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El retrato oficial de Mama Antula: el artista que la pintó muerta, cómo arruinaron su obra y la restauración que la salvó

El Domingo 11 de febrero el papa Francisco canonizó en la Basílica de San Pedro, en Roma, a la Beata María Antonia de San José, mejor conocida como la mama Antula (mama, sin acento). Sobre uno de los pilares, en el izquierdo, se colocó un gran paño con la pintura de la nueva santa. Ese paño era copia de un famoso cuadro que se encuentra en la Santa Casa de Ejercicios fundada por ella. El tapiz es una representación de la copia del cuadro pintado por José de Salas (apodado “el madrileño”) quien había nacido en Madrid en 1735 y falleció en Buenos Aires en 1809. Se educó en la Academia de San Fernando de la capital española. Arribó a la Argentina hacia 1772. Este artista de caballete academicista había retratado a varios funcionarios del virreinato, como los virreyes Nicolás del Campo y Pedro Melo.

El 7 de marzo de 1799, a las tres de la tarde, María Antonia, la beata fundadora, falleció en la Casa de Ejercicios. Ante este hecho, notaron que nunca se había realizado un retrato de ella, dado que jamás lo había permitido en vida. Ante el inminente sepelio (que se realizó al otro día, de madrugada, en el camposanto de la iglesia de la Piedad), raudamente se fue a buscar a la ciudad a José Salas. Cabe recordar que la Casa de Ejercicios estaba ubicada muy lejos de casco céntrico, y había que atravesar tres arroyos para llegar a la plaza de la Victoria (actual plaza de Mayo). Además, cuando llovía, eran imposibles de atravesar.

El paño con la copia del cuadro de Mama Antula que pintó Salas, en la Basílica de San Pedro. La Santa nunca se dejó retratar en vida. Salas debió pintarla muerta... pero como si estuviera con vidaEl paño con la copia del cuadro de Mama Antula que pintó Salas, en la Basílica de San Pedro. La Santa nunca se dejó retratar en vida. Salas debió pintarla muerta... pero como si estuviera con vida

Cuando José de Salas arribó, trazó unos esbozos del rostro de la difunta y con ellos se retiró a pintar el cuadro. Era muy común que se retrataran cuadros con religiosas fallecidas, como por ejemplo la colección de cuadros de las “monjas coronadas” en el Perú. Pero a Salas le solicitaron que la pintara viva, y no difunta.

Por lo tanto, el pintor ubicó a María Antonia de pie, frente a la Casa de Ejercicios, envuelta en su manto negro, que utilizaba en forma de velo y vestida con un hábito negro y al cuello un velo blanco que lo cubre. El cuadro es un óleo cuyas dimensiones son 125 cm de alto por 90 cm de ancho, incluido el marco de madera. La paleta de colores aplicada se limita al ocre, al rojo y al negro. El cuerpo de la beata ocupa la mayor parte de la superficie pictórica. Su rostro se destaca por la forma angular y por la mirada ensimismada, orientada hacia la derecha. En su mano derecha sostiene una cruz alta y en la izquierda un libro abierto. Detrás de ella se observa la puerta de ingreso a la casa de ejercicios. Salas escribirá -textual- debajo del cuadro: “Doña María Antonia de la Paz. Fundadora de esta Santa Casa. Nació en la ciudad de Santiago del Estero el año de 1730; i murió en esta Capital el día 7 de marzo de 1799. Este retrato es obra de Don José Salas, quien, por afecto a esta Señora, lo colocó graciosamente… para perpetuar su memoria.”

El retrato que hizo García del Molino. Se supone que reemplazaría al de Salas en la iconografía oficial, pero como la copia fue hecha sobre varias restauraciones fallidas, fue descartadoEl retrato que hizo García del Molino. Se supone que reemplazaría al de Salas en la iconografía oficial, pero como la copia fue hecha sobre varias restauraciones fallidas, fue descartado

De este epígrafe, queda clarísimo que Salas nos dijo dónde nació: “en la ciudad de Santiago del Estero” y el año “1730″. ¿Por qué dudar de un contemporáneo de la santa que dejará por escrito en su obra semejante dato? Si este dato hubiera sido erróneo ¿no creen que lo corregiría? Salas y la santa misma en sus cartas repiten una y otra vez: “…nací en Santiago del estero”. Y otro dato importante: coloca el año de nacimiento.

Este retrato fue colgado en la habitación donde falleció la Santa, pero con el paso del tiempo y el descuido se fue deteriorando. Al notar esto, y antes de sufrir unos de los tantos repintes, fue convocado el pintor retratista García del Molino, para que basando en el cuadro de Salas pintara otro, y así lo hizo.

Década del 70: el cuadro en la celda número 9 de la Casa de Ejercicios, donde murió Mama Antula. Tenía un gran deterioroDécada del 70: el cuadro en la celda número 9 de la Casa de Ejercicios, donde murió Mama Antula. Tenía un gran deterioro

Lo pintó en 1861, con el fin de reemplazar al de Salas. Es probable que este encargo implicara un desafío significativo por el prestigio de la imagen primigenia, y García del Molino escribirá sobre el mismo cuadro en forma de ovalo: “Da. María Antonia de la Paz. Fundadora de esta Santa Casa de exercicios Espirituales de Buenos Aires, Montevideo y otras. Nació en la ciudad de Santiago del Estero en el año 1730 y murió en esta B° Ayres el 7 de marzo de 1799. D n. José de Salas (a) el madrileño hizo el retrato de la Fundadora y obsequió con él esta Casa. No estando ya bueno este y hubiéndo aparecido el bosquejo original, su paisano Cura de Sn Telmo Dn Ramón García costeó el presente en el año 1861. Pint. p. Fdo García del Molino”

Acá, García del Molino nos repite el lugar del nacimiento y el año, nadie lo corrigió, y eran contemporáneos a la santa. Es decir que los datos eran certeros. Este cuadro de García del Molino podemos observar que es diametralmente opuesto al de José de Salas. Pero era copia fiel… ¿Cómo es posible?

El cuadro de Mama Antula que pintó Salas, muy deteriorado y oscuro antes de la restauraciónEl cuadro de Mama Antula que pintó Salas, muy deteriorado y oscuro antes de la restauración

El cuadro que observó García del Molino cuando hizo la copia es tal y como lo copió. La cuestión es que, con el paso de los siglos, el cuadro de Salas tuvo hasta 12 repintes. Y es importante aclarar que García del Molino encontró los bosquejos del cuadro original, él mismo nos lo dice: “…No estando ya bueno este y hubiéndo aparecido el bosquejo original…”

La imagen que observamos en García del Molino, es de una señora mayor, (recordemos que tenía 69 años vividos en el s. XVII) con pelo cano y de cara más redonda y este será el rostro de la estatua mortuoria que mandará a ejecutar Mons. Ezcurra en Génova, Italia para depositar en su sepulcro de la actual santa en la basílica de la Piedad. Estas imágenes distan mucho de lo que hoy observamos en el cuadro de Salas.

La restauradora de arte Teresa Gowland recuperó el cuadro de SalasLa restauradora de arte Teresa Gowland recuperó el cuadro de Salas

En 1993 el cuadro de Salas era solo un cuadro oscuro, y poco se veían de los detalles del mismo. Solo el rostro, las manos y el libro, por lo demás, nada se distinguía. Acá es donde quien escribe estas líneas le solicitó a Telefónica de Argentina una donación para la restauración del cuadro. Telefónica accedió a pagar la restauración de la obra, que llevó a cabo Teresa Gowland, reconocida experta en restauraciones. La obra se lleva a su taller del barrio de Núñez y allí ella y su equipo ponen manos a la obra.

Dos años y mediose tardó en restaurar el cuadro. Muchos repintes sobre el mismo, uno peor que el otro, habían hecho que la imagen original se perdiera para siempre: capas y capas de pintura habían deteriorado de tal modo la tela que era muy difícil de recuperar la imagen original, pero al llegar al último repinte, muy espectralmente, en casi un levísimo bosquejo, aparece la imagen más parecida a la de García del Molino. Se culminó la tarea, se hizo un informe para los donantes y otro para los archivos de la Santa Casa. Hubo un acto con la participación del presidente del Telefónica de aquel entonces, la madre general Hilda Rosa Ledesma y autoridades civiles y eclesiásticas y el cuadro se volvió a depositar en la celda numero 9 donde, según la tradición, falleció la Santa.

Estudio de los restos de santa María Antonia por parte de los médicos legistas Dr. Néstor Botas y Dra. Adriana Mendía (Gentileza Gerardo Di Fazio)Estudio de los restos de santa María Antonia por parte de los médicos legistas Dr. Néstor Botas y Dra. Adriana Mendía (Gentileza Gerardo Di Fazio)

Esa fue la imagen de María Antonia, basada en el cuadro, que se desplegó dentro de la Basílica de San Pedro. Con gran emoción escuchamos al papa Francisco decir la fórmula de Canonización: “En honor a la Santísima Trinidad, para exaltación de la fe católica y crecimiento de la vida cristiana, con la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y la nuestra, después de haber reflexionado largamente, invocando muchas veces la ayuda divina y oído el parecer de numerosos hermanos en el episcopado, declaramos y definimos santa a la beata María Antonia de San José, la inscribimos en el Catálogo de los Santos, y establecemos que en toda la Iglesia sea devotamente honrada entre los santos los días 7 de marzo de cada año, conmemoración de su regreso a la casa de Padre. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Dudo que en vida, don José de Salas habrá soñado que, basado en una obra suya, un lienzo fuera desplegado en la basílica de San Pedro del Vaticano.

Los restos mortales de santa María Antonia son depositados en la nueva urna por la madre general Hilda Rosa Ledesma (Gentileza Gerardo Di Fazio)Los restos mortales de santa María Antonia son depositados en la nueva urna por la madre general Hilda Rosa Ledesma (Gentileza Gerardo Di Fazio)

Post Scriptum:

Para llegar a la canonización pasaron siglos (literal) y hubo muchas personas que trabajaron en ella. La recopilación de datos y de material comenzó en 1890. La causa como tal fue introducida en 1905, siendo papa san Pio X. Y el 8 de agosto de 1917 se otorga el decreto oficial de la misma. Su causa de canonización fue la primera que introdujo la República Argentina en Roma, junto con la de fray Luis Bolaños. Fue el padre Camilo Beccarí -jesuita, desde y ocupó ese cargo hasta 1929- como primer postulador, lo siguieron otros once con una misma postura. Entre ellos monseñor Pettimer Cíppico (de 1930 a 1947), Rdo. P. Carlos Michellini (de 1947 a 1964) Rdo. P. Ignacio Acevedo (1966 a 1968), Rdo. P. Juan Carlos Galllici (1968 a 1972), Rdo. Padre Jesús Solano (1972 a 1982) Rdo. P. Antonio Cairoli OFM (1982 a 1987) y la Dra. Silvia Correale (desde el 12 de diciembre de 1998 hasta la fecha de su canonización). Como ven la Causa tardo tiempo, mucho: es que “pasaron cosas” en nuestro país y en Europa.

Roma, 1977 Gerardo Di Fazio Lorenzo, el dr. Dr. Pablo Argarate, actual Decano de la universidad de Graz, Austria, Lidia Angeli, la dra. Silvia Correale (la última postuladora de la Causa de Mama Antula) y la madre Hilda LedesmaRoma, 1977 Gerardo Di Fazio Lorenzo, el dr. Dr. Pablo Argarate, actual Decano de la universidad de Graz, Austria, Lidia Angeli, la dra. Silvia Correale (la última postuladora de la Causa de Mama Antula) y la madre Hilda Ledesma

La causa de canonización se reactivó en 1980, con el Rdo. P. Ignacio Pérez del Viso SJ. y la madre general de la congregación del Divino Salvador, hna. Leonilda Barbosa. Luego de su fallecimiento de la hna. Leonilda, tomó su lugar la hna. Hilda Rosa Ledesma. En esa época éramos muy pocos (y digo éramos, porque quien firma esta nota tuvo parte en esa labor): la hna. Hilda, las hermanas de la congregación, el Rdo. P. Ignacio Pérez del Viso, la Prof. Graciela Ríos, la Dra. Alicia Frascina, la Lic. Teresa del Valle González Fernández; el personal de la santa Casa (Patricia Cortez y Walter Mendoza) y más tarde se sumarán el Prof. Walter Delrío y la Dra. Silvia Correale, como postuladora de la causa -que me fue presentada por el Pbro. Alejandro Llorente- y Mons. Guillermo Karcher. Vale la pena aclarar que, en aquellos primeros tiempos, nadie nos daba esperanza para que causa de canonización prosperara, solo escuchábamos voces de desaliento por parte de muchos clérigos y laicos: “esa causa está muerta…”, “la figura de la Antonia no sirve como ejemplo para el S. XX…”. La figura de la actual Santa era conocida solo por unos pocos historiadores eclesiásticos, pero, nobleza obliga, su memoria era muy recordada y venerada en Santiago del Estero. Y así, junto a la Madre Hilda, compaginamos una hojita llamada “compañera del camino”, que se distribuía una vez al mes por las iglesias cercanas de la Santa Casa. El padre Pérez del Viso, hacía otra hojita. El diseño de la misma estaba a cargo del Lic. Adrián Suarez.

José Salas, el pintor madrileño, puede descansar en paz, su obra ondeó en Roma, y los que trabajamos por el reconocimiento de la santidad de María Antonia (los de siglos pasados y los actuales) podremos decirle al Señor, parafraseando a San Pablo: “Hemos peleado la buena batalla, hemos acabado la carrera, hemos logrado que la obra llegue a buen término…”

Fuente: infobae

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Él tenía 24 años, ella 29 y sus vidas cambiaron en el bar de un pueblito de Italia: “No recuerdo un beso tan lindo”

De principio a fin, el corazón es la brújula. “Me enamoré, amigo”, soltó Leo apenas cruzó la puerta del bar, a dos días de aterrizar en Italia. Su amigo Ezequiel lo miró, siguió la dirección de sus ojos y se largó a reír. “¿La rubia?”, preguntó. “Sí. Es ella”.

Era la noche del 5 de abril de 2024 y acababa de llegar a Paola, un pueblito costero de Calabria, en el sur de Italia. Había viajado desde Quilmes para tramitar su ciudadanía italiana. Apenas llevaba unos días en Europa. Todavía estaba acomodándose a la nueva vida, aprendiendo a moverse en un país desconocido y tratando de entender qué venía después. Pero esa noche, entre un grupo de argentinos que compartían el mismo sueño migratorio, vio a una chica de Rosario y sintió algo que no esperaba encontrar tan rápido.

Del otro lado de la historia, Irina también lo vio. Y recuerda exactamente el instante. “Lo miré a los ojos y fue como si el tiempo se frenara un segundo”, revela hoy enamorada. No sabía quién era, ni de dónde venía. Pero algo había pasado. Ese “no sé qué” imposible de explicar.

Dos argentinos que llegaron a Italia buscando otra vida

Irina nació en Rosario en mayo de 1994. Desde muy chica aprendió a arreglárselas sola. A los 17 años se fue de su casa. Trabajó en peloteros, coordinó fiestas infantiles, atendió comercios, vendió productos, cosió veladores junto a una amiga y aceptó prácticamente cualquier trabajo que le permitiera mantenerse independiente. Siempre tuvo la sensación de que quería algo más. No porque estuviera descontenta con su vida, sino porque sentía una curiosidad enorme por el mundo.

Durante años soñó con viajar. Pero cada vez que hacía cuentas, la realidad le devolvía la misma respuesta: era demasiado difícil. Hasta que descubrió algo que cambiaría todo. Tenía ciudadanía italiana. La noticia la empujó a una búsqueda obsesiva de papeles, partidas, certificados y documentos familiares. Reconstruyó una historia que parecía perdida hasta completar la carpeta necesaria para iniciar el trámite.

En febrero de 2024, cuando finalmente tuvo todo listo, tomó una decisión que asustaba incluso a quienes la querían. Renunció a su trabajo. Compró un pasaje de ida. Y se fue. Tenía 29 años.

Leo nació en Quilmes en agosto de 1999. Su historia era distinta pero sus sueños los mismos. Había crecido en una familia de clase media donde viajar era una pasión compartida. Todavía recuerda los recorridos por la Argentina dentro de un Renault 12 cargado hasta el techo. Seis personas. Poco dinero. Muchas ganas de conocer.

Estudió profesorado de Educación Física, se recibió y construyó una vida bastante ordenada. Trabajó en distintos lugares, tuvo una relación larga y desarrolló una carrera ligada al entrenamiento físico. Pero convivía con una sensación incómoda. Sentía que estaba construyendo una vida que no era exactamente la que soñaba. Mientras enseñaba, entrenaba y trabajaba, consumía videos de viajeros que recorrían el mundo haciendo trabajos temporarios. Y cada historia despertaba la misma pregunta. ¿Por qué ellos sí y yo no?

La respuesta llegó de la manera menos elegante. Lo asaltaron. Y algo se rompió. O se arregló, todo depende de dónde miremos. Pocos días después compró el pasaje hacia el Viejo Continente. El 3 de abril de 2024 llegó a Italia a ganarse la vida.

La noche en que todo cambió

Paola era un pueblo extraño. Quince mil habitantes. Playa. Calles tranquilas. Y unos quinientos argentinos haciendo ciudadanía italiana. Todos estaban atravesando algo parecido: habían dejado algo atrás e intentaban construir una nueva vida. Por eso el Thunder, un pequeño bar donde solían reunirse, funcionaba casi como una extensión de sus casas.

Aquella noche, Leo llegó con su amigo y dos compañeras de vivienda. Irina estaba con su prima Brunella, con quien había emigrado. Entre charlas, música argentina y cumbia santafesina, empezaron a acercarse. Hablaron. Bailaron. Se rieron. Y cuando la noche ya había avanzado bastante, Leo hizo algo que hoy parece imposible en la era de los mensajes ambiguos y las insinuaciones interminables.

¿Te puedo besar?”, le preguntó con respeto. Irina dijo que . Después del beso, lo miró sorprendida. “No puedo creer que tengas 24 años”. Y enseguida agregó algo que él jamás olvidó. “No recuerdo un beso tan lindo en mi vida”. Animarse a dar el primer paso tiene premio. Por eso siempre hay que hacer. Lo demás se va dando.

A la mañana siguiente fue ella quien escribió primero. Le pasó su número. Lo invitó a tomar mate en la playa. Y así empezó todo. No como una historia de amor. Sino como un grupo de amigos. Ellos, la prima de Irina, Ezequiel y las dos compañeras santafesinas de Leo comenzaron a compartir días enteros. Trámites. Playa. Mate. Charlas. Caminatas. La vida cotidiana de quienes intentaban sobrevivir lejos de casa. Y en medio de todo eso, la conexión entre ellos fue creciendo. Aunque había un problema. Una fecha de vencimiento.

Una historia con fecha de vencimiento

Irina estaba mucho más avanzada en el trámite de ciudadanía. Y apenas obtuvo los papeles consiguió trabajo en Cerdeña. Los separarían casi 700 kilómetros y un mar de por medio. La oferta era imposible de rechazar. Un hotel. Mejores condiciones. La posibilidad de empezar a ganar plata. Pero también significaba alejarse. Alejarse mucho.

Se habían conocido en abril. Ella debía irse el 1 de junio. Dos meses. Eso era todo. Entonces Irina levantó una muralla, la de su corazón. No quería enamorarse. Mucho menos sufrir ni despedirse de alguien que recién acababa de conocer. Pero cuanto más trataba de convencerse, más difícil resultaba.

Leo tampoco podía ignorar lo que sentía. Por primera vez en mucho tiempo había encontrado a alguien con quien imaginaba algo serio. Y entonces llegó la despedida. La primera.

Los siguientes meses fueron brutales. Los dos trabajaron en condiciones muy duras. “No todo es lo que se ve en fotos”. Aprendieron a sobrevivir en otro idioma. Aceptaron tareas que jamás habían imaginado hacer. Leo fue jardinero, fletero, camarero y guardavidas. Irina limpió habitaciones en hoteles sin dominar todavía el italiano.

La realidad migrante apareció con toda su crudeza. Sin embargo, siguieron hablando todos los días. Sin faltar uno. Hasta que una tarde ella encontró una excusa perfecta. En el hotel donde trabajaba necesitaban otra persona. Pensó en Leo. Dudó. Y finalmente le escribió.

El quilmeño recibió la propuesta mientras trabajaba. Económicamente no era un gran negocio. Incluso significaba renunciar a algo más estable. Pero había una pregunta que no lograba sacarse de encima. ¿Y si después es nunca?

Renunció. Hizo las valijas. Se subió a varios trenes. Y fue a buscarla. Porque a veces el amor no pide certezas. Apenas una decisión.

Los trenes que los separaban también los volvían a unir

El reencuentro no fue precisamente romántico. Los dos estaban agotados. Demacrados. Golpeados por meses de trabajo duro. Pero la conexión seguía ahí. Intacta.

Durante semanas se escondieron de compañeros y jefes. Estaba prohibido noviar entre ellos. Se encontraban de noche. Hablaban durante horas. Compartían besos robados. Y volvían a separarse antes del amanecer. Todo parecía volver a brillar.

Sin embargo, seguía existiendo un obstáculo. Los contratos tenían fecha de finalización. La incertidumbre seguía gobernando sus vidas. Y cuando terminó aquella temporada llegó una nueva despedida. Después otra. Y luego otra más.

Una ocurrió en la estación de Perugia. Irina subió al tren. Leo quedó en el andén. La vio alejarse. En su cabeza sonaban los acordes de Las pastillas del abuelo, cantando: “Porque me es imposible de imaginar / Agonía más cruel, más aterradora / Que mi canto y tu danza alejándose / Uno arriba del tren y otro en la estación”.

Pensó que quizás no volvería a verla nunca más. Y lloró fuerte. “Ahí ya me di cuenta que estaba hasta las bolas, que estaba recontra remilenamorado”, admite sin metáforas.

Fuente: TN

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Mauricio Macri anunció que la Fundación FIFA destinará un millón de dólares a comunidades afectadas por los sismos en Venezuela

En medio de la catástrofe humanitaria que atraviesa Venezuela luego de los dos terremotos del 24 de junio que dejó más de 4 mil muertos, la Fundación FIFA anunció una millonaria donación para colaborar con los equipos de rescate.

Así lo informó el expresidente Mauricio Macri, que es el titular de la institución. “La Fundación FIFA acompaña al pueblo venezolano en uno de los momentos más difíciles de su historia. Vamos a destinar 1 millón de dólares de nuestro fondo humanitario para apoyar a las comunidades afectadas por los terremotos y colaborar con las organizaciones que ya están trabajando en el terreno para brindar ayuda de emergencia”, expresó desde su cuenta de X.

En el mismo sentido, Macri añadió: “Sé que el fútbol tiene una capacidad única para unir a las personas, especialmente cuando más se necesita. Esa fuerza debe ponerse al servicio de quienes hoy atraviesan esta tragedia”.

“Mis pensamientos y todo mi cariño están con las familias afectadas, como el de Gianni (Infantino) y todos los que formamos parte de la FIFA. Seguiremos acompañando los esfuerzos para que la ayuda llegue lo antes posible”, finalizó el exmandatario.

La situación en Venezuela hoy

Los operativos de rescate en Venezuela sumaron este sábado 215 nuevos cuerpos rescatados, luego de lo que fue el trágico doble terremoto del 24 de junio. De esta manera, las víctimas fatales ascienden ya a 4333.

Así lo informó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, en conferencia de prensa. Se trata de una de las subidas más altas de fallecidos de las últimas dos semanas tras los terremotos.

Las labores de desescombro y recuperación de cadáveres prosiguen en La Guaira y se intensificaron en los últimos días. En tanto, la cifra de heridos se mantiene en 16.740, mientras que se ha atendido a 31.193 pacientes en hospitales y se ha dado de alta a más del 90%.

El número de personas sin vivienda en Venezuela es de 17.907 y las familias atendidas suman 86.794

El también hermano de la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, aseguró que 18.437 personas se encuentran en un total de 94 campamentos transitorios.

Además, sigue subiendo el número de efectivos militares y de fuerzas de seguridad desplegados (31.837) y el de voluntarios registrados (30.197).

Según el balance oficial, ocurrieron 1.203 réplicas desde el 24 de junio -cuando se registraron los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5- entre ellas una de baja intensidad este mismo sábado.

Fuente: TN

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“No llores, papá”: la historia del payador y su hija que emocionaron al país con una canción para la Selección

Hay canciones que nacen para acompañar un Mundial y otras que, casi sin proponérselo, terminan contando la historia de una familia. La que compusieron el payador santafesino Pedro Saubidet y su hija Paula, de ocho años, pertenece a esa segunda categoría. Porque detrás de la letra dedicada a la Selección hay una guitarra heredada, un abuelo que ya no está, lágrimas compartidas frente al televisor y una pasión futbolera que atravesó generaciones hasta encontrar una nueva voz.

En el video que se volvió viral, Pedro sostiene la guitarra y lleva el ritmo; a su lado, su hija canta con una seguridad que parece desmentir su edad. No hay escenario, luces ni una multitud delante de ellos.

Están en su casa cuando entonan una versión de Astros, la canción de Ciro y Los Persas, con una letra que resume un deseo compartido por millones: “Quiero volver a robarle un gol al ladrón, como el Diego y el Narigón, y que la cuarta estrella brille en el cielo de mi Nación”.

La canción rápidamente escapó del pequeño universo de seguidores que Pedro había construido como payador. Este sábado, mientras la Argentina se prepara para enfrentar a Suiza desde las 22 en Kansas City por los cuartos de final del Mundial, el tema vuelve a funcionar como una banda sonora para la espera.

El equipo de Lionel Scaloni llega a esa instancia después de vencer 3-2 a Egipto en un partido que se resolvió con sufrimiento y que dejó a Pedro y a Paula llorando juntos frente al televisor.

No llores, papá”, le decía la nena cuando terminó el encuentro. Sin embargo, ella también lloraba. Fue en ese clima, todavía con el corazón acelerado, cuando decidieron grabar la canción. “La estrella del video es ella, por su encanto, por la fuerza que le pone, por su garra y por su naturalidad”, contó Pedro en diálogo con TN.

En la casa de los Saubidet conviven los acordes, las camisetas y las identidades futboleras. Mercedes, la esposa de Pedro, es pampeana e hincha de Boca; él nació en Santa Fe, es fanático de Unión y se define como “muy futbolero”. Sus hijas Francisca, de 11 años, y Paula, de ocho, crecieron entre guitarreadas, reuniones familiares y chamamés.

“La música está presente en todo momento. A mis hijas les gusta mucho, siempre estamos cantando y guitarreando. Hay mucho chamamé por parte mía, pero también me voy adaptando a la música de ellas para poder acompañarlas”, contó Pedro.

El fútbol, en cambio, ingresó a la familia de la mano de Pedro y de su padre, don Pedro, fallecido el año pasado. Aunque era hincha de River y había llegado desde Buenos Aires, fue él quien comenzó a llevarlo a la cancha de Unión cuando era chico. Desde entonces, cada partido quedó unido a una imagen, una conversación o un viaje compartido. “Hoy que papá ya no está, el fútbol es mucho más que un deporte. Es un montón de recuerdos con él en la cancha”, dijo.

Esa pasión también alcanzó a la generación siguiente. Marcos Sanguinetti, sobrino de Pedro y nieto de don Pedro, se convirtió en periodista deportivo y actualmente se encuentra cubriendo el Mundial. “La figura de papá es fundamental para esta pasión. El que más la heredó fui yo y también mi sobrino Marcos. Siempre lo tenemos muy presente en cada partido”, señaló el payador.

Don Pedro no solo dejó el amor por el fútbol. También transmitió los versos, la guitarra, el canto criollo, la vida de campo y una manera de entender a la familia. Junto con doña María, su esposa, criaron a seis hijos: Rosario, Sole, Cruz, Constancia, Pedro y Maruca. “Fue un tipo extraordinario, un hombre íntegro y un gran ejemplo para nosotros. Le debemos a él y a mamá esta familia tan linda que nos dejaron”, recordó.

La canción viral, entonces, no nació solamente del entusiasmo mundialista. También lleva algo de esa herencia.

La frase sobre “robarle un gol al ladrón” recupera la histórica rivalidad con Inglaterra, la Mano de Dios de Diego Maradona y la figura de Carlos Bilardo, el “Narigón”, en México 1986.

Pedro también encontró inspiración en un cuento de Eduardo Sacheri que reflexiona sobre aquel gol y sobre la dimensión emocional que adquirió para los argentinos. “Estamos hablando de una trampa, pero tiene un trasfondo tan profundo lo de Inglaterra que creo que nos pega un poco a todos. Sería muy emocionante reeditar aquella epopeya de Diego. Es una ilusión que tenemos”, sostuvo.

Para Pedro, la identificación con la Selección actual no se limita a los resultados. Encuentra en Scaloni, nacido en el sur santafesino, la cercanía de un hombre de pueblo y reconoce en el cuerpo técnico un perfil que después se refleja en los futbolistas. “Scaloni podría ser el amigo de cualquiera de nosotros. Es muy humano, familiero, humilde, pero aguerrido. Eso se transmite a los jugadores”, afirmó.

Esa forma de representar al país es también lo que quiere transmitirles a sus hijas. “Creo que son un ejemplo que nos hace muy bien como sociedad. A los chicos los vuelve locos la Selección y tienen referentes que realmente son positivos. Sobran cosas para admirar de este grupo, que nos representa tan bien a los argentinos”, dijo.

Mientras la Scaloneta busca este sábado un lugar entre los cuatro mejores del Mundial, Pedro se permite imaginar otra escena. Ya no sería en el living de su casa ni frente a la cámara de un teléfono, sino alrededor de una mesa, con los jugadores, sus familias, sus propias hijas y una guitarra. “Me encantaría cantarla en un asado para todos los muchachos, con sus hijos y con mis hijas. Todos soñamos con estar en esa mesa junto a nuestros ídolos”, confesó.

También le gustaría improvisar un verso para cada integrante del plantel y llevar hasta ellos el oficio que aprendió de su padre y que hoy le permite vivir durante todo el año. Tal vez entonces Paula vuelva a mirarlo de reojo cuando se le quiebre la voz. Tal vez vuelva a decirle que no llore, aunque ella también tenga los ojos llenos de lágrimas.

Fuente: TN

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