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Una profesora argentina le ganó un juicio al Estado de Florida por la ley que prohíbe hablar de racismo en sus clases de Historia
Se llama Stop Woke Act, y es la controvertida ley que veta la posibilidad de contenidos considerados “progresistas en la educación universitaria”.
Ha sido cuestionada y demandada en diversos estados, aunque Florida, gobernada por Ron De Santis, es uno de los más duros, junto a Texas. Algunos de esos fallos hicieron lugar al reclamo por la prohibición de discutir cuestiones raciales, de género o de justicia social en las aulas.
Pero ahora un fallo es favorable a liberar de esas imposiciones al gran blanco del debate más reciente: las universidades públicas. “No permitiremos que los impuestos de los residentes de Florida se gasten en enseñar a los niños y jóvenes a odiar a nuestro país o a odiarse entre sí”, dijo el gobernador al impulsar la ley. Vale recordar que las universidades estadounidenses públicas no son gratis. El Estado paga un porcentaje y el resto, los estudiantes y el gobierno federal, con ayudas tipo becas y subsidios.
Ese fallo, dos a uno de un tribunal tripartito, es resultado de un litigio protagonizado por una profesora argentina, Adriana Novoa, que enseña historia desde 2001 en la Universidad de South Florida, en Tampa. Impulsada a su vez por un grupo de estudiantes: derecho a enseñar y derecho a aprender. “Lo que pasó me hizo acordar a la universidad en la que me formé durante la dictadura argentina”, dice la docente a TN.
“La libertad académica tiene mucha protección en la Argentina; en Estados Unidos no hay algo similar y los principios de libertad académica no están legalmente protegidos. Yo no tenía idea de esto, porque además tienen la Primera Enmienda para proteger la libertad de expresión, que es muy fuerte. Al punto que se perciben muchas protecciones para poder decir lo que pensás”.
-A vos te prohibieron el dictado de un curso sobre historia latinoamericana, ¿fue así?
-Sí. A pesar de la cautelar, impusieron de una manera bastante oscura en todo el Estado de Florida un nuevo programa de estudios generales. Que requieren una supervisión de los distintos boards de Educación y ellos tienen que aprobar. Así, pusieron un programa que es prácticamente el mismo en todas las universidades de Florida: no hay clases que enseñen sobre cuestiones raciales o justicia social, sociología fue prohibida. Yo había propuesto un curso de Introducción a la Historia de Latinoamérica. Lo aprobaron todos los comités hasta que llegó un mensaje del abogado de la universidad para decirme que no podía darlo. Sin explicaciones, ni papeles ni nada. La medida se hizo para lograr en el futuro eliminar esas clases o esos programas. Porque la plata que reciben los departamentos para funcionar está en parte relacionada con cuántos estudiantes enseña».
Novoa vio pasar enmiendas destinadas a limitar la injerencia de la política en el campus, el acuerdo cautelar que menciona. El precedente legal de lo que pasó ahora tiene que ver con un peso pesado, el juez Samuel Alito, uno de los más conservadores de la Corte Suprema, y su dictamen contra la primera enmienda invocando que un empleado no docente, que había sido echado de una universidad por algo que dijo, debía haber respetado “el discurso de la institución”.
“En Florida, justifican esto legalmente con lo que llaman el discurso del gobierno. Eso quiere decir que, cuando la universidad es estatal, lo que se puede enseñar en la clase tiene que reflejar los valores del Estado. Y el gobernador tiene derecho a imponer puntos de vista y proteger a los estudiantes de ciertas ideas porque el gobierno está pagando. Y no tiene obligación de sponsorear ideas que no le gustan. Es un argumento legal audaz”.
-¿Qué efectos tuvo este fallo, y qué esperas que suceda?
-La idea es que, cuanta más jurisprudencia tenés, y ya tenemos muchas, de diferentes cortes de apelaciones, eso va a constituir una masa legal como para proteger esto en el futuro. La organización que me representa, Fire (Foundation for Individual Rights and Expression), es especialista en primera enmienda. Litigan para crear jurisprudencia. Florida ya anunció que va a ir a la Corte Suprema, habrá que ver qué pasa. Otros efectos tienen que ver con que mucha gente tiene miedo de enemistarse institucionalmente, enseñando temas que se saben que no son favorables a este el gobierno.
Muchos se acobardaron, se censuraron o son más cuidadosos porque esto va incrementando una ley del año anterior que permitió a estudiantes grabar a los profesores sin consentimiento. El estudiante puede venir a hacerte un planteo para ver qué decís, y seguramente te está grabando; me ha pasado. Y después aparece eso en medios conservadores como prueba de que se discrimina su punto de vista, ese tipo de cosas. Absurdas, como muestran todas las encuestas. Se ha vuelto muy tóxico todo en este país.
Fuente: TN
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La UNNE desarrolla un modelo para anticipar qué calles de Resistencia podrían inundarse
Un proyecto de investigación de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) logró reproducir mediante simulaciones el escurrimiento del agua de lluvia en un sector de Resistencia, con una diferencia aproximada de 1,5 centímetros respecto de las mediciones utilizadas para comprobar los resultados.
El trabajo se desarrolla en la Facultad de Ingeniería y está a cargo de Joaquín Ríos Mellone, estudiante de quinto año de Ingeniería Civil e integrante del Laboratorio de Mecánica Computacional. La investigación cuenta con una beca de pregrado de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE y la dirección de los doctores Javier Luis Mroginski y Hugo Guillermo Castro.
El objetivo es desarrollar una herramienta que permita conocer cómo circula el agua por las calles durante una tormenta y, a futuro, anticipar qué sectores urbanos podrían sufrir anegamientos.
Una ciudad donde pocos centímetros hacen la diferencia
Resistencia presenta características geográficas que dificultan la predicción del recorrido del agua. Al estar ubicada sobre el valle de inundación del río Paraná, cuenta con una topografía de escasa pendiente.
En ese contexto, pequeños errores en la información sobre la altura del terreno pueden generar diferencias importantes en las simulaciones.
Para abordar el problema, los investigadores utilizan ANUGA, un programa informático de acceso libre que permite representar el movimiento del agua sobre una superficie. El terreno se divide en miles de pequeñas áreas triangulares, en las que se calcula la cantidad de agua acumulada y la dirección de su desplazamiento.
El equipo también incorporó funciones para representar cómo las bocas de tormenta captan el agua que circula por las calles.
Cómo comprobaron los resultados
La primera zona estudiada abarca aproximadamente cinco hectáreas en el sector de la calle San Lorenzo. Allí se contaba con mediciones detalladas de las alturas del terreno y registros de siete tormentas ocurridas en 2007.
Esos datos permitieron comparar las alturas de agua observadas con las obtenidas mediante las simulaciones.
La diferencia aproximada de 1,5 centímetros representa un resultado favorable para esta etapa del estudio, aunque los investigadores remarcaron que todavía deben determinar los límites de aplicación del modelo.
Entre las dificultades pendientes se encuentran la antigüedad de los datos topográficos y la falta de representación del recorrido del agua dentro de los conductos subterráneos.
La próxima etapa: estudiar una cuenca más extensa
El equipo prevé aplicar la herramienta en la cuenca Cisterna de Resistencia, un sector de entre 40 y 50 hectáreas. El análisis permitirá comparar las condiciones de 2007 con las actuales y evaluar cómo influyeron el avance de la urbanización y los cambios en el uso del suelo.
También se buscará comprobar el comportamiento del modelo ante tormentas más intensas que las utilizadas en las primeras pruebas.
Además de su posible aplicación en ciudades, la herramienta podría utilizarse en zonas rurales para estudiar la dirección y velocidad del agua en una cuenca y estimar el material que puede arrastrar.
El desarrollo todavía requiere pruebas y datos actualizados, pero representa un avance en el uso de herramientas computacionales para estudiar el agua de lluvia y mejorar la planificación urbana.
Fuente: UNNE Medios.
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Estos celulares podrían quedarse sin WhatsApp en noviembre de 2026: revisá si está el tuyo
WhatsApp continúa actualizando sus requisitos técnicos y algunos teléfonos antiguos podrían dejar de ser compatibles con la aplicación. Entre los dispositivos que conviene revisar aparecen modelos de Samsung, Motorola, LG y Sony que ya no reciben actualizaciones oficiales.
La lista difundida por La 100 incluye los siguientes equipos:
Samsung: Galaxy S3, Galaxy S4 Mini, Galaxy Note 2, Galaxy Core, Galaxy Trend y Galaxy Trend Lite.
Motorola: Moto G de primera generación, Moto E de primera generación y Droid Razr HD.
LG: Optimus G, Optimus L5, Optimus L7, Optimus F7, Lucid 2, Nexus 4 y G2 Mini.
Sony: Xperia Z y Xperia SP.
Qué hay que revisar antes del 1 de noviembre
La fecha mencionada en la publicación es el 1 de noviembre de 2026. Sin embargo, la compatibilidad depende de los requisitos oficiales del sistema operativo: WhatsApp exige Android 6.0 o posterior desde septiembre de 2026, mientras que el requisito para iPhone será iOS 15.5 o posterior desde el 30 de noviembre.
Por eso, antes de concluir que un teléfono dejará de funcionar, hay que revisar qué versión tiene instalada y si admite una actualización.
Cómo proteger los chats
Si el equipo ya no puede actualizarse, conviene preparar la migración a otro teléfono compatible. Para evitar perder conversaciones, fotos y documentos, se recomienda realizar una copia de seguridad desde Ajustes, dentro de la sección Chats de WhatsApp.
La cuenta no desaparece automáticamente por el cambio de compatibilidad: el problema es que el dispositivo antiguo puede dejar de ejecutar la aplicación.
Revisar el sistema operativo y guardar una copia de los chats son los pasos principales para evitar inconvenientes.
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Lunes con cielo despejado en Resistencia: la máxima llegará a los 23 grados
El último lunes de octubre comenzó con cielo despejado y una temperatura de 13,1 °C en Resistencia. Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la máxima llegará a los 23 °C durante la tarde, cuando se espera que aumente la nubosidad.
Durante las primeras horas del día, la humedad se ubicó en el 89%, la presión atmosférica fue de 1014 hectopascales y los vientos soplaron desde el sudeste a 6 kilómetros por hora. La visibilidad, en tanto, alcanzó los 15 kilómetros.
Para la tarde se prevé cielo parcialmente nublado y una temperatura máxima de 23 °C. Por la noche, el termómetro descenderá hasta los 17 °C.
De acuerdo con el pronóstico, las condiciones serán similares durante el martes, aunque se espera que las temperaturas comiencen a subir progresivamente a lo largo de la semana.
De esta manera, Resistencia tendrá una jornada con temperaturas moderadas y sin cambios bruscos previstos en el panorama meteorológico informado.