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Creció en el barrio chino de París, llegó a la Argentina y apostó por una idea que parecía descabellada
Cuando Matías McLurg era chico, vivía en el distrito 13 de París, el mal llamado “barrio chino” que en realidad estaba poblado por inmigrantes vietnamitas y camboyanos. Allí, entre edificios altos, almacenes orientales y restaurantes familiares, comenzó una historia que décadas después terminaría cambiando la gastronomía porteña.
Hijo de una argentina exiliada durante la dictadura y de un padre escocés, Matías nació en Francia, pero siempre sintió que pertenecía a más de un lugar.
“Siempre se cuidó mucho ese vínculo con la Argentina. Yo tenía la percepción de que tenía por lo menos dos casas”, recordó en diálogo con TN sobre los viajes anuales que hacía a Córdoba para visitar a su familia materna.
Un paladar entre varios mundos
Durante años, la cocina vietnamita formó parte de su vida cotidiana. No era una rareza ni una moda: era simplemente la comida de su barrio.
“Vivía en el corazón del barrio asiático de París. Toda mi vida cotidiana estaba atravesada por la cultura vietnamita”, contó.
“Bajaba de mi departamento y comía vietnamita; volvía y comía vietnamita”, dijo sobre lo que calificó de “convivencia cultural muy fuerte y temprana” que terminó teniendo una gran incidencia en su vida como empresario gastronómico.
Sin embargo, su primer camino profesional fue otro. A los 20, McLurg decidió instalarse en la Argentina, estudió Derecho, fundó una familia y llegó a ejercer como abogado. Pero algo no terminaba de encajar.
“Nunca me sentí del todo realizado como abogado”, admitió a TN. La pasión estaba en otro lado.
El salto al vacío
En 2016, junto a su socio Pablo Marotta, decidió apostar por una idea que parecía descabellada para la Buenos Aires de aquel momento: abrir un restaurante de comida vietnamita en San Telmo.
“Queríamos abrir un restaurante vietnamita porque era la posibilidad de comer lo que a mí me gustaba”, sostuvo sobre por qué eligió este tipo de comida.
La ciudad todavía no había vivido el boom de las cocinas asiáticas. Más allá del sushi, la oferta era escasa y la gastronomía vietnamita era prácticamente desconocida para el gran público.
“Hace diez años la propuesta gastronómica porteña era mucho más cerrada. Si querías comer vietnamita, prácticamente no había opciones”, afirmó al mencionar como precursor al restaurante Green Bamboo, ahora cerrado.
La elección de San Telmo no fue casual. McLurg vivía en el barrio y entendía que su espíritu cosmopolita podía ser el terreno ideal para una propuesta diferente.
Lo que siguió fue una mezcla de intuición, entusiasmo y algo de locura emprendedora: “Cuando uno arranca, no piensa tan estratégicamente. Te mueve un motor interno. Decís: hagamos esto que está buenísimo y, si tenemos suerte, va a funcionar”.
La noche que cambió todo
La apertura de Saigón Noodle Bar quedó grabada en su memoria. Fue el 17 de diciembre de 2016, “un día de mucho calor”, con una térmica que rozó los 35°C y con el local -el antiguo bar gallego La Coruña, en el Mercado de San Telmo- todavía en obra.
“Dije: esta noche abrimos. Pase lo que pase tenemos que abrir”, recordó. Aún había andamios en el local, pero la decisión estaba tomada.
Lo que ocurrió horas después sorprendió incluso a los dueños. “Levantamos la persiana y había unas 150 personas afuera esperando”, contó McLurg, todavía incrédulo 10 años después.
El fenómeno, en momentos en que el sudeste asiático se estaba poniendo de moda entre los viajeros argentinos, fue inmediato.
“Funcionó. El cliente vino, le gustó y volvió”, dijo el gastronómico, que habló de “una cuestión timing y de suerte”. Según McLurg, había una necesidad latente en el mercado: “la gente quería descubrir nuevos sabores y nuevas formas de comer”.
Para McLurg, uno de los rasgos más distintivos de la gastronomía vietnamita es su vínculo con la comida callejera, los puestitos y pequeños restaurantes. “Ahí es donde se encuentran algunos de los platos más representativos”, sostuvo.
“La riqueza de la gastronomía vietnamita está en la variedad de ingredientes, en la complejidad de sus sabores y en la creatividad con la que supieron apropiarse de otras tradiciones», como la china o la francesa, producto de la colonización del siglo XIX. “Son maestros en transformar ingredientes simples en platos muy interesantes”, sostuvo.
El desafío de encontrar a un chef vietnamita en Buenos Aires
Uno de los mayores desafíos para los socios fue algo tan básico como encontrar quién cocinara auténtica comida vietnamita.
“Encontrar un chef vietnamita en Buenos Aires hace diez años era casi imposible”, recordó McLurg. La búsqueda fue tan desesperada que llegaron a consultar en el consulado de Vietnam.
Finalmente apareció Thomas Nguyen, un cocinero vietnamita que vivió también en Tailandia y EE.UU . y tenía un restaurante a puertas cerradas en San Telmo.
La primera reacción fue poco alentadora. “Thomas nos dijo: ‘Ustedes están locos. Este proyecto no va a funcionar’”. Sin embargo, terminó sumándose al emprendimiento y fue clave para darle identidad gastronómica.
“Yo sabía qué quería en el menú porque eran las cosas que comí toda mi vida, pero no sabía cocinar. Sin Thomas, Saigón no hubiese sido posible”, afirmó McLurg.
Entre los platos estrellas de la carta figuran el pho, la sopa vietnamita más famosa, preparada con caldo aromático, fideos de arroz y carne de cerdo o pollo, así como los Spring Rolls, unos arrollados de papel de arroz con langostinos, fideos de arroz, panceta, lechuga, pepino y hierbas aromáticas, acompañados con salsa de maní y salsa nuoc cham.
Los nems fritos de cerdo son otro hit del menú, también arrollados de papel de arroz, pero de carne porcina, zanahorias, cebollas y fideos de poroto que se sirven con salsa nuoc man cham. O su versión vegana, con tofu marinado, fideos de arroz, pepinos, hierbas aromáticas y salsa de maní.
Entre los principales, el Bo Luc Lac es el más pedido, que consiste en ojo de bife marinado y salteado a la manteca, con salsa, huevo frito, tomates cherry, pepino y cilantro.
Fuente: TN
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La UNNE desarrolla un modelo para anticipar qué calles de Resistencia podrían inundarse
Un proyecto de investigación de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) logró reproducir mediante simulaciones el escurrimiento del agua de lluvia en un sector de Resistencia, con una diferencia aproximada de 1,5 centímetros respecto de las mediciones utilizadas para comprobar los resultados.
El trabajo se desarrolla en la Facultad de Ingeniería y está a cargo de Joaquín Ríos Mellone, estudiante de quinto año de Ingeniería Civil e integrante del Laboratorio de Mecánica Computacional. La investigación cuenta con una beca de pregrado de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE y la dirección de los doctores Javier Luis Mroginski y Hugo Guillermo Castro.
El objetivo es desarrollar una herramienta que permita conocer cómo circula el agua por las calles durante una tormenta y, a futuro, anticipar qué sectores urbanos podrían sufrir anegamientos.
Una ciudad donde pocos centímetros hacen la diferencia
Resistencia presenta características geográficas que dificultan la predicción del recorrido del agua. Al estar ubicada sobre el valle de inundación del río Paraná, cuenta con una topografía de escasa pendiente.
En ese contexto, pequeños errores en la información sobre la altura del terreno pueden generar diferencias importantes en las simulaciones.
Para abordar el problema, los investigadores utilizan ANUGA, un programa informático de acceso libre que permite representar el movimiento del agua sobre una superficie. El terreno se divide en miles de pequeñas áreas triangulares, en las que se calcula la cantidad de agua acumulada y la dirección de su desplazamiento.
El equipo también incorporó funciones para representar cómo las bocas de tormenta captan el agua que circula por las calles.
Cómo comprobaron los resultados
La primera zona estudiada abarca aproximadamente cinco hectáreas en el sector de la calle San Lorenzo. Allí se contaba con mediciones detalladas de las alturas del terreno y registros de siete tormentas ocurridas en 2007.
Esos datos permitieron comparar las alturas de agua observadas con las obtenidas mediante las simulaciones.
La diferencia aproximada de 1,5 centímetros representa un resultado favorable para esta etapa del estudio, aunque los investigadores remarcaron que todavía deben determinar los límites de aplicación del modelo.
Entre las dificultades pendientes se encuentran la antigüedad de los datos topográficos y la falta de representación del recorrido del agua dentro de los conductos subterráneos.
La próxima etapa: estudiar una cuenca más extensa
El equipo prevé aplicar la herramienta en la cuenca Cisterna de Resistencia, un sector de entre 40 y 50 hectáreas. El análisis permitirá comparar las condiciones de 2007 con las actuales y evaluar cómo influyeron el avance de la urbanización y los cambios en el uso del suelo.
También se buscará comprobar el comportamiento del modelo ante tormentas más intensas que las utilizadas en las primeras pruebas.
Además de su posible aplicación en ciudades, la herramienta podría utilizarse en zonas rurales para estudiar la dirección y velocidad del agua en una cuenca y estimar el material que puede arrastrar.
El desarrollo todavía requiere pruebas y datos actualizados, pero representa un avance en el uso de herramientas computacionales para estudiar el agua de lluvia y mejorar la planificación urbana.
Fuente: UNNE Medios.
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Estos celulares podrían quedarse sin WhatsApp en noviembre de 2026: revisá si está el tuyo
WhatsApp continúa actualizando sus requisitos técnicos y algunos teléfonos antiguos podrían dejar de ser compatibles con la aplicación. Entre los dispositivos que conviene revisar aparecen modelos de Samsung, Motorola, LG y Sony que ya no reciben actualizaciones oficiales.
La lista difundida por La 100 incluye los siguientes equipos:
Samsung: Galaxy S3, Galaxy S4 Mini, Galaxy Note 2, Galaxy Core, Galaxy Trend y Galaxy Trend Lite.
Motorola: Moto G de primera generación, Moto E de primera generación y Droid Razr HD.
LG: Optimus G, Optimus L5, Optimus L7, Optimus F7, Lucid 2, Nexus 4 y G2 Mini.
Sony: Xperia Z y Xperia SP.
Qué hay que revisar antes del 1 de noviembre
La fecha mencionada en la publicación es el 1 de noviembre de 2026. Sin embargo, la compatibilidad depende de los requisitos oficiales del sistema operativo: WhatsApp exige Android 6.0 o posterior desde septiembre de 2026, mientras que el requisito para iPhone será iOS 15.5 o posterior desde el 30 de noviembre.
Por eso, antes de concluir que un teléfono dejará de funcionar, hay que revisar qué versión tiene instalada y si admite una actualización.
Cómo proteger los chats
Si el equipo ya no puede actualizarse, conviene preparar la migración a otro teléfono compatible. Para evitar perder conversaciones, fotos y documentos, se recomienda realizar una copia de seguridad desde Ajustes, dentro de la sección Chats de WhatsApp.
La cuenta no desaparece automáticamente por el cambio de compatibilidad: el problema es que el dispositivo antiguo puede dejar de ejecutar la aplicación.
Revisar el sistema operativo y guardar una copia de los chats son los pasos principales para evitar inconvenientes.
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Lunes con cielo despejado en Resistencia: la máxima llegará a los 23 grados
El último lunes de octubre comenzó con cielo despejado y una temperatura de 13,1 °C en Resistencia. Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la máxima llegará a los 23 °C durante la tarde, cuando se espera que aumente la nubosidad.
Durante las primeras horas del día, la humedad se ubicó en el 89%, la presión atmosférica fue de 1014 hectopascales y los vientos soplaron desde el sudeste a 6 kilómetros por hora. La visibilidad, en tanto, alcanzó los 15 kilómetros.
Para la tarde se prevé cielo parcialmente nublado y una temperatura máxima de 23 °C. Por la noche, el termómetro descenderá hasta los 17 °C.
De acuerdo con el pronóstico, las condiciones serán similares durante el martes, aunque se espera que las temperaturas comiencen a subir progresivamente a lo largo de la semana.
De esta manera, Resistencia tendrá una jornada con temperaturas moderadas y sin cambios bruscos previstos en el panorama meteorológico informado.