaxy Note 2, Galaxy Core, Galaxy Trend y Galaxy Trend Lite.

Motorola: Moto G de primera generación, Moto E de primera generación y Droid Razr HD.

LG: Optimus G, Optimus L5, Optimus L7, Optimus F7, Lucid 2, Nexus 4 y G2 Mini.

Sony: Xperia Z y Xperia SP.

Qué hay que revisar antes del 1 de noviembre

La fecha mencionada en la publicación es el 1 de noviembre de 2026. Sin embargo, la compatibilidad depende de los requisitos oficiales del sistema operativo: WhatsApp exige Android 6.0 o posterior desde septiembre de 2026, mientras que el requisito para iPhone será iOS 15.5 o posterior desde el 30 de noviembre.

Por eso, antes de concluir que un teléfono dejará de funcionar, hay que revisar qué versión tiene instalada y si admite una actualización.

Cómo proteger los chats

Si el equipo ya no puede actualizarse, conviene preparar la migración a otro teléfono compatible. Para evitar perder conversaciones, fotos y documentos, se recomienda realizar una copia de seguridad desde Ajustes, dentro de la sección Chats de WhatsApp.

La cuenta no desaparece automáticamente por el cambio de compatibilidad: el problema es que el dispositivo antiguo puede dejar de ejecutar la aplicación.

Revisar el sistema operativo y guardar una copia de los chats son los pasos principales para evitar inconvenientes.

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Lunes con cielo despejado en Resistencia: la máxima llegará a los 23 grados

El último lunes de octubre comenzó con cielo despejado y una temperatura de 13,1 °C en Resistencia. Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la máxima llegará a los 23 °C durante la tarde, cuando se espera que aumente la nubosidad.

Durante las primeras horas del día, la humedad se ubicó en el 89%, la presión atmosférica fue de 1014 hectopascales y los vientos soplaron desde el sudeste a 6 kilómetros por hora. La visibilidad, en tanto, alcanzó los 15 kilómetros.

Para la tarde se prevé cielo parcialmente nublado y una temperatura máxima de 23 °C. Por la noche, el termómetro descenderá hasta los 17 °C.

De acuerdo con el pronóstico, las condiciones serán similares durante el martes, aunque se espera que las temperaturas comiencen a subir progresivamente a lo largo de la semana.

De esta manera, Resistencia tendrá una jornada con temperaturas moderadas y sin cambios bruscos previstos en el panorama meteorológico informado.

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