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Una celebración de cumpleaños frustrada por la pandemia terminó en tribunales: qué resolvió la Justicia
Una sentencia reciente en Zárate, provincia de Buenos Aires, ordena la devolución de los fondos abonados y una indemnización por daños no patrimoniales a una mujer que había contratado un salón de eventos para celebrar el primer cumpleaños y bautismo de su hijo en abril de 2020. La decisión judicial reconoce el derecho de la demandante a recibir más de un millón de pesos actualizados, luego de una disputa derivada de la suspensión obligada por la pandemia de COVID-19.
La causa comenzó con la presentación de una madre que había pagado $105.000 para reservar las instalaciones, la musicalización y el living exterior del predio. El contrato se firmó en febrero de 2020 y el evento se programó con anticipación para mediados de abril, antes de decretarse el aislamiento social preventivo y obligatorio. El servicio de catering y barra debía contratarse de manera independiente, aspecto informado a la clienta desde un inicio.
El expediente, ante el Juzgado en lo Civil y Comercial N° 2 de Zárate, describe cómo la celebrante acordó y abonó el servicio principal en dos pagos: primero un anticipo y luego el saldo, días antes de que la emergencia sanitaria impidiera la realización de todo tipo de reuniones sociales.
La pandemia alteró los planes previstos y desató una serie de comunicaciones posteriores entre las partes. En marzo de 2020, la clienta expresó su inquietud por el contexto sanitario y desde el salón le ofrecieron posponer la contratación del catering, indicando que las condiciones para cambiar la fecha serían flexibles y que la situación se mantendría bajo seguimiento.
Las medidas de restricción impidieron la celebración. Luego de varios meses, en noviembre de 2020, desde la organización del evento se contactó a la actora para consultar si deseaba retomar el festejo. La respuesta no fue inmediata y la fecha original del cumpleaños había quedado atrás. Recién un año después, en noviembre de 2021, la contratante escribió para preguntar si la locación podía guardarse para realizar la fiesta en marzo de 2022.
El expediente expone que la dueña del lugar actualizó el presupuesto conforme a los valores vigentes, llegando a ofrecer un monto promocional que superaba ampliamente el abono original y proponía tomar el importe ya pagado como parte de pago. Además, el servicio de catering, con nuevas condiciones, exigía un mínimo de asistentes que duplicaba lo inicialmente pactado, junto con un recargo por persona.
Ante la imposibilidad de afrontar la cifra exigida para reprogramar el evento, la madre solicitó la devolución del dinero abonado, a lo que la responsable del lugar respondió que no podía reembolsarlo, aunque aceptaba que el monto previo se considerara como parte del pago para una eventual fiesta futura.
La demandante inició un reclamo administrativo y judicial para obtener el reembolso, primero ante organismos de consumo y luego mediante una demanda formal. La demandada argumentó que la cláusula de fuerza mayor del contrato limitaba su responsabilidad a la devolución estricta de lo abonado y afirmó haber actuado “de buena fe”, al señalar que ofreció alternativas para que el evento se concretara o para restituir el dinero.
El juzgado evaluó el conflicto bajo la premisa de que ambas partes reconocían la existencia del contrato, el pago realizado y la suspensión del festejo por una causa ajena a su voluntad. No hubo controversia en cuanto a que el cliente pagó los $105.000 y que esa suma no fue devuelta.
El juez descartó la prescripción, aplicando una interpretación que considera válidas para interrumpir plazos tanto las gestiones en sede administrativa como los reclamos iniciados ante otros fueros, aunque luego fueran declarados incompetentes.
La sentencia desmontó las denuncias sobre la supuesta negativa a devolver el dinero y sobre una modificación unilateral de las condiciones contractuales, por considerar que no se presentó prueba suficiente para acreditar esas acusaciones.
Los detalles del fallo
No obstante, el magistrado observó que correspondía la devolución de lo abonado, en línea con la cláusula contractual sobre fuerza mayor, fijando la actualización e intereses según criterios recientes dictados por la Suprema Corte bonaerense. El fallo dispuso que la actualización se realice desde el 18 de mayo de 2020, tomando valores actuales y empleando el índice RIPTE para preservar la equivalencia del monto a percibir.
Dentro de los daños no patrimoniales, el fallo reconoció la existencia de una lesión a la tranquilidad y al ánimo de la demandante por las reiteradas gestiones necesarias para recuperar su dinero. La sentencia citó normativa y jurisprudencia sobre la compensación de las consecuencias no patrimoniales, distinguiendo este rubro del daño moral tradicional. La cifra fijada para este concepto fue de un millón de pesos a valores actuales.
En otro tramo, la sentencia rechazó el pedido de daño punitivo, indicando que la conducta de la demandada no encuadraba en los supuestos de dolo o culpa grave previstos por la Ley de Defensa del Consumidor. El juez también desestimó una indemnización extra solicitada por “trato indigno” y “mala fe”, al concluir que sí existieron intentos de parte de la organización del evento para recomponer la situación o devolver el dinero.
El fallo explica en detalle la forma de actualizar los montos, diferenciando entre lo abonado originalmente y la suma dispuesta por consecuencias no patrimoniales. El monto a devolver y la indemnización se actualizarán con el índice RIPTE y sumarán intereses del 6% anual hasta el pago efectivo, según lo resuelto por la Suprema Corte de Buenos Aires en fallos recientes.
Las costas (gastos) del proceso fueron asignadas a la demandada, conforme al principio objetivo de la derrota. El tribunal pospuso la regulación de honorarios profesionales hasta que la sentencia quede firme.
En suma, la resolución reconoce expresamente el derecho de la demandante a recibir un total de 1.105.000 pesos, más actualización e intereses, y establece criterios claros para la preservación del valor del crédito en casos de demora en el pago, atendiendo a la fluctuación inflacionaria que afecta los juicios civiles en Argentina.
Fuente: Infobae
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Para la mayoría de los argentinos, el equilibrio entre trabajo y vida personal es clave en las decisiones de movilidad laboral
Así lo destaca un informe privado, en el que también se señala que, a nivel regional, predominan las mismas cifras.
El 80% de los argentinos, al igual que en los países de la región, afirma que el equilibrio entre trabajo y vida personal es un factor clave en las decisiones de movilidad laboral.Si bien el salario sigue siendo el principal factor de atracción a la hora de considerar una oferta laboral o un cambio de trabajo, los drivers que componen el salario emocional cada vez tienen mayor peso en las decisiones de carrera del talento.De acuerdo con el último informe de Randstad, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, para el 80% de los trabajadores argentinos el equilibrio entre vida personal y laboral se posiciona en segundo lugar como atributo para elegir un empleador. Los datos surgen del estudio que releva las expectativas, estados de ánimo y comportamiento de los trabajadores en 35 países, incluida la Argentina.
Entre los países de la región, el equilibrio entre trabajo y vida personal es un factor clave en las decisiones de movilidad laboral.Foto: Agencia NA (Randstad)En los países de la región se registra el mismo apunte: los trabajadores chilenos son los que más valoran el equilibrio trabajo-vida (83%), seguidos por los trabajadores argentinos y mexicanos (80%) y, en último lugar, los trabajadores uruguayos (78%).Otro dato interesante que surge del documento es que casi un tercio de los encuestados (31%) aseguró haber renunciado a un empleo por falta de flexibilidad. También lo hicieron el 33% de los uruguayos, el 35% de los chilenos y el 41% de los trabajadores mexicanos.A su vez, 2 de cada 10 argentinos aseguraron haber dejado un empleo por falta de autonomía en sus tareas: de igual manera, también aseguran haber renunciado a algún empleo por falta de independencia el 21% de los trabajadores uruguayos, el 24% de los trabajadores mexicanos y el 25% de los trabajadores chilenos.Tipos de flexibilidad
En el total de los encuestados locales, el 40% de los trabajadores aseguró que no aceptaría un trabajo que no le brindara flexibilidad respecto a sus horarios laborales y la posibilidad de controlar su propia agenda.el 40% de los trabajadores argentinos no aceptaría un trabajo que no le brindara flexibilidad respecto a sus horarios laborales y la posibilidad de controlar su propia agenda.Foto: Agencia NA (Randstad)Asimismo, el 43% de los trabajadores mexicanos, el 41% de los trabajadores chilenos y el 36% de los trabajadores uruguayos también rechazarían un empleo que limitara su flexibilidad en materia de horarios de trabajo.Por su parte, respecto al lugar desde donde trabajar, si pudieran optar sin condicionamientos, el 36% de los trabajadores argentinos rechazaría un empleo que no le permitiera flexibilidad en relación con el lugar desde donde trabajar. Coinciden con esta posición el 30% de los uruguayos, el 39% de los chilenos y el 41% de los trabajadores mexicanos, que no aceptarían una propuesta laboral que no les diera flexibilidad respecto del lugar desde donde trabajar.»Más allá de la coyuntura que está atravesando el mercado laboral, las expectativas del talento en materia de flexibilidad y conciliación entre trabajo y vida personal se mantienen firmes, especialmente en el segmento profesional de los grandes centros urbanos, donde el peso del traslado al trabajo suele ser mayor. Hoy los trabajadores tienen mayor claridad sobre lo que esperan de sus trabajos y sus vidas, tienen más claras sus prioridades y no están dispuestos a resignarlas», comentaron desde
Randstad.
Agencia NA
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Argentina se consolida como el cuarto mercado aéreo más grande de Latinoamérica
Argentina cerró 2025 con una cifra récord para su mercado aerocomercial: 50,6 millones de pasajeros pasaron por los aeropuertos del país durante el año, un 12% más que en 2024.
Con este resultado, la Argentina se posicionó como el cuarto mercado aéreo más grande de Latinoamérica y el Caribe, detrás de Brasil, México y Colombia, de acuerdo con los datos presentados durante la asamblea anual de Airports Council International (ACI), realizada en Lima, Perú.
El registro informado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) representa el mayor volumen anual de pasajeros de la serie histórica y refleja el crecimiento sostenido de la actividad aérea en el país.
Más vuelos internacionales y mayor movimiento dentro del país
El crecimiento se produjo tanto en el tráfico interno como en el internacional.
Durante 2025, 34,7 millones de pasajeros realizaron vuelos dentro del país, mientras que el segmento internacional alcanzó cerca de 16 millones de viajeros.
Uno de los datos destacados fue, además, el avance de las conexiones internacionales desde ciudades del interior. Más de 2,1 millones de pasajeros viajaron al exterior directamente desde aeropuertos ubicados fuera de Buenos Aires, un 38% más que durante 2024.
El dato muestra una tendencia hacia una mayor descentralización de la conectividad aérea, con más opciones para que los pasajeros del interior puedan realizar viajes internacionales sin necesidad de pasar previamente por Buenos Aires.
Un mercado regional que proyecta más crecimiento
Las perspectivas para el transporte aéreo en Latinoamérica y el Caribe también son positivas.
Durante la reunión de ACI, su director general para Latinoamérica y el Caribe, Rafael Echevarne, estimó que la región podría alcanzar 1.500 millones de pasajeros en 2045, prácticamente el doble de los 809 millones proyectados para 2026.
Este crecimiento requerirá importantes inversiones en infraestructura. Según las estimaciones de ACI, los aeropuertos de Latinoamérica y el Caribe necesitarán alrededor de US$ 178.000 millones hasta 2055 para ampliar y modernizar sus instalaciones.
El desafío no será solamente atender a una mayor cantidad de viajeros. También será necesario recuperar parte de las conexiones que se perdieron durante la pandemia. Según Echevarne, todavía resta restablecer cerca del 20% de las conexiones entre ciudades que existían antes de 2020, especialmente en aeropuertos regionales.
Argentina todavía tiene espacio para seguir creciendo
A pesar de ocupar un lugar destacado por cantidad total de pasajeros, Argentina todavía presenta margen para ampliar el uso del transporte aéreo.
La cantidad de viajes por habitante se encuentra por debajo de la registrada en otros países de la región, lo que abre oportunidades para continuar desarrollando la conectividad, especialmente desde las ciudades del interior y mediante nuevas rutas internacionales.
El crecimiento de los vuelos internacionales sin pasar por Buenos Aires durante 2025 es una muestra de ese potencial.
El desafío de acompañar el crecimiento con infraestructura
El récord de pasajeros también plantea nuevas necesidades para el sistema aeroportuario argentino.
El aumento de la demanda vuelve clave la ampliación y modernización de las principales terminales del país, entre ellas Ezeiza, Aeroparque, Córdoba y Mendoza, que podrían enfrentar mayores niveles de utilización a medida que continúe creciendo el tráfico.
En este contexto, el Gobierno nacional acordó recientemente extender hasta 2049 la concesión de Aeropuertos Argentina, con un esquema que contempla US$ 600 millones adicionales en inversiones y la posibilidad de prolongar el contrato hasta 2056 si se cumplen determinadas condiciones.
El nuevo escenario combina así dos datos relevantes: Argentina alcanzó su mayor volumen histórico de pasajeros y todavía cuenta con margen para ampliar su conectividad aérea.
Con más viajeros, nuevas conexiones desde el interior y perspectivas de crecimiento para los próximos años, el desafío será acompañar esa demanda con infraestructura y rutas que permitan que cada vez más argentinos puedan acceder al transporte aéreo desde distintas regiones del país.
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Día Nacional de la Biblia: una fecha para reencontrarse con la Palabra de Dios
Cada cuarto domingo de septiembre se celebra el Día Nacional de la Biblia, una jornada que invita a leer, compartir y poner en práctica el mensaje de las Escrituras.
La fecha fue establecida en 2004 mediante un acuerdo entre la Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa y las Iglesias Evangélicas presentes en Argentina.
Durante septiembre, conocido también como el Mes de la Biblia, iglesias, familias y comunidades encuentran una oportunidad para acercarse de manera especial a la Palabra de Dios.
La celebración no se limita a leer un texto. Para los cristianos, la Biblia es una guía para la vida, una fuente de esperanza y un camino para conocer a Dios y a Jesucristo.
Su mensaje también invita a mirar al otro, acompañar, servir y compartir una palabra de aliento con quienes más lo necesitan.
El Día Nacional de la Biblia puede ser una buena oportunidad para volver a abrir las Escrituras, ya sea en casa, en comunidad o de manera personal.
Leer la Biblia, reflexionar sobre su mensaje y llevarlo a la vida cotidiana son algunas de las formas de celebrar esta fecha.
Para la fe cristiana, las Escrituras hablan de Cristo y contienen el mensaje de salvación. Por eso, más que una celebración de un día, el Mes de la Biblia propone recuperar el valor de una Palabra que busca iluminar, transformar y dar esperanza.