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Pablo tiene 27 y descubrió recién hace tres años que nunca tuvo olfato: “No elegiría vivir de otra manera”
Entre los aspectos de la percepción humana, el olfato ocupa un lugar esencial que se relaciona además con la experencia del sabor. ¿Cómo será imaginar la realidad sin perfume y sin olores desagradables?
Pablo Orlando (27) está habituado a esta condición porque, desde que nación, no percibe olores. Siempre sintió que le faltaba algo, pero no podía determinar qué. En 2024 se hizo los estudios para entender por qué no era como los demás y descubrió la verdad.
Los médicos descubrieron que le faltaba el nervio olfatorio y su caso les llamó la atención. Según los profesionales, ese tipo de fibras son las primeras en desarrollarse en la gestación, y él no la tenía, pero el resto de su cuerpo estaba intacto.
Un bebé tranquilo
Ni Pablo ni su familia sospecharon algo: “Es muy difícil saber si tu hijo no tiene olfato. Yo era muy tranquilo de chiquito. Tanto que mi mamá creyó que era discapacitado porque no lloraba”. Tal era la sospecha de su mamá que lo llevó al médico; este le hizo distintas pruebas, como aplaudirle en el oído y revisarle los ojos, pero todo pareció normal. “El médico le dijo a mi mamá que yo estaba bien, solo que era tranquilo; a nadie se le ocurre ‘hay que probar si huele’”, comentó.
Se empezó a dar cuenta muy de a poco, pero no lograba descifrar lo que le pasaba. “Era difícil porque, por ejemplo, un ciego de nacimiento no sabe qué son los colores. Bueno, yo no sé qué es oler. Yo pensaba que todo el mundo percibía las cosas como yo”. Pablo describe su falta de olfato a una sensación parecida a como si siempre estuviera engripado.
Una de las anécdotas que le llamaron la atención en su infancia fue cuando ganó un peluche apestoso con su hermano y él podía aguantar el olor: “Me acuerdo de que mi hermano me lo ponía en la nariz y yo lo aguantaba sin problema. Yo sentía que no había nada”.
Otra señal de alerta fueron las comidas, comía todo lo que su mamá preparara. “Nunca tuve problema. Yo creo que tiene que ver porque no siento el sabor completo de la comida”, destacó.
El descubrimiento
Pensó en hacer estudios en pandemia: “Yo tenía una amiga enferma de los olores y en la pandemia ella pensó que yo tenía COVID, así que le tuve que explicar que nunca olí en mi vida. Me probó con cosas para oler y yo no sentía nada”.
No se hizo el estudio hasta 2024: “Sentía que nunca me había ocupado del tema, como que yo pensaba que era así desde el principio y ya está. Después quise averiguar el porqué”. En algunos momentos, Pablo llegó a sospechar que él mismo era el problema.
Una resonancia magnética dio un resultado tan inesperado que el médico se sorprendió: “Tenía anosmia, una ausencia total del sentido del olfato. Vio que me faltaba el nervio olfatorio; es como un cable que une el cerebro con la nariz. Dijeron que es muy raro porque es una de las primeras cosas que se forman, entonces es llamativo que todo lo demás se haya desarrollado bien”.
Los médicos también tuvieron en cuenta que podría haberlo desarrollado, pero perdido de chico: “Tal vez en algún caso de faringitis o rinitis de muy chico, también estaba la posibilidad de que yo hubiera tenido una enfermedad respiratoria de chico y por eso lo perdí”.
Vivir otros sentidos con intensidad
Pablo estudia en el Conservatorio de la Ciudad de Buenos Aires y comparte contenido en redes sociales con más de 300 mil seguidores. Desde chico se sintió atraído por el sonido y cree que está relacionado con su falta de olfato: “Creo que me incliné más a lo auditivo que al olfato. Generé una locura por la música”.
“Me gustaba desde chico, siempre me gustó y tengo muy buena memoria. Puedo acordarme de una canción que escuché triste un domingo siete de noviembre a tal hora”, explicó.
A los 12 años empezó a desarrollar su pasión. Primero aprendió a tocar la guitarra, estudió música y le empezó a interesar todo lo que tuviera que ver con ese mundo. Hoy, toca el piano en el conservatorio y sube contenido a redes sociales únicamente sobre música.
Los riesgos de vivir sin olfato
A pesar de que él se sienta cómodo y no perciba olores desagradables, contó que la anosmia tiene sus riesgos: “Me cuesta mucho usar perfumes, siempre alguien lo tiene que elegir por mí. Tengo que confiar en sus decisiones”. Con la ropa le pasaba lo mismo; su familia era quien distinguía si tenía una prenda sucia o no. Y, como no percibe nada, también se baña hasta tres veces al día para evitar el mal olor.
Además, no solo no percibe el olor del monóxido de carbono, sino que tampoco sabe cuándo la comida está podrida. “Una vez que me comí una pechuga de pollo que había estado una semana en la heladera, llegó mi pareja y me preguntó qué comí, que olía mal”, recordó.
Aunque él jamás experimentó el olor de las comidas o las flores, él preferiría quedarse como está. “Siento que me hace particular, no solo por lo gracioso de contarlo en anécdotas, sino que siento que todos somos particulares en nuestras maneras”, expresó.
“No eligiría vivir de otra manera, no podría”, sintetizó.
Pablo convirtió su condición en una forma distinta de percibir el mundo. Su historia no solo expone un caso médico poco frecuente, sino también una manera singular de adaptarse a lo cotidiano, donde otros sentidos —como el oído— cobran un protagonismo central. Hoy lleva una vida en la que la falta de olfato no es un obstáculo, sino una característica más de su identidad.
En un contexto en el que muchas veces se busca “corregir” lo diferente, su mirada invita a pensar en la diversidad desde otro lugar. Pablo no solo aceptó su condición, sino que la integró como parte de lo que lo define.
Fuente: TN
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La UNNE desarrolla un modelo para anticipar qué calles de Resistencia podrían inundarse
Un proyecto de investigación de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) logró reproducir mediante simulaciones el escurrimiento del agua de lluvia en un sector de Resistencia, con una diferencia aproximada de 1,5 centímetros respecto de las mediciones utilizadas para comprobar los resultados.
El trabajo se desarrolla en la Facultad de Ingeniería y está a cargo de Joaquín Ríos Mellone, estudiante de quinto año de Ingeniería Civil e integrante del Laboratorio de Mecánica Computacional. La investigación cuenta con una beca de pregrado de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE y la dirección de los doctores Javier Luis Mroginski y Hugo Guillermo Castro.
El objetivo es desarrollar una herramienta que permita conocer cómo circula el agua por las calles durante una tormenta y, a futuro, anticipar qué sectores urbanos podrían sufrir anegamientos.
Una ciudad donde pocos centímetros hacen la diferencia
Resistencia presenta características geográficas que dificultan la predicción del recorrido del agua. Al estar ubicada sobre el valle de inundación del río Paraná, cuenta con una topografía de escasa pendiente.
En ese contexto, pequeños errores en la información sobre la altura del terreno pueden generar diferencias importantes en las simulaciones.
Para abordar el problema, los investigadores utilizan ANUGA, un programa informático de acceso libre que permite representar el movimiento del agua sobre una superficie. El terreno se divide en miles de pequeñas áreas triangulares, en las que se calcula la cantidad de agua acumulada y la dirección de su desplazamiento.
El equipo también incorporó funciones para representar cómo las bocas de tormenta captan el agua que circula por las calles.
Cómo comprobaron los resultados
La primera zona estudiada abarca aproximadamente cinco hectáreas en el sector de la calle San Lorenzo. Allí se contaba con mediciones detalladas de las alturas del terreno y registros de siete tormentas ocurridas en 2007.
Esos datos permitieron comparar las alturas de agua observadas con las obtenidas mediante las simulaciones.
La diferencia aproximada de 1,5 centímetros representa un resultado favorable para esta etapa del estudio, aunque los investigadores remarcaron que todavía deben determinar los límites de aplicación del modelo.
Entre las dificultades pendientes se encuentran la antigüedad de los datos topográficos y la falta de representación del recorrido del agua dentro de los conductos subterráneos.
La próxima etapa: estudiar una cuenca más extensa
El equipo prevé aplicar la herramienta en la cuenca Cisterna de Resistencia, un sector de entre 40 y 50 hectáreas. El análisis permitirá comparar las condiciones de 2007 con las actuales y evaluar cómo influyeron el avance de la urbanización y los cambios en el uso del suelo.
También se buscará comprobar el comportamiento del modelo ante tormentas más intensas que las utilizadas en las primeras pruebas.
Además de su posible aplicación en ciudades, la herramienta podría utilizarse en zonas rurales para estudiar la dirección y velocidad del agua en una cuenca y estimar el material que puede arrastrar.
El desarrollo todavía requiere pruebas y datos actualizados, pero representa un avance en el uso de herramientas computacionales para estudiar el agua de lluvia y mejorar la planificación urbana.
Fuente: UNNE Medios.
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Estos celulares podrían quedarse sin WhatsApp en noviembre de 2026: revisá si está el tuyo
WhatsApp continúa actualizando sus requisitos técnicos y algunos teléfonos antiguos podrían dejar de ser compatibles con la aplicación. Entre los dispositivos que conviene revisar aparecen modelos de Samsung, Motorola, LG y Sony que ya no reciben actualizaciones oficiales.
La lista difundida por La 100 incluye los siguientes equipos:
Samsung: Galaxy S3, Galaxy S4 Mini, Galaxy Note 2, Galaxy Core, Galaxy Trend y Galaxy Trend Lite.
Motorola: Moto G de primera generación, Moto E de primera generación y Droid Razr HD.
LG: Optimus G, Optimus L5, Optimus L7, Optimus F7, Lucid 2, Nexus 4 y G2 Mini.
Sony: Xperia Z y Xperia SP.
Qué hay que revisar antes del 1 de noviembre
La fecha mencionada en la publicación es el 1 de noviembre de 2026. Sin embargo, la compatibilidad depende de los requisitos oficiales del sistema operativo: WhatsApp exige Android 6.0 o posterior desde septiembre de 2026, mientras que el requisito para iPhone será iOS 15.5 o posterior desde el 30 de noviembre.
Por eso, antes de concluir que un teléfono dejará de funcionar, hay que revisar qué versión tiene instalada y si admite una actualización.
Cómo proteger los chats
Si el equipo ya no puede actualizarse, conviene preparar la migración a otro teléfono compatible. Para evitar perder conversaciones, fotos y documentos, se recomienda realizar una copia de seguridad desde Ajustes, dentro de la sección Chats de WhatsApp.
La cuenta no desaparece automáticamente por el cambio de compatibilidad: el problema es que el dispositivo antiguo puede dejar de ejecutar la aplicación.
Revisar el sistema operativo y guardar una copia de los chats son los pasos principales para evitar inconvenientes.
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Lunes con cielo despejado en Resistencia: la máxima llegará a los 23 grados
El último lunes de octubre comenzó con cielo despejado y una temperatura de 13,1 °C en Resistencia. Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la máxima llegará a los 23 °C durante la tarde, cuando se espera que aumente la nubosidad.
Durante las primeras horas del día, la humedad se ubicó en el 89%, la presión atmosférica fue de 1014 hectopascales y los vientos soplaron desde el sudeste a 6 kilómetros por hora. La visibilidad, en tanto, alcanzó los 15 kilómetros.
Para la tarde se prevé cielo parcialmente nublado y una temperatura máxima de 23 °C. Por la noche, el termómetro descenderá hasta los 17 °C.
De acuerdo con el pronóstico, las condiciones serán similares durante el martes, aunque se espera que las temperaturas comiencen a subir progresivamente a lo largo de la semana.
De esta manera, Resistencia tendrá una jornada con temperaturas moderadas y sin cambios bruscos previstos en el panorama meteorológico informado.