Redes Sociales

Actualidad

Tiene 18 años, es el relojero más joven del país y construyó un imperio a metros del Obelisco

Apenas se abre la puerta del piso once de un edificio ubicado a dos cuadras del Obelisco aparece una escena poco habitual para alguien de 18 años: una oficina de lujo, vitrinas con relojes de alta gama, un equipo de trabajo y un joven vestido con chaleco que habla de negocios, inversiones y piezas que pueden valer miles de dólares como si fuera algo cotidiano.

“Este lugar es casi como mi casa. Paso más tiempo acá que en cualquier otro lado del mundo”, cuenta Matías Islas a TN mientras recorre su oficina comercial, una mezcla de relojería, joyería y tienda de artículos de lujo que construyó después de años de comprar, vender y aprender.

Matías tiene 18 años y se presenta como “el relojero más joven del país”. Pero rápidamente aclara que su historia no empezó con una cuenta de Instagram viral ni con una moda pasajera. “Está muy instalada la idea de que alguien la pegó en redes sociales y se salvó. En mi caso no fue así. Antes de ser conocido ya me iba bien, ya ejercía el comercio, ya tenía un equipo, ya trabajaba con gente. Las redes vinieron después”, explica.

Su historia empezó mucho antes, cuando todavía era un chico que buscaba la manera de tener su propio dinero. El primer negocio de Matías no fue con relojes de lujo ni con marcas internacionales. Fue con sus propios juguetes. “Cuando uno es chico le van regalando juguetes. Llegó un momento en que mi mamá me dijo: ‘Matías, ¿qué hacemos con todas estas cosas? ¿Las regalamos?’. Y yo dije: ‘¿Por qué las voy a regalar? Las vendo’”, recuerda.

Así empezó, de manera casi improvisada. Armó una pequeña mesa, puso sus juguetes a la venta y logró juntar sus primeros 500 dólares. “Era plata que había generado yo. No tenía gastos, no tenía responsabilidades, pero ya me había agarrado el gusto de tener mi plata, de tener disponibilidad, de poder gastar”, cuenta.

De vender juguetes usados a negociar relojes de miles de dólares

Ese primer contacto con la compraventa le abrió una puerta. Matías había nacido en San Telmo, un barrio donde convivió desde chico con negocios de antigüedades, objetos antiguos y comerciantes con años de experiencia.

“San Telmo es la ciudad de las antigüedades. Hay un local antiguo al lado del otro. Entonces pensé: si todos vienen para acá, por algo será. Si todos hacen esto, debe funcionar”, relata. Decidió meterse en ese mundo. Empezó a comprar y vender objetos antiguos, aprendió sobre arte, piezas de colección y, casi sin buscarlo, encontró su verdadero nicho: los relojes.

A diferencia de muchos coleccionistas, Matías no llegó a la relojería por una tradición familiar. Su familia no estaba vinculada al comercio. “Mi mamá es docente y mi papá trabaja en un mayorista de alimentos. Nada que ver con esto”, dice, entre risas. Su aprendizaje fue a fuerza de observar, equivocarse y estudiar.

“En este rubro aprendés viendo mucha mercadería. Tenés que leer catálogos, estar dispuesto a aprender. Hoy cualquiera con un celular puede tener información, pero la experiencia de haber visto cientos de relojes es otra cosa”, asegura. Actualmente tiene entre 300 y 400 relojes en stock, incluyendo marcas de lujo como Rolex, Cartier y Omega. Algunos están en su oficina; otros permanecen guardados por seguridad. “Siempre tengo varios Rolex. Hoy puedo tener diez aproximadamente. Pero la mayoría del stock está en el banco”, explica.

Más de 300 relojes en stock y operaciones de alto vuelo

Su negocio se basa en comprar bien. Para él, ahí está la verdadera diferencia. “Yo gano dinero cuando compro, no cuando vendo. Porque si compro mal, después puedo estar meses tratando de vender algo que no tiene salida”, sostiene. Ese movimiento constante hace que maneje cifras que sorprenden para alguien de su edad.

Hace poco, por ejemplo, contó que compró monedas de oro por casi 77 millones de pesos. “Con 18 años hacer una operación así no es para cualquiera. Pero este rubro es así: nunca sabés quién va a entrar por la puerta ni qué te pueden ofrecer”, explica.

El reloj más caro que vendió hasta ahora fue una pieza valuada en más de 200 mil dólares, una operación que, según cuenta, requirió de una negociación constante y de conocer en profundidad el mercado para poder concretarla. En su vida cotidiana también aparecen números llamativos. Matías reconoce que tiene un nivel de consumo alto y que disfruta de gastar dinero.

“Como todos los días afuera. Si hago un promedio, gasto unos 200 mil pesos por día en comida. Después tenés el auto, moverme, cafés, cosas así. Ponele que otros 50 mil pesos más”, cuenta. Sin embargo, dice que con el tiempo aprendió a diferenciar entre mover dinero y ganar dinero. “Una cosa es tener plata circulando y otra cosa es ganar plata. En este negocio ves relojes de 20 o 30 mil dólares todo el tiempo y parece que sos millonario, pero no significa eso”, aclara.

También reconoce que su vida cambió y que tuvo que dejar atrás una etapa de excesos. “Cuando tenía 15 años podía ganar mucha plata y la gastaba toda. Salía, invitaba, hacía lo que quería. Después empezás a tener responsabilidades y entendés que no podés acostarte a las siete de la mañana un martes porque al otro día tenés que trabajar”, cuenta. Hoy dice que disfruta más el proceso que el resultado.

“La plata me gusta, obviamente. Me permite hacer cosas que siempre soñé. Pero con el tiempo entendí que lo que realmente disfruto es generar dinero, hacer una operación, cerrar un negocio”, afirma.

Ese convencimiento es el motivo por el que se define de una manera que genera polémica: dice ser “el número uno”. “No soy el único que lo dice. Lo digo por una cuestión estructural. Tengo más de 15 empleados trabajando, tengo un taller propio, tengo un equipo. Si mañana Matías Islas no existe, esto sigue funcionando”, argumenta.

Y agrega: “Hay gente que piensa que soy un pibe de 18 años con tres amigos vendiendo relojes. Pero no es eso. Es una empresa”. Según cuenta, la diferencia está en la escala. “Vos podés hacer relojería hace diez años y tener un catálogo con diez relojes. Está perfecto, pero estamos jugando ligas distintas. Yo tengo una estructura que es mucho más grande”, sostiene.

Su juventud, justamente, es una de las cosas que más llama la atención de sus clientes. “Cuando viene alguien y gasta mil dólares en algo que no necesita, como un reloj, yo pienso: este tipo sabe algo que yo no sé. Entonces pregunto, escucho y aprendo”, explica.

Dice que ese contacto con empresarios, abogados, médicos y personas con años de experiencia también lo hizo crecer. “Si todos los días hablás con gente más grande, más culta, con personas que saben cosas distintas, te obligás a mejorar. No podés quedarte en un cuadrado”, afirma.

Para quienes sueñan con emprender, sin embargo, su mensaje no es el típico de motivación en redes sociales. “Emprender no es fácil. Lo más probable es que no te vaya bien. Nueve de cada diez emprendedores fracasan. No hay que venderle a la gente que levantándose a las cinco de la mañana y bañándose con agua fría va a romperla”, dice.

Según él, el éxito no es solamente cuestión de ganas. “Hay gente que puede y gente que no. Y está bien. La felicidad no se mide solamente por dinero. Mi mamá es docente, gana mucho menos que yo y es una persona feliz”, cuenta.

A los 18 años, Matías Islas ya construyó una historia que parece sacada de otra época: un joven que empezó vendiendo juguetes usados, aprendió un oficio sin escuela formal y terminó negociando relojes de miles de dólares desde una oficina frente al corazón de Buenos Aires. Su fórmula, según él, no tiene demasiado misterio: “Yo puedo estar 12 horas acá sentado y para mí la estoy pasando bomba. Esa es la clave del éxito: disfrutar lo que hacés”.

Fuente: TN

Actualidad

La UNNE desarrolla un modelo para anticipar qué calles de Resistencia podrían inundarse

Un proyecto de investigación de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) logró reproducir mediante simulaciones el escurrimiento del agua de lluvia en un sector de Resistencia, con una diferencia aproximada de 1,5 centímetros respecto de las mediciones utilizadas para comprobar los resultados.

El trabajo se desarrolla en la Facultad de Ingeniería y está a cargo de Joaquín Ríos Mellone, estudiante de quinto año de Ingeniería Civil e integrante del Laboratorio de Mecánica Computacional. La investigación cuenta con una beca de pregrado de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE y la dirección de los doctores Javier Luis Mroginski y Hugo Guillermo Castro.

El objetivo es desarrollar una herramienta que permita conocer cómo circula el agua por las calles durante una tormenta y, a futuro, anticipar qué sectores urbanos podrían sufrir anegamientos.

Una ciudad donde pocos centímetros hacen la diferencia

Resistencia presenta características geográficas que dificultan la predicción del recorrido del agua. Al estar ubicada sobre el valle de inundación del río Paraná, cuenta con una topografía de escasa pendiente.

En ese contexto, pequeños errores en la información sobre la altura del terreno pueden generar diferencias importantes en las simulaciones.

Para abordar el problema, los investigadores utilizan ANUGA, un programa informático de acceso libre que permite representar el movimiento del agua sobre una superficie. El terreno se divide en miles de pequeñas áreas triangulares, en las que se calcula la cantidad de agua acumulada y la dirección de su desplazamiento.

El equipo también incorporó funciones para representar cómo las bocas de tormenta captan el agua que circula por las calles.

Cómo comprobaron los resultados

La primera zona estudiada abarca aproximadamente cinco hectáreas en el sector de la calle San Lorenzo. Allí se contaba con mediciones detalladas de las alturas del terreno y registros de siete tormentas ocurridas en 2007.

Esos datos permitieron comparar las alturas de agua observadas con las obtenidas mediante las simulaciones.

La diferencia aproximada de 1,5 centímetros representa un resultado favorable para esta etapa del estudio, aunque los investigadores remarcaron que todavía deben determinar los límites de aplicación del modelo.

Entre las dificultades pendientes se encuentran la antigüedad de los datos topográficos y la falta de representación del recorrido del agua dentro de los conductos subterráneos.

La próxima etapa: estudiar una cuenca más extensa

El equipo prevé aplicar la herramienta en la cuenca Cisterna de Resistencia, un sector de entre 40 y 50 hectáreas. El análisis permitirá comparar las condiciones de 2007 con las actuales y evaluar cómo influyeron el avance de la urbanización y los cambios en el uso del suelo.

También se buscará comprobar el comportamiento del modelo ante tormentas más intensas que las utilizadas en las primeras pruebas.

Además de su posible aplicación en ciudades, la herramienta podría utilizarse en zonas rurales para estudiar la dirección y velocidad del agua en una cuenca y estimar el material que puede arrastrar.

El desarrollo todavía requiere pruebas y datos actualizados, pero representa un avance en el uso de herramientas computacionales para estudiar el agua de lluvia y mejorar la planificación urbana.

Fuente: UNNE Medios.

Sigue leyendo

Actualidad

Estos celulares podrían quedarse sin WhatsApp en noviembre de 2026: revisá si está el tuyo

WhatsApp continúa actualizando sus requisitos técnicos y algunos teléfonos antiguos podrían dejar de ser compatibles con la aplicación. Entre los dispositivos que conviene revisar aparecen modelos de Samsung, Motorola, LG y Sony que ya no reciben actualizaciones oficiales.

La lista difundida por La 100 incluye los siguientes equipos:

Samsung: Galaxy S3, Galaxy S4 Mini, Galaxy Note 2, Galaxy Core, Galaxy Trend y Galaxy Trend Lite.

Motorola: Moto G de primera generación, Moto E de primera generación y Droid Razr HD.

LG: Optimus G, Optimus L5, Optimus L7, Optimus F7, Lucid 2, Nexus 4 y G2 Mini.

Sony: Xperia Z y Xperia SP.

Qué hay que revisar antes del 1 de noviembre

La fecha mencionada en la publicación es el 1 de noviembre de 2026. Sin embargo, la compatibilidad depende de los requisitos oficiales del sistema operativo: WhatsApp exige Android 6.0 o posterior desde septiembre de 2026, mientras que el requisito para iPhone será iOS 15.5 o posterior desde el 30 de noviembre.

Por eso, antes de concluir que un teléfono dejará de funcionar, hay que revisar qué versión tiene instalada y si admite una actualización.

Cómo proteger los chats

Si el equipo ya no puede actualizarse, conviene preparar la migración a otro teléfono compatible. Para evitar perder conversaciones, fotos y documentos, se recomienda realizar una copia de seguridad desde Ajustes, dentro de la sección Chats de WhatsApp.

La cuenta no desaparece automáticamente por el cambio de compatibilidad: el problema es que el dispositivo antiguo puede dejar de ejecutar la aplicación.

Revisar el sistema operativo y guardar una copia de los chats son los pasos principales para evitar inconvenientes.

Sigue leyendo

Actualidad

Lunes con cielo despejado en Resistencia: la máxima llegará a los 23 grados

El último lunes de octubre comenzó con cielo despejado y una temperatura de 13,1 °C en Resistencia. Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la máxima llegará a los 23 °C durante la tarde, cuando se espera que aumente la nubosidad.

Durante las primeras horas del día, la humedad se ubicó en el 89%, la presión atmosférica fue de 1014 hectopascales y los vientos soplaron desde el sudeste a 6 kilómetros por hora. La visibilidad, en tanto, alcanzó los 15 kilómetros.

Para la tarde se prevé cielo parcialmente nublado y una temperatura máxima de 23 °C. Por la noche, el termómetro descenderá hasta los 17 °C.

De acuerdo con el pronóstico, las condiciones serán similares durante el martes, aunque se espera que las temperaturas comiencen a subir progresivamente a lo largo de la semana.

De esta manera, Resistencia tendrá una jornada con temperaturas moderadas y sin cambios bruscos previstos en el panorama meteorológico informado.

Sigue leyendo
Advertisement

Nuestro Clima

Facebook