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"Soy el dolor de espalda de mi viejo", la conmovedora carta de un joven que se recibió de licenciado en química

Christian Amarilla se graduó en la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca. Días después escribió una dedicatoria que comenzó a viralizarse por las redes sociales. La historia de un estudiante de 26 años que solo quería devolverle a sus padres el esfuerzo invertido

El 20 de mayo escribió una carta sencillamente porque tenía la necesidad de hacerlo, porque quería contar quién era en verdad. Estuvo ocho años cursando la carrera e involucrándose en la gestión de la universidad pero sentía que no se había abierto, que su historia no había sido contada. El escrito tenía carácter privado y fue difundido en el ámbito académico a través del centro de estudiantes. Se había recibido once días antes. Hace una semana, una amiga, conmovida, le preguntó si la habilitaba a difundirla por las redes sociales. Y su dedicatoria, sin haber sido concebida para tal fin, comenzó su proceso de viralización.

Christian Amarilla es el joven de 26 años que redactó la carta, es hijo de Cecilio y Marta, es hincha de Boca, es ahora licenciado en química y es la bolsa de pan con mermelada que le daban las porteras de la escuela para que se llevara a su casa. Su escrito es una recopilación de recuerdos emotivos: rememora sus meriendas regaladas, sus botines de fútbol para jugar al básquet, su ropa prestada, su viaje de egresados, su piel oscura, la bicicleta, la hernia y los calambres de su viejo, el manjar de arroz blanco, la beca, las uñas, el daño. "Para hoy ser 'licenciado', primero tuve que ser todas las otras cosas", advirtió.

Christian con sus padres Cecilio y Marta en una graduación intermedia. “Con el título logré que ellos estén contentos y que se sientan orgullosos de mí. Esa es la parte impagable de todo esto”, valoró

Christian con sus padres Cecilio y Marta en una graduación intermedia. “Con el título logré que ellos estén contentos y que se sientan orgullosos de mí. Esa es la parte impagable de todo esto”, valoró

Vive en Ingeniero White, una localidad al sur de Bahía Blanca, en un humilde hogar con dos de sus cinco hermanos. En 2010 terminó la secundaria en la Escuela de Educación Técnica N°1 Ara General Belgrano. Al año siguiente, se inscribió en la Universidad Nacional del Sur para seguir la licenciatura en química. La completó durante ocho años, cuando el plazo estimado suele ser en cinco. "Creo que la hice en el mejor tiempo que estaba a mi alcance", expresó.

Se postuló para recibir una beca que otorga la Fundación Cecilia Grierson y que financia la Compañía Mega. Se presentaron treinta jóvenes y él resultó ser uno de los cinco ganadores de un programa de beneficio estudiantil en procura de promover la promoción de graduados en química. Firmó un contrato por rendimiento en el que la organización fiscalizaba y fomentaba su estudio, regido por una suerte de normas (ejemplo: 80% de las materias promocionadas por año) que servían más como incentivo que como filtro de exclusión. Le pagaron para que estudiara en una universidad pública: le pagaron para que se abocara al estudio y no a trabajos que consuman su productividad.

La carta que publicó en sus redes sociales y que ya lleva más de decenas de miles de “likes”

La carta que publicó en sus redes sociales y que ya lleva más de decenas de miles de “likes”

Se involucró, inmediatamente, en causas sociales. Escaló hasta la vicepresidencia del Centro de Estudiantes de Química e Ingeniería Química del que formó parte de 2013 hasta el año pasado, donde administraban una sala de estudios dentro del establecimiento con provisiones e insumos gratis y desde donde emprendían jornadas solidarias en barrios carenciados. "Allí conocí realidades impresionantes, mucho más duras que la mía", comparó. Integró el consejo superior durante dos años, un órgano que atendía temas de resolución rápida del alumnado y se coronó en el cargo de asambleísta electo, el máximo organismo de la Universidad nutrido por 72 docentes, auxiliares y estudiantes. "Desde muy chico sentía que la sociedad me estaba ayudando un montón y lo único que tenía para devolverle era mi tiempo", expresó.

Marta era desempleada. Cecilio, su padre, trabajaba de sereno: cuidaba un galpón y le pagaban en efectivo. Recorría más de 35 kilómetros en bicicleta. Por la tarde, se iba a un cementerio a limpiar y a hacer seguridad. Dormía cinco horas por día. Christian lo cuenta y su voz comienza a estremecerse: "Esos primeros años fueron difíciles. Vivíamos el día a día, costaba mucho. Comíamos una sola vez al día y después era alimentarnos con té. Eso duró varios años hasta que mi viejo consiguió trabajo en una cooperativa. Si bien no era mucha plata, pudo descansar un poco".

El día en que se recibió perdió un celular que le habían prestado y parte de la plata de la beca que había retirado para llevar a comer a su familia: “Me dolió en el alma. No pude disfrutar ese día como hubiese querido porque parece que a mí todo me cuesta el doble”

El día en que se recibió perdió un celular que le habían prestado y parte de la plata de la beca que había retirado para llevar a comer a su familia: “Me dolió en el alma. No pude disfrutar ese día como hubiese querido porque parece que a mí todo me cuesta el doble”

Los dolores de espalda, la hernia de disco y los calambres frecuentes son los síntomas del esfuerzo de Cecilio. Christian los nombra en su carta. Sus padres no aceptaban el dinero de la beca que él invertía en su casa. Colaboraba en los servicios básicos, pero necesitaba cubrir sus gastos diarios de cursada: precisaba de crédito para los viáticos, para las fotocopias y para almorzar en la universidad, donde pasaba -entre clases, estudio y actividades sociales- cerca de once horas por día.

"Todo el tiempo pensaba en dejar -dijo Christian en diálogo con Infobae-. Todo el tiempo pensaba en ayudar a mi familia. Me daba mucho miedo que el esfuerzo y el tiempo que le estaban metiendo mis viejos yo no pueda capitalizarlo y que haya sido todo en vano. Creo que si dejaba, ellos me mataban. Porque mi sueño era su sueño". Christian, el primero de su familia en estudiar una carrera universitaria, explicó que el respaldo se convirtió en el compromiso de recibirse para devolverle la dedicación de años: "A 17 kilómetros de la sede de la universidad, en los cincuenta minutos que tenía de viaje, cada vez que volvía a casa soñaba con verlos ahí escuchándome dar la tesina".

“La química te envuelve: hoy me siento orgulloso de ser un profesional de una ciencia exacta. Me generó una sensación similar a la de los científicos que buscan la verdad, porque me enseñó también una forma de ver las cosas”, dijo el hoy licenciado Amarilla

“La química te envuelve: hoy me siento orgulloso de ser un profesional de una ciencia exacta. Me generó una sensación similar a la de los científicos que buscan la verdad, porque me enseñó también una forma de ver las cosas”, dijo el hoy licenciado Amarilla

La tesina la presentó el lunes 6 de mayo. Hizo la defensa oral el jueves siguiente. Ese día se recibió de licenciado en química en la Universidad Nacional del Sur. "Somos todos muy maricones acá. Apenas terminé de dar la tesina me quebré. Mis viejos me pegaron un gran abrazo y lloramos todos. Todavía seguimos conmovidos". Con la voz entrecortada, expresó su gratificación: "Quiero devolverles todo lo que hicieron por mí. Sé que el título no me hace mejor ni más grande, pero representa por lo menos mi satisfacción de que ellos se pueden sentir orgullosos por tener un hijo recibido. Yo lagrimeaba todo el tiempo: quería convertirme en algo para mi familia. Por eso digo que mi título es más de ellos que mío".

Christian aplicó para una beca doctoral. En los próximos días recibirá la aprobación -o no- de la comisión científica por su postulación para doctorarse como químico. Quiere seguir perfeccionándose, no teme los recortes de presupuesto en el ámbito científico y sueña con dedicarse a la investigación.

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El Gobierno profundiza los controles migratorios en todo el país para detectar extranjeros en situación irregular

El Gobierno profundiza los operativos para detectar extranjeros en situación irregular y avanza con cambios internos, legales y tecnológicos en la Dirección Nacional de Migraciones. El esquema combina controles territoriales con las fuerzas federales y nuevas herramientas para centralizar información y generar alertas.

Migraciones define las zonas de los operativos mediante tareas de campo y análisis sobre lugares de mayor concentración o tránsito de extranjeros. Los despliegues pueden ser planificados o activarse a partir de un requerimiento y se coordinan con la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura o la Policía de Seguridad Aeroportuaria. En Nación aseguran que los operativos federales no requieren un aviso previo a los gobiernos provinciales.

Uno de los últimos procedimientos de mayor despliegue se realizó en Rosario, donde Migraciones y la Policía Federal movilizaron cerca de 60 agentes y controlaron a unas 420 personas. Fuentes oficiales aseguran que se detectaron ocho extranjeros con irregularidades migratorias y que entre ellos se identificó a un ciudadano chino sobre el que pesaba una orden de expulsión. El gobierno de Santa Fe no había sido informado previamente.

La respuesta posterior depende del tipo de irregularidad detectada. Si una persona tiene vencida su permanencia o debe completar un trámite de residencia, Migraciones puede intimarla a regularizar su situación. Si se comprueba un ingreso ilegal, puede avanzar el procedimiento migratorio que derive en una expulsión. Ante causas judiciales pendientes intervienen las fuerzas correspondientes, y cuando existe un requerimiento internacional se activa el circuito judicial.

Ese esquema tiene ahora un marco legal más amplio que el que regía antes de 2025. El DNU 366/2025 facultó expresamente a Migraciones a requerir la acreditación de identidad y situación migratoria y a organizar operativos de inspección y fiscalización. También estableció que quien ingrese por un paso no habilitado o eludiendo el control migratorio puede quedar sujeto a expulsión y habilitó el rechazo en frontera cuando el ingreso irregular sea detectado en el momento.

La ampliación territorial se reforzó en junio con la creación del Programa de Seguridad Migratoria. La Resolución 551/2026 dispuso que Migraciones trabaje coordinadamente con PFA, Gendarmería, Prefectura y PSA y ordenó crear en cada una de esas fuerzas Unidades de Seguridad Migratoria para tareas de prevención, detección e investigación de ilícitos migratorios.

Los procedimientos ya tienen antecedentes en distintos puntos del país. En abril, por ejemplo, la PFA, Migraciones y Gendarmería controlaron 423 personas en Aguaray, Salta, y detectaron a 15 extranjeros en situación irregular; el operativo continuó luego en Tartagal. En julio, Gendarmería detectó además en Misiones a cinco ciudadanos chinos sin registro de ingreso legal y Migraciones dispuso su salida hacia Brasil.

Otro frente es la reorganización tecnológica y administrativa de Migraciones. En julio, Migraciones abrió una contratación por 36 meses para gestionar información de pasajeros que ingresan o salen del país a través de aeropuertos internacionales y terminales de cruceros. Ese sistema se complementa con la plataforma central de control migratorio, que ya cruza movimientos con información de Interpol y datos anticipados suministrados por las compañías de transporte.

El Gobierno también creó este año el Centro de Análisis de Información Migratoria y Fronteriza (CAIMF), que integra a Migraciones, las cuatro fuerzas federales y la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal. El protocolo dispone cruces automatizados y permite producir nuevas alertas a partir del análisis de riesgo y exige identificar su origen y grado de confiabilidad.

En ese contexto, Migraciones obligó además en julio a todo su personal a firmar un nuevo compromiso de confidencialidad y uso de la información. La disposición alcanza datos personales, movimientos migratorios, antecedentes, medidas judiciales y actuaciones administrativas, y establece que las consultas realizadas en los sistemas pueden quedar registradas y auditadas.

El endurecimiento operativo se combina con una nueva modificación legal. El DNU 681/2026 incorporó como causal para impedir el ingreso y cancelar una residencia que un extranjero haya dirigido mensajes de odio o incitado a la violencia contra argentinos por su nacionalidad, o participado en ultrajes contra símbolos patrios. Para quienes ya tienen residencia, la cancelación puede terminar en una intimación a abandonar el país o en una expulsión, de acuerdo con las circunstancias del caso.

La Casa Rosada quiere incorporar esa causal al sistema de alertas migratorias, sin crear una plataforma tecnológica independiente. La intención es que el antecedente quede asociado a la persona y pueda aparecer en los sistemas consultados por los inspectores cuando intenta ingresar al país. Todavía resta definir un protocolo sensible: quién genera la alerta, con qué evidencia se carga y qué instancia la valida, especialmente ante la posibilidad de planteos judiciales.

En el Ejecutivo consideran que la agenda migratoria tiene una recepción política diferente a la discusión que se produjo alrededor de la Ley de Tierras. Mientras en Balcarce 50 admitieron que la flexibilización sobre extranjerización generó un costo y terminó convirtiéndose en una disputa difícil de sostener, interpretan que una política de mayor control migratorio responde a una demanda que ya existe dentro de la base electoral libertaria y prevén profundizarla.

Fuente: TN

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El Senado aprobó el Régimen Penal Juvenil y la edad de imputabilidad bajará a 14 años

El Senado de la Nación convirtió en ley el proyecto impulsado por el Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich, quien celebró la sanción como un logro propio. El eje principal de la norma es la baja de la edad punible para el sistema penal argentino.

Con 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención, la ley que ya había sido aprobada por Diputados ahora aguarda la reglamentación y publicación en el Boletín Oficial.

“El Estado no va a seguir mirando para otro lado. ¿Quieren que los ciudadanos que no cometen delitos sean de segunda? No importa la edad de los delincuentes, importa el delito”, comenzó Patricia Bullrich.

Y agregó: “Este modelo se agotó, nosotros venimos a plantear algo moral y jurídicamente distinto, una teoría que deja de poner en la indefensión total a las familias que enterraban a sus hijos. Cuando el delito no tiene consecuencias, la ley pierde autoridad, y eso es lo que pasaba antes”.

“Vinimos a poner orden y no nos da vergüenza. Si las hizo, las paga, por eso ordenamos las calles y hacemos cumplir la ley. Proteger a los adolescentes, reparar a las víctimas. Queremos una sociedad con menos delincuentes y menos presos. Hoy votamos justicia, responsabilidad, hoy votamos contra los kirchneristas de batallón militante. Estamos cambiando la historia de la Argentina”, cerró la senadora.

Luego pidió un minuto de silencio por las víctimas e hizo parar a todo el bloque. El peronismo observó y Villarruel aclaró que ella no podía definir eso. Finalmente, todos se pusieron de pie y se hizo silencio.

El peronismo se opuso desde el inicio y, además de advertir que la ley se concentra en lo punitivo y no en la protección de las infancias, remarcó que los fondos presupuestados resultan insuficientes.

Según la norma, el presupuesto para un sistema que reduce la edad de 16 a 14 años destina $23.700 millones a las provincias.

Datos del Servicio Penitenciario Federal indican que el costo del metro cuadrado es de 3,2 millones de pesos. Con el presupuesto previsto se podrían construir 7.400 metros cuadrados. Dividido por los 24 distritos, cada provincia recibiría 308 metros cuadrados.

Frente a esos números, Jorge Capitanich del PJ señaló: “Si no contamos con el presupuesto necesario, estas quedan en letra muerta y constituyen una frustración colectiva”.

La respuesta llegó desde el bloque libertario, algunos con mayor énfasis, como Luis Juez, quien acusó al peronismo de “mentiroso. Solo con una fuerte cuota de ignorancia se puede opinar como opinan”.

“Si la discusión es la plata, que la pongan las provincias. Se la gastan en cualquier cosa, en publicidad. A pocos metros de acá hay familiares que vienen a buscar justicia, no venganza”, agregó el cordobés que ahora integra LLA.

Parte de la postura peronista se reflejó en la intervención de la senadora Lucía Corpacci. El bloque estaba molesto porque había acordado con los libertarios no habilitar la presencia de familiares en las gradas. Sin embargo, el oficialismo permitió el ingreso de varios que se ubicaron en los palcos del primer piso.

“Somos legisladores, no estamos para responder el enojo, estamos para dictar leyes que hagan la vida mejor y construyan una sociedad mejor. Debemos actuar con racionalidad y humanidad. Esta ley no es la solución de nada”, sostuvo Corpacci.

Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, recorrió diferentes artículos para argumentar la inconstitucionalidad de la norma. El ex gobernador advirtió que el proyecto generará “litigiosidad”. “En defensa del federalismo, mi voto y el de mi bloque es negativo”.

El cierre del kirchnerismo estuvo a cargo del senador Martín Soria, quien señaló: “A pesar de las correcciones, este proyecto de Régimen Penal Juvenil sigue siendo muy malo, contiene errores graves y peligrosos. No va a solucionar lo que ustedes creen que van a solucionar. Esta ley es peor que el decreto de Videla porque viola el principio de culpabilidad disminuida”.

Qué dice el proyecto

La ley crea un sistema penal juvenil especializado para adolescentes de 14 a 18 años, con el objetivo de garantizar procesos judiciales adecuados a la edad. El texto establece la presunción favorable a la minoría de edad y que los menores de 18 años no compartan ámbitos judiciales ni penitenciarios con adultos.

El régimen introduce principios como legalidad, proporcionalidad y excepcionalidad de la privación de libertad, y prioriza la resocialización de los jóvenes. El sistema prevé que los adolescentes cuenten con garantías judiciales desde el inicio y que las causas se tramiten en órganos y centros especializados. Se contempla la rápida intervención judicial y el derecho de los adolescentes a ser escuchados y que su familia participe activamente en el proceso.

El capítulo dedicado a las víctimas otorga un rol central a quienes resulten damnificados por delitos juveniles. El proyecto garantiza asistencia jurídica y psicológica inmediata, la posibilidad de intervenir en audiencias y oponerse a decisiones del Ministerio Público Fiscal, y la participación en instancias restaurativas como la mediación penal juvenil.

El sistema de sanciones prevé un esquema progresivo y diversificado, que incluye medidas educativas, tareas comunitarias, monitoreo electrónico y reparación del daño, además de restricciones de circulación. La privación de libertad solo se aplicará en delitos graves, con límites estrictos de tiempo y separación permanente de los jóvenes respecto de los adultos.

En la etapa de ejecución de sanciones, el proyecto incorpora la figura del supervisor judicial especializado, responsable de acompañar y monitorear el proceso de reinserción. La libertad condicional solo podrá otorgarse con aval del Ministerio Público Fiscal y bajo condiciones precisas. También se incluyen respuestas específicas para problemáticas de salud mental y consumo problemático, con intervención de equipos interdisciplinarios.

La propuesta detalla estándares de alojamiento que prohíben la convivencia de adolescentes con adultos y garantizan acceso a educación, cultura, recreación y atención espiritual. Se prevé diferenciación por edad y situación procesal dentro de los centros, así como capacitación del personal a cargo.

En los casos de menores inimputables, el texto dispone intervención judicial para investigar el hecho y aplicar medidas curativas o protectoras, siempre bajo la órbita de la justicia civil. Además, se estipula la especialización obligatoria de jueces, fiscales y defensores en materia penal juvenil.

Fuente: Infobae

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Camina por el barrio, elige un lugar al azar y lo pinta gratis: ya transformó casi 40 negocios

Diego Fleitas camina por las calles de Berazategui y Quilmes con un ojo clínico. No busca baches ni direcciones; busca frentes apagados, persianas descascaradas y emprendedores que, como él hace 15 años, la estén “remando” contra viento y marea.

Diego, de 48 años, es dueño de Patodacolores, una pinturería familiar, pero en el último año se convirtió en algo más: el hombre que les devuelve el color a los barrios, de forma gratuita y al azar.

“Esta idea es para ayudar a un emprendedor que la está peleando. El frente de un comercio demuestra que la pintura es buena, pero sobre todo, demuestra que hay alguien del otro lado que apuesta por vos”, contó Diego en diálogo con TN.

La historia de la pinturería nació de un giro inesperado. Diego era profesor de Educación Física cuando conoció a Patricia Gauna (47). Ella trabajaba en el rubro y él, con el alma de emprendedor inquieta, le propuso abrir un negocio propio. “Me dijo de poner un gimnasio, pero terminamos emprendiendo en una pinturería”, recuerda.

Los comienzos en Quilmes no resultaron fáciles. Fueron durísimos. Los proveedores no nos querían vender y, para que te abran una cuenta, tenías que pagar todo en efectivo, invertir muchísimo dinero para iniciar y, encima, el alquiler. Fue a pulmón”. Hoy, 15 años después, el equipo es plenamente familiar: Diego, Patricia, su ahijado y sus hermanos, que dan una mano cuando el trabajo desborda.

La iniciativa de pintar fachadas gratis surgió en octubre de 2024, aunque los videos empezaron a viralizarse recién en 2025. “La idea fue mía, pero mi esposa me sigue a todo lo que digo, pobre”, bromeó Diego. El concepto es simple pero potente: detectar un local que necesite un cambio de imagen, presentarse con una carta y ofrecer la transformación total.

Sin embargo, el camino de la solidaridad tiene obstáculos. “Muchas veces nos rebotaron por desconfianza. También hay mucho ‘odio’ en redes porque llama la atención que alguien haga esto gratis”, explicó. Pero cuando el “sí” llega, la magia ocurre en tiempo récord: “Si lo podemos hacer en seis o siete horas, lo hacemos. Me encanta el factor sorpresa”.

“No pinto beige, la onda es que se vea”

Diego no se limita a cubrir manchas: busca impacto. Sus diseños suelen incluir colores vibrantes e incluso luces para que el negocio destaque de noche. “Necesitás ese impacto visual. Puedo pintar un beige clarito o un blanco, pero la idea es que se vea, que la gente pase y diga: ‘Mirá ese local’”, sostuvo.

Los resultados son inmediatos y no solo estéticos. Diego recuerda el caso de un barbero en un pueblo de Corrientes de 30 mil habitantes: “Lo vieron tres millones de personas en redes. Al pibe le llovían los pedidos. Yo les digo que van a vender más después de pintar, y después, me llaman para confirmarlo. Eso me emociona: la cara de la gente cuando ve su local terminado”.

Llevar adelante este proyecto requiere un malabarismo constante. Diego y Patricia coordinan las pintadas en los baches que deja la rutina familiar. “Lo voy mechando como puedo. Cuando mi nena está en el jardín, mi mujer va y viene del local y yo le meto al pincel”, relató.

Con casi 40 emprendedores ya transformados bajo el brazo, Diego siente que el rédito más grande no es económico, aunque el trabajo en la pinturería aumentó gracias a los “tips” y la visibilidad. “Todo lo que es solidaridad lo hacemos, no me alcanza. Hemos pintado hasta casas de acumuladores compulsivos”, indicó.

Para Diego, cada persiana que se levanta con color nuevo es una batalla ganada al desánimo. “Me re emociona que se vea tanto. Si nosotros subsistimos 15 años, quiero ayudar a que otros también lo logren”, completó.

Fuente: TN

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