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Dos prendas por $ 5000 y un gasto promedio de $200 mil: cómo compran los argentinos en pleno boom de tiendas de ropa importada
“Primero los chicos”. La respuesta de una mujer que recorría los percheros junto a su hija resume una de las estrategias que adoptan las familias cuando llega el momento de comprar ropa. En un contexto en el que el presupuesto obliga a establecer prioridades, renovar el guardarropa dejó de ser una decisión impulsiva: se comparan precios, se buscan promociones y se aprovechan las cuotas.
Ese comportamiento se pudo ver en el nuevo local de Kiabi en la calle Florida, el primero que la cadena francesa de indumentaria abrió en la Argentina. Su desembarco se da en medio de la llegada de nuevas marcas extranjeras y de una mayor presencia de ropa importada. TN recorrió la megatienda y habló con los clientes para saber cuánto gastan, qué compran y qué estrategias utilizan para cuidar el bolsillo.
La mujer que pronunció aquella frase contó que habitualmente va hasta Flores para conseguir mejores precios y que, incluso, compra por mayor. Esta vez había llegado al nuevo local después de enterarse de la apertura a través de TikTok.
“Vi que las remeras estaban en buen precio, dos prendas por $ 5000, así que voy a chusmear a ver qué encuentro, algo que sea lindo y que no sea un peso para el bolsillo”, explicó la mujer. La búsqueda era para su hija, que cumple años en pocos días, aunque no descartaba llevarse algo para ella. “Uno prioriza a los chicos, pero de vez en cuando me encantaría darme un gusto”, reconoció.
El comportamiento se repite entre los clientes. No todos llegan con una compra planificada y muchos recorren primero el local de punta a punta para decidir cuánto están dispuestos a gastar.
“Está todo muy caro y uno tiene que irse conforme”, aseguró otra mujer. Había gastado alrededor de $80.000 y se llevaba unas cinco prendas. Para ella, la elección no depende únicamente del valor de la etiqueta: “Tiene que ver con los precios, tiene que ver con que me guste, tiene que ver con el color que ando buscando”.
Una familia que buscaba ropa para dos chicos de cuatro y un año también puso el foco en las promociones. “Hay que buscar dónde comprar, dónde hay descuentos, dos por uno, precios accesibles. Tenés dos chiquitos, hay que vestirlos y hay que gastar mucho”, contó la madre. Además, explicó otra estrategia frecuente entre las familias: el más pequeño hereda buena parte de la ropa de su hermano mayor.
Las compras relevadas por TN mostraron presupuestos muy diferentes. Dos pijamas y un buzo infantil sumaron cerca de $90.000, mientras que otro cliente gastó algo más de $50.000 entre un regalo para un chico y un pantalón.
Desde la caja del local también perciben ese comportamiento. Una empleada contó que los clientes suelen llevar varias prendas y que la financiación tiene un peso importante en la decisión. Según indicó, el promedio desde la apertura era de aproximadamente cuatro artículos y $200.000 por ticket. La compra más grande que había registrado hasta ese momento había alcanzado $1 millón por 28 prendas.
El precio aparece una y otra vez en los testimonios. Y la diferencia se vuelve todavía más evidente para quienes llegan a Buenos Aires desde otras provincias.
Una pareja de Puerto Madryn estaba paseando por Florida cuando vio la tienda y decidió entrar. No conocían la marca ni tenían previsto comprar ropa, pero salieron con varias prendas.
“Hicimos una compra que no teníamos necesidad de hacer, pero me encantaron los precios”, contó uno de ellos. Según su experiencia, comprar determinada indumentaria en el sur puede resultar hasta “un 70% más caro” por los costos asociados a la distancia.
También hubo quienes simplemente entraron por curiosidad. Una mujer que trabaja a pocos metros aprovechó su horario de almuerzo para recorrer el local y terminó mirando un jean de casi $50.000. Otros clientes destacaron la posibilidad de encontrar variedad de talles, probarse las prendas y financiar el gasto.
Detrás de las bolsas y las promociones aparece así una fotografía del consumo actual. Las nuevas cadenas extranjeras encuentran un mercado más abierto, mientras los compradores argentinos desarrollan sus propias estrategias para adaptarse: recorrer, comparar, aprovechar descuentos, buscar cuotas y decidir qué compra puede esperar.
En una de las recorridas por el local, una clienta lo sintetizó mientras miraba las prendas: “Hay que recorrer para encontrar no solo el precio, sino también lo que a uno le guste”. Y para muchas familias, antes de llegar a esa elección hay una decisión todavía más básica: primero, los chicos.
Fuente: TN
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La UNNE desarrolla un modelo para anticipar qué calles de Resistencia podrían inundarse
Un proyecto de investigación de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) logró reproducir mediante simulaciones el escurrimiento del agua de lluvia en un sector de Resistencia, con una diferencia aproximada de 1,5 centímetros respecto de las mediciones utilizadas para comprobar los resultados.
El trabajo se desarrolla en la Facultad de Ingeniería y está a cargo de Joaquín Ríos Mellone, estudiante de quinto año de Ingeniería Civil e integrante del Laboratorio de Mecánica Computacional. La investigación cuenta con una beca de pregrado de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE y la dirección de los doctores Javier Luis Mroginski y Hugo Guillermo Castro.
El objetivo es desarrollar una herramienta que permita conocer cómo circula el agua por las calles durante una tormenta y, a futuro, anticipar qué sectores urbanos podrían sufrir anegamientos.
Una ciudad donde pocos centímetros hacen la diferencia
Resistencia presenta características geográficas que dificultan la predicción del recorrido del agua. Al estar ubicada sobre el valle de inundación del río Paraná, cuenta con una topografía de escasa pendiente.
En ese contexto, pequeños errores en la información sobre la altura del terreno pueden generar diferencias importantes en las simulaciones.
Para abordar el problema, los investigadores utilizan ANUGA, un programa informático de acceso libre que permite representar el movimiento del agua sobre una superficie. El terreno se divide en miles de pequeñas áreas triangulares, en las que se calcula la cantidad de agua acumulada y la dirección de su desplazamiento.
El equipo también incorporó funciones para representar cómo las bocas de tormenta captan el agua que circula por las calles.
Cómo comprobaron los resultados
La primera zona estudiada abarca aproximadamente cinco hectáreas en el sector de la calle San Lorenzo. Allí se contaba con mediciones detalladas de las alturas del terreno y registros de siete tormentas ocurridas en 2007.
Esos datos permitieron comparar las alturas de agua observadas con las obtenidas mediante las simulaciones.
La diferencia aproximada de 1,5 centímetros representa un resultado favorable para esta etapa del estudio, aunque los investigadores remarcaron que todavía deben determinar los límites de aplicación del modelo.
Entre las dificultades pendientes se encuentran la antigüedad de los datos topográficos y la falta de representación del recorrido del agua dentro de los conductos subterráneos.
La próxima etapa: estudiar una cuenca más extensa
El equipo prevé aplicar la herramienta en la cuenca Cisterna de Resistencia, un sector de entre 40 y 50 hectáreas. El análisis permitirá comparar las condiciones de 2007 con las actuales y evaluar cómo influyeron el avance de la urbanización y los cambios en el uso del suelo.
También se buscará comprobar el comportamiento del modelo ante tormentas más intensas que las utilizadas en las primeras pruebas.
Además de su posible aplicación en ciudades, la herramienta podría utilizarse en zonas rurales para estudiar la dirección y velocidad del agua en una cuenca y estimar el material que puede arrastrar.
El desarrollo todavía requiere pruebas y datos actualizados, pero representa un avance en el uso de herramientas computacionales para estudiar el agua de lluvia y mejorar la planificación urbana.
Fuente: UNNE Medios.
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Estos celulares podrían quedarse sin WhatsApp en noviembre de 2026: revisá si está el tuyo
WhatsApp continúa actualizando sus requisitos técnicos y algunos teléfonos antiguos podrían dejar de ser compatibles con la aplicación. Entre los dispositivos que conviene revisar aparecen modelos de Samsung, Motorola, LG y Sony que ya no reciben actualizaciones oficiales.
La lista difundida por La 100 incluye los siguientes equipos:
Samsung: Galaxy S3, Galaxy S4 Mini, Galaxy Note 2, Galaxy Core, Galaxy Trend y Galaxy Trend Lite.
Motorola: Moto G de primera generación, Moto E de primera generación y Droid Razr HD.
LG: Optimus G, Optimus L5, Optimus L7, Optimus F7, Lucid 2, Nexus 4 y G2 Mini.
Sony: Xperia Z y Xperia SP.
Qué hay que revisar antes del 1 de noviembre
La fecha mencionada en la publicación es el 1 de noviembre de 2026. Sin embargo, la compatibilidad depende de los requisitos oficiales del sistema operativo: WhatsApp exige Android 6.0 o posterior desde septiembre de 2026, mientras que el requisito para iPhone será iOS 15.5 o posterior desde el 30 de noviembre.
Por eso, antes de concluir que un teléfono dejará de funcionar, hay que revisar qué versión tiene instalada y si admite una actualización.
Cómo proteger los chats
Si el equipo ya no puede actualizarse, conviene preparar la migración a otro teléfono compatible. Para evitar perder conversaciones, fotos y documentos, se recomienda realizar una copia de seguridad desde Ajustes, dentro de la sección Chats de WhatsApp.
La cuenta no desaparece automáticamente por el cambio de compatibilidad: el problema es que el dispositivo antiguo puede dejar de ejecutar la aplicación.
Revisar el sistema operativo y guardar una copia de los chats son los pasos principales para evitar inconvenientes.
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Lunes con cielo despejado en Resistencia: la máxima llegará a los 23 grados
El último lunes de octubre comenzó con cielo despejado y una temperatura de 13,1 °C en Resistencia. Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la máxima llegará a los 23 °C durante la tarde, cuando se espera que aumente la nubosidad.
Durante las primeras horas del día, la humedad se ubicó en el 89%, la presión atmosférica fue de 1014 hectopascales y los vientos soplaron desde el sudeste a 6 kilómetros por hora. La visibilidad, en tanto, alcanzó los 15 kilómetros.
Para la tarde se prevé cielo parcialmente nublado y una temperatura máxima de 23 °C. Por la noche, el termómetro descenderá hasta los 17 °C.
De acuerdo con el pronóstico, las condiciones serán similares durante el martes, aunque se espera que las temperaturas comiencen a subir progresivamente a lo largo de la semana.
De esta manera, Resistencia tendrá una jornada con temperaturas moderadas y sin cambios bruscos previstos en el panorama meteorológico informado.