Redes Sociales

Nacionales

Al poder económico le preocupa más el regreso de Cristina Kirchner que el cumplimiento de la meta fiscal

A comienzos de esta semana un importante funcionario del área económica le transmitió por teléfono al ejecutivo de un banco de Nueva York que Nicolás Dujovne acababa de anunciar que por sexto trimestre el Gobierno cumplió la meta de reducción de déficit fiscal, y le comentó que en su opinión el año iba a terminar con un sobrecumplimiento que iba a dejar el déficit más bajo que la pauta del 2,7% del Producto Bruto Interno.

El financista elogió el logro, pero le dijo que lo que ahora más le preocupa no es la cuestión fiscal sino la posibilidad de que Cristina Fernández de Kirchner pueda ganar la elección presidencial del año que viene.

 Un financista dijo esta semana que lo que ahora más le preocupa no es la cuestión fiscal sino la posibilidad de que Cristina Fernández de Kirchner pueda ganar la elección presidencial

El Gobierno se encuentra preso de una típica trampa 22, una situación en la que cualquier alternativa que elija lo termina perjudicando, tal como magistralmente escribió Joseph Heller en la novela de 1961 que fue llevada al cine por Mike Nichols con la actuación de Orson Welles, John Voight, Anthony Perkins y Alan Arkin, entre otros.

La trampa en que se encuentra el Gobierno consiste en que si no reduce el déficit como se comprometió ante el FMI, se queda sin el financiamiento de Christine Lagarde y mucho menos por parte de los privados, con lo cual el modelo macro se acercaría al precipicio; pero si cumple con el ajuste, las consecuencias sociales y políticas pueden poner en serio riesgo la reelección de Mauricio Macri, reabrir el escenario del regreso del kirchnerismo, y eso haría que los que tienen el dinero para prestar e invertir no lo hagan por miedo.

 No cumplir con la meta fiscal llevaría a quedarse sin financiamiento del FMI y la economía se conduciría al precipicio; pero cumplir con el ajuste generaría consecuencias sociales y políticas que pondrían en riesgo la reelección y el regreso del kirchnerismo

La dinámica del perro que se muerde la cola

El rechazo del poder económico al kirchnerismo los lleva a comportamientos que agrandan la posibilidad de que el kirchnerismo vuelva. Un loop. La profecía autocumplida.

Lo dijo claramente Miguel Ángel Broda en un reportaje de Luis Novaresio el lunes pasado. “Si el mundo se da cuenta de que Macri es un paréntesis entre dos peronismos, 2019 va a ser un año en el que no vamos a crecer. Las expectativas de que volvamos a caer en el peronismo son devastadoras para el financiamiento que la Argentina necesita”.

Lo que hasta marzo pasado era una probabilidad remota, desde que se desató la crisis cambiaria viene siendo una alternativa que crece en las apuestas. Lo muestran absolutamente todas las encuestas que circulan, que se sustentan en la sucesión de datos negativos sobre la gestión del Gobierno y en la abrupta caída en la imagen tanto de Mauricio Macri como también de María Eugenia Vidal y de Horacio Rodríguez Larreta.

Además, la alternativa tan temida por el poder económico se proyecta a partir de la serie de malas noticias que se vienen.

A los conocidos espantosos datos oficiales sobre la inflación de junio, sobre el derrumbe de la actividad económica en mayo y sobre la destrucción de puestos de trabajo registrado en lo que va del año, “se nos viene una seguidilla de malas noticias por varios meses”, reconoce con resignación el mismo funcionario.

 “Se nos viene una seguidilla de malas noticias por varios meses”, reconoce con resignación un funcionario del equipo económico

Los indicadores de actividad e ingresos que se vienen

El calendario del Indec marca que el 2 de agosto se conocerá la caída en la actividad industrial de junio; el 15 de ese mes se difundirá la inflación otra vez alta de julio; a la semana siguiente se publicará el dato negativo sobre el nivel de actividad de junio; el 25 de septiembre será noticia la previsible desmejora en la distribución del ingreso; y dos días después se llegará al peor de los datos: los índices de pobreza e indigencia correspondientes al primer semestre de 2018, que de no mediar un milagro van a reflejar un retroceso.

“Quiero que juzguen mi presidencia por cómo avanzamos hacia el objetivo de pobreza cero”, repitió Macri una y otra vez.

Mauricio Macri y Christine Lagarde fueron claros y sinceros en sus recientes apariciones públicas. En el mejor de los casos, la economía retomará la senda positiva a comienzos del año que viene, aunque el Fondo no descarta que en 2019 se prolongue la recesión que comenzó el trimestre pasado.

No sería nada extraño teniendo en cuenta que al ajuste que ya han soportado salarios, jubilaciones y asignaciones familiares, se sumará la profundización del recorte en el gasto público. Con menos consumo, menos gasto público y con la inversión productiva retenida por el miedo a que vuelva el “populismo”, la mejora en la demanda agregada que motorice una reactivación queda acotada al aumento de exportaciones. Aumento que efectivamente viene sucediendo, que hubiera sido más elevado si no fuera por el impacto de la sequía, pero que lejos va a estar de alcanzar a compensar los efectos contractivos de los otros componentes de la demanda agregada.

El recorte en el gasto público no es algo que solo se esté discutiendo con miras al Presupuesto 2019. El recorte ya está sucediendo. En el primer semestre del año los gastos de capital cayeron un 20% en términos nominales, lo que tomando en cuenta la inflación arroja una caída estrepitosa.

Freno de la construcción

Las consecuencias están a la vista. Por ejemplo, la UOCRA estima que en Salta y Jujuy ya hay 8.000 obreros de la construcción sin trabajo, lo que condice con la solicitada que publicó la Cámara Salteña de la Construcción señalando que la disminución y paralización de obras en curso están causando “el consiguiente despido de personal, la alteración de la cadena de pagos, el cierre de empresas y la cancelación o retraso en la entrega de las obras a sus beneficiarios naturales”.

La construcción de viviendas es uno de los rubros más afectados por la suba de las tasas de interés

La construcción de viviendas es uno de los rubros más afectados por la suba de las tasas de interés

Es que el rubro más afectado viene siendo la construcción de vivienda. La partida Vivienda y Urbanismo para el año en curso es de casi $35.000 millones (que abarca vivienda social y plan Procrear), que en términos reales es menos de lo que tenía asignado en 2015 o en 2016.

Considerando un costo promedio de $1.000.000 por vivienda, esa cifra de inversión está muy lejos para que el déficit de vivienda retroceda, lo que se agrava por el hecho de que la mayoría de las provincias utilizan parte o todo el dinero que reciben automáticamente a través del Fondo Nacional de la Vivienda (FONAVI) para gastos corrientes. Son aproximadamente $17.000 millones anuales, que se nutren del impuesto a los combustibles y que tenían destino específico, pero una decisión que tomó Domingo Cavallo en 2001 habilitó a que las provincias reasignen el dinero a otros gastos.

La idea que el Gobierno está intentando imponer a los gobernadores es que las provincias usen el dinero del Fonavi para hacerse cargo de lo que hasta ahora viene haciendo la Nación. Claro que para eso las provincias deberían recortar otros gastos. Es precisamente el objetivo: trasladarles a las provincias parte del ajuste comprometido con el Fondo.

¿Por qué los gobernadores habrían de aceptar algo semejante? Porque si no acuerdan por las buenas, la Casa Rosada amenaza con cortarles por las malas el dinero para obras en la provincia que financia la Nación. Ellos también están encerrados en una trampa 22.

Nacionales

Ni Brasil ni Uruguay: el destino de la Argentina que es ideal para pasar las fiestas hasta 78% más barato

Los argentinos comienzan a planificar dónde pasarán las Fiestas y crece el interés por celebrar Navidad y Año Nuevo en distintos puntos turísticos.

Las consultas para viajar entre el 23 de diciembre y el 2 de enero están lideradas Mar del Plata, seguido por dos destinos internacionales: Florianópolis y Río de Janeiro, según consignó un reporte de la plataforma Booking.com.

Para estas fechas, las familias prefieren realizar escapadas con un presupuesto más acotado, ya que se acercan las vacaciones que ya fueron planificadas con anticipación.

“Los argentinos se encuentran entre las nacionalidades que menos excusas necesitan para viajar. No esperan a casarse o a atravesar grandes hitos en sus vidas para preparar la valija: viajan simplemente por el placer que les genera. Y las celebraciones de Navidad y Año Nuevo representan un momento ideal para hacerlo”, destacó Jimena Gutiérrez, gerente general de Booking.com para Argentina, en diálogo con TN.

Así, quienes decidan pasar Navidad o Año Nuevo lejos de casa requerirán de al menos $676.156 US$467,93 para un paquete de viaje.

Verano 2026: cuánto cuesta pasar las Fiestas en las playas de Brasil y Uruguay

TN realizó un relevamiento entre las principales páginas de reservas y aerolíneas para celebrar fin de año en las playas brasileñas y uruguayas. El período de referencia para la búsqueda fue 29 de diciembre al 2 de enero.

El sondeo incluye paquetes en avión o en ferry (ida y vuelta) sumado a los precios de los alojamientos cuatro estrellas, todo por cinco días:

  • Para volar y alojarse en Río de Janeiro, se requieren $2.101.424 por persona para ese lapso. Pero, el valor es menor cuando viaja una familia (dos adultos y dos menores): $2.022.854 cada pasajero.
  • Hay dos opciones para ir a Punta del Este. Si una pareja opta por un paquete de viaje en avión, tendrá que desembolsar $2.500.375 por persona. Mientras ir en buque el valor desciende 82,17% y sale $1.372.497. Para cuatro personas, el valor en ferry eléctrico totaliza en $843.201.
  • En Florianópolis, los paquetes inician desde los $1.339.063 e incluyen alojamiento en hotel cuatro estrellas, traslado y desayuno.

De Pinamar a Bariloche: cuáles son los precios para viajar en las Fiestas

En el relevamiento, TN analizó los precios para pasar Año Nuevo en los principales destinos turísticos del país y observó que San Carlos de Bariloche es más accesible que viajar a Brasil entre el 29 de diciembre y 2 de enero.

Las plataformas ofrecen paquetes por persona por $1.174.969 para dos adultos y $1.027.790 para una familia tipo.

Así, despedir el año en el sur argentino puede llegar a ser hasta 78% más barato que en las playas de Brasil. No obstante, esta situación se revierte si se planifican vacaciones en la primera quincena de enero.

Otra de las opciones para comenzar 2026 fuera de la gran ciudad es Pinamar. Se ofrecen paquetes desde $777.587 para una familia compuesta por dos menores y dos adultos. Si cada uno se arma su viaje, tendrá que destinar desde $48.800 en pasajes de micro y $423.385 para el alojamiento.

Pero, el destino favorito para pasar las Fiestas es Mar del Plata. Se deben destinar $676.156 por persona. Ese monto contempla pasajes en avión ida y vuelta, alojamiento y desayuno incluido.

En micro, desde la terminal de Retiro, el ticket cuesta $54.800 y un alquiler en un departamento para cuatro personas se ofrece a $514.254. De esta manera, una familia requerirá de $952.654 para estar en estas Fiestas en La Feliz.

Fuente: TN

Sigue leyendo

Nacionales

El “profectivero”: la historia del chofer que convirtió un colectivo de la línea 45 en una pista de baile

Sobre la vereda del playón en Lanús, antes de subirse al colectivo de la línea 45Daniel Arias ya se mueve con ritmo. Es imposible que no lo haga: es bailarín desde los 10 años, profesor de danza urbana, coreógrafo y, desde hace casi una década, colectivero. En redes lo conocen como el profectivero, un híbrido que él mismo inventó para no tener que elegir entre dos mundos que le cambiaron la vida.

“Me encanta bailar y poder hacerlo mientras trabajo en el colectivo fue una idea loca, pero funcionó”, cuenta entre risas. Esa “idea loca” hoy lo tiene viralizado: miles de usuarios lo siguen por sus videos bailando en la terminal, improvisando pasos con el uniforme puesto o ensayando coreografías en sus ratos libres.

Daniel nació artísticamente a los 10 años, cuando descubrió el hip-hop por primera vez a través de un grupo de amigos.

“Después me anoté en una academia y aprendí de todo: popping, afro, reggaetón, dancehall. Hoy doy clases de urbano y mezclo un montón de estilos”, explica a TN.

Su vida fue siempre el baile, pero la calle —y las infinitas complicaciones de su viaje diario hasta el microcentro porteño— lo empujaron hacia otro camino: manejar un colectivo.

“Yo trabajaba en sistemas y me tomaba siempre el 45. Llegaba tarde por los piquetes, por el tránsito, por la inseguridad. Y un día miré al chofer y dije: ‘¿Y si pruebo acá?’”, recuerda. Averiguó, se presentó en la oficina de la línea y quedó. Lo que no imaginaba era que ese trabajo, que para muchos es monótono y pesado, se convertiría en otro escenario para moverse.

La rutina de Daniel es un torbellino: “Me levanto temprano, vengo a trabajar, estoy ocho horas sentadograbo coreos, después vuelvo a casa, como algo y salgo otra vez para ir a dar clases. Y cuando termino, edito los videos… no paro”, cuenta. El baile no es un pasatiempo: es su cable a tierra, su forma de resetear el cuerpo después de horas de manejo.

A diferencia de lo que muchos creen, no baila mientras maneja ni en los semáforos. Las coreografías que se viralizan las graba en sus tiempos de descanso, cuando frena en el playón o cuando termina un turno.

“En los descansos me pongo a bailar. A veces mis compañeros me dicen: ‘Dani, descansá’, pero no puedo. Necesito preparar las coreos del día”, explica entre risas.

Para él, el baile es una extensión natural de su trabajo como chofer: un ejercicio para aflojar tensiones y mantener la motivación. “La calle es jodida, hay que tener paciencia, estar concentrado. Bailar me ayuda a mantenerme bien, a trabajar con buena energía”, reconoce.

Asegura que todo lo que hace lo hace con respeto, y en esto aparece un costado que él mismo quiere aclarar: la relación con sus jefes.

“Estoy muy agradecido con los jefes de la línea. Siempre me tratan con respeto y yo también a ellos. Pido permiso para grabar, no me mando solo, y siempre trabajo bien”, subraya. Cuenta que jamás mezclaría el baile con situaciones que pongan en riesgo su responsabilidad como conductor: “Sé que llevo gente y esa es una responsabilidad enorme. Eso va primero siempre”.

Y entre todo, un orgullo particular: “Tengo el colectivo más limpio de la 45”, dice sonriendo, como quien sabe que el detalle, aunque parezca mínimo, habla de quién es. Para Daniel, mantener el bondi impecable es otra forma de respetar su trabajo, a sus pasajeros y a sus superiores.

En redes lo siguen miles, pero quienes más lo empujan son sus estudiantes: “Mis alumnos me aman, me apoyan siempre. Quieren verme en la tele y que llegue a ser bailarín de María Becerra, de Lali o de Tini“, cuenta orgulloso.

Sus compañeros colectiveros, en cambio, todavía están procesando al fenómeno. Y aunque la mayoría lo banca, no todo es fácil. “Es un ambiente machista. Una vez estaba bailando reggaetón en el descanso y un chofer grande me dijo: ‘Che, fijate si está bien hacer eso acá, esto es un trabajo serio’“.

“Hay prejuicios. Dicen que los bailarines hombres son homosexuales, que está mal mostrar el cuerpo o bailar así”, cuenta. Pero él no negocia lo que lo hace feliz: “Si te enfocás en lo que dicen los demás, les das de comer. Yo me enfoco en mí, en ser feliz y en dejar huella”.

En cámara, Daniel se acomoda, respira hondo y lanza un mensaje que mezcla humor y deseo puro: “María, Tini, Lali… las estoy buscando. Quiero bailar con ustedes, quiero estar en un show. Quiero demostrar que un chofer de colectivo puede llegar muy lejos”.

Su sueño grande es tener algún día su propio estudio de danza. “Quiero que otros puedan desarrollar su talento sin prejuicios“, dice.

La nota termina con un juego casi obvio: ¿qué prefiere, un colectivo explotado o un estadio repleto? Pero la respuesta lo potencia: ¡Los dos públicos, porque aunque los contextos son diferentes yo disfruto siempre a la gente“.

El profectivero sube al colectivo, ajusta el espejito, enciende el motor. Y ahí, antes de arrancar, mueve los hombros como si un beat musical estuviera por empezar. En realidad, ya empezó: lo lleva adentro.

Fuente: TN

Sigue leyendo

Nacionales

Del escritorio de Borges a una gran sala de lectura: así es la renovada Biblioteca Nacional de la calle México

Por increíble que parezca, con su magnificencia, es una joya oculta en la ciudad. Así como los turistas de la antigua Roma se topan, al doblar una esquina, con el imponente Panteón, los distraídos paseantes de la Manzana de las Luces, frontera con San Telmo, se asombran al mirar hacia arriba y encontrarse con este palacio neoclásico. Salvando las distancias, pero no tanto: la ex Biblioteca Nacional, sobre la calle México, parece haber sido redescubierta en los últimos días por influencers y opinadores. Asombrados por su grandilocuencia, claman en redes sociales por mecenas, privados o lo que pueda llevarla de regreso a su esplendor original.

La Biblioteca Nacional fue creada en 1810 por el primer gobierno patrio, en 1901 se instaló en este edificio diseñado por el arquitecto italiano Carlos Morra. Había sido proyectado como sede de la Lotería Nacional, pero fue la gestión de uno de sus más famosos directores, Paul Groussac, la que logró que se convirtiera en casa de la lectura.

Como institución cultural más antigua del país, vivió en esta sede su época de oro. La que se percibe apenas se asoma uno a su gran sala de lectura, y siente que está en Hogwarts, en un decorado de película o de la imaginación. “Esta era la mejor sala de lectura del país, una ciudad de libros" —dice a TN Laura Rosato, codirectora de lo que hoy se llama Centro de Estudios Jorge Luis Borges, junto a Germán Álvarez—. “Una sala rodeada por estas bibliotecas con un sistema de escaleras para llegar a los tomos más alejados. Una belleza que además se relaciona con la historia de la biblioteca: para que el edificio la albergara, y en una tradición muy decimonónica, Morra suma la ornamentación con su historia institucional inscripta en la arquitectura”.

La mirada quiere perderse por todos los rincones. Pero hay que enfocar hacia arriba. A la enorme cúpula en la que sobresalen una suerte de monedas doradas en las que están inscriptos los nombres de todos los directores, desde la fundación de la Biblioteca Pública de Buenos Aires hasta Groussac. Luego, los escudos, el de la Ciudad de Buenos Aires y el de la Nación. Y los años de las inauguraciones.

Más abajo, en los capiteles, las materias del catálogo metódico que fue la primera organización: ciencias, letras, historia y derecho. Pero hay otro objeto increíble en esa sala tesoro, y es el reloj patrón. Tenía un sistema de relojería monumental francés que hizo instalar Groussac por el cual controlaba todos los relojes de la biblioteca. “Si te fijás, tiene una campanita”, indica Rosato. “Esa campanita sonaba a las 18:00 y les avisaba a los lectores que finalizaba el día de lectura, para que fueran cerrando”.

“La colección se inaugura en el mismo momento que el edificio”, cuenta Laura. “Era como uno se imagina, o al menos se imaginaba, las bibliotecas. No sé qué le pasa ahora a un lector joven, pero yo creo que un lector que va a una sala de lectura moderna un poco se desilusiona porque no hay libros”.

Por supuesto que la cúpula cierra con un gran vitral que ahora está almacenado para su conservación. “Es un vitral espectacular, barcelonés, con el cielo del Cono Sur, un cielo estrellado. Los restauradores de la Secretaría de Cultura hicieron la guarda como guarda de restauración”.

Claro, el otro director más famoso que Groussac fue Jorge Luis Borges. El autor de El Aleph ocupó en increíble escritorio circular del primer piso durante dieciocho años, entre 1955 y 1973. Ya estaba ciego cuando asumió el cargo, y fue desde ahí que trabajó, repasó y pulió su propia obra. Otra de las grandes razones por las que este lugar mágico, salvado del abandono y a la espera de vientos favorables que le permitan recuperar su esplendor original, tiene el potencial de convertirse en un centro de interés cultural y turístico a escala global.

Desde que la sede se mudó al edificio brutalista diseñado por Clorindo Testa sobre la calle Agüero, en 1992, este palacio de México 564 ha sido sede de diversos organismos y hoy alberga a cuerpos de danza y música. Vale la pena invitar a sumarse a las visitas guiadas, que agotan cupos todas las semanas. Deberán coordinar una visita guiada enviando un correo a centro.jlborges@bn.gob.ar.

Como está en proceso de refacción, las visitas no son aptas por ahora para personas con movilidad reducida. Tampoco es posible ver su mítico ascensor, uno de los primeros que tuvo la Ciudad de Buenos Aires, detenido por el tiempo. Pero sí se puede entrar a su magnífico hall con columnas de mármol, en el que se guarda bajo una vitrina la placa de bronce que debía colgar de su fachada, bellamente restaurada, para evitar que lo roben.

Se puede subir por la majestuosa escalinata que lleva al primer piso, donde están las oficinas del que hoy es centro de estudios borgeanos. Ahí está el despacho semicircular, la chimenea y la sala en la que Borges cumplía con su célebre cargo. Ahí está parte de la más rica historia cultural del país, custodiada por entusiastas eruditos, listos para transmitirla a quien quiera acercarse.

Fuente: TN

Sigue leyendo
Advertisement

Nuestro Clima

Facebook