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Menos parejas buscan un segundo hijo: los factores detrás del cambio que detectan las clínicas de fertilidad
La imagen tradicional de las familias numerosas quedó cada vez más lejos de la realidad argentina. En los últimos años, las clínicas de fertilidad comenzaron a detectar una tendencia que acompaña la caída de la natalidad en el país: disminuyen las consultas de personas que buscan un segundo hijo, mientras crecen las de quienes intentan concretar su primer embarazo a edades más avanzadas.
Especialistas en medicina reproductiva coinciden en que el fenómeno responde a una combinación de factores. La postergación de la maternidad y la paternidad, los cambios en los proyectos de vida y la incertidumbre económica modificaron la manera en que las personas planifican sus familias.
“Observamos una disminución progresiva en las consultas de pacientes que llegan con el objetivo de buscar un segundo hijo. No es un fenómeno abrupto, sino una tendencia que se fue consolidando en los últimos años”, explicó Gastón Rey Valzacchi, director médico y presidente de Grupo Procrearte, en diálogo con TN.
Según indicó, el cambio se volvió especialmente visible durante la última década y acompaña transformaciones más amplias de la sociedad. “Las maternidades y paternidades son más tardías, las familias son más pequeñas y existe una mayor planificación de los proyectos personales y profesionales. Además, el contexto económico también condiciona las decisiones familiares”, señaló.
La consecuencia más evidente de esta transformación aparece en los consultorios. Hoy predominan las consultas de personas que buscan concretar un primer embarazo, muchas veces después de haber postergado durante años la decisión de tener hijos.
“Hace diez años era más frecuente recibir parejas que, habiendo tenido ya un hijo, volvían al centro con el objetivo de ampliar la familia. Hoy ese escenario es menos habitual”, sostuvo Rey Valzacchi. Y agregó: “Más que hablar de una caída exacta, diríamos que cambió el perfil de la demanda. El segundo hijo dejó de ser un proyecto tan frecuente o tan automático como lo era en generaciones anteriores”.
La tendencia también es observada en el ámbito público. Elena Zeitler, ginecóloga a cargo del área de Fertilidad del Hospital de Clínicas de la UBA, señaló a este medio que el fenómeno comenzó a hacerse más visible después de la pandemia y se consolidó en un contexto de creciente incertidumbre económica.
“Las consultas por segundo hijo son menores que hace una década. Esto puede explicarse porque la tasa bruta de natalidad cayó de 14 a 7,7 entre 2013 y 2023, según datos del INDEC”, precisó.
El contexto económico, ma-paternidades tardías y : los factores detrás del fenómeno
La cuestión económica aparece como una de las razones más repetidas entre los pacientes. “Es un planteo que hemos escuchado con frecuencia en momentos de incertidumbre”, afirmó Zeitler. La médica remarcó que esta preocupación es especialmente visible entre las familias de clase media y clase media baja que consultan en el sistema público.
Sin embargo, los especialistas advierten que el dinero no es el único factor que explica la reducción del tamaño de las familias. También influye el retraso de la maternidad y la paternidad.
“El perfil más frecuente es el de mujeres o parejas que postergaron la búsqueda por motivos personales, profesionales, económicos o vinculares y llegan a la consulta con una edad reproductiva más avanzada”, explicó Rey Valzacchi. Además, destacó que cada vez más mujeres sin pareja consultan para preservar óvulos o evaluar la posibilidad de desarrollar un proyecto de maternidad individual.
De todas formas, el impacto de la edad es determinante. “Si una mujer llega a su primer hijo cerca de los 38, 40 años o más, el margen biológico para pensar en un segundo embarazo se reduce considerablemente. Muchas veces el deseo existe, pero el tiempo reproductivo disponible es menor”, detalló el especialista.
Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico y presidente de la Fundación REPRO, coincide con ese diagnóstico. Según explicó, hace quince años la edad promedio de consulta para buscar un embarazo rondaba los 33 años, mientras que ahora se ubica entre los 37 y los 38 años.
“La realidad es la postergación de la maternidad, el tener menos hijos e incluso, en algunos casos, no tenerlos. Si una mujer decide buscar un embarazo a una edad más avanzada, es más probable que finalmente tenga un solo hijo”, analizó.
Ese retraso también repercute en los tratamientos de fertilidad. Pasqualini indicó que entre el 35% y el 40% de los procedimientos de fertilización in vitro que realiza su institución se llevan adelante con óvulos donados debido a la disminución de la reserva ovárica asociada al paso del tiempo.
Frente a este escenario, los expertos destacan la importancia de acceder a información temprana sobre fertilidad. “No se trata necesariamente de adelantar decisiones, sino de poder planificar con conocimiento. Conocer la reserva ovárica y entender el impacto de la edad permite tomar decisiones reproductivas con mayor libertad”, sostuvo Rey Valzacchi.
Aunque bajan los nacimientos, cada vez más mujeres congelan óvulos
En paralelo, las clínicas registran un fuerte crecimiento de las consultas vinculadas a la preservación de la fertilidad.
“Lo que sí está creciendo mucho es la preservación de la fertilidad mediante la vitrificación de óvulos”, afirmó Pasqualini. Para el especialista, el fenómeno es una consecuencia lógica de los cambios sociales y laborales que atraviesan las nuevas generaciones.
La técnica permite conservar los óvulos en el estado biológico que tienen al momento de ser extraídos, independientemente de cuándo se utilicen. Sin embargo, los médicos advierten que todavía es difícil determinar cuántas de las mujeres que recurren a este procedimiento terminarán utilizando ese material criopreservado.
Mientras tanto, la caída de la natalidad comienza a generar interrogantes que exceden el ámbito de la medicina reproductiva. Para Pasqualini, esto tendrá consecuencias demográficas y económicas cada vez más visibles en las próximas décadas.
“Durante años el mundo discutió los riesgos de la superpoblación. Ahora empieza a aparecer el problema inverso. La baja sostenida de la natalidad traerá nuevos desafíos para las sociedades. Es un cambio profundo que ya está en marcha y cuyos efectos veremos con mayor claridad en el futuro”, reflexionó.
Fuente: TN
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La UNNE desarrolla un modelo para anticipar qué calles de Resistencia podrían inundarse
Un proyecto de investigación de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) logró reproducir mediante simulaciones el escurrimiento del agua de lluvia en un sector de Resistencia, con una diferencia aproximada de 1,5 centímetros respecto de las mediciones utilizadas para comprobar los resultados.
El trabajo se desarrolla en la Facultad de Ingeniería y está a cargo de Joaquín Ríos Mellone, estudiante de quinto año de Ingeniería Civil e integrante del Laboratorio de Mecánica Computacional. La investigación cuenta con una beca de pregrado de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE y la dirección de los doctores Javier Luis Mroginski y Hugo Guillermo Castro.
El objetivo es desarrollar una herramienta que permita conocer cómo circula el agua por las calles durante una tormenta y, a futuro, anticipar qué sectores urbanos podrían sufrir anegamientos.
Una ciudad donde pocos centímetros hacen la diferencia
Resistencia presenta características geográficas que dificultan la predicción del recorrido del agua. Al estar ubicada sobre el valle de inundación del río Paraná, cuenta con una topografía de escasa pendiente.
En ese contexto, pequeños errores en la información sobre la altura del terreno pueden generar diferencias importantes en las simulaciones.
Para abordar el problema, los investigadores utilizan ANUGA, un programa informático de acceso libre que permite representar el movimiento del agua sobre una superficie. El terreno se divide en miles de pequeñas áreas triangulares, en las que se calcula la cantidad de agua acumulada y la dirección de su desplazamiento.
El equipo también incorporó funciones para representar cómo las bocas de tormenta captan el agua que circula por las calles.
Cómo comprobaron los resultados
La primera zona estudiada abarca aproximadamente cinco hectáreas en el sector de la calle San Lorenzo. Allí se contaba con mediciones detalladas de las alturas del terreno y registros de siete tormentas ocurridas en 2007.
Esos datos permitieron comparar las alturas de agua observadas con las obtenidas mediante las simulaciones.
La diferencia aproximada de 1,5 centímetros representa un resultado favorable para esta etapa del estudio, aunque los investigadores remarcaron que todavía deben determinar los límites de aplicación del modelo.
Entre las dificultades pendientes se encuentran la antigüedad de los datos topográficos y la falta de representación del recorrido del agua dentro de los conductos subterráneos.
La próxima etapa: estudiar una cuenca más extensa
El equipo prevé aplicar la herramienta en la cuenca Cisterna de Resistencia, un sector de entre 40 y 50 hectáreas. El análisis permitirá comparar las condiciones de 2007 con las actuales y evaluar cómo influyeron el avance de la urbanización y los cambios en el uso del suelo.
También se buscará comprobar el comportamiento del modelo ante tormentas más intensas que las utilizadas en las primeras pruebas.
Además de su posible aplicación en ciudades, la herramienta podría utilizarse en zonas rurales para estudiar la dirección y velocidad del agua en una cuenca y estimar el material que puede arrastrar.
El desarrollo todavía requiere pruebas y datos actualizados, pero representa un avance en el uso de herramientas computacionales para estudiar el agua de lluvia y mejorar la planificación urbana.
Fuente: UNNE Medios.
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Estos celulares podrían quedarse sin WhatsApp en noviembre de 2026: revisá si está el tuyo
WhatsApp continúa actualizando sus requisitos técnicos y algunos teléfonos antiguos podrían dejar de ser compatibles con la aplicación. Entre los dispositivos que conviene revisar aparecen modelos de Samsung, Motorola, LG y Sony que ya no reciben actualizaciones oficiales.
La lista difundida por La 100 incluye los siguientes equipos:
Samsung: Galaxy S3, Galaxy S4 Mini, Galaxy Note 2, Galaxy Core, Galaxy Trend y Galaxy Trend Lite.
Motorola: Moto G de primera generación, Moto E de primera generación y Droid Razr HD.
LG: Optimus G, Optimus L5, Optimus L7, Optimus F7, Lucid 2, Nexus 4 y G2 Mini.
Sony: Xperia Z y Xperia SP.
Qué hay que revisar antes del 1 de noviembre
La fecha mencionada en la publicación es el 1 de noviembre de 2026. Sin embargo, la compatibilidad depende de los requisitos oficiales del sistema operativo: WhatsApp exige Android 6.0 o posterior desde septiembre de 2026, mientras que el requisito para iPhone será iOS 15.5 o posterior desde el 30 de noviembre.
Por eso, antes de concluir que un teléfono dejará de funcionar, hay que revisar qué versión tiene instalada y si admite una actualización.
Cómo proteger los chats
Si el equipo ya no puede actualizarse, conviene preparar la migración a otro teléfono compatible. Para evitar perder conversaciones, fotos y documentos, se recomienda realizar una copia de seguridad desde Ajustes, dentro de la sección Chats de WhatsApp.
La cuenta no desaparece automáticamente por el cambio de compatibilidad: el problema es que el dispositivo antiguo puede dejar de ejecutar la aplicación.
Revisar el sistema operativo y guardar una copia de los chats son los pasos principales para evitar inconvenientes.
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Lunes con cielo despejado en Resistencia: la máxima llegará a los 23 grados
El último lunes de octubre comenzó con cielo despejado y una temperatura de 13,1 °C en Resistencia. Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la máxima llegará a los 23 °C durante la tarde, cuando se espera que aumente la nubosidad.
Durante las primeras horas del día, la humedad se ubicó en el 89%, la presión atmosférica fue de 1014 hectopascales y los vientos soplaron desde el sudeste a 6 kilómetros por hora. La visibilidad, en tanto, alcanzó los 15 kilómetros.
Para la tarde se prevé cielo parcialmente nublado y una temperatura máxima de 23 °C. Por la noche, el termómetro descenderá hasta los 17 °C.
De acuerdo con el pronóstico, las condiciones serán similares durante el martes, aunque se espera que las temperaturas comiencen a subir progresivamente a lo largo de la semana.
De esta manera, Resistencia tendrá una jornada con temperaturas moderadas y sin cambios bruscos previstos en el panorama meteorológico informado.