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A 10 años del pontificado de Francisco: la necesidad de generar una nueva mentalidad en la Iglesia
Los televisores y las radios encendidas, el mundo pendiente, se nombraría en cualquier momento el nuevo Papa, el que debía suceder a Benedicto XVI, quien inusitadamente había renunciado a su puesto de Obispo de Roma, diciendo que: “he llegado a la certeza de que mis fuerzas, dada mi avanzada edad, ya no se corresponden con las de un adecuado ejercicio del ministerio petrino”. Así es, porque sus energías no le daban, dicho anuncio cargaba tras de sí verdades develadas que denotaban la profunda crisis sistémica y estructural que se estaba viviendo intramuros. Ya se habían debelado serios problemas en el Banco Vaticano, como también los abusos contra menores de edad cometidos por miembros del clero y, sumado a lo anterior, la revelación de documentos secretos que dieron cuenta de las implicancias que tendría la Santa Sede en eventos de corrupción. Él no podía hacer frente a toda esta realidad que se estaba comenzando a conocer, había mucha mugre debajo de la alfombra.
La expectación subía, se especulaban los nombres de quien tomaría el mando de la Iglesia Católica, se levantaban perfiles buscando con ello a quien podrías ser la mejor persona. Los especialistas llenaban las columnas de diarios y portales dando cuenta de su opinión, llegando buena parte de ellos a plantear que debía ser europeo, con un carácter fuerte para hacer frente a tan complejo panorama. El humo blanco, ya se había esparcido en ciudad de Roma, el nombre ya estaba claro y solo había que esperar.
Las cortinas comenzaron a abrirse, las miradas en la plaza de San Pedro se entrecruzan, las oraciones se escuchaban en la intimidad de la esperanza, el silencio se hizo carne. El micrófono se enciende y el protodiácono Jean-Louis Tauran, siguiendo la tradición, notifica a las gentes: “Os anuncio una gran alegría: ¡tenemos papa! El eminentísimo y reverendísimo señor don Jorge Mario, cardenal Bergoglio de la Santa Iglesia Romana, quien se ha puesto el nombre de Francisco”.
Con una caminata lenta y la mirada en la muchedumbre se asomó al balcón central de la Plaza de San Pedro. Se veía sereno, vestido de blanco, llamó la atención que no vestía la muceta roja sobre sus hombros (una pequeña capa hasta los codos ribeteada con pelo blanco), símbolo regio, costumbre arraigada desde el siglo XIII.
Marcó los silencios, levantó su mano derecha saludando, sonrió y comenzó diciendo: “Hermanos y hermanas, buenas tardes. Sabéis que el deber del cónclave era dar un obispo a Roma. Parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo; pero aquí estamos... Y ahora quisiera dar la bendición, pero antes, antes, os pido un favor: antes que el obispo bendiga al pueblo, os pido que vosotros recéis para que el Señor me bendiga: la oración del pueblo, pidiendo la bendición para su obispo. Hagamos en silencio esta oración de vosotros por mí...”
De esta forma, asumió Jorge Mario Bergoglio, Papa Francisco, un hombre que desde su sola mención marcó ser el primero en varios aspectos: el primer papa no europeo, latinoamericano, y por ende primer argentino, primer jesuita en ocupar dicho cargo y primer sumo pontífice en llamarse Francisco.
Nacido el 17 de diciembre de 1936, en Buenos Aires, Argentina, descendiente de familia de emigrantes piamonteses llegados a las costas americanas en febrero de 1929, siguiendo los pasos de millones de compatriotas que por diversas razones buscaron mejores posibilidades económicas y de estabilidad familiar. Debemos recordar que desde el 1800 a 1950, encontramos la llegada de italianos a puertos Americanos principalmente a Argentina, Brasil, Estados Unidos, Canadá, Chile y otros países. De esta forma, llega la familia Bergoglio a Argentina, serán sus abuelos Giovanni Angelo y Rosa Margherita, quienes dejando una pequeña cafetería en Turín, fueron los promotores de la idea del viaje siguiendo a un hermano de Giovani que ya estaba establecido en este país. Hijo de Mario quien se desempeñó como contador y empleado en ferrocarril y su madre, Regina Sivori, trabajaba en casa y se preocupaba de la educación de los cinco hijos.
Estudió Jorge Mario en el colegio salesiano Wilfrid Barón de los Santos Ángeles de la localidad de Ramos Mejía para posteriormente cursar estudios en la escuela secundaria industrial E.N.E.T N.º 27 Hipólito Yrigoyen, diplomándose de técnico químico, eligiendo luego, a los 21 años el camino del sacerdocio entrando en el seminario diocesano de Villa Devoto y el 11 de marzo de 1958 pasó al noviciado de la Compañía de Jesús, completando sus estudios de humanidades en Chile en 1963. Posteriormente continuó sus estudios en filosofía y teología, siendo ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969, accediendo a la profesión perpetua el 22 de abril de 1973. Desde entonces cumplió varios deberes en la Orden alcanzando a ser provincial de la misma desde 1973 hasta 1979, durante la dictadura militar argentina. Por sus competencias particulares y su capacidad fue con los años nombrado Obispo, Arzobispo de Buenos Aires y Cardenal. Hasta llegar al Papado después de un cónclave que duró 25 horas y media con al menos cuatro votaciones de los 115 cardenales electores.
El mundo actual denota cambios en todos los aspectos, desde la vida cotidiana hasta los procesos de análisis históricos. Actualmente las campanas que llamaban a cumplir labores cotidianas no se escuchan, sino solo el deambular de vehículos y personas por las calles atestadas de preocupaciones, entre miradas a los edificios cada día más altos, y los asfaltos que le ganan a las plantaciones de antaño. Es un mundo desilusionado de estructuras de siempre, que dejaron entrever por los cerrojos de las puertas las pérdidas de control moral y ético, hundiéndose en la desventura de los márgenes de la corrupción, de los sinsabores del dinero fácil y del abuso de poder cayendo en las mentiras develadas en las realidades del pueblo, que buscando veracidades choca con la puerta de los hombres sin conciencia.
Francisco, teniendo claro los antecedentes se arremanga la camisa, se coloca los zapatos más cómodos que tiene, los que hace traer de Argentina, los mismos que usaba cuando cumplía funciones en su país, dejando con esto los mocasines rojos. Se cuelga una cruz de hierro y se coloca el anillo de plata y no de oro, no más joyas que atenten ante la pobreza del mundo. Además comienza a usar un casquete muy sencillo. Los autos no pueden ser de lujo solo deben cumplir su función de transportar.
La humildad no solo emerge en las palabras sino en el actuar. Marcando pautas a seguir, como fue el caso ocurrido en la semana Santa del 2013 donde asistió al centro correccional de menores Casal del Marmo, en Roma, donde lavó los pies de los reclusos. Son muchos los ejemplos de este argentino fanático del futbol e hincha de San Lorenzo, como lo fue que al ser elegido Papa una de las primeras cosas que hizo fue dirigirse personalmente a un céntrico hospedaje de Roma para pagar la cuenta donde se había hospedado, hoy está convencido que todo aquel que ocupe un cargo debe cancelar su hospedaje, como ya lo dispuso en febrero 2023 en donde se eliminan los alquileres gratuitos o económicos de las casas de propiedad de la Santa Sede a los cardenales, obispos y otros altos dirigentes vaticanos.
Durante estos diez años comienza a dejar de lado muchas costumbres papales que no permitían ver el sol. Ya no más vivir en los departamentos papales, alejado de la realidad, sino permanecer en una habitación de la residencia, denominada Casa Santa Marta, lugar ocupado desde su elección. Celebrando misa, no cerrada y para unos pocos, sino invitando cada mañana a los trabajadores del Vaticano y a los fieles católicos que desean acompañarlo. Almuerza en varias ocasiones en el casino, punto de reunión de los trabajadores del vaticano.
Pero el problema era de fondo y no solo de forma, algo ya sabía, pero no estaba al tanto de su profundidad. Un hombre que conocía la pobreza y las complejas realidades que viven las familias que menos tienen, un jesuita que toda su vida había sido parte de un continente que se atrevió a plantear una teología desde su realidad, la teología de la Liberación. Un pedazo de tierra que durante mucho tiempo fue y en algunos casos sigue siendo el patio trasero de los poderes imperantes, un continente en donde la vivencia católica se plasma desde la realidad y no solo de los discursos y proclamas Vaticanas. Un lugar no tocado directamente por las guerras mundiales pero sí enlutado por las dictaduras militares. Un bello espacio geográfico en el que las cordilleras se alzan como tocando el cielo, dejando sus cúspides nevadas donde los ríos cruzan y dan forma a lugares verdes y bosques milenarios, un verdadero pulmón de la humanidad.
¿Cómo enfrentar los problemas que se iban conociendo? ¿Cómo hacerse cargo del legado de los pontífices anteriores? Durante este tiempo, en lo personal he visualizado dos líneas claras de ejecución: la primera y más compleja hace referencia al tema de los abusos de poder, conciencia y sexuales y, la segunda, concerniente la reforma en la curia. Estamos claros que se pueden visualizar más, pero estas conllevan cambios en la dinámica global de la iglesia dirigida por Francisco.
Fuente: Infobae
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Es la única maestra en una escuela rural, tiene 9 alumnos y pone plata de su bolsillo para que haya clases
Todos los días, poco antes del mediodía, Mirta Celina Cardoso pone en marcha su auto para recorrer los 20 kilómetros de tierra que separan la ciudad entrerriana de Nogoyá de la Escuela Rural N° 7 “Calá”, en el Distrito Sauce.
Para ella, no es un camino más: es el regreso al lugar donde creció. Con una trayectoria de más de una década en la institución, Mirta se desempeña como personal único, asumiendo en simultáneo los roles de docente, directora y portera para garantizar la educación de sus alumnos.
“Mi día comienza tempranito. Estoy en este momento preparando las clases para hoy. Ingresamos a la escuela a las 12 y media hasta las 17 y media”, relató la maestra sobre su rutina habitual, que varía hacia el turno mañana cuando llega el mes de octubre.
“La escuela queda a 20 kilómetros de la ciudad cabecera de Nogoyá, en Distrito Sauce, sobre la ruta provincial 13, que es de tierra. Voy en mi auto”, detalló respecto al trayecto diario que realiza para dar inicio a las jornadas.
Al llegar, la rutina se activa bajo su estricta responsabilidad. Mirta abre el establecimiento y recibe a los chicos, transformando el único salón disponible en un plurigrado dinámico.
“Llegamos, abrimos la escuela, izamos la bandera, cantamos el himno, ingresamos al aula, ponemos la fecha, y bueno, comenzamos cada uno con sus actividades”, describió.
Actualmente, la matrícula se compone de nueve alumnos activos de distintas edades: tres de nivel inicial —de cuatro y cinco años— y seis de nivel primario distribuidos entre tercero, cuarto y sexto grado. “Están todos juntos en el mismo salón, en el mismo aula. Los chiquitos de nivel inicial tienen su mesita, hacen sus trabajitos ahí”, explicó sobre la dinámica del salón.
Llevar adelante una escuela con estas características implica desafíos que exceden lo estrictamente pedagógico. Al no contar con servicio de comedor, la docente se encarga de asegurar el refrigerio diario mediante un refuerzo alimentario que gestiona.
“Con eso yo les llevo siempre una viandita, digamos, ya sea una merienda o un desayuno porque te cuento que es rotativo el horario también”, comentó. Además, el mantenimiento del edificio y la disponibilidad de los recursos didácticos básicos muchas veces dependen de su propio bolsillo.
“Siempre uno está pensando en su escuela, en que esté bien, y siempre que se puede colaborar uno lo hace sin pensar. Ya sea para comprar materiales para los chicos, ya sea porque se rompió algo. Siempre uno está pensando en el bienestar de la escuela”, reconoció la docente, mencionando que los gastos diarios suelen incluir desde cartulinas y afiches hasta pequeñas reparaciones o insumos que la cooperadora escolar, conformada por los padres, complementa con esfuerzo.
La docencia rural es la verdadera vocación de Mirta, quien se recibió en 1997 y dio sus primeros pasos a 100 kilómetros de su hogar, en Crucecita Séptima, donde trabajó durante diez años. Recordar aquellos inicios junto a su familia le genera una profunda emoción: “Me fui con mi marido y teníamos en ese momento un nenito, mi hijo Martín, que era chiquito, tenía un añito, a él lo dejaba con los abuelos”, evocó con la voz quebrada. Tiempo después, la vida la trajo de regreso a sus raíces.
A pesar de las carencias edilicias y de la falta de infraestructura tecnológica básica —la escuela no posee computadoras de escritorio, televisores ni equipos de sonido, y la conexión a internet es financiada por las familias—, Mirta destacó el fuerte vínculo comunitario que sostiene el proyecto educativo.
El traslado de los alumnos es otra de las complicaciones cotidianas en la zona, ya que algunas familias residen a casi 10 kilómetros del establecimiento y las calles de tierra representan un riesgo para que los niños se movilicen solos, motivo por el cual la docente inició gestiones para conseguir un transporte escolar.
Próxima a finalizar su carrera y con la perspectiva de jubilarse el año entrante, Mirta reflexionó sobre el sentido de su tarea diaria frente al aula: “Yo me siento muy bien porque estoy muy acompañada. Las familias son muy unidas y siempre están apoyándome. Los chicos son muy buenos, cumplen siempre con sus tareas, van puntualmente a la escuela. La verdad me siento feliz y con mucha fuerza para seguir”, concluyó.
Fuente: TN
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A medida: crean los primeros huesos artificiales que “engañan” al cuerpo
Desde su popularización hace aproximadamente 15 años, la impresión 3D ha demostrado su gran versatilidad, con aplicaciones y propósitos múltiples que van desde el entretenimiento, pasan por la pura creatividad y alcanzan al ámbito de la salud.
Con un nuevo y prometedor uso de esa tecnología, investigadores crearon huesos personalizados capaces de “engañar” al cuerpo humano, haciéndose pasar por los reales.
El ingenio surge de la Universidad de Tampere, en Finlandia, donde un equipo de especialistas desarrolló un material innovador para los implantes óseos que imita fielmente a los huesos humanos reales. Se basa en un tipo de cerámica y, tal como señalamos, es fabricado con impresoras 3D.
“Estos hallazgos impulsan el desarrollo de la regeneración ósea personalizada y podrían conducir a tratamientos más eficaces y accesibles”, observa la publicación Eureka Alert.
Cómo son los huesos impresos en 3D que revolucionarían los tratamientos óseos
El desarrollo no es trivial, especialmente si se considera que los injertos óseos son el segundo procedimiento de trasplante de tejido más común, con más de 2 millones de operaciones cada año.
Actualmente, este tipo de tratamientos se realizan mediante dos variantes: con huesos extraídos del propio paciente o provistos por donantes. De acuerdo a la fuente mencionada, se trata de enfoques con disponibilidad limitada que, además, pueden requerir cirugías adicionales, traer complicaciones, requerir medicación e implicar períodos de recuperación extensos.
La investigación que lideró la investigadora de la Universidad de Tampere, Antonia Ressler, gira en torno a la hidroxiapatita, el mismo compuesto que forma la estructura de los huesos, para crear andamios óseos.
Se trata de implantes de biomaterial tridimensional, de estructura porosa, que se emplean para regenerar huesos dañados o fracturas de gravedad, y funcionan como plantillas temporales que ayudan a las células a que se adhieran, crezcan y forme nuevo tejido.
“Al utilizar el mismo material que la naturaleza y moldearlo mediante impresión 3D cerámica, los implantes pueden diseñarse con precisión para adaptarse al defecto óseo individual de cada paciente, sin depender de fármacos ni factores de crecimiento que puedan causar efectos secundarios”, remarcó Ressler.
“Conseguimos un equilibrio crucial”
El ingenio se apoya, concretamente, en el tipo de impresión 3D cerámica, una técnica que permite a los científicos controlar con precisión la composición y arquitectura internas de los mencionados andamios, incluyendo el tamaño de los poros que permiten el crecimiento celular y el flujo de nutrientes a través de ese material.
El nivel de precisión es realmente avanzado: los implantes tienen poros diseñados para que sean de unos 400 micrómetros, considerando que 1 nanómetro equivale a la millonésima parte de un metro.
“Esta arquitectura logró un equilibrio crucial entre resistencia y rendimiento biológico, permitiendo que las células formadoras de hueso penetren en el material, interactúen entre sí y comiencen con éxito a formar nuevo tejido óseo”, detalló la investigadora que lidera el estudio.
Huesos impresos en 3D, hechos a medida: ¿cuándo estarán disponibles para pacientes?
El equipo de la institución finlandesa busca crear andamios que sean asequibles para procedimientos de aumento óseo, facilitando así un mayor acceso a estos tratamientos y mejorando la calidad de vida de los pacientes, sentando las bases para futuras aplicaciones en medicina personalizada.
“Esta tecnología permite diseñar implantes adaptados a las necesidades individuales, eliminando las opciones estandarizadas. Creemos que este tipo de implantes podrían utilizarse en tratamientos rutinarios de regeneración ósea en la próxima década”, auguró Ressler.
Los detalles acerca de estos innovadores huesos creados con impresoras 3D, resultado de cuatro años de investigación, fueron publicados recientemente en la revista Materials Today Bio.
Fuente: TN
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Se enamoró de su tío, tienen hijos y desafían a su familia y a los prejuicios: “El amor es libre”
Victoria es de Catamarca y venía de una relación compleja. Había conocido a un hombre que apareció con intensidad en su vida y que, tiempo después, desapareció, dejando atrás no solo a una pareja, sino también a un hijo. Desde entonces, ella nunca volvió a recibir ayuda económica ni tuvo noticias de él.
Con la necesidad de empezar de nuevo, decidió mudarse a Buenos Aires, donde vive parte de su familia. Su abuela le ofreció trabajo cuidando a uno de sus primitos y fue en esa casa donde conoció a Agustín.
“Mi abuela me lo presentó como mi tío porque es el hijo de la hermana de mi abuela. Yo no lo conocía. Lo había visto algunas veces cuando viajé a la ciudad, pero estaba en pareja y no le presté atención”, recuerda Vicky años después, en diálogo con TN.
Al principio, el vínculo entre ellos era el de cualquier tío y sobrina, aunque con una particularidad: tenían casi la misma edad. Por eso, ella siempre sintió que la relación se parecía más a una amistad.
La convivencia familiar hizo el resto. Compartían gran parte del día y también mucho tiempo con el bebé de Victoria, que en ese entonces tenía apenas cinco meses.
“Yo lo buscaba, en chiste, pero lo buscaba. Él me mandaba cartitas, yo le mandaba chocolatitos y hasta me dedicó una canción. A mí me gustaba que era muy paternal y que quería mucho a mi hijo. Para una madre, ahí ya está, podemos decir que es el indicado”.
Aunque sentía ganas de estar con él, Vicky no se animaba a avanzar con la relación. Venía de una experiencia muy “tóxica” y todavía atravesaba el puerperio.
Sin embargo, Agustín insistió con la propuesta y le confesó que era adoptado, como una forma de darle tranquilidad para avanzar con el vínculo. “Si no me hubiese dicho que era adoptado, no cambiaba nada. Yo ya había pensado en darle una chance”, aseguró.
Hoy llevan 11 años juntos y recientemente tuvieron a su segundo hijo. En su familia, la relación nunca generó rechazo. Su padre le dijo que lo importante era que hiciera lo que la hacía feliz y su abuela fue una de las primeras personas en asegurar que terminarían juntos.
“Mi abuela paterna me contó que había primos casados hace años en la familia. Como que eso me lo veía muy normal. Mis primos tuvieron hijos y ninguno salió con problemas”.
Actualmente, Victoria y Agustín atraviesan una mudanza y reorganizan sus vidas en Buenos Aires. Después de más de una década juntos, siguen eligiéndose todos los días. “No te tiene que importar lo que diga la gente. El amor es libre, la vida es una. Tenemos que aprender a que no nos importe lo que diga el de al lado”.
Según la sociedad
Los vínculos amorosos consensuados entre familiares pueden darse por distintas razones: desde la convivencia cercana y la idealización afectiva hasta factores culturales en los que ciertos límites fueron naturalizados desde la infancia.
De hecho, el matrimonio entre primos es una práctica frecuente en distintas partes del mundo, especialmente en países de Medio Oriente, el sur de Asia y el norte de África.
Según la BBC, el 10% de las familias del mundo surgen de primos segundos o más cercanos. Eso es más de 750 millones de personas. Una práctica común en distintas partes del mundo, pero un tabú en muchas sociedades.
En la actualidad, los matrimonios entre familiares, principalmente entre primos, continúan siendo aceptados o relativamente frecuentes en distintas culturas y regiones del mundo. Esto ocurre especialmente en partes de Pakistán, Afganistán, Arabia Saudita, India, Irak, Irán y algunas zonas rurales de Turquía y Egipto.
Según la psicología
La curiosidad, fantasía o atracción por alguien del entorno cercano o familiar es algo que le sucede a muchas personas. Sin embargo, es algo de lo que no se habla deliberadamente. Lo importante no es lo que alguien siente, sino cómo lo procesa y qué hace con eso.
“Estos temas generan mucho impacto social porque tocan límites culturales muy profundos: familia, deseo, prohibición, lealtades, transgresión. No son temas que despierten solamente curiosidad sexual; también movilizan angustia, rechazo y fascinación”, indica la sexóloga Laura Enriquez (MN 24.918).
En el caso de Victoria, la sexóloga indica que el hecho de ser adoptado no cambia la dinámica emocional del vínculo. Para la especialista, no se trata solamente de dos personas que se enamoran, sino también del lugar que cada uno ocupó dentro de la familia.
Cuando aparece una atracción en un contexto familiar, no surge únicamente desde el deseo. También puede estar atravesada por la cercanía emocional, la admiración, la sensación de cuidado, la convivencia cotidiana, la idealización afectiva o necesidades emocionales no resueltas.
“Al mismo tiempo, aparecen sentimientos de culpa, ambivalencia, tensión interna y, muchas veces, miedo al juicio social o familiar. El impacto emocional puede ser muy grande, sobre todo si además hay que sostener el vínculo en secreto, explica”.
El hecho de que exista un tabú o un estigma social no invalida la autenticidad de lo que alguien siente. “Una cosa es reconocer que puede haber amor genuino y otra es pensar que eso queda libre de conflicto. No se trata solo de si hay amor, sino de qué lugar ocupa ese vínculo dentro de la dinámica familiar y qué efectos produce en quienes participan”.
Fuente: TN