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Cuándo empieza la primavera 2026 en Argentina
Llega septiembre, el clima empieza a cambiar y en las calles ya se siente el ambiente festivo. Sin embargo, para la ciencia, el festejo tradicional del 21 de septiembre no coincidirá este año con el verdadero inicio de la estación de las flores.
La primavera de 2026 comenzará oficialmente en la Argentina el martes 22 de septiembre a las 21:05, momento exacto en el que ocurrirá el equinoccio de primavera en el hemisferio sur.
¿Por qué la primavera no siempre empieza el 21?
Existe la creencia popular de que las estaciones cambian exactamente el día 21 de cada mes correspondiente, pero la astronomía se rige por la posición de la Tierra en relación con el Sol y no por el calendario civil:
El año no dura exacto: La Tierra tarda aproximadamente 365 días y 6 horas en dar la vuelta completa alrededor del Sol. Esas seis horas de diferencia se acumulan y se compensan cada cuatro años con los años bisiestos, lo que desplaza levemente la hora y el día del equinoccio.
El momento del equinoccio: Ocurre cuando el Sol se ubica exactamente sobre el ecuador celeste, logrando que el día y la noche tengan casi la misma duración en todo el planeta.
Festejos dobles: pic-nic el 21 y la primavera el 22
A pesar de la precisión astronómica, la costumbre popular no se altera. El 21 de septiembre seguirá siendo el día elegido para celebrar el Día del Estudiante y realizar los tradicionales encuentros al aire libre, parques y plazas de todo el país.
Así, los argentinos tendrán un motivo para festejar doble: el lunes 21 con el clásico picnic y el martes 22 a la noche, recibiendo formalmente a la nueva estación astronómica.
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Una cafetería de Resistencia quedó entre las 100 mejores del país
Una cafetería de Resistencia logró destacarse a nivel nacional. Se trata de Almendro, un emprendimiento chaqueño que fue seleccionado entre las 100 mejores cafeterías de Argentina.
La elección se realizó a través de un proceso que incluyó una etapa de votación del público y una evaluación de jurados especializados. Según explicó Gabriel, propietario de Almendro, los votos de los clientes representaron el 30% del resultado, mientras que el 70% restante correspondió a la evaluación de los jurados, quienes visitaron los establecimientos de manera confidencial.
La noticia sorprendió al equipo, que recibió la confirmación con entusiasmo y compartió el reconocimiento con sus familias, trabajadores y clientes.
Apenas dos años de historia
El reconocimiento adquiere una dimensión especial debido a la corta trayectoria del emprendimiento. Almendro cumplió recientemente dos años desde su apertura y fue seleccionado junto a cafeterías con una trayectoria más extensa y presencia en distintas ciudades del país.
Desde sus comienzos, el objetivo del equipo estuvo centrado en ofrecer una experiencia que fuera más allá del café.
“Buscamos la excelencia en la experiencia del cliente”, explicó Gabriel, quien destacó el trabajo cotidiano para mejorar la propuesta del local.
La distinción tuvo su momento central en Buenos Aires, donde representantes de Almendro participaron de una gala junto a referentes de cafeterías de distintos puntos del país.
Un premio que también celebraron los clientes
El reconocimiento fue recibido como propio por muchos de los clientes que acompañaron al emprendimiento desde sus primeros meses. Al regresar a Resistencia, varias personas se acercaron al local para felicitarlos.
Actualmente, Almendro también trabaja junto a otras cafeterías de especialidad de Resistencia para organizar actividades y fortalecer el crecimiento del sector en la ciudad.
Con apenas dos años de historia, el emprendimiento chaqueño consiguió así un lugar entre las 100 propuestas cafeteras reconocidas a nivel nacional.
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Tiene 13 años y comenzará una maestría en Nueva York
Con apenas 13 años, Joe Petraro-Hyppolite se prepara para dar un nuevo paso en su particular recorrido académico. El adolescente de Long Island, Nueva York, fue aceptado en un programa de maestría de la Universidad de Nueva York (NYU), que comenzará el próximo otoño boreal.
Su trayectoria comenzó a llamar la atención cuando tenía 10 años y obtuvo 1.590 puntos sobre un máximo de 1.600 en el SAT, una prueba estandarizada utilizada en Estados Unidos como parte del proceso de admisión a universidades. Un año después, a los 11, terminó la escuela secundaria.
Actualmente estudia una carrera de grado en la Universidad Estatal de Luisiana (LSU) y tiene previsto finalizarla en mayo del próximo año. Después se trasladará a Nueva York para comenzar sus estudios de posgrado.
Una maestría vinculada al deporte y las ciencias
El programa que realizará en NYU estará orientado a la gestión deportiva e incluirá además contenidos relacionados con kinesiología y biología.
“Mi maestría va a ser en gestión deportiva, pero además también kinesiología y biología”, explicó Joe durante una entrevista con la televisión neoyorquina.
El adolescente señaló que esas áreas están vinculadas con sus intereses y sus planes para el futuro. Sin embargo, su objetivo a largo plazo es dedicarse a la paleontología.
Una trayectoria académica poco habitual
Joe también contó que su coeficiente intelectual, según afirmó, es de 168. Por su corta edad y su recorrido académico, suele ser comparado con personajes de ficción conocidos por su inteligencia excepcional, algo que el propio adolescente toma con humor.
Su camino educativo tampoco fue lineal. Fue diagnosticado con síndrome de Tourette y en un momento de su trayectoria asistió a clases de educación especial.
Su madre, Anne Petraro-Hyppolite, aseguró que todavía le resulta difícil dimensionar los logros de su hijo. “Le encanta aprender. Es como una esponja”, sostuvo.
Mientras se prepara para comenzar la maestría, Joe reconoce que el nuevo desafío le genera nervios, aunque también entusiasmo. “Sí, ¿quién no lo estaría? Pero también estoy entusiasmado, porque se abren puertas nuevas”, expresó.
Si mantiene el cronograma previsto, podría terminar su maestría aproximadamente a la edad en la que en Estados Unidos podrá comenzar a tramitar su licencia de conducir.
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Baila, actúa y habla con las manos: la historia del artista que lleva la Lengua de Señas a las redes
La danza fue parte de la vida de Christian González Costa durante casi dos décadas. A sus 42 años, lleva 18 años como bailarín y actor, una trayectoria que incluye trabajos en el Parque de la Costa, coreografías para distintos boliches y participaciones en espectáculos porteños.
Pero hace aproximadamente dos años decidió llevar a las redes una forma muy personal de vivir el arte: combinar la música, el baile y la actuación con la Lengua de Señas Argentina (LSA).
La idea nació en su propia familia. Christian es hijo de personas sordas y durante años compartió esta manera de comunicarse principalmente en su casa.
“Lo hacía más con mi mamá, con mis hermanos, mostrándoles a ellos y a ellos les encantaba. Hasta que también empecé a mostrárselo a amigos”, contó en una entrevista con medios nacionales.
Lo que comenzó como una experiencia familiar fue creciendo hasta convertirse en una propuesta que llegó a las redes sociales. La respuesta de personas sordas que ya conocía y de otras que descubrieron sus videos lo motivó a continuar.
“Más allá de que a mí me guste hacerlo artísticamente, lo estoy haciendo para ellos”, explicó.
Arte que busca ser accesible
A través de sus videos, Christian busca acercar el canto, la danza y la actuación a personas que muchas veces encuentran dificultades para acceder a diferentes expresiones culturales.
Su propuesta combina el lenguaje artístico con la expresión corporal y la Lengua de Señas, y pone en primer plano una pregunta sobre la accesibilidad: ¿qué ocurre cuando una parte de la sociedad no puede disfrutar de una canción, una obra o un espectáculo en las mismas condiciones que los demás?
Para Christian, las redes se convirtieron en una herramienta para mostrar que existen otras formas de acercarse al arte y generar espacios de inclusión.
Una fecha para visibilizar derechos
Cada 19 de septiembre se conmemora en Argentina el Día Nacional de las Personas Sordas, una fecha vinculada a la sanción, en 1885, de la Ley 1.662, que estableció la creación del primer Instituto Nacional para Sordomudos, actualmente denominado Escuela Profesor Bartolomé Ayrolo, en Villa Devoto, Ciudad de Buenos Aires.
La fecha también permite poner en agenda los derechos, la identidad y las barreras que todavía enfrentan las personas sordas para acceder a distintos ámbitos de la vida social y cultural.
En ese escenario, el trabajo de Christian suma una mirada desde el arte: transformar una experiencia que nació en su familia en una propuesta que busca que más personas puedan escuchar con los ojos y disfrutar de la música a través del movimiento y las manos.