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Multitudinaria marcha por el 8M en Resistencia
El 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, es una fecha para visibilizar las desigualdades de género que condicionan la vida de las mujeres y las disidencias LGBTIQ+ en todos los ámbitos y de diferentes maneras. Es por eso que en todo el mundo se realizan marchas multitudinarias en reclamo por la igualdad de derechos y la justicia social.
En este marco Resistencia también se sumó a las movilizaciones «Por una Argentina Democrática y Feminista para no retroceder», y leyeron un comunicado expresando sus reclamos: «Este 8 de Marzo, a 40 años de democracia ininterrumpida, las mujeres trabajadoras, indígenas y disidencias paramos y nos movilizamos en el marco del Paro Internacional por el día de la Mujer Trabajadora, para repudiar a los poderes fácticos, históricamente proscriptores de la voluntad popular, cómplices de genocidas y detractores de las conquistas del pueblo», arranca el escrito.
Algunos de los puntos que la Unidad de las Trabajadoras y Trabajadores reclama:
- A los poderes del Estado les exige políticas distributivas estructurales y justicia con perspectiva de género, diversidad y derechos humanos.
- Erradicar los femicidios, transfemicidios y crímenes de odio, así como actos de justicia y reparación para todas las víctimas y sus familias.
- Políticas efectivas para erradicar el acoso sexual y abuso en los lugares de trabajo; así como la urgente adecuación de la legislación laboral a la ley ratificatoria del convenio 190 de la OIT.
- Políticas de control y sanciones contundentes a los remarcadores de precios de los productos de la canasta familiar y servicios esenciales.
- Un plan de regularización laboral con perspectiva de género, y diversidad.
- La eliminación del IVA de todos los alimentos y útiles de la canasta escolar y de los medicamentos.
- 82% móvil para jubiladas y pensionadas.
- El reconocimiento económico e institucional para las promotoras en violencia de género, cuidadoras comunitarias y de la economía popular.
- Más espacios de cuidado, contención y acompañamiento para mujeres víctimas de violencia.
- Jardines materno paternales zonales gratuitos en cada barrio y lugar de trabajo.
- Cumplimiento efectivo de la Ley Brisa, así como de la ley IVE, ESI y los Artc 11 y Artc 12 . de la ley de identidad de género 26743 en todo el país. Además de la eliminación de la resolución 967/21 del Ministerio de Educación y anulación del decreto 2633/21 «que habilita una ESI alternativa, cientificista y en contra de los derechos humanos».
- «Urgente capacitación a decanos, supervisores, directivos y asesores pedagógicos en perspectiva de género».
- Licencias por violencia de género para las trabajadoras del sector privado, como el público.
- Efectiva implementación del cupo laboral trans. Así como una reparación histórica travesti trans a víctimas de la dictadura militar.
- Políticas «efectivas y reparatorias» para las agricultoras familiares, campesinas e indígenas.
- Que todos los funcionarios públicos denunciados por violencia de género, en especial por delitos contra la integridad sexual de las mujeres, sean suspendidos de sus funciones y «se los investigue con celeridad, por tratarse de personas de responsabilidad política institucional».
- Que el DNU 803/21 se transforme en ley (Ley 26.160), de relevamiento territorial indígena.
Fuente: MediosYEstrategias
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Se entrenaba en un tacho con hielo y cruzó a nado el estrecho de Magallanes
Lorena Fernández tiene 44 años, es odontóloga y nunca se definió como nadadora. Sin embargo, logró completar uno de los desafíos más exigentes de su trayectoria deportiva: cruzó a nado el estrecho de Magallanes, en el sur de Chile, después de una preparación que incluyó entrenamientos en un tacho de plástico con agua y hielo durante los días de verano en Escobar, provincia de Buenos Aires.
La travesía se realizó en febrero de 2026, en la Primera Angostura del estrecho. Fernández recorrió 5.070 metros en una hora, 15 minutos y 47 segundos, según informó el medio local El Día de Escobar. La nadadora contó con el acompañamiento de un equipo de seguridad integrado por un médico, un buzo, asistentes y una embarcación de apoyo.
La preparación para enfrentar las bajas temperaturas fue uno de los aspectos más particulares de su historia. En enero, mientras en Escobar se registraban temperaturas cercanas a los 40 grados, Lorena se sumergía en un recipiente con agua y hielo. Al principio permanecía cinco minutos; después extendió progresivamente el tiempo a diez y quince minutos.
El objetivo era acostumbrarse al frío extremo que caracteriza a las aguas australes. Durante su espera en Punta Arenas, también realizó entrenamientos en la costa, donde la temperatura del agua rondaba los siete u ocho grados.
Su camino hacia la natación comenzó hace aproximadamente ocho años, cuando una lesión en las rodillas la obligó a replantearse su futuro como atleta de fondo. Ante la posibilidad de abandonar las carreras o someterse a una cirugía, decidió reducir la intensidad del entrenamiento y probar otra disciplina.
La pileta no terminó de convencerla y comenzó a nadar en ríos y lagunas. Con el tiempo, participó en pruebas de cinco, diez y hasta 21 kilómetros, hasta proponerse desafíos de mayor complejidad en aguas abiertas.
En enero de 2025 concretó el cruce del canal de Beagle, donde recorrió una milla náutica en 34 minutos y 17 segundos. Después llegó el desafío del estrecho de Magallanes, para el cual debió gestionar permisos durante aproximadamente un año y reunir el equipo exigido por las autoridades marítimas chilenas.
Durante el cruce, las corrientes representaron una dificultad adicional. El recorrido, que en línea recta era de cinco kilómetros, se extendió hasta los 5.070 metros. En un momento, Fernández quedó atrapada en una corriente que le impedía avanzar y debió seguir las indicaciones del capitán de la embarcación que la acompañaba.
Pero detrás de la exigencia física existe una historia personal. Su sobrina, que compartía con ella la pasión por la natación, murió de cáncer a los 13 años. Desde entonces, Lorena convirtió sus desafíos deportivos en una manera de mantener vivo su recuerdo y de visibilizar la importancia de hablar sobre el cáncer infantil.
Además de su actividad profesional y deportiva, participó en acciones vinculadas con la Ley de Oncopediatría y sostiene que es necesario acompañar a las familias que atraviesan esta enfermedad.
Su próximo objetivo es completar el cruce desde Cancún hasta Isla Mujeres, previsto para mayo de 2027, en un recorrido de diez kilómetros. También tiene pendiente el cruce del Río de la Plata, que forma parte de la denominada Triple Corona del Fin del Mundo junto con el canal de Beagle y el estrecho de Magallanes.
La historia de Lorena Fernández combina preparación, perseverancia y compromiso social. Desde un tacho con hielo en pleno verano hasta las aguas heladas del sur, su recorrido demuestra cómo un desafío deportivo puede convertirse también en una forma de homenaje y concientización.
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Tienen síndrome de Down, están enamorados y sueñan con una vida en pareja
El amor, el deseo de compartir la vida con otra persona y los proyectos de pareja forman parte de la experiencia de muchas personas, pero todavía existen prejuicios cuando se trata de la sexualidad de quienes tienen síndrome de Down. Las historias de Santiago Demarco y Antonella, ambos de 26 años, permiten visibilizar esa realidad y reflexionar sobre la importancia de reconocer sus derechos, decisiones y deseos.
Santiago es actor, entrena todos los días y disfruta de salir con amigos. Cuando alguien le gusta, asegura que prefiere expresarlo de manera directa y sincera. Para él, la posibilidad de establecer una relación afectiva es una parte importante de su vida.
“Cuando me gusta alguien, soy frontal”, cuenta. También destaca la importancia de la sinceridad y de poder compartir sentimientos con la persona que le interesa.
A lo largo de sus experiencias sentimentales, Santiago aprendió a identificar situaciones que no le hacen bien, como los celos excesivos y las relaciones en las que no se siente cómodo. Para tomar decisiones, conversa con su familia, con quienes comparte sus dudas y experiencias.
Antonella, por su parte, está de novia desde hace ocho meses y cuenta que está comprometida con su pareja. Se conocieron durante un viaje a Córdoba organizado por una comunidad artística inclusiva y, desde entonces, mantienen el vínculo a pesar de vivir en localidades diferentes: él reside en Olivos y ella en Lanús.
La distancia no impide que compartan momentos mediante videollamadas, mensajes y encuentros presenciales. Antonella recuerda con cariño una salida a Puerto Madero, donde celebraron su cumpleaños, y expresa su deseo de casarse en el futuro.
Su familia y su psicóloga forman parte de su red de acompañamiento. Con ellas conversa sobre sus sentimientos, sus inquietudes y las situaciones que atraviesa en la relación.
Las dos historias muestran distintas maneras de construir vínculos afectivos y también la importancia de contar con espacios de confianza para hablar sobre el amor, los celos, el consentimiento y la sexualidad.
La licenciada en Psicopedagogía y especialista en Educación Sexual Integral Lucía Otero, colaboradora de la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA), sostiene que es fundamental garantizar el acceso a información adecuada sobre el cuerpo, el autocuidado, la prevención del abuso y el respeto por los demás.
La especialista remarca que estos temas deben abordarse de manera clara y progresiva, respetando los tiempos y las necesidades de cada persona. También señala que las familias y los profesionales tienen un papel importante en la construcción de espacios donde puedan expresar sus inquietudes y tomar decisiones con información.
En el marco de la campaña “Ponete en su lugar”, impulsada por ASDRA durante octubre, las experiencias de Santiago y Antonella invitan a revisar las ideas preconcebidas sobre la discapacidad y la vida afectiva.
Sus historias recuerdan que las personas con síndrome de Down tienen derecho a enamorarse, establecer relaciones, expresar su sexualidad y construir proyectos propios, con los apoyos que cada una necesite y con respeto por sus decisiones.
Fuente: TN
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Una Nobel de Literatura defendió el uso de la inteligencia artificial
La escritora polaca Olga Tokarczuk, ganadora del Premio Nobel de Literatura en 2018, quedó en el centro de un debate sobre el futuro de la creación literaria después de defender el uso de la inteligencia artificial como herramienta para explorar ideas y ampliar las posibilidades creativas.
Durante su participación en el foro tecnológico Impact, realizado en la ciudad polaca de Poznań, la autora explicó que utiliza un modelo avanzado de lenguaje para analizar planteamientos y encontrar nuevas perspectivas para sus proyectos literarios.
Tokarczuk sostuvo que los escritores tienen condiciones particulares para aprovechar estas herramientas debido a su manera de relacionar ideas, personajes y acontecimientos. Según su planteo, el pensamiento literario permite establecer asociaciones amplias que pueden enriquecerse mediante el intercambio con sistemas de inteligencia artificial.
La autora contó que suele presentar una idea a la herramienta y pedirle sugerencias para desarrollarla. Consideró que, en el terreno de la ficción, esta tecnología puede ofrecer posibilidades interesantes, aunque reconoció que también puede producir errores y presentar información falsa.
La aclaración tras las críticas
Sus declaraciones generaron cuestionamientos en el ámbito literario, especialmente por la preocupación de que la inteligencia artificial pueda reemplazar el trabajo creativo de los autores.
Ante las repercusiones, Tokarczuk publicó una aclaración en la que explicó que sus comentarios podían haber sido malinterpretados. Precisó que utiliza la IA como una herramienta para documentar información y agilizar investigaciones preliminares, pero negó que sus obras, pasadas o actuales, hayan sido escritas con ayuda de esta tecnología.
La distinción resulta central en una discusión que atraviesa al mundo editorial: no es lo mismo utilizar un sistema para investigar, contrastar información o explorar posibilidades narrativas que delegarle la redacción de una obra.
Un debate que crece en el mundo editorial
El caso de Tokarczuk se suma a otras controversias recientes sobre libros presuntamente generados con inteligencia artificial y concursos literarios que prohíben expresamente su utilización.
La discusión plantea interrogantes sobre la autoría, la originalidad y los límites éticos del uso de estas herramientas. También obliga a editoriales, escritores y lectores a definir qué lugar puede ocupar la tecnología dentro del proceso creativo.
Con su postura, la Nobel polaca abrió una conversación que va más allá de su propia obra: cómo incorporar los avances tecnológicos sin perder de vista el valor de la imaginación y la experiencia humana en la literatura.


